Otomíes denuncian agresiones de autoridades por defender el agua en Santiago Mexquititlán

Erika Lozano | Desinformémonos

Miércoles 5 de mayo de 2021

Ciudad de México | Desinformémonos. Integrantes de la comunidad otomí de Santiago Mexquititlán, Querétaro, expusieron que han sido víctimas de agresiones e intimidación por parte de autoridades municipales, a más de un mes de que tomaran el pozo de agua para impedir el saqueo de empresas privadas.

Sara Hernández, integrante de la comunidad, denunció en conferencia de prensa desde la toma del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) este miércoles, distintos hechos de violencia hacia la comunidad cometidos por parte de autoridades, tales como amenazas de muerte, fabricación de delitos, presencia de grupos de choque, así como balaceras en distintos lugares de la comunidad y, aseguró que son “herramientas de persecución política e intimidación”, además de una falta de disposición al diálogo para resolver el conflicto.

Durante la conferencia, Hernández señaló que la escasez de agua y los cobros elevados continúan desde hace tres meses, lo que calificó como violaciones a su derecho a la salud, la vida y la sobrevivencia. Aseguró que no hay respuestas por parte de las autoridades para resolver la problemática de la escasez y saqueo de agua.

Integrantes del Concejo indígena exigieron a las autoridades informar del estado actual de la concesión del pozo y exigieron su restitución para uso de la comunidad. Responsabilizaron a los tres niveles de gobierno de la violencia ejercida en Santiago Mexquititlán. Señalaron que frente a la escasez, despojo y saqueo del agua, decidieron que el camino “hacia el bien vivir, es la resistencia, la rebeldía, la organización, la autonomía, la libre determinación y el autogobierno para garantizar el agua y los recursos naturales de vida de los actuales y futuras generaciones de cada pueblo”.

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos“.

Lozano, E. (2021). Otomíes denuncian agresiones de autoridades por defender el agua en Santiago Mexquititlán. Desinformémonos. Recuperado el 5 de mayo de 2021 de: https://desinformemonos.org/otomies-denuncian-agresiones-de-autoridades-por-defender-el-agua-en-santiago-mexquititlan/

Pueblos denuncian amenazas de Bonafont y decretan cierre definitivo de la empresa en Puebla

Erika Lozano, Desinformémonos

21 de abril de 2021

Ciudad de México | Desinformémonos. Pueblos unidos de la región cholulteca y de los volcanes, quienes desde el pasado 22 de marzo mantienen un plantón afuera de la planta de Bonafont ubicada en el municipio de Juan C. Bonilla en Puebla, denunciaron amenazas por parte de autoridades locales y empresarios, además, este miércoles, decretaron el cierre definitivo de la empresa.

En conferencia de prensa desde “la casa de los pueblos”, como han nombrado a las instalaciones del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), tomadas por integrantes de la comunidad otomí desde hace seis meses en la Ciudad de México, los pueblos unidos denunciaron las afectaciones directas que la empresa provocó mediante el saqueo de los mantos acuíferos de la región, lo que, explican, dificultó la realización de sus actividades agrícolas y fuentes de autoempleo.

Aseguraron que desde la toma de la planta de Bonafont, empresarios y autoridades han intimidado y amenazado a quienes protestan y denunciaron que la empresa los acusó de robo de vehículos. Además, se pronunciaron contra “la estrategia de persecución e intimidación” por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla, quien los amenazó con detenerlos si no se retiraban del plantón.

“Hacemos responsables a los empresarios y gobiernos si a algún compañero o compañera le llega a pasar algo, sabemos que defender el agua, la tierra y la vida no es un delito”, condenaron los defensores y aseguraron que no aceptarán consultas “amañadas para beneficio del gobierno y de empresas transnacionales”. 

En conferencia, los defensores también se pronunciaron contra el robo de agua en Santiago Mexquititlán, comunidad otomí en Querétaro y parte del Congreso Nacional Indígena. Integrantes de la comunidad denunciaron que desde hace meses no tienen agua. “Estamos en defensa de la vida, como pueblos sabemos que el agua es sagrada porque la utilizamos para la agricultura y para todo ser vivo”, explicaron que no permitirán ningún megaproyecto en sus territorios.

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Lozano, E. (2021). Pueblos denuncian amenazas de Bonafont y decretan cierre definitivo de la empresa en Puebla. Desinformémonos. Recuperado el 22 de abril de 2021, de https://www.publimetro.com.mx/mx/noticias/2021/04/21/no-basta-con-reciclar-impacto-ambiental-de-productos-debe-tener-costo.html

Denuncian en Kimbalá abusos de funcionarios y líderes ejidales para aprobar Tren Maya

Redacción Desinformémonos

17 de abril de 2021

Ciudad de México | Desinformémonos. Parcelarios, ejidatarios, pobladores y ciudadanos del pueblo maya de Kimbilá, Izamal, Yucatán, rechazaron “las malas prácticas de autoridades federales y de líderes ejidales”, quienes, aseguran, pretenden realizar una asamblea este domingo 18 de abril para autorizar el proyecto Tren Maya. Los pobladores exigieron que se respete su derecho a la información y a una consulta “libre, previa e informada” ante formas de decisión de asuntos “tan trascendentes” como la tierra y el territorio.

En un comunicado dirigido a instancias de gobierno y organismos de derechos humanos, expusieron que la asamblea convocada por el comisariado ejidal del pueblo pretende autorizar el proyecto a favor del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), así como expropiar seis mil metros cuadrados de tierras de uso común y parte del territorio indígena, además de acreditar el cambio de uso de suelo ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Ante estos hechos, los ejidatarios señalaron que ninguna autoridad de Kimbilá partició ni aprobó el proceso de Consulta Indígena realizada por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) en 2019 y que no han recibido información del proyecto que las autoridades buscan poner en las tierras que ahora “amenazan con expropiar”, condenaron.

Los pobladores de Kimbilá exigieron su derecho como pueblo maya a que se realice un proceso de consulta previa, libre e informada de acuerdo a estándares internacionales y que se abra la discusión a todo el pueblo, “no únicamente a la asamblea ejidal”. Acusaron a Fonatur de realizar visitas con grupos cerrados, lo que, explican, ha generado más “confusión y rumores” entre los ejidatarios.

