Foro Igualdad Generación busca crear 80 millones de empleos decentes y reducir la pobreza extrema de las mujeres

Ofrece ONU Mujeres reducir pobreza a 85 millones de mujeres y niñas

Las mujeres jóvenes abandonan la escuela para ir a trabajar 

Elda Montiel  | Sem México

Ciudad de México | Viernes 2 de Julio del 2021 | — : —

No es posible que las mujeres y las niñas sigan trabajando tres veces más y no compartan esas responsabilidades que son de todas y todos, expresó Nadine Gasman Zylberman, presidenta del Instituto Nacional de la Mujeres en París en el Foro Generación Igualdad.

A nombre de la Coalición de Justicia y Derechos Económicos expreso su satisfacción de haber lanzado la Alianza Global de los Cuidados en colaboración con ONU Mujeres a fines de marzo en México.

Señaló que el objetivo de la Alianza es poner en la agenda pública la necesidad avanzar hacia sociedades de cuidado, cuya importancia se evidencio después de la pandemia, por lo que realmente hay que invertir, reconocer, redistribuir los cuidados en una corresponsabilidad de gobierno, sector privado, sociedad civil y filantropía. 

En cinco años se busca crear hasta 80 millones de empleos decentes en el sector y que se reduzca en 85 millones el número de mujeres y niñas que viven en la pobreza señala ONU Mujeres en datos sobre la Coalición de Justicia y Derechos Económicos. 

 Mediante las acciones de transformar la economía de los cuidados; aumentar el trabajo y el empleo decentes; inclusión financiera de las mujeres y el control sobre los recursos productivos, y establecer planes macroeconómicos con perspectiva de género. 

Se busca cambiar con estas acciones:  

Actualmente 740 millones de mujeres en todo el mundo trabajan en la economía informal, donde prevalecen la inseguridad laboral, los bajos salarios y las duras condiciones y horas de trabajo.

Que durante tres décadas se ha mantenido la brecha de género en 31 por ciento, que ante los efectos económicos del COVID-19 se proyecta que 47 millones más de mujeres caerán en la pobreza extrema. 

Las mujeres jóvenes (entre 15 y 29 años) tienen tres veces más probabilidades de estar fuera de la fuerza de trabajo y de no ir a la escuela que los hombres jóvenes.

Mientras que el 71 por ciento  de la población mundial carece de acceso a la protección social, las mujeres se ven particularmente en desventaja en los sistemas de protección social, con lo que registran menores tasas de cobertura y niveles de prestaciones sustancialmente inferiores.

Una encuesta efectuada en 18 países muestra que el COVID-19 ha intensificado la carga de trabajo de las mujeres en el hogar, y casi la mitad de todas las mujeres que viven con sus hijos en el hogar declaran que dedican más de cinco horas diarias al cuidado infantil.

La discriminación contra las mujeres es más si son indígenasMaría Noel Vaeza

María Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para la Américas y el Caribe dijo que la pandemia no ha creado la desigualdad en nuestra región, pero si la vino a profundizar lamentablemente.

Esta desigualdad enlaza con una profunda discriminación que aún existe contra las mujeres y contra las mujeres indígenas aún más.

En el marco del evento virtual “Crisis y oportunidades: mujeres indígenas ante la pandemia” abundó que las mujeres indígenas tienen un rol fundamental en la defensa del medio ambiente, que cobra un relieve especial en el contexto de la crisis y la prevención de futuras pandemias. 

Yeleny Melody Juárez, activista representante de las niñas lideran, de Guatemala expresó que “Nuestros gobiernos y tomadores de decisiones necesitan acepta que muchas veces las mujeres indígenas llevan el sustento a las familias, por eso deben incluirse en los planes y políticas públicas”.

Mientras que Tarcila Rivera Zea, presidenta de Chirapaq, centro de culturas indígenas del Perú demandó “queremos que la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres sea una realidad en esta generación”. 

Sabina Orellana Cruz Ministra de Culturas, Descolonización y despatriarcalización de Bolivia, expuso que “la madre tierra te da las medicinas para luchar contra las enfermedades, las mujeres indígenas lo sabemos y lo utilizamos para cuidar a nuestras comunidades.  

El presente articulo es propiedad de Sem México

Elda Montiel  (2021) Foro Igualdad Generación busca crear 80 millones de empleos decentes y reducir la pobreza extrema de las mujeres. Sem México. Recuperado el 3 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/foro-igualdad-generacion-busca-crear-80-millones-de-empleos-decentes-y-reducir-la-pobreza-extrema-de-las-mujeres/

Perdieron el empleo 84 por ciento de las mujeres durante el año

*Al cierre de mayo, había casi 894 mil mujeres sin una fuente de trabajo, de acuerdo con el Inegi

Jacob Sánchez  | Sem México

Hoy se registran 893 mil 921 mujeres sin trabajo, 84.78 por ciento más que en mayo de 2020.

Hoy se registran 893 mil 921 mujeres sin trabajo, 84.78 por ciento más que en mayo de 2020.

SemMéxico/ El Sol de México. Cd de México, julio 29 de 2021.-  Santaella, titular del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), detalló que la explicación a esta problemática de género se centra principalmente en la dinámica dentro de los hogares mexicanos, donde les asignan el cuidado de la casa y de los integrantes de la familia.

Destacó que durante abril, mayo, junio y julio de 2020, en medio de la pandemia, hasta 94 por ciento de las mujeres se dedicó a los quehaceres domésticos y 38 por ciento al cuidado de personas adultas o menores de edad.

«Es muy importante distinguir el impacto que ha tenido entre hombres y mujeres», enfatizó ayer durante una reunión con empresas de la nueva economía.

Abundó que si se comparan cifras preliminares a la pandemia, «en el caso de la mujer, pues sigue con un millón de personas que no han regresado a buscar trabajo y se tiene una explicación».

El titular del organismo encargado de las estadísticas aseguró que otro de los fenómenos más importantes que han ocurrido con la pandemia es el que se refiere a la subocupación, pues detalló que este sector llegó a sumar a 13 millones de mexicanos, quienes son todas aquellos que están trabajando, que están ocupados, pero que les gustaría trabajar más, tienen la necesidad y la disponibilidad de trabajar más tiempo.

«Antes de la pandemia, alrededor de cinco millones estaban subocupadas y ahora tenemos casi siete millones de personas subocupadas», señaló Santaella Castell.

ACELERA INFORMALIDAD
Entre mayo de 2020 y el mismo mes de 2021, más de ocho millones de mexicanos se sumaron a la filas de la informalidad laboral, que son empleos en los que los trabajadores no tienen prestaciones laborales ni seguridad social.

