Trabajo sexual aumentó 100 por ciento con la pandemia: XXIV Encuentro de la Red Mexicana de Trabajo Sexual

———- | Desinformémonos. 

Ciudad de México | Jueves 29 de Julio del 2021 | — : —

Por la crisis derivada de la pandemia, el trabajo sexual aumentó hasta 100 por ciento en 25 de los 27 estados del país en los que trabaja la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”, informó la organización durante el XXIV Encuentro de la Red Mexicana de Trabajo Sexual, que se realizó el pasado 22 de julio.

“Mucho de lo que habíamos ganado en los últimos años lo hemos perdido, no porque se haya dejado de trabajar en la calle, sino porque las instituciones no se han involucrado realmente. Las trabajadoras sexuales por necesidad no dejarán esta labor; al contrario, su número ha aumentado”, indicó Elvira Madrid Romero, presidenta de la Brigada de la Callejera, durante la apertura del evento en el que se reunieron trabajadoras sexuales, colectivos y defensores de derechos humanos.

En el Encuentro, organizado por la Red Mexicana de Trabajo Sexual y la Brigada Callejera, las trabajadoras y colectivos denunciaron que con la pandemia aumentó la extorsión por parte de la delincuencia organizada y las autoridades, así como se vive “mayor violencia en las calles”, un incremento en los casos de trata de personas y en los contagios de VIH.

Durante el Encuentro participaron trabajadoras sexuales de Chihuahua, Yucatán, Jalisco, Chiapas, Veracruz y la Ciudad de México, quienes denunciaron los retos y atropellos por parte de las autoridades contra su trabajo.

En Chihuahua, por ejemplo, acusaron que las restricciones por la pandemia de coronavirus obligó a las trabajadoras a ejercer su trabajo en la clandestinidad, por lo que han protestado para exigir la reapertura de bares, cantinas y centros nocturnos.

Sobre Mérida, señalaron que la cantidad de trabajadoras sexuales en el barrio de San Cristóbal se duplicó luego de que el Tribunal Colegiado en materia civil y administrativo otorgara a finales de abril un amparo “para poder trabajar de manera libre sin que la policía las pudiera detener”. No obstante, agregaron, las trabajadoras sexuales en Yucatán son de las más afectadas por el confinamiento, además de que “continúan siendo víctimas de discriminación, estigmatización, contagio del VIH y violencia por parte de clientes, autoridades y de proxenetas”.

Durante el Encuentro, compartieron que en Chiapas “han aumentado las agresiones por parte de clientes”, así como incrementó el número de trabajadoras sexuales extranjeras, sobre todo centroamericanas “que no se acercan a denunciar por miedo a ser deportadas”.

“La policía municipal, en lugar de brindarles ayuda o seguridad, únicamente les quitan el dinero que es el sustento de sus hogares, porque la mayoría son madres solteras”, denunciaron sobre la situación en Chiapas, donde se encuentra el Centro Comunitario Jaime Montejano que acompaña a las trabajadoras.

En Veracruz, señaló el colectivo Cihuatlahtolli, “con la pandemia se ha negado la posibilidad de acceder a la salud sexual”, pues el estado dejó de repartir condones del sector salud y, por el contrario, los funcionarios comenzaron a “vender los condones u ofrecerlos a cambio de servicios sexuales sin paga”.

Además, las trabajadoras sexuales en Veracruz no son atendidas cuando denuncian una situación de violencia por parte de funcionarios o la delincuencia organizada, y denunciaron que los apoyos del gobierno “han sido nulos”.

Sobre Guadalajara, las trabajadoras sexuales destacaron el resultado de un diagnóstico entre personas de 18 a 35 años, de las cuales 80 por ciento refirió síntomas significativos de depresión, 61 por ciento sufría ansiedad, 30 por ciento indicó un abuso del alcohol y 22 por ciento reconoció el consumo de drogas. Además de ello, las trabajadoras en Guadalajara tampoco cuentan con apoyos del gobierno, así como reportaron el “desabasto” de condones masculinos y femeninos.

