Petro Wins Colombian Presidential Election

With Shift To Left, Colombia’s No Longer The US’ Backyard

Gustavo Petro, the former M-19 guerilla member, has now taken Colombia’s top government post as he was elected resoundingly to the presidency today June 19, 2022. Father’s day was postponed to next week to allow for the vote to proceed on this usual holiday date.

Petro was able to win at the polls decisively with 3 percentage points more than Rodolfo Hernandez. At 50.4 to 47.3 percent difference.

Gustavo Petro, president-elect of Colombia

Origins of Petro

Petro is a former M-19 student activist whose guerilla connection coloured his first several decades of political activity. His first post was in Zipaquira, Colombia, a small town north of Bogota where Petro mostly handled media and political matters for the M-19 group. Petro, whose background is upper middle class, also began his official political career simultaneously as a city councilmen of Zipaquira.

Petro has tried several times to reach this post. His last attempt was in the 2018 elections when he lost to Iván Duque, a hard right candidate sponsored by former president Alvaro Uribe. At the time, a still nascent left wing groundswell in Colombia. Unfortunately, in that time period, the right wing of Colombia was able to dial back a series of terms in the peace accords negotiated with the FARC. Like today, there was also constant talk of Duque’s connections with paramilitary forces. If anything, Petro’s ascent is a firm closing of the violent chapter in the country’s dealings with activist groups.

Political Gaffes

Curiously, while marking himself as a man of the people, there have been episodes or bundled public signaling that shows Petro’s less than humble origins. For instance, Petro’s ironic affinity for luxury goods, connections to the upper echelon of entrenched Bogota based businesses and general lack of competence in administrative matters while mayor of Bogota.

US Intervention

The election of Petro is unlikely to sit well with Washington D.C. Traditionally, Colombia has done for Latin America what Israel has done to the Middle East: destabilize it in favor of US interests.

The election of Petro places Colombia in a different political orientation. The usage of Colombia as both a political and geographical tool to pressure Venezuela, for instance. There is also a potential control and influence of Colombian oil that Petro can wield in a manner that makes Venezuelan crude that much more valuable. This is just in the midst of Washington’s full court press against Russia.

Petro Wins – Third Time’s The Charm

Still, the general trajectory of his leftist ideals is enough to seize the moment for Colombia. The opposition was far beleaguered to do much too. Leaked audios that showcased alternative candidates as blatantly corrupt.

“El Camus”, Influencer Denounced on Social Media For Fake Charity Project

The popular social media news account, Ojovreal, has reported that influencer, Camilo Garcia Caballero aka “El Camus”, for mounting a fake charity drive. While initially the project, Cambiando Vidas (“Changing Lives”), was well received by both Milenio and Telemundo, due diligence was apparently not performed on the project. The news outlets likely observed a large social media following and opted to take the projects alleged intent at face value.

Family Ties to Mexico President

For context, the influencer ‘Camus’ was also recently at the center of a public controversy due to uploading a photo with the wildly unpopular ex president of Mexico, Enrique Pena Nieto. The photo took place in the Dominican Republic where Camus’ sister – who is also a beauty queen from Barranquilla, Colombia – was getting married.

El Camus Did Not Provide Funds To Family

Apparently, a dispute between ‘El Camus’ and another Mexico based influencer resulted in chaos for a household of three women. Funds allegedly donated to the families were somehow lost in transit; the Mexican influencer then covered the family expenses, but not while they were monumentally exposed without a home since they abandoned their prior home based on ‘El Camus’ promises.

Ultimately, the families denounced that for the creation of content, El Camus faked a birthday for one of the younger members. Then, they were left behind in a subpar dwelling while “El Camus” traveled to Europe.

In his social media account, there is reference to Los Angeles based investors that are footing the bill for 1000 homes in Colombia. The projects exact dimensions are not specified, only a distinct prominent investor/luxury home developer is mentioned on the social media post.

Story Unfolding, Social Media Accounts For OjoVReal Locked

While OjovReal has dilligently reported on a story of public interest, it appears that some entities have begun to falsely report the social media account. This has led to the outlet not being able to access its accounts. This amounts to a suppression of the press act that should be thoroughly reviewed by Meta (Instagram’s parent company) as it is common for policy abuse measures to be misapplied in emerging markets.

This story is ongoing and will be expanded as new information is obtained.

