El trabajo doméstico remunerado y no remunerado sin reconocimiento: el Senado no aprueba el Sistema Nacional de Cuidados

  • Un millón 300 mil mujeres perdieron el empleo: 300 mil empleadas trabajadoras del hogar y un millón obligadas por el trabajo de cuidados
  • La ENOE  sostiene que el  primer trimestre 2021, en México hay 2.2 millones de personas  ocupadas  trabajo doméstico remunerado: sin IMSS

Sara Lovera | Sem México

Ciudad de México |  Julio del 2021 | — : —

La pandemia generó que unos  300 mil  puestos de trabajo de las  trabajadoras domésticas, se perdieran. Según el INEGI al terminar  2019 se contabilizaron  2.5 millones de personas que  se desempeñaban en el trabajo doméstico remunerado. Un año y tres meses después, en el primer trimestre del 2021, este número se redujo a 2.2 millones de trabajadoras, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo ENOE.

La ENOE 2021, estima que 84 millones de personas de 15 y más años realizan trabajo doméstico no remunerado en a su hogar, en tanto que 2.2 millones de personas en el mismo rango de edad, están ocupadas en actividades de trabajo doméstico de forma remunerada, pero precisa que son mujeres  1.9 millones que ocupan 88 por ciento  de los puestos de trabajo en esta ocupación, mientras que los hombres cubren el restante 12 por ciento de las plazas laborales en esta ocupación.

Las estadísticas se dieron a conocer hoy con motivo del Día Internacional del Trabajo Doméstico declarado oficialmente en 1983 para celebrarse  cada 22 de julio y su conmemoración pretende hacer un reconocimiento a las aportaciones económicas y sociales del trabajo al interior de los hogares, tanto remunerado como no remunerado, que en México significa una aportación hasta del 25 por ciento del Producto Interno Bruto.

Las estadísticas difundidas pretenden dar  un panorama de los aspectos sociodemográficos y de las condiciones laborales de las personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado en México, sin embargo el no remunerado que se pone en primer plano cada julio revela que el 74.8 por ciento  de las horas dedicadas al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado son aportadas por las mujeres  en casa y equivale  63.7 horas semanales, frente a 21.5 horas que se  asignan los hombres.

Para reconocer y resolver la sobre carga a las mujeres en casa, en la Cámara de Diputados se analizaron tres iniciativas  para crear el Sistema Nacional de Cuidados, y se aprobó una general, que ahora está  en la cancha del Senado de la República como una de 67 iniciativas a favor de la vida y libertad de las mujeres que está pendiente.

El trabajo doméstico trabajo de mujeres

El trabajo doméstico consiste en actividades que se realizan dentro de los hogares y son necesarias para el bienestar de los integrantes. Este tipo de trabajo puede ser no remunerado y/o remunerado; el primero de ellos se refiere al realizado para el mismo hogar del que forman parte los individuos sin que exista un pago, en tanto que el remunerado se realiza en el marco de una relación laboral, mediante un pago determinado, ya sea para el mismo hogar de residencia o para otro, explica Inegi en comunicado oficial.

Luego detalla que la ENOE 2021, estima que 84 millones de personas de 15 y más años realizan trabajo doméstico no remunerado para su hogar, en tanto que 2.2 millones de personas en el mismo rango de edad, están ocupadas en actividades de trabajo doméstico de forma remunerada.

Hoy dos  preguntas acuciantes es ¿cuándo se acordará el Sistema Nacional? frente a la propuesta de una iniciativa de la Secretaría de Hacienda que hará nuevos recortes y el candado de la iniciativa para no crear ninguna institución ni contrataciones para la sistema.

Y la otra pregunta ¿Cuándo se recuperarán estos 300 mil  empleos perdidos? Según el director del diario El Economista  estamos ante la primera reducción drástica de este tipo de empleo en México de la que se tenga registro y reflexiona señalando que el Inegi publica anualmente esta cifra para conmemorar el Día Internacional del Trabajo Doméstico, el 22 de julio. Eran 1 millón 580,000 trabajadoras remuneradas en México en 2009 y cada año de la década anterior esta cifra se incrementó en 90 mil  personas en promedio.

El Inegi señala que los trabajos domésticos  remunerados y no remunerados lo hacen las mujeres. Las que reciben un salario son predominantemente  mujeres. Son 96 por ciento del total, cerca de  2 millones de mujeres. Los hombres representan apenas 4 por ciento en este mercado y ellos se dedican principalmente a tareas como chofer y personal de vigilancia o seguridad.

En México, nueve de cada 100 mujeres económicamente activas se desempeñan como trabajadoras domésticas remuneradas. Por eso, asomarnos a sus condiciones de trabajo es una manera de entender uno de los mayores retos en materia de justicia económica para la sociedad mexicana. Aquí no hablamos de las mujeres que rompen el techo de cristal, sino de las que recogen los cristales del piso.