Los ejidatarios rechazaron que se realice la asamblea en el contexto electoral y de la pandemia por Covid-19 y solicitaron que se abra un “verdadero proceso de consulta” después de las elecciones de junio. Aseguraron que la aprobación o rechazo de un proyecto “depende de todo un proceso de diálogos y consensos libres, previos e informados con el pueblo en su totalidad”.

A continuación el comunicado íntegro.

https://desinformemonos.org/wp-content/uploads/2021/04/ComunicadoKimbila.pdf

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Redacción Desinformémonos. (2021). Denuncian en Kimbalá abusos de funcionarios y líderes ejidales para aprobar Tren Maya. Desinformémonos. Recuperado el 19 de abril de 2021, de https://desinformemonos.org/denuncian-en-kimbala-abusos-de-funcionarios-y-lideres-ejidales-para-aprobar-tren-maya/

Comunidad otomí construye autonomía en la toma del INPI desde hace seis meses

Texto y Multimedia: Gerardo Magallón, Desinformémonos

12 de abril de 2021

La toma del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) por la comunidad otomí radicada en la Ciudad de México cumple hoy seis meses, tiempo en el que, relatan quienes mantienen la ocupación, han trasladado su vida comunitaria y autonomía a la sede institucional.

“Antes la mujer tenía que hacer las tortillas, ahora estamos rompiendo con ese patriarcado, por eso ahora hombres y mujeres nos ayudamos equitativamente y hacemos nuestros quehaceres por iguales”, señala Alejandra Toribio, integrante de la comisión que sostuvo un encuentro con el gobierno de la Ciudad de México para exigir sus demandas de vivienda digna, sin que hasta ahora se tenga ninguna resolución.

Entrevistados en la sede a la que desde hace seis meses no puede ingresar su titular Adelfo Regino Montes, relatan que “la mayor parte del trabajo lo han hecho las mujeres. Es parte de la política de la comunidad, que ellas salen al frente, porque con todo el trabajo que han hecho se merecen un respeto”.

“Estamos organizados en comisiones de limpieza, de cocina y hasta de consultorio… Más o menos estamos viviendo bien porque en los campamentos teníamos goteras y cuando hacía frío nuestros hijos sufrían. El beneficio que tenemos aquí es que tenemos agua y pues nuestros campamentos no teníamos ni agua ni drenaje”, comenta Alejandra Toribio.

Los otomís que participan en esta protesta son habitantes de campamentos instalados en predios abandonados desde el terremoto de 1985, Zacatecas 74 y Guanajuato 209, así como el de la calle Roma 18, casa dañada en el sismo del 2017, y a quienes desde entonces se les ha negado una vivienda digna.

La construcción de la autonomía al interior de la sede del INPI no sólo está cimentada en el trabajo equitativo entre hombres y mujeres, también, explican, tiene firmes raíces en la solidaridad con otros movimientos sociales, como estar al lado de las comunidades de Puebla, Tlaxcala y Morelos durante las protestas contra la termoeléctrica de Huexca, en Morelos.

El pasado noviembre la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México anunció una posible expropiación de Zacatecas 74 para la construcción de las viviendas demandadas, luego de que la comunidad otomí se negó a negociar incendiario mobiliario y papelería del INPI. Desde la declaración no hay ningún avance ni nuevos contactos con dichas autoridades.

“A lo mejor ellos apuestan por el desgaste y nosotros desde aquí les decimos: no nos vamos a cansar, les hemos dicho y les seguiremos diciendo que para nosotros, como pueblo y como comunidades hablantes de una lengua materna ancestral, no conocemos el cansancio, no conocemos el desgaste”, sostiene Isabel Valencia, vocera de la comunidad en distintos momentos de la toma pacífica.

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Magallón, G. (2021). Comunidad otomí construye autonomía en la toma del INPI desde hace seis meses. Desinformémonos. Recuperado el 13 de abril de 2021, https://desinformemonos.org/comunidad-otomi-construye-autonomia-en-la-toma-del-inpi-desde-hace-seis-meses/

Piden organizaciones investigar a políticos implicados en chat donde exhibían mujeres

Anayeli García Martínez | CIMAC Noticias.

Viernes 19 de marzo de 2021.

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CIMACFoto: César Martínez López

Ciudad de México. Después de renunciar a la precandidatura a una diputación en el estado de Oaxaca, por Morena, Humberto Santos Ramírez, acusado de crear un chat donde se difundían imágenes con contenido sexual de mujeres indígenas, llamó a apoyar la precandidatura de Jesús Diego, conocido como “Chucho Diego”, otro participante de este grupo de mensajería.

Dos días después de renunciar a la precandidatura, Santos Ramírez publicó en su perfil de Facebook una explicación de porqué “se bajó” del proceso electoral. Según dijo, se retiró ante la ”despiadada campaña” y ataques en su contra desatados después de que defensoras revelaron que creó el chat “Sierra XXX”, un grupo para compartir imágenes y videos de indígenas, obtenidos sin su consentimiento.

En esa publicación el político también pidió apoyar a otro de los presuntos implicados en la distribución de este material, Diego Jesús. “Sin embargo, la lucha tiene que seguir, y en esta coyuntura es el compañero CHUCHO DIEGO a quien pido apoyemos en la encuesta que se está llevando a cabo en nuestra región entre hoy y mañana”, escribió el morenista.

Este caso muestra que si no se reconoce la violencia de género y si instituciones como las Fiscalías no garantizan justicia, estas personas pueden decir que no hay acusaciones formales en su contra y por tanto no hay un delito que perseguir, ni mucho menos sentencias, afirmó a este medio la secretaria ejecutiva de la red nacional Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT), Claudia Ignacio Álvarez.

En febrero de 2020, mujeres del pueblo Ayuujk denunciaron la existencia del chat denominado “Sierra XXX”, en el que un grupo de alrededor de cien hombres, entre ellos políticos y funcionarios públicos vinculados al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), compartían imágenes misóginas y algunas con connotación sexual, material obtenido sin consentimiento y violando la privacidad de las víctimas.

