Enfermeras que atienden COVID-19 enfrentan incertidumbre laboral y cansancio

Angélica Jocelyn Soto Espinosa | CIMAC Noticias

Viernes 8 de enero de 2021

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CIMACFOTO: César Martínez López

Ciudad de México.- Enfermeras mexicanas conmemoraron el Día Nacional de la Enfermería expuestas a riesgos de contagio por COVID-19, sobrecarga laboral, afectaciones emocionales, distanciamiento con su familia e incertidumbre con respecto a su estabilidad en el empleo. 

Cada 6 de enero, México conmemora el Día Nacional de la Enfermería. Este 2021, sin embargo, la efeméride llegó en medio de una pandemia que ya cobró la vida en nuestro país de al menos 130 mil personas. 

La enfermería, constituida casi totalmente por mujeres, es la principal actividad al frente de la atención de todas las personas que han sido contagiadas con el nuevo virus, lo que las expone a mayor riesgo de contagio porque son quienes mantienen todo su turno laboral en contacto directo con las y los pacientes, su entorno, sus fluidos y sus secreciones. 

De acuerdo con el reporte del 4 de enero del 2021 que da a conocer semanalmente la Secretaría de Salud, seis de cada 10 profesionales de salud que han padecido la enfermedad por COVID-19 son mujeres; 40 por ciento del total de este personal contagiado son enfermeras. 

Cimacnoticias platicó con cuatro enfermeras que laboran en distintas instituciones públicas de salud en la Ciudad de México que atienden pacientes COVID, para conocer cómo han cambiado sus condiciones laborales y de vida tras la pandemia. 

Sandra, enfermera que labora desde abril pasado en una unidad temporal para la atención de pacientes COVID. Este enero cumplió ocho meses de no ver a su familia. También tuvo que cambiar de residencia y, en algunos casos, ha tenido que hacer uso de los cuartos de hoteles que en la CDMX se pusieron a disposición del personal sanitario que atiende la pandemia. 

Antes de la COVID-19, en una jornada laboral promedio, Sandra atendía un máximo de seis pacientes al día y en estado de salud no tan grave. Actualmente, en una área de hospitalización atiende cotidianamente entre 8 a 11 pacientes en estado de salud de moderado a delicado. En el caso de pacientes en terapia intensiva, antes atendía a 1 persona y ahora 2 en estado de gravedad.

Aunque Sandra trabaja las mismas horas que antes de la pandemia y su sueldo aumentó de 16 a 24 mil pesos al mes, las jornadas son más extenuantes toda vez que han tenido que prepararse para la aplicación de nuevos procedimientos y conocer cerca una enfermedad nueva para todas las personas, incluyendo para  el personal sanitario. 

En esto coincide Rosario, enfermera obstetra en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social, que atiende a mujeres embarazadas con COVID.  De acuerdo con Rosario, al inicio de la pandemia el personal directivo y altos mandos del hospital para el que labora no supieron cómo lidiar con las necesidades del personal de enfermería y no les proporcionaron material de calidad, lo que derivó en contagios y hasta muerte de sus compañeras y compañeros.

Fue varios meses después de la pandemia que se tuvo un mejor manejo de las condiciones de trabajo de las enfermeras, de acuerdo con Rosario, quien aseguró que la atención de pacientes COVID es más cansada porque –y en esto coincidieron todas las entrevistadas– el uso del Equipo de Protección Personal es pesado y deshidrata.

Amalia, que atiende a niñas y niños con COVID en el Hospital Infantil de México desde abril de 2019, relató que cuando empezaron a escuchar de los primeros casos de contagio imperó entre el personal un “miedo ante lo desconocido”, que poco a poco fue convirtiéndose en respeto. 

La enfermera detalló que, como en el caso de muchas otras compañeras, la COVID le abrió las puertas para laborar en las instituciones públicas, para aumentar su sueldo, que en su caso –al venir de una institución privada– se duplicó, y de crecer profesionalmente. 