De acuerdo con el Inegi, hasta el quinto mes del año en curso se registraron 30.5 millones de trabajadores informales, es decir, 35.7 por ciento más que en mayo de 2020, cuando se tenían 23.6 millones.

Julio Santaella, titular del Inegi, recordó que la informalidad representa 56 por ciento de la fuerza laboral en México.

«Uno de los fenómenos más importantes que siempre tenemos que tener en mente cuando pensemos en el mercado laboral mexicano es la informalidad. Cerca de 56 por ciento de las personas que tienen trabajo en nuestro país lo hacen en condiciones de informalidad laboral», destacó en un webinar organizado por Minu, una app mexicana que permite a los trabajadores acceder a su salario día a día sin tener que esperar a la quincena o mensualidad, y que ha sido fondeada por magnates tecnológicos como Bill Gates, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos, entre otros.

De acuerdo con los datos más recientes publicados en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) en el mismo periodo incrementaron 17 por ciento los trabajadores que, aunque forman parte de una empresa formal, laboran bajo un esquema que no les brinda seguridad social o prestaciones laborales mínimas de ley.

En el quinto mes de 2020, se registraron 20.87 millones de mexicanos en estos esquemas informales como el asimilado a salario, derechos de autor, pago por honorarios, entre otros.

Un año después se tienen 24.41 millones en esta situación, esto es, tres millones 541 mil 29 mexicanos más.

Durante la conferencia de prensa, Santaella Castell dijo que eventualmente se recuperarán los empleos perdidos en México tras la pandemia, pero consideró que lo más importante es saber cuándo, ya que dependerá de factores como las jornadas de vacunación para reactivar la economía.

“Los puestos numéricamente van a llegar, pero definitivamente han habido cambios estructurales muy importantes. La pandemia no ha afectado por igual a todo mundo ni a todos los sectores, se ha afectado con mayor medida en aquellos negocios y en aquellas actividades humanas que tienen por necesidad el contacto físico (…) y no me queda claro si todos esos puestos de trabajo se van a recuperar por completo y sobre todo cuándo”, comentó.

En este sentido, Santaella mencionó que conforme avanza la pandemia, las más empresas dijeron que tuvieron que recortar puestos de trabajo debido al impacto económico generado por la contingencia sanitaria, medida a partir de la Encuesta sobre el Impacto Económico Generado por COVID-19 en las Empresas.

“En promedio el recorte de personal en el tercer levantamiento fue de 38 por ciento, además 13 por ciento de las empresas nos reportan que tuvieron que reducir las remuneraciones o las prestaciones de su personal, que en promedio fue de 40 por ciento. Esto nos habla de un impacto muy importante a las empresas que se traslada a sus trabajadores”, anotó el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Jacob Sánchez  (2021) Perdieron el empleo 84 por ciento de las mujeres durante el año. Sem México. Recuperado el 29 de Junio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/perdieron-el-empleo-84-por-ciento-de-las-mujeres-durante-el-ano/

Nos obligaron a dejar nuestros trabajos: mujeres luchan con el desempleo que dejó la COVID

Entre enero y marzo de 2020, 1.6 millones de personas salieron de la fuerza laboral, de las cuales el 84% corresponde a mujeres.

Dalila Sarabia (@Dalila_Sarabia), Animal Político

18 de mayo de 2021

Cuartoscuro

Como cualquier día, Marimar Salinas llegó a su trabajo en una empresa transnacional de venta de cosméticos por catálogo. En el corporativo ella era la encargada de toda la parte de comunicación en Latinoamérica. Era noviembre de 2020.

 Apenas se había sentado en su escritorio y un mail llegó a su bandeja de entrada: habría una reunión de trabajo a las 17:00 horas. Desde ese momento supo que algo no estaba bien.

Continuó con sus tareas y a la hora marcada fue a la oficina de su jefe. “Ahí me dijo que me iban a liquidar”, dice Marimar de 44 años en entrevista.

 “Íbamos bien hasta que empezó la pandemia porque empezaron a recortar poco a poco personal de todos los niveles (…) el primer recorte fue muy grande y después cada quince días veías que se iba uno, se iba otro”.

 Al momento de notificarle que se quedaría sin empleo le dieron la opción de decidir cuánto tiempo más quería permanecer en su puesto, mientras arreglaba los pendientes que tuviera.

En un acto de profesionalismo les indicó a sus jefes que se quedaría el tiempo necesario mientras capacitaba a quien ocuparía su lugar.

 “Yo les dije que si querían que capacitara a alguien que se fuera a quedar con mis labores porque no iban a contratar a nadie, entre varias personas iban a asumir lo que yo hacía, entonces yo les dije, ‘les entrego el área, les entrego todo y capacito a quien tenga que capacitar y después ya me voy’”, comparte.

 ¿Por qué hacerlo y no tomar tus cosas y ese mismo día dejar tu trabajo?

“Viéndolo en retrospectiva ya veo que mejor hubiera hecho eso, pero no, la verdad es que finalmente está la responsabilidad y la parte profesional de cada persona, dices ‘no quiero quedar mal’ y finalmente hay que dejar las puertas abiertas, aunque te estén despidiendo y no haya opción de regreso”. Ella estaba por cumplir seis años en su trabajo.

Desde hace seis meses Marimar no tiene un empleo formal. Desde que fue liquidada buscó a un amigo que estaba emprendiendo en el campo de los detergentes y sanitizantes biodegradables con quien se asoció. 

Ahora ese es su trabajo. Juntos desarrollaron un sanitizante para patitas de mascotas y sus accesorios, así como un sanitizante para accesorios de bebé.

Sabe que los frutos de este emprendimiento, con suerte, se verán en tres años, pero no es algo que la detenga porque sabe que tiene que mantener a su familia.

“Claro que es difícil. Mucha gente dice que es horrible, pero finalmente el ser empleado te da la comodidad y seguridad de tener tu dinero cada quincena, que si en diciembre tienes un poco de deudas sabes que va a llegar el aguinaldo, o el fondo de ahorro en las empresas que lo dan. Por supuesto que da una tranquilidad enorme, ahorita yo que estoy emprendiendo pues no estoy percibiendo nada porque en el inicio de un emprendimiento es pura inversión”, subraya.

Con el dinero que le dieron por su liquidación es que ha seguido aportando para la casa y para cubrir las necesidades de sus dos hijos -de ocho y seis años, respectivamente-, y aunque su esposo también trabaja, recalca que desde hace mucho tiempo “en México ya es difícil vivir con un solo sueldo”.

