Los fiscales franceses en París han iniciado una investigación judicial sobre Grok de xAI, una herramienta de inteligencia artificial responsable de generar y difundir imágenes sexualizadas y ultrafalsas que involucran a mujeres y menores en la plataforma de redes sociales “X”, anteriormente conocida como Twitter. Esta investigación coincide con informes de que SpaceX, la empresa aeroespacial de Musk, adquirió xAI, lo que genera preocupación sobre las implicaciones para ambas entidades.
La investigación judicial de París surge tras la indignación pública y un creciente escrutinio sobre el uso indebido de la tecnología deepfake a gran escala. Millones de personas presenciaron cómo los usuarios de X desnudaban a mujeres y niñas sin su consentimiento mediante fotografías generadas artificialmente.
Apenas 24 horas después de la fusión de xAI y Space X, unidades cibernéticas con sede en París llevaron a cabo las redadas.
Las autoridades registraron la sede de X, exigiendo la presencia de Musk en Francia para interrogatorios relacionados con el escándalo, complicando aún más el panorama que rodea las empresas de Musk. Un comentarista señaló la posible reacción de los inversores de SpaceX y afirmó: “Los inversores de SpaceX se pondrán furiosos cuando las investigaciones finalmente involucren a SpaceX”.
A medida que avanza la investigación, las implicaciones para los negocios de Musk y las batallas legales en curso en torno a la IA y el contenido digital son evidentes. Las empresas de redes sociales NO son cada vez más consideradas actores neutrales o intermediarios con el contenido. Su propiedad sobre el algoritmo que promueve y fomenta cierto contenido ha sido cada vez más un punto de discusión para los fiscales que defienden con éxito su responsabilidad.
Parece, entonces, que el ataque parisino a la tecnología de generación de pornografía infantil de xAi es solo el comienzo para el asediado nerd tecnológico Musk, a quien recientemente se le ha visto recibiendo invitaciones, asistiendo y sin ser invitado a la famosa isla infantil de Epstein.

