Reconoce BBVA fallas en SPEI; afectó a empresas y personas

Al momento se realizan “verdaderos esfuerzos por solucionarlo a la brevedad posible”, explicó la institución.
Al momento se realizan “verdaderos esfuerzos por solucionarlo a la brevedad posible”, explicó la institución. Foto María Luisa Severiano/ Archivo

Julio Gutiérrez|La Jornada

miércoles 31 de marzo de 2021

Ciudad de México. BBVA México, el banco de mayor presencia en el país, reconoció las fallas que tuvo este martes entre el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) del Banco de México (BdeM) y sus sistemas propios.

“Esta es una afectación a la operación del banco y reconocemos los impactos al sistema de pagos del sistema financiero mexicano. Somos absolutamente conscientes de los problemas que esto ha provocado a empresas grandes, medianas y pequeñas, así como a personas físicas”, dijo la institución en un comunicado.

Al momento se realizan “verdaderos esfuerzos por solucionarlo a la brevedad posible”, explicó.

Además, el banco honrará las operaciones que se tienen pendientes de realizar para evitar que los clientes tengan impactos por el incidente, comentó.

BBVA estuvo desconectado al SPEI desde las 09:30 hasta las 14:00 horas de este martes. Se trata del banco que tiene la mayor cantidad de operaciones diarias, además de contar con la mayor base de clientes.

Las intermitencias provocaron que los usuarios del banco no pudieran hacer ninguna operación a lo largo de las casi cinco horas que ocurrió el incidente y los clientes de otras instituciones no pudieron transferir o hacer pagos a cuentas de BBVA.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada”.

Gutiérrez, J. (2021). Reconoce BBVA fallas en SPEI; afectó a empresas y personas. La Jornada. Recuperado el 31 de marzo de 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/03/30/economia/reconoce-bbva-que-desconexion-al-spei-afecto-a-empresas-y-personas/

Prevén 70% de empresas caída en ventas en 2020

Hasta 70 por ciento de las empresas, entre pymes y grandes corporativos, prevén que este año sus ingresos se desplomen, reveló una encuesta de IPADE Business School, levantada entre mil 623 empresarios de todo el País.

El 33.3 por ciento del total de los encuestados prevé que este año sus ventas disminuyan entre 5 y 25 por ciento frente a lo obtenido en 2019, pero otro 37.4 por ciento prevé que caigan más de 25 por ciento.

Solo un 17 por ciento prevé que las ventas de sus empresas crezcan este año, entre 5 y hasta 25 por ciento. Lorenzo Fernández, profesor del área de Dirección Financiera y Director de IPADE Monterrey, manifestó en conferencia de prensa que entre las empresas que prevén un aumento en sus ventas este año la mayoría son pymes, por lo que no necesariamente esos buenos resultados en un año complejo impactan en la creación de empleos en dichas organizaciones.

Alberto Ibarra, director del área de Control e Información Directiva del IPADE, agregó que el 60 por ciento de los empresarios encuestados contempla ajustes en los costos no laborales para enfrentar la crisis, 55 por ciento ha optado por negociar con proveedores y alrededor de la mitad, el 48 por ciento, considera el lanzamiento de nuevos productos o servicios para acelerar el crecimiento de sus empresas.

“Cabe destacar que sólo 37 por ciento de los consultados prevé la reducción de personal, mientras que 35 por ciento mencionó la reducción salarial como parte de sus medidas para enfrentar la crisis”, expuso.

Ante los resultados de la encuesta, dijo, sí es previsible que haya quiebras de empresas en los próximos meses.

“Tristemente sí habrá organizaciones que no sobrevivan después de este duro golpe que ha significado la pandemia, cuando 70 por ciento de las empresas enfrenta disminución de ingresos tristemente muchas no lo lograrán”, añadió.

La encuesta reveló que solamente 26 por ciento de los empresarios que tienen una perspectiva negativa en sus ventas para este año está logrando identificar nuevas oportunidades y afirma estarlas aprovechando

De los que tienen un pronóstico de ventas negativo, 35 por ciento del total no ve nuevas oportunidades de negocio y otro tanto 32 por ciento las visualiza pero se encuentra apenas evaluando cómo explotarlas.

