En una serie de revelaciones, han surgido documentos que indican que Tom Barrack, un destacado recaudador de fondos para el presidente Donald Trump y embajador de Estados Unidos en Turquía, mantuvo una relación de larga data con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. La correspondencia extraída de los archivos de Epstein muestra que Barrack y Epstein mantuvieron comunicaciones frecuentes, incluso después de que la conducta sexual inapropiada de Epstein fuera ampliamente publicitada.
Las interacciones de Barrack con Epstein están subrayadas por mensajes que revelan un nivel de familiaridad que ha sorprendido a los observadores políticos. En particular, en un correo electrónico fechado en agosto de 2011, Barrack comentó: “¡Acabo de ver a Sultan a quien le gustas mucho! ¡Le dije que eres el mejor, que eres un cerebro de primera clase dentro de un ser humano de primera clase! Te extraño”, destacando su relación personal.
Los informes indican que la correspondencia incluye cientos de correos electrónicos, con temas que van desde compromisos sociales hasta conexiones diplomáticas. Fuentes cercanas a la situación que se está desarrollando han expresado su preocupación con respecto a la integridad y aptitud de Barrack para su puesto, argumentando que las revelaciones son perjudiciales no sólo para Barrack personalmente sino también para la posición diplomática de Estados Unidos.
A pesar de la reacción, Barrack continúa desempeñando su función diplomática, que implica importantes responsabilidades en un panorama político en rápida evolución en Medio Oriente.