Finalmente, en la Ciudad de México se reportó un incremento en las violaciones a los derechos humanos de las trabajadoras sexuales en Tlalpan, la Merced, Pino Suárez, Xochimilco y Revolución, así como aumentó la delincuencia organizada “que extorsiona e impide que salgan a laborar sin miedo”, siendo afectadas por el cobro de piso, la discriminación y la violencia.

“Este Encuentro lo vivimos con más retos, coraje y más compañeras que necesitan ser visibilizadas”, agregó Elvira Madrid, quien desde Brigada Callejera exigió al gobierno mexicano “una batalla efectiva” contra la delincuencia organizada, la violencia sistemática y las desapariciones, así como apoyos para cubrir las necesidades básicas y mecanismos de prevención y atención médica frente al incremento de casos de VIH. “El odio y la despreocupación de las autoridades debe terminar”, sentenció.

El Encuentro también contó con la participación de especialistas médicos, abogados y activistas que denunciaron cómo la pandemia ha afectado el trabajo sexual en México y ha vulnerado los derechos de las trabajadoras, así como reafirmaron la importancia de “hacer trabajo en la calle” y en comunidad para impulsar el reconocimiento de su trabajo.

Lee el boletín del Encuentro aquí:

https://desinformemonos.org/trabajo-sexual-aumento-100-por-ciento-con-la-pandemia-xxiv-encuentro-de-la-red-mexicana-de-trabajo-sexual/

El presente artículo es propiedad de Desinormémonos.

—— (2021) Trabajo sexual aumentó 100 por ciento con la pandemia: XXIV Encuentro de la Red Mexicana de Trabajo Sexual. Desinformémonos. Recuperado el 29 de Julio del 2021 en: https://desinformemonos.org/trabajo-sexual-aumento-100-por-ciento-con-la-pandemia-xxiv-encuentro-de-la-red-mexicana-de-trabajo-sexual/

La violencia sexual contra las mujeres y niñas, es la pandemia que no se ha logrado disminuir, GESMujer.

La violencia sexual es una de las formas de violencia más extrema que sufren las mujeres y las niñas.

Agencias | Página 3

—– | Martes 27 de Julio del 2021 | — : —

El Grupo de Estudios sobre la mujer Rosario Castellanos, cierra el ciclo de videocharlas del mes de julio, “Todo lo que quieres saber de sexualidad y no te atreves a  preguntar”, con la participación virtual de Isabel Gamboa BarbozaDoctora en Estudios de la Sociedad y la Cultura, de la Universidad de Costa Rica, quien abordará  el tema de la violencia sexual en la Conferencia Magistral: “La violencia sexual contra las mujeres, señorío y exterminio”.

El propósito del GESMujer A.C, en haber planteado el tema de la sexualidad durante este mes, fue el de informar y visibilizar aspectos considerados tabú, o poco abordados desde una perspectiva de género, además, de propiciar un diálogo en el que se reconozcan los derechos sexuales, sin barreras de género, condición social u orientación sexo-afectiva.

Deseamos además que los espacios familiares, escolares, laborales y de tránsito, sean seguros para el libre desarrollo de las mujeres y niñas.

“La violencia sexual contra las mujeres y niñas, es la forma extrema y radical del poder que tienen potencialmente todos los hombres sobre cualquier mujer”, expresa la Dra. Isabel Gamboa Barboza.

Estadísticamente, datos compartidos en un comunicado por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en México, 19.2 millones de mujeres fueron sometidas en algún momento de su vida a algún tipo de intimidación, hostigamiento, acoso o abuso sexual, se considera que, por cada 9 delitos sexuales cometidos contra mujeres,hay 1 delito sexual cometido contra hombres.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define a la violencia sexual como todo acto sexual, tentativa, comentario o insinuación sexual no deseado, así como a las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y lugar de trabajo.

En torno a la violencia sexual hacia las mujeres que se manifiesta a través de la pornografía y el manejo de los contenidos mediáticos, la Dra. Isabel Gamboa Barboza, expresa, “no son los medios en sí mismos, sino lo que se produce, y lo que se programa en medios, los anuncios por ejemplo, o las noticias dependiendo de como se malenfoque al dar un reporte sobre violencia sexual, pues contribuye a la sexualización cuando no se enfoca de manera feminista para decirlo claramente, o bien por omisión, al no denunciar, al no tener líneas editoriales claras; por su parte, en el caso de la pornografía, hay representación de las mujeres, literalmente como pedazos de cuerpo, la pornografía tiene como contenido básico la violación, humillación y sometimiento de las mujeres”.

