Décadas de progreso podrían desaparecer en América Latina, donde las mujeres son las primeras afectadas: PNUD

Informe sobre Desarrollo Humano: el trabajo no remunerado y el cuidado pone a las mujeres en un permanente  juego desigual 

Ser mujer afrodescendiente o indígena en Brasil, Ecuador y Guatemala tiene menor probabilidad de salir de la pobreza, sentencia 

Elda Montiel, II parte  | Sem México

Ciudad de México | Viernes 25 de Junio del 2021 | — : —

Los países de América Latina y el Caribe se encuentran atrapados en un círculo vicioso entre una alta desigualdad y un bajo crecimiento económico exacerbado por la pandemia del COVID 19, donde las mujeres son las primeras afectadas. 

Más allá del ingreso, otras formas de desigualdad persisten obstinadamente, como las brechas de género en participación laboral y horas de trabajo no remunerado, dedicadas a actividades de cuidado, continúan poniendo a las mujeres en un campo de juego desigual. 

Las personas LGBT+ continúan sufriendo discriminación en el colegio y en el mercado laboral y son víctimas de violencia más frecuentemente que personas de otros grupos. 

Las minorías étnicas continúan sin reconocimiento como agentes económicos y políticos activos y rezagadas en el acceso a los servicios básicos, incluida la salud y la educación.

Advierte el Cuarto Informe Regional de Desarrollo Humano 2021 “Atrapados: Alta Desigualdad y Bajo Crecimiento en América Latina y el Caribe”, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dado a conocer esta semana. 

El Informe detalla que décadas de progreso podrían desaparecer, ya que una larga lista de “buenas políticas” adoptadas por los países dan lugar a políticas fragmentadas con perspectivas a corto plazo, que en algunos casos profundizan las distorsiones existentes.  

Aunque la reducción generalizada de la desigualdad de ingresos (medida por las encuestas de hogares) a principios de la década de 2000 es de celebrar, esta tendencia se estancó en la década de 2010 y había comenzado a revertirse en algunos países incluso antes del inicio de la pandemia del COVID 19.

Brecha salarial de género

Las brechas de género en la oferta de trabajo vienen disminuyendo. Este informe no ignora que se ha avanzado y que las mujeres participan actualmente en el mercado de trabajo mucho más que hace tres décadas. Como región, sin embargo, América Latina y el Caribe están lejos de avanzar para estar donde debería estar. 

La participación laboral de las mujeres es en promedio 32 por ciento menor que la de los hombres, pero para las mujeres que se encuentran entre el 20 por ciento más bajo de la distribución del ingreso, es 42 por ciento menor. 

Del mismo modo, las mujeres dedican en promedio 16 por ciento menos horas semanales que los hombres al trabajo remunerado, pero las que se encuentran en el 20 por ciento más bajo de la distribución del ingreso dedican un 24 por ciento menos. 

Las mujeres participan menos que los hombres en la fuerza laboral y, cuando lo hacen, trabajan menos horas remuneradas que los hombres, pero dedican mucho más tiempo por semana que los hombres a tareas domésticas y de cuidado. 

Además de la dependencia económica y la mayor exposición a la violencia doméstica que conlleva la baja participación laboral de las mujeres y el menor número de horas de trabajo remunerado implican un enorme desperdicio de capital humano, costoso para la sociedad.

Las brechas de género en el desempleo son las mayores. El desempleo de las mujeres es, en promedio, un 36 por ciento mayor que el de los hombres. Sin embargo, las mayores brechas no son las del 20 por ciento más bajo de la distribución, sino las del 20 por ciento siguiente, y disminuyen con los ingresos a partir de ese momento.

Del Informe destacan datos como:  

Las brechas de género en participación laboral disminuyen con la educación y son mucho menores para las mujeres que han completado educación terciaria. Las brechas en horas de trabajo remunerado también disminuyen con la educación, aunque no tanto como la participación laboral, y la formalidad aumenta.

Las mujeres tienen mayores tasas de desempleo que los hombres, además si cuentan con mayor nivel de educación es mayor que para las personas que han completado solo la primaria. 

No todas las encuestas nacionales de hogares contienen información sobre las horas dedicadas al trabajo no remunerado.

En el caso de Colombia y México las encuestas nacionales de hogares muestran similitudes.  En Colombia, las mujeres dedican en promedio 3,9 horas de trabajo no remunerado a la semana por cada hora que dedican los hombres. 

La relación entre las horas de trabajo no remunerado de las mujeres y los hombres es mayor para las mujeres que se encuentran en la cola inferior de la distribución del ingreso y disminuye a medida que el ingreso es más alto, tal vez porque las mujeres de los hogares más ricos pueden disponer de ayuda remunerada. Para México, la relación es ligeramente inferior, pero la historia es la misma. 

Las brechas de género son menores a mayor nivel de ingreso de los hogares, y las mujeres más pobres se enfrentan a las peores desigualdades.  

Las brechas en horas de trabajo remunerado también aumentan con el número de hijos Esta es una de las razones por las que el acceso a servicios de cuidado de calidad es fundamental y debe ser una prioridad de la política pública.

Personas LGBT+

Medir el tamaño de la población LGBT+ es difícil, pero las estimaciones disponibles sugieren que entre el 11 por ciento y el 19 por ciento de la población se considera parte de ella. Aunque no hay estudios de este tipo para la región, está claro que los países no podrán poner fin a la desigualdad e impulsar el crecimiento económico sin erradicar la marginación de sus personas LGBT+.