La pandemia de COVID-19 ha impactado en todos los niveles y sectores imaginables, sin embargo, el impacto que ha tenido entre las mujeres trabajadoras es preocupante.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN) del Inegi, entre enero y marzo de 2020, 1.6 millones de personas salieron de la fuerza laboral, de las cuales el 84% corresponde a mujeres.

Se trata, lamentablemente, de una tendencia que se viene registrando desde el inicio de la pandemia.

En octubre de 2020, Animal Político publicó, con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que, para marzo de 2020 -cuando inició la crisis sanitaria-, la tasa de desocupación de las mujeres era del 3%, unas 688 mil mujeres sin empleo y que estaban en busca de uno.

Sin embargo, conforme pasaron los meses, la situación se fue recrudeciendo.

Para julio, el desempleo entre las mujeres ya se ubicaba en el 6.34%, un incremento del 110%.

Y aunque para agosto de 2020 la tasa de desempleo había tenido una ligera reducción al ubicarse en el 5.16%, es claro que las mujeres trabajadoras habían sufrido en mayor grado la crisis sanitaria al quedarse sin empleo.

“Nos están obligando a tomar una pausa laboral que no queríamos”, lamenta Marimar. “Esto va a implicar un retroceso al país, al mundo laboral y a las mujeres como fuerza laboral. Y si estábamos buscando una igualdad laboral, híjole, pues es empezar desde cero (…) con el hecho de despedir sobre todo a mujeres se reafirma el hecho de que las mujeres deben estar en casa y son las que menos se necesitan en la oficina”.

La mujer está clara en que destinará todo su trabajo y empeño en el emprendimiento de detergentes y sanitizantes biodegradables que tiene con su amigo.

No descarta que en algún momento pueda buscar algún trabajo formal, pero de momento no es su prioridad. Ya lo vivió y con la crisis sanitaria es momento de tomar otras decisiones para bien de su familia.

“Yo tuve la suerte de hacer un emprendimiento muy rápido, pero hay muchas (mujeres) que están en la búsqueda y obviamente está súper difícil”, agregó.

Tengo la esperanza de que me llamen

Andrea de 25 años estudió ingeniería textil en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). En junio de 2019 la joven se graduó y luego de buscar y buscar, en noviembre de ese mismo año encontró un empleo como auxiliar de graduación en una empresa de ropa para mujer. Cuatro meses después de terminar su carrera había conseguido un trabajo formal con las prestaciones mínimas de ley.

Cuenta que estaba muy contenta, era un empleo que le gustaba y le permitía no solo poner en práctica los conocimientos adquiridos en la universidad, sino tener un aprendizaje continuo.

Ya que su horario laboral era de lunes a viernes también tuvo la posibilidad de inscribirse a la especialidad de diseño de modas que estudia los sábados. Con su sueldo le alcanzaba para cubrir sus necesidades y pagar su preparación profesional.

Sin embargo, la crisis sanitaria por el COVID-19 comenzó y poco a poco vio cómo lo que había construido comenzaba a desmoronarse.

“Me salvé de varios recortes, como de tres, porque desde que mandaron a confinamiento empezaron a recortar. Yo regreso (al trabajo presencial) en junio y en agosto es cuando me dicen que ya no voy a poder continuar ahí”, comparte la joven.

“Mi jefe me dijo que lamentaba perder mi ayuda porque yo era un buen elemento, porque tenía todo a tiempo. Yo todavía sigo con la esperanza de que algún día me llame (para volver)”.

Cuando fue a recursos humanos, detalla, el encargado le dijo que lo mejor era liquidarla en ese momento, de lo contrario más adelante ni siquiera tendrían para pagarle lo que por ley le correspondía por prescindir de sus servicios. La empresa pasaba por el peor momento.

Afortunadamente tenía un poco de dinero ahorrado y con ello pudo seguir pagando sus estudios, pero para diciembre -cuatro meses después de quedarse sin empleo-, la situación volvió a complicarse.

Por más que buscaba, las opciones laborales que encontraba eran inviables, no solo por la ubicación, sino por los salarios que ofrecían.

“Los sueldos están muy bajos. Hay lugares en los que me ofrecen menos -siendo yo la encargada- de lo que ganaba en mi antiguo trabajo siendo auxiliar; con un horario más extenso, con más días de trabajo, con menos beneficios… todo a cambio de un salario mucho menor”, lamenta Andrea.

Un día en diciembre, de esos que no tenía mucho qué hacer, decidió subir una foto de ella en pijama al Instagram “presumiendo” su outfit de pandemia y sin empleo. Ahí fue que una de sus tías se enteró que la joven se había quedado sin trabajo.

La mujer tiene algunos locales comerciales dentro del Metro de la Ciudad de México y ofreció a Andrea a que le ayudara en la atención de uno de ellos.

Con un salario 70% menor de lo que ganaba en la fábrica de ropa, sin prestaciones, y con un horario laboral de domingo a viernes, la joven no tuvo mayor opción que aceptarlo porque ya no le era posible seguir pagando su especialidad en diseño de modas.

“Yo estoy muy consciente de que yo sí quiero regresar a un empleo formal, o sea, yo no me quiero quedar en el empleo que tengo ahorita o algo similar, pero mientras es lo que voy a tener que hacer porque no quiero dejar por nada mi especialidad porque sé que eso me va a servir mucho para trabajar en lo que yo quiero”, sentencia la joven.

¿Por hay tanta gente trabajando y yo no?

Hace un año, justamente el 15 de mayo de 2020, María José recibió su última quincena. La agencia en la que trabajaba la liquidó. Con el confinamiento instruido por las autoridades, no era posible sostener la plantilla de empleados que tenían, así que poco a poco comenzaron a prescindir de sus empleados.

“Ahí vino lo más duro, independientemente de si la liquidación fue buena o fue mala. Yo empiezo a buscar trabajo de nuevo, pero ya éramos muchos en esa situación (de desempleo), mucha gente y sobre todo muchas mujeres buscando trabajo”, recuerda la ejecutiva de cuentas.

‘¿Qué aceptar?’ era la pregunta. Un empleo con un sueldo “humillante” pero dentro de tu rama de conocimiento, o lanzarse a la aventura por un sueldo mayor en un área que no conocía. La respuesta no era fácil, solo tenía la certeza de que necesitaba encontrar un nuevo empleo lo más rápido posible.

 “Empecé a trabajar en un sitio (web) con unos conocidos que me dijeron ‘ven con nosotros’ y también, de buenas a primeras, después de casi un mes, ‘qué crees, que se nos fueron los clientes; vamos a cerrar, la situación nos pegó muy duro’, y ahí sí me sentí peor porque de andar de atorada y aceptar lo primero que me saliera me fui a perder tiempo que pude haber usado buscando mejores oportunidades”, reclama Majo.

