Depresión afecta a estudiantes universitarios durante pandemia

Clase virtual de la UACM. Foto: Jennifer Muñiz

Jennifer Muñiz Y Sharon Jiménez | Desinformémonos

—- | Jueves 17 de Junio del 2021 | — : —

El coronavirus cambió aceleradamente la forma en que se imparte la educación, ya que la escuela y el hogar se combinan en el mismo espacio tras el cerco epidemiológico que nos confinó en casa desde hace más de un año. Además de los problemas que existen en la educación que reciben aquellos jóvenes con menos recursos, falta de conexión a internet, situaciones familiares y económicas complicadas, tal como nos lo muestra el Informe de Perfil de Estudiante de nuevo ingreso de la UACM del año 2019, existe un problema muy importante: la salud mental de los estudiantes.

El impacto psicológico en estudiantes universitarios mexicanos se vio reflejado por la presencia de síntomas como estrés, problemas para dormir, ansiedad y sobre todo depresión.

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México reveló en mayo de este año que, en la Línea de la Vida, un servicio de atención telefónica para la atención de crisis emocionales, se han atendido 41 mil 412 llamadas entre enero de 2020 y marzo de 2021, todas relacionadas con estados emocionales, tales como ansiedad, depresión, insomnio y tentativa de suicidio. La Línea de la Vida es un servicio dedicado a la atención y promoción de la salud mental, así como a la prevención, recuperación, y rehabilitación de sustancias psicoactivas y emergentes.

El psicólogo Giovanni De La Peña, especialista en estas condiciones de salud, afirma que seguirán aumentando los problemas de salud mental debido a la pandemia de COVID 19.

“Existirán mayores niveles de ansiedad, depresión e ira, las cuales se fueron acumulando en cada persona que estaba en confinamiento, pues no podían expresarlas como suelen hacerlo cotidianamente cuando se podía salir de casa. Si juntamos las noticias catastróficas que día a día se mantuvieron, es posible que afecten a las personas causando mal humor, tristeza, etc.”.

Una de las afectaciones que más se ha intensificado durante esta cuarentena, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la depresión, qué en esta condición psicoafectiva multifactorial, la persona afectada es propensa a cambios emocionales y a sentimientos de tristeza.

Hanna Sánchez

Hanna vive en Iztapalapa y tiene 20 años, y desde que comenzó el confinamiento se encuentra estudiando en línea al igual que muchos estudiantes en el país. Ella narra en entrevista, ha tenido problemas de depresión que ha tenido qué atender “La verdad todo ha sido muy pesado, estoy inscrita a cinco cursos de tres horas cada uno. Si las clases fueran presenciales no tendría ningún problema con eso, pero las condiciones lo hacen bastante difícil. He estado a punto de rendirme y decir: ya basta, me siento deprimida”, dice Hanna.

La depresión de Hana ha intervenido en sus estudios y eso la mantiene preocupada todo el tiempo, y relata que “además de la depresión he sufrido de insomnio, me cuesta mucho dormir, veo el reloj a las tres, cuatro de la mañana, y tengo clases a las siete. No puedo ni levantarme ni concentrarme. Me cuesta mucho estar tranquila porque pienso y pienso, me canso mentalmente. Me estresa mucho que a veces hay temas que no me entran, el semestre pasado abandoné dos cursos, me sentía sin ganas de seguir, ya no hacía tareas ni entraba a clases”.

¿Por qué está afectando tanto la depresión a los universitarios?, De La Peña explica algunas razones que llevan a los estudiantes a sufrir depresión: “las personas somos seres sociales que estamos en constante movimiento, conociendo y aprendiendo, al quitar eso, el estudiante comienza a ser monótono, al grado de llegar al aburrimiento, desesperación y a no sentirse útil. Parte de la vida es tener un propósito o alguna meta que queremos lograr, pero si solo estamos en casa, nadie nos observa, somos seres con necesidades de aceptación por parte de algún grupo con el cual nos sintamos pertenecientes, esto puede afectar a las personas, y si agregamos la presión que genera estudiar en la universidad, se genera depresión, no es un hecho, pero sí un factor que influye”.

