El trabajo doméstico remunerado y no remunerado sin reconocimiento: el Senado no aprueba el Sistema Nacional de Cuidados

  • Un millón 300 mil mujeres perdieron el empleo: 300 mil empleadas trabajadoras del hogar y un millón obligadas por el trabajo de cuidados
  • La ENOE  sostiene que el  primer trimestre 2021, en México hay 2.2 millones de personas  ocupadas  trabajo doméstico remunerado: sin IMSS

Sara Lovera | Sem México

Ciudad de México |  Julio del 2021 | — : —

La pandemia generó que unos  300 mil  puestos de trabajo de las  trabajadoras domésticas, se perdieran. Según el INEGI al terminar  2019 se contabilizaron  2.5 millones de personas que  se desempeñaban en el trabajo doméstico remunerado. Un año y tres meses después, en el primer trimestre del 2021, este número se redujo a 2.2 millones de trabajadoras, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo ENOE.

La ENOE 2021, estima que 84 millones de personas de 15 y más años realizan trabajo doméstico no remunerado en a su hogar, en tanto que 2.2 millones de personas en el mismo rango de edad, están ocupadas en actividades de trabajo doméstico de forma remunerada, pero precisa que son mujeres  1.9 millones que ocupan 88 por ciento  de los puestos de trabajo en esta ocupación, mientras que los hombres cubren el restante 12 por ciento de las plazas laborales en esta ocupación.

Las estadísticas se dieron a conocer hoy con motivo del Día Internacional del Trabajo Doméstico declarado oficialmente en 1983 para celebrarse  cada 22 de julio y su conmemoración pretende hacer un reconocimiento a las aportaciones económicas y sociales del trabajo al interior de los hogares, tanto remunerado como no remunerado, que en México significa una aportación hasta del 25 por ciento del Producto Interno Bruto.

Las estadísticas difundidas pretenden dar  un panorama de los aspectos sociodemográficos y de las condiciones laborales de las personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado en México, sin embargo el no remunerado que se pone en primer plano cada julio revela que el 74.8 por ciento  de las horas dedicadas al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado son aportadas por las mujeres  en casa y equivale  63.7 horas semanales, frente a 21.5 horas que se  asignan los hombres.

Para reconocer y resolver la sobre carga a las mujeres en casa, en la Cámara de Diputados se analizaron tres iniciativas  para crear el Sistema Nacional de Cuidados, y se aprobó una general, que ahora está  en la cancha del Senado de la República como una de 67 iniciativas a favor de la vida y libertad de las mujeres que está pendiente.

El trabajo doméstico trabajo de mujeres

El trabajo doméstico consiste en actividades que se realizan dentro de los hogares y son necesarias para el bienestar de los integrantes. Este tipo de trabajo puede ser no remunerado y/o remunerado; el primero de ellos se refiere al realizado para el mismo hogar del que forman parte los individuos sin que exista un pago, en tanto que el remunerado se realiza en el marco de una relación laboral, mediante un pago determinado, ya sea para el mismo hogar de residencia o para otro, explica Inegi en comunicado oficial.

Luego detalla que la ENOE 2021, estima que 84 millones de personas de 15 y más años realizan trabajo doméstico no remunerado para su hogar, en tanto que 2.2 millones de personas en el mismo rango de edad, están ocupadas en actividades de trabajo doméstico de forma remunerada.

Hoy dos  preguntas acuciantes es ¿cuándo se acordará el Sistema Nacional? frente a la propuesta de una iniciativa de la Secretaría de Hacienda que hará nuevos recortes y el candado de la iniciativa para no crear ninguna institución ni contrataciones para la sistema.

Y la otra pregunta ¿Cuándo se recuperarán estos 300 mil  empleos perdidos? Según el director del diario El Economista  estamos ante la primera reducción drástica de este tipo de empleo en México de la que se tenga registro y reflexiona señalando que el Inegi publica anualmente esta cifra para conmemorar el Día Internacional del Trabajo Doméstico, el 22 de julio. Eran 1 millón 580,000 trabajadoras remuneradas en México en 2009 y cada año de la década anterior esta cifra se incrementó en 90 mil  personas en promedio.

El Inegi señala que los trabajos domésticos  remunerados y no remunerados lo hacen las mujeres. Las que reciben un salario son predominantemente  mujeres. Son 96 por ciento del total, cerca de  2 millones de mujeres. Los hombres representan apenas 4 por ciento en este mercado y ellos se dedican principalmente a tareas como chofer y personal de vigilancia o seguridad.

En México, nueve de cada 100 mujeres económicamente activas se desempeñan como trabajadoras domésticas remuneradas. Por eso, asomarnos a sus condiciones de trabajo es una manera de entender uno de los mayores retos en materia de justicia económica para la sociedad mexicana. Aquí no hablamos de las mujeres que rompen el techo de cristal, sino de las que recogen los cristales del piso.

Según la ENOE 2021 en promedio, una trabajadora doméstica tiene un salario de 3 mil 200 pesos mensuales, 70 por ciento  de ellas no tienen ningún tipo de prestaciones y 96 por ciento de ellas se desempeña en la economía informal, no tiene ningún tipo de contrato que haga explícita su relación laboral.

Los derechos de las trabajadoras domésticas sigue siendo  una asignatura pendiente, aunque quizá deberíamos decir que se trata de una asignatura donde estamos reprobados.

En abril de 2019 se aprobó por unanimidad en el Congreso una iniciativa que otorgaba derechos laborales básicos para las trabajadoras del hogar y establecía obligaciones para sus empleadores. Esta reforma era parte de las obligaciones que México contrajo en el marco del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo. Se dio un periodo de 18 meses para su implementación, que en teoría concluyó en octubre del 2020. El plazo llegó y no pasó casi nada, afirma el director de El Economista y agrega que lo peor de todo es que el tema se relegó hasta el punto de quedar en los márgenes.

 El hecho es que el número de trabajadoras domésticas registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, en diciembre del año pasado, era de 27,640, alrededor de 1.3 por ciento  del total. El salario registrado ante el instituto es de 5,180 pesos mensuales en promedio.

¿Qué pasó con el 98% restante, las que no están registradas en el IMSS?  Sería bueno saberlo. Podemos suponer que sigue en el purgatorio laboral. Si la situación era difícil, se volvió aún más complicada con la pandemia. Muchas patronas y patrones no pudieron mantener su empleo y, a la vez, prescindieron de los servicios de las trabajadoras domésticas. En esos casos, la indemnización, más que un derecho se volvió un acto de clemencia, sujeto al criterio del empleador.

Aquellas que mantuvieron su puesto de trabajo debieron asumir los riesgos para la salud que implicaban los traslados en el transporte público. ¿Cuántas trabajadoras domésticas se contagiaron de Covid-19? Imposible saberlo. Esa es una de las desventajas de ser casi invisibles.

Estadísticas difundidas por INEGI

Dentro del trabajo doméstico remunerado se incluyen las siguientes ocupaciones: empleados y cocineros domésticos; cuidadores de niños, personas ancianas o enfermas en casas particulares; jardineros, lavanderos y planchadores domésticos; choferes, vigilantes y porteros en casas particulares.

En México se estiman 2.2 millones de personas de 15 y más años ocupadas en el trabajo doméstico remunerado. Esta cantidad representa 4% de los 53 millones de personas ocupadas en el país.