Sin embargo, por la contingencia sanitaria, tuvo que modificar sus hábitos de vida. Por ejemplo, dejó de visitar por varios meses a su mamá y su papá, a quienes veía una vez por semana. Además de vivir con el constante miedo de ser portadora del virus y contagiar a alguien más. 

Laura, una enfermera con 26 años de trayectoria, dijo que tras la pandemia se tuvieron que modificar no sólo los espacios de trabajo dentro del hospital sino también en su casa, con la instalación de tapetes sanitizantes o hacer un cambio de ropa al llegar del trabajo; no obstante, el mayor reto de su trabajo en esta época ha sido presenciar la pérdida de los pacientes.

“El riesgo ha aumentado y el trabajo también. Es muy estresante porque tienes paciente grave y de repente se ponen mal dos o tres pacientes al mismo tiempo. Algunas veces no te das a basto para atender la situación tan eficientemente como quisieras.

Tuve la experiencia de trabajar en un hospital de Tijuana por quince días, y fue una experiencia muy fuerte pues la demanda de la atención médica era muy grande. Gran parte del personal adscrito al hospital estaba con incapacidad por COVID y tuvimos que entrar nosotros (que laboran en la CDMX) y después de nosotros llegaron otros grupos. Ahí sí vi mucha gente morir en cuestión de minutos, a pesar de ayudarlos de manera muy profesional y expedita, era inútil, morían. Nunca jamás antes había llorado tanto por la muerte de mis pacientes, esa sensación de impotencia, coraje mezclados con desesperación ha sido una experiencia que me ha marcado mi vida profesional”, detalló la enfermera.

Antes de la pandemia, en  julio de 2019, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) contabilizó que en el país había 472 mil 781 personas se dedicaban a la enfermería con un grado técnico o especializado de las cuales el 79.1 por ciento mujeres; no obstante, la Secretaría de Salud estimaba que México tenía un déficit de 730 mil enfermeras y enfermeros para cubrir las necesidades sanitarias del país. 

Además del déficit del personal, desde 2016 y durante los años recientesmiles de enfermeras han protestado en manifestaciones públicas para exigir una mejora salarial de acuerdo a su nivel de estudios, que en muchos casos es de maestría o más de una especialización; y el reconocimiento social de su labor.

Tras los primeros tres meses de la pandemia, el gobierno federal contrató un total de mil 502 enfermeras especialistas y 18 mil 664 enfermeras generales, de acuerdo con la SS, y el IMSS ofreció a 161 mil 807 personas un bono salarial del 20 por ciento. 

No obstante, las enfermeras consultadas coincidieron en que lo prioritario para ellas es que se atienda su salud mental, toda vez que enfrentan desgaste físico y emocional por la pandemia, además de que desconocen qué pasará con sus empleos una vez que las hospitalizaciones disminuyan y se requiera en menor medida de sus servicios, ya que nadie les puede garantizar que su sueldo actual se mantenga o, mejor aún, gocen de una plaza fija. 

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“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias“.

Soto Espinosa, A. J. (2021). Enfermeras que atienden COVID-19 enfrentan incertidumbre laboral y cansancio. CIMAC Noticias. Recuperado el 11 de enero de 2021.

Por publicación tardía del Proigualdad 2020-2024, se queda sin presupuesto

Guadalupe López García, SemMéxico

22 de diciembre de 2020

  • Lo emite el gobierno federal, a más de dos años de haber entrado en funciones. El motivo del retraso: su detención en Hacienda
  • Sigue sin publicarse el programa para erradicar la violencia contra las mujeres

SemMéxico, Ciudad de México, 22 de diciembre, 2020.- A dos años y 21 días de que el gobierno federal actual entrara en funciones, este día aparece publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Decreto por el que se aprueba el Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres 2020-2024, sin presupuesto alguno, luego que por más de un año estuvo detenido en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En tanto, el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (PIPASEVM) 2019-2024 sigue estancado en Hacienda, sin que las autoridades hayan explicado el motivo de esta situación. El Proigualdad está “a un paso” de que se publique y el PIPASEVM “a tres”, afirmó en días pasados la comisionada nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, Fabiola Alanís Sámano. 

La Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres­ (LGIMH) establece la Política Nacional en Materia de Igualdad entre mujeres y hombres, con seis objetivos, a través de tres instrumentos que deberán quedar instalados en cada administración federal: el Proigualdad, la Observancia y el Sistema Nacional (artículo 18, fracciones I, II y III). Instruye al gobierno federal asignar un presupuesto para dicha política, la cual debe ser replicada en los niveles de gobierno estatal y municipal.

No obstante, en el artículo Segundo transitorio del Decreto de hoy, se estipula que el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) ejecutará y coordinará la ejecución del Proigualdad con cargo a su presupuesto aprobado (el cual en este año fue recortado en 75 por ciento). Agrega que las dependencias y entidades que tengan a su cargo acciones puntuales previstas en dicho Programa también asumirán su costo. 

El Proigualdad cuenta con seis objetivos prioritarios, 37 estrategias prioritarias y 267 acciones puntuales. Los seis objetivos son 1) Potenciar la autonomía económica de las mujeres para cerrar brechas históricas de desigualdad; 2) Generar las condiciones para reconocer, reducir y redistribuir los trabajos domésticos y de cuidados de las personas entre las familias, el Estado, la comunidad y el sector privado; 3) Mejorar las condiciones para que las mujeres, niñas y adolescentes accedan al bienestar y la salud sin discriminación desde una perspectiva de derechos. 

Asimismo, 4) Combatir los tipos y modalidades de violencia contra las mujeres, niñas y adolescentes, preservando su dignidad e integridad; 5) Posicionar la participación igualitaria de las mujeres en la toma de decisiones en los ámbitos político, social, comunitario y privado, y 6) Construir entornos seguros y en paz para las mujeres, niñas y adolescentes.

Como lo informó SemMéxico, el 20 de noviembre de 2019, la presidenta del Inmujeres, Nadine Gasman Zylbermann, había presentado los “avances” del Proigualdad 2019-2024, el cual se integraba por seis ejes, 37 estrategias y 250 acciones, derivadas de los foros estatales de consulta en los que participaron unas 5,000 mujeres, y anunció que se presentaría en enero de 2020. 

En las diferentes actividades institucionales de este año en las que han participado la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, la titular del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), Luz Rosales Esteva, así como Gasman y Alanís, se mencionaba al Proigualdad con los seis objetivos establecidos. Como no se aclaraba que era necesario su publicación en el DOF, se daba por entendido que ya estaba vigente, lo que generó varias confusiones; incluso, en las mismas dependencias federales.

En cuanto al PIPASEVM, el 18 de septiembre de 2019, durante la XVIII sesión extraordinaria del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, se había aprobado, después de que se realizaron cuatro foros regionales de consulta. De este plan, poco se hablaba en las actividades institucionales. 

En el suplemento Todas, del 14 de diciembre de 2020, Gasman señaló que “El Proigualdad es un compromiso de Estado y cada institución ha identificado cómo construir soluciones específicas a las necesidades de las mujeres y acelerar el cambio ahora. El Proigualdad no es un programa más, es una auténtica ruta para un cambio sustantivo en la realidad de las mujeres y las niñas en México, que impactará significativamente en el desarrollo del país”. Tampoco se aclaró que no había sido publicado.

La publicación del Inmujeres y el Grupo Milenio establece que para 2021, en el Anexo 13 del Presupuesto de Egresos de la Federación, las “Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres” se incrementaron en 24% más que en 2020, al pasar de 103,518 millones de pesos a 128,354 millones de pesos. Se aclaró que esas asignaciones presupuestarias también están “en el presupuesto total del Gobierno de México, como parte de la responsabilidad de transversalizar la perspectiva de género en los planes y programas presupuestarios para dar una respuesta integral a las necesidades de las mujeres y las niñas”.