El psicólogo recomienda solicitar ayuda profesional en cuanto se muestren síntomas de depresión: “Cuando observamos a alguien que no se quiere levantar de su cama, que todo le aburre y que no encuentra una motivación para seguir con su vida cotidiana, es necesario pedir ayuda profesional, recurrir a especialistas o grupos de ayuda que puedan levantar el ánimo de la persona. No es recomendable tomarlo a la ligera o pensar que solos pueden. El especialista deberá de dar opciones para el tratamiento, por lo general es encontrar motivación o actividades que la persona vuelva a disfrutar dentro de su vida. Hay que recordar que cada persona es diferente y va a necesitar tratamiento de acuerdo con su diagnóstico”.

Desde los canales virtuales de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México se proporcionan recursos para atención psicológica gratuita, entre las que destaca la línea telefónica del Centro de Investigaciones en Psicoanálisis y Ciencias Sociales (CEPCIS) para brindar apoyo psicológico a los estudiantes uacemitas, una estrategia convenida por ambas instituciones, que contempla el apoyo de especialistas en salud mental que brindan servicio psicológico de forma gratuita a la comunidad de esa universidad. Para brindar ese servicio, los especialistas del CEPCIS solicitan a los estudiantes un correo con su matrícula y nombre completo.

*Este reportaje fue producido por estudiantes del Taller de Periodismo de Investigación del plantel Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM).

El presente articulo es propiedad de Desinformémonos.

Jennifer Muñiz Y Sharon Jiménez (2021) Depresión afecta a estudiantes universitarios durante pandemia. Desinformémonos. Recuperado el 17 de noviembre del 2021 en: https://desinformemonos.org/depresion-afecta-a-estudiantes-universitarios-durante-pandemia/

Niños y niñas, capaces de hacer investigación sobre ellos mismos

Pedro Rendón, IBERO recuperado de Desinformémonos

18 de mayo de 2021

Los niños y niñas son capaces de hacer investigación educativa sobre ellos mismos, por ellos mismos, y en calidad de ‘coinvestigadores’ pueden conseguir que alrededor de ellos se promuevan sus propias iniciativas, dijo la Dra. Heidi Fritz Macías, académica de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

El anterior fue uno de los hallazgos de Fritz en su investigación El proceso de amistad y la cultura de pares en el preescolar. Un estudio de caso donde los niños son coinvestigadores (con la cual se tituló del Doctorado Interinstitucional en Educación), en la que hizo uso del ‘método mosaico’; que consiste en el empleo de una diversidad de estrategias que permiten recuperar la voz de los niños/as, para escucharlos en su vida diaria, oír sus experiencias y ver su protagonismo como “expertos y ciudadanos activos en su realidad”.

Para no perder la riqueza del mundo en el que viven las niñas y niños (NN), desconocido para los adultos que hacen investigación educativa, quienes utilizan el método mosaico permiten a los infantes comunicarse y expresar lo que sienten y piensan, porque es más fácil preguntarles a ellas/os qué les interesa, qué les gusta y qué quieren aprender, “a estarlo tratando de identificar o interpretar nosotros como adultos”.

Después de escuchar “de viva voz” la experiencia de pequeños y pequeñas de tres y cuatro años de edad, como  protagonistas de su propia realidad, para entender cómo construyen el proceso de amistad, Fritz concluyó que ésta incluye seis elementos básicos -modelo explicativo desarrollado por ella en su investigación-: autenticidad, iniciativa, cooperación, diversión, complicidad y afectividad; que se dan en un contexto de confianza, respeto, empatía y resolución de problemas.

Para conocer el sentir, pensar y experiencias de las NN, no sólo de manera oral (entrevistas y conversaciones), la investigadora también se comunicó con ellos por medio de las herramientas de las que se disponen en el método mosaico: fotografías, videos, dibujos, sociogramas, esquemas, mapas y recorridos a sus lugares de interés, que los propios pequeños le proporcionaban y a través de los cuales le demostraron que “son capaces de hablar de su realidad y de su mundo”.