Les invitamos a seguir la transmisión en vivo, este miércoles 28 de julio, en punto de las 5 de la tarde, a través de la fanpage del Grupo de estudios sobre la mujer Rosario Castellanos.

Enlace: https://www.facebook.com/gesmujer.rosario.castellanos.ac

El presente artículo es propiedad de Página 3.

Agencias (2021) La violencia sexual contra las mujeres y niñas, es la pandemia que no se ha logrado disminuir, GESMujer. Página 3. Recuperado el 27 de Julio del 2021 en: https://pagina3.mx/2021/07/la-violencia-sexual-contra-las-mujeres-y-ninas-es-la-pandemia-que-no-se-ha-logrado-disminuir-gesmujer/

Una pandemia que evidenció y exacerbó desigualdades en acceso a la salud para mujeres

El Observatorio Género y COVID en México presentó su informe “Nos cayó el 20”, en el cual (entre muchos otros temas) muestra cómo grupos vulnerables de mujeres enfrentan obstáculos en el ejercicio de su derecho a la salud

Lado B
*Foto de portada: Marlene Martínez

Allison Madrid Perry | LadoB

—– | Julio del 2021 | — : —

Con la pandemia por COVID-19 se evidenciaron y empeoraron ciertas desigualdades estructurales hacia las mujeres, de acuerdo con el informe “Nos cayó el 20”, elaborado y publicado por el Observatorio de Género y COVID en México.

En este se detallan las diversas maneras en las que la pandemia ha afectado a las mujeres en México. En su apartado de salud, se explica que algunos de los principales factores que impiden el acceso a su salud son: la falta de información en lenguas indígenas, la omisión de las mujeres con discapacidad intitucionalizadas, así como la falta de seguimiento a la pandemia dentro de los centros penitenciarios y la discriminación hacia las mujeres migrantes.

Elaborado por grupos de activistas y organizaciones de la sociedad civil, el reporte afirma que las mujeres “nos hemos enfrentado a una serie de desigualdades exacerbadas por las acciones u omisiones de los gobiernos en turno, que afectan de forma desproporcionada a las mujeres en todas sus diversidades”.

Estos diversos grupos de mujeres (indígenas, migrantes, con discapacidad y privadas de su libertad), de acuerdo con Natalí Hernández, directora del Centro de Análisis, Formación e Iniciativa Social (Cafis), históricamente han sido discriminados y “enfrentan una desventaja estructural frente al resto de la ciudadanía que tiene más acceso a servicios en general, para informarse, para acceder a clínicas, o a recursos económicos para gestionar su salud”.

Hernández agregó que, cuando empezó la pandemia, “la alarma se prendió en muchos sentidos pero en particular desde las organizaciones de la sociedad civil”, quienes sí buscaron identificar las diversas formas de violencia que este contexto específico podría recrudecer contra poblaciones específicas. En cambio, de acuerdo con la directora de Cafis, este interés no ha sido replicado por las instancias de gobierno.

Por otro lado, de acuerdo con el informe, “muchos centros de salud se transformaron para la atención centralizada en COVID-19 y, por miedo al contagio, miles de mujeres dejaron de acudir a estos y a clínicas especializadas”, limitando así su acceso a servicios de salud. 

Acceso a la salud para mujeres migrantes

De acuerdo con Hernández, garantizar la salud de las personas en México siempre ha sido un reto para las autoridades y, por lo tanto, no fue tan sorprendente que durante la pandemia se agravaron problemas que ya existían.

El informe “Nos cayó el 20” explica que gran parte de estos problemas se debe a a fallas estructurales y sistémicas basadas en la discriminación con razón de género, raza, estatus migratorio, condición física o mental, etcétera. 

En el caso de mujeres migrantes —quienes, de acuerdo con el informe, representan el 22 por ciento en los flujos migratorios irregulares—, una dificultad particular ha sido que “muchas están de tránsito o muchas han salido de sus países y llegan al estado de Puebla sin una base de documentos oficiales y esto les dificulta acceder a estos servicios”, explica Hernández.