Según la ENOE 2021 en promedio, una trabajadora doméstica tiene un salario de 3 mil 200 pesos mensuales, 70 por ciento  de ellas no tienen ningún tipo de prestaciones y 96 por ciento de ellas se desempeña en la economía informal, no tiene ningún tipo de contrato que haga explícita su relación laboral.

Los derechos de las trabajadoras domésticas sigue siendo  una asignatura pendiente, aunque quizá deberíamos decir que se trata de una asignatura donde estamos reprobados.

En abril de 2019 se aprobó por unanimidad en el Congreso una iniciativa que otorgaba derechos laborales básicos para las trabajadoras del hogar y establecía obligaciones para sus empleadores. Esta reforma era parte de las obligaciones que México contrajo en el marco del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo. Se dio un periodo de 18 meses para su implementación, que en teoría concluyó en octubre del 2020. El plazo llegó y no pasó casi nada, afirma el director de El Economista y agrega que lo peor de todo es que el tema se relegó hasta el punto de quedar en los márgenes.

 El hecho es que el número de trabajadoras domésticas registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, en diciembre del año pasado, era de 27,640, alrededor de 1.3 por ciento  del total. El salario registrado ante el instituto es de 5,180 pesos mensuales en promedio.

¿Qué pasó con el 98% restante, las que no están registradas en el IMSS?  Sería bueno saberlo. Podemos suponer que sigue en el purgatorio laboral. Si la situación era difícil, se volvió aún más complicada con la pandemia. Muchas patronas y patrones no pudieron mantener su empleo y, a la vez, prescindieron de los servicios de las trabajadoras domésticas. En esos casos, la indemnización, más que un derecho se volvió un acto de clemencia, sujeto al criterio del empleador.

Aquellas que mantuvieron su puesto de trabajo debieron asumir los riesgos para la salud que implicaban los traslados en el transporte público. ¿Cuántas trabajadoras domésticas se contagiaron de Covid-19? Imposible saberlo. Esa es una de las desventajas de ser casi invisibles.

Estadísticas difundidas por INEGI

Dentro del trabajo doméstico remunerado se incluyen las siguientes ocupaciones: empleados y cocineros domésticos; cuidadores de niños, personas ancianas o enfermas en casas particulares; jardineros, lavanderos y planchadores domésticos; choferes, vigilantes y porteros en casas particulares.

En México se estiman 2.2 millones de personas de 15 y más años ocupadas en el trabajo doméstico remunerado. Esta cantidad representa 4% de los 53 millones de personas ocupadas en el país.

El trabajo doméstico remunerado es una ocupación predominantemente femenina: 1.9 millones de mujeres de 15 y más años ocupan 88% de los puestos de trabajo en esta ocupación, mientras que los hombres cubren el restante 12% de las plazas laborales en esta ocupación.

Este empleo tiene una mayor significancia para la población femenina, ya que corresponde a 9% de las mujeres en la población económicamente activa ocupada, pero para los hombres es menos del 1 por ciento.

Otra característica del trabajo doméstico remunerado es que las diferentes actividades que lo componen están claramente diferenciadas según el sexo, pues mientras las mujeres se ocupan en actividades de limpieza y de orden, cuidado de personas, cocinar, lavar y planchar, entre los hombres predominan las actividades de jardinería, conducción de vehículos y vigilancia.

Históricamente, el trabajo doméstico remunerado es una de las ocupaciones con mayor proporción de empleo informal. La ENOE primer trimestre de 2021 estima que 96 por ciento  (dos millones) de las personas ocupadas en trabajo doméstico remunerado pertenecen al sector informal. De ellas, nueve de cada 10 son asalariados informales; 3 por ciento son trabajadores informales por cuenta propia y 0.7 por ciento  son trabajadoras informales con percepciones no salariales.

De acuerdo con la ENOE primer trimestre 2021, las personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado perciben ingresos mensuales promedio de 3 300 pesos. Los hombres (4 200) obtienen en promedio mil pesos más que las mujeres (3 200) ocupadas en el trabajo doméstico. Esto se relaciona con que las ocupaciones donde predominan los hombres como la jardinería, vigilantes y choferes, tienen en promedio mayores ingresos mensuales.

La palabra de las remuneradas y no remuneradas

¿Qué hacemos? Cuarenta  y 5 años después de la primera conferencia de la mujer, donde el trabajo doméstico remunerado no estaba en la ley y apenas atisbaba lo que significa para todas las mujeres el trabajo de cuidados en México la condición del trabajo doméstico no ha cambiado: miles de mujeres, la mayoría jóvenes y migrantes, que además de limpiar, cocinar, servir la comida y lavar ropa, terminan involucradas en la crianza de bebés y niños, el cuidado médico de personas de la tercera edad y mascotas, en una intimidad tal que pronto reciben el nombre de “miembros de la familia”, si bien, la realidad del trato dista mucho de ello.