Julio, agosto, septiembre y octubre y principios de noviembre estuvo desempleada. Durante este tiempo echó mano de la comunidad virtual que se fue construyendo en torno a la búsqueda de empleo.

Ahí observó que los despidos y liquidaciones, principalmente a mujeres, no era una situación exclusiva de México

 “En verdad no le saqué nada a eso, no conseguí trabajo (a través de estos grupos), pero era como una vía un poco para escapar. De alguna manera sabes que no es tu culpa, que todo obedece a una situación global, que no era algo de desempeño, pero al mismo tiempo te preguntas ‘¿por qué hay tanta gente trabajando y yo no?, empezaban estos cuestionamientos de por qué ellos sí y yo no’”.

 Después de meses de turbulencia en noviembre pasado por fin encontró un trabajo. Ahora es productora.

“Algo que ha estado muy de manifiesto es que muchos buscamos no salirnos de nuestra área, pero muchas otras sí fue de ‘no, yo tengo una familia’ (…) y todas se pusieron a hacer algo y más que nunca veías en las redes sociales venta de comida o cualquier cantidad de cosas que no eran usualmente su trabajo, pero se trata de cubrir la necesidad. Ese ser protector inevitable que se junta con el ser profesional”, resaltó Majo.

“El presente artículo es propiedad de Animal Político

Sarabia, D. (2021). Nos obligaron a dejar nuestros trabajos: mujeres luchan con el desempleo que dejó la COVID. Animal Político. Recuperado el 18 de mayo de 2021, de https://www.animalpolitico.com/2021/05/trabajos-mujeres-desempleo-covid/

Población mexicana, la más golpeada por la pandemia: OCDE

Comerciante en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Comerciante en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Foto José Antonio López

Dora Villanueva  | La Jornada

Ciudad de México | Miércoles 28 de Abril del 2021 | 13:53pm

México es el país donde las familias más están resintiendo la baja de ingresos debido a la pandemia de Covid-19 y donde su población reporta mayores dificultades económicas desde el inicio de la crisis, las cuales han derivado en dejar de pagar cuentas, pedir préstamos, pasar hambre, perder su casa o declararse en bancarrota, muestra una encuesta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La política negada a dar soporte directo a los trabajadores resultó en que uno de cada cuatro personas consultadas por el organismo reportaran una pérdida de ingresos debido a que perdió su trabajo y 65.4 por ciento en total informara cualquier otra caída en su ingreso laboral debido a la pandemia, ya fuera porque se recortaron las remuneraciones o las horas de trabajo. Entre 25 economías consultadas por la OCDE, la población de México se dice la más afectada.

Si bien hubo economías como Chile y Turquía donde se registraron mayores pérdidas de ingreso por la privación de trabajo, de 31 y 26.9 por ciento; en México alcanza 26.4 por ciento, más del doble que el 11.8 por ciento entre los países consultados. Son todas las afectaciones alrededor del ingreso laboral en las que el país encabeza con 65.4 personas que reportan menores recursos, frente a 44.3 por ciento promedio de la encuesta.

Independientemente de si las personas perdieron el empleo o no, el país es donde una mayor parte de la población reporta dificultades financieras desde el inicio de la pandemia, llega a alrededor de 66.1 por ciento, prácticamente siete de cada diez trabajadores en el país, y más del doble de 31 por ciento en la medida de los países encuestados.

Hasta 26.4 por ciento de los mexicanos consultados dijeron que han fallado en el pago de sus gastos corrientes; 40.1 por ciento tomó dinero de sus ahorros o vendió bienes para compensar el choque a sus ingresos; 27 por ciento pidió prestado a amigos o familiares; 18.7 por ciento tomó créditos adicionales; 7 por ciento pidió asistencia a organizaciones de caridad; 10.7 por ciento pasó hambre; 1.3 por ciento perdió su vivienda por no poder pagar una hipoteca o renta y 2.2 por ciento se declaró en bancarrota.

La falta de un sistema de seguridad social que cubriera el empleo frente a choques como la pandemia ha resultado en que quienes perdieron su trabajo se vieran más afectados. La OCDE reporta que en este grupo 90.5 por ciento dijo verse en aprietos de dinero; pero incluso en aquellos hogares donde no se registraron pérdidas de empleo las presiones financieras llegan a 57.4 por ciento. En estos rubros México encabeza entre los 25 países consultados para el estudio y cuyo promedio fue de 67.7 y 26.3 por ciento, respectivamente.

“Menos encuestados informan haber sufrido dificultades financieras en países más ricos y en países que históricamente gastaron más en programas sociales”, detalló el organismo. Aun cuando México ha aumentado el monto en transferencias no condicionadas desde que inició la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, es el país con el gasto público social per cápita más bajo, incluso debajo de Chile y Turquía.

Hay una generalizada preocupación por el bienestar social y económico para los dos próximos años, según la encuesta. El 82.2 por ciento de los mexicanos consultados dijo sentir esta incertidumbre, escala a 87.6 por ciento en los hogares en que se registró la pérdida de empleo, pero no se queda muy abajo entre quienes mantienen sus ocupaciones, la inquietud llega a 80.2 por ciento.

Incluso ocho de cada diez se sienten inseguros de poder completar el gasto a fin de mes, un total de 80.7 por ciento; sube a 88.1 en los hogares en que se perdió algún trabajo, pero también alcanza 78 por ciento en donde se mantuvieron las fuentes de ingreso laboral. Esta incertidumbre de la población para cubrir sus gastos sólo se ve rebasada por los habitantes de Chile y Grecia.

La OCDE mostró que las demandas de un mayor apoyo gubernamental son comunes, independientemente de la seguridad laboral durante la pandemia. En México alcanzaron a 89.8 por ciento de las personas encuestadas que dijo que el gobierno debe hacer más para garantizar el bienestar social y económico de la población. Es el segundo país donde más extendida está la exigencia, sólo detrás de Chile, donde 92.9 por ciento lo considera así.

La encuesta “Riesgos que importan 2020” fue levantada en Austria, Bélgica, Canadá, Chile, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Israel, Italia, Corea, Lituania, México, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Eslovenia, España, Suiza, Turquía y Estados Unidos.

El presente articulo es propiedad de La Jornada.

