El impacto de la pandemia en la trata de personas: aumento en la explotación sexual en menores

Un nuevo estudio publicado a principios de este mes de julio por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) habla del impacto tan devastador del COVID-19 en las víctimas y supervivientes de la trata de personas

Redacción | Sem México

AmecoPress. Madrid | Miércoles 28 de julio de 2021 | — : —

El pasado 8 de julio se publicó en Viena un estudio global sobre “Los efectos de la pandemia del COVID-19 en el tráfico de personas y las respuestas a los desafíos”, realizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). En él, se ilustra cómo ha afectado de manera catastrófica a las personas sobrevivientes de la trata de personas, destacando el aumento de la focalización y explotación de los niños.

Por otra parte, el estudio también evalúa cómo las organizaciones que están en primera línea han ido respondiendo durante los últimos 15 meses a los nuevos desafíos que ha traído consigo la pandemia. A pesar de las restricciones impuestas por los países, la mayoría continuaron brindando servicios esenciales a las personas que lo necesitaran.

Pese a esto, según cuentan desde la ONU, “los traficantes se aprovecharon de la crisis mundial, capitalizando la pérdida de ingresos de las personas y la mayor cantidad de tiempo que tanto los adultos como los niños pasaban en las redes”.

En la presentación del estudio, la directora ejecutiva de UNODC, Ghada Waly, afirmó que “la pandemia ha aumentado las vulnerabilidades a la trata de personas, al tiempo que hace que la trata sea aún más difícil de detectar y ha dejado a las víctimas con dificultades para obtener ayuda y acceso a la justicia”.

Añadido a esto, Ilias Chatzis, jefe de la Sección de Trata de Personas y Tráfico de Migrantes de la UNODC, quien desarrolló el nuevo estudio, también habló de que “los traficantes se aprovechan de las vulnerabilidades y a menudo atraen a sus víctimas con falsas promesas de empleo”, tal y como ha recogido Naciones Unidas.

Los menores, el objetivo principal

Este estudio, además, revela que son menores quienes están en el punto de mira de los traficantes, que cada vez utilizan más las redes sociales y las plataformas en línea para reclutar nuevas víctimas y se benefician del aumento de la demanda de materiales de explotación sexual infantil.

Los bloques y las limitaciones de los servicios de luchas contra la trata, provocados por la pandemia de COVID-19, ha hecho que las víctimas hayan tenido, y sigan teniendo, menos posibilidades de escapar de sus traficantes. Y con las fronteras cerradas, muchas víctimas de trata rescatadas se han visto obligadas a permanecer durante meses en albergues en las zonas donde habían sido explotadas, por no poder regresar a sus países de origen.

El presente artículo es propiedad de Sem México.

Redacción (2021) El impacto de la pandemia en la trata de personas: aumento en la explotación sexual en menores. Sem México. Recuperado el 28 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/el-impacto-de-la-pandemia-en-la-trata-de-personas-aumento-en-la-explotacion-sexual-en-menores/

La pandemia agudizó la pobreza para las mujeres, último informe de CEPAL

Un millón 260 mil muertos por Covid 19 y sólo el 13,6  por ciento de vacunación en la región.

Alicia Bárcena  urgió a un nuevo modelo de desarrollo restructurando sistemas de salud, educación y bonos contra el hambre

Elda Montiel  | Sem México

Ciudad de México | Viernes 9 de Julio del 2021 | — : —

La crisis derivada de la pandemia ha aumentado la desigualdad y la pobreza, afectando principalmente a las mujeres, escolares y personas mayores aseguró la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) Alicia Bárcena. 

Lamentó las muertes por COVID 19 que en la región al 30 de junio llegaron a un millón 260 mil, lo que representa el 8,4 por ciento a nivel global y las brechas en la vacunación con sólo un 13,6 por ciento en 30 países de la Región, mientras que en la Unión Europea es de 34,9 por ciento y en América del Norte 46,3 por ciento.

