En enero de 2026, se intensificaron las discusiones en torno a la criptomoneda Bitcoin, provocadas por la publicación de archivos asociados con el fallecido financiero Jeffrey Epstein. Muchos han especulado sobre un posible vínculo entre Epstein y Bitcoin, una narrativa que ha ganado fuerza en las redes sociales. “El volcado de Epstein Files provoca el colapso de Bitcoin”, comentó el usuario @mikefahey218.bsky.social, destacando una caída significativa en el valor de mercado de Bitcoin que se correlacionaba con noticias recientes.
Los contribuyentes al diálogo en curso sugieren teorías acusatorias sobre la participación de Epstein en la creación de Bitcoin. @brainnotonyet.bsky.social señaló cínicamente: “No me sorprenderá si descubrimos que Epstein creó Bitcoin para destruir el dólar”, mientras que otros usuarios encontraron humor en la situación, como @jeffhauser.bsky.social, quien comentó: “Es muy gracioso que, con suerte, Bitcoin esté colapsando, ya que se insinúa el posible papel de Epstein en su desarrollo”.
La conexión entre Epstein y la criptomoneda ha alimentado teorías de conspiración, incluido un tweet provocativo de @tokyovice.bsky.social, que afirma: “¿Epstein inventó Bitcoin? BS”. Este usuario instó a una comprensión más matizada de Satoshi Nakamoto, el creador seudónimo de Bitcoin, distanciando a Nakamoto de Epstein por completo. Mientras tanto, @cascoinfoundation.org informó de un encuentro histórico intrigante en el que Epstein discutió las criptomonedas con el Tesoro en 2014, lo que sugiere una participación más profunda en el sector financiero de lo que se había reconocido anteriormente.
A pesar de las teorías, todavía hay voces que advierten contra la comparación de la fluctuación de Bitcoin únicamente con Epstein. @bluser12.bsky.social afirmó con desdén: “no hay conexión entre la caída de bitcoin y Epstein jajaja”, haciéndose eco del escepticismo compartido por algunos analistas financieros en medio de las acaloradas discusiones.
Mientras las discusiones continúan, surgen implicaciones políticas, especialmente porque las conexiones existentes vinculan a Epstein con figuras internacionales importantes y narrativas fuertemente ligadas a los sistemas financieros. A medida que el Congreso exige una mayor regulación de las criptomonedas y que la paciencia del público disminuye con las figuras asociadas con Epstein, el futuro de Bitcoin puede enfrentar un mayor escrutinio.
A medida que se desarrollen estos acontecimientos, es probable que tanto los expertos financieros como los legisladores observen de cerca para discernir la intersección de estas narrativas de alto perfil con la volatilidad de las criptomonedas en el futuro.