El trabajo doméstico remunerado es una ocupación predominantemente femenina: 1.9 millones de mujeres de 15 y más años ocupan 88% de los puestos de trabajo en esta ocupación, mientras que los hombres cubren el restante 12% de las plazas laborales en esta ocupación.

Este empleo tiene una mayor significancia para la población femenina, ya que corresponde a 9% de las mujeres en la población económicamente activa ocupada, pero para los hombres es menos del 1 por ciento.

Otra característica del trabajo doméstico remunerado es que las diferentes actividades que lo componen están claramente diferenciadas según el sexo, pues mientras las mujeres se ocupan en actividades de limpieza y de orden, cuidado de personas, cocinar, lavar y planchar, entre los hombres predominan las actividades de jardinería, conducción de vehículos y vigilancia.

Históricamente, el trabajo doméstico remunerado es una de las ocupaciones con mayor proporción de empleo informal. La ENOE primer trimestre de 2021 estima que 96 por ciento  (dos millones) de las personas ocupadas en trabajo doméstico remunerado pertenecen al sector informal. De ellas, nueve de cada 10 son asalariados informales; 3 por ciento son trabajadores informales por cuenta propia y 0.7 por ciento  son trabajadoras informales con percepciones no salariales.

De acuerdo con la ENOE primer trimestre 2021, las personas ocupadas en el trabajo doméstico remunerado perciben ingresos mensuales promedio de 3 300 pesos. Los hombres (4 200) obtienen en promedio mil pesos más que las mujeres (3 200) ocupadas en el trabajo doméstico. Esto se relaciona con que las ocupaciones donde predominan los hombres como la jardinería, vigilantes y choferes, tienen en promedio mayores ingresos mensuales.

La palabra de las remuneradas y no remuneradas

¿Qué hacemos? Cuarenta  y 5 años después de la primera conferencia de la mujer, donde el trabajo doméstico remunerado no estaba en la ley y apenas atisbaba lo que significa para todas las mujeres el trabajo de cuidados en México la condición del trabajo doméstico no ha cambiado: miles de mujeres, la mayoría jóvenes y migrantes, que además de limpiar, cocinar, servir la comida y lavar ropa, terminan involucradas en la crianza de bebés y niños, el cuidado médico de personas de la tercera edad y mascotas, en una intimidad tal que pronto reciben el nombre de “miembros de la familia”, si bien, la realidad del trato dista mucho de ello.

El tema masivo apareció tras la difusión de la película Roma, donde los comentarios en redes sociales en torno a la historia de Cleo ha servido para repensar este tema desde al menos tres ejes: trato de confianza que oculta maltrato y violencia, la falta de seguridad social y derechos laborales y el racismo. Al tiempo que el nuevo gobierno federal ya ratificó  el Convenio  189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajo digno para las trabajadoras domésticas, documento firmado hace casi ocho años, el 16 de junio de 2011.

De sirvientas a trabajadoras

Se calcula que hoy existen, a nivel mundial, 67 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico. La gran mayoría son mujeres, indígenas o menores de edad, “muchas de ellas se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad por su origen étnico, por su estatus migratorio y que viven en condiciones precarias. Todas estas dimensiones las mantienen atrapadas en un contexto de desigualdad motivado por la falta de reconocimiento y valoración” señalaba Oxfam México, una de las organizaciones internacionales que se ha sumado a revisar este tema en nuestro país.

Una de cada cinco mujeres comenzó a trabajar siendo menor edad, en parte la razón por la que la mayoría sólo tienen algunos años de educación, por lo general hasta primaria. Muchas mujeres con raíces indígenas abandonan el campo y llegan a la ciudad para trabajar.

Hablar una lengua indígena o el español como segunda lengua es una razón para otras formas de discriminación y burla, donde las patronas asumen cierta jerarquía, además, de educadoras.

Eres como de la familia

Lo que algunos patrones todavía no entienden es que no les hacen un favor a las trabajadoras si les dan un trabajo mal pagado y sin prestaciones sociales, porque solo resulta en una forma de esclavitud moderna, y hasta ahora es un fracaso incluirlas en el IMSS, entre otras cosas por la falta de difusión y exceso de burocracia. Muchas familias han hecho intentos inútiles para registrar a su trabajadora del hogar.

 Las trabajadoras del hogar no buscan ser adoptadas por las familias donde trabajan porque ser consideradas como parte de la familia anula los derechos por cuales luchan. Así las trabajadoras están expuestas a jornadas largas, ninguna seguridad, abusos e incluso acoso de sus empleadores, lo cual a su vez significa un alto grado de vulnerabilidad. Además, la complicada relación de confianza en estas situaciones ambivalentes puede llevar un abuso de autoridad de los empleadores. Más bien, las trabajadoras buscan un trabajo justo y digno donde puedan trabajar en condiciones humanas y cuidarse a sí mismas y a sus familias.

Según las Naciones Unidas, 78% de las trabajadoras domésticas en América Latina y el Caribe trabajan de manera informal. Es un sector invisible dónde las condiciones del trabajo no solo son precarias, sino más catastróficas. Sin derechos, sin contrato del trabajo, sin beneficios y con días largos de trabajo sin vacaciones.

 Sólo 5% de las trabajadoras domésticas tienen un contrato escrito y en su gran mayoría, no gozan de seguridad social. En México, 2.2 millones personas trabajan en este sector, antes 2.5, menos los 300 mil puestos perdidos entre 2020 y 2021, de ellas el  95 por ciento, son  mujeres y la mayoría reciben salarios tan bajos que no les alcanza para satisfacer sus necesidades básicas. Así que es desvalorizado porque el trabajo de las mujeres, carece de valor y esta precarización del trabajo es una forma particular de violencia de género.

La dirigente  de CACEH, Marcelina Bautista, y los avances, tanto del sindicato como el acuerdo del IMS es un paso hacia obtener la igualdad en condiciones laborales.  Ella trabaja por  hacer visible lo invisible, comenzando por no aceptar las malas condiciones del trabajo doméstico en México: “Lo que nosotras queremos, es lo que cualquier trabajador tiene. Seguridad social, vacaciones, aguinaldo, días de descanso, trato digno y salario justo.”

Pero no se hace justicia a  las mujeres

El 19 de mayo último la diputada Dulce María Sauri Riancho, del Grupo Parlamentario del PRI, presentó una iniciativa para que el Sistema Nacional de Cuidados cuente con recursos económicos suficientes que permitan su operación, tomando en cuenta el candado que se agregó a la iniciativa aprobada, de que no requerirá de fondos adicionales.

Entonces advirtió que la reforma quedará  en letra muerta si no hay recursos, y lamentó entonces que el Sistema no se ha aprobado en el Senado, tras 6 meses desde su aprobación y reforma Constitucional.

El texto de la reforma que presentó la también presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados,  deja en claro que los recursos que se otorguen año con año nunca disminuyan; y que las dependencias y entidades encargadas de poner en marcha al  Sistema puedan solicitar aumentos anuales, con base en las necesidades o vicisitudes que adviertan.

La iniciativa, de la que SemMéxico tiene copia, reforma y adiciona los artículos 25 y 42 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, para garantizar el destino de recursos para hacer efectivo el Sistema Nacional de Cuidados.

En la reforma constitucional del Sistema Nacional de Cuidados desde el l 18 de noviembre de 2020,  se determinó que el sistema nacional de cuidados no debía generar ninguna estructura orgánica nueva ni compromisos económicos adicionales; si no debían aprovecharse las instituciones ya existentes de los diversos órdenes parciales de gobierno, esto a pesar de que diversos grupos parlamentarios hicieron énfasis en la necesidad de que un sistema de esta naturaleza, dada su complejidad requiere recursos para su correcta implementación.