Encanto y tragedia de las mujeres Afromexicanas

Tlachinollan | Desinformémonos

——- | Martes 27 de Julio del 2021 | — : —

En el informe de la conferencia mundial contra el racismo, la discriminación racial,  la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, realizada en Durban, Sudáfrica en septiembre de 2001, la ONU  “reconoció que la esclavitud y la trata de esclavos, en particular la trata transatlántica, fueron tragedias atroces en la historia de la humanidad, no sólo por su aborrecible barbarie, sino también por su magnitud, su carácter organizado y, especialmente, su negación de la esencia de las víctimas”.  Catalogó que la esclavitud y la trata de esclavos como un crimen de lesa humanidad y que son una de las principales fuentes y manifestaciones de racismo y discriminación racial. Resaltó que los africanos y afrodescendientes, así como los asiáticos y los pueblos indígenas, fueron víctimas de esos actos y continúan siéndolo por sus consecuencias. Manifestó que el colonialismo profundizó estos tratos, al grado que formaron parte de las políticas de exterminio en América Latina. Lamentó que los efectos y la persistencia de estas estructuras y prácticas que aún prevalecen en nuestros países, sean la causa primordial de las desigualdades sociales y económicas.

Lo más grave es que estas acciones tienen repercusiones fatales en las esferas de la educación, salud, vivienda, mortalidad infantil y la esperanza de vida, entre los pueblos Afromexicanos e Indígenas, a causa de la discriminación racial, el desprecio por el color de la piel y la xenofobia, que persiste en los poderes públicos y que se reproduce en amplios sectores de la sociedad. No se reconoce su aporte cultural y su contribución al desarrollo de la humanidad, como pueblos con historia y con amplia presencia en diferentes latitudes.

Es un imperativo ético que todos los países de América y todas las demás zonas de la diáspora africana reconozcan la existencia de su población de origen Africano y sus contribuciones económicas, políticas, culturales y científicas que han hecho. Deben reconocer sus derechos a la cultura y a la propia identidad; a participar libremente y en igualdad de condiciones en la vida política, económica y cultural; a tener, mantener y fomentar sus propias formas de organización, su modo de vida; su idioma, su cultura y su religión. Al uso, disfrute y conservación de sus bienes naturales de su hábitat, y a respetar sus tierras que por centurias han conservado.

Ante la multiplicidad de luchas que han proliferado en varios continentes, un grupo de mujeres afrodescendientes de 32 países de América Latina y el Caribe, se reunieron el 25 de julio de 1992, en República Dominicana, con el fin de visibilizar sus luchas, su resistencia y trazar algunas estrategias para enfrentar el racismo y el sexismo, como las expresiones más cruentas de la violencia que padecen. En ese marco el 25 de julio se formalizó como el día internacional de la mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora.

Con motivo de esta conmemoración la Red Iberoamericana de Organismos y Organizaciones contra la Discriminación (RIOOD) manifestó que “aún persisten miradas y prácticas discriminatorias que estigmatizan a la mujer afro, herederas de la historia de violencia perpetrada. Su sometimiento de género se suma a la situación de precariedad y exclusión a la que fueron sometidas, invisibilizadas y excluidas, generando una situación de múltiple vulnerabilidad en su colectivo”.

En México se ha logrado dar un paso importante con el reciente reconocimiento constitucional del Pueblo Afromexicano, que se oficializó el 10 de agosto del 2019, como parte de la composición pluricultural de la nación. Esta incorporación implica saldar la deuda que el gobierno de México tiene con esta población que enfrenta graves problemas marginación, pobreza, salud, educación, falta de oportunidades de empleo, así como discriminación y racismo.  Para que esta reforma tenga consistencia debe pasar a las constituciones locales, también se requiere redactar las leyes reglamentarias en cada entidad y modificar la estructura del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas o que se forme un Instituto propio para la población afromexicana.

