Petro Wins Colombian Presidential Election

With Shift To Left, Colombia’s No Longer The US’ Backyard

Gustavo Petro, the former M-19 guerilla member, has now taken Colombia’s top government post as he was elected resoundingly to the presidency today June 19, 2022. Father’s day was postponed to next week to allow for the vote to proceed on this usual holiday date.

Petro was able to win at the polls decisively with 3 percentage points more than Rodolfo Hernandez. At 50.4 to 47.3 percent difference.

Gustavo Petro, president-elect of Colombia

Origins of Petro

Petro is a former M-19 student activist whose guerilla connection coloured his first several decades of political activity. His first post was in Zipaquira, Colombia, a small town north of Bogota where Petro mostly handled media and political matters for the M-19 group. Petro, whose background is upper middle class, also began his official political career simultaneously as a city councilmen of Zipaquira.

Petro has tried several times to reach this post. His last attempt was in the 2018 elections when he lost to Iván Duque, a hard right candidate sponsored by former president Alvaro Uribe. At the time, a still nascent left wing groundswell in Colombia. Unfortunately, in that time period, the right wing of Colombia was able to dial back a series of terms in the peace accords negotiated with the FARC. Like today, there was also constant talk of Duque’s connections with paramilitary forces. If anything, Petro’s ascent is a firm closing of the violent chapter in the country’s dealings with activist groups.

Political Gaffes

Curiously, while marking himself as a man of the people, there have been episodes or bundled public signaling that shows Petro’s less than humble origins. For instance, Petro’s ironic affinity for luxury goods, connections to the upper echelon of entrenched Bogota based businesses and general lack of competence in administrative matters while mayor of Bogota.

US Intervention

The election of Petro is unlikely to sit well with Washington D.C. Traditionally, Colombia has done for Latin America what Israel has done to the Middle East: destabilize it in favor of US interests.

The election of Petro places Colombia in a different political orientation. The usage of Colombia as both a political and geographical tool to pressure Venezuela, for instance. There is also a potential control and influence of Colombian oil that Petro can wield in a manner that makes Venezuelan crude that much more valuable. This is just in the midst of Washington’s full court press against Russia.

Petro Wins – Third Time’s The Charm

Still, the general trajectory of his leftist ideals is enough to seize the moment for Colombia. The opposition was far beleaguered to do much too. Leaked audios that showcased alternative candidates as blatantly corrupt.

“El Camus”, Influencer Denounced on Social Media For Fake Charity Project

The popular social media news account, Ojovreal, has reported that influencer, Camilo Garcia Caballero aka “El Camus”, for mounting a fake charity drive. While initially the project, Cambiando Vidas (“Changing Lives”), was well received by both Milenio and Telemundo, due diligence was apparently not performed on the project. The news outlets likely observed a large social media following and opted to take the projects alleged intent at face value.

Family Ties to Mexico President

For context, the influencer ‘Camus’ was also recently at the center of a public controversy due to uploading a photo with the wildly unpopular ex president of Mexico, Enrique Pena Nieto. The photo took place in the Dominican Republic where Camus’ sister – who is also a beauty queen from Barranquilla, Colombia – was getting married.

El Camus Did Not Provide Funds To Family

Apparently, a dispute between ‘El Camus’ and another Mexico based influencer resulted in chaos for a household of three women. Funds allegedly donated to the families were somehow lost in transit; the Mexican influencer then covered the family expenses, but not while they were monumentally exposed without a home since they abandoned their prior home based on ‘El Camus’ promises.

Ultimately, the families denounced that for the creation of content, El Camus faked a birthday for one of the younger members. Then, they were left behind in a subpar dwelling while “El Camus” traveled to Europe.

In his social media account, there is reference to Los Angeles based investors that are footing the bill for 1000 homes in Colombia. The projects exact dimensions are not specified, only a distinct prominent investor/luxury home developer is mentioned on the social media post.