Al permitirles tener iniciativa, protagonismo y proponer soluciones a sus propias vidas, las NN se comienzan a involucrar en las situaciones cotidianas que los impactan y los impelen, lo que los hace personas muy situadas en su realidad, críticas y proactivasque, por ejemplo, en la investigación de la académica de la IBERO derivó en que las niñas y niños solicitaran a sus autoridades escolares que les llevarán a conocer una agencia de noticias -lo que ocurrió-, por el interés y gusto que les despertó usar grabadoras y cámaras para hacer entrevistas durante la investigación de Fritz.

Esta democratización y “emparejamiento de poderes” en la investigación educativa que usa el método mosaico implica respetar el derecho de todos los niños y niñas a participar en las decisiones que los involucran; ser bien tratados, protegidos y a que su estado emocional sea respetado; a saber para qué sirven los datos que se están recabando; a conocer los avances y los resultados de la investigación; a estar de acuerdo o no con la interpretación del investigador/a y a que la dé a conocer; y a decidir en qué momento quieren dejar de participar.

Niños/as constructores de cultura con capacidad de agencia

Al dar un contexto, previo a la participación de Fritz, el Dr. Marco Antonio Delgado Fuentes, docente de la Universidad de Derby (Reino Unido), dijo que en el giro posmoderno la investigación cualitativa en educación fue integrando las voces étnicas, las de las mujeres, las de la diversidad sexual y las de otros grupos que se fue entendiendo que formaban parte de la sociedad y que no habían estado propiamente representadas en la investigación; empero, en esta tendencia de la investigación cualitativa no se consideró a los niños y niñas (NN).

Sin embargo, los NN son capaces de construir cultura y tienen su propia cultura infantil. Y es que los NN hablan, intercambian opiniones y logran niveles de desarrollo más altos que cuando están solos; por eso es importante recuperar sus voces, lo que se logra con el método mosaico, un enfoque que busca destacar la voz de los niños, “pero no solamente como una forma de investigar a los niños sino, sobre todo, es una forma de investigar con los niños”, como sujetos activos que están realizando investigación.

En el enfoque posmoderno de Dahlberg y Moss se concibe a los niños como capaces de tener un pensamiento crítico, y cuando se les da la oportunidad, pueden construir cosas más allá de las expectativas que los adultos tienen cuando formulan su pensamiento acerca del preescolar, de la educación inicial (primaria), “pero que normalmente cuando estamos en ambientes muy prescriptivos, como la educación formal, lo que hacemos es que coartamos la posibilidad creativa de los niños; por lo menos en las escuelas”.

Las voces de los NN son cruciales, importantes y permiten tomar decisiones que han revolucionado la forma en la que se entiende cómo aprenden. Entonces, tener la posibilidad de escuchar lo que los niños están haciendo, es reconocer “que lo que podemos ofrecerles es mucho más amplio cuando lo hacemos junto con ellos”.
 
Es así que la sociología, la psicología y la etnografía han colaborado en la construcción de la imagen de un niño con capacidad de agencia, constructor de cultura, que comprende, interactúa y transforma el mundo en que habita. Esta noción está ya influyendo en la forma en la que se investiga a, y con los niños, en asuntos de sus vidas cotidianas, ya sea en las escuelas o en otros espacios.

En el método mosaico, los principios para trabajar con niños en el marco investigativo incluyen una variedad de métodos, para adaptarse a sus formas comunicativas, pues mientras los adultos siguen privilegiando el lenguaje, los niños, incluso quienes están en el periodo de adquisición del lenguaje, pueden comunicar cosas a través de dibujos, de fotografías, de representaciones de diversos tipos, y eso es lo que conforma precisamente al enfoque mosaico.

Es así que, concluyó Delgado: “La participación de los niños y familias en la investigación han generado nuevos temas en la construcción de una imagen de los niños activa, capaz y comprometida con sus compañeros. Existe ya cierta evidencia de que los servicios educativos, sociales y de salud pueden mejorarse y adaptarse a las necesidades de los niños”.