De estos hechos se desprendió una denuncia penal contra el jefe de plazas en la Dirección de Recursos Humanos del INPI, Rolando Vázquez, quien además fue separado de su cargo. Sin embargo, más de 80 organizaciones integradas en la Red TDT señalaron en un comunicado que a pesar de la denuncia no se reconoció el daño causado por los funcionarios involucrados, por el contrario, hubo mensajes de respaldo y normalización de este chat.

Ahora, en el contexto del proceso electoral para renovar el Congreso de Oaxaca, Humberto Santos Ramírez se postuló y posteriormente reununció ante los señalamientos de ser promotor de la violencia sexual, pero aseguró que no existía denuncia penal en su contra. En la reciente publicación que hizo en Facebook anunció que ejercerá acciones legales contra quien resulte responsable de los ataques contra su persona.

Otro ejemplo del pacto patriarcal

Claudia Ignacio Álvarez expuso que en el caso de los políticos de Oaxaca que promovían pornografía en un chat de WhatsApp, donde uno dejó de competir para ceder el paso a otro que también participaba en la distribución de imágenes sexuales, muestra el pacto patriarcal que ya señalaron defensoras y feministas en el estado de Guerrero.

En el estado sureño, donde en los comicios de junio próximo se renovará el Poder Ejecutivo estatal, el candidato a gobernador por Morena, Félix Salgado Macedonio, acusado penalmente del delito de violación sexual, fue apoyado por el presidente de su partido, Mario Delgado Carrillo y por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quienes argumentaron que no tenía sentencia condenatoria.

La defensora e integrante de la Red TDT reflexionó que el pacto patriarcal en Guerrero y Oaxaca deja ver que aún existen retos importantes para obtener un compromiso genuino de los partidos políticos de cero tolerancia a la violencia de género y para permitir que los mecanismos institucionales puedan ser efectivos para que las mujeres denuncien las violencias que viven.

Por ejemplo, a pesar de que en Oaxaca la defensora Sandra Domínguez Martínez, cuya imagen circuló en el chat, presentó una denuncia ante la Fiscalía general del estado e interpuso una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha pasado un año sin que se tenga noticia del resultado de la investigación penal.

Las organizaciones de Derechos Humanos integradas en la Red TDT manifestaron su preocupación por la falta de una investigación puntual para encontrar y castigar a los responsables de la difusión de información privada de mujeres. Explicaron que esta falta de investigación es una omisión grave del Estado para garantizar verdad, justicia, reparación del daño y garantías de no repetición.

En cuanto a los señalamientos de Humberto Santos, las organizaciones dijeron que preocupa sobremanera la falta de reconocimiento del ejercicio de violencias de género y de manera particular la desacreditación que realiza de las denuncias de mujeres Ayuujk, vinculándolas con intereses partidistas, que incitan al odio e invisibilizan el problema de fondo.

“Es una mirada corta y obtusa si partimos de la urgencia de nombrar las violencias estructurales contra las mujeres, así como de incorporar el enfoque de género en el espectro político electoral mexicano”, señalaron.

Mencionaron que en Oaxaca las mujeres que denunciaron a estos políticos han sido objeto de violencia política de género al interior de Morena, pues todas las precandidatas fueron retiradas de la boleta de preferencias electorales y en su lugar se promueve a un precandidato que también es señalado de participar en el chat.

Claudia Ignacio Álvarez consideró que el sistema político electoral mantiene una deuda para garantizar la prevención de la violencia de género. Además, agregó que el Instituto Nacional Electoral (INE) como del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca deberían posicionarse a favor de la paridad y la no violencia política de género.

Cabe decir que desde el año pasado el INE acordó adoptar la declaración 3 de 3 contra la violencia de género como requisito para registrar candidaturas. Se trata de un documento que debe ser firmado por las y los candidatos donde declaren, bajo protesta de decir verdad, que no temen sentencias por violencia familiar o doméstica, delitos sexuales o por ser deudores de pensión alimenticia. Esta medida fue adoptada por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca.

21/AGM/LGL

“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias.

García Martínez, A. (2021). Piden organizaciones investigar a políticos implicados en chat donde exhibían mujeres. CIMAC Noticias. Recuperado el 22 de marzo de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/03/19/piden-organizaciones-investigar-a-politicos-implicados-en-chat-donde-exhibian-mujeres

“Aunque somos diferentes vivimos los mismos dolores”

Mayu Ruiz Rull | Desinformémonos.

Lunes 22 de marzo de 2021

Foto: Tercer Encuentro de Mujeres del Congreso Nacional Indígena. (Alejandra Jimén)

Con el 8M en la memoria reciente, recogemos estas reflexiones de la activista Alejandra Jiménez, delegada por el pueblo Totonaco de Totonacapan, sobre el pasado Tercer Encuentro de Mujeres del Congreso Nacional Indígena (CNI) que tuvo lugar los días 6 y 7 de marzo. En éste se dieron cita 96 mujeres indígenas y mestizas integrantes del CNI provenientes de diversos pueblos originarios de México en el edificio que alojaba al Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) de Ciudad de México, ahora tomado por la comunidad indígena Otomí, para trabajar alrededor de tres ejes: mujeres y territorio, resistencias y autonomía, y lucha contra el patriarcado.

El CNI se constituyó en 1996 como espacio de encuentro, reflexión y solidaridad de los pueblos originarios con el objetivo de fortalecer las luchas de resistencia y rebeldía con sus propias formas de organización y toma de decisiones. Las mujeres del CNI se reunieron por primera vez tras el Primer Encuentro de Mujeres que Luchan convocado por las Zapatistas en marzo del 2018 para dar continuidad al acuerdo que establecieron entonces de “seguir vivas y luchado”, y una segunda vez el año siguiente, en el que también se celebró el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan en el caracol zapatista de Morelia, con la participación de más de 4.000 mujeres de 49 países.