El tema masivo apareció tras la difusión de la película Roma, donde los comentarios en redes sociales en torno a la historia de Cleo ha servido para repensar este tema desde al menos tres ejes: trato de confianza que oculta maltrato y violencia, la falta de seguridad social y derechos laborales y el racismo. Al tiempo que el nuevo gobierno federal ya ratificó  el Convenio  189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo digno para las trabajadoras domésticas, documento firmado hace casi ocho años, el 16 de junio de 2011.

De sirvientas a trabajadoras

Se calcula que hoy existen, a nivel mundial, 67 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico. La gran mayoría son mujeres, indígenas o menores de edad, “muchas de ellas se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad por su origen étnico, por su estatus migratorio y que viven en condiciones precarias. Todas estas dimensiones las mantienen atrapadas en un contexto de desigualdad motivado por la falta de reconocimiento y valoración” señalaba Oxfam México, una de las organizaciones internacionales que se ha sumado a revisar este tema en nuestro país.

Una de cada cinco mujeres comenzó a trabajar siendo menor edad, en parte la razón por la que la mayoría sólo tienen algunos años de educación, por lo general hasta primaria. Muchas mujeres con raíces indígenas abandonan el campo y llegan a la ciudad para trabajar.

Hablar una lengua indígena o el español como segunda lengua es una razón para otras formas de discriminación y burla, donde las patronas asumen cierta jerarquía, además, de educadoras.

Eres como de la familia

Lo que algunos patrones todavía no entienden es que no les hacen un favor a las trabajadoras si les dan un trabajo mal pagado y sin prestaciones sociales, porque solo resulta en una forma de esclavitud moderna, y hasta ahora es un fracaso incluirlas en el IMSS, entre otras cosas por la falta de difusión y exceso de burocracia. Muchas familias han hecho intentos inútiles para registrar a su trabajadora del hogar.

 Las trabajadoras del hogar no buscan ser adoptadas por las familias donde trabajan porque ser consideradas como parte de la familia anula los derechos por cuales luchan. Así las trabajadoras están expuestas a jornadas largas, ninguna seguridad, abusos e incluso acoso de sus empleadores, lo cual a su vez significa un alto grado de vulnerabilidad. Además, la complicada relación de confianza en estas situaciones ambivalentes puede llevar un abuso de autoridad de los empleadores. Más bien, las trabajadoras buscan un trabajo justo y digno donde puedan trabajar en condiciones humanas y cuidarse a sí mismas y a sus familias.

Según las Naciones Unidas, 78% de las trabajadoras domésticas en América Latina y el Caribe trabajan de manera informal. Es un sector invisible dónde las condiciones del trabajo no solo son precarias, sino más catastróficas. Sin derechos, sin contrato del trabajo, sin beneficios y con días largos de trabajo sin vacaciones.

 Sólo 5% de las trabajadoras domésticas tienen un contrato escrito y en su gran mayoría, no gozan de seguridad social. En México, 2.2 millones personas trabajan en este sector, antes 2.5, menos los 300 mil puestos perdidos entre 2020 y 2021, de ellas el  95 por ciento, son  mujeres y la mayoría reciben salarios tan bajos que no les alcanza para satisfacer sus necesidades básicas. Así que es desvalorizado porque el trabajo de las mujeres, carece de valor y esta precarización del trabajo es una forma particular de violencia de género.

La dirigente  de CACEH, Marcelina Bautista, y los avances, tanto del sindicato como el acuerdo del IMS es un paso hacia obtener la igualdad en condiciones laborales.  Ella trabaja por  hacer visible lo invisible, comenzando por no aceptar las malas condiciones del trabajo doméstico en México: “Lo que nosotras queremos, es lo que cualquier trabajador tiene. Seguridad social, vacaciones, aguinaldo, días de descanso, trato digno y salario justo.”

Pero no se hace justicia a  las mujeres

El 19 de mayo último la diputada Dulce María Sauri Riancho, del Grupo Parlamentario del PRI, presentó una iniciativa para que el Sistema Nacional de Cuidados cuente con recursos económicos suficientes que permitan su operación, tomando en cuenta el candado que se agregó a la iniciativa aprobada, de que no requerirá de fondos adicionales.

Entonces advirtió que la reforma quedará  en letra muerta si no hay recursos, y lamentó entonces que el Sistema no se ha aprobado en el Senado, tras 6 meses desde su aprobación y reforma Constitucional.