Este material se comparte con autorización de la IBERO

“El presente artículo es propiedad de la IBERO, recuperado de Desinformémonos

Rendón, P. (2021). Niños y niñas, capaces de hacer investigación sobre ellos mismos. Desinformémonos. Recuperado el 19 de mayo de 2021, de https://desinformemonos.org/ninos-y-ninas-capaces-de-hacer-investigacion-sobre-ellos-mismos/

Nueve pesos diarios pueden ayudar a fondear estudios universitarios

La Universidad Ibero Puebla lanzó un programa de fondeo para recabar 10 millones de pesos y mantener los apoyos económicos que reciben seis de cada diez alumnos

Viridiana Rodríguez (@Viridia36252241 ), Lado B (@ladobemx)

12 de mayo de 2021

Lado B
*Foto de portada: cortesía Ibero

Una beca al 100 por ciento, la beca Arrupe, fue la llave que le permitió a Eliel Sánchez cursar sus estudios universitarios, graduarse como abogado y posteriormente estudiar un doctorado en Ciencias Jurídicas en la Universidad de Harvard; en el caso de Marcos Shilon, la beca le permitió estudiar Derecho para dedicarse a la asesoría de organismos internacionales en asuntos relacionados con pueblos originarios, y de esta manera honrar sus orígenes. 

Ambos forman parte de las miles de personas beneficiadas por el programa de becas de la Universidad Iberoamericana, que durante mucho tiempo se sostuvo con recursos propios y que hoy, ante el aumento de solicitudes que trajo la pandemia, requiere de la conformación de un fondo de 10 millones de pesos para garantizar su continuidad.

Así, para nutrir el Fondo Sigue Adelante, se ideó un programa de donantes recurrentes que pueden hacer una aportación mensual de 250 pesos, es decir, menos de nueve pesos diarios que permitirán continuar con el apoyo a 2 mil 500 estudiantes.

También existen esquemas de participación para las empresas que, dependiendo del monto aportado, tienen acceso a una serie de beneficios, como capacitaciones y talleres que requiera su personal, por ejemplo, sobre trabajo remoto.

Mónica Almanza, coordinadora de Procuración de Fondos, comenta que, actualmente en el campus, seis de cada diez jóvenes universitarios reciben algún tipo de apoyo económico o beca (que puede ir del 20 hasta el 100 por ciento dependiendo la necesidad económica y promedio académico).

Con el Fondo Sigue Adelante, la Ibero Puebla recabar 10 millones de pesos y mantener los apoyos económicos que reciben las y los alumnos
Foto: Cortesía Ibero

Y destaca la importancia que este tipo de programas tienen en el aspecto social, debido a que el acceso a la educación disminuye la violencia en las poblaciones, promueve la equidad de género e incluso aleja a la juventud del crimen organizado.

“[Cuando] le damos una oportunidad a chicos como Eliel (…) les [estamos] mostrando alternativas, [estamos] mejorando su calidad de vida y la de su entorno”, dice Almanza.

Por último, la coordinadora comenta que, la filosofía de la Universidad es, además de dar educación de excelencia, que esta sea incluyente: “eso beneficia a chicos [y chicas] que vienen de comunidades muy pobres, que no cuentan con los recursos propios para fondear sus estudios pero que tienen un ímpetu grandísimo y que están decididos a estudiar y a cambiar su realidad y la de su entorno”.

Si te interesa donar para este Fondo da clic aquí.

***Contenido patrocinado***

*Foto de portada: cortesía Ibero

“El presente artículo es propiedad de Lado B

Rodríguez, V. (2021). Nueve pesos diarios pueden ayudar a fondear estudios universitarios. Lado B. Recuperado el 14 de mayo de 2021, de https://www.ladobe.com.mx/2021/05/nueve-pesos-diarios-pueden-ayudar-a-fondear-estudios-universitarios/

Periodistas en la Ciudad de México, entre la precarización y la violencia: académica

Brenda Macía, IBERO, recuperado de Desinformémonos

29 de abril de 2021

Foto: Cuartoscuro

La Dra. Sandra Vera Zambrano, coordinadora del Doctorado en Comunicación de la IBERO, y la doctoranda Ana Leticia Hernández presentaron hallazgos de investigación en el artículo Incidencia de la posición en el espacio social sobre la vocación periodística en la Ciudad de México, trabajo auspiciado por la División de Investigación y Posgrado.