¿Por qué y cómo surge la idea de convocar encuentros entre las mujeres integradas en el CNI?
Son las hermanas Zapatistas quienes han mostrado el camino, ya con la Ley Revolucionaria de Mujeres (1993), de que tenemos las mismas posibilidades y derechos de luchar al igual que los hombres, de ocupar los mismos cargos, de tener las mismas funciones. Desde sus inicios el Zapatismo ha sido muy claro en que en esta lucha teníamos que ir a la par hombres y mujeres.

Por otra parte al CNI se nos dio la posibilidad de ir a nuestro propio ritmo y creo que es por ello que es apenas hace unos años que empezamos a trabajar de forma más fuerte el tema de las violencias que vivimos las mujeres indígenas. Era una reflexión pendiente y es a partir del nombramiento de Marichuy como vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIJ) que se realiza el primer encuentro para fortalecer nuestras voces y trabajar los patriarcados que también habitan dentro del CNI, para reconocerlos y poder actuar contra el patriarcado presente en nuestras comunidades. Luego las zapatistas nos han convocado en dos ediciones al Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan, en un llamado para reunirnos y escucharlas a ellas, pero sobretodo ellas escucharnos y conocer la experiencia de la diversidad de luchas que hay en el interior del movimiento de mujeres.

¿Cuál ha sido el propósito de realizar el tercer encuentro del CNI los días 6 y 7 de marzo, previos al Día de la Mujer?
En este momento se ha convertido en un día de lucha para todas las mujeres, sin importar si son o no feministas, para visibilizar nuestras exigencias por nuestra libertad, nuestra seguridad, y por la vida. Son justo éstas las palabras que retomamos a las compañeras Zapatistas, las del compromiso por mantenernos vivas. La fecha cercana al 8 de marzo no fue fortuita sino que tenía la intención, dentro del contexto de la lucha de las mujeres, de decir que también las mujeres indígenas estamos luchando, también nos reconocemos como violentadas por este sistema patriarcal y muchas veces más violentadas que otras mujeres. Que también tenenos una voz y también nos estamos organizando.

“Las mujeres indígenas estamos luchando, también nos reconocemos como violentadas por este sistema patriarcal, también tenenos una voz y también nos estamos organizando”

¿Crees que el término de feministas os convoca, o se trata de un concepto más bien occidental y hay una forma distinta de definirse como mujeres que luchan?
Definitivamente que las mujeres del CNI en lo general no nos definimos como feministas. Tal vez en lo particular algunas de nosotras sí lo hagamos, pero como una postura muy personal. Nos asumimos como mujeres indígenas que hemos vivido la violencia patriarcal, colonial y capitalista, y desde ahí nos reconocemos. Aunque las Zapatistas hayan hecho esta reflexión de los derechos de las mujeres, en el interior del CNI estamos iniciando un proceso de reflexión de cómo hemos sido atravesadas por estas violencias. Pero definitivamente no nos asumimos como feministas, eso es muy cierto. En parte por lo que dices, porque el feminismo se entiende como una corriente que nace en occidente, en búsqueda de derechos mas individuales a veces, y nosotras nos entendemos colectivamente sí o sí.

El CNI comprende una enorme diversidad de identidades entre naciones, pueblos y tribus originarios, afrodescendientes y mestizos. ¿Cómo trabajar y confluir desde las distintas realidades y diferencias que viven las mujeres?
En este momento la mayor parte de los territorios indígenas estamos enfrentando una lucha contra proyectos de exterminio que buscan extraer los recursos naturales que hemos conservado y que ahora son ambicionados por las transnacionales y las grandes corporaciones que desean explotar nuestros minerales, nuestra agua, nuestro bosque…. y finalmente despojarnos de nuestros territorios, cosa que no se vive de igual forma en las ciudades. Aunque somos diversas en el interior del CNI (diferentes pueblos, diferentes lenguas, cosmovisiones, formas de comer…) nos reconocemos a partir de una serie de dolores y formas de responder a esos dolores y agresiones que hemos vivido como pueblos indígenas. Y eso nos hace muy diferentes de los pueblos mestizos y a las lógicas de ciudad.

En este encuentro donde participaron algunas invitadas y medios libres era muy clara la forma distinta de ver las cosas de las compañeras de ciudad a la de las compañeras de los pueblos originarios. Porque al final, como pueblos indígenas originarios, nos ha tocado vivir los despojos de nuestros territorios, mucha discriminación y mucho desprecio. De todos modos las mujeres del CNI más bien vemos que todas las mujeres hemos sido violentadas por el mismo sistema capitalista, pero también patriarcal, en donde ambos son cómplices y casi que son lo mismo.

¿Cómo se entiende el patriarcado según las mujeres del CNI y cuáles son las alternativas que se han trabajado desde el primer encuentro hasta éste último?
Al encontrarnos entre mujeres fuimos identificando que vivíamos una violencia muy específica como mujeres y que esta violencia específica viene del patriarcado, un tipo de relación en donde los hombres son considerados más valiosos que las mujeres y por lo tanto tienen derecho a violentarnos, a controlarnos y a despreciarnos. Y nos ha llevado a identificar que el patriarcado es un modelo de explotación y violencia que nos somete y que se ha fortalecido al construir y unirse a estructuras como el capitalismo, el Estado y la misma iglesia. Y así poder ejercerse para controlarnos y despreciarnos, y matarnos y explotarnos igual que a la Tierra.

Nuestra forma de responder ha sido siempre organizarnos como pueblos originarios. Empezamos a trabajar recientemente esos patrones machistas, como con un primer taller que se hizo en 2019 con compañeros de una compañía de payasos para reflexionar de forma lúdica y dinámica sobre el patriarcado, que es una palabra que no se ocupa en nuestras comunidades y no siempre es visible. Y a partir de ejemplos cotidianos vemos que las compañeras ya empiezan a identificar claramente cómo han vivido el patriarcado dentro de sus familias, no sólo por parte de sus parejas sino también por parte de sus padres y sus hermanos. Si cuando eran niñas su padre dijo que no debía de estudiar y no tuvieron esa posibilidad, o cómo su madre las obligó a cocinar o a echar tortilla para toda la familia porque era su obligación como mujer, o cómo las llegan a casar porque es su obligación como mujer casarse y tener familia. Empezamos a identificar en nuestra vida cotidiana las situaciones de violencia patriarcal que vivimos y se identifican muchísimas, sí que es algo que esta presente en nuestras vidas cotidianas.