Story Unfolding, Social Media Accounts For OjoVReal Locked

While OjovReal has dilligently reported on a story of public interest, it appears that some entities have begun to falsely report the social media account. This has led to the outlet not being able to access its accounts. This amounts to a suppression of the press act that should be thoroughly reviewed by Meta (Instagram’s parent company) as it is common for policy abuse measures to be misapplied in emerging markets.

This story is ongoing and will be expanded as new information is obtained.

Niños y niñas llevan sobre sus hombros los desafíos de las violencias: experto

Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO y coordinadora del número LI-2 de la RLEE.

Ibero Prensa | Desinformémonos

—– | Viernes 25 de Junio del 2021 | — : —

Docentes y estudiantes dialogan acerca de ‘¿Qué sentido tiene hablar de violencia en educación?’, con motivo de la presentación virtual del número LI-2 de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, dedicado a ese tema.

Sobre los hombros de los niños y niñas se están poniendo los desafíos de las violencias, simbólicas, materiales, económicas, laborales, de género y  de la diversidad sexual, señaló el Dr. Ernesto Treviño, académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile, al participar en el diálogo ¿Qué sentido tiene hablar de violencia en educación?, organizado por la Universidad Iberoamericana Ciudad de México con motivo de la presentación del número LI-2  de su Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (RLEE), dedicado a ese tema.

En su alocución, dijo que el número LI-2 de la RLEE da en el núcleo de uno de los desafíos que permanentemente se tienen en América Latina, el de los distintos tipos de violencias, que se materializan muchas veces en las situaciones educativas, pero que también superan  a las escuelas y al sistema educativo.

Una de las cosas que le llamó la atención en esta publicación fue el caso de las escuelas en Colombia, donde “se ve el camino de la selva como un camino de tristeza, de olvido, porque es el camino por el cual se ve partir a los compañeros, a los amigos, a los padres; y al mismo tiempo representa un gran sacrificio por parte de los niños, de los jóvenes, de las familias, un sacrificio de separación que es violento también”.

Una separación que además es necesaria, porque como algunos de los jóvenes dicen, es para no seguir siendo jornalero, para no tener que reproducir la situación de mis padres, refirió Treviño.

La Dra. Mercedes Ruiz Muñoz, investigadora del Departamento de Educación de la IBERO y editora Académica de la RLEE, subrayó que este número lleva a reflexionar acerca de la educación, la violencia, la paz, la compasión, el juego, la esperanza y, sobre todo, “la posibilidad de construir comunidad para dar acogida a todas y todos en un mundo tan cambiante, tan desafiante y en un contexto de violencia”.

Pero, ¿tiene caso hablar de violencia en la educación?; el Dr. Juan Carlos Silas Casillas, coordinador del Campo Estratégico de Acción en Modelos y Políticas Educativas del Sistema Universitario Jesuita (CEA-MOPE), cree que sí, que tiene mucho sentido, “sobre todo porque la vida cotidiana se ha enfrascado en este fenómeno de la violencia”.

Él, quien considera que habría que empezar a ver a la violencia y a la convivencia como antónimos, comentó que México es un país complejo, lleno de inequidades, asimetrías, tensiones e impunidades, que trastocan la vida de las personas y la relación que se da entre ellas.

Es así que la educación, que promueve aprendizajes significativos, “necesariamente deberá proponer vías para la prevención de la violencia”, e incluso en un entorno como el mexicano podría proponer vías para una gestión de los impactos de la violencia.

Para la Dra. Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la IBERO, hay que identificar cómo se nombra a las distintas opresiones, para poder, en este número de la revista -que ella coordinó-, hablar de cuándo es violencia ocasionada por el narcotráfico, por la cuestión migratoria, por el racismo, cuándo es despojo y cuándo es violencia de género.

“En la medida en que podemos nombrar y visibilizar estos mecanismos, pues también nuestro reto, creo, desde la investigación educativa, es saber cómo investigar, cómo acercarnos a estos contextos que son tan complejos”.

¿Qué sentido tiene hablar de violencia en educación?