A través de una videocolumna publicada en el canal de YouTube de Investigación y Posgrado de la IBERO, la Dra. Vera Zambrano revela que el ejercicio periodístico en la Ciudad de México se ha pauperizado y son heterogéneas las condiciones económicas, sociales y culturales entre hombres y mujeres periodistas.

Estas conclusiones llegan después de que la investigadora Vera Zambrano y las doctorandas y los doctorandos del posgrado en Comunicación de la IBERO analizaron entrevistas en profundidad realizadas con periodistas y editores.

En el marco del Día Internacional de la Libertad de Prensa, que se conmemora este 3 de mayo, la investigación deja ver un panorama en contra para los profesionales de la información. “Periodistas están mal pagados, no tienen contrato, no tienen prestaciones de ley y tienen que trabajar 24/7… trabajan más tiempo por menos dinero”, afirmó la académica de la IBERO.

La académica refiere que las mujeres periodistas, jóvenes, así como recién egresadas y egresados de universidades con poco prestigio son quienes más sufren las desigualdades económicas, sociales y culturales porque “la profesión reposa en el mito de la motivación y la pasión”, lo que genera frustración y permite la dominación. 

“En universidades menos prestigiosas enseñan a sus estudiantes que al salir al campo laboral tienen que sacrificarse, que es normal que no paguen que es normal que el editor grite”.

Ante este problema, la Dra. Zambrano convoca a encontrar soluciones para detener la disparidad de las condiciones laborales y propone a la comunidad periodística explorar los trabajos de largo aliento, y no apostar sólo por el diarismo y el mercantilismo. 

Las Dra. Sandra Vera es coordinadora editorial de la Revista Iberoamericana de Comunicación (RIC).

Este material se comporte con autorización de la IBERO

“El presente artículo es propiedad de la IBERO recuperado de Desinformémonos

Macía, B. (2021). Periodistas en la Ciudad de México, entre la precarización y la violencia: académica. IBERO. Recuperado el 30 de abril de 2021, de https://desinformemonos.org/periodistas-en-la-ciudad-de-mexico-entre-la-precarizacion-y-la-violencia-academica/

Acceso a educación superior, restringido para jóvenes en situación de pobreza

Pedro Rendón | Desinformémonos.

Miércoles 17 de marzo de 2021.

Del año 2000 a la fecha en México, se duplicó el número de jóvenes que asisten a la educación superior, al aumentar la matrícula de dos millones a poco más de cuatro millones de estudiantes. Sin embargo, este crecimiento es insuficiente, pues sólo cuatro de cada diez mexicanos/as en edad de asistir a la educación superior lo están haciendo, cuando en otros países con un nivel de desarrollo equiparable, como Argentina y Chile, se tiene una cobertura del 90%, señaló la Dra. Marisol Silva Laya, directora de la División de Investigación y Posgrado (DINVP) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Al hablar de los Retos de la equidad educativa en educación superior en México, en el foro virtual Inversión social y equidad en educación superior: retos ante la pandemia, dijo que aunque es notable la expansión de la matrícula, se debe seguir exigiendo la ampliación del acceso, porque no todos los sectores de la población se benefician de este bien común. La masificación de este nivel educativo amplió las oportunidades para los sectores sociales más favorecidos y ocasionó  “una subrepresentación de jóvenes de sectores vulnerables en la matrícula”.

Para dar cuenta de ese acceso restringido a estudiantes de sectores desfavorecidos detalló que, si se divide a las y los jóvenes de 18 a 23 años (edad típica para asistir a la educación superior) por el ingreso económico de sus familias, se encuentra que en el primer decil, el de ingreso más bajo, se halla el 10.3% de mexicanos/as en esa edad; pero sólo representan  el 2.7% del total de la matrícula de educación superior, es decir, no están representados proporcionalmente; hay un volumen importante de jóvenes de este sector que están quedando excluidos.