El texto de la reforma que presentó la también presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados,  deja en claro que los recursos que se otorguen año con año nunca disminuyan; y que las dependencias y entidades encargadas de poner en marcha al  Sistema puedan solicitar aumentos anuales, con base en las necesidades o vicisitudes que adviertan.

La iniciativa, de la que SemMéxico tiene copia, reforma y adiciona los artículos 25 y 42 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, para garantizar el destino de recursos para hacer efectivo el Sistema Nacional de Cuidados.

En la reforma constitucional del Sistema Nacional de Cuidados desde el l 18 de noviembre de 2020,  se determinó que el sistema nacional de cuidados no debía generar ninguna estructura orgánica nueva ni compromisos económicos adicionales; si no debían aprovecharse las instituciones ya existentes de los diversos órdenes parciales de gobierno, esto a pesar de que diversos grupos parlamentarios hicieron énfasis en la necesidad de que un sistema de esta naturaleza, dada su complejidad requiere recursos para su correcta implementación.

Sauri Riancho afirmó que la reforma constitucional  es  trascendental para la vida de las personas.  El Sistema Nacional de Cuidados, defendido en París y sistemáticamente en discursos por el Instituto Nacional de las Mujeres, no podría quedar sólo en palabras. En todos los países del sistema americano, se camina en ese sentido, incluso por las recomendaciones de la CEPAL, tras lo devastadores efectos de la pandemia y la pérdida de empleo de las mujeres. Asunto reconocido y discutido en todos los países.

El  trabajo de cuidados es uno de los obstáculos  que enfrentan las mujeres al tratar de incorporarse al trabajo remunerado, y en consecuencia, avanzar en su grado de autonomía. De acuerdo con el INEGI, la pandemia de COVID-19 tuvo un impacto desproporcionado sobre las mujeres.

Más de un millón tuvo que dejar de trabajar por un ingreso; 84 por ciento salió de la fuerza de trabajo de la denominada población económicamente activa, mientras que 7 de cada 10 personas de los 2.1 millones que ya no están ocupadas, también eran mujeres.

Otro dato contundente  muestra que de los casi 30 millones de mujeres de 15 años y más, que están fuera de la fuerza laboral, apenas 17 por ciento asegura estar disponible para trabajar, y 80 por ciento señala que tiene otras actividades y/o vive en un contexto que les dificulta trabajar.

La pandemia dejó enormes consecuencias sociales y económicas en el caso de las mujeres, éstas pasan por el estrés, los efectos psicológicos y la fatiga que ha dejado el trabajo de cuidados, como, por ejemplo, cumplir el rol de madre combinado con el de asistentes educativas, cuidar personas enfermas y lidiar con una mayor densidad de trabajo doméstico durante el confinamiento. Todo esto tiene efectos sobre su autonomía económica y su calidad de vida.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Sara Lovera (2021) El trabajo doméstico remunerado y no remunerado sin reconocimiento: el Senado no aprueba el Sistema Nacional de Cuidados. Sem México. Recuperado el 22 de julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/el-trabajo-domestico-remunerado-y-no-remunerado-sin-reconocimiento-el-senado-no-aprueba-el-sistema-nacional-de-cuidados/

SOS: crece el desabasto de medicamentos psiquiátricos

Diversos medicamentos controlados para tratar esquizofrenia, trastorno bipolar y ansiedad faltan en el país. Las denuncias por falta de medicamentos para salud mental ha crecido de ser la décima segunda causa a la quinta en México, según el colectivo Cero Desabasto

Composición fotográfica en la que se aprecia a una mujer joven, en el centro de la imagen Ella está desnuda, sentada con las piernas dobladas y sus brazos las sostienen. Tiene la espalda encorvada y su rostro y mirada hacia abajo. Solo se ve la mitad del rostro, aunque no se aprecian bien sus facciones. Tiene el cabello largo, ondulado, y todo cae de lado. La mujer esta rodeada de cápsulas verdes y pastillas blancas, en gran formato, es decir, una cápsula es del tamaño de su brazo, por ejemplo.

Katia D’Artigues  | Yo también

—– | Miércoles 23 de Junio del 2021 | — : —

La voz de alerta la lanzó esta semana la Asociación Psiquiátrica Mexicana, A.C. (APM): un medicamento que utilizan alrededor de dos millones de mexicanos y mexicanas con esquizofrenia; el único que contribuye a mantenerlos estables, la clozapina, tiene un desabasto a nivel nacional.

“Por décadas se ha reconocido (a la clozapina) como el tratamiento farmacológico más eficaz para esta enfermedad, tan difícil de sobrellevar tanto para los pacientes como para sus familias”, dice el comunicado oficial de la organización que agrupa a más de 3 mil médicos psiquiatras en el país y que calcula que hay 2 millones de personas que viven o vivirán con esquizofrenia en el país. 