Agustín Solano, estudiante de doctorado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que en el artículo Hacer escuela entre silencios. Docentes de telesecundaria en contextos de narcotráfico, que escribió en coautoría con la Mtra. Flor Trujillo Reyes, profesora de la Universidad Pedagógica Nacional-Ajusco, se analiza lo que ocurre en espacios escolares en zonas rurales de Guerrero.

En su trabajo tomaron como referente los testimonios de profesores que laboran en esas instituciones donde coinciden la escolarización y la guerra contra el narcotráfico -desatada desde 2006-. Los entrevistados mencionaron que a lo largo de sus años de servicio el narcotráfico ha estado presente en las zonas rurales, por ello conocen y asumen las condiciones de violencia que circunscriben su trabajo, el silencio -que modela su interacción con los estudiantes- y su posición como educadores ante los diversos acontecimientos que observan.

La escuela y la comunidad forman parte de una violencia sistemática que se reproduce constantemente y que va disminuyendo la voz y la autoridad pedagógica de los docentes al realizar su labor educativa”, subrayó Solano.

Agregó que hablar de la violencia en su artículo tiene que ver con visibilizar los efectos de la guerra contra el narcotráfico en las escuelas y entre miembros de la comunidad educativa, principalmente los docentes. “El sentido que tiene el hablar de la violencia en la educación, para el caso de nuestro artículo, es mostrar cómo da forma a las experiencias educativas. Al mismo tiempo, mostrar cómo los docentes asumen su trabajo de enseñar y no renuncian a seguir haciendo escuela”.

Colombia

La colombiana Yuri Páez, alumna de Doctorado en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), consideró que vale la pena reflexionar cómo la violencia ha tocado la educación, por ejemplo, con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa; los 14 mil niños, niñas y jóvenes retenidos por Estados Unidos en la frontera con México en el último año, muchos de ellos viajando solos desde sus países de origen.

Los mil 159 niños, niñas y jóvenes víctimas de minas antipersonas y restos explosivos en Colombia entre 1990 y 2016, muchos de esos restos dejados en inmediaciones de las instituciones educativas; los 160 millones de niños y niñas que trabajan en el mundo; y los mil 76 docentes que han  sido asesinados, los más de mil 800 desplazados, los 50 desparecidos, los 70 exiliados y los más de seis mil amenazados en Colombia en el periodo de 1985-2016.

En este contexto realizó una investigación en 2018-219 en dos escuelas rurales en Colombia -de lo que habla su artículo-, que tiene como centro la pregunta, cómo hacer escuela en espacios atravesados por conflictos que potencialmente amenazan el trabajo de la institución escolar.

Encontró que la violencia ha estado asociada a la precariedad o la ausencia del Estado. Esto quiere decir que la presencia de actores armados -guerrillas, organizaciones paramilitares y el ejército nacional-, además de los ataques a las infraestructuras, amenazan todo el tiempo el trabajo escolar de maestros, estudiantes y comunidades y, sobre todo, el proceso de paz firmado en 2016.

En ese marco, Yuri Páez recopiló el testimonio de niños, niñas y adolescentes en las zonas de conflicto armado en Colombia, algo, dijo, necesario para pensar la escuela en medio de ese entorno.

El también colombiano Esteban Morales, estudiante de doctorado de la Universidad de British Columbia, añadió que educar sobre paz y violencia se volvió algo indispensable, pues se ve a la educación como una herramienta esencial para transformar y construir culturas, estructuras y prácticas de paz, que lleven a las sociedades a ser mejores.

En este sentido, se deben entender las posibilidades que brinda la educación sobre la paz y la violencia de tres formas: como un proceso de construir paz; como una filosofía, una manera de ver el mundo; y como una pedagogía, una forma de relacionarse en el aula.

Resaltó que lo que ocurre en las comunidades también acontece en las aulas, por lo que hablar de violencia en los salones es una estrategia para procesar colectivamente lo que está pasando, para entender mejor, para generar soluciones entre todos y prepararse para un mejor futuro. Eso, en Colombia, significa hablar de porqué su comunidad ha sido tan golpeada por los impactos armados e intentar hacer algo al respecto. “Preparar a los estudiantes para esto es en sí un valor de la educación para la paz”.

