Muerte de migrantes poblanos por covid-19 desata crisis de remesas en su tierra

VANESSA JOB Y MELISSA DEL POZO | MILENIO

Nueva York y Puebla | Lunes 20 de Julio de 2020 00:20

Con la muerte de parte de la diáspora poblana en Nueva York, distintos municipios poblanos enfrentan la crisis de haber perdido su fuente de ingresos: las remesas.

Erasmo Ponce, mejor conocido como el rey de la tortilla en Nueva York y originario de Chinantla | Vanessa Job
Erasmo Ponce, mejor conocido como el rey de la tortilla en Nueva York y originario de Chinantla | Vanessa Job

Gladys y José Modesto, hermanos de origen México estadunidense dejaron su uniforme azul de policías de Nueva York en casa y lo cambiaron por el negro del luto. Era el medio día del 6 de julio y estaban por primera vez en el panteón que su padre ayudó a construir con los “dolaritos” que mandaba a la tesorería municipal de Chinantla, en Puebla.

Con música de banda, cervezas y disparos al aire los hermanos despidieron a su padre, quien en vida llevó el nombre de José Modesto. Ahora, como era su deseo descansa en una tumba adornada con lirios.

Después de dos décadas en Nueva York y luego de fallecer víctima de covid-19, los restos de don Modesto regresaron a su natal Chinantla, una localidad a la entrada de la sierra mixteca, construida casi en su totalidad gracias al dinero que él y miles de poblanos mandaron durante años desde Estados Unidos.

Con don Modesto se va el benefactor del pueblo. Aquí, el impacto del coronavirus se mide no sólo por decenas de fallecidos, sino porque los migrantes, que por años han sostenido la región económicamente, son los que han muerto. Con ellos, se irán también las remesas.

Arturo Cruz, alcalde de Chinantla y quien también fue migrante en Nueva York, acompaña a la familia Modesto, no sólo por solidaridad, también en agradecimiento. “Es que ellos, los migrantes han hecho muchas cosas, todo lo que pueda ver está hecho a base de los migrantes, las escuelas, la iglesia, la red de agua potable, hasta el arco que viste la puerta de acceso a la localidad, todo es por ellos”, dijo.

Como aquí, el 82 por ciento de los 217 municipios del estado dependen primordialmente de las remesas que llegan de Estados Unidos. En 2019, esta entidad percibió cerca de dos mil millones de dólares y de enero a marzo del 2020, justo antes de la pandemia, el estado captó 437 millones de dólares. Ese flujo, considerado por el presidente Andrés Manuel López Obrador como muestra del heroísmo de la diáspora mexicana, está ahora en duda.

Gladys está perpleja por los contrastes que ha encontrado en su regreso a México. Ha descubierto que hasta en la forma en que lidiamos con las muertes por covid-19 somos diferentes de los estadunidenses. En Nueva York dice, por la pandemia los funerales y los abrazos están prohibidos, mientras que en la tierra de su papá decenas de personas escoltaron a la familia en procesión desde el kiosko de la localidad hasta el panteón. Los sepultureros tampoco tienen “esos trajes que parecen del espacio”, apenas cubren con trapos sus bocas y los curiosos e invitados al cortejo fúnebre no traen mascarillas.

Escenas como esta se han reproducido también en los municipios más urbanos: los poblanos han salido a Estados Unidos de prácticamente todos los rincones de su entidad. En el principio iban hombres, después fueron sólo mujeres, ahora van familias enteras. “Además no sólo salen de la mixteca, se van de las ciudades más grandes como la capital o Cholula”, explica Ixtelt Romero, directora de Instituto Poblano de Atención al Migrante.

Las primeras señales de la escasez de dólares ya se ven en otros municipios. El alcalde de Cholula, Luis Alberto Arriaga confiesa que la economía en el municipio “se ha visto golpeada porque estas remesas han disminuido evidentemente por los paisanos que están muriendo y por la falta de empleo allá”.

Para entender la tragedia que se cocina en el altiplano poblano hay que ir al norte.

Erasmo Ponce, mejor conocido como el rey de la tortilla en Nueva York y originario de Chinantla, puede nombrar a por lo menos 30 de sus familiares y connacionales a los que se llevó el virus. “Mi hermano Amador, mis primos Paula e Ismael, mi mejor amigo Medel y amigos cercanos, todos originarios de Chinantla”, dice consternado.

“Nunca en mi vida había visto algo como esto”, añade mientras las máquinas de la tortillería en Nueva York retoman la marcha con alrededor de 20 empleados en ese turno. Durante la parte más dura de la pandemia, la fábrica disminuyó en 60 por ciento su ritmo de producción, se recortaron horarios y 40 personas perdieron temporalmente sus empleos. Ahora reiniciaron los trabajos y don Erasmo lucha por reponerse económicamente para poder seguir ayudando a su pueblo, donde ya apoyó con dinero para que se terminara el panteón y un arco de bienvenida al pueblo como parte del Comité de Solidaridad de Chinantla.

Los mexicanos en Nueva York viven en zonas de alta densidad poblacional como Queens, el Bronx, Brooklyn y Staten Island en casas de 50 metros cuadrados donde habitan varios connacionales hacinados y con otras enfermedades preexistentes que los hacen más vulnerables al virus.

