Discusiones recientes en las redes sociales han reavivado el interés en las conexiones entre la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein y el controvertido grupo de autoayuda NXIVM, centrándose particularmente en los roles de figuras importantes dentro de ambos círculos. El discurso destaca vínculos aparentes entre individuos clave asociados con ambas entidades, lo que sugiere una red de abuso más amplia y alarmante.
Numerosas publicaciones han señalado a personas como Ghislaine Maxwell y Clare Bronfman como actores fundamentales en el reclutamiento de víctimas para sus respectivas organizaciones. Un usuario de las redes sociales señaló que tanto Maxwell, involucrado con Epstein, como Bronfman, que invirtió mucho en NXIVM, comparten antecedentes como herederas. Esta observación se alinea con las crecientes preocupaciones sobre cómo las redes de élite pueden facilitar la explotación.
Al examinar más a fondo los vínculos, algunos comentaristas han establecido paralelismos entre las estructuras operativas de la organización de Epstein y NXIVM, y se describe que ambas utilizan tácticas coercitivas para manipular y controlar a las víctimas. En particular, se han destacado las conexiones entre Epstein y miembros de la familia Bronfman, lo que sugiere una combinación de recursos financieros y apoyo que puede haber reforzado ambas operaciones.
Además, han surgido discusiones sobre Emiliano Salinas, hijo del ex presidente mexicano Carlos Salinas de Gortari, quien ha sido conocido por su presunta participación en NXIVM y quien supuestamente se reunió con Epstein para discutir transacciones inmobiliarias. Los observadores han expresado escepticismo hacia estas intrincadas asociaciones, planteando interrogantes sobre el alcance de la colaboración entre figuras influyentes en estas redes.
Se han intensificado los pedidos de investigaciones más profundas, y los críticos alegan un posible enfoque sistémico para aprovechar el poder y la riqueza para la explotación. Con referencias a abusos históricos y la continua intriga pública sobre el caso Epstein, acusaciones sobre NXIVM y escándalos similares, los defensores de los sobrevivientes están presionando para que se realice un mayor escrutinio de las dinámicas sociales en juego.
A medida que sigue surgiendo información, las implicaciones de estas revelaciones pueden extenderse más allá de la responsabilidad individual y tocar cuestiones sociales más amplias relacionadas con el poder, el género y la explotación en los círculos de élite.