Por lo que urgió a los gobiernos a mantener las políticas de transferencias de emergencia y a desarrollar un nuevo modelo de desarrollo en el que se reestructuren los sistemas de salud y educación, universalizar un ingreso básico de emergencia, implementar bonos contra el hambre, asegurar el acceso a una canasta básica digital, fortalecer el apoyo a las mipymes.

Al dar a conocer el documento “La Paradoja de la Recuperación en América Latina y el Caribe. Crecimiento con persistentes problemas estructurales: desigualdad, pobreza poca inversión y baja productividad “en conferencia de prensa virtual.   

El informe señala que en términos de ingresos per cápita, la región continúa en una trayectoria que conduce a una década perdida.

Advierte que la región ya estaba estancada, sin enfrentar la crisis de largo plazo de la inversión, el empleo y la diversificación productiva sostenible y que las medidas fiscales adoptadas por los países han sido importantes, pero insuficientes en monto y duración. 

La tasa de crecimiento actual de 5,6 por ciento no es sostenible si bien hubo un rebote con el 6,8 por ciento del 2020, existe un riesgo de retorno a trayectorias mediocres, con insuficiente inversión y empleo, y mayor deterioro ambiental.

En el último año, la tasa de pobreza extrema habría alcanzado el 12,5 por ciento y la de pobreza el 33,7 por ciento. Las transferencias de emergencia a los sectores más vulnerables permitieron atenuar el alza de la pobreza en la región en 2020 (pasó de 189 millones en 2019 a 209 millones pudiendo haber sido de 230 millones, y de 70 millones en 2019 a 78 millones pudiendo haber sido 98 millones en el caso de la pobreza extrema). 

Estas transferencias beneficiaron a 326 millones de personas, el 49,4 por ciento de la población. Sin embargo, la desigualdad en la distribución del ingreso aumentó (2,9 por ciento del índice de Gini).

 En tanto, la inseguridad alimentaria moderada o grave alcanzó a 40,4 población de la población en 2020, 6,5 puntos porcentuales más que en 2019. Esto significa que hubo 44 millones de personas más en inseguridad alimentaria moderada o grave en la región, y 21 millones pasaron a sufrir inseguridad alimentaria grave.

El informe indica que en el período enero-abril de 2021, 20 países anunciaron o extendieron transferencias de emergencia por 10 mil millones de dólares (0,26 por ciento del PIB de 2020). 

De mantenerse este nivel de gasto en los restantes ocho meses de 2021, el gasto en transferencias anual sería de solo 0,78 por ciento del PIB de 2020, es decir, la mitad del gasto de 2020: 1,55 por ciento del PIB. De esta forma la cobertura sería mucho menor y alcanzaría a 60 millones de hogares (231 millones de personas y 29 por ciento de la población, comparado con los 326 millones y 49,4 por ciento de la población alcanzada en 2020).

En materia fiscal, el estudio de la CEPAL reafirma que es imprescindible mantener las políticas fiscales para apoyar las transferencias sociales de emergencia, apoyar a los sectores productivos y revertir la persistente caída de la inversión para continuar mitigando los efectos de la pandemia y avanzar en una recuperación transformadora con igualdad. Además, las políticas fiscales deben tener un enfoque de género en todo el ciclo fiscal. 

En materia de comercio exterior el panorama es más favorable, ya que se prevé que las exportaciones regionales se incrementen 22 por ciento en 2021 (luego de experimentar un descenso de 10 por ciento en 2020), lo que se explica por el aumento de los precios de las materias primas, la recuperación de la demanda en China, Estados Unidos y la Unión Europea, y la recuperación de la actividad económica en la región. 

En tanto, en el período enero-abril de 2021, el valor del comercio intrarregional se expandió un 19 por ciento respecto de igual período de 2020, con lo que recuperaría valores cercanos a los de 2019 (que ya eran muy bajos).