42 millones de indígenas en América Latina

Las mujeres indígenas y afrodescendientes por lo general no estánbien cubiertas por los sistemas de protección social y tienden a recibir beneficios de pensión más bajos o a no recibirlos en absoluto. Experimentan una mayor vulnerabilidad económica y exposición a las crisis, muestran niveles más bajos de acceso a la educación y logros educativos, y suelen habitar los territorios más empobrecidos y subdesarrollados institucionalmente.

En América Latina, el PNUD ha determinado que ser una persona afrodescendiente o indígena en Brasil, Ecuador y Guatemala está relacionado con una menor probabilidad de salir de la pobreza. Lo que es peor, las poblaciones indígenas y afrodescendientes de la región han sido durante mucho tiempo objeto de invisibilidad estadística.

El Banco Mundial estimo que en 2010 América Latina albergaba aproximadamente 42 millones de indígenas pertenecientes a 780 grupos étnicos diversos, y representaba el 8 por ciento de la población. Las mismas estimaciones sugieren que el 14 por ciento de los que viven en la pobreza y el 17 por ciento de los que viven en la pobreza extrema son indígenas.

134 millones de personas afrodescendientes

América Latina es el hogar de aproximadamente 134 millones de personas afrodescendientes, que representan el 21 por ciento de la población, y también experimentan adversidades significativas.

Este grupo de la población sufre las privaciones más severas en términos de acceso a los servicios del Estado y en las condiciones básicas de vida, y es más vulnerable a la mortalidad infantil y materna, al embarazo adolescente, a las enfermedades de transmisión sexual y a otras afecciones de salud, que dan una pista acerca de las dificultades devastadoras que han enfrentado estas comunidades durante la pandemia del COVID-19.

En cinco (de seis) países latinoamericanos con datos disponibles para 2018, la pobreza y la pobreza extrema eran más frecuentes entre la población afrodescendiente, afectando especialmente a quienes vivían en zonas rurales y a las mujeres.

Brechas de género en la informalidad 

Las brechas en informalidad son las menos relevantes de las brechas de género en el mercado de trabajo. No porque la informalidad laboral no sea relevante, sino porque es un fenómeno tan extendido en la región que sobrepasa la dimensión de género.

La brecha de género en informalidad es pequeña y, en promedio, a favor de las mujeres. También muestra que las condiciones cambian a lo largo de la distribución del ingreso y que las mujeres que se encuentran entre el 60 por ciento más bajo, en promedio, trabajan en condiciones ligeramente más informales que los hombres. 

Las múltiples crisis de la pandemia del COVID-19 han pesado más sobre los que ya se habían quedado atrás, exacerbando aún más las desigualdades a lo largo de 2020 y 2021.

Paridad en educación inicial

La educación en América Latina se ha convertido en una historia de igualdad de género, más que de desigualdad. Los hombres y las mujeres han accedido a la escolaridad a ritmos comparables en América Latina. Las mujeres tenían una pequeña desventaja en las cohortes más antiguas, pero alcanzaron la paridad en la década de 1970 y superaron a los hombres en la década de 1980.

La investigación ha documentado el cierre de la brecha de género en América Latina en los niveles iniciales de educación desde la década de 1980 y el cambio a favor de las mujeres a partir de ese momento. Sin embargo, el análisis detallado por país muestra considerable heterogeneidad entre países. 

Bolivia muestra una brecha persistente que favorece a los hombres en todas las cohortes, y Brasil presenta una ventaja creciente entre las mujeres desde las cohortes de 1940.

El presente articulo es propiedad de Sem México.

Elda Montiel, II parte  (2021) Décadas de progreso podrían desaparecer en América Latina, donde las mujeres son las primeras afectadas: PNUD. Sem México. recuperado el 25 de Junio del 2021 en: https://www.semmexico.mx/decadas-de-progreso-podrian-desaparecer-en-america-latina-donde-las-mujeres-son-las-primeras-afectadas-pnud/

Despenaliza Corte Constitucional de Ecuador aborto por violación

Aline Espinosa Gutiérrez | CIMAC Noticias

Jueves 29 de abril de 2021

Ciudad de México. En un hecho histórico, las y los jueces de la Corte Constitucional de Ecuador despenalizaron el aborto por violación en todos los casos y no sólo cuando las víctimas son mujeres que padecen una discapacidad mental, como estaba vigente en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) de este país. 

Esta decisión que se dio con 7 votos a favor y 2 en contra, determinó como inconstitucionales los artículos 149 y 150 del COIP ecuatoriano. El primero estipula que: “La persona que haga abortar a una mujer que ha consentido en ello, será sancionada con pena privativa de libertad de 1 a 3 años. La mujer que cause su aborto o permita que otro se lo cause, será sancionada con pena privativa de libertad de 6 meses a 2 años”, por lo que las sanciones será modificadas y el aborto por abuso sexual ya no tenga una pena.

Respecto al artículo 150 se eliminará el siguiente fragmento: ”si el embarazo es consecuencia de una violación en una mujer que padezca de discapacidad mental”; lo que permitirá el aborto por violación en todos los casos y las mujeres no deberán cumplir con ningún criterio. 

De acuerdo con el artículo 150 del COIP, el aborto en este país es posible cuando: “la vida o salud de las mujeres estuviera en riesgo y si era producto de una violación”, pero sólo en aquellas que padecieran una discapacidad mental. 