Estados Unidos sancionó a otras 11 empresas chinas por su rol en la violación de los derechos humanos de la minoría uigur

Estados Unidos sancionó este lunes a otras once empresas chinas por su vínculo con la violación sistemática de los derechos humanos por parte del régimen chino sobre la minoría étnica uigur en la provincia de Xinjiang, en la región oeste del país.

En concreto, el departamento de Comercio de la administración de Donald Trump anunció que estas once empresas verán limitado su acceso a tecnología y productos estadounidenses como consecuencia de su accionar.

“Están involucradas en violaciones de derechos humanos vinculadas a la implementación de la campaña de represión, encarcelamiento masivo, trabajo forzado, recolección involuntaria de datos biométricos y análisis genéticos dirigidos a las minorías musulmanas en la región autónoma uigur de Xinjiang”, expresó el ministerio en un comunicado.

Las empresas a las que refiere el comunicado son Changji Esquel Textile, Hefei Bitland Information Technology, Hefei Meiling, Hetian Haolin Hair Accessories, Hetian Taida Apparel, KTK Group, Nanjing Synergy Textiles, Nanchang O-Film Tech y Tanyuan Technology.

Las dos compañías restantes, Xinjiang Silk Road y Beijing Liuhe, figuran en la lista debido a sus análisis genéticos que “sirven para reprimir a los uigures y otras minorías musulmanas”, se indicó. No son las primeras en integrar la lista, sino que se agregan a una lista ya existente, que también incluye funcionarios del Partido Comunista chino.

De hecho, las últimas sanciones relacionadas a este asunto tuvieron lugar el pasado 9 de julio, cuando Estados Unidos indicó que rechazaría la solicitud de visado de tres altos funcionarios chinos y sus familias como consecuencia de su involucramiento en él.

Entre ellos figura Chen Quanguo, el secretario del Partido Comunista para la región de Xinjiang, a quien se considera el arquitecto de las políticas de línea dura de Beijing contra estas minorías étnicas y religiosas.

Además, el departamento de Estado dijo que se están imponiendo restricciones adicionales a los visados de otros funcionarios del Partido Comunista Chino que se cree que son responsables o cómplices de la injusta detención o el abuso de los uigures, los kazakos étnicos y los miembros de otros grupos minoritarios.

Como represalia, el Partido Comunista sancionó a un diplomático y tres congresistas estadounidenses, entre los que se cuentan los senadores republicanos Ted Cruz (Texas) y Marco Rubio (Florida). Beijing expresó que tomó la decisión “en respuesta a las equivocadas acciones de Estados Unidos”.

El régimen de Xi Jinping ya había anticipado a finales de la semana pasada que tomaría “medidas equivalentes” por las sanciones adoptadas por Estados Unidos. “Si Estados Unidos sigue actuando de forma arrogante, sin duda China contraatacará”, aseguró el un vocero del gobierno antes de pedir a Washington “revocar de inmediato la decisión equivocada y detener cualquier palabra y acción que interfiera en los asuntos internos de China y dañe los intereses del país”.

No obstante, Estados Unidos está lejos de ser la única nación que ha denunciado la detención e internamiento de al menos un millón de uigures en campos y prisiones, en los que se les obliga a denunciar su religión y su idioma y se les maltrata físicamente, al punto de que ha habido reportes sobre esterilizaciones forzadas.

El pasado domingo, el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab, acusó a Beijing de cometer “graves y escandalosos abusos contra los derechos humanos” contra los uigures. “Es profundamente, profundamente impactante. Queremos una relación seria (con China), pero no podemos ver tal comportamiento sin denunciarlo”, agregó el funcionario.

Al igual que ha sucedido con Estados Unidos, el embajador de China en el Reino Unido, Liu Xiaoming, advirtió ante la BBC que Beijing responderá de manera “resuelta” si Londres impone sanciones a funcionarios chinos respecto a la situación en Xinjiang.