De igual forma, el reporte informa que los procesos migratorios de las mujeres son distintos a los de sus pares hombres, pues “muchas viajan con sus hijas e hijos y sus familias, incluso embarazadas”. 

La situación también se agrava al considerar que, según el Observatorio de Violencia de Género en Medios de Comunicación (Ovigem), dentro de las estaciones migratorias no se llevan a cabo correctamente las medidas sanitarias y de distanciamiento social, además de que falta personal médico que atienda su salud.  

Además, aunque según el informe de “Nos cayó el 20”, en abril de 2020 se emitió el Protocolo de actuación para la prevención y atención de casos sospechosos y confirmados de COVID-19 en las Estaciones Migratorias y Estancias Provisionales del Instituto Nacional de Migración, no se ha implementado de forma adecuada, y “existe poca transparencia de las Secretarías de Salud (federal y estatales) sobre las acciones que ha llevado a cabo en seguimiento al Plan Operativo de Atención a la Población Migrante ante COVID-19”.

Asimismo, si las mujeres migrantes no pueden continuar su paso hacia su destino o volver a su país de origen, también se limitan sus posibilidades de recibir la vacuna dentro de México por el requisito de un documento de identidad. 

Para que el Estado mejore el acceso a la salud de estas mujeres, el estudio recomienda incluir la perspectiva de género en las estrategias y planes relacionados con el combate a la pandemia, transparencia en la rendición de cuentas al respecto y garantizar el acceso gratuito y oportuno a la vacuna contra COVID-19, en igualdad de condiciones que las personas nacionales.

Mujeres indígenas

Coyomeapan1

Foto: Marlene Martínez

Por otro lado, en el caso de las mujeres indígenas, las cuales son cerca de 4 millones en todo el país, según el Censo de Población y Vivienda 2020, el estudio “Nos cayó el 20” identificó que su acceso a los servicios gratuitos de salud ha disminuido. 

Una de las causas más preocupantes de esta situación es que se impide su derecho a la información, específicamente la relacionada a la pandemia, pues además de que llega a cuentagotas, no cuenta con pertinencia cultural ni contextual; no existe información oficial sobre qué hacer en las comunidades después de tener la enfermedad o qué hacer cuando ocurre un fallecimiento. 

“Desde la prevención el sistema de salud queda a deber, no hay espacio médico cercano para realizarse estudios, hay ausencia de protocolos y mecanismos para atender a pacientes graves y su traslado a los hospitales, así como métodos para atender la garantía del derecho lingüístico, entre otros”, se lee en el estudio.

Y es que, si bien Hernández identifica que en Puebla hubo esfuerzos por parte de las organizaciones de la sociedad civil para hacer difusión en redes sobre la información que se generaba desde las instituciones, era difícil hacer llegar esta información a comunidades donde no hay acceso a internet.

Otro factor importante es el tiempo total que las mujeres de estas comunidades destina al trabajo no remunerado de los hogares, el cual ha aumentado considerablemente a raíz de la contingencia; esto “merma su salud y las excluye de espacios claves de participación”, de acuerdo con el informe. 

En este caso, las recomendaciones al Estado por parte del Observatorio de Género y COVID son garantizar su participación en la generación de esquemas y mecanismos para hacer frente a la pandemia, asegurar el acceso igualitario a la atención médica, cuidados e insumos para personas y comunidades indígenas, y garantizar el derecho a la información y tecnología para las personas que hablan una lengua indígena.

Discriminación por omisión

En el caso de mujeres con discapacidad, el estudio descubrió, a través de solicitudes de información realizadas por “Disability Rights International” (organización internacional que se dedica a la promoción y protección de los derechos de las personas con discapacidad), que las autoridades tienen poca información sobre el acceso a la salud de mujeres institucionalizadas con alguna discapacidad durante la pandemia. Y no solo eso, sino que en algunas respuestas incluso niegan su responsabilidad al respecto.