Tomando como referencia los datos del INEGI, de 2015, se tiene un registro de un millón 381 mil 853 personas que se consideran afrodescendientes. Representan el 1.2 por ciento de la población nacional, siendo 705 mil mujeres y 677 mil hombres. La concentración de su población se da en los estados de Guerrero con el 8.6 por ciento, seguido de Oaxaca con el 4.7 por ciento, Baja California Sur con el 3.3, Yucatán con el 3.0 por ciento, Quintana Roo con el 2.8 y Veracruz con el 2.7 por ciento. Guerrero es el estado que sobresale por el mayor número de población afromexicana que registra 303 mil 923 personas, seguido de el estado de México con 296 mil 264, Veracruz con 215 mil 435 y Oaxaca con 194 mil 474 habitantes. Es importante resaltar que la población Afro se encuentra distribuida en los 32 estados de la república. La entidad que menos población cuenta es de 10 mil 416 personas que se reconocen como afromexicanas. Los municipios que tienen un alto porcentaje de población Afro son: Cuajinicuilapa con el 79.9; Copala con el 58.7; Juchitán con 53.8; Florencio Villareal con 51.4 y Marquelia con 43.1, todos ubicados en la costa chica de Guerrero.

La tenacidad con la que han luchado mujeres y hombres del pueblo Afro ha dado resultados tangibles. Su reconocimiento en la constitución no es una concesión graciosa de las dos cámaras, forma parte de un movimiento que está marcado por el racismo y la discriminación, por parte de los gobiernos criollos y mestizos, que en todo momento han considerado, tanto a la población indígena como Afro, como inferiores e irracionales. Han justificado el despojo de sus territorios ancestrales, han pisoteado sus derechos básicos y los han excluido del presupuesto público. A pesar de la riqueza natural que posee la población Afro, han quedado relegado como principales actores del desarrollo regional. Las tierras que conforman sus ejidos en la práctica las poseen caciques ganaderos, como pasa en Cuajinicuilapa, donde la población Afro se desempeña como peón o vaquero de los patrones, que no son Afros, sino mestizos. Las relaciones que se establecen están marcadas por el color de la piel. Los súbditos son los afros, aunque en realidad sean los dueños de las tierras ejidales. En la práctica se reproduce una relación de explotación por parte de quienes tienen el poder político y económico. Lo mismo sucede con la población indígena, forma parte del estamento social más bajo y por lo mismo es víctima del engaño, despojo y explotación económica.

Los municipios y las comunidades de la costa Chica, a pesar de que se encuentran asentadas en tierras fértiles y cuentan con un gran litoral que forma parte de la riqueza natural de Guerrero, las familias viven en condiciones deplorables; no todos tienen acceso a la educación básica, persiste la deserción escolar y un alto índice de analfabetismo en adultos mayores. Son escasos y precarios los servicios de salud. Las viviendas no cuentan con los servicios básicos de agua, luz, drenaje. Muchos pisos son de tierra y varias casas no están construidas con material duradero. Las actividades del campo son para subsistir con muchas carencias económicas. A pesar de que hay un gran potencial pesquero, las ganancias son nimias entre los pescadores, que no tienen forma de comercializar a gran escala los productos del mar. La población mestiza que ha disputado el poder político es la que se ha beneficiado del presupuesto público y la que se ha apropiado de las mejores tierras destinadas para la ganadería. En la costa Chica se han afianzado los cacicazgos en las cabeceras municipales que tienen el control del comercio, el transporte público, los productos agrocomerciales, la ganadería y la precaria infraestructura turística. En buena medida la población afro se encuentra desorganizada, dispersa en sus luchas, dependiente de los líderes políticos y subordinados a los cacicazgos regionales. Ha sido muy difícil que los jefes y jefas de familia encuentren empleos seguros y bien remunerados. No encuentran en el campo una forma de vivir dignamente y la población que vive de la pesca no le reditúa su actividad, por la competencia local que tiene un reducido número de clientes.

A pesar de que es una región que ha sabido pelear en coyunturas políticas, aún no se han podido liberar del poder caciquil y del clientelismo político que ejercen los líderes de los partidos políticos. La reivindicación de sus derechos como pueblo Afro ha alcanzado resonancia nacional por el gran aporte cultural de los pueblos y de personas que han logrado vencer los obstáculos del racismo para dar la pelea en el plano político y en el ámbito de los derechos humanos. La presencia de las mujeres afros en varios espacios nacionales y estatales, reivindicando su identidad, proyectando su historia y su riqueza cultural, así como el importante papel que desempeñan en la vida comunitaria, han mostrado el encanto de la cultura afro y su trascendencia nacional e internacional para el reconocimiento de su trabajo específico como mujeres afromexicanas que están abriendo brecha en la lucha por el reconocimiento de sus derechos, en su aporte al movimiento feminista, en su lucha tenaz que de manera cotidiana libran contra el racismo y la discriminación, que forma parte de la violencia institucionalizada y de la tragedia que padecen aún por la violencia feminicida.

