Analilia Mejía declara victoria en elección primaria especial NJ-11 en medio de controversia AIPAC

En un giro dramático en la carrera por el distrito 11 del Congreso de Nueva Jersey, la candidata progresista Analilia Mejía declaró su victoria en las elecciones primarias especiales demócratas, superando al moderado Tom Malinowski. La victoria de Mejía, que se produce después de un cambio significativo en el conteo de votos y un respaldo tardío del cuarto clasificado, Brendan Gill, la posiciona para remodelar potencialmente el panorama político en un distrito históricamente moderado.

A última hora de la noche del viernes, Mejía mantenía una estrecha ventaja sobre Malinowski, y fuentes indicaban que estaba por delante por aproximadamente 500 votos. Las últimas actualizaciones informaron que la ventaja de Mejía se había solidificado a medida que se contaron votos adicionales, aumentando su ventaja de un marginal 0,8% a 1,1%.

El ascenso de Mejía probablemente se vio favorecido por una controvertida campaña de 2 millones de dólares realizada por el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC) dirigida a su oponente, la exgobernadora LT Tahesha Way. El gasto destinado a derrotar a Malinowski por su postura condicional sobre la ayuda estadounidense a Israel ha provocado la ira de los demócratas centristas, que sienten que fracasó espectacularmente, al reforzar sin darse cuenta a un candidato más progresista como Mejía, quien ha descrito las acciones de Israel como genocidas.

“Es una transformación notable para Mejía, quien hace apenas unos meses obtenía solo el 5% en las encuestas”, comentó un analista político. Su candidatura ha obtenido el respaldo de destacados progresistas, incluidos Bernie Sanders y Elizabeth Warren. Mejía respondió a sus partidarios con entusiasmo y afirmó: “Es hora de que nos concentremos en lo que realmente importa: desmantelar esta economía, asegurarnos de recuperar nuestra democracia, y eso comienza ahora mismo”.

Sin embargo, las implicaciones de su victoria se extienden más allá de las primarias. Señala un cambio real en el caucus demócrata, a medida que más miembros piden actuar como un verdadero partido de oposición a la extrema derecha estadounidense. Mientras Nueva Jersey atrae la atención nacional, las ramificaciones de la victoria de Mejía pueden resonar más allá del distrito 11, planteando interrogantes sobre el futuro equilibrio de poder dentro del Partido Demócrata.

Por ahora, los partidarios de Mejía y el movimiento democrático general o personas alineadas con la izquierda están llenos de optimismo y exigen una representación progresista. El escenario para lo que se anticipa será una campaña feroz que conducirá a las elecciones generales.