Dora Villanueva  (2021) Población mexicana, la más golpeada por la pandemia: OCDE. La Jornada. Recuperado el 28 de Abril del 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/04/28/economia/poblacion-mexicana-la-mas-golpeada-por-la-pandemia-ocde/

“Mi ingreso se redujo a cero”

Samantha Anaya | ZonaDocs

Miércoles 17 de marzo de 2021

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se perdieron más de un millón de empleos formales de marzo a mayo de 2020 como una de las consecuencias de la pandemia.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la economía informal llegó a 25.6 millones hasta junio de 2020, dato que representa el 53% de la población ocupada en junio de 2020.

Mario pertenece al sector de la población que se ha visto afectada por el desempleo, una de las muchas consecuencias que ha traído la crisis sanitaria, por lo que compartió con ZonaDocs algunas de las acciones que ha tenido que tomar para afrontar la crisis económica, y ante el cual el gobierno federal se “ha negado a implementar una política fiscal anticíclica para ayudar a la economía”, señaló el Bank of America.

Por Samantha Anaya/@Sam_An16

De los 12 millones de personas que salieron del sector de la Población Económicamente Activa (PEA) en abril de 2020 (el peor momento de la crisis por la pandemia), hasta enero de 2021 se han reintegrado alrededor de 9.5 millones de personas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). 

Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que el pasado diciembre se perdieron casi 278 mil empleos formales.

Según la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo, la tasa de desocupación pasó del 4.2 % de mayo al 5.5 % en junio de 2020, un dato mayor en comparación con junio de 2019, cuando la tasa era del 3.6%.

La población subempleada, la cual declaró tener necesidad y disponibilidad para laborar más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite, alcanzó 20.1 % de toda la ocupada, cifra muy superior al 7.6 % de junio de 2019.

En cuanto a la economía informal se llegó a 25.6 millones hasta junio pasadodato que representa el 53% de la población ocupada en junio de 2019.

El Inegi informó que México terminó el año con una tasa de desempleo de 4.4%. En diciembre 2020, 426 mil personas salieron de la PEA, y alrededor de 54.9 millones se quedó sin empleo. 

Mario era vendedor de libros y enciclopedias, las cuales vendía en universidades públicas y privadas en diferentes estados del país como: Aguascalientes, Querétaro, Zacatecas, Jalisco y Coahuila. 

Sin embargo, a partir de marzo de 2020, como parte de las acciones para frenar los contagios por COVID-19, las universidades debieron adaptar su plan de estudio a una modalidad virtual, por lo que Mario perdió su principal fuente de ingreso. 

 “Ha sido un giro de 180º. Dejé el trabajo, ya que me dedicaba a la venta de libros a nivel universidad, entonces, al cerrar escuelas, prácticamente, se acabó el mercado, y pues sigue cerrado. Entonces, esto afectó al 100% los ingresos personales y familiares”. 

Mario compartió que, ante esta situación, su ingreso económico se vio reducido “a cero”:

“Tuvimos que reinventarnos, económicamente, para seguir adelante, ante los compromisos adquiridos y los que se venían dando. Se tuvo que buscar la forma de generar nuevamente los recursos para poder salir adelante”.

Por ello, comenzó a realizar diversos trabajos. Uno de ellos fue en el área de la sanitización de diversos lugares como: casas, oficinas y vehículos. 

“Un familiar que es agrónomo, generó un producto (dentro de los fertilizantes) y nos propuso emplearlo, ya que se comenzó a utilizar para sanitizar. Entonces, en mayo de 2020, nos lo envió y, desde entonces, comenzamos a sanitizar oficinas, casas, vehículos. Y, por mi cuenta, estoy embazando este producto en recipientes de un litro, y con eso se ha generado algo de recursos”. 

De igual manera, el resto de su familia ha contribuido de diversas maneras para apoyar a la economía y poder solventar diversos gastos: 

“El resto de la familia, de alguna manera, tiene la creatividad de hacer diseños y dibujos, plasmados como diseños gráficos, también se ha podido generar cierto ingreso. Entonces de esa forma estamos tratando de salir adelante”. 

Para concluir, Mario compartió cuál es su perspectiva sobre la situación que se vive actualmente, en cuanto al ámbito de salud y ambiental, sectores que han sido abandonados por las políticas públicas de la actual administración federal: 

“Por ejemplo, en Aguascalientes, en el municipio de Jesús María, las personas adultas mayores se están peleando por conseguir una vacuna, y creo que esa situación la vamos a estar viendo cotidianamente en otros lugares. Por otro lado, se han cancelado contratos de empresas que llegaron a México a instalar fotoceldas solares. Esto porque el gobierno federal quiere tener el control para sujetar y someter a la población. Como ciudadano me parece que la reforma energética sí nos va a afectar a nosotros, las y los ciudadanos”. 

***

Si quieres leer el resto de perfiles de este proyecto visita: 

https://www.zonadocs.mx/2021/03/13/resiliencia-covid-19-como-hemos-vivido-la-pandemia/

“El presente artículo es propiedad de ZonaDocs“.

Anaya, S. (2021). “Mi ingreso se redujo a cero”. ZonaDocs. Recuperado el 19 de marzo de 2021 de: https://www.zonadocs.mx/2021/03/17/mi-ingreso-se-redujo-a-cero/

Cuatro de cada 5 desempleados son millennials o generación Z: Moody’s

Este sector de la población es el más afectado por el desempleo provocado por la pandemia.
Este sector de la población es el más afectado por el desempleo provocado por la pandemia. Foto Pablo Ramos

Dora Villanueva | La Jornada

Ciudad de México | Jueves 11 de Marzo del 2021 | 17:37

Los trabajadores más jóvenes, miembros de las generaciones millennial y Z, han sufrido la peor parte de la pérdida de empleos en la América Latina debido a la pandemia. En México, representan cuatro de cada cinco desempleados, expuso Moody’s. Los estragos en el mercado del trabajo tendrá efectos adversos e implicaciones crediticias en todos los sectores, advirtió.

Agregó que entre los millennials —la generación de personas nacidas entre 1981 y 1994— se han perdido oportunidades para establecer trayectorias profesionales a largo plazo debido a dos recesiones globales durante la última década: la crisis financiera global y ahora Covid-19.

“Este doble golpe aumenta el riesgo de inestabilidad social y potencialmente agravará vulnerabilidades a largo plazo, como la brecha de habilidades. Este retroceso generacional probablemente perjudicará o retrasará la formación de nuevos hogares, el crecimiento de la clase media y la acumulación de activos de pensiones”, manifestó.

Detalló que México ha sido uno de los países más afectados en América Latina. El mercado laboral “se ha deteriorado sustancialmente desde 2019”, dado que la tasa de desempleo extendida —que agrupa a los desempleados y a la población no económicamente activa disponible para trabaja— llegó a niveles sin precedente. Se elevó a un promedio de 30 por ciento en el segundo trimestre de 2020, el doble del nivel de 2009.