La CEPAL indica que la pandemia deja a 2021 en un peor estado ambiental que es difícil de revertir. Si bien hubo mejoras temporales en la calidad del aire y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, las emisiones repuntarían 5 por ciento este año, mientras que en 11 países de la región se observó una caída de 35 por ciento en el presupuesto o gasto de protección ambiental en 2019-2020.

Ante la deuda nueva arquitectura financiera: Alicia Bárcena

Es necesaria una nueva arquitectura financiera internacional para responder a la emergencia y al desarrollo de la región, enfatizó Alicia Bárcena. 

Abundó que se necesita un foro multilateral para debatir condiciones de emisión de nueva deuda y restructuración de deuda.

Una agencia multilateral de calificación crediticia, la inclusión de países de ingreso medio en todas las iniciativas de alivio y acceso a liquidez tanto concesional como no concesional, la implementación de instrumentos de financiamiento innovadores, como bonos verdes y bonos SDG. 

La capitalización y fortalecimiento de la banca de desarrollo en todos sus niveles, acceso a mecanismos multilaterales para la aplicación de impuestos globales, eliminación de la elusión, evasión y flujos ilícitos, y repensar el sistema de cooperación para lograr una medición multidimensional más allá del PIB per cápita.

Lo anterior debido a que América Latina es la región con el mayor peso de la deuda externa en el PIB (56,3 por ciento) y con el mayor servicio de la deuda externa en términos de exportaciones de bienes y servicios (59 por ciento). 

Esos niveles de endeudamiento reducen el espacio fiscal y ponen en peligro la recuperación y el crecimiento futuro. 

El espacio fiscal se debe aumentar vía crecimiento de los ingresos tributarios y reducción de gastos innecesarios. También hay que consolidar los impuestos sobre la renta, extender el alcance de los impuestos a la propiedad y al patrimonio (riqueza), revisar y actualizar de forma progresiva las regalías a la explotación de recursos no renovables, y considerar impuestos a la economía digital, ambientales y relacionados a la salud pública, precisa el informe.

“Los esfuerzos para una recuperación transformadora deben aprender de la crisis ambiental: las otras ventanas de oportunidad también se irán cerrando si no se actúa ahora”, remarcó Bárcena.

El presente articulo es propieda de Sem México.

Elda Montiel  (2021) La pandemia agudizó la pobreza para las mujeres, último informe de CEPAL. Sem México. Recuperado el 9 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/la-pandemia-agudizo-la-pobreza-para-las-mujeres-ultimo-informe-de-cepal/

Datos señalan los impactos negativos de la COVID-19 en mujeres y niñez desplazadas por la fuerza

Redacción | Sem México

Nueva York | Jueves 8 de Julio del 2021 | — : —

La pandemia de coronavirus ha tenido un impacto perjudicial en la vida de millones de personas refugiadas y desplazadas internas, pero las consecuencias para las mujeres y la niñez desplazadas han sido especialmente devastadoras: desde un mayor riesgo de violencia doméstica y sexual, hasta un aumento de matrimonios infantiles.

Una nueva visualización de datos (‘COVID-19: amenazas para mujeres y niñez desplazadas’) es la cuarta parte de una serie que examina cómo la crisis de COVID-19 ha empeorado las condiciones de las comunidades desplazadas. Presenta datos de las operaciones humanitarias en todo el mundo que muestran cómo el deterioro de las condiciones socioeconómicas, el confinamiento y el cierre de escuelas han amenazado la seguridad y el bienestar de mujeres y niñez desplazadas.

ACNUR, junto con otros organismos de la ONU y organizaciones no gubernamentales, alertaron sobre las consecuencias potencialmente catastróficas de la COVID-19 para mujeres y niñas refugiadas y desplazadas desde el principio del brote. Ahora hay datos que respaldan algunos de esos primeros temores. Por ejemplo, el 89 por ciento de las operaciones que se enmarcan en el Clúster de Protección Global – una red de ONG y Agencias de la ONU liderada por ACNUR que ofrece protección en situaciones de desplazamiento interno – señalaron a finales del año pasado que la violencia de género era un riesgo grave o extremo.