Esta menor atención al estudiantado proveniente de los sectores más pobres de la sociedad no se limita a su falta de acceso a la educación superior, sino que se agrava por el hecho de que muchos de ellos/as, que sí están estudiando una carrera, no lo hacen en un programa de calidad acreditada. De hecho, solamente el 50% de los universitarios/as en México (dos millones) están inscritos en programas de calidad.

Esto significa que en la educación superior en México “sí se le está dando acceso a jóvenes que habían sido excluidos tradicionalmente, pero falta asegurar que asistan a programas de calidad que promuevan el desarrollo integral de sus capacidades para que ejerzan plenamente su derecho a la educación”. Es preciso evitar que se profundice una desigualdad educativa cualitativa.

La permanencia

Asimismo, la Dra. Silva Laya comentó que no basta con masificar el acceso a la educación superior, sino que se debe atender la permanencia del estudiantado, por lo que las universidades e instituciones de educación superior tienen que comprometerse a apoyar el desarrollo de trayectorias exitosas entre las y los jóvenes.

En esto resulta crítico el primer año en la educación superior, un momento importante en la toma de decisiones que las y los estudiantes inician con gran motivación y compromiso, y que cuenta con periodos clave de transición durante los cuales los universitarios necesitan integrarse a entornos muy distintos a su trayectoria escolar previa.

La Directora de la DINVP señaló que ese primer año es particularmente difícil para aquellos/as jóvenes que son la primera generación de sus familias en llegar a la universidad, porque hay prácticas educativas ajenas a sus códigos culturales, necesidades e intereses. También enfrentan muchas dificultades académicas, porque en la medida en que no desarrollaron competencias básicas durante sus primeros años de escolaridad fueron acumulando desventajas, que en la educación superior se pueden convertir en barreras infranqueables.

Por otra parte, Silva comentó que se han diagnosticado diferentes razones por las que se da un desajuste entre las expectativas del estudiantado y las expectativas de la universidad. Una de ellas es que las culturas académicas han tendido a rigidizarse, tienen escasa innovación pedagógica y en lugar de mostrar flexibilidad curricular, para favorecer la adaptación de nuevos perfiles estudiantiles, se mantienen con la idea de un/a estudiante estándar.

“Las universidades no hemos sido capaces de responder a esa diversidad y de enriquecernos con esa diversidad de quienes se enfrentan por primera vez a la educación superior, y que también traen consigo un cúmulo de culturas, de conocimientos, de talentos, que pueden enriquecer notablemente la vida de las universidades”.

Revertir los niveles de inequidad

La académica de la IBERO, universidad jesuita de la Ciudad de México, agregó: “Tenemos que pensar cómo vamos a revertir estos niveles de inequidad que ya existían y que se están profundizando, es decir, tendríamos que hacer las cosas de manera distinta para atender una agenda que es del pasado y que también es para el futuro inmediato”.

Las políticas de equidad implementadas en México han puesto el acento en el acceso, pero no es suficiente. Es imperativo pensar la equidad de una manera integral e incorporar diferentes dimensiones. La económica, exige compensar las necesidades de las y los estudiantes de los sectores de menores ingresos. “La lógica en México ha sido dar menos a quienes menos tienen, y es una lógica que hay que cambiar, para dar más a los que menos tienen”. Para revertir los niveles de desigualdad se precisa una redistribución de recursos en procesos e infraestructuras educativas que fomenten el desarrollo de capacidades.

Desde una dimensión pedagógica, hay que atender profundamente los procesos de aprendizaje, para hacer de éste un espacio de gozo, lo que implica que exista un compromiso de la institución educativa y de su profesorado por innovar y por desarrollar una pedagogía propia de la educación superior.