Abundó que a medida que disminuyeron las restricciones de distanciamiento físico, la tasa de desempleo extendida de México se redujo a 21 por ciento, pero sigue siendo 1.7 veces más alta que su promedio a largo plazo, “lo que implica un largo camino hacia una recuperación total”, recalcó.

En ese sentido, expuso que también el año pasado la población ocupada en el sector informal aumentó rápidamente, superando a la del sector formal 1.25 veces, no se advierte si esta tendencia retroceda o si se revertirá por completo cuando la actividad económica regrese al menos al ritmo previo a la pandemia.

Por ejemplo, en México los estados con mayor pérdida de empleo son la Ciudad de México, Quintana Roo, Puebla, Guanajuato, México, Jalisco, Veracruz y Nuevo León. Juntos representan el 78 por ciento de los empleos perdidos en 2020, pero solo el 55 por ciento del total de puestos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social a diciembre de 2020.

Subrayó que en términos crediticios, en México el deterioro del mercado laboral tendrá implicaciones negativas para la recaudación de impuestos estatales y para las participaciones, dado que los impuestos sobre la nómina representan, en promedio, el 70 por ciento de los ingresos de fuente propia de las entidades.

Abundó que “en términos generales, estas “tendencias adversas” en el mercado laboral se están produciendo en las otras economías importantes de América Latina”. El riesgo social es moderadamente negativo en todos los países examinados por la calificadora.

En general el impacto económico en América Latina por Covid-19 tendrá implicaciones duraderas en la expansión del crédito al consumidor, la sostenibilidad de las hipotecas y otras deudas del consumidor, así como la recuperación de los constructores de viviendas y los minoristas de electrodomésticos. A la vez “el desempleo a más largo plazo implica mayores costos de seguridad para las empresas a medida que aumenta la delincuencia”.

El presente articulo es propiedad de La Jornada.

Dora Villanueva (2021) Cuatro de cada 5 desempleados son millennials o generación Z: Moody’s. La Jornada. Recuperado el 11 de Marzo del 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/03/11/economia/cuatro-de-cada-5-desempleados-son-millennials-o-generacion-z-moody-s/

Se disparó 31.3% el desempleo abierto durante 2020: Inegi

Una señora pide ayuda económica a los automovilistas que circulan por la alcaldía Benito Juárez, ya que debido la pandemia se quedó sin empleo.
Una señora pide ayuda económica a los automovilistas que circulan por la alcaldía Benito Juárez, ya que debido la pandemia se quedó sin empleo. Foto Marco Peláez / Archivo

Dora Villanueva|La jornada

Lunes15 de febrero de 2021

Ciudad de México. El desempleo abierto se disparó 31.3 por ciento a lo largo del año pasado, sin contar a los subocupados, a los informales y a la población no económicamente activa (PNEA) que está en esa condición porque no ve oportunidades de encontrar un empleo y no porque no lo necesite o quiera, exhibe el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Entre el último trimestre de 2019 y el mismo periodo del año pasado, los desempleados abiertos en México —la población que se mantiene en búsqueda de un trabajo sin encontrarlo— crecieron en 607 mil para llegar a 2 millones 549 mil. Y pese a que el desempleo en el país solía considerarse breve por el grado de informalidad, creció 332 por ciento el número de personas que llevan entre seis meses y un año buscando trabajo.

El daño que las medidas para contener la pandemia de Covid-19 causó al el mercado laboral es más amplio que la mera desocupación. La población económicamente activa (PEA) se redujo, la informalidad y los servicios absorbieron la mayor pérdida de empleos a lo largo de 2020 y se duplicó la subocupación, que engloba a aquellos trabajadores con necesidad y tiempo de ofertar más de su tiempo al mercado laboral, pero sin que éste tenga la capacidad para ocuparlos en jornadas completas.

Los cambios más importantes entre el cuarto trimestre de 2019 y el de 2020 en el trabajo “fueron una disminución de la PEA por la vía de la población ocupada, la cual se ve reflejada en la caída de la ocupación en el sector terciario, principalmente en restaurantes y servicios de alojamiento así como en los servicios diversos; pérdida de empleos de tiempo completo, disminución de la ocupación en los micronegocios y en condiciones de informalidad, así como un aumento de la desocupación y la subocupación”, reportó el Inegi.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Nueva Edición (ENOEN) detalla que entre el último trimestre de 2019 y el mismo periodo del año pasado se registró una disminución de un millón 790 mil personas en la PEA, pasó de 57 millones 625 mil a 55 mil 880 millones. Hay una recuperación respecto a la expulsión de más de 12 millones de trabajadores que se registró en abril, con el inicio del confinamiento, pero aún no se regresa a niveles previos a la pandemia.

También la población ocupada fue de 53 millones 331 mil personas, 2 millones 352 mil menos que en diciembre de 2019. Siete de cada diez personas que dejaron su trabajo el año pasado fueron en el sector servicios, sobre todo en restaurantes y servicios de alojamiento.

Restaurantes y alojamiento, los más afectados

Con excepción del sector gobierno y organismos internacionales que aumentó en 145 mil el número de trabajadores, los servicios sociales que lo hicieron en 50 mil y la construcción en 46 mil, no hay ramo de la actividad económica que no haya visto una caída en el número de trabajadores.

De acuerdo con la ENOEN, en los últimos tres meses de 2020 el sector terciario era el que más espacios de trabajo generaba en el país, 61.9 por ciento, pese a la crisis económica por la que se pasa. Un año previo contenían al 62.3 por ciento de la población ocupada.

Sin embargo, un millón 668 mil personas dejaron de generar ingresos en esa actividad. El sector de restaurantes y servicios de alojamiento es el principal afectado con una 769 mil ocupados, destacan también la pérdida de 488 mil espacios en los servicios diversos y de 282 mil en el comercio, detalla el organismo.

Además, como resultado de la pandemia, la población subocupada aumentó en 3 millones 840 mil, para alcanzar a 8 millones 100 trabajadores; y en la informalidad —que comprende tanto a los ocupados que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, como aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por quien contrata— fue de 29 millones 600 mil, un millón 668 mil menos comparada con igual trimestre de 2019.