Otros datos sugieren el grado en que la COVID-19 ha perturbado la infancia de la niñez refugiada y desplazada interna, poniendo en peligro su salud y seguridad, así como sus perspectivas futuras. El número de operaciones de ACNUR que informan de abusos a niñas y niños desplazados por parte de sus cuidadores se duplicó con creces en 2020; al mismo tiempo, aumentaron los informes sobre un mayor número de familias desplazadas que recurren a forzar a sus hijos a casarse, las separaciones de niños de sus padres y la proporción de solicitudes de asilo presentadas por la niñez no acompañada.

A pesar del aumento de los riesgos de violencia contra las mujeres y la niñez desplazadas durante la pandemia, están gravemente subfinanciados los programas para protegerlas y apoyar a quienes han sobrevivido a violencia y abusos. Mientras tanto, la preocupación por el contagio de la COVID y las restricciones de movimiento han obligado a ACNUR a adaptar muchos de sus programas de protección a la infancia y de violencia de género. En muchos lugares, esto ha implicado un cambio hacia el apoyo en línea y el asesoramiento a distancia. También ha puesto de manifiesto el papel fundamental que desempeñan las personas refugiadas voluntarias y el personal comunitario, en particular las mujeres.

“Más de un año después de la crisis, está claro que la COVID-19 ha hecho retroceder años de avances en materia de igualdad de género y protección infantil, y seguirá afectando a las mujeres y a la niñez desplazadas en el futuro. Es necesario actuar ahora para mitigar estos impactos”, comentó la Alta Comisionada Auxiliar para la Protección, Gillian Triggs.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Redacción (2021) Datos señalan los impactos negativos de la COVID-19 en mujeres y niñez desplazadas por la fuerza. Sem México. Recuperado el 8 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/datos-senalan-los-impactos-negativos-de-la-covid-19-en-mujeres-y-ninez-desplazadas-por-la-fuerza/

Crece el consumo de psicofármacos en mujeres durante la pandemia

AmecoPress | Sem México

— | Jueves 8 de Julio del 2021 | — : —

Si nos fijamos en las diferencias de consumo de sustancias psicoactivas entre hombres y mujeres podemos ver que en prácticamente todas las drogas ellos son más consumidores que ellas. Sin embargo, hay una sustancia donde las mujeres predominan por encima de los hombres. Se trata de los psicofármacos donde en España las féminas llegan incluso a doblar a los varones en su consumo, informa CCAdicciones.

Esta situación se ha visto potenciada además durante los meses de confinamiento. En el artículo de hoy veremos una realidad a veces silenciada, y cómo la pandemia ha hecho que aumente todavía más esta preocupante situación.

Psicofármacos en femenino

Como decíamos en la introducción, las mujeres suponen el doble que los hombres en el consumo de psicofármacos en España.

Según los expertos, los motivos de esto tienen que ver con que ellas son más proclives al diagnóstico de depresión, ansiedad o insomnio, afecciones relacionadas con las fluctuaciones hormonales o la mayor carga social. En consecuencia, esto se traduce en una mayor prescripción de estas sustancias. Y la pandemia de COVID-19 que empezó el año pasado no ha hecho más que potenciar esta situación.

Un estudio realizado por la Universidad del País Vasco reflejó que durante los meses de confinamiento el consumo de psicofármacos creció en España tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, la brecha entre ambos sexos se mantuvo constante duplicando las mujeres con un 15,4% a los hombres con un 7,6%. Esto contrasta con la realidad de otras sustancias durante el confinamiento como el alcohol o el cannabis, los cuales debido a las medidas de reclusión en casa, la limitación del contacto social o el cierre de los locales provocaron una caída en su consumo. Todo lo contrario que con los hipnosedantes y ansiolíticos, cuyo consumo aumentó de forma alarmante durante esos meses.