Sauri Riancho afirmó que la reforma constitucional  es  trascendental para la vida de las personas.  El Sistema Nacional de Cuidados, defendido en París y sistemáticamente en discursos por el Instituto Nacional de las Mujeres, no podría quedar sólo en palabras. En todos los países del sistema americano, se camina en ese sentido, incluso por las recomendaciones de la CEPAL, tras lo devastadores efectos de la pandemia y la pérdida de empleo de las mujeres. Asunto reconocido y discutido en todos los países.

El  trabajo de cuidados es uno de los obstáculos  que enfrentan las mujeres al tratar de incorporarse al trabajo remunerado, y en consecuencia, avanzar en su grado de autonomía. De acuerdo con el INEGI, la pandemia de COVID-19 tuvo un impacto desproporcionado sobre las mujeres.

Más de un millón tuvo que dejar de trabajar por un ingreso; 84 por ciento salió de la fuerza de trabajo de la denominada población económicamente activa, mientras que 7 de cada 10 personas de los 2.1 millones que ya no están ocupadas, también eran mujeres.

Otro dato contundente  muestra que de los casi 30 millones de mujeres de 15 años y más, que están fuera de la fuerza laboral, apenas 17 por ciento asegura estar disponible para trabajar, y 80 por ciento señala que tiene otras actividades y/o vive en un contexto que les dificulta trabajar.

La pandemia dejó enormes consecuencias sociales y económicas en el caso de las mujeres, éstas pasan por el estrés, los efectos psicológicos y la fatiga que ha dejado el trabajo de cuidados, como, por ejemplo, cumplir el rol de madre combinado con el de asistentes educativas, cuidar personas enfermas y lidiar con una mayor densidad de trabajo doméstico durante el confinamiento. Todo esto tiene efectos sobre su autonomía económica y su calidad de vida.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Sara Lovera (2021) El trabajo doméstico remunerado y no remunerado sin reconocimiento: el Senado no aprueba el Sistema Nacional de Cuidados. Sem México. Recuperado el 22 de julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/el-trabajo-domestico-remunerado-y-no-remunerado-sin-reconocimiento-el-senado-no-aprueba-el-sistema-nacional-de-cuidados/

Aumenta 6.2% población en reclusorios, durante 2020: Inegi

Aumenta 6.2% población en reclusorios, durante 2020: Inegi

—– | Contra Replica

—– |  Miércoles 21 de Julio del 2021 | — : —

Al cierre de 2020, el total de población privada de la libertad e internada era de 211 mil 169 personas, cifra 6.2 por ciento superior a la reportada un año antes, de acuerdo con los resultados del Censo Nacional de Sistema Penitenciario en los ámbitos estatal y federal, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De ese total, 194 mil 841 correspondieron al ámbito estatal (lo que representó 92.3 por ciento) y 16 mil 328 (7.7 por ciento) al federal. Del total reportado, 95.0 por ciento eran hombres y 5.0 por ciento eran mujeres.
Dichas personas cometieron en total 294 mil 392 delitos al cierre de 2020. Del total de delitos, 277 mil 762 (94.4 por ciento) se cometieron por hombres y 16 mil 630 (5.6 por ciento) por mujeres. En comparación con 2019, se observa una disminución de 6.6 por ciento en el total de delitos cometidos.
Durante 2020 ocurrieron 2 mil 383 incidentes de inseguridad en los centros penitenciarios federales, estatales y en los centros especializados de tratamiento o internamiento para adolescentes, lo que representó 19.5 por ciento menos que en 2019; en dichos incidentes estuvieron involucradas 6 mil 84 personas, y se reportaron 140 personas fallecidas y 839 heridas.
Asimismo, se reportaron 199 fallecimientos por Covid-19, de los cuales 96.5 por ciento eran hombres y 3.5 por ciento, mujeres.
En el año pasado ingresaron 110 mil 351 personas a los centros penitenciarios federales, estatales y centros especializados de tratamiento o internamiento para adolescentes. De ellos, 92.6 por ciento fueron hombres y 7.4 por ciento eran mujeres. Comparado con 2019, se registró una disminución de 10.0 por ciento en el total de ingresos.
En el mismo periodo se reportó que 93 mil 251 personas egresaron, y de ellas 92.8 por ciento fueron hombres y 7.2 por ciento, mujeres. En comparación con la cifra total de egresos reportada en 2019, hubo una disminución de 17.5 por ciento.
Al cierre de 2020 se reportaron 15 centros penitenciarios federales, 251 centros penitenciarios estatales y 53 centros especializados de tratamiento o internamiento para adolescentes, la mayoría en el Estado de México, con 72 centros penitenciarios y 19 de centros de tratamiento para adolescentes contaron con algún tipo de certificación.
En cuanto a la capacidad instalada al cierre de 2020, se reportaron en total 218 mil 474 espacios, 29 mil 280 correspondientes a los centros penitenciarios federales, 182 mil 209 a los centros penitenciarios estatales y 6 mil 985 a centros especializados de tratamiento o internamiento para adolescentes.
Del total de personal adscrito a los centros penitenciarios federales, 44.9 por ciento fueron hombres y 55.1 por ciento mujeres. En los centros penitenciarios estatales y centros especializados de tratamiento se reportaron en total 39 mil 501 personas, de las cuales 62.4 por ciento (24 mil 660) eran hombres y 37.6 por ciento (14 mil 841), mujeres. En comparación con 2019, en el ámbito estatal hubo un aumento de personal de 1.8 por ciento.
Se ejercieron en total 37 mil 982.9 millones de pesos el año pasado, y el ámbito federal concentró 63.6 por ciento del total del presupuesto ejercido. Con respecto al gasto total, hubo una disminución de 1.4 por ciento en comparación con 2019.

El presente articulo es propiedad de Contrareplica.

——- (2021) Aumenta 6.2% población en reclusorios, durante 2020: Inegi . Contrareplica. Recuperado el 21 de Julio del 2021 en: https://www.contrareplica.mx/nota-Aumenta-62-poblacion-en-reclusorios-durante-2020-Inegi-202121728

Insinuaciones sexuales, el ciberacoso más común contra las mujeres en México: INEGI

*El acoso, contra hombres y mujeres es perpetrado hasta en 60 por ciento por otro hombre
Las entidades donde sucede con mayor frecuencia: Colima, Tabasco, Tlaxcala, Zacatecas, Quintana Roo y Campeche

Libertad López | Sem México

Ciudad de México | Martes 6 de Julio del 2021 | — : —

Una de cada cinco personas en México mayores a 12 años fue víctima de ciberacoso entre octubre de 2019 y noviembre de 2020, según el nuevo módulo sobre ciberacoso (MOCIBA) 2020 del INEGI, que busca identificar cuáles son los tipos de ciberacoso más frecuentes y cómo son distintos en mujeres y hombres.

La diferencia es clara: mientras que en hombres del total que dijeron haber padecido ciberacoso la principal causa fue recibir mensajes ofensivos, para las mujeres la principal forma de violencia en internet es recibir insinuaciones y propuestas sexuales, y es tan frecuente que tres de cada 10 mujeres que dijeron haber tenido un episodio de ciberacoso sufrieron un episodio de insinuaciones.