En redes sociales, ecuatorianas recordaron que este avance es gracias a que en 2019, integrantes de la “Fundación Desafío” y la “Coalición Nacional de Mujeres”, presentaron una demanda de inconstitucionalidad sobre la despenalización del aborto ante la Corte con el fin de legalizar la interrupción del embarazo cuando éste fuera producto de una violación, incesto, estupro, inseminación no consentida o malformación del feto.

Sin embargo esta fue desechada en ese mismo año. “La Asamblea Legislativa negó la posibilidad de despenalizar el aborto, a través de una reforma legislativa al Código Penal. Nosotras estuvimos incidiendo en ese ámbito. Obtuvimos 65 votos, pero necesitábamos 70. Nosotras como “Coalición Desafío” y “Coalición Nacional de Mujeres” ya habíamos puesto una demanda de inconstitucionalidad ante la Corte para desenlazar el aborto desde el espacio de la interpretación”, explicó en entrevista con Cimacnoticias, la directora de la Fundación Desafío, Victoria Gómez de la Torre. 

A esta demanda, dijo, se sumaron otras 6 más, esta vez para reformar la narrativa de los artículos ya mencionados. “En ese marco hemos venido cabildeando e insistido ante la Corte, haciendo plantones para despenalizar el aborto. Eso ha sucedido ayer y estamos contentas porque es un hito. Hay mucho camino por recorrer, pero este dictamen es enorme, tanto por cómo afecta a la sociedad simbólicamente y cómo va a afectar en la protección de salud integral de las mujeres”, añadió. 

En sus cuentas de Twitter, integrantes de colectivos y organizaciones feministas de Ecuador celebraron la noticia como una conquista social que brinda la oportunidad a las ecuatorianas de poder interrumpir sus embarazos por este tipo de violencia sexual, pues reconocieron que en su país existe un contexto de normalización de esta violencia en el ámbito familiar. 

A la par realizaron un pañuelazo verde afuera del recinto de la Corte, donde acompañadas de música y tambores cantaron consignas como: “Decidir es nuestro derecho” y “Aquí están, estos son, los que quieren la violación”. Acciones que también desarrollaron en redes sociales bajo los hashtag #AbortoPorViolación y #EsUrgenteCorte. 

En el mismo escenario también se manifestaron grupos de personas “antiabortistas”, como se autonombran, los cuales proclamaron: “no al aborto, sí a la vida” o “el aborto no es un derecho”. Según un medios de comunicación de este país, se presentaron algunos enfrentamientos entre los dos grupos durante la vigilia de la votación. 

“Era urgente y es lo mínimo, porque las sobrevivientes de violencia sexual deben poder decidir abortar sin verse en riesgo de ser encarceladas o de recurrir a abortos inseguros. Ya torturaron a niñas, adolescentes y mujeres adultas con capacidad abortar obligándolas a maternar”, declararon defensoras de DH en un comunicado. 

Datos de Surkurna, organización feminista que defiende los Derechos Humanos de las mujeres, revelaron que casi 250 ecuatorianas han sido judicializadas en el sistema de salud porque se tiene la sospecha de que ellas se provocaron un aborto cuando estos son resultados de partos prematuros. 

Además, registraron que 85 por ciento del casi medio millón de ecuatorianas “han abortado de manera insegura o mediante autoinducción” entre 2004 y 201; mientras  que todos los días, 5 niñas de entre 10 y 14 años de edad presentan embarazos debido a la violencia sexual que viven. 

En suma, documentó que un cuarto de ecuatorianas han sido víctimas de violencia sexual, de las cuales 25.7 por ciento lo fueron antes de los 18 años. De todas las mujeres, adolescentes y niñas víctimas de esta violencia, sólo 10.8 por ciento de los casos consiguieron interponer una denuncia, “por miedo a las amenazas, porque temen que no les crean o porque deciden callar ellas o sus familias”, detalló en su Informe “Acceso a la Justicia de las Mujeres en Ecuador” en 2018. 

“Defendemos a mujeres que son judicializadas por aborto, varias de ellas son víctimas de violencia sexual.  Ahora mismo tenemos dos casos, uno en Santo Domingo y dos en la Provincia de Imbabura, donde existe este tipo de circunstancias, donde no se persigue al violador porque la ley está hecha para seguir a las víctimas o a las sobrevivientes. La fiscalía nos dice que hay más de 500 casos de mujeres que han sido judicializadas por esto”, declaró la directora de Surkuna, Ana Vera en un video. 

Las integrantes de las colectivas recordaron a Paola Guzmán, joven de 16 años de edad, quien fue víctima de abuso sexual por un profesor en 2002. Ella presentó un embarazo producto de esta violencia, lo que la llevó a suicidarse. Luego de 18 años y sin culpables, el caso de Paola llegó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH). Este órgano encontró al Estado de Ecuador como responsable por la violencia sexual sufrida por la joven. 

En 2020, el Estado de Ecuador le ofreció una disculpa pública a la familia de Paola Guzmán, sin embargo, el agresor sigue prófugo hasta el momento.  

Ahora, las y los jueces de la Corte Constitucional tienen la responsabilidad de exigir a la Asamblea Nacional la reforma de los artículos 149 y 150 del COIP o emitir una sentencia modulatoria (técnica utilizada por las y los jueces para determinar el sentido o sentidos en que debe o no debe ser interpretada una disposición), en la que establezca plazos y una directriz para la modificación del COIP. 