Entre el subregistro y el desabasto

Bernardo Ng, médico psiquiatra y presidente de la APM, subraya que están muy preocupados por el desabasto de la clozapina por distintas razones. 

“De por sí los pacientes psiquiátricos la enfrentan más difícil no sólo por la discapacidad sino por el estigma. Estamos tratando de darle voz a las necesidades de nuestros pacientes. No queremos sonar a que sólo les damos medicamento para tratar sus condiciones, pero en temas como esquizofrenia, trastorno bipolar, los medicamentos son parte crítica de su tratamiento”, explica.

La clozapina, cuenta, no es un medicamento elegido por un psiquiatra de entrada para tratar la esquizofrenia -un fármaco de “primera línea”- porque uno de sus efectos colaterales puede ser disminuir los glóbulos blancos de la sangre. Sólo se receta a pacientes que tienen esquizofrenia resistente a otros medicamentos por lo que una vez que un paciente lo utiliza y le funciona es muy difícil sustituirlo por otro. 

Ng, quien vive entre San Diego y Mexicali, es co-autor del capítulo de epidemiología (es decir, la incidencia en la población) del más reciente libro de texto “Esquizofrenia”, de la Asociación Psiquiátrica Americana, asegura que en México hay un subregistro de personas que viven con esquizofrenia. Aunque en el país no hay datos, sí se puede inferir por la incidencia poblacional en otros países.

“Si se reconoce que hay una incidencia de entre .5 a 1.5% de la población en general y en México hay 130 millones de habitantes, da 2 millones de personas que a lo largo de su vida tendrán esquizofrenia. La cifra la calculamos con un grupo de trabajo de directores de hospitales psiquiátricos, por eso el Dr. Carlos Alberto Arnaud Gil firma el comunicado conmigo. Es una enfermedad prevalente por lo seria que llega a ser.

“Definitivamente hay un subregistro (de personas con esquizofrenia). Los directores de hospitales señalan que es una de las causas más frecuentes por las que se tiene que internar a una persona junto con el trastorno bipolar y la depresión suicida”.

En México sólo un laboratorio, Psicofarma, produce clozapina. Ng asegura que vieron con buenos ojos el comunicado de la organización porque les dijeron que necesitan ayuda para poder seguir trayendo el medicamento. 

Aumentan las denuncias de falta de medicamentos para salud mental

El desabasto de medicinas para alguna condición psiquiátrica ha venido creciendo, dice Andrés Castañeda Prado, coordinador de Salud y Bienestar deNosotrxs. Aunque el desabasto es generalizado, los medicamentos que se recetan para ciertas condiciones de salud mental han crecido del noveno o décimo segundo lugar al quinto lugar en los reportes del portal Cerodesabasto.orgque lleva dos años de funcionar, a nivel tanto público como privado. 

Se debe, dice Castañeda Prado, a diversos factores, entre ellos que como son medicamentos controlados, generan una mayor complicación en cuanto a manejo, almacenamiento, distribución e importación. En algunos casos la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) retrasa la liberación en las aduanas si se trata de un medicamento que tiene algún nuevo proceso. 

Y esto también con un dato preocupante adicional. Durante la pandemia se dieron 45 millones menos de consultas y aún así se triplicó el número de recetas no surtidas de manera completa: de 5 a 16 millones.

Castañeda Pardo reitera que el desabasto de clozapina también lo tienen detectado de manera generalizada en muchos estados del país, pero no es la única medicina controlada para tratar diversas condiciones de salud mental.

Cita otras como fenobarbital (usado en algunos casos también de epilepsia); de otro medicamento llamado Vidance para tratar trastorno por déficit de atención y diversos ansiolíticos como clonazepam, diazepam, loracepam y alprazolam (todos de la misma ‘familia’, por así decirlo) así como carbonato de litio, que también utilizan algunas personas con trastorno bipolar, entre otros. Ng coincide, en su experiencia, que sí son esos los medicamentos que en la APM han notado que les cuesta trabajo a sus pacientes conseguir. 

Pueden consultar el Informe de Transparencia en Salud 2019-2020 y el mapeo de desabasto de medicamentos en México que ha hecho el colectivo aquí.

¿Por qué hay desabasto?

Tratando de no complejizar, este gobierno decidió -por motivos de ahorro- comprar medicinas a través de la UOPS, un organismo de las Naciones Unidas. “Pero operó con prisas y al final están subestimando una compra que, además de que es millonaria, tiene un nivel de complejidad en el proceso”, explica Castañeda Prado.

En otros sexenios diversos actores del área de salud pública gestionaban sus compras. Al hacerlo de manera consolidada, cambiaron las “reglas del juego” a los productores, distribuidores e incluso a quienes venden el medicamento. Aunque buscar los mejores precios es una buena intención, lo malo es que jamás se trazó un “Plan B”.