En la lista de formas de ciberacoso que sufren las mujeres en México, en orden decreciente, están:

Recibir insinuaciones o propuestas sexuales (35.9%)
Contacto mediante identidades falsas (33.4%)
Recibir mensajes ofensivos (32.8%)
En hombres el listado cambia ligeramente:

Contacto mediante identidades falsas (37.1%)
Recibir mensajes ofensivos (36.9%)
Recibir llamadas ofensivas (23.7%)
En casi seis de cada 10 casos de ciberacoso en internet no se identifica a las personas acosadoras
En suma, 21% de la población de 12 años o más y que es usuaria de internet fue víctima de ciberacoso según el reporte.

De las víctimas que lograron identificar el sexo del agresor, el 59.4% de los hombres y el 52.2% de las mujeres señaló que se trataba de un hombre.

En cuanto a entidad federativa, Colima tuvo la mayor prevalencia de ciberacoso (27.4%), seguido de Tabasco (26.9%), Tlaxcala (26.4%), Zacatecas (26.4%), Quintana Roo (25.7%), y Campeche (25.0%).

Del otro lado, la Ciudad de México fue la que tuvo la menor prevalencia (16.2%), seguida de Tamaulipas (17.8%), Coahuila (17.8%), Chihuahua (17.9%), Puebla (18.6%), Nuevo León (18.9%) y San Luis Potosí (19.2%).

El número total de personas que han padecido ciberacoso tuvo una disminución marginal respecto al año pasado. El Mociba 2019 registró que el 23.9% de la población usuaria de internet fue víctima de ciberacoso.

El presente articuo es propiedad de Sem México.

Libertad López (2021) Insinuaciones sexuales, el ciberacoso más común contra las mujeres en México: INEGI. Sem México. Recuperado el 6 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/insinuaciones-sexuales-el-ciberacoso-mas-comun-contra-las-mujeres-en-mexico-inegi/

Perdieron el empleo 84 por ciento de las mujeres durante el año

*Al cierre de mayo, había casi 894 mil mujeres sin una fuente de trabajo, de acuerdo con el Inegi

Jacob Sánchez  | Sem México

Hoy se registran 893 mil 921 mujeres sin trabajo, 84.78 por ciento más que en mayo de 2020.

Hoy se registran 893 mil 921 mujeres sin trabajo, 84.78 por ciento más que en mayo de 2020.

SemMéxico/ El Sol de México. Cd de México, julio 29 de 2021.-  Santaella, titular del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), detalló que la explicación a esta problemática de género se centra principalmente en la dinámica dentro de los hogares mexicanos, donde les asignan el cuidado de la casa y de los integrantes de la familia.

Destacó que durante abril, mayo, junio y julio de 2020, en medio de la pandemia, hasta 94 por ciento de las mujeres se dedicó a los quehaceres domésticos y 38 por ciento al cuidado de personas adultas o menores de edad.

«Es muy importante distinguir el impacto que ha tenido entre hombres y mujeres», enfatizó ayer durante una reunión con empresas de la nueva economía.

Abundó que si se comparan cifras preliminares a la pandemia, «en el caso de la mujer, pues sigue con un millón de personas que no han regresado a buscar trabajo y se tiene una explicación».

El titular del organismo encargado de las estadísticas aseguró que otro de los fenómenos más importantes que han ocurrido con la pandemia es el que se refiere a la subocupación, pues detalló que este sector llegó a sumar a 13 millones de mexicanos, quienes son todas aquellos que están trabajando, que están ocupados, pero que les gustaría trabajar más, tienen la necesidad y la disponibilidad de trabajar más tiempo.

«Antes de la pandemia, alrededor de cinco millones estaban subocupadas y ahora tenemos casi siete millones de personas subocupadas», señaló Santaella Castell.

ACELERA INFORMALIDAD
Entre mayo de 2020 y el mismo mes de 2021, más de ocho millones de mexicanos se sumaron a la filas de la informalidad laboral, que son empleos en los que los trabajadores no tienen prestaciones laborales ni seguridad social.

De acuerdo con el Inegi, hasta el quinto mes del año en curso se registraron 30.5 millones de trabajadores informales, es decir, 35.7 por ciento más que en mayo de 2020, cuando se tenían 23.6 millones.

Julio Santaella, titular del Inegi, recordó que la informalidad representa 56 por ciento de la fuerza laboral en México.

«Uno de los fenómenos más importantes que siempre tenemos que tener en mente cuando pensemos en el mercado laboral mexicano es la informalidad. Cerca de 56 por ciento de las personas que tienen trabajo en nuestro país lo hacen en condiciones de informalidad laboral», destacó en un webinar organizado por Minu, una app mexicana que permite a los trabajadores acceder a su salario día a día sin tener que esperar a la quincena o mensualidad, y que ha sido fondeada por magnates tecnológicos como Bill Gates, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, entre otros.

De acuerdo con los datos más recientes publicados en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en el mismo periodo incrementaron 17 por ciento los trabajadores que, aunque forman parte de una empresa formal, laboran bajo un esquema que no les brinda seguridad social o prestaciones laborales mínimas de ley.

En el quinto mes de 2020, se registraron 20.87 millones de mexicanos en estos esquemas informales como el asimilado a salario, derechos de autor, pago por honorarios, entre otros.

Un año después se tienen 24.41 millones en esta situación, esto es, tres millones 541 mil 29 mexicanos más.

Durante la conferencia de prensa, Santaella Castell dijo que eventualmente se recuperarán los empleos perdidos en México tras la pandemia, pero consideró que lo más importante es saber cuándo, ya que dependerá de factores como las jornadas de vacunación para reactivar la economía.

“Los puestos numéricamente van a llegar, pero definitivamente han habido cambios estructurales muy importantes. La pandemia no ha afectado por igual a todo mundo ni a todos los sectores, se ha afectado con mayor medida en aquellos negocios y en aquellas actividades humanas que tienen por necesidad el contacto físico (…) y no me queda claro si todos esos puestos de trabajo se van a recuperar por completo y sobre todo cuándo”, comentó.

En este sentido, Santaella mencionó que conforme avanza la pandemia, las más empresas dijeron que tuvieron que recortar puestos de trabajo debido al impacto económico generado por la contingencia sanitaria, medida a partir de la Encuesta sobre el Impacto Económico Generado por COVID-19 en las Empresas.

“En promedio el recorte de personal en el tercer levantamiento fue de 38 por ciento, además 13 por ciento de las empresas nos reportan que tuvieron que reducir las remuneraciones o las prestaciones de su personal, que en promedio fue de 40 por ciento. Esto nos habla de un impacto muy importante a las empresas que se traslada a sus trabajadores”, anotó el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Jacob Sánchez  (2021) Perdieron el empleo 84 por ciento de las mujeres durante el año. Sem México. Recuperado el 29 de Junio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/perdieron-el-empleo-84-por-ciento-de-las-mujeres-durante-el-ano/

Abatir la brecha digital de género e incorporar a las mujeres a la economía digital: Carlos Morán, Secretaría de Comunicaciones

  • 43.1 millones de mujeres son usuarias de internet revela la encuesta ENDUTIH 2020
  • Análisis de INEGI: 25 millones de jóvenes están expuesto a grupos criminales

Elda Montiel | Sem México

Ciudad de México | Miércoles 22 de Junio del 2021 | — : —

La apropiación de la tecnología por parte de las mujeres con 43.1 millones de usuarias en internet hace necesario abatir la brecha digital de género, expresó Carlos Moran Moguel, subsecretario de Transporte de la Secretaria de Comunicaciones.

