Embarazo infantil debe dejar de considerarse “normal”, afirman especialistas

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Aline Espinosa Gutierrez  | Cima Noticias

Ciudad de México | Miércoles 28 julio, 2021 |  — : —

Expertas en Derechos Humanos de las niñas llamaron a que la sociedad y autoridades mexicanas dejen de normalizar los embarazos en menores de edad, pues estos son resultado de la violencia sexual que ejercen personas cercanas a ellas como sus tíos, abuelos, padres o hermanos, lo que las aleja de vivir una vida libre de violencia y limita su desarrollo social y profesional. 

Durante el programa de radio “Análisis Feministas”, conducido por la periodista y directora de Comunicación e Información de la Mujer (Cimac), Lucía Lagunes Huerta, las expertas detallaron que México ocupa el primer lugar entre los 36 países de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en embarazos de menores de edad, por ello es indispensable que se desarrollen acciones efectivas para eliminar esta problemática que va en aumento. 

En su opinión, los embarazos en menores de edad incrementaron en el país, en particular en Oaxaca y Veracruz. Situación que recrudeció debido a la llegada de la pandemia, ya que las niñas y adolescentes se vieron obligadas a estar en confinamiento con sus agresores y prevalece la cultura de encubrir a éstos, por lo que las menores de edad son llevadas a los servicios médicos muy tarde cuando ya no es posible la interrupción de un embarazo. 

“Lamentablemente el hogar es donde ocurre el mayor número de violaciones sexuales. Es muy raro que en los embarazos infantiles el agresor sea una persona extraña. Los agresores son sus hermanos, tíos y padres”, declaró la coordinadora nacional del Comité de Latinoamérica y el Caribe para la defensa de los Derechos de la Mujer en México (Cladem), Nelly Martínez Echartea. 

Martínez Echartea añadió que el Cladem en 2018 registró que las Secretarías de Salud de la Ciudad de México, Chiapas, Colima, Guanajuato, Oaxaca, Puebla, Jalisco y Yucatán, no tienen desagregados los números en cuanto a embarazadas de 15 a 19 años y de 10 a 14 años. “No hay un registro de niñas que acudieron a primera consulta, ni de seguimiento de embarazo, que solicitaron interrupción de embarazo por violación, ni de nacimientos provenientes de este grupo”, dijo. 

Por su parte, la abogada de Equifonía y acompañante de menores de edad víctimas de violencia sexual, Adriana Fuentes Manzo, dijo que en Veracruz más del 60 por ciento de las menores de edad embarazadas acuden a los hospitales cuando cumplieron su primer trimestre de gestación y la lógica del personal de salud es aplicarles cuestionarios  sobre la violencia que vivieron para cumplir con la ley, pero sin considerar su situación de vulnerabilidad. 

“Debe quedar muy claro que no son niñas, no son adolescentes ejerciendo sus Derechos sexuales y reproductivos con pares. Son personas que les duplican la edad. Los embarazos prolongan el sufrimiento sexual. El Estado a través de esas procuradurías municipales y estatales tiene que hacer acciones a favor de la protección más amplia de esas niñas”, agregó Fuentes Manzo.

En sus palabras, es necesario que las autoridades desarrollen protocolos de actuación para atender a menores de edad víctimas de violencia sexual y se considere que pueden estar acompañadas a la hora declarar el hecho, por una persona que pudo haber encubierto al agresor o que también es víctima de él. 

De acuerdo con datos citados por las panelistas, el Consejo Nacional de Población (Conapo) indicó que los embarazos en adolescentes aumentó por lo menos un 30 por ciento en el país a raíz de la pandemia por la COVID-19, por lo que se estima que este año habrá alrededor de 29 mil nacimientos provenientes de menores de edad adicionados a los proyectados para 2021. 

Estas cifras, dijeron, demuestran que habría mil embarazos cada día en este año, lo que visibiliza que los retos a enfrentar por la sociedad y el gobierno mexicano son aún mayores si se desea reducir un 50 por ciento los embarazos en menores de edad, uno de los objetivos de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea).

“Hoy en este país 20.8 por ciento, es decir la quinta parte de todas las mexicanas se casan antes de los 18 años. En Chiapas, Guerrero y Tabasco, 30 por ciento se casa a esta edad y en la Ciudad de México 9 por ciento, mientras que 40 por ciento de las niñas y adolescentes de este país nunca han ido a la prepa”, añadió la secretaría general de la Conapo, Gabriela Rodríguez Ramírez. 

Explicaron que aún no se tiene un estructura sólida para que el Estado mexicano brinde protección a las menores de edad, por lo que es necesario que desde la organizaciones civiles se proporcione la información para que las familias sepan que las menores de edad pueden acceder a la interrupción del embarazo sin una denuncia previa y que este tipo de violencia debe ser denunciada. 

A fin de enfrentar estas problemáticas es indispensable que la Secretaría de Educación Pública y todas las instituciones de los diferentes niveles de poder garanticen el acceso a la educación y a prevenir y erradicar la violencia sexual contras las niñas y adolescentes más aún cuando en lo que va de la administración de Andrés Manuel López Obrador “se ha romantizado los embarazos en menores de edad”. 

“Análisis Feminista” se transmite todos los miércoles a las 10 horas por Violeta Radio 106.1 FM, la primera emisora de uso social en la Ciudad de México o por internet en violetaradio.org. También puedes descargar la aplicación de Violeta Radio para Android en: appcreator24.com/app954377

21/AEG/LGL

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Aline Espinosa Gutierrez  (2021) Embarazo infantil debe dejar de considerarse “normal”, afirman especialistas. Recuperado el 28 de Julio del 210 en:

Reconoce INMUJERES iniciativa para modificar ley en Veracruz que garantizará derechos de las mujeres

*El acuerdo en Veracruz, estaría apegado a la Constitución y a las recomendaciones de Gobernación: INMUJERES

*El órgano del gobierno federal saluda la posibilidad de que se garanticen plenamente los derechos sexuales y reproductivos de las veracruzanas

*En boletín oficial se suma a la demanda para que se apruebe la iniciativa de Mónica Robles Barajas

—– | Sem México

Ciudad de México | Julio del 2021 | — : —

Inmujeres  en boletín oficial, reconoce iniciativa para modificar el Código Penal de Veracruz que garantizará derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. 

El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), desde sus atribuciones para promover, proteger y difundir los derechos de las mujeres y de las niñas consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los tratados internacionales ratificados por México, reconoce la iniciativa de Decreto para modificar el Código Penal del estado de Veracruz presentada el pasado 15 de julio por la Diputada local Mónica Robles Barajas.

 Esta propuesta legislativa busca reformar los artículos 149, 150, 151, 153, 154 y derogar el 152 del Código Penal del estado de Veracruz, con el propósito de garantizar el derecho a la salud sexual y reproductiva, y a una vida libre de violencia para las veracruzanas. 

Además, busca proteger los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, eliminando todos los obstáculos que impiden el acceso y la calidad de los servicios de planificación familiar y de otros servicios de salud sexual y reproductiva, además de abolir las medidas punitivas para las mujeres víctimas de violación o que enfrentan riesgos a su salud.

 La iniciativa que votará el pleno del Congreso local, se enmarca en los artículos 1° y 4° Constitucional y se alinea a los estándares internacionales de derechos humanos de las mujeres, como el protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), las recomendaciones del Comité CEDAW, así como las recomendaciones del Comité de Derechos del Niño.

 De igual manera, la iniciativa toma en cuenta jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. De aprobarse, el estado de Veracruz sería la cuarta entidad federativa que protege los derechos sexuales y reproductivos, además de la Ciudad de México, Oaxaca y recientemente, Hidalgo, quienes atienden los estándares nacionales e internacionales de derechos humanos sobre el pleno reconocimiento y ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

 Asimismo, la entidad avanzaría de manera significativa en el cumplimiento de la declaratoria de Alerta de violencia de género contra las mujeres (AVGM), lo que haría que Veracruz asuma su compromiso con la obligación para tomar medidas administrativas, legislativas y judiciales necesarias para proteger la salud y la dignidad de las mujeres. Desde el Inmujeres celebramos la iniciativa presentada ante el Congreso local por poner en el centro del trabajo legislativo los derechos, la libertad, la dignidad y la vida de las mujeres veracruzanas.

