Efectos de la pandemia en la educación especial

Redacción | Yo También.

Martes 30 de marzo de 2021

En la fotografía aparecen los brazos de una niña en clases en línea que escribe sobre el pupitre de su casa con una tableta electrónica al frente.

Las condiciones en que miles de niñas, niños y jóvenes con discapacidad siguen su trabajo escolar no solo no son las idóneas, sino que también provocan rezagos.

Por Redacción Yo También

Miles de niñas, niños y adolescentes con discapacidad han sido afectados por los cambios en la educación obligados por el confinamiento ante la crisis sanitaria causada por la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2.

Algunos alumnos que ya habían logrado ser autosuficientes dejaron de serlo por el impacto de esos cambios en su rutina diaria, coinciden especialistas.

Esto debido a que estudiantes con una o más discapacidades no tuvieron la misma posibilidad para adaptarse a las condiciones que impone la educación a distancia, ya que en muchos casos carecen de las herramientas necesarias para interactuar.

Incluso antes de la Jornada Nacional de Sana Distancia, diversas instituciones de educación especial optaron por permitirles que permanecieran en casa, aunque la formación a través de una computadora o un dispositivo inteligente no es una opción. Muchos no pueden utilizar este equipo debido a la discapacidad que tienen: visual, auditiva, motriz, trastorno del espectro autista, entre otras, que requiere de una atención presencial que la pandemia frenó casi totalmente.

En el artículo Exclusión y rezago, los efectos de la pandemia en la educación especial en México, publicado por La-Lista, se detalla cómo las personas con discapacidad han perdido toda posibilidad académica y de adaptabilidad social debido a que la educación a distancia no es un modelo ideado para sus necesidades.

“Con la modalidad en línea vimos que la atención de los niños no duraba ni siquiera 10 minutos. No hay un seguimiento, no hay una estructura organizada, no funcionaba para el 90% de nuestros alumnos”, explica Marcela Echeverría, directora de la Comunidad Educativa y Psicopedagógica Integral (CEPI).

Por ello, se vieron obligadas a modificar el esquema educativo y adecuarlo para que alumnas y alumnos hicieran un trabajo individualizado y que cada familia pudiera manejarlo con base en las condiciones específicas de su hijo o hija, como relató Echeverría a Yo También en diciembre pasado. Esa entrevista, donde detalla cómo se las ingenian para salir a flote sin cobrar las colegiaturas, puedes leerla aquí.

La situación no es exclusiva de la comunidad del CEPI. Algo similar ocurre con las personas inscritas en la Asociación Mexicana Anne Sullivan (Asomas) y la Asociación Pro Personas con Parálisis Cerebral (Apac).
De acuerdo con estadísticas oficiales, la parálisis cerebral ocurre en cuatro de cada mil nacimientos. Aproximadamente el 80% de los 200 millones de niños y niñas del mundo que tienen alguna discapacidad viven en países en desarrollo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

En México, aunque no hay registros oficiales, la Oficina de la Representación para la Promoción e Integración Social para personas con Discapacidad de la Presidencia de la República estima que cada año nacen 12 mil niñas y niños con Parálisis Cerebral, que es la primera causa de discapacidad motora infantil en el país.

En México, se calcula que hay casi 900 mil niñas y niños de cero a 18 años con una discapacidad; sólo el 46.5% asiste a la escuela y únicamente el 5.2% ha cursado cuando menos un año de educación superior, dice el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“El presente artículo es propiedad de Yo También“.

Redacción (2021). Efectos de la pandemia en la educación especial. Yo También. Recuperado el 31 de marzo de 2021 dE: https://www.yotambien.mx/actualidad/efectos-de-la-pandemia-en-la-educacion-especial/