“Ese es el gran problema, que no hay un Plan B. Es sálvese quien pueda, compren a quien pueda y a quien se deje”, explica Castañeda. “Esto tiene consecuencias importantes: hay desabasto sobre todo a partir de octubre de 2019 y no tiene que ver con la pandemia, sino por la decisiones que se han tomado desde la autoridad”. 

Dado que el proceso de la compra de medicinas cambió de “sopetón”, como califica Castañeda, del IMSS a Hacienda, sin hacerlo paulatino y dada la curva de aprendizaje (incluso un nuevo titular de Cofrepris fue nombrado en febrero de este año: Alejandro Svarch Pérez) ahora diversas instituciones -públicas y privadas- han tenido que salir a comprar, como puedan; unas con mayor capacidad y experiencia que otras, incluyendo las de los estados de la República. 

También hay mucha opacidad en el presupuesto porque, dada la emergencia, se han dado muchas adjudicaciones directas sin licitación. “Comprar a las prisas tiene problemas no sólo para quien compra sino para quien produce: no permite planear la producción y afecta hasta la inversión en el sector farmacéutico para que los empresarios planeen su producción”. 

En Yo También hablamos a la secretaría de Salud para pedir una posición oficial al respecto del desabasto de estos medicamentos psiquiátricos. Al cierre de esta nota no habíamos recibido una respuesta de con quién podríamos hablar al respecto.

El presente articulo es propiedad de Yo también.

Katia D’Artigues  (2021) SOS: crece el desabasto de medicamentos psiquiátricos. Yo También. Recuperado el 23 de Junio del 2021 en: https://www.yotambien.mx/actualidad/sos-crece-el-desabasto-de-medicamentos-psiquiatricos/

Reconoce Astudillo a personal médico y Fuerzas Armadas, durante última transmisión

***Ofrecerán dos conferencias de prensa dos veces por semana
Bernardo Torres
Chilpancingo, Guerrero.- Durante la última transmisión diaria para la actualizacion de las cifras Covid-19, el gobernador del Estado, Héctor Astudillo Flores, reconoció la labor frente a la pandemia del personal médico y las Fuerzas Armadas.
El mandatario estatal indicó en la transmisión 405, que la pandemia por Covid-19 trajo mucho dolor a los guerrerenses, 15 meses en los que muchos perdieron amigos, familiares, conocidos o colaboradores.
Astudillo Flores, reconoció la labor que realizaron las instituciones de salud, la Secretaría Estatal, el IMSS, ISSSTE, así como las fuerzas armadas como la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar).
Hizo un reconocimiento especial al secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos, quien estuvo presente en todas las transmisiones, incluso el día en el que falleció uno de sus hermanos “lo que habla de que es una gran persona”.
Así mismo, hizo un llamado a la población a que no bajen la guardia, que sigan con las medidas básicas de higiene, lavado de manos, uso de cubrebocas y evitar lugares cerrados y concurridos.
Adelantó que el fin de las transmisiones no significa que se dejará de informar respecto al Covid-19 y el Plan Nacional de Vacunación, sino que se realizarán dos conferencias de prensa a la semana, los lunes y jueves.

SCJN afirma que la esterilización no consentida constituye violencia obstétrica

Hoy se discutió el caso de Sonia a quien con engaños y amenazas el IMSS hizo firmar un consentimiento para una OTB

* GIRE celebra la resolución del máximo tribunal mexicano

Redacción | Sem México

Ciudad de México | Jueves 27 de Mayo del 2021 | — : —

Por unanimidad, la Primera Sala de la Corte concluyó que, conforme a los parámetros del derecho nacional e internacional vigentes, Sonia fue víctima de una esterilización no consentida como una forma de tortura y fue víctima también de violencia de género, violencia obstétrica y de tratos crueles, inhumanos y degradantes.

Así lo da a conocer GIRE quien celebró la sentencia del máximo tribunal de justicia en México, ejemplo de que se puede juzgar con perspectiva de género y de la importancia que tiene el Poder Judicial en la defensa de los derechos, esperamos que abone a construir propuestas para resolver un problema estructural como lo es la violencia obstétrica.

Hoy se discutió en la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el caso de Sonia, a quien, en 2017 personal del IMSS, con engaños, amenazas y condicionándole la atención médica, hizo firmar un consentimiento para que le realizaran una Oclusión Tubaria Bilateral (OTB) como método anticonceptivo permanente.

Con el acompañamiento de GIRE, Sonia presentó una queja ante la CNDH y una demanda de amparo, ambos en contra de las instituciones que la atendieron y que se encuentran adscritas al IMSS. En ambas instancias se reclamó la esterilización no consentida a la que fue sometida y que vulneró sus derechos a la integridad personal, a la salud, a la libertad y autonomía reproductiva, a su proyecto de vida, a la información y a una vida libre de violencia.