EL presente articulo es propiedad de Sem México.

— (2021) Reconoce INMUJERES iniciativa para modificar ley en Veracruz que garantizará derechos de las mujeres. Sem México. Recuperado el 20 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/reconoce-inmujeres-iniciativa-para-modificar-ley-en-veracruz-que-garantizara-derechos-de-las-mujeres/

Contra prejuicios y discriminación, realizan primera marcha de personas trans

  • En Veracruz, gobierne quien gobierne, los derechos se defienden, expresan
  • Autodenominan su movilización como “lechotransmarika”

Ana Alicia Osorio González | Sem México

Xalapa, Veracruz | Lunes 28 de Junio del 2021 | — : —

Mujeres y personas de identidades trans participaron en la primera marcha autodenominada “lechotransmarika” en la ciudad de Xalapa para levantar la voz en contra de los prejuicios y discriminación en contra de dicho sector.

Con banderas del arcoíris y las representativas de las personas transexuales marcharon por las calles del centro de la capital del estado de Veracruz para señalar que la entidad sigue ocupando los primeros lugares en crímenes de odio y la existencia de leyes que consideran discriminatorias.

“En Veracruz, gobierne quien gobierne, los derechos se defienden”, se podía leer en una de las mantas que fueron portadas durante la protesta.

En redes sociales una de las colectivas que organizó la marcha señala que se trató de contrarrestar un discurso que existe en la sociedad donde a las mujeres lesbianas y trasexuales se les estigmatiza o se les sexualiza.

Asimismo criticaron a las marcas de diversos productos por utilizar la lucha de las disidencias sexuales como una estrategia para vender y no como un verdadero esfuerzo por la inclusión y el respeto.

“La marcha Lenchotransmarika no fue construida para hombres, fue una forma de visibilizar las lenchitudes y las identidades trans en una comunidad en donde constantemente se nos está borrando, sexualizando y estigmatizando”, indicaron desde Colectivo Medusa.

Una marcha similar fue organizada en CDMX hace unos días en la cual se resaltó la necesidad de incluir a las disidencias dentro del mismo colectivo LGBTTTQ+ pues señalan que en muchas ocasiones siguen siendo los hombres el foco de este tipo de movilizaciones.

SEM/aaog/sj

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Ana Alicia Osorio González (2021) Contra prejuicios y discriminación, realizan primera marcha de personas trans. Sem México. Recuperado el 29 de Junio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/contra-prejuicios-y-discriminacion-realizan-primera-marcha-de-personas-trans/

Jóvenes se organizan en defensa del Istmo de Tehuantepec

Texto Y Fotos: Diana Manzo

Puente Madera | Desinformémonos

Oaxaca | Lunes 21 de Junio del 2021 | — : —

La voz de las jóvenes también vibró en el encuentro “El Istmo es Nuestro”, en donde participaron colectivos  y pueblos del Istmo de Tehuantepec, en defensa del territorio y contra la imposición del megaproyecto “Corredor Interoceánico”, uno de los proyectos que privilegia el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Rosa Marina Flores Cruz, integrante de la Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y Territorio, y Sandra Luz Rueda Pompa del Colectivo Altepee del Sur de Veracruz, son integrantes de la Red Futuros Indígenas, y reconocieron que las luchas en defensa del territorio también son de las y los jóvenes.

En este encuentro que concluye este domingo, las dos jóvenes resaltaron la importancia de luchar por la vida y la naturaleza frente al cambio climático que «ya se percibe en las comunidades», y dicen, es necesario revalorizar la raíz territorial.

Señalaron que las y los jóvenes son el presente, por lo que, es importante su participación en espacios como el encuentro “El Istmo es Nuestro”, el cual pone en la mesa la voz de los pueblos y organizaciones, y privilegia la vida ante cualquier obra que el capitalismo llama “progreso”.

Sandra Luz Rueda, explicó que desde el sur de Veracruz, en donde también llegaría el Corredor Interoceánico, han ejercido la defensa de los derechos humanos y la promoción a la salud comunitaria desde hace tiempo, y lo han hecho con otros idiomas como el popoluca, el náhuatl y otros más.

“Vamos a las comunidades y nos organizamos en comités; acudimos a asambleas, hablamos del tema de la identidad, de las raíces, y de la importancia del territorio; ha sido una labor constante en esta defensa de la vida”, expresó Luz Rueda.

Activista, licenciada en ciencias ambientales y maestrante en Desarrollo rural, Rosa María Flores, señaló que cada persona desde sus propios contextos puede colaborar con las luchas.

“Nosotras desde donde estamos y tenemos acceso, proporcionamos información, con la intención de difundir lo que pasa en nuestro territorio”, dice Flores.

Las dos jóvenes activistas recalcaron que la defensa del territorio no goza de descanso, se hace siempre, en esta ocasión a través de asambleas y mesas de trabajo; pero otras veces, desde la promoción de la salud, el compartir para sanar y el encuentro de voces.

Rosa Marina y Sandra Luz coinciden en que el activismo es una pasión y, mientras persista, continuarán; Rosa María lo hace desde sus conocimientos y análisis, mientras que Sandra Luz a través de la pintura y los murales.

El presente articulo es de propiedad de Desinformémonos.

Puente Madera (2021) Jóvenes se organizan en defensa del Istmo de Tehuantepec. Desinformémonos. Recuperado el 21 de Junio del 2021 en: https://desinformemonos.org/jovenes-se-organizan-en-defensa-del-istmo-de-tehuantepec/

El sexenio en el que los periodistas repetíamos: “Nos van a matar”

El asesinato de la periodista Regina Martínez, en 2012, logró la atención internacional hacia los riesgos que corrían los periodistas en Veracruz durante el sexenio de Javier Duarte. El primer asesinato ocurrió el 1 de junio de 2011. Los homicidios, desapariciones, amenazas y terror siguieron, como recuerda, tras una década de impunidad, una periodista veracruzana que no se cansó de exigir justicia. 

Sepelio de los fotoperiodistas Gabriel Huge y Guillermo Luna en el panteón municipal de la ciudad de Veracruz, México, el 04 de Mayo del 2012. Foto: Félix Márquez
Testimonio E Investigación: Norma Trujillo Báez. Fotografías: Félix Márquez

Norma Trujillo Báez | Desinfromémonos

—- | Miércoles 2 de Junio del 2021 | — : —

I

Clima de Terror

Desde la llegada de Javier Duarte como gobernador, en diciembre de 2010,  un clima de terror generalizado se instaló entre quienes éramos periodistas. Veracruz se convirtió en el estado más peligroso para ejercer el periodismo, que llegó a sumar 18 periodistas asesinados y 4 desaparecidos, y en nosotros se plantó una idea: “Nos van a matar”.

Tres meses después de que asumió la gubernatura de Veracruz, iniciaron los asesinatos y las desapariciones de periodistas. 

El 8 de marzo de 2011, Noel López Olguín, de 45 años de edad y colaborador de los semanarios locales Horizonte, Noticias de Acayucan y del diario La Verdad, salió de su casa en el municipio de Jáltipan, al sur del estado de Veracruz que conjuntamente con los municipios de Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque integran una insegura y región rica en recursos naturales. Nunca regresó a casa. Al siguiente día su automóvil fue encontrado en la zona semi rural hacia Soteapan. El 1 de junio de 2011 su cuerpo sin vida fue encontrado. Fue el primer periodista asesinado.

Lo encontraron gracias a que el ejército detuvo a Alejandro Castro Chirinos, alias “El Dragón”, jefe de sicarios del grupo armado que controlaba el sur del estado y confesó el asesinato del periodista y su entierro en una fosa en Jáltipan. En el decomiso, junto con armas y drogas le encontraron la cámara fotográfica de Noel. Supuestamente el pago por matar a López Olguín fue de 50 mil pesos. 