21/AEG/LGL

“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias“.

Soto Espinosa, A. J. (2021). Despenaliza Corte Constitucional de Ecuador aborto por violación. CIMAC Noticias. Recuperado el 30 de abril de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/04/29/despenaliza-corte-constitucional-de-ecuador-aborto-por-violacion

COVID-19: pueblos indígenas temen el impacto de la segunda ola de la pandemia

Yvette Sierra Praeli | Mongabay Latam

Jueves 28 de enero de 2021

  • Hasta noviembre de 2020, la Red Eclesial Panamazónica y Coica contabilizaron más de 73 mil contagios entre la población indígena de la Amazonía, cifra que será actualizada en los próximos días. Los pueblos indígenas se alistan hoy para el cierre de sus territorios y el uso de medicina tradicional, que es lo que están aplicando desde el inicio de la emergencia sanitaria.
  • Las organizaciones indígenas reclaman por una distribución equitativa de las vacunas para los pueblos amazónicos.

La información sobre los casos de COVID-19 que llega desde el Estado de Amazonas, en Brasil, causa angustia. Reportes de personas que fallecen por falta de oxígeno, de hospitales que han colapsado o la impotencia de quienes no logran llegar hasta un centro de atención por vivir en áreas muy distantes. Todo lo que se vive hoy evoca los meses más críticos de la pandemia durante el 2020, cuando las cifras de contagios y fallecidos se dispararon.

Pero Brasil no es el único país que enfrenta nuevamente este incremento acelerado de casos. Bolivia, Colombia y Perú han visto cómo el número de contagios y defunciones ha ido aumentando desde fines de diciembre. La llamada segunda ola del COVID-19 ya se instaló en Latinoamérica.

COVID 19 en indígenas de Ecuador. Pruebas rápidas de COVID-19 para miembros de la nacionalidad siekopai, comunidad de San Pablo, Territorio Siekopai, Sucumbios, Amazonia ecuatoriana, el 27 de abril 2020. Foto Luke Weiss / Amazon Frontlines y Alianza Ceibo.
Pruebas rápidas de COVID-19 para miembros de la nacionalidad siekopai, comunidad de San Pablo, Territorio Siekopai, Sucumbios, Amazonia ecuatoriana, el 27 de abril 2020. Foto Luke Weiss / Amazon Frontlines y Alianza Ceibo.

Esta situación ha despertado la preocupación de los líderes indígenas de los países amazónicos, luego de que las comunidades nativas resultaran fuertemente afectadas durante la primera ola de la pandemia.

La semana pasada, la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica) hizo un llamado a los gobiernos nacionales y federales —en el caso de Brasil— para que se implementen barreras sanitarias y cercos epidemiológicos, además que se garantice la atención médica en los territorios de los pueblos indígenas de la Amazonía.

“Hemos decretado alerta máxima en las fronteras indígenas con Brasil, es decir, por el Río Negro, Guainia y Amazonas entre Colombia y Venezuela, en todas las fronteras indígenas con Perú y Bolivia, en Surinam y Guyana”, dice José Gregorio Díaz Mirabal, coordinador general de Coica.

Vanda Ortega Witoto fue la primeira indígena vacunada en el Estado de Amazonas, en Brasil. Foto: COIAB

Según el reporte de la Red Eclesial Panamazónica que monitorea el COVID-19 en la Amazonía de los nueve países de Sudamérica, en el último mes —entre el 21 de diciembre de 2020 y el 25 de enero de 2021— la cifra de casos positivos entre la población general de la cuenca amazónica alcanzó los 231 374, mientras que en el mismo periodo se registraron 6792 fallecidos.

Desde el inicio de la pandemia la cifra total de personas positivas al coronavirus —incluida población indígena y no indígena— suma 1 841 504 en la Amazonía de los nueve países que la integran, mientras que los fallecidos alcanzan los 44 539, según REPAM. Ahora mismo esta institución, en alianza con Coica, trabaja en la actualización del número de contagios solo en pueblos indígenas, que hasta noviembre de 2020 superaba los 73 mil casos.

Mientras tanto, un toque de queda de 24 horas ha sido impuesto en Manaos, la capital del estado brasileño de Amazonas, desde el 25 de enero debido al colapso de los servicios de salud y la falta de oxígeno para atender a los pacientes afectados por coronavirus.

Lee más | El COVID-19 golpeó fuertemente a los pueblos indígenas en el 2020

Prevención en pueblos indígenas de Perú

“El año pasado solo éramos tres, pero nos hemos defendido”, recuerda Omar Montes, obstetra del Centro de Salud de la comunidad nativa Bellavista de Callaru, en la región Loreto, Perú, que durante los primeros meses de la pandemia le hizo frente al coronavirus sin medicinas, sin pruebas de descarte y con solo dos personas de apoyo con quienes recorrió las cinco comunidades tikuna que pertenecen a su centro de salud. Estas comunidades tikuna vivieron su peor momento en mayo de 2020, cuando en solo una semana fallecieron siete personas por COVID-19.

En la comunidad nativa Bellavista de Callaru se mantiene las medidas de prevención para evitar un nuevo incremento del coronavirus. Foto: Omar Montes

Desde entonces, en Bellavista de Callaru y las comunidades cercanas no se ha bajado la guardia, sobre todo porque se trata de una zona de riesgo por estar ubicada en la triple frontera entre Perú, Colombia y Brasil, donde se ubica el estado de Amazonas de este último país que actualmente está desbordado por un incremento de los contagios del coronavirus.