“Si queremos que el país tenga éxito en su desarrollo económico político y social de cara al futuro resulta insoslayable incorporar a todas las mujeres a la mayor brevedad a la economía digital. Apoyarlas a que eleven sus conocimientos es una necesidad del gobierno, de la industria, de la academia y de la sociedad civil”, acotó.   

Así se expresó en la presentación de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2020, por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en colaboración con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

Morán Moguel alertó que el mayor rango de edades de los cibernautas va de 12 a 24 años, cerca de 25 millones de jóvenes que están expuestos a grupos criminales, por lo que llamo a generar una robusta cultura de ciberseguridad que proteja tanto a los individuos como a los organismos públicos e instituciones financieras.

Enfatizó que los resultados de la ENDUTIH 2020 nos permiten constatar que ya somos 84.1 millones de usuarios de internet, el 96 por ciento se conecta por teléfono inteligente y que el número de usuarios de internet en el ámbito rural creció de 47.7 por ciento a más del 50 por ciento en el 2020, lo que llama a mantener la generación de políticas públicas que promuevan acciones orientadas a aumentar la cobertura y penetración de las redes de infraestructura de telecomunicaciones.   

Se refirió que la pandemia reformuló los hábitos de compra y financieros de muchas personas y es muy probable que estas tendencias sigan al alza.

Abundó que los resultados de ENIUTH nos convoca a  tomar conciencia, ya que  al analizar nuestra realidad  es indispensable el uso inteligente y seguro de internet.

Enfatizó que en esta nueva circunstancia es necesario que gobierno, academia y sociedad civil colaboren para reducir las brechas que dividen al país, tras calificar a la ENDIUTH como una herramienta indispensable para medir los avances de la inclusión digital universal y definir políticas públicas.

Por otra parte, afirmó que es prioridad del gobierno el incremento de la conectividad a internet en todo el territorio nacional.

La información que proporciona la ENDUTIH a la secretaria a los gobiernos estatales, empresas y sociedad en su conjunto da mayor visibilidad a las alternativas para promover el acceso de más mexicanos a este servicio indispensable para abatir la brecha digital y aumentar los niveles de productividad y bienestar de la sociedad.

La pandemia nos obligó a abrazar a las telecomunicaciones: Adolfo Cuevas

Adolfo Cuevas, comisionado presidente del Instituto de Telecomunicaciones expresó que la pandemia nos forzó a abrazar las telecomunicaciones, a utilizarlas como medio de viabilidad a nivel personal y de empresas, ya que en el balance del año más de 2 millones de mexicanos accedieron a teléfono móvil.

Por lo que llamo a asumir como una causa el dotar al mayor número de mexicanos para que tengan acceso a la tecnología, pues se vio que incluso los hogares más pobres destinaron ingreso al acceso del teléfono móvil por necesidad, por lo que tenemos que forzar que ocurra mediante las políticas públicas, acotó. 

Celulares los más usados para conectarse a internet

Destacó el uso del semartphones, teléfonos móviles, que aumentó del 66.7 por ciento en 2015 a 92 por ciento en 2020.  Así como el 58.8 por ciento de la población de seis años y más que habita zonas rurales utiliza el teléfono móvil, cuando en 2017 era el 53.3 por ciento.

El número de usuarios que disponen y usan teléfono móvil aumento 2.0 por ciento al pasar de 86.5 millones en 2019 al 88.2 en 2020, equivale a 75.5 por ciento de la población de 6 años o más.

Nueve de cada diez usuarios de teléfono celular disponen de un celular inteligente (Smartphone). Entre 2019 y 2020 los usuarios que sólo dispusieron de celular inteligente registraron un crecimiento de 3.5 puntos porcentuales (88.1% a 91.6%).

La encuesta estima que, en 2020, de los usuarios que se conectan a internet mediante su celular, inteligente (Smartphone), se observa un aumento de quienes se conectan sólo por Wi Fi, que pasaron de 9.4% en 2019 a 13.7% en 2020.

Disminuyó uso de la computadora en el trabajo y en las escuelas

El uso de la computadora disminuyo de 51.3 por ciento en 2015 a 38 por ciento en 2020. Entre las principales razones está el no contar con habilidades para usarlas., la falta de acceso a una, el no necesitarla, y la falta de recursos económicos.

De 2015 a 2020, crecieron los usuarios que realizan compras por internet, se multiplicaron casi 4 veces.

Como resultado de la contingencia sanitaria actual, por primera vez desde 2015 el porcentaje de usuarios que utilizaron el internet en el trabajo y en la escuela se redujeron, en 35.9 por ciento en el trabajo, y en la escuela, 14.71 por ciento.

De 2015 a 2020 el porcentaje de usuarios de internet se incrementó de 57.4 por ciento a 72 por ciento, lo que equivale a 21.6 millones más en este periodo, o bien, un promedio de casi 300 mil nuevos cada mes.

Por lo que respecta a los hogares con internet, del 2015 al 2020, aumentaron de 12.8 millones (39.2 por ciento del total de hogares) a 21 millones (60.6 por ciento). Es decir 9 millones más de hogares. 

Los tres principales medios para la conexión de usuarios a internet en 2020 fueron: celular inteligente (Smartphone) con 96.0%, computadora portátil con 33.7% y con televisor con acceso a internet 22.2 por ciento.

Las principales actividades que realizan los usuarios de Internet en 2020 son comunicarse (93.8%), buscar información (91.0%) y acceder a redes sociales (89.0%).

Respecto a la penetración a nivel nacional, las entidades federativas que observaron los valores más altos en la proporción de usuarios de Internet fueron Nuevo León con 84.5 porciento, Ciudad de México con 84.4 por ciento, Baja California con 84.3 por ciento y Sonora con 82.9por ciento.

 Mientras que los estados que registraron los valores más bajos fueron Chiapas con 45.9 por ciento, Oaxaca con 55.0 por ciento y Veracruz con un 58.9 por ciento.

La conferencia fue presidida por Julio Santaella, Presidente del INEGI y Arturo Blancas, director general de Estadísticas Económicas.

Las estimaciones de la ENDUTIH 2020 permiten caracterizar el fenómeno de la disponibilidad y uso de las TIC a nivel nacional, ámbito urbano, ámbito rural, por estrato socioeconómico y entidad federativa y sus resultados son comparables con los proporcionados por el INEGI a partir de 2015.

El presente artículo es propiedad de Sem México.

Elda Montiel (2021) Abatir la brecha digital de género e incorporar a las mujeres a la economía digital: Carlos Morán, Secretaría de Comunicaciones. Sem México. Recuperado el 23 de Junio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/abatir-la-brecha-digital-de-genero-e-incorporar-a-las-mujeres-a-la-economia-digital-carlos-moran-secretaria-de-comunicaciones/

Familias inician batalla legal por una vacuna anticovid para pcd

Cientos de familias de personas con discapacidad pasaron a la acción ante la displicencia con que las autoridades de Salud parecen haber tomado el riesgo amplificado que les significa un posible contagio de coronavirus SARS-CoV-2.

Fotografía de una mujer adulta de pie, vestida de pantalón negro y blusa morada a lado de una joven en silla de ruedas con pantalón de mezclilla azul y suéter blanco.

Redacción | Yo También

—- | Miércoles 16 de Junio del 2021 | — : —

“Queremos ser tomadas en cuenta”, resume Edith Juárez la decisión para sumarse a una iniciativa colectiva que busca obtener un amparo para que las personas con discapacidad, incluidas quienes están entre los 15 y los 39 años, reciban la vacuna contra el COVID-19.