El proyecto de sentencia discutido hoy en la Corte analizó todas las constancias que obran en el expediente y, empleando la perspectiva de género, señaló que ni Sonia ni sus familiares dieron su consentimiento previo, libre, pleno e informado para que se le practicara la OTB.

Asimismo, determinó que, debido a la naturaleza y consecuencias de la OTB como método anticonceptivo permanente, el personal médico tenía un deber reforzado de recabar el consentimiento informado ؅-con todos sus requisitos— de Sonia. Este deber no sólo se incumplió, sino que la vulneración a sus derechos a la salud, a la integridad personal, a la libertad y autonomía reproductiva, y a la información en el acceso a los servicios de salud reproductiva se agravó por la actitud engañosa, coercitiva e inductiva de las autoridades responsables.

SEM/sj

El Presente articulo es propiedad de Sem México.

Redacción (2021) SCJN afirma que la esterilización no consentida constituye violencia obstétrica. Sem México. Recuperado el 27 de Mayo del 2021 en: https://www.semmexico.mx/scjn-afirma-que-la-esterilizacion-no-consentida-constituye-violencia-obstetrica/

Impactos de la pandemia repercutieron en salud y violencia contra mujeres

Aline Espinosa Gutiérrez | CIMAC Noticias

Miércoles 19 de mayo de 2021

Ciudad de México. La pandemia por COVID-19 aumentó las brechas a las que se enfrentaban las mujeres mexicanas para poder acceder a los servicios de salud o a un aborto seguro, de tener un trabajo y salario digno y de no sufrir violencia de género, ya que de manera histórica su gobierno ha tenido una repuesta deficiente ante estas problemáticas, lo que conlleva a que su vida y bienestar esté en mayor riesgo. 

Así lo confirmaron la coordinadora en el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), Indra Rubio; la subdirectora del Grupo de Información Elegida (GIRE) Isabel Fulda; la coordinadora de datos en “México, ¿cómo vamos?”, Katia Guzmán; y la oficial de proyecto en “Equis Justicia”, Geras Contreras, durante la presentación del informe “Nos Cayó el 20” con el fin de brindar un diagnóstico del impacto diferenciado hacia las mujeres que dejó la pandemia. 

Este informe, explicaron, es resultado del trabajo colaborativo de distintas organizaciones civiles que integran el “Observatorio Género y Covid-19 en México” y trata 3 ejes: salud, bienestar y violencia para exponer cómo estos contextos de las mujeres se han agravado con la pandemia y con ello proponer una serie de recomendaciones y así mejorar la atención inmediata. 

Al presentar este informe, revelaron que la pandemia ha tenido impactos graves, en lo laboral, 5.8 por ciento de las personas perdieron su empleo, de estas 7.9 por ciento fueron mujeres y 4.4 por ciento fueron hombres, es decir las mujeres que laboran disminuyeron casi el doble que los hombres, sin embargo el trabajo de cuidados aumentó para ellas. 

Si antes ellas destinaban hasta 40 horas sin pago, es decir una jornada laboral, al cuidado de sus hijas e hijos, casa y demás, esta cifra incrementó con la pandemia debido a que no existe un sistema nacional e integral en esta materia, en consecuencia, se sumó una doble jornada para las mujeres que teletrabajan y las que se quedaron sin empleo no tuvieron posibilidad de salir a buscar uno. 

Lo anterior, añadieron, impactó la salud, el bienestar y el tiempo de disfrute de las mujeres. Afectaciones que pueden ser más graves para las trabajadoras del hogar, ya que la precariedad en la que ejercían su labor aumentó, algunas fueron despedidas sin justificación, otras obligadas a pasar el confinamiento en la casa de sus empleados para conservar su trabajo, y otras no pudieron acceder a servicios de salud en la pandemia por no estar afiliadas a la seguridad social. 

Datos citados por el estudio registraron que al primer trimestre de 2020, en México había 2 millones 394 mil 69 personas ocupadas como trabajadoras del hogar remuneradas, de ellas casi 2 millones 200 mil eran mujeres, lo que equivale al 91.6 por ciento del total y el resto eran hombres. 

Para el tercer trimestre del mismo año, se observó una disminución del 18.1 por ciento, es decir sólo un 1 millón 195 mil 149 de personas continuaron como trabajadoras del hogar remuneradas. Las trabajadoras del hogar remuneradas disminuyeron 20.8 por ciento mientras que los hombres sólo un 10.9 por ciento. 