“El presente artículo es propiedad de SemMéxico

López García, G. (2020). Por publicación tardía del Proigualdad 2020-2024, se queda sin presupuesto. SemMéxico. Recuperado el 23 de diciembre de 2020, de https://www.semmexico.mx/?p=30174

Instituciones de salud que atienden a víctimas de violencia notifican menos a MP durante pandemia

La Redacción | CIMAC Noticias

Lunes 21 de Diciembre de 2020

CIMACFoto: Hazel Zamora Mendieta

Ciudad de México.- Desde 2018, y especialmente durante la pandemia por COVID-19, las instituciones de salud que atienden a mujeres víctimas de violencia notifican cada vez menos al Ministerio Público sobre estas atenciones, de acuerdo con el nuevo informe de ONU Mujeres, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) y la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim). 

Esta información se dio a conocer en el estudio “La violencia feminicida en México: aproximaciones y tendencias”, que presentó ONU Mujeres México, Inmujeres y Conavim el pasado 18 de diciembre, y que analiza los datos contenidos en los certificados de defunción y las estadísticas recabadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. 

La Norma Oficial Mexicana para la violencia familiar, sexual y contra las mujeres. Criterios para la prevención y atención (NOM-046-SSA2-2005) establece que las instituciones de salud deben notificar al MP las atenciones de violencia física y violencia sexual.

No obstante, de acuerdo con el estudio, las instituciones de salud públicas y privadas que atienden a mujeres víctimas de lesiones dejaron de dar aviso a los MP.

El número de lesiones por violencia física que fueron atendidas por una institución de salud y luego notificadas a un MP pasó de 7 mil 517 en el primer semestre de 2018 a 3 mil 972 en el primer semestre de 2020. Es decir, se observó un decremento de 47 por ciento en sólo dos años.

En el caso de la violencia sexual, la caída fue de 29.8 por ciento al pasar de 3 mil 438 atenciones notificadas al MP en 2018 a 2 mil 415 en 2020. En la violencia psicológica, el descenso en la notificación fue aún más marcado: de 17 mil 925 a 7 mil 242, es decir, 59.6 por ciento menos avisos al MP. 

De acuerdo con el informe, las cifras de atenciones de mujeres por lesiones causadas por violencia física, sexual y psicológica, de las cuales se dio aviso al MP, mes por mes, durante los primeros seis meses de 2020, tuvieron un notable descenso de marzo a abril, cuando inició el confinamiento por la pandemia de la COVID-19, sin que la notificación haya repuntado en los meses siguientes. 

“Las disminuciones que se aprecian en los meses de abril, mayo y junio podrían atribuirse a una reducción real de violencia por el confinamiento; sin embargo, otras fuentes no reportan dicha disminución, e incluso registraron un aumento de la violencia en un primer momento. También es posible que haya habido un desplazamiento de la provisión de servicios de atención a la violencia debido a la crisis sanitaria y la consecuente saturación de los servicios de salud, y que esto esté relacionado con el descenso en el porcentaje de aviso al MP en los últimos meses”, explicaron las instituciones.

No obstante, ONU Mujeres, el Inmujeres y Conavim observaron que aún cuando posible que estas cifras reflejen las dificultades enfrentadas por el personal de las instituciones de salud con atribuciones para notificar al MP durante el primer semestre de este año debido a la pandemia de la COVID-19, “se requiere habilitar una estrategia clara, protocolizada, para asistir a las mujeres que están en riesgo al volver a los espacios donde fueron violentadas”. 

Para estas dependencias, la notificación que deben hacer las instituciones de salud al MP cada vez que atienden a una mujer víctima de violencia es importante porque no sólo tiene que ver con el acceso a la justicia, sino también con la prevención secundaria que puede ofrecer un servicio de primer contacto para que las mujeres puedan estar protegidas con medidas cautelares para detener y eliminar el riesgo de la escalada de violencia. 