Es así que para la Dra. Silva el derecho a la educación superior debe definirse a partir de una concepción multidimensional que incluya lo económico, lo político, lo cultural y lo pedagógico, en la que educación superior signifique: articular recursos y procesos educativos en espacios universitarios inclusivos, para ofrecer una educación relevante y pertinente a las personas (incluidas las provenientes de los estratos socioeconómicos desfavorecidos), donde participen con plena titularidad de su derecho, para desarrollar aprendizajes significativos que les permitan ampliar sus capacidades y mejorar sus condiciones de vida.

Esa definición tiene de fondo la aspiración de hacer posible el poder transformador de la educación, “que pueda llegarse al empoderamiento de nuestros estudiantes, para tomar decisiones relacionadas con su propia vida y también con su desenvolvimiento como ciudadanos en la construcción de una sociedad más democrática”.

Entonces, una definición operativa de equidad en la educación superior implica un acceso efectivo, es decir, aquel donde haya opciones educativas relevantes, donde haya calidad en la educación y donde no haya una segmentación educativa, o sea, una inclusión estratificada.

Además, es fundamental atender la permanencia, para favorecer trayectorias escolares exitosas, evitando que la puerta de entrada se convierta en una giratoria. Permanencia que conlleva asegurar la consecución de los resultados esperados por las y los estudiantes, que tiene que ver con la ampliación de sus capacidades.

Dentro de los grandes retos para lograr lo anterior están: el diseño e implementación de nuevas políticas de equidad basadas en esa visión multidimensional e integral; y destinar el financiamiento necesario para garantizar un ejercicio efectivo del derecho a la educación. “Gratuidad y obligatoriedad, que se acaban de decretar en la reciente reforma educativa en México, no son suficientes. El discurso se puede quedar en retórica si esto no se respalda con las condiciones necesarias para ofrecer calidad a todos nuestros estudiantes”.

Otro reto es la diversificación de los mecanismos de ingreso, pues “el principio meritocrático esconde y enmascara las desigualdades y el solapamiento de esas desigualdades”. Es así que se tendría que pensar en beneficiar a los estudiantes de sectores desfavorecidos con acciones afirmativas, como asegurar cuotas de participación para ciertos sectores de la población y acompañamiento con procesos educativos significativos.

Evidentemente, es preciso “superar la visión del déficit y más bien enriquecernos de la diversidad, y ser capaces de ser flexibles para adaptarnos a esos diferentes perfiles de estudiantes que están ingresando a las aulas universitarias”.

Y, por último, “poner mucho más énfasis en las pedagogías de la educación superior. En pedagogías justas que promuevan el derecho a aprender y no solamente el derecho a entrar a una universidad, sino la posibilidad de empoderarse y de ampliar las capacidades de acuerdo con los propios planes y aspiraciones que tienen nuestros estudiantes”.

Inversión social y equidad en educación superior

El Patronato de la IBERO, el Centro de Inversión Social, el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) y la Dirección de Formación Ignaciana organizaron el foro virtual Inversión social y equidad en educación superior: retos ante la pandemia.

El foro, donde se profundizó en el problema de la inequidad educativa, “representó también el inicio de la iniciativa Alianzas que transforman: juntxs por la equidad educativa, que invita a empresas y personas  a sumarse a una red de la IBERO, que permita incorporar a más jóvenes en condiciones de vulnerabilidad a la comunidad universitaria, y garantizar su permanencia en ella”, a decir de la Lic. Adriana de la Peza Vignau, coordinadora del Centro de Inversión Social.

“Si quieres sumar a tu institución o empresa a Alianzas que transforman,  puedes hacerlo poniéndote en contacto conimpulsa@ibero.mx. También puedes sumarte a la Red de inversionistas sociales por la equidad educativa por medio de una donación única o recurrente a través de nuestra plataforma,  en: dona.ibero.mx”, añadió De la Peza.

Este material se comparte con autorización de la IBERO

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos“.

Rendón, P. (2021). Acceso a educación superior, restringido para jóvenes en situación de pobreza. Desinformémonos. Recuperado el 17 de marzo de 2021 de: https://desinformemonos.org/acceso-a-educacion-superior-restringido-para-jovenes-en-situacion-de-pobreza/