El impacto de la pandemia

Los datos de los últimos estudios son preocupantes. La Encuesta del Observatorio Español de Drogas y Adicciones reflejó el pasado mes de marzo que la prevalencia de los hipnosedantes y ansiolíticos había crecido. Concretamente, un 2,5% de la población había empezado a consumir benzodiacepinas sin receta y el 5,7% lo había hecho además mezclándolo con alcohol.

Este crecimiento en el uso de psicofármacos va en aumento desde 2012 afectando actualmente a una de cada diez personas que consume diariamente. Estos datos hacen de España el segundo país de mayor consumo de la OCDE, después de Portugal. Y si nos fijamos en las cifras según la adquisición ilegal sin receta, nuestro país se sitúa en primera posición mundial.

Otra tendencia observable que también resulta preocupante hace referencia al perfil del consumidor medio de estas sustancias. Anteriormente, éste se correspondía a mujeres de edad avanzada. No obstante, en los últimos años este perfil se ha ido rejuveneciendo progresivamente. Los motivos de esto son la fácil accesibilidad a este tipo de fármacos, la presión asistencial que potencia la prescripción y dificulta su control y la banalización de su consumo a nivel mediático.

Aumento del consumo y diferencias de género en la COVID-19

En este artículo hemos querido centrarnos en el consumo de psicofármacos de los últimos meses, ya que se sabe que ha habido un aumento del 20% y que un tercio de las personas que ya consumían han aumentado la dosis, o han optado por un medicamento más fuerte, pero lo que ha motivado a este artículo, es que existen diferencias de género y clase en ese aumento, habiendo afectado particularmente a las mujeres. De hecho, la encuesta epidemiológica publicada por la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona parece indicar, que las mujeres están consumiendo más, por el tipo de trabajo que realizan (Navarro, 2020).

En muchos casos sus profesiones están vinculadas con los cuidados: el 51.1% de los médicos son mujeres, el 85.1% de los enfermeros son mujeres, el 70% de quienes trabajan en farmacias son mujeres, el 90% de quienes limpian en empresas, hoteles y hogares son mujeres y más del 85% de quienes atienden las cajas en los supermercados son mujeres. Además que, las mujeres siguen soportando la carga de la inmensa mayoría de las responsabilidades del hogar y del cuidado de hijos y familiares, sin olvidar, que no hay nada en el sistema conyugal o legal, que respete el trabajo de la mujer en el hogar como si fuese un empleo (Goodrich, Rampage, Ellman y Halstead, 1989).

Los datos obtenidos en la encuesta demuestran que el consumo total de tranquilizantes, sedantes, o somníferos ha sido superior en mujeres (27,4% Mujeres – 15,9% Hombres), así como el porcentaje de nuevos consumidores (15,4% Mujeres – 8,8% Hombres).

Además, las personas cuyo salario no permite cubrir las necesidades básicas del hogar parecen estar consumiendo más tranquilizantes y somníferos que las que sí pueden cubrirlas (Salas, Llorens, Navarro y Moncada, 2020).

Se calcula también, que alrededor de uno de cada tres enfermeras, médicas, limpiadoras, gerocultoras y auxiliares de enfermería ha declarado estar consumiendo tranquilizantes, sedantes o somníferos durante la pandemia. En el caso del porcentaje de limpiadoras su consumo se ha duplicado del 16,9% en la pre-pandemia al 34,7% durante la pandemia y en la actualidad, al igual que las auxiliares de geriatría (14,3% al 32,3%); siendo especialmente preocupante, el incremento para auxiliares de enfermería, que prácticamente se ha triplicado (11,6% al 31,6%).

Los enfermeros han aumentado más de tres veces (10,7% al 37,5%) y en el caso de médicas se ha quintuplicado (del 6,9% a 34,7%) (Salas et al., 2020).