Lo que pasa en el aula, agregó, también tiene consecuencias directas e indirectas en la comunidad, porque el potencial transformador de la educación para la paz no es exclusivo de las aulas, sino que permea a los padres de familia, a los vecinos, a los amigos; porque hablar de paz es siempre una  forma de relacionarse con el otro.

En contraposición, dijo que “no tiene sentido hablar de violencia y paz en la educación” cuando se pretenden imponer definiciones y prácticas de paz que violentan a las comunidades. Por ejemplo, cuando el Estado no busca entender las violencias particulares de las comunidades y cómo a ellas les gustaría vivir la paz, sino que pone sus definiciones de paz y violencia; o cuando el docente y el directivo no buscan entender la realidad de los estudiantes, sino enseñar desde una visión del conflicto que no tiene nada que ver con lo vivido.

Educar para la paz y en las violencias tiene sentido por su potencial de transformar comunidades, hacia dentro del aula y hacia fuera en las comunidades, pero sólo tiene sentido si nos preocupamos por escuchar la realidad de nuestros estudiantes, y no cuando buscamos imponer nuestra paz estática”.

Escuela y acuerdos

Por su parte, la Dra. Cimenna Chao Rebolledo, coordinadora de la Especialidad en Educación Socioemocional de la IBERO, mencionó que: “La escuela es un lugar de encuentros y desencuentros, un lugar para aprender a tomar acuerdos, aprender a convivir y a lidiar con las diversidades que nos distinguen, pero que a su vez nos conforman como sociedad y como comunidad escolar”.

Hablar entonces de violencia en el contexto escolar se debe a que puede suceder que en el desencuentro se genere violencia, ya sea incitada por la violencia heredada del contexto sociocultural, que puede condicionar las formas de pensar y de actuar.

O bien, puede que la violencia surja como un impulso al no poder regular las acciones ante estímulos que despiertan emociones conflictivas intensas, como ira, enojo, cólera, miedo, angustia o desprecio. “En cualquier caso, la escuela es el espacio para educar dichas reacciones, de manera que se puedan transformar en respuestas reflexivas, reguladas y asertivas.

Comentó que en 2019 la prueba PISA arrojo que en México 23% de los estudiantes reportaron haber sufrido bullying al menos una vez en la escuela; resultados que fueron mejores a los del 2014, donde 32% de los estudiantes reportaron lo mismo. Esto indica que las acciones pedagógicas emprendidas desde la escuela para combatir la violencia dan buenos resultados, sobre todo, si se trabaja en pos de la construcción de competencias emocionales que permitan desde el lugar de convivencia e interrelaciones que es la escuela, atender de manera preventiva la violencia.

“La escuela debe asegurar, dentro de su labor educativa, el bienestar integral de su comunidad, enseñando a orientar las emociones de manera productiva, a negociar de manera equitativa, justa y proactiva los conflictos, y llevando el diálogo y el juego…a los espacios de convivencia, como herramienta para la construcción de paz y bienestar”.

Además de las personas citadas, en la presentación del número LI-2  de la RLEE también tomaron parte la Dra. Hilda Patiño Domínguez y la Dra. Ximena González Grandón, directora y académica del Departamento de Educación de la IBERO, respectivamente; la Mtra. Flor Trujillo Reyes, docente de la Universidad Pedagógica Nacional-Ajusco; y la Mtra. Alejandra Luna Guzmán, de Gestión Editorial de Revistas Académicas Arbitradas del Departamento de Educación de la Iberoamericana, universidad jesuita de la Ciudad de México.  

Lee aquí el número LI-2  de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (RLEE)

Este material se comparte con autorización de la Ibero

El presente articulo es propiedad de Desinformémonos.