Por eso, la vigilancia en las comunidades tikuna es permanente —cuenta Montes— quien además señala que desde agosto de 2020 llegó a Bellavista de Callaru un equipo de atención al COVID-19 del Ministerio de Salud. “Cada mes se reportan entre 10 y 20 casos positivos, pero nadie más ha fallecido desde mayo”, comenta Montes y menciona que este mes son 11 las personas positivas al coronavirus en este sector.

Montes explica, además, que permanecen en alerta por el riesgo que significa estar en una zona de frontera con Brasil. “Las personas van a Tabatinga (Brasil) para hacer sus compras. No hay prohibiciones”, comenta.

Según la Sala de población indígena con COVID-19 del Ministerio de Salud de Perú, la región Ucayali tiene actualmente las provincias con mayor cantidad de casos confirmados de COVID-19 entre la población indígena. El reporte de 14 días —hasta el 17 de enero— indica que los pueblos amahuaca y asháninka, en la provincia de Atalaya, han reportado más de 50 casos de coronavirus.

Omar Montes permanece en la primera línea de atención en el pueblo tikina, en la frontera de Perú, Colombia y Brasil. Foto: Archivo personal Omar Montes.

En la lista le siguen el pueblo asháninka de Satipo, en la región Junín, con 14 casos y el pueblo kichwa, en la provincia de El Dorado, en San Martín, con 13 casos. La curva a nivel nacional muestra una ligera alza desde diciembre de 2021.

Las comunidades nativas de Ucayali también tuvieron una primera ola devastadora durante el 2020. “En estos momentos tenemos diez pacientes. Hasta ayer eran nueve y acaba de llegar uno más”, dice al teléfono Jorge Soria, líder del llamado Comando Matico, un grupo de voluntarios indígenas que utiliza la medicina tradicional para atender a las personas de las comunidades nativas contagiadas por COVID-19.

Junín es otra de las regiones con alto nivel de contagio de coronavirus en Perú. Sin embargo, en las 53 comunidades indígenas que pertenecen a la Central Asháninka del Río Ene (CARE), desde que empezó la pandemia, no se han reportado casos de COVID-19. —Oficialmente no hay casos de COVID reportados a la red de salud de Satipo—, asegura Irupé Cañari, asesora legal de CARE.

Apenas se dictaron las medidas de confinamiento en Perú, las comunidades de CARE se organizaron para cerrar el ingreso a sus comunidades. Desde marzo del 2020, los pueblos asháninkas de Satipo, en Junín, evitaron movilizarse fuera de sus territorios y no hubo desabastecimiento —asegura Cañari— mientras que el comercio de sus productos, como el plátano, no se detuvo. “Se organizaron y trasladaron todos sus productos en un solo viaje usando todos los protocolos de bioseguridad”.

Los pueblos asháninkas de la selva central de Perú cerraron sus territorios desde el inicio de la pandemia. Foto: Agencia Andina.

El problema que ahora se está presentando en las comunidades asháninka es la presencia de dengue. Cañari señala que ya se han reportado más de 20 casos desde setiembre de 2020. “No se ha activado ningún plan de atención ni respuesta para el dengue. Todo está enfocado en el COVID-19”.

Cañari dice que la atención de la pandemia no debe ser motivo para que se deje de lado otras afecciones, como la que se está presentando. “Si bien estamos en un contexto de una segunda ola, tenemos otras enfermedades que ameritan atención”.

“Estamos expectantes y vigilantes frente a las disposiciones del Estado”, dice Cañari, sobre las medidas que pueda adoptar el gobierno ante la segunda ola del coronavirus y agrega que en las comunidades mantendrán las medidas adoptadas hasta ahora, incluyendo el uso de medicina tradicional como lo han hecho la mayoría de pueblos indígenas en la Amazonía.

La doctora en geografía de la salud e investigadora de la Unidad de Ciudadanía Intercultural y Salud Indígena de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Carol Zavaleta, señala que el personal de salud de la Amazonía se debe mantener en alerta para la vigilancia no solo del COVID-19, sino también de otras afecciones como el dengue, de tal forma que se pueda realizar diagnóstico y atención rápida.

Pueblos indígenas solicitan atención en los puestos de salud de las comunidades. Foto: Ministerio de Cultura.

Zavaleta explica, además, que la pandemia del coronavirus ha llevado a los pueblos indígenas a recuperar plantas que no usaban, así como a mantener sus prácticas de medicina tradicional para enfrentar al virus. Recordó que la mortalidad no se ha presentado en igual intensidad en todos los pueblos indígenas amazónicos. “Por ejemplo, en la primera ola no hubo muertos entre los indígenas Shawi, a diferencia de lo que pasó con los Kichwa”. Por tanto, considera que es necesario impulsar investigaciones en la Amazonía que tome en cuenta factores como la demografía, comorbilidades, el historial de infecciones de los pueblos, así como el clima y características de cada lugar.

En ese sentido, Zavaleta menciona que se ha iniciado una investigación en 14 países con población indígena a nivel mundial, entre ellos Perú y Bolivia. Esta investigación busca evaluar los impactos del COVID-19 y la interacción entre la pandemia, los efectos del cambio climático y la seguridad alimentaria en poblaciones con mayor vulnerabilidad. En Perú, la investigación, a cargo de Zavaleta, se realizará en comunidades indígenas de las regiones de Loreto y Junín.