Edith es mamá de Abigail Guadalupe Luján Juárez, de 21 años, quien tiene parálisis cerebral infantil, pero también es una de las al menos 50 familias que ya tramitaron amparos para que las personas con discapacidad reciban la vacuna de manera urgente y prioritaria.

La decisión de estas familias tiene fundamentos médicos sólidos. Estudios internacionales han documentado cómo los riesgos de contagio y las posibles consecuencias de esta enfermedad se magnifican en este grupo poblacional, que en México está integrado por poco menos de 21 millones, según el Censo 2020 del Inegi.

En estos meses, asociaciones, activistas y personas con discapacidad emprendieron una serie de acciones para lograr que la secretaría de Salud los tomara en cuenta en la estrategia nacional de vacunación. Ello no ha ocurrido, aún.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, dijo el pasado 8 de junio que estaban “próximos a anunciar” el registro accesible para personas con discapacidad en el portal mivacuna.salud.gob.mx; una semana después, hasta este 16 de junio el sitio no ha tenido modificación alguna.

Mientras que, Ricardo Cortés Alcalá, director de Promoción de la Salud y el funcionario que ha mostrado mayor interés en escuchar a las asociaciones de personas con discapacidad,  dijo que aún faltaban por vacunar poco más de 4.4 millones de este grupo, de los poco más de los 20 millones 800 mil que tiene registradas el Inegi.

Por eso la licenciada Yasmín Rosales, del equipo especializado en atención a personas con discapacidad del Instituto Federal de la Defensoría Pública (IFDP), encabeza la cruzada legal que emprendieron las al menos 50 familias para recibir el amparo de la justicia conforme a los parámetros de protección a los y las más vulnerables establecidos.

El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, es quien actualmente lleva los casos de estas familias que no solo buscan garantizar la vacunación en este momento, sino que el Estado, como garante y firmante de la Convención internacional de los derechos de las personas con discapacidad, establezca protocolos presentes y futuros para la atención prioritaria de este grupo ante situaciones de riesgo, emergencias humanitarias (incluidas la pandemia), con énfasis en aquellas que enfrentan enfermedades crónicas asociadas.

«No queremos que sean tomados en cuenta solo para esta primera aplicación, sino para todas las aplicaciones que se llevarán a cabo cada año”, explica Edith Juárez.

“Espero y deseo que se logre. Que mi hija, este año y los demás, sea considerada para la vacuna, que sea de las primeras y no tenga que esperar su turno; no me vayan a decir cómo con la vacuna de la influenza: ‘no la necesita’”.

Las acciones legales emprendidas buscan que la vacuna sea aplicada en condiciones adecuadas, es decir, que en la atención de las personas con discapacidad se den también las siguientes condiciones:

  • Que haya barreras para mantener la higiene básica
  • Que se cuide la sana distancia
  • Que se eliminen las barreras físicas, actitudinales y de comunicación que les permitan tener información clara sobre cómo protegerse del contagio.

El presente artículo es propiedad de Yo también.

Redacción (2021) Familias inician batalla legal por una vacuna anticovid para pcd. Yo tambien. Recuperado el 16 de Junio de 2021 en: https://www.yotambien.mx/actualidad/familias-inician-batalla-legal-por-una-vacuna-anticovid-para-pcd/

Maternidad tras las rejas: una realidad de miles de mujeres en el sistema penitenciario mexicano

Asilegal | Desinformémonos

Martes 11 de mayo de 2021

De acuerdo con el Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal, para febrero de 2021 se reportó que existen 217 mil 969 personas privadas de libertad, de las cuales el 5.62% son mujeres, es decir 12 mil 253, de este total, se estima que aproximadamente 10 mil 500 son madres[1].

Asimismo, y acorde al informe Especial Sobre Mujeres en Reclusión de la CNDH[2] se identifica que solo 4 mil 189 viven en centros penitenciarios femeniles, el resto, 6 mil 311 se ubican en cárceles mixtas, lo cual las coloca en un riesgo constante de ser víctimas de violencia sexual, abuso de autoridad y/o trabajos forzados en favor de la población varonil.

Esta situación en los centros de reclusión propicia la transgresión de los derechos fundamentales de las mujeres madres y de sus hijas e hijos que permanecen con ellas debido a una serie de irregularidades en materia de instalaciones y servicios: alimentación, atención médica, personal técnico y de seguridad, actividades laborales, educativas y deportivas, condiciones de hacinamiento y sobrepoblación, falta de separación entre hombres y mujeres, maltrato y particularmente la falta de acceso en igualdad de condiciones a instalaciones y servicios.

De acuerdo con el Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistemas Penitenciarios Estatales del INEGI de 2019, en México hay 255 mujeres privadas de libertad que viven con sus hijas e hijos dentro de los centros penitenciarios. Por cada una de ellas existe al menos 1.6 niños menores de seis años, es decir, al menos 415 niñas y niños hoy forman parte de la población penitenciaria, aunque se estima que para el 2021 la cifra es superior a los 500 menores. Ninguna de ellas puede continuar en el olvido y abandono.

Las mujeres que compurgan penas en centros penitenciarios mexicanos son víctimas de violencia sistemática en razón de su género. Ellas pertenecen a grupos vulnerados, identificados como un grupo interseccional pues atraviesan estigmas y violencias machistas. Además, durante el año 2020 y lo que va del 2021, esta situación fue agravada por la COVID 19: las mujeres han sido un grupo focalmente restringido en sus derechos de acceso a la salud y una vida libre de violencia.

El contexto sanitario que continuamos viviendo hoy en día se convirtió en el pretexto perfecto de las autoridades penitenciarias para privilegiar “la seguridad de los centros” y hacer a un lado su obligación de garantizar los derechos de las mujeres que se encontraban con hijos bajo su tutela. Muchas mujeres madres fueron separadas de sus hijos y obligadas a entregarlos a sus familiares en libertad o, en ausencia de estos, al DIF. Esto representó una grave violación de derechos humanos y un retroceso al reconocimiento de su derecho a la maternidad.

De acuerdo con el #MapaPenitenciarioCOVID19, al día de hoy, existe registro de 3 mil 903 personas privadas de libertad contagiadas, mientras que la CNDH reporta a través de su comunicado de Prensa DGC/048/2021 del 24 de febrero de 2021 3 mil 289 casos3. Aunque está diferencia de cifras es sustancial, lo relevante es que no existe información desagregada sobre el número de mujeres que padecen o padecieron dicha enfermedad, ¿qué podemos esperar entonces para las mujeres madres privadas de libertad que siempre han vivido mayor exclusión y estigma en prisión?.

Desde ASILEGAL instamos a las autoridades corresponsables de todos los niveles de gobierno a garantizar los derechos humanos de las mujeres privadas de libertad, a no cerrar los ojos ante esta crisis. Urge que el Estado mexicano aplique las reglas Bangkok, pues en ellas está contemplado que “el régimen penitenciario permitirá reaccionar con flexibilidad ante las mujeres embarazadas, lactantes y mujeres con hijos, se habilitarán servicios o disposiciones para el cuidado del niño”.

Basta de ignorarlas e invisibilizarlas, es momento de actuar. No debemos olvidar que las mujeres privadas de libertad, madres con hijos dentro o fuera del centro penitenciario, sufren un estigma y olvido de sus círculos cercanos, recibiendo un doble castigo por no cumplir con los roles sociales establecidos para ellas. El Estado no puede continuar perpetuando y legitimando este abandono.