Se entiende que vuestra lucha contra el patriarcado parte de un análisis que no enmarca sólo la opresión de las mujeres, sino de los hombres también como pueblos originarios.
Sin duda identificamos actitudes machistas que han permanecido, pero que muchas veces no son precisamente parte de nuestro ser indígena sino que con la colonia fueron impuestas y adoptadas por nuestras comunidades. En este tercer encuentro fue interesante reconocer que nosotras como mujeres también llegamos a ejercer violencia, y es importante reconocerlas y entender cual es la raíz para no ejercerlas nunca más. Desafortunadamente, encontramos que la raíz es una matriz patriarcal que nos ha enseñado a desquitar nuestro enojo y nuestra frustración en los más indefensos, ya sean en otras compañeras o en nuestros hijos incluso.

Se acordó entonces continuar trabajando en el interior de nuestras comunidades y del mismo CNI, pero no sólo nosotras; sino que es muy importante que los compañeros también entiendan el patriarcado y puedan identificar cómo ellos también han sido violentados y cómo ejercen violencia patriarcal. Nuestros compañeros que descargan la violencia que ellos viven hacia nosotras también son violentados y despojados por este sistema sin ser conscientes de que vivimos ambos en un sistema de mucha violencia que nos empuja y nos hace normalizar el ejercicio de la violencia.

Prevalece siempre la comunidad en el camino a luchar contra estas violencias.
Definitivamente, reconocemos que una forma de violentarnos y destruir nuestro ser indígena fue destruyendo nuestro sentido de colectividad y de comunidad de muchas formas, individualizando los problemas y las responsabilidades. Este problema patriarcal no lo podemos entender sólo en lo individual sino que tenemos que atenderlo de forma colectiva. Por eso nuestro trabajo en el CNI es no solo hacia las mujeres sino también se trabaja el patriarcado en los espacios amplios de asamblea con los compañeros.

“Reconocemos que una forma de violentarnos y destruir nuestro ser indígena fue destruyendo nuestro sentido de colectividad y de comunidad de muchas formas, individualizando los problemas y las responsabilidades”

Y por otra parte, continuar fortaleciendo nuestras redes, no sólo dentro del CNI sino también hacia afuera con otras mujeres tanto mestizas como campesinas y urbanas. Porque reconocemos que así como somos nosotras violentadas en nuestros territorios, también hay compañeras en otros lugares que también sufren esa misma violencia y es importante que tendamos estas redes de apoyo. Tanto por ellas como por nosotras, porque al final estamos en una misma lucha, el enemigo es el mismo. Una reflexión del encuentro fue precisamente que tenemos que reconocer que el enemigo no está entre nosotros, no es la otra compañera, no son nuestros compañeros: el enemigo es el sistema patriarcal y capitalista. Y a ese enemigo lo tenemos que enfrentar juntas y juntos, y no basta con que seamos los pueblos indígenas de México y Abya Yala sino que tenemos que hacer red mas allá del continente.

En este sentido se enmarca la propuesta de los y las Zapatistas de recorrer los cinco continentes como anunciaba en enero la primera parte de Una declaración por la vida, en un recorrido que llegará a Madrid el 13 de agosto. ¿Serán mayoría las mujeres en esta delegación?
La propuesta es que sea una delegación compuesta mayoritariamente por mujeres del CN-CIJ y que seamos las que llevemos la palabra y quienes también estemos a la escucha de quienes visitaremos en los otros continentes, para fortalecer nuestra alianza en contra de este sistema patriarcal y capitalista.

En este momento es muy claro que nuestra apuesta como pueblos originarios y como parte del Zapatismo es que reconocemos que las mujeres somos una parte fundamental para enfrentar este sistema: somos las que hemos protegido que nuestras comunidades permanezcan, que nuestra cultura continúe, que nuestros recursos continúen, como principales cuidadoras de la tierra, de nuestras familiar, de la lengua, de la cosmovisión. Eso muestra que por excelencia tenemos otra forma distinta de mirar la vida y nuestra apuesta como mujeres claramente siempre ha sido por la vida. Y no sólo la de las mujeres, sino también la lucha de los pueblos originarios es por la vida, algo muy distinto a la visión occidental, a la visión urbana.

Precisamente me comentabas que en vuestro tercer encuentro se pudieron observar estas diferentes formas de ver las cosas y me gustaría que me lo ejemplificaras.
Sí hay una forma distinta de ver los problemas en la ciudad o nosotros como pueblos originarios. De entrada con el tipo de relación que establecemos los pueblos y los campesinos con la Tierra: para nosotros la Tierra es parte de nuestra vida cotidiana, es parte de nuestro ser, es la que nos da la vida. Digamos que es imposible imaginar vender la tierra o establecer una relación vertical con ella porque nos asumimos igual que ella, asumimos que sin ella nuestra vida no seria posible. Y creo que en la ciudad es distinto, se ve más que nada como la defensa de los bienes comunes y no del territorio, desde un punto de vista instrumental.

Entonces sí preocupan los proyectos extractivos porque deterioran estos bienes comunes y eso implica un deterioro también de la vida en las ciudades, pero no por esta relación más espiritual que tenemos en las cosmovisiones originarias. Me parece que para nosotros es una visión espiritual de comunión de nosotros con la Tierra y para la gente de ciudad no creo que la haya, sino que es más frecuente la visión instrumental y también individual. Entonces se inician estas luchas por una afectación a un derecho principalmente individual y muchas veces no se ve la afectación colectiva.

