Una marca de mujeres indígenas para generar autonomía económica con identidad

Agustina Paz Frontera | LatFem

Martes 22 de septiembre de 2020

El 20 de septiembre nació “Hacedoras por el Buen Vivir”, una marca colectiva, impulsada y gestada por hermanas indígenas de distintos territorios organizadas en el Movimiento de Mujeres Indígenas
por el Buen Vivir. La marca, que incluye una plataforma para el comercio de productos creados por mujeres indígenas, nace del “deseo de caminar hacia la autogestión y el fortalecimiento de nuestra autonomía económica desde nuestra identidad”. Prestá atención, podés aportar para que la plataforma esté disponible en pocas semanas.

Se ha dicho lo suficiente que si la pandemia desató una crisis sin precedentes es porque ya habitábamos una crisis social y ambiental que dejaba a las grandes mayorías en situación de precariedad. En cambio, no se ha hablado tanto de los atajos para construir soluciones, como las iniciativas que lleva adelante el Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, en particular la creación de una marca específica para las hechuras realizadas por las mujeres indígenas, que si ya estaban aisladas, hoy con la pandemia encuentran aun más difícil comerciar sus productos para lograr la subsistencia económica e identitaria.

Hacedoras por el Buen Vivir es una marca y una plataforma que estará disponible en pocas semanas. Surgió como proyecto hace más de dos años dentro del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir, con el objetivo de “compartir al mundo los saberes, arte y artesanías de nosotras, quienes continuamos habitando y defendiendo los territorios en armonía con la naturaleza”, expresa un comunicado redactado por el Movimiento. En la plataforma, las mujeres indígenas podrán ofrecer y cualquier persona comprar arte textil, alfarería, cestería, telar y una gran variedad de propuestas con identidad ancestral.

Imagen promocional del Festival Plurinacional donde se presentó la marca

Con una ceremonia de agradecimiento a la madre tierra y al fuego, la hermana mapuche tehuelche Vilma Díaz y Zárate dio inicio el 20 de septiembre al Festival Plurinacional de Hacedoras por el Buen Vivir. Luego, Aye, Llanka y Dai, tres jóvenes pertenecientes a la Nación Quechua y a la Nación Mapuche dieron la bienvenida en Youtube a las más de mil personas que esperaban el encuentro. “En este Festival se presenta la marca Hacedoras por el Buen Vivir”, comentaron las jóvenes, un proyecto que busca fomentar la producción desde los conocimientos ancestrales heredados y transmitidos por generaciones de mujeres a mujeres. 

Desde las pantallas que permiten llegar “al nuevo entorno virtual global”, como dijo Moira Millán luego de las tres jóvenes indígenas, la nueva marca plantea contrarrestar la explotación de las hacedoras que producen un arte luego comerciado para el turismo recibiendo migajas a cambio. “Tenemos que echar mano a esa realidad socioeconómica y ver cómo la transformamos”, insistió Millán. 

El lanzamiento de la marca es para las hermanas del Movimiento de Mujeres Indígenas un acontecimiento histórico que indica “el comienzo de un nuevo paradigma de modelo económico a través del cual buscamos la reciprocidad con la naturaleza. Nuestra marca colectiva es ecológica e identitaria”.

Nélida Curia se encuentra en El Bolsón, provincia de Río Negro, ella es mapuche pehuenche; en diálogo con LatFem cuenta que por la pandemia la mayoría de lxs productores y artesanxs están “sin poder ir a las ferias y sin tener una forma de vender porque no hay turismo, así que creemos que esto va a ser un paliativo para esos tiempos y para un futuro”. Además, Nélida señala que Hacedoras es una salvaguarda para las hermanas mayores “que siguen haciendo sus trabajos y cada vez se dificulta más viajar para ir a ferias”. 

“La creación de esta marca para nosotras es un sueño hecho realidad y una salida laboral”, dice Karumanta Escalada, mujer quechua aba guaraní, nacida y criada en Salta pero habitante hoy de La Pampa. Para ella, otra virtud de la marca es que permite que los productos rompan las fronteras regionales, que puedan circular por otros territorios en los que no suelen circular porque el comercio de este tipo de objetos suele estar circunscripto a una región específica. Kurumanta hace varios productos: bijouterie, colgantes con caña, caminitos en telar, bolsos de aguayo, entre otras cosas.

La aplicación de Hacedoras por el Buen Vivir “va a estar en el celular accesible a todas las hermanas”, dice Karumanta a LatFem, de esta manera cualquier mujer indígena puede subir su material, ofrecerlo y una persona en cualquier punto del país puede adquirir los productos: “somos 36 naciones que estamos habitando el territorio conocido como Argentina, así que esto tiene que llegar para todos”, argumenta.

“En tiempos en que la pandemia agudizó el empobrecimiento y la hambruna, nosotras estamos decididas a arrebatarle a este sistema de muerte nuestro derecho a vivir”, dicen desde el Movimiento. Hacedoras por el Buen Vivir promueve no solo la autonomía de las mujeres indígenas, sino también un comercio que vincule de forma inmediata a las hacedoras con les compradores. De esta manera se construye memoria para las técnicas y simbologías ancestrales y se genera una economía respetuosa de la identidad y el buen vivir como derecho.

Para aportar al sobrero virtual de Hacedoras por el Buen Vivir:

“El presente artículo es propiedad de LatFem

Paz Frontera, A. (2020). Una marca de mujeres indígenas para generar autonomía económica con identidad. LatFem. Recuperado el 24 de septiembre de 2020 de: https://latfem.org/una-marca-de-mujeres-indigenas-para-generar-autonomia-economica-con-identidad/

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