En el marco de la conmemoración del Día de las madres, hacemos un llamado a la acción de las autoridades estatales, federales y penitenciarias para tomar cartas frente a la crisis que se está desarrollando con respecto a la pandemia global COVID-19 y el acrecentado riesgo al que se enfrentan madres e hijos. Del mismo modo, exhortamos a los órganos autónomos de protección y defensa de los derechos humanos gubernamentales a visibilizar las condiciones de internamiento que las mujeres, específicamente de las mujeres que son madres.

[1] Cuaderno Mensual de Información Estadística Penitenciaria Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de México, febrero 2021, pp 3 disponible enhttps://www.gob.mx/prevencionyreadaptacion/documentos/cuaderno-mensual-de-informacion-estadistica-penitenciaria-nacional

[2] Informe Especial Sobre Mujeres en Reclusión, Comisión Nacional de Derechos Humanos, México 2015, disponible enhttps://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Informes/Especiales/2015_IE_MujeresInternas.pdf

[3] Comunicado de Prensa DGC/048/2021, Comisión Nacional de Derechos Humanos, Febrero 2021, disponible en https://www.cndh.org.mx/documento/cndh-presenta-reporte-de-acciones-en-los-sistemas-penitenciarios-durante-la-pandemia-por

Publicado originalmente en Asistencia Legal por los Derechos Humanos Asilegal

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos“.

Asilegal (2021). Maternidad tras las rejas: una realidad de miles de mujeres en el sistema penitenciario mexicano. Desinformémonos. Recuperado el 11 de mayo de 2021 de: https://desinformemonos.org/maternidad-tras-las-rejas-una-realidad-de-miles-de-mujeres-en-el-sistema-penitenciario-mexicano/

Aumentó 1.6 puntos confianza del consumidor en abril: Inegi

En abril la confianza del consumidor mostró un aumento de 1.6 puntos con respecto al mes anterior inmediato, por lo que alcanzó los niveles previos a la pandemia del Covid-19.
En abril la confianza del consumidor mostró un aumento de 1.6 puntos con respecto al mes anterior inmediato, por lo que alcanzó los niveles previos a la pandemia del Covid-19. Foto tomada del Twitter del @INEGI_INFORMA

Alejandro Alegría | La Jornada

Ciudad de México | Viernes 7 de Mayo del 2021 | 09:44

En abril la confianza del consumidor mostró un aumento de 1.6 puntos con respecto al mes anterior inmediato, por lo que alcanzó los niveles previos a la pandemia del Covid-19, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En su comparación anual, la medición avanzó 10.2 puntos frente a igual mes del año anterior.

Julio Santaella, presidente del organismo, señaló en su cuenta de Twitter que en abril el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) alcanzó 42.4 puntos, mismo nivel que en marzo 2020 al iniciar la contingencia sanitaria. Sin embargo, todavía está por debajo del promedio de 2019, el cual fue de 44.8 puntos.

Las posibilidades en el momento actual de los integrantes del hogar, comparadas con las de hace un año, para realizar compras de muebles, televisor, lavadora, otros aparatos electrodomésticos, mostró el mayor avance mensual con 2.5 puntos, mientras que en su comparación anual fue de 9.5 puntos.

La percepción de la situación económica esperada de los miembros del hogar dentro de 12 meses, respecto a la actual, obtuvo el nivel más alto en la variación anual que fue de 12.5 puntos, mientras que su medición mensual solo fue de 0.6 puntos.

Detrás, la situación económica en el momento actual de los miembros del hogar comparada con la que tenían hace 12 meses se ubicó en 11.3 puntos respecto a abril de 2020 y 2.3 frente a marzo pasado.

La situación económica del país esperada dentro de 12 meses, respecto a la actual, avanzó 1.6 puntos frente al tercer mes y 10.9 en su comparación anual.

El presente articulo es propiedad de La Jornada.

Alejandro Alegría (2021) Aumentó 1.6 puntos confianza del consumidor en abril: Inegi. La Jornada. Recuperado el 7 de Mayo del 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/05/07/economia/aumento-1-6-puntos-confianza-del-consumidor-en-abril-inegi/

”Es mejor no decir de dónde vienes”: mujeres migrantes indígenas en Monterrey

Liz López | Chiapas Paralelo.

Martes 4 de mayo de 2021

En Monterrey no todo es progreso. Esta ciudad considerada en México como «más avanzada»,  carga consigo uno de los atrazos más grandes que hay en el mundo, el de la discriminación, que remonta en nuestro continente, a los primeros años de la Conquista. Tras más de 500 años, la población regia no ha podido descolonizar su pensamiento.

“Cuando escuché la palabra Monterrey, lo primero que pensé fue en progreso. Pensé en que podía vivir en una casa con piso de cemento, mandarle dinero a mis papás y comprarme un carro…”, cuenta Antonia, de 23 años, originaria de San Luis Potosí, que desde hace dos años trabaja como empleada de mostrador en un negocio del centro de la ciudad con mayor calidad de vida en México, donde viven más de 5 millones 300 mil habitantes, pero desde que llegó el dinero solo le ha permitido para pagar la renta donde vive y mandar algo de “dinero a casa”, asegura la joven migrante.

Antonia integrante de la etnia pame, que solo terminó la secundaria en su comunidad Los Olivos en el municipio de Matehuala, vecino a Nuevo León, es una de las 70 mil 551 personas que decidieron dejar su estado para buscar trabajo en otra entidad, entre el 2015 al 2020, según datos de INEGI, reflexiona que en la ciudad “es muy difícil ser mujer migrante e indígena”.

Monterrey es una ciudad con mayor recepción de migrantes que vienen de todo México y en los últimos años, de Centroamérica, que de acuerdo al último censo del INEGI, registró un crecimiento del 92.32 % en presencia de integrantes de grupos originarios, que convierte en la primera ciudad en este rubro a nivel nacional.

Carmen Farías, presidenta de la organización Zihuame Mochilla A.C , fundada en 2003 en Monterrey, detalló que en la zona metropolitana de Nuevo León se ubican 77 mil 945 personas de lengua hablante indígena (37 mil 686 mujeres y 40 mil 259 hombres).

“La composición varió de 2010, ya que eran 20 mil 490 hombres y 20 mil 038 mujeres. Habían más mujeres que hombres; ahora no. Eso tiene que ver con los flujos migratorios. La mayoría vienen de San Luis Potosí, Querétaro, Puebla, Hidalgo, Veracruz, Zacatecas, Tamaulipas, Coahuila, Chiapas, Jalisco, Estado de México, pero sobre todo de la zona de la región huasteca”

Los indígenas que han llegado a Nuevo León, se encuentran con mayor presencia en el municipio central de Pesquería, es la jurisdicción de García, donde hay más hablantes de alguna de los 66 idiomas del país y en segundo lugar se ubica Monterrey.

Por ahí se dice que “vivir lejos de casa no es para todos…. Los viajeros están hechos de otra pasta…”, dice Cecilia de 19 años de edad, que llegó procedente de Puebla, antes del inicio de la pandemia arribó a Monterrey para trabajar como niñera.

La joven nahuatl asegura que “ser mujer migrante e indígena, es dejar casi afuera la esperanza de acceso a oportunidades, ya que somos encasilladas para trabajos en casa: barrer, trapear, lavar ropa, planchar, cocinar o para cuidar a los niños”, pero en algunas empleos la dueña de la casa le ha preguntado si sabe “hablar bien español”, porque no quiere que “sus hijos vayan aprenderlo mal”.