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Cierre de fronteras y medicina tradicional en Ecuador y Colombia

“No hemos recibido alertas por COVID-19 desde ningún territorio”, asegura Andrés Tapia, líder indígena de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae).

Covid19 llega a pueblos indígenas. Las poblaciones indígenas tienen un desabastecimiento de alimentos en el aislamiento social. Foto: Valentina Tuchie.
Según los líderes indígenas, la mortalidad en las comunidades amazónicas fue menor a la registrada en las ciudades. Foto: Valentina Tuchie.

Tapia recuerda que durante la primera ola del coronavirus los contagios fueron masivos en los 11 territorios indígenas de Ecuador. “Tuvimos un 80 % de incidencia, pero la mortalidad fue inferior al promedio nacional”, señala el líder indígena y asegura que esta menor mortalidad se debió al uso de medicina tradicional.

El líder indígena de Confeniae menciona que los pueblos amazónicos han reforzado sus medidas de prevención ante el nuevo incremento de casos en las ciudades, por lo tanto, la organización indígena ha suspendido sus asambleas y se ha pedido evitar encuentros masivos. “También hemos implementado mecanismos de coordinación con el sector salud, además de contar con tanques de oxígeno y realizar pruebas de descarte”.

Según Repam, desde que se inició la pandemia han fallecido 391 personas por COVID-19 en la Amazonía ecuatoriana. Este país padeció una devastadora primera ola que tuvo su epicentro en la ciudad costera de Guayaquil. Actualmente es uno de los pocos países Latinoamericanos que ya ha iniciado la vacunación contra el coronavirus.

El 21 de enero, Ecuador empezó su plan de vacunación nacional. En esta primera etapa se aplicarán 8000 dosis de la vacuna de Pfizer – BioNtech entre el personal de salud y adultos mayores. El gobierno ya ha asegurado la adquisición de dos millones de vacunas de este mismo laboratorio y 17 millones de dosis más de otros tres laboratorios.

La vacunación se ha iniciado en algunos países de Latinoamérica. Foto. Agencia Andina.

Hasta el momento —señala Tapia— no se ha coordinado con el gobierno cómo implementar la vacunación en las comunidades nativas. “No hemos tenido ningún tipo de acercamiento, no sabemos cómo está prevista la vacunación”.

En Colombia, el líder indígena Jhoe Sauca, del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), asegura que los pueblos indígenas de los territorios del Cauca y Nariño se han protegido del coronavirus mediante el uso de plantas medicinales y con los controles de la guardia indígena en sus territorios. “En el Cauca estamos en alerta roja y los hospitales de Popayán están en un 96 % de ocupación. Pero los casos de indígenas afectados son muy pocos. Utilizamos nuestro conocimiento ancestral para cuidarnos”.

Sauca explica que el CRIC mantiene un trabajo articulado con todas las comunidades del Cauca para reforzar sus medidas de prevención: que cada comunero cuente con implementos de bioseguridad, controlar los recorridos en sus territorios y protegerse de una manera integral con una alimentación sana y el consumo de plantas tradicionales.

En Colombia —indica Sauco— el porcentaje de fallecidos en las comunidades indígenas es menor al registro de las ciudades.https://www.youtube.com/embed/LB5i1pCwQxk

Fany Kuiru Castro, lideresa indígena del pueblo Uitoto y Coordinadora de Mujer, Juventud, Niñez y Familia de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC), señala que en la Amazonía colombiana no se cuenta con información precisa sobre la cantidad de contagios ni fallecidos que ha ocasionado el COVID-19 hasta el momento.

La representante de la OPIAC confirmó que la zona de la triple frontera con Perú y Brasil ha sido cerrada por disposición del gobierno colombiano, debido al incremento de casos principalmente en el estado fronterizo de Amazonas, en Brasil. A la lideresa indígena le preocupa la seguridad alimentaria de los pueblos amazónicos, principalmente en períodos de cierre de vías, pues muchas de las comunidades quedan desabastecidas y no hay comunicación con los pueblos más alejados.

Colombia ya superó la barrera de los 2 millones de casos positivos de COVID-19 y la cifra de personas fallecidas supera las 50 mil. En esta segunda ola de la pandemia las defunciones han alcanzado cifras cercanas a las 400 personas por día.

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Bolivia: pueblos indígenas a la deriva

Desde Bolivia, la lideresa indígena Ruth Alipaz dice que los pueblos indígenas están adoptando las mismas medidas que tomaron durante la primera ola para frenar el avance del coronavirus en esta segunda etapa de aumento de casos: el confinamiento en sus territorios y el uso de medicina tradicional.

Los pueblos indígenas de Bolivia han utilizado la medicina tradicional para tratar el COVID-19. Foto: Archivo Mongabay Latam.

“Las tasas de mortalidad han sido muy bajas en los territorios indígenas”, señala Alipaz, representante de la Coordinadora Nacional de Defensa de los Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas (Contiocap) sobre cómo afectó el coronavirus a los pueblos indígenas en Bolivia.

Alipaz lamenta que los municipios hayan desmantelado sus áreas COVID-19 en los centros de salud. “Parece que el nuevo gobierno no tiene ni idea de qué hacer”, dice la lideresa.

El presidente Luis Arce ha pedido a la población “aguantar y resistir” hasta que llegue la vacuna. Este pedido, que ha hecho en más de una ocasión, ha despertado polémica e inquietud entre los bolivianos que actualmente enfrentan el aumento de casos positivos y de fallecidos.