A decir del cónsul general de México en Nueva York, Jorge Islas, la minoría más ampliamente contagiada fue la hispana y de ahí la mexicana fue una de las más afectadas. Las razones, explica, es que “somos trabajadores esenciales estábamos en la línea de fuego todos los días. Fundamentalmente trabajamos en la industria de la hospitalidad, de la construcción, en la industria restaurantera y de manera muy señalada somos los que vamos a dejar el mandado, el super de las farmacias, de las tienditas a las casas”.

Justamente en un restaurante de Manhattan tomando los pedidos de la comida fue que Daniel Maní se contagió de Coronavirus. “Hubo un tiempo que yo ya no podía respirar, me quería como ahogar”, dice mientras su hija lo mira y se entera con cara de miedo, que la doctora que atendió a su padre en el hospital le dijo que seguramente toda su familia estaba contagiada, pero sin síntomas.

Daniel es un sobreviviente, pero su hermano Julio de 33 años, quien padecía diabetes falleció el pasado 13 de mayo. Hasta la fecha la familia intenta que los restos regresen a San José del Calvario, Cholula, Puebla.

Además del fallecimiento de Julio, Daniel perdió su empleo por el cierre de restaurantes y negocios en la cuarentena y tuvo que mudarse a una hora de distancia de Nueva York. Ahora Daniel cuenta su historia en el pórtico de la casa en Connecticut que renta con otras tres familias. En el lugar hay pocos muebles y duermen en un colchón en el piso.

Además del duelo las familias tienen que enfrentar la crisis económica en Estados Unidos, el haber perdido sus trabajos, en donde les pagan por hora trabajada.

De los más de mil 700 mexicanos que murieron en Estados Unidos, 758 fallecieron en Nueva York. El 44 por ciento de ellos, casi la mitad eran poblanos. El IPAM identificó que 211 poblanos murieron en la ciudad de Nueva York, otros 84 en Nueva Jersey y al menos 8 en Connecticut, una ciudad al sur donde predominan trabajadores de la construcción, el resto fallecieron en suburbios cercanos a la ciudad.

En cuanto a la distribución por origen, de San Pedro Cholula murieron 29, de Atlixco 26, de Ahuehuetitla 17, mientras que nacidos en Piaxtla fallecieron 12. De Izúcar de Matamoros murieron 11 de Huaquechula y Acatlán 9, de Chinantla al menos 12 y de la capital poblana murieron. Otros municipios como Juan C. Bonilla, Nealtican, Tehuitzino, Axutla y Chiautla de Tapia perdieron a una decena cada uno y originarios de Calpan fallecieron 5. El resto son originarios de 49 municipios del estado.

El sábado 11 de julio, un avión 737 de la Fuerza Aérea Mexicana trajo a Lorenzo y a 244 connacionales fallecidos por la pandemia de Covid-19 hasta la ciudad de México, luego, en vehículos del gobierno del estado de Puebla, el IPAM traslado en carrozas fúnebres los restos a sus lugares de origen. Así fue como las cenizas de Lorenzo Mejía llegaron hasta Cuachayotla.

El pasado lunes a Margarita Mejía le entregaron dentro de una caja con un listón blanco las cenizas de su hermano Lorenzo que pasó 18 años en Nueva York. No hubo abrazos ni una comida para festejar el reencuentro, fue gracias a la promesa que Margarita le hizo a su “carnal”. “Yo le decía que vivo o muerto te tengo que traer y el me dijo: no carnala, ya déjame acá, vas a ver que cuando me muera ni vas a saber”.

“Pus estamos preguntando a ver como es si vamos a alquilar una cosa de esas de urna que nos dicen”, cuenta Sara de 79 años, pelo cano y con dificultades para caminar en su huerto, donde también cría pollos y chivos.

Rigoberto migró hace 12 años y se estableció en el Bronx de Nueva York. Cada semana le enviaba a sus padres al menos 70 u 80 dólares para que “ pudiéramos comer un taquito”, cuenta Sara con melancolía, porque además, Rogelio, dice “siempre se preocupaba por mi, todavía el diez de mayo me mandó unos centavitos”.

El hijo de Sara se enfermó hacia finales de abril, a principios de principios de mayo, rompió la cuarentena y se fue a trabajar para mandar dinero México. El 13 de mayo, el cuerpo de Rigoberto fue hallado por su novia en el cuarto donde vivía con otros poblanos.

Sara y su esposo han quedado sin sustento y sin su amoroso hijo que prometió volver, para recuerda Sara, casarse en México y llevar a su mamá a la ciudad de México para conocerla por primera vez.

En Chinantla, a unos ocho kilómetros de la casa donde Sara aguarda por su hijo, la esposa de Modesto María, promete a Arturo, el alcalde, que tratará de mandar algo de dinero para llevar drenaje a la sección IV del municipio.

Pero Arturo está preocupado: el golpe a la economía del municipio es contundente. “Es probable que el próximo mes los funcionarios que despachamos en el municipio no recibamos sueldo, sólo tengo 180 mil pesos de la federación, con eso apenas me alcanza para servicios”, cuenta Cruz. El siguiente mes, advierte, como desde que inició la pandemia, también será de incertidumbre.

“El presente artículo es propiedad de Milenio

Job, Vanessa; Del Pozo, Melissa (2020). Muerte de migrantes poblanos por covid-19 desata crisis de remesas en su tierra. Milenio. Recuperado el 20 de Julio de 2020 de: https://www.milenio.com/estados/muerte-migrantes-poblanos-covid-19-desatar-crisis-remesas?fbclid=IwAR0LK3gaTRdIlBuSgvSJAitYZLsE-NpNegGSasFqtYFfk6Jj2ChWtUz9zho

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