A José Alfredo Estrella García, reportero de El Liberal y quien coincidía en coberturas con Noel, le impactó tanto el crimen que nunca regresó a Jáltipan a cubrir información. “(Noel) venía a Cosoleacaque y me platicaba lo que cubría”, recordó. “Un día le dije, ‘te estás arriesgando mucho’, porque él tocaba temas del narcotráfico, pero decía nombres, decía en dónde vivían. Un día hizo un trabajo y me lo enseñó, yo le dije ‘esto está muy arriesgado’ y me contestó ‘lo voy a sacar’ y en juego le dije ‘ahí me saludas al patrón’, o sea a Dios”. 

El 17 de septiembre de 2011 el periodista Gabriel Manuel Fonseca Hernández, conocido como Cuco, fue desaparecido. Con él se estrenó la desaparición como método de silenciamiento a periodistas.

Con el exterminio de ambos se inauguró el terror. Y duró todo el sexenio.  A 10 años de estos crímenes las autoridades no han encontrado culpables.

Retratos de los periodistas Pedro Tamayo, Yolanda Ordaz, Anabel Flores y Gabriel Huge, colgados durante una protesta en las instalaciones de la Fiscalía General de la República de la ciudad de Veracruz. Foto: Félix Márquez 

Las y los periodistas entendimos que no existía un lugar seguro: no importaba donde estuvieras, la forma de matar era cada vez más despiadada: varios colegas  fueron torturados y mutilados antes de ser asesinados, segmentados en pedacitos, sus cuerpos empacados en bolsas de basura. Así era en los casos extremos. 

Los mecanismos de silenciamiento tenían  formas distintas, pero iguales resultados. Todos nos sentíamos bajo advertencia, especialmente quienes tratábamos de romper el silencio y publicar lo que el gobierno quería tapar. Y no pocas veces lograron amordazarnos.

La advertencia de que dejáramos de informar o pagaríamos las consecuencias se ejercía de manera cotidiana, no sólo de parte de las organizaciones criminales, también, y eso era más grave, desde las oficinas de gobierno. 

Pesadillas de la muerte

“Nos van a matar”, rebotaba en la cabeza de muchos periodistas. 

Caminábamos con temor, sentíamos que alguien nos perseguía. Y cada vez que era asesinado un colega esa certeza volvía. El miedo se había convertido en nuestra sombra.

“Nos van a matar”.

La idea se nos trepaba cuando nos enterábamos de amenazas contra colegas, como la periodista Maryjose Gamboa, quien en la habitación de su niña encontró  una fila de muñecos de peluche tirados en el suelo en línea hacia el jardín; el último tenía un machete enterrado. 

O como cuando nos enteramos que tres meses antes de su asesinato Regina Martínez había encontrado su baño humedecido: le dejaron los jabones mojados con huellas de dedos plasmadas. 

O cuando supimos que el caricaturista Rapé (Rafael Pineda), mordaz en sus cartones, vio un mensaje en su coche que decía “calladito”, después de haber recibido un premio nacional. Esa última amenaza lo obligó a dejar el estado el 10 de septiembre de 2011.

“Nos van a matar”.

No era paranoia. El 20 de junio de 2011 habían asesinado al columnista de Notiver, Miguel Ángel López Velasco (Milo Vela), a su esposa y a su hijo fotoperiodista, Misael López Solana. Un mes después Yolanda Ordaz fue decapitada. A los nueve meses estrangularon a Regina Martínez. No se había completado la semana cuando Guillermo Luna, Esteban Rodríguez y Gabriel Huge, junto con una mujer que los acompañaba y que trabajaba en un medio, fueron encontrados en bolsas de basura, sus cuerpos desmembrados y arrojados en el canal de la Zamorana. Cuarenta días después, el cuerpo de Víctor Báez fue encontrado -cortado en pedazos- en bolsas dejadas a dos cuadras del Palacio de Gobierno. 

Siguió una tregua de 20 meses, pasado ese periodo en el sur del estado Gregorio Jiménez fue decapitado y torturado, su cuerpo arrojado a una fosa clandestina. Once meses después Moisés Sánchez fue secuestrado y asesinado. A los cuatro meses Armando Saldaña fue asesinado. En menos de dos meses Juan Mendoza fue víctima de homicidio. A los 29 días nuestro amigo fotoperiodista Rubén Espinosa murió asesinado, antes fue  torturado. Aunque su crimen ocurrió en la ciudad de México nosotros lo registramos dentro de ese “año de la furia” del gobierno duartista. 2015 cerró con cinco periodistas asesinados con violencia.

Antes de llegar a ese desenlace la violencia había ido in crescendo.

Sepelio del periodista y director de La Unión de Medellín, Moisés Sánchez, en el Cementerio Particular del puerto de Veracruz, México, el 06 de febrero del 2015. Foto: Félix Márquez

*

En enero de 2011 un grupo de reporteros éramos trasladados a bordo de una camioneta de la Policía Federal para que viéramos a los supuestos responsables de la balacera en la plaza comercial El Gran Patio de Poza Rica. El despliegue de seguridad era impresionante, tanto que el periodista Miguel Estrada Salazar repentinamente entró en pánico y comenzó a gritar: “Nos van a matar, nos van a matar, nos llevan a matar”. 

Siempre traía esa sensación, que semejaba a una paranoia, pero en esta ocasión provocó pánico entre quienes lo acompañábamos. Después de que saltó de la camioneta en movimiento otros compañeros se aventaron con todo y cámara y micrófono. Algunos gritaban aterrados: “Yo me bajo, yo me bajo”. 

Los policías federales, sorprendidos, nos decían: “No brinquen, se van a lastimar”. Pero el miedo acumulado era más poderoso. Un compañero y yo nos quedamos y nos bajamos hasta que llegamos a Poza Rica. 

“¿Por qué se bajaron los demás?”, nos preguntó un policía. 

“Un compañero dijo que nos llevan a matar”, respondí.

“¿Cómo creen?”. 

Nos enseñaron a cinco detenidos, esperaron a que les sacáramos fotos antes de subirlos a un helicóptero. Nosotros regresamos en las mismas patrullas, con un cierto dejo de miedo. 

El periodista que lanzó el primer grito de terror quizás presentía algo. Seis meses después, el 25 de julio de 2012, Miguel Estrada Salazar desapareció en Poza Rica. Pero el terror estaba instalado desde antes.

“El pánico se había apoderado de la mayoría de nosotros”, reconoce hoy  Francisco de Luna, periodista del norte del estado, en donde cubrir la “nota roja” era casi una sentencia de muerte porque abarcaba supuestos “derrames de petróleo” que más bien se trataban de tomas clandestinas encubiertas, la complicidad del sindicato petrolero y el crimen organizado bloqueaban el trabajo de los periodistas o los obligaban a escribir  de imaginarios accidentes por fisuras de los ductos. 

Desde el Palacio de Gobierno se difundían rumores de periodistas vinculados a crimen organizado, que algunos estaban ya en una lista para ser asesinados, eran contratados espías y programas de espionaje para vigilarnos. Además de las amenazas de muerte vía telefónica  o a través de mensajes al celular o al correo, éramos sometidos a campañas de desprestigio a través de redes sociales y correos. 

El miedo se instaló entre el gremio tanto por las noticias que teníamos que cubrir como porque teníamos que enterrar a nuestros colegas. Y matar a periodistas era fácil y barato, la impunidad daba permiso.

Estos son algunos testimonios del miedo.

Un cartel con la cara del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, detenido por la Interpol en Guatemala, es visto en una barda de la ciudad de Veracruz, México, el 15 de abril de 2017. Foto: Félix Márquez

II

Testimonios del miedo

‘No me van a agarrar dormida’

Vivía pensando ‘¿cuándo vendrán por mí, cuándo entrarán a mi casa, cuándo me van a matar?’. Y cuando iba en mi carro decía ‘a ver quién se me empareja y me mete un tiro’. Esto me pasó cuando recibí las amenazas. Yo no dormía. 

Cuando llegué a una terapia psicológica me dijeron que estaba viva de milagro, porque a las personas que no duermen les da un infarto, una enfermedad, se mueren, algo les pasa. Cerraba los ojos pero los cinco sentidos estaban abiertos, porque yo tenía una premisa: ‘si vienen por mí no me van a agarrar dormida, yo quiero ver quiénes son los que me van a llevar’. Me acostaba una hora y me volvía a levantar, esa era mi rutina todos los días. 