Ibero Prensa (2021) Niños y niñas llevan sobre sus hombros los desafíos de las violencias: experto. Desinformémonos. Recuperado el 25 de Junio del 2021 en: https://desinformemonos.org/ninos-y-ninas-llevan-sobre-sus-hombros-los-desafios-de-las-violencias-experto/

Encubren medios colombianos violencia contra mujeres en Paro Nacional, denuncian defensoras

Aline Espinosa Gutiérrez | CIMAC Noticias.

Lunes 17 de mayo de 2021

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Imagen retomada del blog geocolombia

Ciudad de México. En Colombia, los medios de comunicación locales encubren los actos de extrema violencia que realiza la policía de este país contra las defensoras de Derechos Humanos (DH) y jóvenes al tergiversar la información y calificarlas como “vándalas” cuando ellas ejercen su derecho a la protesta en las movilizaciones del Paro Nacional, que hoy cumple 19 días en pie. 

Así lo afirmaron defensoras de DH de organizaciones feministas de Cali, capital del departamento del Valle del Cauca al suroeste de Bogotá, durante una conferencia de prensa virtual para evidenciar que a la prensa de su país no le interesa hablar de los casos de violencia sexual y agresiones por parte de la policía contra defensoras y jóvenes, en vez de ello, hace montajes que las muestran como “delincuentes” y así justificar que si la policía las encarceló, usó extrema fuerza o armas contras ellas, fue de forma legítima. 

En suma, dijeron, los medios de comunicación responsabilizan a las víctimas de sus agresiones, deslegitiman los motivos que originaron el Paro Nacional y el por qué éste continua, no reconocen que la violencia policiaca se concentra en los cuerpos de las mujeres y niegan la presencia de las defensoras y jóvenes en la primera línea de las protestas al no nombrarlas ni incluir su voz en las noticias. 

El 28 de abril, el Paro Nacional inició con el fin de que el presidente de Colombia, Iván Duque, retirara su reforma tributaria que pretendía subir los costos de la gasolina, la renta y la canasta básica. Este proyecto fue eliminado el 2 de mayo, pero las y los colombianos siguen en las calles porque exigen que su gobierno no deje de pagarles el acceso pleno a servicios de salud, un salario digno, oportunidades de trabajo, educación, y también exigieron un alto a la violencia contra las mujeres y una reforma que desmantele el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD). 

Resaltaron que muchas defensoras han sido detenidas de forma arbitraria, a pesar de que portaban la vestimenta de las organizaciones donde trabajan o presentaron su carnet que avala su cargo. “Hay 2 defensoras que sufrieron amenazas de muerte y de violencia sexual en una estación de policía. Las golpearon y fueron impactadas con armas del ESMAD de manera directa en sus cuerpos, a pesar de ello, aquí estamos, resistiendo”. 

A estos 2 casos se sumó el de la defensora conocida como Libertad de la “Colectiva Reparando Ausencias”, quien relató que el 29 de abril intentó denunciar que un joven era agredido por casi 20 policías, los cuales se abalanzaron contra ella al ver lo que hacía y le dijeron que estaba detenida, aunque mostró su identificación. Ella forcejeó contra ellos, pero la encapsularon, violentaron sexualmente y golpearon para subirla a un vehículo. 

La llevaron a una estación de policía donde declaró a las demás autoridades de ese lugar que había sido víctima de violencia, pero éstas le respondieron que “se lo había buscado” y la amenazaron con culparla de terrorista. Gracias a que una compañera de ella pudo dar con su paradero y junto a la demanda de su familia y más sociedad civil fue liberada.

“Grité como nunca en mi vida. Grité como si se me fuera el alma porque sabía que no iba a volver. Ese día me rompieron. El alma está rota, porque nunca somos las mismas después de una agresión sexual. Por eso la chica de Popayán no se suicidó, la mató la policía”, recalcó. 

Jessica Amaya, una joven, coincidió con las declaraciones de Libertad. El 28 de abril, ella participó en un bloqueo en Cali, al cual un gran número de policías llegó, los emboscaron y replegaron. Comenzó a correr cuando una de los policías la señaló, pero no pudo escapar, se hizo bolita en el suelo, sintió alrededor de 45 golpes en su cabeza, luego de un rato perdió la conciencia. 