También destaca el crecimiento de la población no económica activa (PNEA) y en particular la que está disponible para trabajar, la cual se disparó 53.2 por ciento más que el año pasado. Hay 8 millones 928 mil personas que —pese a necesitar o querer un empleo— no entran al mercado laboral por diversas razones, una de ellas es que no ven oportunidades. En esa condición están 3 millones 100 personas más que al cierre de 2019.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada”

Villanueva, D. (2021). Se disparó 31.3% el desempleo abierto durante 2020: Inegi. La Jornada. Recuperado el 15 de febrero de 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/02/15/economia/se-disparo-31-3-desempleados-abiertos-durante-2020-inegi/

¿Cómo están las cifras de empleo en México después de la primera cuarentena del 2020?

Las cifras presentadas aquí, corresponden al periodo de enero, febrero y marzo contra julio, agosto y septiembre del 2020.

¿Cómo están las cifras de empleo en México después de la primera cuarentena del 2020?
Foto: Reuters.

 Edmar Ariel Lezama | Forbes

——— | Viernes 12 de Febrero del 2021 | 10:00

Una vez que el Instituto de Estadística de México (INEGI) ha publicado las cifras sobre ocupación y empleo para el tercer trimestre del 2020, es posible hacer análisis sobre lo que ocurrió en materia laboral antes y después de la primera cuarentena provocada por el COVID-19.

Las cifras presentadas aquí, corresponden al periodo de enero, febrero y marzo contra julio, agosto y septiembre del 2020, considerando a la población que trabajó entre 8 y 80 horas por semana.

El primer resultado a destacar tiene que ver con la fuerza laboral masculina y femenina que se encuentra ocupada. Del total de trabajadores, 59.5% eran hombres en el primer trimestre del 2020, mientras que, para el tercer trimestre del mismo año, la cifra es de 61.6%.

Después de la primera cuarentena del 2020, menos mujeres regresaron al mercado laboral, lo cual está vinculado al problema sanitario, ya que habitualmente quien realiza las labores de cuidado dentro del hogar son mujeres.

En una situación en la cual los enfermos siguen creciendo en cifras, mayoritariamente las mujeres debieron dejar un empleo para poder cuidar a los enfermos o rehabilitar a los que han superado la enfermedad.

Otra forma de analizar el mercado laboral mexicano a partir de lo que ha ocurrido con hombres y mujeres, es a partir de analizar los sectores en los cuales se destruyó más empleo para cada uno de los grupos mencionados.

En el caso de las mujeres, la preparación de alimentos y bebidas, así como el trabajo de empleo doméstico son las dos actividades que más empleo han perdido. En lo que se refiere a servicios profesionales, científicos y técnicos, también se ha perdido una gran cantidad de empleos para las mujeres (120 mil empleos aproximadamente).

En el caso de los hombres, también aparecen los servicios profesionales, científicos y técnicos como una actividad que ha despedido a una enorme cantidad de hombres, pero con una cifra menor a la de las mujeres (96 mil empleos aproximadamente).

Lo trágico de los servicios profesionales, científicos y técnicos puede ser visto desde dos ópticas. La primera de ellas, lo desigual del mercado de trabajo entre hombres y mujeres; la segunda, el desinterés por tomar en serio la pandemia.

En el caso de hombres y mujeres, se prefirió despedir una cantidad mayor de mujeres a pesar de que ellas son menos en esa actividad si se le compara contra la cifra de los hombres. A trabajos y capacidades similares, el mercado de trabajo castigó mayoritariamente a las mujeres.

En lo referente al total de empleo destruido en esa actividad, el Estado mexicano no está entendiendo que en el siglo XXI la soberanía de un país no viene por producir gasolina como plantea, sino por ser capaz de generar conocimiento propio y no ser dependiente de otros países en materia tecnológica.

El control de la actual pandemia y la prevención de futuras, viene por el fortalecimiento de un aparato científico, que permita dar soluciones a un bajo coste.

En lo que se refiere a los ingresos entre hombres y mujeres, en el primer trimestre del 2020, lo hombres percibían un sueldo promedio por mes de 7,881 pesos mexicanos (394 dólares), mientras que, para el tercer trimestre del mismo año, la cifra es de 7,715 (385 dólares). En el caso de las mujeres, la cifra del primer y tercer trimestre del 2020 es de 6,300 pesos mexicanos por mes (315 dólares).

Aunque para el tercer trimestre del 2020 la brecha salarial entre hombres y mujeres se acorta, no es por las razones adecuadas, es decir, a través de una política pública que mejore las condiciones laborales de la población que percibe menos ingresos por las mismas horas de trabajo.

Entre los que laboraron 8 y 80 horas a la semana en México, el promedio de horas trabajadas entre el primer y tercer trimestre del 2020 es el mismo (42 horas por semana), pero el salario pagado es menor en 70 dólares, lo cual habla de las condiciones económicas de las unidades económicas.

Ante un momento de incertidumbre y sin apoyos fiscales por parte del Gobierno Federal, los empleadores han decidido pagar un salario menor como mecanismo para poder reducir los costos de operación y tratar de sobrevivir.

Otro dato relevante y que refleja el momento económico del país, tiene que ver con la sub ocupación, la cual pasó del 3.8% en el primer trimestre del 2020 a 6.9% para el tercer trimestre del mismo año.

Para el INEGI, la subocupación se define como la población de 15 y más años de edad que tienen la necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de lo que su ocupación actual les permite.

La cifra de subocupación de 3.8% a 6.9% del primer al tercer trimestre del 2020, pueda estar explicada por las rebajas salariales que ya se mencionaron, lo cual está obligando a la mano de obra a ofertar más horas de trabajo para poder igual el ingreso que se tenía previo a la pandemia.

Otra explicación de la subocupación, tiene que ver con el hecho de que algunas unidades económicas están operando menos horas de las habituales, por lo que los trabajadores están en capacidad de ofertar más horas de trabajo.

Las cifras aquí mostradas, tan sólo son un reflejo del deterioro que ha tenido el mercado del trabajo en México, el cual no puede regularse solo, por lo que de no existir un real apoyo del Gobierno Federal y el de los estados, la posibilidad de seguir observando cifras desiguales será la constante por varios meses, generando una brecha imposible de cerrar entre grupos con ingresos medios altos y altos, contra los que poco tienen.

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El autor es Docente de economía en la UNAM, coordinador del Programa Único de Especializaciones en Economía (Posgrado, UNAM). Corredor y fotógrafo amateur en los ratos libres.*

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

El presente articulo es propiedad de Forbes.

 Edmar Ariel Lezama (2021) ¿Cómo están las cifras de empleo en México después de la primera cuarentena del 2020? Forbes. Recuperado el 12 de Febrero del 2021 en: https://www.forbes.com.mx/red-forbes-como-estan-las-cifras-de-empleo-en-mexico-despues-de-la-primera-cuarentena-del-2020/amp/

Rehabilitación de pcd retrocede por la pandemia

Redacción | Yo También.