  ¿Miedo? Sí, claro que te da miedo, porque yo tengo la grabación, yo grabé una de las amenazas, una fue grabada y la otra fue por escrito, y los otros eventos intimidatorios fue que un día llega un tipo en una moto, eran dos tipos en una moto, el que iba manejando no hizo nada, pero el que iba atrás arrojó una botella y en ese momento se incendió la hierba que está frente a mi casa.

Un día quisieron abrir mi carro, pensé que esa era la delincuencia, los rateros. Vivía muy cerca de la radio, estacionaba mi carro en la calle, poco tiempo después, fui a mediodía a mi auto a sacar algo y estaba la cajuela abierta, la dejaron así, no se llevaron nada de refracciones que tenía allí. Nada se llevaron. 

Sandra Segura, periodista y columnista del Notiver, periódico que se edita en el Puerto de Veracruz, y conductora de noticias radiofónicas.

*

“No te van a hacer nada, son mis amigos”

Hubo una balacera impresionante en el mes de enero de 2012, yo llegué a registrar ese hecho dos horas más tarde, estaban allí militares y había mucho movimiento. 

Un tipo se me acercó, me llamó por mi nombre,  yo ni lo conocía y me dijo: “¿Quieres ver los muertos?”. Soltó su brazo hacia mi hombro, me condujo abrazado en medio de policías, de militares. Yo llevaba una cámara profesional, me la pidió y dijo “quiero ver cuáles fotos has tomado”. Le respondí, “voy llegando, y entonces me señaló a unos hombres que estaban parados en la escena del crimen, “no te van a hacer nada, son mis amigos”. 

Nunca supe si eran de los malos o quiénes eran, pero estaban ahí, nadie les decía nada. El hombre me hizo caminar entre los ocho muertos que estaban tirados y otros que estaban en el piso, detenidos, apuntalados por el arma de los militares.

Estaba también un vehículo con los cristales rotos y cuerpos adentro. El tipo me ordenó: “Mira, tómales la foto, están muertos”. A mí no me impresionaron los muertos sino la actitud del desconocido que me conducía, quien rápido me comentó: “ya sé, te dio miedo”, y me quitó la cámara sin violencia, empezó a tomar las fotos y a caminar y me dijo “ahorita nos vemos”. Lo que hice fue irme y dejarle la cámara. 

Cuando estaba llegando al periódico me entró un mensaje: “oye, sé que estás llegando al periódico y necesito que te quedes allá abajo porque ahorita voy a llegar”.

El mismo tipo de la escena llegó a las oficinas en las que trabajaba, pero ya traía la cámara envuelta en una playera del PRI, una playera roja y me dijo: “las queremos ver publicadas, tengo tu número y sabemos que trabajas aquí”. Yo quedé pasmado, no sabía que reacción tener y él se fue. Había borrado todo el archivo que tenía de la escena y había dejado fotos de puras armas largas y los tipos todos ahí baleados. 

Francisco de Luna, periodista originario de Papantla, entre 2011 y 2014 corresponsal del periódico Imagen del Golfo, actualmente escribe en la página web Primer Párrafo.

*

“La nota trajo intimidaciones”

Ocho cuerpos desmembrados fueron encontrados en una comunidad de Huatusco, entre los días 3 y 4 de junio de 2016, ya en la recta final del gobierno de Javier Duarte. La delegación de la Procuraduría General del Estado negaba los hechos. 

Sin embargo, la población de la comunidad de Cotecontla nos corroboró que sí estaban los cuerpos. La Fiscalía del Estado se guardó la información. Nosotros sacamos la nota y 20 días después descubrimos que iban a enterrar los cuerpos en la fosa común del panteón municipal en donde se sepultan a los cuerpos no identificados. La nota tuvo impacto a nivel nacional porque la retomaron los corresponsales de Proceso y El País, pero eso trajo intimidaciones. 

  En la zona montañosa central de la entidad veracruzana, el comandante de la policía ministerial se acercó para amedrentarnos a los periodistas, nos dijo: “Van a correr al Fiscal de Huatusco y es por su culpa”. 

También en el 2015, cuando trabajaba en El Buen Tono nos amenazaron que nos iban a levantar si se seguíamos publicando notas de unas ‘ejecuciones’ que se habían registrado en una población del municipio de Totutla y mi jefe inmediato me habló para que tuviera cuidado porque se trataba del crimen organizado, y estuve espantado por muchos días. 

Con el gobierno local y del estado no había problema, la relación era cordial. Pero también tuvimos problemas con una familia de un empresario que fue encarcelado, acusado por amenazas y golpes, y cuando salió de la cárcel estábamos tomando gráficas, yo junto con una compañera de El Mundo y la familia nos golpeó e intervino la policía municipal. Nosotros pusimos la denuncia por agresiones y golpes, pero nunca pasó nada. 

Julio César Herrera, periodista que trabajó esos años en El Mundo de Córdoba y en El Buen Tono

*

“Buscaba un lugar distinto donde quedarme”

Siempre andaba con una maleta al hombro. 

Un día me quedaba a dormir en un lugar, al siguiente en otro, incluso un día me quedé en un hospital porque una amiga me dijo, “si tú quieres te puedes quedar aquí en mi guardia y aquí estás segura”, o sea, era tal el nivel de tensión. 

Por aquel tiempo vivía sola en un departamentito que había rentado, pero en esos días sólo llegaba a mí casa por ropa pero ya no me quedaba allí.  La maleta la dejaba en el trabajo cuando salía a reportear. Al llegar la noche buscaba un lugar distinto donde quedarme. No quería que mi familia se enterara de lo que yo vivía y entonces echaba la mano de las amistades, por eso hasta en un hospital dormí. Eso me ocurría cada noche desde el 2014. 

Nidia Sánchez, ex coordinadora de información policiaca del Diario de Xalapa, periódico de la Organización Editorial Mexicana

En honor a la periodista, la plaza principal de la ciudad de Xalapa, fue nombrada por colegas como “Plaza Regina Martínez”, supliendo el nombre de Sebastían Lerdo de Tejada el 28 de abril del 2015. La placa fue retirada. Foto: Félix Márquez

El presente articulo es propiedad de Desinformémonos.

El sexenio en el que los periodistas repetíamos: “Nos van a matar”

Narrativas y memorias: hablar de las desapariciones desde el arte

Un proyecto multidisciplinario entre artistas y familiares de personas desaparecidas de Coatzacoalcos busca resignificar cómo se abordan las desapariciones a nivel social en México

Aranzazú Ayala Martínez (@aranhera), Lado B

06 de mayo de 2021

Lado B

¿Cómo hablamos de las desapariciones sin que sea un dolor constante, sin repetir una y otra vez lo mismo, sin que el peso de la ausencia nos agobie colectivamente? Con el arte; con el arte y la comunalidad. Hackeando el sistema, apropiándonos de los espacios, reescribiéndolos, sumando fuerzas.

50 familias, nueve artistas y seis periodistas junto con la organización Técnicas Rudas y la Deutsche Welle Akademie, iniciaron desde hace más de seis meses el proyecto “Narrativas y Memorias” que busca cambiar la forma en la que se habla de personas desaparecidas al convertir las obras de diferentes artistas en un megáfono para sus familias.

Este proyecto fue resultado de varias jornadas de trabajo en Puebla y Veracruz, donde las familias compartieron sus historias y su día a día como buscadoras con las y los artistas, quienes incluso las acompañaron a una búsqueda de restos humanos en campo y a jornadas de volanteo; esto sirvió para generar materiales artísticos que reflejan lo que implica desaparecer, y buscar.

Los materiales completos serán publicados el 10 de mayo en el sitio oficial del proyecto, que será lanzado ese mismo día en la víspera del aniversario del colectivo “Madres en búsqueda Coatzacoalcos”.

En dos primeros conversatorios virtuales, realizados el 3 y 5 de mayo, se presentaron algunos de los proyectos finales entre los que hay poesía, música, teatro, carteles, videos y performance. Al final, todas estas piezas tienen algo de la esencia de la búsqueda de las familias.

