La misión Artemis II se retrasa hasta marzo debido a una fuga de hidrógeno

La próxima misión Artemis II de la NASA, cuyo objetivo es enviar astronautas de regreso a la órbita de la luna, está experimentando un ligero revés ya que el lanzamiento se retrasó hasta marzo debido a problemas técnicos relacionados con fugas de hidrógeno. Esta es la primera misión lunar tripulada por humanos en más de medio siglo, y se están realizando importantes preparativos en varias instalaciones, incluidas aquellas en Colorado, donde los científicos están haciendo los ajustes finales.

En un esfuerzo por modernizar la comunicación en los viajes espaciales, la NASA anunció que a los astronautas de Artemis II se les permitirá llevar teléfonos inteligentes personales a bordo. Este cambio, revelado por el administrador de la NASA, Jared Isaacman, permitirá a los astronautas capturar y compartir sus experiencias en las redes sociales, mejorando la participación del público en la exploración espacial. “A los astronautas de Crew-12 y Artemis II se les permitirá poner iPhones y otros teléfonos inteligentes modernos en órbita y más allá”, afirmó Isaacman.

Como parte de los preparativos, se están incorporando a la misión tecnologías avanzadas, incluido el monitoreo de la radiación cósmica con chips especializados suministrados por ADVACAM. Estas innovaciones tienen como objetivo garantizar la seguridad y el bienestar de los astronautas durante su viaje.

A pesar de los retrasos, el entusiasmo sigue siendo alto. Un comentarista señaló: “En el gran esquema de la vida de un mago, una espera de un mes no es más que un momento”, enfatizando la importancia de la misión para la humanidad.

La misión Artemis II se posiciona como un paso crítico en el plan más amplio de la NASA para devolver humanos a la Luna y eventualmente establecer una presencia sostenible allí, allanando el camino para futuras exploraciones de Marte y más allá. La anticipación aumenta a medida que la agencia espacial navega tanto por los desafíos técnicos como por la promesa de nueva tecnología que cambiará la forma en que los astronautas se conectan con la Tierra durante sus viajes.