Otro tema que preocupa a Alipaz es la campaña electoral que se realiza actualmente en Bolivia, debido a los llamados a caravanas y reuniones por parte de los partidos políticos.

El 7 de marzo se realizarán las elecciones subnacionales en Bolivia, para elegir a gobernadores departamentales y alcaldes municipales, así como los integrantes de cada uno de estos concejos de gobierno.

“Como ha sucedido en Chuquisaca, las autoridades locales están tomando medidas para frenar los contagios”, comenta Alipaz, en relación al confinamiento que ordenaron las autoridades locales en las comunidades rurales de Limabamba y Tihumayu.

“Prácticamente estamos desamparados por los entes gubernamentales y a merced nuestra”, señala Alex Villca, líder indígena de Contiocap. «En la primera etapa se paralizaron gran parte de las actividades, aunque se mantuvo las actividades extractivas. Sin embargo, ahora todos se movilizan y nos exponen a mayor riesgo. Si esta segunda ola llega a las comunidades será terrible”, agrega.

Villca también señala las deficiencias que existen en los territorios indígenas principalmente por la carencia de insumos como jabón y detergente para el lavado de manos, así como de alcohol, elementos recomendados como medidas de prevención.

“En los territorios indígenas no se puede cumplir el distanciamiento social porque las viviendas son colectivas y en muchos lugares carecemos de agua. Los hermanos acudieron al consumo de plantas medicinales antes de la llegada del virus”, señala Villca.

En una conferencia de COICA realizada el martes 26 de enero, el líder indígena Tomás Candia señaló que en Bolivia han solicitado al gobierno que se cierre la frontera con Brasil, pero hasta el momento no se ha tomado en cuenta este pedido. “Las autoridades no nos escuchan. Hemos perdido a familiares y a líderes en los pueblos de Bolivia”, agrega Candia, dirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB).

A la espera de las vacunas

“Solo en Brasil se está aplicando la vacunación para pueblos indígenas, pero en un porcentaje mínimo, que no es adecuado para la atención que necesitan los pueblos indígenas de Brasil. En los demás países amazónicos no existe en este momento un plan de vacunación específico para pueblos indígenas. Y si lo tienen, ninguno lo ha manifestado”, dice Gregorio Díaz Mirabal, coordinador general de COICA.

Díaz Mirabal agrega que los cinco países de habla hispana —Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia y Ecuador— hay exigencia de parte de las organizaciones indígenas. “Se han enviado cartas a los presidentes para iniciar el diálogo y un plan de articulación. En Brasil se está luchando para que sea justa y equitativa la vacuna”.

Organizaciones indígenas reclaman distribución equitativa de las vacunas. Foto: Agencia Andina.

Durante la conferencia que brindó el martes 26, Díaz Mirabal recordó que las organizaciones indígenas están pidiendo que se organice un cerco epidemiológico para las comunidades indígenas de tal manera que se detenga la propagación del virus. Asimismo, hizo un llamado al programa de vacunación COVAX Facility —proyecto de colaboración mundial para el acceso equitativo a las vacunas— para que se incorpore a los pueblos indígenas en los planes de distribución de la inmunización.

Desde Brasil, Francinara Soares, Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña, dijo que en ese país el COVID-19 está afectando a los pueblos amazónicos de manera devastadora. “Empezó en Manaos, pero se está extendiendo a otros estados como Pará y Rondonia”.

Soares dijo que  esta es una “guerra contra el covid, contra el tiempo y contra un presidente que trata la pandemia como si se tratase de una gripe”, en relación al tratamiento que el mandatario Jair Bolsonaro le ha dado a la pandemia. “Somos los más afectados por la negligencia del Estado y del poder público”.

Imagen principal: Pueblo indígena de Ecuador. Foto: Archivo Mongabay Latam. 

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Sierra Praeli, Y. (2021). COVID-19: pueblos indígenas temen el impacto de la segunda ola de la pandemia. Mongabay Latam. Recuperado el 8 de febrero de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/01/covid-19-pueblos-indigenas-temen-el-impacto-de-la-segunda-ola-de-la-pandemia/

Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris facilitarán a clientes acceso a pruebas Covid-19

Todos los pasajeros que viajen a Estados Unidos a partir del 26 de enero deberán presentar un certificado de una prueba viral negativa.

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Un enfermero realiza una prueba de Covid-19. Foto: EFE.

Roberto Noguez | Forbes

——— | Miercoles 20 de Enero del 2021 | 14:54 pm

A partir del 26 de enero, el gobierno estadounidense requerirá a todos los pasajeros que ingresen a su país una prueba de detención de Covid-19, por lo que Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris apoyarán a sus clientes con descuentos en laboratorio o facilidades para hacerlas de forma rápida y económica.

De hecho, Grupo Aeroméxico concretó acuerdos con Lapi Laboratorio Médico y Laboratorio Médico del Chopo, los cuales ofrecerán descuentos y otros beneficios exclusivos a los viajeros que cuenten con una reservación vigente con la aerolínea o con su socio Delta Air Lines para la detección por PCR o Prueba Rápida para Detección de Antígenos.

Laboratorio Médico del Chopo, tiene cobertura en 23 estados de la República y cuenta con alrededor de 60 sucursales que ofrecen el servicio de pruebas Covid-19, por lo que pondrá a disposición de los clientes de la aerolínea una línea exclusiva que estará disponible a partir del 22 de enero: desde Guadalajara y Monterrey al 33 8995 2360, desde Cancún al 99 8800 2157, Ciudad de México y resto de la República al 55 8650 8509, para agendar cita y realizar el pago. 