Publicado originalmente en Tlachinollan

El presente articulo es propiedad de Desinformémonos.

Tlachinollan (2021) Encanto y tragedia de las mujeres Afromexicanas. Desinformémonos. Recuperado el 27 de Julio del 2021 en: https://desinformemonos.org/encanto-y-tragedia-de-las-mujeres-afromexicanas/

Décadas de progreso podrían desaparecer en América Latina, donde las mujeres son las primeras afectadas: PNUD

Informe sobre Desarrollo Humano: el trabajo no remunerado y el cuidado pone a las mujeres en un permanente  juego desigual 

Ser mujer afrodescendiente o indígena en Brasil, Ecuador y Guatemala tiene menor probabilidad de salir de la pobreza, sentencia 

Elda Montiel, II parte  | Sem México

Ciudad de México | Viernes 25 de Junio del 2021 | — : —

Los países de América Latina y el Caribe se encuentran atrapados en un círculo vicioso entre una alta desigualdad y un bajo crecimiento económico exacerbado por la pandemia del COVID 19, donde las mujeres son las primeras afectadas. 

Más allá del ingreso, otras formas de desigualdad persisten obstinadamente, como las brechas de género en participación laboral y horas de trabajo no remunerado, dedicadas a actividades de cuidado, continúan poniendo a las mujeres en un campo de juego desigual. 

Las personas LGBT+ continúan sufriendo discriminación en el colegio y en el mercado laboral y son víctimas de violencia más frecuentemente que personas de otros grupos. 

Las minorías étnicas continúan sin reconocimiento como agentes económicos y políticos activos y rezagadas en el acceso a los servicios básicos, incluida la salud y la educación.

Advierte el Cuarto Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 “Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe”, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dado a conocer esta semana. 

El Informe detalla que décadas de progreso podrían desaparecer, ya que una larga lista de “buenas políticas” adoptadas por los países dan lugar a políticas fragmentadas con perspectivas a corto plazo, que en algunos casos profundizan las distorsiones existentes.  

Aunque la reducción generalizada de la desigualdad de ingresos (medida por las encuestas de hogares) a principios de la década de 2000 es de celebrar, esta tendencia se estancó en la década de 2010 y había comenzado a revertirse en algunos países incluso antes del inicio de la pandemia del COVID 19.

Brecha salarial de género

Las brechas de género en la oferta de trabajo vienen disminuyendo. Este informe no ignora que se ha avanzado y que las mujeres participan actualmente en el mercado de trabajo mucho más que hace tres décadas. Como región, sin embargo, América Latina y el Caribe están lejos de avanzar para estar donde debería estar. 

La participación laboral de las mujeres es en promedio 32 por ciento menor que la de los hombres, pero para las mujeres que se encuentran entre el 20 por ciento más bajo de la distribución del ingreso, es 42 por ciento menor. 

Del mismo modo, las mujeres dedican en promedio 16 por ciento menos horas semanales que los hombres al trabajo remunerado, pero las que se encuentran en el 20 por ciento más bajo de la distribución del ingreso dedican un 24 por ciento menos. 

Las mujeres participan menos que los hombres en la fuerza laboral y, cuando lo hacen, trabajan menos horas remuneradas que los hombres, pero dedican mucho más tiempo por semana que los hombres a tareas domésticas y de cuidado. 

Además de la dependencia económica y la mayor exposición a la violencia doméstica que conlleva la baja participación laboral de las mujeres y el menor número de horas de trabajo remunerado implican un enorme desperdicio de capital humano, costoso para la sociedad.

Las brechas de género en el desempleo son las mayores. El desempleo de las mujeres es, en promedio, un 36 por ciento mayor que el de los hombres. Sin embargo, las mayores brechas no son las del 20 por ciento más bajo de la distribución, sino las del 20 por ciento siguiente, y disminuyen con los ingresos a partir de ese momento.

Del Informe destacan datos como:  

Las brechas de género en participación laboral disminuyen con la educación y son mucho menores para las mujeres que han completado educación terciaria. Las brechas en horas de trabajo remunerado también disminuyen con la educación, aunque no tanto como la participación laboral, y la formalidad aumenta.