¿En relación a la visita a otros los continentes, cómo crees que se tejen alianzas partiendo de estas distintas visiones?
Híjole! Creo que sí que es un poco complicado el ir tejiendo esas redes, estas alianzas, pero creo que al final el punto de encuentro son los dolores que vivimos, como bien lo decían los compas Zapatistas en su comunicado. Vivimos los de abajo los mismos dolores en todo el mundo por este sistema capitalista patriarcal y creo que ése es el idioma en común, lo que nos va a permitir establecer estas alianzas y poder entender que vivimos estas mismas opresiones, estas mismas violencias, y que solamente unidos entre los que las vivimos, que somos miles, vamos a poder liberarnos de este sistema y poder acabarlo. Creo que es desde ahí, desde nuestros puntos de encuentro. Pero también reconociendo que somos diferentes: no tendría sentido pensar que somos iguales, y creo que reconocer estas diferencias nos da chance al diálogo y nos da chance a poder tejer alianzas porque aunque somos diferentes vivimos los mismos dolores. Y eso es lo que, siento yo, nos puede ir hermanando y puede ir tejiendo en común y en colectivo.

“Parecieran avances menores a la luz de las compañeras occidentales o de la gente de la ciudad, pero para nosotras son avances muy importantes: el poder reconocer estas violencias y a partir de su reconocimiento poder enfrentarlas nos ofrece una situación muy distinta”

En estos escasos cuatro años desde el primer encuentro de mujeres indígenas, ¿cuáles son algunos avances visibles que muestren ya una diferencia entre el presente y el pasado?
¿Avances? ¡Muchísimos! De entrada el que nos reunamos como mujeres creo que es un avance muy importante. Que sea una mujer la vocera del CNI-CIG, que hayamos logrado que el CIG esté formado por un concejal y una concejala, son también avances muy importantes. Que uno de los principales acuerdos sea que llevemos toda esa información y que la practiquemos en nuestras comunidades es un avance muy, muy trascendente. El hecho de que ahora tengamos estos espacios de encuentro de mujeres implica que compañeras indígenas salgan de su comunidad para encontrarse con otras mujeres, lo cual es un enorme avance. Que nos animemos a tomar la palabra es un avance inmenso, porque eso crea precedente para las más jóvenes y las pequeñas de que sí se puede, de que tenemos la misma posibilidad y las mismas capacidades que los hombres para hacerlo.

Parecieran avances menores a la luz de las compañeras occidentales o de la gente de la ciudad, pero para nosotras son avances muy importantes: el poder reconocer estas violencias y a partir de su reconocimiento poder enfrentarlas nos ofrece una situación muy distinta. Y, finalmente, las compañeras Otomíes de Ciudad de México nos han dado una enorme lección con la toma de la INPI, que nos habla de su valentía y de su fuerza. Son un ejemplo de resistencia y rebeldía no sólo para los pueblos originarios sino para todo el país. ¿Cuántos colectivos han tomado instalaciones del gobierno para exigir el cumplimiento de sus derechos y se han mantenido tantos meses?

El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) fue tomado indefinidamente por la comunidad otomí el 12 de octubre del 2020 para exigir su derecho a una vivienda digna tras años de ser reprimidas y desoídas sus demandas. Vosotras lo elegisteis como lugar de encuentro, ¿es significativo en cuanto a visibilizar lo vacío del compromiso para con los pueblos originarios del actual gobierno?
Claro, porque uno de sus principales eslóganes era que era el gobierno para los pobres, y lo que vemos es que no, que a lo mejor para los pobres de Morena nada más. Se dice un gobierno de paridad pero no nos está mirando al movimiento de mujeres. El hecho de que las compañeras ya tengan cuatro meses con la toma de estas instalaciones es una muestra de la incapacidad del gobierno para dialogar, para tomar acuerdos y para realmente actuar en favor de los pobres, de los pueblos indígenas y de las mujeres.

Este material se comparte con autorización de El Salto

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos“.

Ruiz Rull, M. (2021). “Aunque somos diferentes vivimos los mismos dolores”. Desinformémonos. Recuperado el 22 de marzo de 2021 de: https://desinformemonos.org/aunque-somos-diferentes-vivimos-los-mismos-dolores/

Apoyadas en proyectos productivos menos del 0.02 por ciento de mujeres indígenas y afromexicanas, informa el INPI

Elda Montiel, SemMéxico

11 de marzo de 2021

Para las CAMIS, 71 mil pesos mensuales, más programas con perspectiva de género

Según el último Censo de población, habría al menos 5 millones de mujeres originarias en el país

SemMéxico. Ciudad de México, 11 de marzo 2021,- El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) aseguró que si hay las actividades en beneficio de las mujeres indígenas y afromexicanas. Que se hizo una  inversión  de 29 millones 78 mil 659 pesos para que las 35 Casas de la Mujer Indígena y Afromexicana, es decir 71 mil pesos mensuales o 2 mil 365 pesos diarios. Eso, dice el INPI es para que operen y sirvan a sus propósitos en este año.

Durante la emergencia sanitaria por el virus SARS-COV 2 (COVID-19) las comunicadoras indígenas y afromexicanas, informa el INP se  ha mantenido la labor  de informar oportunamente a sus comunidades sobre diversos temas de salud en  lengua materna, a través del Sistema de Radiodifusoras Culturales Indígenas (SRCI) que cuenta con una audiencia diaria de 16 millones de personas. 

Este Instituto, en el marco del Día Internacional de la Mujer, hizo un balance de actividades para las mujeres indígenas y afromexicanas. Afirmó, no obstante, que el total de personas indígenas apoyadas en materia de fortalecimiento económico durante la presente administración, el 59.58 por ciento fueron para ellas. 

Dice que el INPI apoyó  solamente a  20 mil ,896 mujeres para el desarrollo de proyectos productivos y económicos, lo que significa menos del 0.02 por ciento de toda la población femenina  indígena y afromexicana; esos proyectos incluyen  los de  turismo de naturaleza y medio ambiente, que, afirma, les permiten la generación de ingresos y  empoderamiento económico bajo un enfoque de sustentabilidad y perspectiva de género. .- 

Por otra parte, dentro del Programa de Apoyo a la Educación Indígena (PAEI) del INPI, las reglas de operación de este año señalan que en las Casas y Comedores Comunitarios del Estudiante Indígena y en los Comedores Universitarios, el padrón de beneficiarios se debe integrar de manera paritaria con el 50 por ciento de mujeres y hombres. 