A esto se suma que no todas las mujeres que sufren algún tipo de lesión por violencia denuncian los hechos ante alguna autoridad de procuración de justicia. Muchas de quienes sí lo hacen también necesitan atención médica y servicios de urgencia para los casos de violencia sexual, ya que corren el riesgo de adquirir algún tipo de infección sexual, incluido el VIH/ SIDA, o de quedar embarazadas. 

Las dependencias dijeron que es necesario contar con protocolos de referencia a los servicios de salud para aquellas mujeres que acuden en primera instancia al MP. Para tener información estadística en esta materia, es necesario desarrollar sistemas de información integrales que permitieran la trazabilidad de los casos. 

De acuerdo con el Censo Nacional de Procuración de Justicia Estatal, en 2018 (último año disponible) 77 mil 137 mujeres víctimas con alguna lesión acudieron a levantar una denuncia que quedó registrada en alguna carpeta de investigación abierta. En este mismo año, y por esa misma causa, solo quedaron registradas en las causas penales en primera instancia, 5 mil 716 mujeres víctimas según el CNIJE. Es decir, en ese año, apenas 7.4 por ciento de las víctimas tuvo acceso a un proceso judicial.

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“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias“.

La Redacción (2020). Instituciones de salud que atienden a víctimas de violencia notifican menos a MP durante pandemia. CIMAC Noticias. Recuperado el 22 de Diciembre de 2020 de: https://cimacnoticias.com.mx/2020/12/21/instituciones-de-salud-que-atienden-a-victimas-de-violencia-notifican-menos-a-mp-durante-pandemia

En 2019, la tasa más alta de presuntos feminicidios en México: estudio

Jessica Xantomila | La Jornada

Viernes 18 de Diciembre de 2020

En 2018 y 2019 fueron asesinadas en promedio 10.3 mujeres diariamente, de acuerdo con el estudio
En 2018 y 2019 fueron asesinadas en promedio 10.3 mujeres diariamente, de acuerdo con el estudio “Violencia feminicida en México. Aproximaciones y tendencias”, elaborado por ONU Mujeres, la Secretaría de Gobernación e Inmujeres. Foto Cristina Rodríguez / Archivo

En el país, entre 1985 y 2019 ocurrieron 63 mil 324 muertes de mujeres en las que específicamente se presumió homicidio, el 52.9 por ciento se registraron entre 2007 -año en el que incrementó la violencia contra las mujeres- y 2019, de acuerdo con el estudio Violencia feminicida. Aproximaciones y tendencia.

En la presentación del documento, Belén Sanz, representante de ONU Mujeres en México, destacó que en 2019 se registró la tasa más alta de defunciones femeninas con presunción de homicidios desde 1985, lo que corresponde a 5.7 por 100 mil mujeres. En 2018 y 2019 fueron asesinadas en promedio 10.3 mujeres diariamente, agregó.

Destacó que el estudio, elaborado por el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) y ONU Mujeres, arrojó que en 2019, el 57 por ciento de las muertes de mujeres relacionadas con homicidios fueron cometidas con arma de fuego; en tanto que el 29 por ciento fueron estranguladas, ahorcadas y sofocadas, entre otras. “Ello da muestra de la crueldad con la que se cometen los crímenes”, dijo.

Leticia Bonifaz, experta del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw), destacó que los homicidios de mujeres se concentran en edades jóvenes, ya que “el pico mayor lo tenemos entre las jóvenes de 20 a 25 años”.

En el documento se expone que en 2019, poco más de la mitad de las muertes ocurrieron en las edades comprendidas entre los 15 y los 34 años (53 por ciento); es decir, mil 988 homicidios.

Sanz agregó que las defunciones femeninas con presunción de homicidio ocurridas en la vivienda en 2004 eran poco más de la mitad mientras que en 2019 la cifra fue de 30 por ciento. “En cambio las ocurridas en la vía pública repuntaron hasta alcanzar 52 por ciento en el año 2019”, y alrededor de una de cada cinco ocurrió en lugares como áreas deportivas, granjas, zonas comerciales, entre otros.