Las mujeres tienen mayores tasas de desempleo que los hombres, además si cuentan con mayor nivel de educación es mayor que para las personas que han completado solo la primaria. 

No todas las encuestas nacionales de hogares contienen información sobre las horas dedicadas al trabajo no remunerado.

En el caso de Colombia y México las encuestas nacionales de hogares muestran similitudes.  En Colombia, las mujeres dedican en promedio 3,9 horas de trabajo no remunerado a la semana por cada hora que dedican los hombres. 

La relación entre las horas de trabajo no remunerado de las mujeres y los hombres es mayor para las mujeres que se encuentran en la cola inferior de la distribución del ingreso y disminuye a medida que el ingreso es más alto, tal vez porque las mujeres de los hogares más ricos pueden disponer de ayuda remunerada. Para México, la relación es ligeramente inferior, pero la historia es la misma. 

Las brechas de género son menores a mayor nivel de ingreso de los hogares, y las mujeres más pobres se enfrentan a las peores desigualdades.  

Las brechas en horas de trabajo remunerado también aumentan con el número de hijos Esta es una de las razones por las que el acceso a servicios de cuidado de calidad es fundamental y debe ser una prioridad de la política pública.

Personas LGBT+

Medir el tamaño de la población LGBT+ es difícil, pero las estimaciones disponibles sugieren que entre el 11 por ciento y el 19 por ciento de la población se considera parte de ella. Aunque no hay estudios de este tipo para la región, está claro que los países no podrán poner fin a la desigualdad e impulsar el crecimiento económico sin erradicar la marginación de sus personas LGBT+.

42 millones de indígenas en América Latina

Las mujeres indígenas y afrodescendientes por lo general no estánbien cubiertas por los sistemas de protección social y tienden a recibir beneficios de pensión más bajos o a no recibirlos en absoluto. Experimentan una mayor vulnerabilidad económica y exposición a las crisis, muestran niveles más bajos de acceso a la educación y logros educativos, y suelen habitar los territorios más empobrecidos y subdesarrollados institucionalmente.

En América Latina, el PNUD ha determinado que ser una persona afrodescendiente o indígena en Brasil, Ecuador y Guatemala está relacionado con una menor probabilidad de salir de la pobreza. Lo que es peor, las poblaciones indígenas y afrodescendientes de la región han sido durante mucho tiempo objeto de invisibilidad estadística.

El Banco Mundial estimo que en 2010 América Latina albergaba aproximadamente 42 millones de indígenas pertenecientes a 780 grupos étnicos diversos, y representaba el 8 por ciento de la población. Las mismas estimaciones sugieren que el 14 por ciento de los que viven en la pobreza y el 17 por ciento de los que viven en la pobreza extrema son indígenas.

134 millones de personas afrodescendientes

América Latina es el hogar de aproximadamente 134 millones de personas afrodescendientes, que representan el 21 por ciento de la población, y también experimentan adversidades significativas.

Este grupo de la población sufre las privaciones más severas en términos de acceso a los servicios del Estado y en las condiciones básicas de vida, y es más vulnerable a la mortalidad infantil y materna, al embarazo adolescente, a las enfermedades de transmisión sexual y a otras afecciones de salud, que dan una pista acerca de las dificultades devastadoras que han enfrentado estas comunidades durante la pandemia del COVID-19.

En cinco (de seis) países latinoamericanos con datos disponibles para 2018, la pobreza y la pobreza extrema eran más frecuentes entre la población afrodescendiente, afectando especialmente a quienes vivían en zonas rurales y a las mujeres.

Brechas de género en la informalidad 

Las brechas en informalidad son las menos relevantes de las brechas de género en el mercado de trabajo. No porque la informalidad laboral no sea relevante, sino porque es un fenómeno tan extendido en la región que sobrepasa la dimensión de género.

La brecha de género en informalidad es pequeña y, en promedio, a favor de las mujeres. También muestra que las condiciones cambian a lo largo de la distribución del ingreso y que las mujeres que se encuentran entre el 60 por ciento más bajo, en promedio, trabajan en condiciones ligeramente más informales que los hombres. 