De las más de 60 solicitudes realizadas, solo 14 instituciones psiquiátricas respondieron. Estas dan cuenta de 800 personas con discapacidad institucionalizadas, de las cuales 134 resultaron infectadas al momento de la solicitud de información, de este número las mujeres representan el 66 por ciento.  

Sin embargo, el número de pruebas que realizaron fueron muy pocas, y solo cinco instituciones afirmaron haber recibido presupuesto extra para atender la pandemia. 

De acuerdo con el estudio, el Estado debe detener las nuevas admisiones en instituciones que reciben personas con discapacidad para evitar el hacinamiento, y cambiar la estrategia por una para crear viviendas y apoyos en la comunidad lo antes posible, así como priorizar la vacunación de todas las personas con discapacidad que vivan en cualquier entorno de institucionalización.

Otro grupo que tiende a ser invisibilizado son las mujeres privadas de la libertad, ya que, según el informe, de las 3 mil 169 personas privadas de la libertad con COVID-19, han habido 245 decesos; sin embargo, se desconoce cuántos decesos son de mujeres.

Igualmente, durante 2020, familiares de las mujeres no tuvieron conocimiento sobre las condiciones de salud al interior de los centros de reclusión, pues durante los meses de abril y septiembre de 2020, los centros federales suspendieron completamente las visitas. 

En estos casos, se recomienda que las secretarías de salud, federal y de las entidades estatales de seguimiento “a la situación dentro de los centros de reclusión para generar información veraz, pública y constante sobre las personas afectadas”, además de asegurar medidas de mitigación, prevención y tratamiento dentro de centros penitenciarios que sigan los máximos estándares de derechos humanos, sin que se traduzcan en generación de pánico o quiebre de sus relaciones humanas.

***

Si quieres ingresar al informe completo da clic aquí. Si quieres ingresar a la página del Observatorio de Género y COVID, da clic aquí.

El presente articulo es propiedad de LadoB.

Allison Madrid Perry (2021) Una pandemia que evidenció y exacerbó desigualdades en acceso a la salud para mujeres. LadoB. Recuperado el 20 de Julio del 2021 en: https://www.ladobe.com.mx/2021/07/una-pandemia-que-evidencio-y-exacerbo-desigualdades-en-acceso-a-la-salud-para-mujeres/

La pandemia agudizó la pobreza para las mujeres, último informe de CEPAL

Un millón 260 mil muertos por Covid 19 y sólo el 13,6  por ciento de vacunación en la región.

Alicia Bárcena  urgió a un nuevo modelo de desarrollo restructurando sistemas de salud, educación y bonos contra el hambre

Elda Montiel  | Sem México

Ciudad de México | Viernes 9 de Julio del 2021 | — : —

La crisis derivada de la pandemia ha aumentado la desigualdad y la pobreza, afectando principalmente a las mujeres, escolares y personas mayores aseguró la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) Alicia Bárcena. 

Lamentó las muertes por COVID 19 que en la región al 30 de junio llegaron a un millón 260 mil, lo que representa el 8,4 por ciento a nivel global y las brechas en la vacunación con sólo un 13,6 por ciento en 30 países de la Región, mientras que en la Unión Europea es de 34,9 por ciento y en América del Norte 46,3 por ciento.

Por lo que urgió a los gobiernos a mantener las políticas de transferencias de emergencia y a desarrollar un nuevo modelo de desarrollo en el que se reestructuren los sistemas de salud y educación, universalizar un ingreso básico de emergencia, implementar bonos contra el hambre, asegurar el acceso a una canasta básica digital, fortalecer el apoyo a las mipymes.

Al dar a conocer el documento “La Paradoja de la Recuperación en América Latina y el Caribe. Crecimiento con persistentes problemas estructurales: desigualdad, pobreza poca inversión y baja productividad “en conferencia de prensa virtual.   

El informe señala que en términos de ingresos per cápita, la región continúa en una trayectoria que conduce a una década perdida.

Advierte que la región ya estaba estancada, sin enfrentar la crisis de largo plazo de la inversión, el empleo y la diversificación productiva sostenible y que las medidas fiscales adoptadas por los países han sido importantes, pero insuficientes en monto y duración. 

