El presidente colombiano declara una emergencia de 30 días mientras inundaciones mortales devastan las regiones del noroeste

El presidente colombiano Gustavo Petro ha declarado una emergencia de 30 días tras las graves inundaciones provocadas por lluvias inusualmente intensas en la región noroeste, que provocaron la trágica pérdida de al menos 22 vidas y el desplazamiento de miles más. Esta declaración tiene como objetivo brindar apoyo y recursos inmediatos a los afectados por el desastre natural, que ha causado estragos en múltiples departamentos.

En respuesta a la escalada de la crisis, el presidente Petro ha descrito una emergencia económica, social y ecológica en ocho departamentos de Colombia, destacando los grandes daños y la urgente necesidad de asistencia. El gobierno está movilizando recursos para ayudar a la recuperación y mitigar nuevas amenazas mientras las áreas afectadas enfrentan las consecuencias de las inundaciones.

Según las autoridades locales, las inundaciones no sólo se han cobrado vidas, sino que también han perturbado la infraestructura y desplazado a comunidades, lo que ha provocado llamados a una mayor intervención y estrategias a largo plazo para combatir eventos similares en el futuro. A medida que se desarrolle la situación, la atención del gobierno se centrará en restaurar los servicios esenciales y garantizar la seguridad de sus ciudadanos.