Las múltiples crisis de la pandemia del COVID-19 han pesado más sobre los que ya se habían quedado atrás, exacerbando aún más las desigualdades a lo largo de 2020 y 2021.

Paridad en educación inicial

La educación en América Latina se ha convertido en una historia de igualdad de género, más que de desigualdad. Los hombres y las mujeres han accedido a la escolaridad a ritmos comparables en América Latina. Las mujeres tenían una pequeña desventaja en las cohortes más antiguas, pero alcanzaron la paridad en la década de 1970 y superaron a los hombres en la década de 1980.

La investigación ha documentado el cierre de la brecha de género en América Latina en los niveles iniciales de educación desde la década de 1980 y el cambio a favor de las mujeres a partir de ese momento. Sin embargo, el análisis detallado por país muestra considerable heterogeneidad entre países. 

Bolivia muestra una brecha persistente que favorece a los hombres en todas las cohortes, y Brasil presenta una ventaja creciente entre las mujeres desde las cohortes de 1940.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Elda Montiel, II parte  (2021) Décadas de progreso podrían desaparecer en América Latina, donde las mujeres son las primeras afectadas: PNUD. Sem México. recuperado el 25 de Junio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/decadas-de-progreso-podrian-desaparecer-en-america-latina-donde-las-mujeres-son-las-primeras-afectadas-pnud/

Niños y niñas llevan sobre sus hombros los desafíos de las violencias: experto

Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO y coordinadora del número LI-2 de la RLEE.

Ibero Prensa | Desinformémonos

—– | Viernes 25 de Junio del 2021 | — : —

Docentes y estudiantes dialogan acerca de ‘¿Qué sentido tiene hablar de violencia en educación?’, con motivo de la presentación virtual del número LI-2 de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, dedicado a ese tema.

Sobre los hombros de los niños y niñas se están poniendo los desafíos de las violencias, simbólicas, materiales, económicas, laborales, de género y  de la diversidad sexual, señaló el Dr. Ernesto Treviño, académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, al participar en el diálogo ¿Qué sentido tiene hablar de violencia en educación?, organizado por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México con motivo de la presentación del número LI-2  de su Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (RLEE), dedicado a ese tema.

En su alocución, dijo que el número LI-2 de la RLEE da en el núcleo de uno de los desafíos que permanentemente se tienen en América Latina, el de los distintos tipos de violencias, que se materializan muchas veces en las situaciones educativas, pero que también superan  a las escuelas y al sistema educativo.

Una de las cosas que le llamó la atención en esta publicación fue el caso de las escuelas en Colombia, donde “se ve el camino de la selva como un camino de tristeza, de olvido, porque es el camino por el cual se ve partir a los compañeros, a los amigos, a los padres; y al mismo tiempo representa un gran sacrificio por parte de los niños, de los jóvenes, de las familias, un sacrificio de separación que es violento también”.

Una separación que además es necesaria, porque como algunos de los jóvenes dicen, es para no seguir siendo jornalero, para no tener que reproducir la situación de mis padres, refirió Treviño.

La Dra. Mercedes Ruiz Muñoz, investigadora del Departamento de Educación de la IBERO y editora Académica de la RLEE, subrayó que este número lleva a reflexionar acerca de la educación, la violencia, la paz, la compasión, el juego, la esperanza y, sobre todo, “la posibilidad de construir comunidad para dar acogida a todas y todos en un mundo tan cambiante, tan desafiante y en un contexto de violencia”.

Pero, ¿tiene caso hablar de violencia en la educación?; el Dr. Juan Carlos Silas Casillas, coordinador del Campo Estratégico de Acción en Modelos y Políticas Educativas del Sistema Universitario Jesuita (CEA-MOPE), cree que sí, que tiene mucho sentido, “sobre todo porque la vida cotidiana se ha enfrascado en este fenómeno de la violencia”.

Él, quien considera que habría que empezar a ver a la violencia y a la convivencia como antónimos, comentó que México es un país complejo, lleno de inequidades, asimetrías, tensiones e impunidades, que trastocan la vida de las personas y la relación que se da entre ellas.

Es así que la educación, que promueve aprendizajes significativos, “necesariamente deberá proponer vías para la prevención de la violencia”, e incluso en un entorno como el mexicano podría proponer vías para una gestión de los impactos de la violencia.