En suma, detallaron que 1 de cada 10 trabajadoras del hogar cuenta con un contrato, seguridad social y ganan alrededor de 3 mil pesos mensuales. “Sabemos que el gobierno desde 2019, contamos con el programa piloto del IMSS, en el cual se puede incorporar por ahora voluntariamente a las trabajadoras del hogar, sin embargo a octubre de 2020, sólo había 27 mil trabajadoras del hogar inscritas, esto ni siquiera representa una parte de este sector, dijo la coordinadora en el LSB, Indra Rubio.

Frente a este contexto, exigieron a las autoridades mexicanas que se reconozcan las tareas del hogar y del cuidado de la familia como un trabajo; desarrollen una coordinación interinstitucional para la creación de un padrón de trabajadoras del hogar; sigan avanzando en la agenda en términos de cuidado; y que la Secretaría de Educación Pública emplee estrategias que garanticen el acceso a la educación a todas las personas.  

Sin opciones de lugares seguros

La violencia hacia las mujeres, en particular la feminicida y familiar, aumentó en  pandemia. En todo 2020, dijeron, hubo incremento del asesinato de mujeres con armas de fuego en la vía pública mientras que en los primeros meses del confinamiento, registraron 11 asesinatos al día de mujeres, la mayoría de ellas menores de 18 años, de los cuales sólo 25.8 por ciento se están investigando como casos de feminicidio. 

De acuerdo con el informe, en los meses siguientes de 2020, se distinguió un número ligeramente menor de casos: con 306 asesinatos de mujeres en mayo, 309 en junio, 311 en julio y 300 en agosto, sin embargo, en septiembre las cifras volvieron a incrementar: 324 asesinatos, es decir un promedio de 10.8 al día. 

Agregaron que en lo que va de la pandemia, la casa tampoco fue un espacio seguro para todas las mujeres. Durante marzo y abril de 2020, incrementaron las llamadas de auxilio al 911 por violencia familiar, en comparación del 2019, y la incidencia de este tipo de violencia aumentó un 8 por ciento. 

Pese a este panorama, la atención se mantuvo de manera digitalizada o se detuvo en algunas instituciones creadas para atender este problema, aunque esta decisión no consideró la brecha digital que existe en México y que no todas las mujeres tienen acceso a internet, además que este tipo de violencia debe ser atendida de manera inmediata. A ello se sumó el recorte al presupuesto para programas de atención para mujeres que sufren violencias o para las instituciones encargadas de brindarles servicios. 

Comentaron que en resultado, organizaciones civiles que apoyan a estas mujeres han iniciado campañas para visibilizar cómo estos recortes  afectarían la protección de la vida de las mexicanas. Ante ello, exigieron que se desarrolle una vigilancia a la distribución de los recursos y que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública fortalezca sus datos de violencia contra las mujeres. 

Además, demandaron que la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres desarrolle mesas de diálogo y vigile las Alertas de Género y que las instituciones y los centros de atención de violencia contra las mujeres integren medidas de atención efectivas para ellas. 

Más crisis en la salud 

Las brechas que ya existían para acceder al aborto seguro en México se profundizaron con la pandemia porque disminuyeron los hospitales donde las mujeres pudieron atenderse o porque temían contagiarse de ir a uno. Redes y organizaciones de la sociedad están llenando los vacíos del Estado en esta materia. 

Además de este servicio también se limitaron los tratamientos de infecciones de transmisión sexual, el acceso a medicamentos anticonceptivos, entre otros que afectaron en particular a las indígenas, afromexicanas, privadas de la libertad, que padecen una discapacidad y migrantes, las cuales enfrentaron más discriminación a la hora de querer ejercer su derecho a la salud.  

El informe señala que debido a la pandemia, la muerte materna incrementó un 30 por ciento mientras que el Consejo Nacional de Población estimó que durante 2020 habría 145 mil 719 embarazos, de los cuales 21 mil 575 serían en adolescentes y niñas. 

Exigieron a las autoridades mexicanas que se atiendan los problemas y priorice la vacunación para las mujeres privadas de libertad, se difundan campañas bajo un marco de Derechos Humanos sobre anticonceptivos, garantice el acceso de las mujeres al aborto seguro y despenalice la interrupción legal del embarazo en todo México. 

También demandaron que se generen mensajes con información específica para la atención de mujeres que viven con VIH y están embarazadas, desarrollen medidas de prevención, protección sanitaria o ayuda humanitaria dirigidas a la población migrante y a las mujeres en situación de calle, entre otras más acciones. 

21/AEG/LGL

“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias“.

Espinosa Gutiérrez, A. (2021). Impactos de la pandemia repercutieron en salud y violencia contra mujeres. CIMAC Noticias. Recuperado el 19 de mayo de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/05/19/impactos-de-la-pandemia-repercutieron-en-salud-y-violencia-contra-mujeres