Si bien es cierto, que en general las mujeres consumían más psicofármacos que los hombres desde antes de la pandemia, existen estudios que han analizado los factores que podrían estar influyendo en la prescripción como son el sexo, la edad, el nivel socioeconómico y las expectativas sociales (García, Avilés, Ruiz, Falcón, Alonso y Fuente, 2005), pudiendo dar a entender que, además el malestar emocional de las mujeres podría está en cierto grado medicalizado (Henares, Ruiz y Mendoza, 2018). Por ello es de vital importancia incorporar la perspectiva de género al análisis de la prescripción y el uso de psicofármacos.

Recordemos además, que en España siguen existiendo diferencias en los profesionales que prescriben, sean varones o mujeres que se ven afectados por sesgos implícitos en la sociedad que condicionan, favorecen, o limitan las estrategias de consumo. Por ejemplo, las mujeres consultan más por trastornos depresivos, ansiedad y los hombres por abuso de sustancias y trastornos antisociales de personalidad, pudiendo responder mejor éstos al estrés que reflejan las diferentes expectativas sociales (Vega, Romo, Márquez, Poo, Meneses y Gil, 2004).

El presente articulo es propiedad de Sem México.

AmecoPress (2021) Crece el consumo de psicofármacos en mujeres durante la pandemia. Sem México. Recuperado el 9 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/crece-el-consumo-de-psicofarmacos-en-mujeres-durante-la-pandemia/

Estragos a la salud mental de las mujeres durante la pandemia en México

*Estudios actualizados indican que del 51 por ciento fue por estrés y se disparó al 83, subieron la depresión y la ansiedad.
La carga de trabajo excesivo, la tercera jornada, la falta de alternativas para el cuidado, todo ellas

Libertad López | Sem México

Ciudad de México | Martes 6 de Julio del 2021 | — : —

En México, de acuerdo con la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del COVID-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19), realizada por la Universidad Iberoamericana, entre las mujeres, los niveles de ansiedad durante el confinamiento son mayores a los de los hombres pues 36 por ciento de ellas se han sentido ansiosas en comparación con 26 por ciento de los hombres, según datos de marzo de 2021.
El estrés relacionado con la pandemia no es un hecho aislado, puesto que se han llevado a cabo investigaciones en los cuales se reconoce que va en aumento conforme pasa el tiempo de cuarentena. Se ha visto que la población asociada a Estrés Post Traumático (EPT) en mayores niveles es la femenina, siendo algunos de los efectos más adversos de la pandemia, el aislamiento y el sentido de ansiedad que se encuentran asociados con casos inclusive de suicidio.(1)
En un estudio practicado a 324 mujeres mexicanas, 51.2 por ciento mencionan que antes de la pandemia sufrían de estrés, seguido de 32.7 por ciento con ansiedad y 24.1 por ciento con depresión, algunas de ellas manifestaron dos o más de los padecimientos anteriores. Durante la pandemia estas cifras aumentaron pues 83 por ciento indicó contar con estrés, 58.6 por ciento con ansiedad y 38.3 por ciento con depresión. (2)
Según la organización internacional Médicos sin Fronteras, se ha detectado un aumento significativo del número de atenciones de salud mental en mujeres en los puntos de atención, tanto en México como en otros países de la región.
El cierre de actividades y las medidas de cuarentena por el nuevo coronavirus (COVID-19), alrededor del mundo han aumentado la carga de trabajo para las mujeres, sobre todo trabajo no remunerado. La mujer es la principal cuidadora si alguien se enferma en casa—la mayoría de tratamientos y cuidados para COVID-19 son a nivel domiciliar—muchas veces en detrimento de la salud física y mental de ellas. La falta de apoyo doméstico y emocional tiene consecuencias a largo plazo en la salud mental de las mujeres.
En México, en el ámbito educativo, la pandemia ha traído consigo modificaciones en los hábitos y las rutinas, así como alteraciones de la salud mental del personal académico y de estudiantes, quienes han resentido esta situación experimentando estrés, cansancio y frustración, debido a la excesiva carga de trabajo, a la falta de habilidades tecnológicas y a carencias en la adaptación a la nueva normalidad.
Ha sido evidente la desigualdad de género, que afecta de manera importante a las mujeres, debido a los múltiples roles que deben cumplir durante la cuarentena, como madres, estudiantes, cuidadoras del hogar y de personas enfermas.
Al ser las mujeres las que más trabajan en esta temporada de COVID-19, como madres, profesionistas y cuidadoras, están más proclives a experimentar el “síndrome del quemado” o burnout, el cual solía ser exclusivo del ambiente laboral, pero que ahora se extiende hasta el hogar.
Todo esto se asocia, frecuentemente, con ansiedad, hostilidad, ira, depresión o tristeza. Además, se produce una alteración del comportamiento, que abre paso al desarrollo de hábitos perjudiciales. (3)
La carga de trabajo excesivo ha afectado especialmente a las mujeres por su rol en la familia como cuidadoras de los hijos, de personas enfermas y del hogar, exponiendo la desigualdad de género que prevalece en nuestra sociedad; algunos académicos han participado poco a poco en las tareas domésticas y de cuidado, aunque parecen gozar de mayores oportunidades para salir del confinamiento, o para regresar a una cotidianidad lo más parecida posible en las circunstancias actuales al estado previo a la pandemia.
La Violencia, detonador
La violencia contra las mujeres y las niñas es una pandemia que nunca ha cesado. Es un problema de salud pública en todo el mundo. Las emergencias humanitarias, los desastres y las pandemias mundiales ponen a las mujeres y las niñas en mayor riesgo de violencia. La actual crisis de COVID-19 no es una excepción. El aislamiento social y la crisis sanitaria crean un escenario propicio para el aumento del riesgo de las mujeres y las niñas a padecer violencia y para un incremento en las tensiones al interior de los hogares. (4)
El gobierno mexicano ha decretado la atención a las víctimas de violencia como servicios esenciales y está reforzando acciones sobre todo en la atención a denuncias telefónicas a través del 911 para atender la contingencia con perspectiva de género.