Cecy, como le llaman de cariño, asegura que no habla náhuatl, porque sus padres nunca le enseñaron el idioma.

Las labores del hogar, es uno de los empleos más demandantes en la zona metropolitana, por lo que la mayoría de las mujeres indígenas se dedican a trabajos de casa donde logran percibir salarios de 450 pesos en un día, siempre y cuando sea de “entrada por salida”, pero si viven en la casa recibiendo alimentación y un cuarto, entonces el salario va de mil 500 a dos mil pesos a la semana, con jornadas que van de las siete de la mañana, hasta que termine el día, un día de descanso, que es el domingo.

Carmen Farías que dirige Zihuame Mochila, organización que trabaja en mejorar calidad de vida y y respeto a la diversidad cultural de pueblo indígenas en Nuevo León, comentó que la mayoría de “la gente indígena no viene de paso. Viene a quedarse. Algunos viene por temporadas, pero en mayoría son los mayores de edad “La población joven viene para quedarse y se encuentran en diferentes profesiones, incluso con maestrías y doctorados”.

Agrega que: “Es mucha la ignorancia y prejuicio en la sociedad. Y tristemente para comunidades indígenas esto hace que haya prevalecido la discriminación desde la colonia. No es novedad. Por tradición, Nuevo León se ha conformado de población migrante. No todos indígenas, pero sí migrantes. Terceras generaciones son de aquí, pero a quien le preguntes te dirán que su padres o abuelos viene de San Luis, Zacatecas o Jalisco, porque antes las personas venían a trabajar en las fábricas. Es un contrasentido, en que siendo un estado que ha crecido Gracias a la migración, sea tan discriminatorio. Debería ser mucho más abierto, tolerante, y no lo es”, enfatizó la activista.

Durante los 10 años que ha vivido en Monterrey, Karla de 26 años, originaria de Durango que labora como enfermera y recepcionista, se ha percatado el trato que reciben los migrantes en Monterrey:

”Cuando dices que eres de otro lado, los regíos te ven raro. Hay quienes se alejan, te discriminan. Cuestionan tu estancia y preguntan si vas a irte pronto o piensas quedarte; no saben de la necesidad del otro. Estoy aquí porque de dónde yo vengo no hay trabajo ni escuela, Sí extraño el calor de mi casa, pero sé que ayudo a mi mamá con los gastos”.

Foto: Liz López

El sentimiento de vulnerabilidad va creciendo ante la falta de aceptación. El sentirse discriminado ha llevado varios migrantes indígenas a esconder su origen y evitarse así la carga de ser señalados por los regios.

Una joven migrante habla con recelo y pide no ser identificada, mucho menos el grupo étnico al que pertenece, asegura que las mujeres que han llegado a Monterrey, prefieren no revelar su identidad, ni lugar de origen. “No lo decimos”, dice, pero “las recién llegadas se sienten orgullosas de haber salido de casa, pero van aprendiendo”.

Es domingo, la noche cae en Monterrey. La Alameda, cual ha servido de punto de encuentro para muchos migrantes, comienza a vaciarse y con ello miles de mujeres indígenas se dirigen a los cuartos para descansar, para prepararse para otra jornada laboral de más de ocho horas.

“El presente artículo es propiedad de Chiapas Paralelo“.

López, L. (2021). ”Es mejor no decir de dónde vienes”: mujeres migrantes indígenas en Monterrey. Chiapas Paralelo. Recuperado el 4 de mayo de 2021 de: https://www.chiapasparalelo.com/noticias/nacional/2021/05/es-mejor-no-decir-de-donde-vienes-mujeres-migrantes-indigenas-en-monterrey/

Preocupa a la Iglesia “revisión” de libros de texto

Menor realiza tareas escolares.
Menor realiza tareas escolares. Foto Luis Castillo / Archivo

Carolina Gómez Mena | La Jornada

Ciudad de México | Martes 13 de Abril del 2021 | 20:13pm

Rogelio Cabrera López y Alfonso Miranda Guardiola, presidente y secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), respectivamente, así como Enrique Díaz Díaz, responsable de la Dimensión Pastoral Educativa y de Cultura, expresaron su “preocupación por la revisión” de los libros de texto que llevará a cabo la administración federal, y precisaron que ante la deserción escolar que provoca la pandemia “se requiere de una respuesta integral, articulada, generosa y consensuada”.

La CEM indicó que “el abandono escolar alcanza a cinco millones de mexicanos de acuerdos a los datos oficiales del INEGI”, por lo que es “urgente la implementación de verdaderas políticas públicas, en diálogo intersectorial” para responder a lo que el papa Francisco ha llamado “una catástrofe educativa”, con relación a la situación mundial.

Indicaron que además de “pretender regresar a la normalidad escolar, debemos buscar formas nuevas para vincularnos, no sólo unilateralmente a través de la radio y la televisión, sino con verdadera interacción educativa virtual, presencial e híbrida, en lo que sea posible”.

Cabrera López, también arzobispo de Monterrey, Díaz Díaz, obispo de Irapuato y Miranda Guardiola, obispo auxiliar de Monterrey, precisaron que urge la “corresponsabilidad educativa de todos, la conformación de protocolos sólidos y detallados que reconozcan las distintas realidades culturales y sociales de cada comunidad escolar y promuevan la participación y autorregulación, dando prioridad al derecho primordial de los niños de ser educados, más allá de cualquier otro interés y conveniencia de los adultos”.

Destacaron que México es un “país plural, con un sistema democrático que, en el marco del Estado de derecho, nos permite configurar y orientar el caminar de nuestra patria con medios pacíficos y ordenados. Las leyes, y las instituciones que de ellas derivan, no responden a la voluntad de un solo hombre, ni imponen una corriente de pensamiento o posición política”.

Por lo que “toca a la autoridad en el ejercicio de su gobierno para todos los ciudadanos, promover los consensos y equilibrios que posibiliten el cumplimiento de lo pactado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Por lo anterior, los jerarcas expresaron su “profundo extrañamiento por el impulso que se está dando a una iniciativa que toca aspectos tan sensibles para todos los mexicanos, como son los contenidos dirigidos al aprendizaje de los niños y niñas del nivel básico en los textos obligatorios, a través de consultas y comisiones sui generis, en un tiempo tan breve, y sin mayor fundamento científico, jurídico e institucional”.

Dijeron que la participación social educativa, prevista por la reciente modificación al artículo tercero constitucional, así como a la Ley General de Educación, “sigue pendiente de instalación, y el diálogo necesario no se ha realizado de manera institucional”.

Destacaron que “lo más importante es la libertad de conciencia, así como la libertad de educación -que incluye también la religiosa-, pues sólo en el ejercicio pleno de nuestros derechos humanos universales e inalienables se confirma la realidad del Estado Laico”.

Reiteraron la disposición de los integrantes de la CEM “para el diálogo, el encuentro y la búsqueda de caminos para un desarrollo humano, integral, solidario y sustentable con todos los grupos sociales y con la autoridad civil de cada Estado y de la federación”.

El presente articulo es propiedad de La Jornada.

Carolina Gómez Mena (2021) Preocupa a la Iglesia “revisión” de libros de texto. La Jornada. Recuperado el 13 de Abril del 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/04/13/sociedad/preocupa-a-la-iglesia-revision-de-libros-de-texto/