A su vez, Lapi Laboratorio Médico brindará descuentos especiales para viajeros en general y servicios exclusivos para Club Premier, la compra podrá realizarse las 24 horas del día en su sitio web, con entrega de resultados en idioma inglés y español.

 “Los esfuerzos de Aeroméxico, Lapi y Chopo contribuyen a la lucha contra la propagación del virus, a través de procesos de calidad y confiabilidad en las pruebas aplicadas por los laboratorios, con la finalidad de reducir las cadenas de contagio”, aseguró.

Los sitios donde opera que solicitan alguna prueba son: Canadá, Guatemala, El Salvador, Perú, Ecuador, Argentina, Chile, Brasil, Holanda, Francia, Corea del Sur y recientemente Estados Unidos a partir del 26 de enero

A su vez, Viva Aerobus informó la semana pasada que se encuentra trabajando de la mano de las autoridades y grupos aeroportuarios para facilitar a sus pasajeros el cumplimiento de todos los requisitos necesarios para efectuar sus vuelos a Estados Unidos.

Por lo que está en gestiones con los grupos aeroportuarios de Cancún, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey para ofrecer un servicio económico de pruebas virales de Antígenos a los pasajeros que se presenten a su vuelo sin haber realizado su prueba Covid-19, cuyos resultados estarían listos en menos de 30 minutos.

En este sentido, precisó que los pasajeros habrán de mostrar al personal de Viva Aerobus, previo a su vuelo, un comprobante de una prueba viral reciente con resultado negativo o, de ser el caso, una documentación que demuestre su recuperación del Covid-19 y una carta de su proveedor de atención médica o de un funcionario de salud pública en la que se indique que está autorizado a viajar.

“La prioridad de Viva Aerobus es cuidar de la salud y bienestar de todos, cumpliendo con las disposiciones oficiales de todos los países a donde volamos. Por ello, queremos informar a nuestros pasajeros de todos los requisitos necesarios para que puedan efectuar su vuelo, acompañándolos en todo el proceso para que sea ágil y sencillo, resolviendo sus dudas y brindándoles opciones para que puedan volar de manera segura”, afirmó Juan Carlos Zuazua, director general de Viva Aerobus.

En tanto que Volaris dio a conocer que pondrá a disposición de los pasajeros servicio de pruebas rápidas en todos los aeropuertos de México en los que operan rutas hacia Estados Unidos.

“Las pruebas estarán listas en 30 minutos y a precio preferencial para clientes, pues nuestra prioridad es salvaguardar su bienestar en todas las etapas del viaje, en medio de una normalidad que nos exige rápida adaptación para responder a nuevas necesidades”, comentó José Luis Suárez, director ejecutivo de operaciones de Volaris.

Roberto Noguez (2021) Aeroméxico, Viva Aerobus y Volaris facilitarán a clientes acceso a pruebas Covid-19. Forbes. Recuperado el 20 de Enero del 2021 en: https://www.forbes.com.mx/negocios-aeromexico-vivaaerobus-volaris-pruebas/

Latinoamérica está abriendo demasiado pronto, advierte la OPS

América Latina se está apresurando a levantar su confinamiento ante la pandemia de Covid-19, alertó la Organización Panamericana de la Salud.

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Centro de la CDMX. Foto: Angélica Escobar / Forbes México.

Forbes Staff | Forbes

Reuters | Miércoles 16 Septiembre 2020 | 3:08 pm

Los países de América Latina han comenzado a reanudar su vida social y pública en momentos en que la pandemia del coronavirus aún requiere importantes intervenciones de control, dijo el miércoles la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne.

En una sesión informativa virtual desde Washington con otros directores de la OPS, Etienne explicó que los casos de coronavirus en la frontera entre Colombia y Venezuela se han multiplicado por 10 en las últimas 2 semanas.

Dentro del Caribe, muchas islas más grandes como Jamaica, las Bahamas y República Dominicana también están experimentando “picos drásticos” de contagios, agregó Etienne, antes de mencionar que las tasas de mortalidad están aumentando en áreas de México, Bolivia, Costa Rica y Ecuador.

“Sin embargo, nuestra región ha comenzado a reanudar la vida social y pública casi normal en un momento en que el COVID-19 todavía requiere importantes intervenciones de control”, dijo Etienne, una médica nacida en Dominica.

“Debemos tener claro que abrir demasiado pronto le da a este virus más espacio para propagarse y pone a nuestras poblaciones en mayor riesgo”, agregó.

América, la región más golpeada por la pandemia en el mundo, sobrepasó recientemente las 500,000 muertes y 15 millones de casos de coronavirus. La región cuenta con cuatro de los tres países con más muertos en el mundo: Estados Unidos, Brasil y México.

Etienne pidió a los gobiernos de la región que monitoreen los viajes con mucho cuidado porque la reapertura puede generar retrocesos, lo que ha sucedido en el Caribe, donde varios países que prácticamente no tenían casos, experimentaron picos a medida que reanudaron el turismo, vital para sus economías.

Forbes Staff (2020) Latinoamérica está abriendo demasiado pronto, advierte la OPS. Forbes. Recuperado el 16 Septiembre del 2020 en: https://www.forbes.com.mx/latinoamerica-esta-abriendo-demasiado-pronto-advierte-la-ops/