Del mismo modo, en los apoyos complementarios para la Educación Superior, Maestría y Apoyo a Titulación, las Oficinas de Representación vigilan que exista una proporción similar de beneficiarios, para garantizar así la equidad de género.  De número de beneficiarias, el INPI no informó.

Con el propósito de contribuir al ejercicio de los derechos económicos de las mujeres indígenas y afromexicanas, durante la presente administración se han implementado diversas acciones afirmativas con Proyectos Económicos con Impacto Comunitario, en los cuales se determina que al menos el 51 por ciento de los comités de seguimiento deberán estar integrados por mujeres con derecho a voz y voto en la toma de decisiones

Para el ejercicio fiscal 2021, las reglas de operación del Programa para el Bienestar Integral de los Pueblos Indígenas (PROBIPI) establecen lineamientos específicos para la implementación y el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales de las mujeres indígenas y afromexicanas, en los ámbitos comunitarios y regional, así como en materia de prevención de violencia de género. 

Para la instrumentación de Planes de Justicia Integral las reglas de operación estipulan apoyos emergentes para familias, con énfasis en la mujer indígena y afromexicana, así como de sus procesos organizativos y acciones para el ejercicio de sus derechos. No dice cómo. 

En la actualidad existen 35 Casas de la Mujer Indígena y Afromexicana que son espacios donde las mujeres de las propias comunidades brindan atención y apoyo con pertinencia cultural, lingüística y perspectiva de género, en materia de derechos, prevención de violencia, derechos sexuales y reproductivos; así como atención médica, refugio y asesoría legal a víctimas de violencia. A quienes se les disminuyó el 50 por ciento de sus recursos.

Asimismo, mediante promotoras de derechos de las mujeres el INPI busca incidir a nivel comunitario en los temas de derechos e igualdad de género, con una perspectiva cultural, mediante el desarrollo de acciones de asesoría y capacitación en diferentes temática. 

El SRCI mantiene una programación con enfoque de género y el 43 por ciento de su personal son mujeres indígenas y afro mexicanas; mientras que 29 de las 35 lenguas indígenas que se transmiten en las estaciones se difunden a través de las voces de comunicadoras. Desde el 2007 transmite la serie “Mujeres indígenas que hacen radio” (RED MIRA) con temas enfocados a la igualdad de género, liderazgo, desarrollo profesional, participación política y desarrollo integral.   

Desde que fue creado en diciembre de 2018 el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), asegura emprende acciones afirmativas, impulsa programas y destina recursos públicos con perspectiva de género, para promover los derechos humanos, económicos y culturales; así como el acceso a la salud y a una vida libre de violencia de las mujeres indígenas y afromexicanas. 

Reforma Constitucional 

Por otra parte, se precisó que las mujeres indígenas son sujetos de derechos público, individual y colectivo por lo que deben de gozar de protección y garantías contra cualquier forma de discriminación y violencia, lo cual se ha puesto de manifiesto en todos los foros realizados para la Reforma Constitucional y Legal sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanas en 2019, la cual, en su momento será presentada al Poder Legislativo.  

Es por ello que el INPI participa de manera activa en el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres establecido en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y trabaja de manera transversal con las diferentes instancias de gobierno, para la prevención, protección, sanción y erradicación de toda forma de discriminación y violencia contra las mujeres indígenas. 

“El presente artículo es propiedad de SemMéxico

Montiel, E. (2021). Apoyadas en proyectos productivos menos del 0.02 por ciento de mujeres indígenas y afromexicanas, informa el INPI. SemMéxico. Recuperado el 12 de marzo de 2021, de https://www.semmexico.mx/?p=33170

Teófila es la mujer ikoots que se armó de valor y se convirtió en la primera cineasta indígena en México

Pedro Matías | Página 3

Miércoles 24 de febrero de 2021

  • Su documental, de hace 35 años, advertía que la refinería contaminaría el mar y acabaría con la pesca.
  • Le duele que la tecnología haya cambiado al ser humano y no piense en su cultura.

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- Teófila, la mujer ikoots que vino del mar, se armó de valor para trabajar libremente y, sin proponérselo, se convirtió en la primera mujer indígena en realizar cine en México.

De eso ya pasaron 35 años y Teófila Palafox Herranz sigue rompiendo esquemas al sembrar la semilla entre las mujeres mareñas (ikoots o huaves) para luchar y alzar su voz y así seguir creando.

Hoy, a sus 64 años de edad, se siente orgullosa de ser parte de la cultura del pueblo Ikoots de San Mateo del Mar, aunque reconoce que siguen existiendo resistencias para aceptar que la mujer tiene derechos.

Pero también la entristece que en estos tiempos, la tecnología haya cambiado la idea del ser humano y no le dé la importancia a la cultura, a la naturaleza y a lo que es importante para la comunidad y le da identidad.

Al ver nuevamente el documental que realizó hace 35 años, le lastima confirmar que los malos augurios que se avecinaban para su comunidad con la llegada de la refinería “Antonio Dovalí Jaime”, se confirmaron.

Porque ahí está la contaminación del mar que también acabó con la pesca de la que vive San Mateo del Mar.

Pese a la pandemia, Teófila aceptó ir al evento: “La Lengua Materna en el Cine y Video Indígena: Mujeres Creadoras”, que se realizó con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna que realizó el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

Porque quiere que las autoridades volteen a ver a las mujeres artesanas y apoyen sus proyectos comunitarios.

Y es que “como mujeres estamos luchando en aportar algo de ideas para seguir adelante. Ya que ahí, en San Mateo del Mar, era una zona pesquera, pero últimamente ya no hay. El tiempo cambió. Ya no hay pesca, todo esta cambiando y hay que ganarse la vida”.

Recordó las adversidades que ha tenido que enfrentar por ser mujer y vivir en una comunidad indígena como el pueblo Ikoots:

Ahí en San Mateo del Mar “no hay un reconocimiento para la mujer, estamos muy refundidos y lejos de la ciudad”.