Por ejemplo, las canciones compuestas por Arturo Muñoz Carcará, integrante de La Trola, se inspiran directamente en cartas, pensamientos e incluso cantos de quienes integran el colectivo de Coatzacoalcos, y están dedicadas a los seres queridos que buscan.

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Foto: Narrativas y memorias | Facebook

Los materiales creados en el proyecto le ponen nombre a las personas desaparecidas, le ponen rostro, le ponen humanidad.  En Carta para Jhonith, Carcará musicaliza una carta que el señor Vicente Enríquez le escribió a su hijo Jhonith Enríquez Orozco, desaparecido el 11 de mayo de 2015 en Coatzacoalcos. 

En uno de los encuentros del proyecto, el señor Vicente se acercó al cantautor y le compartió la carta para que la hiciera canción; en la letra, Carcará decidió mantener íntegro el mensaje  de don Vicente a su hijo por la propia fuerza de sus palabras. 

“Hijo, queremos verte pronto, regresa por favor, por qué te fuiste de mi lado; si supieras cuánto te extraño. Cada vez que suena la puerta blanca de la entrada pienso que eres tú, en las madrugadas me levanto, pienso que vas a entrar en ella. Jhonith, pídele a Jehová tú también, para que tengamos noticias de ti, hijo, por favor, te lo pido. A lo mejor tú estás bien por ahí y nosotros aquí sufriendo”.

En palabras de Carcará, “Narrativas y memorias” construyó una comunidad, al hacer un nodo de las artes y la cultura, para difundir la problemática de las desapariciones y combatir su normalización, además de luchar contra la invisibilización desde el Estado.

“Es necesario generar nuevas narrativas, generar obra que sea para uso rudo, diría yo, para que la puedan llevar las familias a donde fueran, a cualquier mitin, a cualquier marcha que pueda ayudar a la difusión de su lucha. Y, por qué no, para que se adueñen de estas obras, para que ya sean de todos y de todas y ayuden de manera directa, de manera tangible; que si es una canción se pueda cantar enfrente del palacio o del Congreso”.

Todo lo que los artistas crearon es de libre difusión. Para que se utilice no solo en Coatzacoalcos sino en otros lugares, y que logre contagiar la necesidad de hacer justicia.

Narrativas y Memorias
Foto: Narrativas y memorias | Facebook

La nueva narrativa de las y los artistas

Para Mare Advertencia Lirika, rapera zapoteca, participar en “Narrativas y Memorias” fue todo un reto, por asumir la responsabilidad de comunicar a partir de las palabras y sentires de las familias, pero también por desmentir la “verdad oficial” que siempre busca invisibilizar y criminalizar.

Mare compuso dos canciones, la primera y única que se ha publicado hasta el momento se  llama Se busca. En ella recrea la historia de lo que vive alguien cuando le desaparecen a una hija. 

En el video aparece cantando en una habitación rodeada de fichas de búsqueda. “Cada persona que no está es una ausencia que no sana”, canta con su potente voz. En los comentarios de YouTube del video hay respuestas directas de familias: Lloré, al ver la foto de mi hermano / Lloré tanto 😭 con tu canción, mi hermano está desaparecido ase 4 años y de verdad deseo k ninguna familia pase por esto nunca más 😭😭😭.

Este ejercicio de unión fue también un golpe de realidad para las y los artistas, pues casi todos estaban alejados de la problemática de las desapariciones. Y enfrentarse a lo que viven las familias que buscan a un ser querido les hizo cambiar completamente de perspectiva, además de repensar cómo se acercan al arte, y cómo este puede servir realmente a la sociedad.

Sobre esto, la dramaturga Verónica Maldonado dijo que ser parte del proyecto representó ver una realidad que muchas veces se quiere obviar, o no tener cerca. “Esta experiencia tocó mi alma, tocó mi corazón y espero firmemente que también toque mi quehacer como artista”.

Sandra Reyes, titiritera poblana, dijo a LADO B que el proyecto ha sido muy valioso porque ha generado proyectos artísticos bellísimos a partir de un tema tan doloroso como las desapariciones. “Estoy clara de que el arte sirve para denunciar, visibilizar e incomodar».

***

Algunas de las piezas realizadas pueden verse en estos links, y el 10 de mayo todos los materiales estarán disponibles en el sitio del proyecto.

Video de la canción “Se busca”, hecho por Mare Advertencia, rapera zapoteca:

Video de la canción “Búsqueda”, por Arturo Muñoz Carcará:

Poema de Judith Santopietro:

Obra de teatro “Xuxe entre los xantiles”, de Verónica Maldonado:

Libro “Zurcir la ausencia”, de Rosa Borrás:

*Foto de portada: Arturo Flama | Facebook de Narrativas y memorias

“El presente artículo es propiedad de Lado B

Ayala Martínez, A. (2021). Narrativas y memorias: hablar de las desapariciones desde el arte. Lado B. Recuperado el 07 de mayo de 2021, de https://www.ladobe.com.mx/2021/05/narrativas-y-memorias-hablar-de-las-desapariciones-desde-el-arte/

La historia de la familia que está salvando a las tortugas del Golfo de México

Rodrigo Soberanes | Mongabay Latam

Miércoles 7 de abril de 2021

  • Una familia de pescadores, que en los años 60 fue pionera en México en el cuidado de las tortugas marinas, ha seguido trabajando hasta hoy en la conservación de estos animales y ha ayudado a recuperar las arribadas de tortugas a las costas del Golfo de México.  
  • Hace seis décadas la familia podía encontrar dos nidos de tortugas al año, actualmente se han registrado hasta 400 por noche. 

Ricardo Yépez aprendió a “leer” las huellas de las personas y de las tortugas en la arena el día en que, con solo siete años, no pudo encontrar a su papá en la playa para entregarle su desayuno.

Marcelino Yépez, papá de Ricardo, recorría kilómetros de la costa norte de Veracruz (en el Golfo de México) a pie rescatando tortugas enredadas en atarrayas (redes), lastimadas, enfermas, y asegurando nidos, en un campamento que él mismo creó, para que no fueran saqueados.

“Don Marcelino es el que empezó a hacer actividades de protección, pero de manera individual, sin cuestión de lucro ni nada”, dijo Guillermo González Padilla, asesor del Centro Mexicano de la Tortuga”.

Rescate de una tortuga marina encontrada flotando enredada en una red de pesca. Foto: cortesía Fundación Yepez.

La familia Yépez comenzó a salvar tortugas marinas en 1967 en El Raudal, un pequeño poblado de pescadores que se encuentra en el municipio de Nautla, entre el mar y la carretera costera que une el sur con el sureste del país.

Después de 54 años, su labor sigue vigente y la llegada de tortugas —tortuga verde (Chelonia mydas), laúd (Dermochelys coriacea), boba (Caretta caretta), carey (Eretmochelys imbricata) y golfina (Lepidochelys olivacea)— ha aumentado exponencialmente.

Esta es su historia.

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Los secretos de las huellas

Ricardo Yépez nació un día en que su mamá, doña Librada Gerón, con el embarazo avanzado, intentaba liberar a una tortuga grande atrapada en una red. La jaló con fuerza y rompió la fuente.

“Ella jaló la tortuga con la panza grande”, contó Yépez, convencido de que “como en todas las tribus del mundo”, a él sus padres le pasaron “el chip” de lo que hacían.

Cuando la familia de doña Librada y don Marcelino comenzó con los recorridos por la playa eran tiempos en que el saqueo de tortugas y sus huevos era intenso, y no había leyes que las protegieran, por lo tanto, quien intentaba conservarlas lo hacía por cuenta propia. Y por riesgo propio.

Ricardo Yépez recuerda desde su casa de la comunidad de El Raudal, a unos metros del mar, los tiempos en que su padre fue quitándole horas a sus jornadas de trabajo en la pesca para dárselas al cuidado de las tortugas sin ninguna recompensa monetaria a cambio.

La casa de la familia Yépez, donde comenzó la historia de la conservación de la tortuga marina en el Golfo de México. Foto: cortesía Fundación Yepez.

Cinco de las siete especies de tortuga que existen en el planeta llegaban ahí, prácticamente a su patio, y estaban siendo atacadas por cazadores furtivos sin ningún control.

