En enero se registró el mayor número de anuncios de recortes de empleo desde la Gran Recesión, impulsado principalmente pordespidos masivosen las principales corporaciones, incluidas Amazon y UPS, según nuevos datos publicados este mes. La ola de despidos ha generado preocupaciones sobre la seguridad laboral y la estabilidad económica a medida que muchas industrias avanzan hacia la automatización y la inteligencia artificial.
Amazon, que ha anunciado un total de 30.000 recortes de empleo desde octubre de 2022, continúa enfrentando escrutinio no solo por sus reducciones de fuerza laboral sino también por sus prácticas comerciales. Entre los afectados por los recientes despidos se encuentra la periodista Caroline O’Donovan, quien informó sobre empresas de tecnología centrándose en Amazon para The Washington Post. Este importante recorte ha provocado debates sobre las implicaciones de las grandes corporaciones en el periodismo y la economía en general.
Según los informes, UPS ha indicado planes para eliminar alrededor de 78.000 puestos de trabajo para 2026, una decisión que sigue una tendencia de reducción del tamaño de la fuerza laboral entre las principales empresas. Tanto los directores ejecutivos de Amazon como de UPS han recibido una compensación sustancial: se informa que el director ejecutivo de Amazon ganó más de 40 millones de dólares en 2024, mientras que el director ejecutivo de UPS ganó 24 millones de dólares. Esta disparidad ha estimulado comentarios sobre las desigualdades percibidas en las empresas estadounidenses.
Nuevas presentaciones también sugieren que Amazon se está preparando para despidos adicionales, que afectarán específicamente a casi 800 trabajadores en sus oficinas del Área de la Bahía. Los expertos afirman que las inversiones en inteligencia artificial y automatización son factores importantes que impulsan estos despidos, y otras empresas como Dow Chemical también anunciaron recortes de 4.500 puestos de trabajo.
A medida que los mercados laborales se endurecen en medio de estos acontecimientos, también se espera que cambie el comportamiento de los consumidores. Los observadores señalan que a medida que las personas reevalúan sus gastos, particularmente en suscripciones como The Washington Post, surgen preguntas sobre la dependencia constante de servicios como Amazon Prime en medio de un panorama económico cambiante.