La tasa de crecimiento actual de 5,6 por ciento no es sostenible si bien hubo un rebote con el 6,8 por ciento del 2020, existe un riesgo de retorno a trayectorias mediocres, con insuficiente inversión y empleo, y mayor deterioro ambiental.

En el último año, la tasa de pobreza extrema habría alcanzado el 12,5 por ciento y la de pobreza el 33,7 por ciento. Las transferencias de emergencia a los sectores más vulnerables permitieron atenuar el alza de la pobreza en la región en 2020 (pasó de 189 millones en 2019 a 209 millones pudiendo haber sido de 230 millones, y de 70 millones en 2019 a 78 millones pudiendo haber sido 98 millones en el caso de la pobreza extrema). 

Estas transferencias beneficiaron a 326 millones de personas, el 49,4 por ciento de la población. Sin embargo, la desigualdad en la distribución del ingreso aumentó (2,9 por ciento del índice de Gini).

 En tanto, la inseguridad alimentaria moderada o grave alcanzó a 40,4 población de la población en 2020, 6,5 puntos porcentuales más que en 2019. Esto significa que hubo 44 millones de personas más en inseguridad alimentaria moderada o grave en la región, y 21 millones pasaron a sufrir inseguridad alimentaria grave.

El informe indica que en el período enero-abril de 2021, 20 países anunciaron o extendieron transferencias de emergencia por 10 mil millones de dólares (0,26 por ciento del PIB de 2020). 

De mantenerse este nivel de gasto en los restantes ocho meses de 2021, el gasto en transferencias anual sería de solo 0,78 por ciento del PIB de 2020, es decir, la mitad del gasto de 2020: 1,55 por ciento del PIB. De esta forma la cobertura sería mucho menor y alcanzaría a 60 millones de hogares (231 millones de personas y 29 por ciento de la población, comparado con los 326 millones y 49,4 por ciento de la población alcanzada en 2020).

En materia fiscal, el estudio de la CEPAL reafirma que es imprescindible mantener las políticas fiscales para apoyar las transferencias sociales de emergencia, apoyar a los sectores productivos y revertir la persistente caída de la inversión para continuar mitigando los efectos de la pandemia y avanzar en una recuperación transformadora con igualdad. Además, las políticas fiscales deben tener un enfoque de género en todo el ciclo fiscal. 

En materia de comercio exterior el panorama es más favorable, ya que se prevé que las exportaciones regionales se incrementen 22 por ciento en 2021 (luego de experimentar un descenso de 10 por ciento en 2020), lo que se explica por el aumento de los precios de las materias primas, la recuperación de la demanda en China, Estados Unidos y la Unión Europea, y la recuperación de la actividad económica en la región. 

En tanto, en el período enero-abril de 2021, el valor del comercio intrarregional se expandió un 19 por ciento respecto de igual período de 2020, con lo que recuperaría valores cercanos a los de 2019 (que ya eran muy bajos).

La CEPAL indica que la pandemia deja a 2021 en un peor estado ambiental que es difícil de revertir. Si bien hubo mejoras temporales en la calidad del aire y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, las emisiones repuntarían 5 por ciento este año, mientras que en 11 países de la región se observó una caída de 35 por ciento en el presupuesto o gasto de protección ambiental en 2019-2020.

Ante la deuda nueva arquitectura financiera: Alicia Bárcena

Es necesaria una nueva arquitectura financiera internacional para responder a la emergencia y al desarrollo de la región, enfatizó Alicia Bárcena. 

Abundó que se necesita un foro multilateral para debatir condiciones de emisión de nueva deuda y restructuración de deuda.

Una agencia multilateral de calificación crediticia, la inclusión de países de ingreso medio en todas las iniciativas de alivio y acceso a liquidez tanto concesional como no concesional, la implementación de instrumentos de financiamiento innovadores, como bonos verdes y bonos SDG. 

La capitalización y fortalecimiento de la banca de desarrollo en todos sus niveles, acceso a mecanismos multilaterales para la aplicación de impuestos globales, eliminación de la elusión, evasión y flujos ilícitos, y repensar el sistema de cooperación para lograr una medición multidimensional más allá del PIB per cápita.