Había que defenderlas. Para lograrlo, hacían recorridos diurnos y nocturnos para encontrarlas antes que los cazadores, hallar los nidos y llevar los huevos al campamento (que es su casa) para resguardarlos, esperar a que nazcan las tortugas y soltarlas en la playa de manera segura.

Fue así como a Ricardo Yépez le asignaron la labor de llevarle comida a su papá, ya entrada la mañana, cuando don Marcelino llevaba ya varias horas de recorrido. El día en que no pudo encontrarlo —contó— fue angustiante para él. Llegó de vuelta a su casa con el refrigerio intacto sabiendo que su papá andaba lejos, bajo el sol con un intenso calor y en ayunas.

Aquel día, camino de regreso a casa, don Marcelino Yépez descubrió las huellas de su hijo detrás de otras que no eran las suyas. El niño se había confundido.

Entonces sucedió un hito en la vida del hijo: “ mi papá me enseñó a estudiar las huellas en la playa”.

Una tortuga adulta se dirige a la costa después de anidar en El Raudal. Foto: cortesía Fundación Yepez.

El refrigerio no le faltó nunca más a don Marcelino durante sus largas marchas por la playa y a Ricardo Yépez  no se le volvió a perder su papá. Las huellitas del hijo siempre fueron quedando cerca o encima de las del padre.

Después supo asociar las huellas de otras personas, y eso le sirvió, por ejemplo, para saber quién les robó un día el robalo recién pescado. Luego aprendió a identificar  los rastros de las tortugas.

“Si aprendí a diferenciar las huellas humanas y ponerle nombre, imagínate cuando mi papá me enseñó a leer las huellas de las tortugas”, dice Ricardo Yépez. “Una huella puede decirte el nombre de la especie, te indica si la tortuga viene enferma o no (por la forma de caminar)”, asegura, porque “la tortuga enferma arrastra la panza, los pasos son más cortos, dejan como una pincelada. Te das cuenta cuando la tortuga viene enferma, tiene un fibropapiloma, un tumor, o trae un pedazo de red atorada, o un anzuelo”, cuenta.

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¿Por qué arriesgar la vida, papá?

La primera vivencia que Ricardo Yépez recuerda haber tenido con una tortuga fue el hallazgo de una  huella gigantesca durante un recorrido con su padre. Don Marcelino, sorprendido, identificó que se trataba de un descubrimiento único.

El hombre se recostó sobre el rastro de la tortuga, que era más grande que él. Todo indicaba que se trataba de una tortuga Laúd (Dermochelys coriácea), la más grande de todas las tortugas marinas, que puede llegar a pesar más de 600 kilos y tener un caparazón de dos metros. Siguieron su rastro y ahí estaba:

“La vimos cavando. Se sentó mi papá, la contempló y lloró. Me dijo: ‘Esa tortuga es la que vi con tu abuelo’. Me toma la mano, me la pone encima de la tortuga, pone la de él encima de la mía. ‘No creo que en tu vida vuelvas a ver una tortuga Laúd’”.

Doña Librada Gerón y don Marcelino Yépez en labores de protección de las tortugas. Foto: cortesía Fundación Yepez.

A ese primer recuerdo de sus recorridos iniciales por la playa de El Raudal, le siguen otros, como haber sido testigo de derrames de petróleo, de naufragios, de ahogados, de basura y paquetes sospechosos que alguien perdió mar adentro.

Roxana Yépez, hermana de Ricardo, contó que la familia vivía en una vivienda sumamente humilde y que en ocasiones les costaba entender tanta dedicación de su padre a las tortugas. “Cuando eres niña no entiendes muchas cosas. Ver que hay tantas necesidades en casa y que tu papá se gasta el dinero en tortugas, no lo entiendes”.

Se preguntaban también ¿por qué don Marcelino se metía nadando al mar para liberar tortugas atrapadas en redes, haciendo enojar a los cazadores y arriesgándose a quedar atrapado también él y ahogarse?

“Es duro ver que quieren golpear a tu papá porque se metió a cortar una red que atrapó una tortuga”, dijo.

Ricardo Yépez resguarda los huevos de un nido encontrado en las playas de El Raudal. Foto: cortesía Fundación Yepez.

Ricardo Yépez también tiene recuerdos, como el hallazgo de la tortuga Laúd y las competencias con su padre para ver quién encontraba más rápido los nidos para resguardar los huevos.

“Él se agarraba a machetazos con los cazadores furtivos. Me tocó muchas veces que me dijera: ‘Escóndete’. Y de repente verlo sacar el machete, agarrarse a machetazos”, cuenta.

“¿Por qué te metes en tantos problemas por las tortugas, papá?”, pregunta Roxana Yépez, como si don Marcelino aún estuviera con vida.

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El álbum y la carta que una niña entregó al presidente

Durante décadas, a partir de los 50, México fue omiso en el cuidado de las seis especies de tortugas que llegan a sus costas del Atlántico y del Pacífico. “En los 50 y 60 se empezó a explotar muchísimo a la tortuga. Se mataban tortugas adultas en el mar y se sacaban los huevos en la anidación, entonces no se completaban los ciclos”, contó Guillermo González Padilla, el asesor del Centro Mexicano de la Tortuga.

Esto, de acuerdo con el especialista, causó inquietud en la comunidad internacional que comenzó a ejercer presión sobre el gobierno mexicano para que regulara la explotación de las tortugas y sus nidos.

“Empieza a haber una presión de organismos internacionales para que México se sumara a los países que empezaron a proteger a las tortugas”, cuenta González Padilla.

Con el pasar de los años, los cazadores furtivos se han ido alejando de las playas de El Raudal. Foto: cortesía Fundación Yepez.

Mientras la presión hacia México crecía a través de los canales diplomáticos, en casa de los Yépez se cocinaba algo más, un golpe de efecto que comenzó a planearse cuando se anunció que el presidente, Carlos Salinas de Gortari, iría a Veracruz (a 146 kilómetros de El Raudal) para inaugurar un acuario.

La familia se reunió para escribir a mano una carta. “La hicimos de puño y letra mi papá, yo y mis hermanos, todos juntos en la casa. Todos en un mismo proyecto. Fue en una hoja de papel de cuadros de un cuaderno”, recuerda Roxana. Don Marcelino, además, preparó un álbum de fotos del trabajo que los Yépez realizaban con las tortugas. La idea era entregarle ambas cosas en la mano al presidente de México.

El objetivo era que el gobierno mexicano emitiera un decreto que protegiera a las tortugas y la niña Roxana, que tenía siete años, sería la encargada de entregar la carta y el álbum cuando el presidente llegara al aeropuerto.

Llegó el día. Don Marcelino y su hija Roxana Yépez estaban tras una valla de protección por donde pasaría el presidente. La niña llevaba la carta doblada dentro del álbum de fotos.

“Había demasiada seguridad. Estábamos esperando con cientos de personas. Llega el avión y mi papá me carga y me pasa la valla de seguridad donde estaban todos los exgobernadores de Veracruz y Dante Delgado (quien era el gobernador en funciones)”, cuenta.

Una tortuga marina recién liberada camina buscando la marea. Foto: cortesía Fundación Yépez.

Un guardia de seguridad, narra Roxana Yépez, la regresó pero la misma gente que estaba ahí la ayudaron a cruzar nuevamente la valla. “Yo salí corriendo. Escucharon los gobernadores el escándalo, volteó Dante Delgado y me llamó. Me tomó de la mano”.

Entonces Roxana Yépez cumplió con la tarea que le había encargado su padre. “Yo tenía que llegar con el presidente, lo tenía que saludar, le tenía que decir lo de las tortugas: que en un pequeño municipio se estaban cuidando las tortugas marinas, animales que estaban extinguiéndose. Dante Delgado paró a los de seguridad porque iban tras de mí para sacarme de la valla”.

Finalmente, Roxana recuerda que Dante Delgado le dijo al presidente: te presento a una niña conservacionista. En ese momento, le entregó el álbum y la carta a Carlos Salinas de Gortari y le dijo: “por favor ayúdenos a cuidar las tortugas”.

