Falso que el uso de mascarillas pueda producir hipoxia

Verificado.com.mx, Republicado con información de la Red LATAM Chequea

En redes sociodigitales circula un mensaje que se asegura que la “hipoxia”, condición en la que los tejidos no se oxigenan adecuadamente, se relaciona con el uso de mascarillas. Integrantes de LATAM Chequea conversaron con especialistas médicos que afirman que esta cadena desinforma sobre el uso de material de prevención del contagio de la COVID-19.

Circula en redes sociales y por cadenas de WhatsApp de distintos países que “el abuso de mascarillas causa hipoxia” (déficit de oxígeno en un organismo). Esto es falso.

Las y los expertos señalan que los tejidos del tapabocas dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas, y además destacan que no existe ningún estudio científico que indique que el uso de mascarillas pueda producir hipoxia.

Esto ya fue verificado por fact-checkers integrantes de la iniciativa regional llamada LatamChequea, dedicada entre otros temas a desmentir desinformaciones sobre la pandemia que circulan en redes sociales.

Chequeado (Argentina) Maldito Bulo (España), Efecto Cocuyo (Venezuela), Fáctica (Guatemala) Bolivia Verifica y Ecuador Chequea encontraron que la desinformación estaba circulando en sus países y la desmintieron.

¿Qué es “hipoxia”? El Diccionario Médico-Biológico, Histórico y Etimológico de la Universidad de Salamanca define la hipoxia como un “estado que presenta un organismo viviente sometido a un régimen respiratorio con déficit de oxígeno”.

Se le define como una condición en la que, por diversas causas, los tejidos del organismo no reciben suficiente oxígeno.

En el texto de la desinformación se indica: “El uso prolongado de la mascarilla produce hipoxia [N. de la R.: . Respirar una y otra vez aire exhalado se convierte en dióxido de carbono, por eso nos sentimos mareados”. Esto es falso.

En el caso de Guatemala, Fáctica entrevistó al infectólogo pediatra y miembro de la Asociación Guatemalteca de Enfermedades Infecciosas (AGEI), Carlos Grazioso Aragón la define como una condición respiratoria en la que hay falta de oxígeno en el cuerpo.

“Es muy difícil que una persona sana, que utiliza mascarilla, tenga esta complicación. Podría existir alguna molestia en personas con problemas respiratorios previos, que utilicen mascarillas como la N95 por tiempos prolongados, debido al sellado que tienen para el paso del aire”, explica.

En el caso de España, Maldito Bulo citó a María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, quien fue tajante: “No, el uso de mascarillas no produce hipoxia”.

De acuerdo con la experta, las mascarillas permiten la entrada de aire por los laterales y la parte superior, así entra el oxígeno y se elimina el dióxido de carbono.

“Además, los tejidos utilizados dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas. Respiramos oxígeno mezclado con nitrógeno y espiramos CO2, que también es un gas. Si fuera cierto, los cirujanos que intervienen durante varias horas, estarían muertos y no sólo cansados”, explicó.

En esto coincidió la médica cirujana María Jesús Martínez Aquino, citada por Efecto Cocuyo, quien explicó que “las mascarillas médicas están diseñadas para permitir que haya intercambio gaseoso: entre oxígeno y salga dióxido de carbono sin permitir que entren moléculas o partículas más grandes”; y que, por ejemplo, en una cirugía de 12 horas no hay cambio ni remoción de la mascarilla.

Jim Cedeño, presidente del Colegio de Médicos del Guayas de Ecuador, explicó a Ecuador Chequea que las mascarillas dejan respirar con normalidad, y que no es cierto que produzcan daños.

Además, el epidemiólogo e investigador de la Universidad de Nueva Gales del Sur Abrar Chughtai, citado también en la verificación española, precisó que no existe ningún estudio científico que indique que el uso de mascarillas pueda producir hipoxia.

Edgar González Barreno, coordinador académico del Programa de Medicina Comunitaria en la Universidad Rafael Landívar y magíster en Salud Pública y Epidemiología entrevistado por Fáctica, aseguró que una mascarilla no podría generar hipoxia en una persona, sin embargo, puntualiza que es necesaria la precaución con las mascarillas hechizas.

“Hay personas que han hecho mascarillas con plástico o con telas muy gruesas. Estas sí podrían obstruir el paso del aire”, explica González Barreno, y recomienda que si hay personas que necesitan elaborar su propia mascarilla, utilicen algodón. “También deben cuidar que algún material diferente podría producir alergias”, agrega.

“Esta complicación no sucedería con una mascarilla de tela u otros tipos de mascarillas comunes que se usan hoy”, dice Grazioso, quien agrega que la hipoxia podría presentarse en personas con infecciones respiratorias graves, personas ancianas o en niños muy pequeños. “Por eso no se recomienda colocar mascarillas a niñas y niños menores a 2 años”.

González Barreno explica que las primeras señales de hipoxia son la coloración azulada en los labios o puntas de los dedos de pies o manos, que usualmente sucede a personas con problemas crónicos pulmonares o cardiacos, cuando hay obstrucción de las vías respiratorias o en personas con cuadros de ansiedad que suelen hiperventilar (aceleración de la respiración). “Lo ideal es que si las personas saben que tienen estos problemas, no salgan de casa”, enfatiza.

Recomendaciones de la OMS sobre las mascarillas

Sobre el uso de las mascarillas de forma masiva, la Organización Mundial de Salud (OMS) ha recomendado que su uso sea exclusivo para personas que tienen tos o que estornudan, mientras que si una persona está sana solo debe portarla cuando atienda a alguien de quien sospeche que pueda tener una infección respiratoria.

“Tenga en cuenta que existe una escasez global de máscaras médicas. Éstas deben reservarse tanto como sea posible para los trabajadores de la salud”, asegura la OMS.

Sin embargo, la OMS recomienda a quienes eligen utilizarla sin presentar síntomas, que siempre deben lavarse las manos con desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón, antes de tocar la mascarilla.

Para un uso adecuado de la máscara médica, la OMS señala una serie de pasos a seguir:

  • Tomar la mascarilla e inspeccionarla en busca de rasgaduras.
  • Orientar el lado superior (tira de metal) y el lado que debe quedar hacia afuera (lado coloreado).
  • Cubrir nariz, boca y barbilla.
  • No tocar la máscara mientras la usa para protegerse.
  • Después de utilizarla, quítese la máscara con las manos limpias, retire los lazos elásticos de detrás de las orejas sin tocar su boca y evite tocar superficies potencialmente contaminadas.
  • Deseche la máscara en un recipiente cerrado. No reutilice la máscara.
  • Realice el lavado de manos con desinfectante a base de alcohol o agua y jabón.

Grazioso recomienda que si una persona sin síntomas comienza a tener complicaciones al respirar, es recomendable que se retire la mascarilla, teniendo las manos limpias, para recuperar la oxigenación. “Por su uso constante, hay que estar atentos, pero es muy difícil que a una persona sana y sin condiciones subyacentes vaya a causarle una hipoxia”.

En resumen, existen mínimas probabilidades de presentar una hipoxia por la falta de oxígeno que pudiera provocar el utilizar una mascarilla. Esta cadena que circula en redes sociales, es desinformación.

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