Al despertar se dio cuenta que la habían colocado debajo de unos arbustos, no veía bien de un ojo y tenía la ropa rasgada. Escuchó disparos a su alrededor y decidió hacerse la muerta por miedo a que volvieran por ella. Regresó a su casa y se quedo ahí, por su parte, su hermana quiso regresar a la calle, pero en una horas terminó en el hospital al recibir un impacto de bala en el brazo. 

Recordaron que según las leyes de su país la policía tiene como objetivo proteger a la ciudadanía y los militares deben defender las fronteras y no estar en las calles, pero eso es sólo una ilusión que se queda en el papel. “¿A quiénes están cuidando la vida estas autoridades?, ¿acaso somos nosotras y nosotros enemigos de guerra? Exigimos que paren de matar”, demandaron las defensoras afrocolombianas de la “Red de Madres del Oriente de Cali”

Estas defensoras explicaron que en el oriente de Cali, donde ellas residen, la violencia de género es más grave, y a ella se le suma el racismo. Por ser mujeres afrocolombianas sus únicas opciones laborales es trabajar limpiando casas, por lo que nunca ganan lo suficiente para enviar a sus hijas e hijos a escuela o trasladarse a otra ciudad.

Las agresiones contra su población son tantas, que las y los jóvenes se frustran al ver que no pueden hacer uso de sus derechos en ninguna parte de Colombia, por ejemplo, un joven joven quiso suicidarse al darse cuenta que por más que trabajara nunca le iba a dar el salario que merecería, en consecuencia, su madres tendría que regrese a laborar en casas. 

Datos citados por las defensoras registraron 33 desapariciones de mujeres (3 en el Valle de Cauca y 20 a nivel nacional); 16 agresiones sexuales (3 de ellas fueron a menores de edad en Popayán, municipio colombiano); y 24 asesinatos de mujeres (2 de ellos fueron menores de edad) del 28 de abril al 9 de mayo, pero prevén que sean mayores, ya que no todas las mujeres y jóvenes denuncian ante las autoridades o evidencian sus casos en redes sociales. 

Cabe recordar que el 14 de mayo, cientos de mujeres, defensoras y sociedad civil salieron a las calles en distintas ciudades de Colombia para exigir justicia por los 3 casos de menores de edad que fueron agredidas sexualmente por policías en Popayán; una de ellas decidió suicidarse luego de vivir estos actos violentos.

Ante la desinformación de la prensa, llamaron a que más defensoras de otras organizaciones de Cali u otras ciudades se sumen a la red de apoyo que ellas intentan crear para impulsar las voz de las mujeres y jóvenes, a través de sus redes sociales y espacios, se continue registrando los casos de violencia contra ellas, se sientan acompañadas, y entre todas luchen porque las víctimas accedan a la justicia. 

Demandaron el despido del presidente de Colombia y del Ministro de Defensa, Diego Molano, y que se les incluya en la creación de las nuevas reformas que el Paro Nacional busca promover. “Cuántas veces me mataron, sin embargo, estoy aquí resucitando” cantaron las defensoras y las mujeres que estuvieron presentes al finalizar la conferencia.

En ese evento también participaron defensoras del pueblo “Misak”, conocido también como el l pueblo Guambiano que se ubica al sur de Colombia en el departamento del Cauca, de la “Fundación Ana María” y del “Taller Colectivo Político”. 

“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias“.

Espinosa Gutiérrez, A. (2021). Encubren medios colombianos violencia contra mujeres en Paro Nacional, denuncian defensoras. CIMAC Noticias. Recuperado el 17 de mayo de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/05/17/encubren-medios-colombianos-violencia-contra-mujeres-en-paro-nacional-denuncian-defensoras

Colombia: alertan posible Estado de conmoción para consagrar represión

Redacción El Salto recuperado de Desinformémonos

06 de mayo de 2021

Cargas policiales durante el Paro Nacional en Bogotá. Foto: Colombia Informa

En medio de una movilización que ha desbordado al Gobierno colombiano, el presidente Iván Duque planea dar un paso más en el recorte de derechos de la ciudadanía y en las libertades de prensa e información. El “Estado de conmoción” da a la fuerza pública vía libre para detener a sospechosos y restringir el derecho de huelga.