El presidente escuchó el mensaje que la niña de siete años tenía para él y le respondió que tomaría una decisión al respecto.

Era 1990. Ese mismo año un decreto presidencial estableció el marco legal de protección de las tortugas marinas en México.

La familia Yépez sabe que en ese mismo año la presión internacional sobre México era fuerte, y que tal vez con o sin la entrega de la carta y el álbum, igual hubiera salido el decreto, “pero nos sentimos muy orgullosos de haberlo invitado a legislar en algo tan importante”, dice la hija de don Marcelino.

Cuando Roxana y Ricardo Yépez eran niños, encontraban dos nidos de tortugas al año en las playas de El Raudal. Actualmente se han registrado hasta 400 nidos por noche.

Las tortugas marinas en México están protegidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 en la cual se consideran como especies amenazadas.

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El legado de doña Librada

Don Marcelino Yépez falleció en 1998,  pero el campamento que fundó junto a doña Librada Cerón y sus hijos continuó creciendo en infraestructura y en volumen de trabajo y, por lo tanto, en número de tortugas salvadas.

Guillermo González Padilla, aunque ahora está en Oaxaca (en el Pacífico), fue también fundador de otros dos campamentos tortugueros en Veracruz, cerca de El Raudal. Ayudó a descubrir una playa en las inmediaciones donde hay entre 3000 y 5000 anidaciones de tortugas de diversas especies  y sabe que la población de la Tortuga Verde en el Golfo de México ha aumentado “gracias a los trabajos de protección que empezó a hacer don Marcelino”.

González Padilla considera que doña Librada Gerón ha sido “pionera” y “fundamental” en el trabajo que siguió después de la muerte de don Marcelino.

Grupos de jóvenes llegan con frecuencia a El Raudal a vivir las liberaciones de tortugas marinas. Foto: cortesía Fundación Yepez.

“La señora Librada es una persona muy conocida entre las comunidades de protección. Se iba a caminar cinco o diez kilómetros y ahí venía cargando los huevos de tortuga. Lo hacía de gusto, no por cuestiones económicas y de tomar ventaja de esta actividad. Era por amor a la protección y la conservación de las tortugas”, contó el especialista.

Ella y su hijo Ricardo vieron un día las huellas de otra tortuga Laúd. “Para mí, el ver a una tortuga es ver a mi papá, tocar una huella es recordar a mi papá. Era su pasión”, cuenta Ricardo Yépez. Entonces hizo lo que don Marcelino aquel día cuando encontraron por primera vez el rastro de una Laúd: “me tiré ya como hombre en la huella como lo hizo mi papá”.

Después de la edificación del campamento tortuguero (ahora manejado por el gobierno de Veracruz, pero dirigido por doña Librada Gerón) fue creada la Fundación Yépez. No más violencia ni machetes. Ahora —de acuerdo con Ricardo Yépez— el trabajo de don Marcelino evolucionó hacia la educación.

Ricardo Yépez frente a un grupo de estudiantes en las instalaciones de la Fundación Yépez. Foto: cortesía Fundación Yepez.

“Mi pasión es la educación ambiental. Tener un auditorio enfrente. Sé rescatar tortugas, rastrearlas, detectar los nidos, pero eso para mí era un juego, lo aprendí jugando”, dice.

Entre los trabajos de la fundación está recorrer un total de 36 kilómetros de playa en labores de vigilancia e invitar a voluntarios, investigadores y estudiantes a la Fundación.

A su manera, Ricardo Yépez sigue el rastro de su papá. “Sigo poniendo mi huella encima de la huella de mi papá. Pero intento hacerlo de una manera diferente”.

*Imagen principal: Rescate de una tortuga marina encontrada flotando enredada en una red de pesca. Foto: cortesía Fundación Yepez.

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Soberanes, R. (2021). La historia de la familia que está salvando a las tortugas del Golfo de México. Mongabay Latam. Recuperado el 20 de abril de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/04/la-historia-de-la-familia-que-esta-salvando-a-las-tortugas-del-golfo-de-mexico/

FGE Veracruz entrega cuerpo de desaparecido en una bolsa negra, denuncian “Madres en búsqueda Coatzacoalcos”

Redacción, SemMéxico

28 de marzo de 2021

  • Exigen la dimisión de los responsables.
  • CEDHV ha iniciado la queja correspondiente.

SemMéxico/Billie Parker Noticias. Coatzacoalcos, Ver, 28 de marzo 2021.- El colectivo de Madres en Búsqueda Coatzacoalcos”, en el sur de Veracruz, denunció revictimización y trato indigno, además de una acción al margen de la ley, en el hecho de que la Fiscalía en Coatzacoalcos, al sur de Veracruz, entregara a la madre de la víctima el cuerpo de su hijo desaparecido, en una bolsa negra de plástico.

“Externamos con mucha indignación y dolor, el trato cruel, degradante e inhumano que la Fiscalía del estado de Veracruz tiene con las víctimas. Y así como el Lic. Alberto Torres Medina, encargado de la sub unidad integral de procuración de justicia y el fiscal Lenin Juárez Jiménez, en la unidad integral de procuración de Las Choapas le entrega los restos a la familia Aguirre Chablé quien se encontraba desaparecido.

“¡¿Cómo es posible que las autoridades entreguen los restos de una persona en una bolsa de plástico negra a un familiar?!”, cuestionan en su red social Facebook.

La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHV) presidida por la Dra Namiko Matzumoto Benítez, ha iniciado la queja correspondiente para deslindar responsabilidades en el caso violación de los derechos humanos de las victimas y ha iniciado la interlocución con la familia afectada y el colectivo en Coatzacoalcos.

En una carta abierta! La organización civil expone que el cuerpo de la víctima fue entregado en condiciones deplorables y precarias y sin atender a sus obligaciones previstas en el marco normativo en materia de personas desaparecidas y sin seguir los estándares forenses respectivos, particularmente los que se refieren a la materia de identificación.

De acuerdo con su escrito, la Sub Unidad de Procuración de Justicia del Distrito del Distrito XXI, que se localiza en el municipio de Las Choapas, de la Fiscalía General de Veracruz, entregó este sábado el cuerpo de una persona desaparecida de manera indigna, a la madre de la víctima en una bolsa de plástico negro, sin sellar y sin ningún respeto por la víctima y sus familiares.

“Madres en Búsqueda Coatzacoalcos” explica el protocolo a seguir en estos casos y cuestiona el proceder inhumano y degradante por parte del encargado de la Sub Unidad de Procuración de Justicia del Distrito del Distrito XXI, Alberto Torres Rivera y el Fiscal Lenin Juárez Rivera, quienes entregaron el cuerpo de Eladio Aguirre Chable, a su madre luego de que había sido identificado por su hermana.

De acuerdo a la información que proporcionaron los familiares de la víctima al Colectivo Madres en Búsqueda Coatzacoalcos, luego de que los peritos confirmaron la identificación positiva del desaparecido, los funcionarios responsables, en lugar cumplir con las normas que en esta materia están establecidos en la Ley, violaron los protocolos y vulneraron los procedimientos, además de que la familia Aguirre Chable fue re victimizada por el Fiscal Juárez Rivera y por Alberto Torres, encargado de la Sub Unidad de Procuración de Justicia.

El Colectivo Madres en Búsqueda Coatzacoalcos demanda la destitución de los responsables y la apertura de una carpeta de investigación para fincarles cargos por las omisiones a la ley de victimas, la revictimización y la falta de sensibilidad y respeto hacia la familia Aguirre Chable.

El joven choapense, de 30 años de edad que llegó desde Cancún para una visita relámpago a su familia, desapareció el mismo día que arribó a Las Choapas, esto fue el pasado 21 de abril del 2020.

De acuerdo con su madre, su hijo, Eladio Aguirre Chablé, de 30 años de edad, vivía en Cancún, Quintana Roo y en abril del 2020 el joven llegó de visita pues estaba enfermo, y debido a que en su trabajo le dieron un permiso rápido había arribado a su natal Las Choapas sólo por un día.

La madre de la victima, señaló que su hijo, tras un día de estancia emprendió su viaje a Cancún por la tarde, pero desde ese día ya no supieron de su paradero por lo que el 24 de ese mismo mes denunciaron los hechos ante la Fiscalía General del Estado.