Para la Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO, hay que identificar cómo se nombra a las distintas opresiones, para poder, en este número de la revista -que ella coordinó-, hablar de cuándo es violencia ocasionada por el narcotráfico, por la cuestión migratoria, por el racismo, cuándo es despojo y cuándo es violencia de género.

“En la medida en que podemos nombrar y visibilizar estos mecanismos, pues también nuestro reto, creo, desde la investigación educativa, es saber cómo investigar, cómo acercarnos a estos contextos que son tan complejos”.

¿Qué sentido tiene hablar de violencia en educación?

Agustín Solano, estudiante de doctorado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que en el artículo Hacer escuela entre silencios. Docentes de telesecundaria en contextos de narcotráfico, que escribió en coautoría con la Mtra. Flor Trujillo Reyes, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional-Ajusco, se analiza lo que ocurre en espacios escolares en zonas rurales de Guerrero.

En su trabajo tomaron como referente los testimonios de profesores que laboran en esas instituciones donde coinciden la escolarización y la guerra contra el narcotráfico -desatada desde 2006-. Los entrevistados mencionaron que a lo largo de sus años de servicio el narcotráfico ha estado presente en las zonas rurales, por ello conocen y asumen las condiciones de violencia que circunscriben su trabajo, el silencio -que modela su interacción con los estudiantes- y su posición como educadores ante los diversos acontecimientos que observan.

La escuela y la comunidad forman parte de una violencia sistemática que se reproduce constantemente y que va disminuyendo la voz y la autoridad pedagógica de los docentes al realizar su labor educativa”, subrayó Solano.

Agregó que hablar de la violencia en su artículo tiene que ver con visibilizar los efectos de la guerra contra el narcotráfico en las escuelas y entre miembros de la comunidad educativa, principalmente los docentes. “El sentido que tiene el hablar de la violencia en la educación, para el caso de nuestro artículo, es mostrar cómo da forma a las experiencias educativas. Al mismo tiempo, mostrar cómo los docentes asumen su trabajo de enseñar y no renuncian a seguir haciendo escuela”.

Colombia

La colombiana Yuri Páez, alumna de Doctorado en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), consideró que vale la pena reflexionar cómo la violencia ha tocado la educación, por ejemplo, con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa; los 14 mil niños, niñas y jóvenes retenidos por Estados Unidos en la frontera con México en el último año, muchos de ellos viajando solos desde sus países de origen.

Los mil 159 niños, niñas y jóvenes víctimas de minas antipersonas y restos explosivos en Colombia entre 1990 y 2016, muchos de esos restos dejados en inmediaciones de las instituciones educativas; los 160 millones de niños y niñas que trabajan en el mundo; y los mil 76 docentes que han  sido asesinados, los más de mil 800 desplazados, los 50 desparecidos, los 70 exiliados y los más de seis mil amenazados en Colombia en el periodo de 1985-2016.

En este contexto realizó una investigación en 2018-219 en dos escuelas rurales en Colombia -de lo que habla su artículo-, que tiene como centro la pregunta, cómo hacer escuela en espacios atravesados por conflictos que potencialmente amenazan el trabajo de la institución escolar.

Encontró que la violencia ha estado asociada a la precariedad o la ausencia del Estado. Esto quiere decir que la presencia de actores armados -guerrillas, organizaciones paramilitares y el ejército nacional-, además de los ataques a las infraestructuras, amenazan todo el tiempo el trabajo escolar de maestros, estudiantes y comunidades y, sobre todo, el proceso de paz firmado en 2016.

En ese marco, Yuri Páez recopiló el testimonio de niños, niñas y adolescentes en las zonas de conflicto armado en Colombia, algo, dijo, necesario para pensar la escuela en medio de ese entorno.

El también colombiano Esteban Morales, estudiante de doctorado de la Universidad de British Columbia, añadió que educar sobre paz y violencia se volvió algo indispensable, pues se ve a la educación como una herramienta esencial para transformar y construir culturas, estructuras y prácticas de paz, que lleven a las sociedades a ser mejores.

En este sentido, se deben entender las posibilidades que brinda la educación sobre la paz y la violencia de tres formas: como un proceso de construir paz; como una filosofía, una manera de ver el mundo; y como una pedagogía, una forma de relacionarse en el aula.