Lo anterior debido a que América Latina es la región con el mayor peso de la deuda externa en el PIB (56,3 por ciento) y con el mayor servicio de la deuda externa en términos de exportaciones de bienes y servicios (59 por ciento). 

Esos niveles de endeudamiento reducen el espacio fiscal y ponen en peligro la recuperación y el crecimiento futuro. 

El espacio fiscal se debe aumentar vía crecimiento de los ingresos tributarios y reducción de gastos innecesarios. También hay que consolidar los impuestos sobre la renta, extender el alcance de los impuestos a la propiedad y al patrimonio (riqueza), revisar y actualizar de forma progresiva las regalías a la explotación de recursos no renovables, y considerar impuestos a la economía digital, ambientales y relacionados a la salud pública, precisa el informe.

“Los esfuerzos para una recuperación transformadora deben aprender de la crisis ambiental: las otras ventanas de oportunidad también se irán cerrando si no se actúa ahora”, remarcó Bárcena.

El presente articulo es propieda de Sem México.

Elda Montiel  (2021) La pandemia agudizó la pobreza para las mujeres, último informe de CEPAL. Sem México. Recuperado el 9 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/la-pandemia-agudizo-la-pobreza-para-las-mujeres-ultimo-informe-de-cepal/

Crece el consumo de psicofármacos en mujeres durante la pandemia

AmecoPress | Sem México

— | Jueves 8 de Julio del 2021 | — : —

Si nos fijamos en las diferencias de consumo de sustancias psicoactivas entre hombres y mujeres podemos ver que en prácticamente todas las drogas ellos son más consumidores que ellas. Sin embargo, hay una sustancia donde las mujeres predominan por encima de los hombres. Se trata de los psicofármacos donde en España las féminas llegan incluso a doblar a los varones en su consumo, informa CCAdicciones.

Esta situación se ha visto potenciada además durante los meses de confinamiento. En el artículo de hoy veremos una realidad a veces silenciada, y cómo la pandemia ha hecho que aumente todavía más esta preocupante situación.

Psicofármacos en femenino

Como decíamos en la introducción, las mujeres suponen el doble que los hombres en el consumo de psicofármacos en España.

Según los expertos, los motivos de esto tienen que ver con que ellas son más proclives al diagnóstico de depresión, ansiedad o insomnio, afecciones relacionadas con las fluctuaciones hormonales o la mayor carga social. En consecuencia, esto se traduce en una mayor prescripción de estas sustancias. Y la pandemia de COVID-19 que empezó el año pasado no ha hecho más que potenciar esta situación.

Un estudio realizado por la Universidad del País Vasco reflejó que durante los meses de confinamiento el consumo de psicofármacos creció en España tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, la brecha entre ambos sexos se mantuvo constante duplicando las mujeres con un 15,4% a los hombres con un 7,6%. Esto contrasta con la realidad de otras sustancias durante el confinamiento como el alcohol o el cannabis, los cuales debido a las medidas de reclusión en casa, la limitación del contacto social o el cierre de los locales provocaron una caída en su consumo. Todo lo contrario que con los hipnosedantes y ansiolíticos, cuyo consumo aumentó de forma alarmante durante esos meses.

El impacto de la pandemia

Los datos de los últimos estudios son preocupantes. La Encuesta del Observatorio Español de Drogas y Adicciones reflejó el pasado mes de marzo que la prevalencia de los hipnosedantes y ansiolíticos había crecido. Concretamente, un 2,5% de la población había empezado a consumir benzodiacepinas sin receta y el 5,7% lo había hecho además mezclándolo con alcohol.

Este crecimiento en el uso de psicofármacos va en aumento desde 2012 afectando actualmente a una de cada diez personas que consume diariamente. Estos datos hacen de España el segundo país de mayor consumo de la OCDE, después de Portugal. Y si nos fijamos en las cifras según la adquisición ilegal sin receta, nuestro país se sitúa en primera posición mundial.

Otra tendencia observable que también resulta preocupante hace referencia al perfil del consumidor medio de estas sustancias. Anteriormente, éste se correspondía a mujeres de edad avanzada. No obstante, en los últimos años este perfil se ha ido rejuveneciendo progresivamente. Los motivos de esto son la fácil accesibilidad a este tipo de fármacos, la presión asistencial que potencia la prescripción y dificulta su control y la banalización de su consumo a nivel mediático.