“El presente artículo es propiedad de SemMéxico

Redacción. (2021). FGE Veracruz entrega cuerpo de desaparecido en una bolsa negra, denuncian “Madres en búsqueda Coatzacoalcos”. SemMéxico. Recuperado el 29 de marzo de 2021, de https://www.semmexico.mx/?p=33756

Cuatro de cada 5 desempleados son millennials o generación Z: Moody’s

Este sector de la población es el más afectado por el desempleo provocado por la pandemia.
Este sector de la población es el más afectado por el desempleo provocado por la pandemia. Foto Pablo Ramos

Dora Villanueva | La Jornada

Ciudad de México | Jueves 11 de Marzo del 2021 | 17:37

Los trabajadores más jóvenes, miembros de las generaciones millennial y Z, han sufrido la peor parte de la pérdida de empleos en la América Latina debido a la pandemia. En México, representan cuatro de cada cinco desempleados, expuso Moody’s. Los estragos en el mercado del trabajo tendrá efectos adversos e implicaciones crediticias en todos los sectores, advirtió.

Agregó que entre los millennials —la generación de personas nacidas entre 1981 y 1994— se han perdido oportunidades para establecer trayectorias profesionales a largo plazo debido a dos recesiones globales durante la última década: la crisis financiera global y ahora Covid-19.

“Este doble golpe aumenta el riesgo de inestabilidad social y potencialmente agravará vulnerabilidades a largo plazo, como la brecha de habilidades. Este retroceso generacional probablemente perjudicará o retrasará la formación de nuevos hogares, el crecimiento de la clase media y la acumulación de activos de pensiones”, manifestó.

Detalló que México ha sido uno de los países más afectados en América Latina. El mercado laboral “se ha deteriorado sustancialmente desde 2019”, dado que la tasa de desempleo extendida —que agrupa a los desempleados y a la población no económicamente activa disponible para trabaja— llegó a niveles sin precedente. Se elevó a un promedio de 30 por ciento en el segundo trimestre de 2020, el doble del nivel de 2009.

Abundó que a medida que disminuyeron las restricciones de distanciamiento físico, la tasa de desempleo extendida de México se redujo a 21 por ciento, pero sigue siendo 1.7 veces más alta que su promedio a largo plazo, “lo que implica un largo camino hacia una recuperación total”, recalcó.

En ese sentido, expuso que también el año pasado la población ocupada en el sector informal aumentó rápidamente, superando a la del sector formal 1.25 veces, no se advierte si esta tendencia retroceda o si se revertirá por completo cuando la actividad económica regrese al menos al ritmo previo a la pandemia.

Por ejemplo, en México los estados con mayor pérdida de empleo son la Ciudad de México, Quintana Roo, Puebla, Guanajuato, México, Jalisco, Veracruz y Nuevo León. Juntos representan el 78 por ciento de los empleos perdidos en 2020, pero solo el 55 por ciento del total de puestos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social a diciembre de 2020.

Subrayó que en términos crediticios, en México el deterioro del mercado laboral tendrá implicaciones negativas para la recaudación de impuestos estatales y para las participaciones, dado que los impuestos sobre la nómina representan, en promedio, el 70 por ciento de los ingresos de fuente propia de las entidades.

Abundó que “en términos generales, estas “tendencias adversas” en el mercado laboral se están produciendo en las otras economías importantes de América Latina”. El riesgo social es moderadamente negativo en todos los países examinados por la calificadora.

En general el impacto económico en América Latina por Covid-19 tendrá implicaciones duraderas en la expansión del crédito al consumidor, la sostenibilidad de las hipotecas y otras deudas del consumidor, así como la recuperación de los constructores de viviendas y los minoristas de electrodomésticos. A la vez “el desempleo a más largo plazo implica mayores costos de seguridad para las empresas a medida que aumenta la delincuencia”.

El presente articulo es propiedad de La Jornada.

Dora Villanueva (2021) Cuatro de cada 5 desempleados son millennials o generación Z: Moody’s. La Jornada. Recuperado el 11 de Marzo del 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/03/11/economia/cuatro-de-cada-5-desempleados-son-millennials-o-generacion-z-moody-s/

Comunidades de QR y Veracruz exigen Ley General de Aguas

La Redacción, La Jornada

08 de febrero de 2021, 09:43

Vista aérea de la laguna de los Siete Colores, principal atractivo turístico de Bacalar, municipio maya de Quintana Roo.
Vista aérea de la laguna de los Siete Colores, principal atractivo turístico de Bacalar, municipio maya de Quintana Roo. Foto Carlos Águila / Archivo

Ciudad de México. Ante la omisión de no expedir la Ley General de Aguas que garantice el derecho humano al líquido, comunidades de Quintana Roo y Veracruz presentaron dos demandas de amparo en contra del Poder Legislativo para que éste cumpla con su obligación.

En entrevista con La Jornada, Xavier Martínez Esponda, abogado y director operativo del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), señaló que este lunes se cumplen ocho años de retraso para ese mandato constitucional que desde 2012 estableció un plazo de 360 días para que el Congreso federal expidiera una legislación que sustituyera a la actual Ley de Aguas Nacionales, la cual “está agotada y no tiene un enfoque de derechos”.

Subrayó que en el sureste del país existe “una complejidad enorme”, ya que la legislación vigente “no protege ni regula cuencas como el acuífero de la Península de Yucatán”, donde 98.5 por ciento del agua que se utiliza en la zona es subterránea.

Frente a dicha omisión, personas residentes de Cancún y Chetumal; de los municipios de Cozumel, Solidaridad y Othón P. Blanco, en Quintana Roo, así como integrantes de las comunidades de los municipios de Jalcomulco y Teocelo, en Veracruz, demandaron la protección de la justicia federal debido a que “la contaminación es uno de los mayores riesgos para la subsistencia del agua”.

En el amparo, las comunidades señalan que “es necesario que la Ley General de Aguas incluya contenidos diferenciados para la cuenca porque hidrológicamente están ante circunstancias diferentes del resto del país, que ponen en riesgo la seguridad hídrica ante el crecimiento poblacional, el cual se potenciará con la llegada de proyectos como el Tren Maya”, refirió el Cemda.

En el caso del recurso interpuesto en Veracruz, añadió, se establece que “es urgente la expedición de un marco jurídico que garantice el derecho al agua de manera sostenible y culturalmente adecuada”, ya que en la cuenca del río La Antigua –que corre desde el Cofre de Perote y el Pico de Orizaba hasta su desembocadura en el Golfo de México–, las comunidades indígenas, campesinas y rurales realizan actividades económicas como la agricultura, la ganadería, la pesca y el turismo, al tiempo que han construido en su territorio un “patrimonio intangible”.

El abogado Xavier Martínez indicó que en el modelo actual de la Ley de Aguas Nacionales, las decisiones siguen estando concentradas en las autoridades sin tomar en cuenta a las comunidades. Esta situación pone en “suma vulnerabilidad” a los pueblos originarios para satisfacer el derecho humano al líquido.

Ello a pesar de que en esos lugares ya existe un manejo pluricultural del agua, que hace que alrededor de 20 millones de mexicanos garantice el derecho al agua a través de sistemas comunitarios, los cuales no tienen cabida en la Ley de Aguas Nacionales, aseguró.

Por su parte, José Milán Tejeda, integrante del colectivo de los Pueblos Unidos de la Cuenca Antigua por Ríos Libres, hizo notar que el hecho de no contar con la Ley General de Aguas, es un riesgo ya que se da paso a nuevos proyectos de hidroeléctricas, mineras y cementeras que vulneran la sustentabilidad y tranquilidad de los pueblos, por lo que “es urgente que el Congreso federal” cumpla con su obligación de expedir una nueva legislación que garantice un acceso equitativo y pluricultural al líquido.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada

La Redacción. (2021). Comunidades de QR y Veracruz exigen Ley General de Aguas. La Jornada. Recuperado el 08 de febrero de 2021, de https://www.jornada.com.mx/notas/2021/02/08/sociedad/comunidades-de-qr-y-veracruz-exigen-ley-general-de-aguas/