Resaltó que las entidades federativas con las tasas más altas de muertes relacionadas con homicidio en 2019, fueron Colima con 20.3, seguida de Chihuahua con 14.1, y Baja California, 13.6. En cuanto a municipios, los que ocuparon los primeros lugares fueron Salamanca, Uruapan y Tijuana.

Fabiola Alanís, titular de la Conavim, expuso que la impunidad abona a la persistencia del delito de feminicidio. En este sentido, destacó que en Guerrero en 2019, quedaron en la impunidad el 93.8 por ciento de los casos y en Jalisco el 86.7 por ciento. “El promedio nacional fue del 50 por ciento”.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada

Xantomila, J. (2020). En 2019, la tasa más alta de presuntos feminicidios en México: estudio. La Jornada. Recuperado el 18 de Diciembre de 2020 de: https://www.jornada.com.mx/notas/2020/12/18/sociedad/en-2019-la-tasa-mas-alta-de-presuntos-feminicidios-en-mexico-estudio/

Disminuye el matrimonio infantil en México: Inmujeres

Jessica Xantomila | La Jornada

Martes 3 de noviembre de 2020

Datos del Inmujeres señalan que en el país ha disminuido el matrimonio infantil. Foto Yazmín Ortega Cortés / Archivo

Ciudad de México. En México, el matrimonio infantil ha disminuido, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), ya que mientras el 23.6 por ciento de las féminas nacidas entre 1964 y 1968 se casaron o unieron antes de los 18 años, para quienes nacieron entre 1994 y 1999 esta proporción fue de 20.5 por ciento.

Destaca que las entidades con mayor porcentaje de mujeres que tienen entre 15 y 54 años de edad y que se casaron o unieron antes de cumplir los 18 años son Guerrero (45.6 por ciento), Chiapas (42.1 por ciento), Tabasco (41.1 por ciento), Campeche (39.6 por ciento) y Michoacán (37.7 por ciento).

En un análisis en la materia, expone que el 42.4 por ciento de las mujeres, en dicho rango de edad, en localidades rurales se unieron o casaron antes de los 18 años, casi el doble de aquellas en localidades urbanas (26.4 por ciento). La situación se profundiza entre las mujeres hablantes de lengua indígena, donde el 46.5 por ciento lo hicieron antes de cumplir la mayoría de edad.

El Inmujeres advierte que las uniones tempranas de niñas y adolescentes las coloca en situación de mayor vulnerabilidad y peligro aumentando las probabilidades de que sufran violencia, sobre todo al unirse con hombres mayores. Refiere que según datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016, el 9.8 por ciento de las jóvenes de 15 a 24 años que se casaron o unieron siendo menores, lo hicieron con hombres mayores que ellas por 10 años o más y un 23.9 por ciento lo hizo con varones entre 5 y 9 años más grandes.

De igual manera, tienen altas probabilidades de abandonar la escuela, dado que asumen actividades y responsabilidades de una persona adulta, como las tareas en el hogar y de cuidados. El instituto resalta que en México, el 43.3 por ciento de las jóvenes de 15 a 24 años que se casaron o unieron antes de los 18 años, no asisten a la escuela por esta causa o porque se embarazaron.

En el análisis, señala que las repercusiones del matrimonio infantil sobre la vida de las niñas además de ser una violación a sus derechos humanos, contribuye a perpetuar los estereotipos de género, siendo este tipo de matrimonio una de las formas más generalizadas de abuso sexual, explotación y violencia contra ellas. Además, es un problema de género porque “está orientado por las concepciones que se tienen sobre la valía de las niñas hacia su virginidad y su fecundidad, mismas que no se tienen sobre los niños”.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada

Xantomila, J. (2020). Disminuye el matrimonio infantil en México: Inmujeres. La Jornada. Recuperado el 3 de noviembre de 2020 de: https://www.jornada.com.mx/ultimas/sociedad/2020/11/03/disminuye-el-matrimonio-infantil-en-mexico-inmujeres-9374.html