La imagen impacta: dos jóvenes yacen en medio de la carretera, empapados de sangre. Son víctimas del ataque de unos motoristas sin identificar en Dos Quebradas, a 315 kilómetros de Bogotá. En Colombia es habitual. Los grupos paramilitares han atentado contra la población en la historia reciente del país. Cambia el contexto político. El paro nacional, que comenzó el 28 de abril, sigue poniendo en jaque al Gobierno ultraderechista de Iván Duque. El mandatario, del Centro Democrático y delfín de Álvaro Uribe, retiró su reforma tributaria, pero continúan las protestas y el Estado mantiene un nivel de represión elevado.

La novedades: el Gobierno se plantea decretar el “Estado de conmoción” en distintas ciudades del país para controlar las protestas, que se siguen desarrollando con diferente intensidad en toda Colombia. Ese decreto, basado en el artículo 213 de la Constitución, faculta la restricción de derechos de la ciudadanía como el derecho a la circulación y residencia; confiscar bienes e imponer la prestación de servicios técnicos y temporales. La policía y las fuerzas armadas pueden también establecer restricciones a la radio y a la televisión. Pueden también “capturar” a quienes “se tenga indicio sobre su participación o sobre sus planes de participar en la comisión de delitos” y restringir el derecho de huelga en los servicios públicos no esenciales.

Estado de conmoción
Lo que dice el artículo 213 sobre el Estado de Conmoción “en caso de grave perturbación del orden público que atente de manera inminente contra la estabilidad institucional, la seguridad del Estado, o la convivencia ciudadana, y que no pueda ser conjurada mediante el uso de las atribuciones ordinarias de las autoridades de Policía, el presidente de la República, con la firma de todos los ministros, podrá declarar el estado de conmoción interior en toda la República o parte de ella”

En declaraciones recogidas por El Espectador, la experta en derechos humanos Vivian Newman expresaba su convencimiento de que “si la Fuerza Pública está haciendo lo que está haciendo en un escenario de normalidad, no me quiero imaginar lo que va a pasar en un escenario de Conmoción Interior”.

La Defensoría del Pueblo emitió el día 5 una lista de fallecidos y heridos. El organismo oficial cifra en 24 los fallecidos desde el miércoles 28 hasta el 3 de mayo. Además también oficialmente se contabilizan 89 desapariciones. Las organizaciones sobre el terreno elevan las cifras: las cifras de las ONG defensoras de los derechos humanos actualizadas hasta ayer [por el día 3 de mayo] aseguran que en menos de seis días “han ocurrido 31 asesinatos de manifestantes, se han cometido 1.443 casos de abuso policial, 10 víctimas de violencia sexual, 77 de uso de arma de fuego y 814 detenciones arbitrarias”, relata Colombia Informa.

Cifras de guerra en un país en conflicto desde hace décadas, focalizados en en hasta cinco territorios: el Chocó, el Bajo Cauca, Nariño, Sur de Bolívar y Catatumbo. La represión del Gobierno de Duque, de la policía, las fuerzas armadas y paramilitares, se ha extendido a otros territorios, normalmente “pacificados”, como la capital, Bogotá.

Pese a la retirada de la ley tributaria, la movilización continuará a lo largo del día de hoy, 6 de mayo. En Bogotá hay convocadas marchas y concentraciones. Se repiten también los “velatones” como forma de homenaje a los asesinados durante la primera semana de paro.

Este material se comparte con autorización de El Salto

“El presente artículo es propiedad de El Salto, recuperado de Desinformémonos

Redacción El Salto. (2021). Colombia: alertan posible Estado de conmoción para consagrar represión. El Salto. Recuperado el 07 de mayo de 2021, de https://desinformemonos.org/colombia-alertan-posible-estado-de-conmocion-para-consagrar-represion/