Resaltó que lo que ocurre en las comunidades también acontece en las aulas, por lo que hablar de violencia en los salones es una estrategia para procesar colectivamente lo que está pasando, para entender mejor, para generar soluciones entre todos y prepararse para un mejor futuro. Eso, en Colombia, significa hablar de porqué su comunidad ha sido tan golpeada por los impactos armados e intentar hacer algo al respecto. “Preparar a los estudiantes para esto es en sí un valor de la educación para la paz”.

Lo que pasa en el aula, agregó, también tiene consecuencias directas e indirectas en la comunidad, porque el potencial transformador de la educación para la paz no es exclusivo de las aulas, sino que permea a los padres de familia, a los vecinos, a los amigos; porque hablar de paz es siempre una  forma de relacionarse con el otro.

En contraposición, dijo que “no tiene sentido hablar de violencia y paz en la educación” cuando se pretenden imponer definiciones y prácticas de paz que violentan a las comunidades. Por ejemplo, cuando el Estado no busca entender las violencias particulares de las comunidades y cómo a ellas les gustaría vivir la paz, sino que pone sus definiciones de paz y violencia; o cuando el docente y el directivo no buscan entender la realidad de los estudiantes, sino enseñar desde una visión del conflicto que no tiene nada que ver con lo vivido.

Educar para la paz y en las violencias tiene sentido por su potencial de transformar comunidades, hacia dentro del aula y hacia fuera en las comunidades, pero sólo tiene sentido si nos preocupamos por escuchar la realidad de nuestros estudiantes, y no cuando buscamos imponer nuestra paz estática”.

Escuela y acuerdos

Por su parte, la Dra. Cimenna Chao Rebolledo, coordinadora de la Especialidad en Educación Socioemocional de la IBERO, mencionó que: “La escuela es un lugar de encuentros y desencuentros, un lugar para aprender a tomar acuerdos, aprender a convivir y a lidiar con las diversidades que nos distinguen, pero que a su vez nos conforman como sociedad y como comunidad escolar”.

Hablar entonces de violencia en el contexto escolar se debe a que puede suceder que en el desencuentro se genere violencia, ya sea incitada por la violencia heredada del contexto sociocultural, que puede condicionar las formas de pensar y de actuar.

O bien, puede que la violencia surja como un impulso al no poder regular las acciones ante estímulos que despiertan emociones conflictivas intensas, como ira, enojo, cólera, miedo, angustia o desprecio. “En cualquier caso, la escuela es el espacio para educar dichas reacciones, de manera que se puedan transformar en respuestas reflexivas, reguladas y asertivas.

Comentó que en 2019 la prueba PISA arrojo que en México 23% de los estudiantes reportaron haber sufrido bullying al menos una vez en la escuela; resultados que fueron mejores a los del 2014, donde 32% de los estudiantes reportaron lo mismo. Esto indica que las acciones pedagógicas emprendidas desde la escuela para combatir la violencia dan buenos resultados, sobre todo, si se trabaja en pos de la construcción de competencias emocionales que permitan desde el lugar de convivencia e interrelaciones que es la escuela, atender de manera preventiva la violencia.

“La escuela debe asegurar, dentro de su labor educativa, el bienestar integral de su comunidad, enseñando a orientar las emociones de manera productiva, a negociar de manera equitativa, justa y proactiva los conflictos, y llevando el diálogo y el juego…a los espacios de convivencia, como herramienta para la construcción de paz y bienestar”.

Además de las personas citadas, en la presentación del número LI-2  de la RLEE también tomaron parte la Dra. Hilda Patiño Domínguez y la Dra. Ximena González Grandón, directora y académica del Departamento de Educación de la IBERO, respectivamente; la Mtra. Flor Trujillo Reyes, docente de la Universidad Pedagógica Nacional-Ajusco; y la Mtra. Alejandra Luna Guzmán, de Gestión Editorial de Revistas Académicas Arbitradas del Departamento de Educación de la Iberoamericana, universidad jesuita de la Ciudad de México.  

Lee aquí el número LI-2  de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (RLEE)

Este material se comparte con autorización de la Ibero

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Ibero Prensa (2021) Niños y niñas llevan sobre sus hombros los desafíos de las violencias: experto. Desinformémonos. Recuperado el 25 de Junio del 2021 en: https://desinformemonos.org/ninos-y-ninas-llevan-sobre-sus-hombros-los-desafios-de-las-violencias-experto/