Fuente: IBERO, EQUIDE, Encuesta de Seguimiento de los Efectos del COVID-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19, disponible en:

https://equide.org/wp-content/uploads/2021/06/PP-ENCOVID19-Marzo-2021.pdf
Fuente: Norma Angélica Santiesteban López, Teresa Galdys Cerón Carrillo, & Yesbek Rocío Morales Paredes. (2021). “La meditación como estrategia para combatir los efectos negativos en la salud mental de las mujeres mexicanas ante la pandemia de COVID-19”. Graffylia, 4(8), pp 135-144. Facultad de Filosofía y Letras, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Enlace:http://rd.buap.mx/ojs-dm/index.php/graffylia/article/view/488
Fuente: Elena Vargas. “La salud de la mujer en tiempos de confinamiento”. Médicos sin Fronteras, 28 de mayo de 2020. Enlace: https://www.msf.mx/article/la-salud-de-la-mujer-en-tiempos-de-confinamiento
Fuente: Alicia Saldívar-Garduño y Karol Esthefanya Ramírez-Gómez. “Salud mental, género y enseñanza remota durante el confinamiento por el COVID-19 en México”. Persona, revista de la Facultad de Psicología de la Universidad de Lima. Octubre de 2020. Enlace: https://doi.org/10.26439/persona2020.n023(2).5011
Fuente: “El impacto del COVID-19 en la salud de las mujeres”, ONU Mujeres, 2020. Enlace: https://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20mexico/documentos/publicaciones/2020/julio%202020/impacto%20covid%20en%20la%20salud%20de%20las%20mujeres.pdf?la=es&vs=5457

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Libertad López (2021) Estragos a la salud mental de las mujeres durante la pandemia en México. Sem México. Recuperado el 6 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/estragos-a-la-salud-mental-de-las-mujeres-durante-la-pandemia-en-mexico/