Martes 9 de febrero de 2021

La pandemia del COVID-19 ha ocasionado retrocesos en la educación y la rehabilitación de personas con discapacidad, ya que no había preparación ni infraestructura para impartir capacitación médica especializada en línea.
César Flores, director de Quejas del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), dijo a Milenio que las condiciones de la pandemia han aumentado la incertidumbre de las personas con discapacidad ante el rezago que observan en su condición.

“Esta pandemia ha agravado las barreras de acceso de las personas con discapacidad, pues sin las rehabilitaciones presenciales no logran ver cuadros que se ajusten a su condición, tienen mayor desventaja. Sin lugar a dudas, las personas con discapacidad tienen un agravamiento en el ejercicio de sus derechos”, dijo en la entrevista.

Ante el confinamiento obligado por la pandemia, algunas instituciones, como la Asociación Pro Personas con Parálisis Cerebral (APAC) debieron cerrar sus instalaciones y ello afecta a las y los estudiantes, en materia educativa, pero también a quienes tomaban ahí sus terapias de rehabilitación.
Si bien algunas familias han procurado suplir las terapias presenciales con asesoría a distancia, lo cierto es que el resultado no es comparable no sólo en términos de avances, sino también en la angustia que genera a los miembros de una familia o los cuidadores el no estar capacitados para realizar la rehabilitación de manera correcta.

“Es empezar desde cero, toda la rehabilitación que ya habíamos logrado en doce años se vino para abajo. La adaptación fue difícil porque teníamos que batallar con terapias sin orientación médica, sin terapeutas”, explicó la madre de un niño con discapacidad al diario.

La situación se agrava cuando se piensa que durante la pandemia gran número de las familias de personas con discapacidad han quedado sin empleo o han aumentado la inversión en los servicios que buscan para atenderlas.

“Definitivamente te enfrentas a la cruda realidad, pues sin empleo, no hay para los medicamentos, incluso hay días que no hay para pagar el internet”, dijo un padre de familia.

“El presente artículo es propiedad de Yo También.”

Redacción (2021). Rehabilitación de pcd retrocede por la pandemia. Yo También. Recuperado el 10 de febrero de 2021 de: https://www.yotambien.mx/actualidad/rehabilitacion-de-pcd-retrocede-por-la-pandemia/

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Artesanas que elaboran traje típico zapoteca abandonadas por pandemia

Diana Manzo | Página 3

Miércoles 27 de enero de 2021

  • Rosa Ramírez Tolentino solo pide supervisión del programa federal “Jóvenes construyendo” para poder reactivar su taller y mejorar su economía.

Diana Manzo

Juchitán, Oax.– La pandemia del Covid-19 no solo afecta la salud física y emocional, también la economía de artesanas zapotecas que elaboran el traje típico de esta región oaxaqueña, a Rosa Ramírez Tolentino le cancelaron todos sus pedidos, ella es dueña del taller “Traje Típico Rosa” y ahora para poder reactivarse se inscribió como instructora del programa federal “Jóvenes construyendo el futuro”, pero nadie la visita ni la supervisa y teme que le cancelen.

Desde su hogar en la novena sección de Juchitán Oaxaca, Rosa tiende su bastidor de madera e hilvana la seda con la aguja de gancho y comienza a tejer, lo hace por una hora o dos, pero está desesperada por que no hay ventas, todo se detuvo y nadie le compra, para subsistir elabora totopos de maíz, su segundo oficio.

En abril del año pasado, el gobierno de Oaxaca anunció el apoyo de incentivos y apoyos para la estabilidad económica de Oaxaca por mil 270 millones de pesos, sin embargo, ni un solo centavo llegó a manos de Rosa, por lo que conforme pasan los días y los meses, ve más difícil salir del rezago económico que vive.

Su esperanza nuevamente es “levantar el taller” es decir trasmitir, ser instructora y enseñar sus conocimientos a mujeres jóvenes a través del programa “construyendo el futuro” para que el bordado tradicional no muera y se siga elaborando el traje típico istmeño.

Rosa de 47 años de edad se preocupa por la falta de ingresos porque de ella dependen sus dos hijas menores de edad, debido a que su esposo lleva diez años recluido y sin sentencia en una cárcel regional.

“Estoy sola con mis hijas, la justicia para mi esposo aun no llega, lleva 10 años recluido sin sentencia y eso es lamentable, todo esto entre la falta de dinero y la desesperanza de vivir sin mi esposo  acelera más mi preocupación; pero no me decaigo, tengo manos y sé tejer y elaborar totopos, confío que la gente pronto me hará pedidos, me comprará trajes, un huipil o alguna otra prenda tradicional, que pronto esto pase y nos reactivemos todas, porque la estamos pasando muy mal”.

Mientras rellena con hilo una flor con su aguja de tejido, explica que vivir sola en medio de una pandemia donde te pide “quedarte en casa” pero a la vez no tener dinero para comer y en todo esto, tener un esposo recluido en una cárcel, es situación de tensión constante, pues la contingencia sanitaria seguirá por más meses.

“A veces ya no se si llorar, reír o huir, porque las ventas de traje regional no hay, y ese era un buen negocio, porque todo lo hacíamos aquí en el taller y lo vendíamos a muchas mujeres de todas partes, pero todo se canceló”.

Para subsistir sigue tejiendo con la esperanza de que alguien le compre, y además de los totopos, vende las hamacas que su esposo elabora desde el sitio donde está recluido, porque así han podido sobrevivir en estos 10 meses de contingencia sanitaria.

“Ojalá los encargados del proyecto federal de “jóvenes reconstruyendo el futuro” puedan escucharme y venir a mi casa, ayudenme, porque mi única opción ahora para tener un ingreso es dando talleres y enseñar, ya tengo a las participantes, solo requiero que siga vigente este apoyo para ellas”.

El calvario para las artesanas zapotecas es ese, hay mucha dificultad para ventas, algunas han probado ventas en redes sociales y les ha funcionado, otras siguen esperando que la pandemia acabe, aunque lo ven difícil, mientras tanto  Rosa y el resto de las artesanas siguen bordando, siguen llenando de hilos de colores vivos  los lienzos de esos trajes regionales que distinguen a la mujer zapoteca en todo el mundo.

“El presente artículo es propiedad de Página 3

Manzo, D. (2021). Artesanas que elaboran traje típico zapoteca abandonadas por pandemia. Página 3. Recuperado el 28 de enero de 2021 de: https://pagina3.mx/2021/01/artesanas-que-elaboran-traje-tipico-zapoteca-abandonadas-por-pandemia/