Capitalinos relajan las medidas sanitarias; desestiman etapa de contagio alto

En las alcaldías de Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc muchos dejaron el confinamiento y no usan cubrebocas.

Algunos deportistas siguen sus rutinas; no se cubren nariz ni boca. Foto: Karina Tejeda
Algunos deportistas siguen sus rutinas; no se cubren nariz ni boca. Foto: Karina Tejeda

Excelsior

Aunque las autoridades capitalinas reportaron ayer dos mil 166 muertos y 20 mil 999 contagios acumulados de covid-19, capitalinos ignoran el Quédate en Casa y muchos no usan cubrebocas ni cumplen con la sana distancia.

Entre estos grupos están integrantes de los catalogados como vulnerables de acuerdo con la Secretaría de Salud federal, como personas de la tercera edad o embarazadas.

Jocelyn Castellanos, quien es ambulante, tiene 6 meses de embarazo y ayer por la mañana estuvo sentada sin cubrebocas en una banca de avenida Juárez.

Sí traía un cubrebocas, pero como estaba hablando por teléfono me lo quité. Pero de ahí en fuera procuro cuidarme y no salir, o sea, sólo salgo cuando de plano se necesita, como por ejemplo hoy (ayer) que tenía que venir por un dinero, lo que necesito es dinero y me veo obligada a salir”, dijo.

Enrique Saucedo, de 76 años, hacía ejercicio, sin cubrebocas, a lado de otras personas en el circuito Gandhi en Chapultepec.

Cuando dios viene y dice: ‘aquí te vas jovencito’, hasta ahí te quedas. Si dios me deja otro día vivo, bien, pues bendito dios; lo que le pido al cielo, lo que viene ya estamos para eso, yo estoy viviendo horas extras, más bien”, expresó.

Entre los capitalinos es recurrente escuchar a personas que dicen dejar en las manos de dios su contagio, sin tomar en cuenta que una vez infectado pueden transmitirlo a más personas y más si resultaran asintomáticos.

Ése fue el caso de René Rojas, quien paseaba a sus perros en el Parque Lincoln de Polanco y tampoco usaba cubrebocas.

En realidad, como dicen, si me voy a enfermar, me voy a enfermar; si me va a pegar, me va a pegar. Estará de dios si me da o no, pero la verdad yo ando como si nada, no tengo miedo a nada”.

A pesar de que calles del Centro Histórico están cerradas, delimitadas con vallas y cintas y vigiladas por policías, otras como Correo Mayor tienen una alta afluencia de personas. Entre ellas hay quienes no usan cubrebocas y no piensan usarlo jamás.

Así lo consideró Gerardo Peralta, quien viajó desde Tlalnepantla para comprar unos taquetes y herramienta.

No me gusta, no lo pienso usar porque igual no sé cómo lo manipule el gobierno, pero yo la mera verdad no creo. Y no me da miedo contagiarme, no, la mera verdad no. Simplemente, estoy tranquilo y ya depende de cada persona”, indicó.

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