Trabajar 4 días y 10 de cuarentena, la receta israelí para salir del confinamiento

Un grupo creado por tres académicos israelíes, un economista y dos expertos en sistemas biológicos y computacionales, trabajan en esta propuesta ante el regreso a la llamada nueva normalidad.

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Centro Histórico, CDMX. 21 de mayo, 2020. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

FORBES

Un grupo creado por tres académicos israelíes, un economista y dos expertos en sistemas biológicos y computacionales, trabajan en una propuesta ante el regreso a la llamada “nueva normalidad”, y pensando en la reactivación social, proponen ciclos de dos semanas en los que 4 días se trabaje y, cuando se haya corrido el riesgo de contagio, se pasen 10 días en cuarentena.

Los profesores Uri Alon y Ron Milo, del Instituto Científico Weitzmann, y el economista Eran Yashiv, de la Universidad de Tel Aviv, indican que no se puede retomar la economía sin causar una reactivación de las infecciones de COVID-19, por eso la apertura de negocios y escuelas nos enfrenta a un futuro incierto.

“Por eso proponemos que la población trabaje en ciclos de dos semanas y hagan cuatro días en su lugar de trabajo y, cuando hayan podido contagiarse, se pasen los siguientes diez días en sus casas sin salir”, explica Eran Yashiv, el economista.

Esta información proporcionada por Fuente Latina a Forbes México, señala que el modelo que proponen explota la característica principal del virus: su período latente, los tres días posteriores de media en los que la persona se contagia y contagia a otros.

Detalla que la estrategia funciona aún mejor cuando la población es dividida en dos grupos y ponen en marcha el método en semanas alternas.

Por su parte Yashiv explica que el método está pensado para los países que más han sufrido la pandemia, y para que sea adoptado en diferentes niveles, “puede ser una estrategia nacional, pero también local, a nivel de ciudad, pueblo, comunidad o compañía.

Un ejemplo de este método es el que lleva a cabo ya el Ministerio de Educación austríaco, el cual ya ha adoptado una versión del método: cinco días de trabajo y nueve de cuarentena y, según señala Yashiv, la red española de supermercados Mercadona también está en proceso de seguirlo, así como la compañía de crédito Master Card de Nueva York y probablemente los juzgados de San Diego, California.

Los modelos creados en el Instituto Científico Weitzmann israelí predicen que este ciclo de dos semanas puede reducir la reproducción del virus, es decir, la media de personas contagiadas por una persona, hasta por debajo de uno. De modo que un ciclo de 4-10 podría acabar con la pandemia y permitir una economía sostenible. 

¿Cómo funciona?

Si alguien se contagia y no tiene síntomas, estará en contacto con personas fuera de su hogar durante solo cuatro días en dos semanas, y no diez, como sería en un horario laboral normal. Además, este método tiene otra gran ventaja, según sus creadores: reduce la densidad de personas en los trabajos y escuelas, limitando también así la propagación del virus.

Proponen que los chicos vayan a la escuela durante cuatro días consecutivos cada dos semanas en dos grupos alternos, y el resto de días usen métodos de aprendizaje remotos. 

Los estudiantes irían al colegio los mismos días que los padres irían al trabajo. Las empresas trabajarían de manera continua, alternando entre dos grupos de trabajadores, para que la producción sea regular y constante.

Este método trata de prevenir los costes psicológicos y económicos de abrir la economía y tener que cerrarla de nuevo cuando los contagios, inevitablemente, se incrementen, ya que dar esperanza y luego arrebatarla puede provocar desesperación y oposición.

Los trabajadores, según este modelo, seguirán usando mascarillas y manteniendo distancia social en sus lugares de trabajo, y los tres expertos aseguran que puede ser aplicada en el momento en el que empiecen a declinar los contagios de manera estable, indicando que el confinamiento ha sido eficaz.

El modelo señala que esta estrategia debe ser parte de una más amplia de salida de la crisis, y que incluya el autoconfinamiento de aquellos que tengan síntomas y la protección de los grupos de riesgo.

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