Aumento del consumo y diferencias de género en la COVID-19

En este artículo hemos querido centrarnos en el consumo de psicofármacos de los últimos meses, ya que se sabe que ha habido un aumento del 20% y que un tercio de las personas que ya consumían han aumentado la dosis, o han optado por un medicamento más fuerte, pero lo que ha motivado a este artículo, es que existen diferencias de género y clase en ese aumento, habiendo afectado particularmente a las mujeres. De hecho, la encuesta epidemiológica publicada por la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona parece indicar, que las mujeres están consumiendo más, por el tipo de trabajo que realizan (Navarro, 2020).

En muchos casos sus profesiones están vinculadas con los cuidados: el 51.1% de los médicos son mujeres, el 85.1% de los enfermeros son mujeres, el 70% de quienes trabajan en farmacias son mujeres, el 90% de quienes limpian en empresas, hoteles y hogares son mujeres y más del 85% de quienes atienden las cajas en los supermercados son mujeres. Además que, las mujeres siguen soportando la carga de la inmensa mayoría de las responsabilidades del hogar y del cuidado de hijos y familiares, sin olvidar, que no hay nada en el sistema conyugal o legal, que respete el trabajo de la mujer en el hogar como si fuese un empleo (Goodrich, Rampage, Ellman y Halstead, 1989).

Los datos obtenidos en la encuesta demuestran que el consumo total de tranquilizantes, sedantes, o somníferos ha sido superior en mujeres (27,4% Mujeres – 15,9% Hombres), así como el porcentaje de nuevos consumidores (15,4% Mujeres – 8,8% Hombres).

Además, las personas cuyo salario no permite cubrir las necesidades básicas del hogar parecen estar consumiendo más tranquilizantes y somníferos que las que sí pueden cubrirlas (Salas, Llorens, Navarro y Moncada, 2020).

Se calcula también, que alrededor de uno de cada tres enfermeras, médicas, limpiadoras, gerocultoras y auxiliares de enfermería ha declarado estar consumiendo tranquilizantes, sedantes o somníferos durante la pandemia. En el caso del porcentaje de limpiadoras su consumo se ha duplicado del 16,9% en la pre-pandemia al 34,7% durante la pandemia y en la actualidad, al igual que las auxiliares de geriatría (14,3% al 32,3%); siendo especialmente preocupante, el incremento para auxiliares de enfermería, que prácticamente se ha triplicado (11,6% al 31,6%).

Los enfermeros han aumentado más de tres veces (10,7% al 37,5%) y en el caso de médicas se ha quintuplicado (del 6,9% a 34,7%) (Salas et al., 2020).

Si bien es cierto, que en general las mujeres consumían más psicofármacos que los hombres desde antes de la pandemia, existen estudios que han analizado los factores que podrían estar influyendo en la prescripción como son el sexo, la edad, el nivel socioeconómico y las expectativas sociales (García, Avilés, Ruiz, Falcón, Alonso y Fuente, 2005), pudiendo dar a entender que, además el malestar emocional de las mujeres podría está en cierto grado medicalizado (Henares, Ruiz y Mendoza, 2018). Por ello es de vital importancia incorporar la perspectiva de género al análisis de la prescripción y el uso de psicofármacos.

Recordemos además, que en España siguen existiendo diferencias en los profesionales que prescriben, sean varones o mujeres que se ven afectados por sesgos implícitos en la sociedad que condicionan, favorecen, o limitan las estrategias de consumo. Por ejemplo, las mujeres consultan más por trastornos depresivos, ansiedad y los hombres por abuso de sustancias y trastornos antisociales de personalidad, pudiendo responder mejor éstos al estrés que reflejan las diferentes expectativas sociales (Vega, Romo, Márquez, Poo, Meneses y Gil, 2004).

El presente articulo es propiedad de Sem México.

AmecoPress (2021) Crece el consumo de psicofármacos en mujeres durante la pandemia. Sem México. Recuperado el 9 de Julio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/crece-el-consumo-de-psicofarmacos-en-mujeres-durante-la-pandemia/