Teófila Palafox Herranz es cineasta y artista textil ikoots, reconocida como la primera mujer indígena en realizar cine en México.

Es originaria de San Mateo del Mar, Oaxaca. Nació el 28 de diciembre de 1956.

Comenzó su carrera en el marco del Primer Taller de Cine Indígena en 1985, el cual contribuyó a organizar como presidenta de la Asociación de Artesanas de San Mateo del Mar, en colaboración con un equipo de capacitadores cinematográficos.

En ese proyecto participaron, además de ella, su hermana menor Elvira y otras cinco maestras tejedoras.

Como resultado del taller, la maestra Palafox filmó el documental “Leaw amangoch tinden nop ikoods” (La vida de una familia ikoots), obra pionera del cine indígena y que ha sido celebrada por la crítica debido a su perspectiva para retratar la vida cotidiana del pueblo mareño.

En formato de video, destaca su producción “Las ollas de San Marcos”, filmada en 1992.

Cabe mencionar que la obra de Teófila Palafox se ha presentado en varios festivales cinematográficos, entre los que sobresalen Festival International du Film d’Amiens, Francia, y el Native American Film and Video Festival, de Nueva York.

Entrevistada vía telefónica, Teófila reconoce que aún se pone nerviosa con las entrevistas, pero accede a confiar cómo es que se convirtió en cineasta.

“Mi descendencia es artesana. Mi mamá me enseñaba a mi, a mis hermanas, a mis hijas y otras artesanas el tejido en telar de cintura.

“Entramos a este proyecto de cine y video hace 35 años. Hicimos una película y entramos como mujeres.

“Aprendimos a realizar el documental para registrar lo que se vive en el pueblo, su cultura, su lengua, sus artesanías, su música y todo lo que puede verse en las fiestas tradicionales.

“Es un poco de lo que pudimos hacer y preservar la lengua que hablamos y aprendimos hacer tintes naturales y hoy tenemos productos textiles de tintes naturales”, narra.

Cuenta que “en mi tiempo, hace 35 años, era muy complicado que una mujer trabajara libremente porque había mucho problema de que no podía trabajar la mujer.

“Sin embargo, nos armamos de valor para trabajar este proyecto y con el grupo de artesanas nos esforzamos y llegamos a realizar ese registro que se llama un documental”.

“Ahora nos invitaron a presentar esa película y nos da mucho gusto porque hoy no tenemos ese panorama.

“El pueblo ha cambiado, ha habido mucho cambio. La juventud ya no son iguales como antes e invitamos a la juventud que sigan trabajando para la cultura. Es algo que traemos por descendencia y que algunos ya no lo tienen”.

En aquel tiempo, dijo, “tratamos de mostrar la refinería de Salina Cruz. Ya sabíamos que nos iba a perjudicar, ahora estamos en un lugar que la vida es muy cara por la refinería y no toda la gente trabaja ahí. Esta cara la vida. Y nos ha contaminado el mar y el aire con el humo y ahí en el documental está nuestra voz.

Ahora, con satisfacción confiesa orgullosamente que de sus tres hijos –dos mujeres y un varón- y sus ocho nietos, les ha inculcado su cultura.

Sus hijas no solo saben tejer, sino que una es maestra de educación indígena y enseña la lengua huave o ikoots, entonces, “me siento orgullosa de que mis hijos siguen la cultura del pueblo que vino del mar”.

“El presente artículo es propiedad de Página 3“.

Matías, P. (2021). Teófila es la mujer ikoots que se armó de valor y se convirtió en la primera cineasta indígena en México. Página 3. Recuperado el 25 de febrero de 2021 de: https://pagina3.mx/2021/02/teofila-es-la-mujer-ikoots-que-se-armo-de-valor-y-se-convirtio-en-la-primera-cineasta-indigena-en-mexico/

INPI lamenta reducción del número de hablantes de lenguas indígenas

José Antonio Román, La Jornada

21 de febrero de 2021, 15:57

Adelfo Regino, director general del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas.
Adelfo Regino, director general del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas. Foto José Antonio López/Archivo

Ciudad de México. En la última década, en el país se ha reducido el porcentaje de personas que hablan una lengua indígena, al pasar de 6.6 por ciento en 2010 a 6.1 en el 2020, lamentó el director general del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes.

Además, anunció la creación de la Universidad de la Lengua Indígena, la cual será la única en su tipo, dedicada exclusivamente a los procesos de enseñanza-aprendizaje de las 68 lenguas indígenas que hay en el país.

En el evento donde el INPI celebró al Día Internacional de la Lengua Materna, iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) adoptada en 1999, se citó que en el mundo hay alrededor de 7 mil lenguas, de las cuales la mitad de ellas están en riesgo de desaparición.

Respecto al caso particular de México, se indicó que en el país existen 68 lenguas indígenas, únicas y distintas, pero todas con diferentes niveles de riesgo de desaparición.

En su mensaje vía remota, el director general del INPI citó las recientes cifras del Censo de Vivienda y Población 2020, levantado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el cual indica que actualmente hay 7 millones 364 mil 645 personas mayores de 3 años de edad que hablan alguna lengua indígena.

Aunque en números absolutos hay un ligero aumento de personas que hablan alguna lengua, en el porcentaje del total de la población del país representa una disminución del 0.5 por ciento, lo cual genera preocupación y también debe ser un desafío para la sociedad mexicana, dijo Regino Montes, durante el evento, realizado también de manera presencial, con asistencia reducida, en el Museo Indígena, ubicado en la colonia Peralvillo.

El director general del INPI expresó su preocupación por el lamentable deterioro paulatino de nuestras lenguas indígenas y la difícil realidad que enfrentan. Por ello, dijo, el gobierno de México se ha propuesto promover la valorización y uso de estas lenguas en espacios públicos, sobre todo en el ámbito educativo y en los medios de comunicación.

Detalló algunas de las acciones que se realizan desde el INPI, entre ellas la revisión, junto con la Secretaría de Educación Pública (SEP), de los planes y programas de estudio, a fin de incluir en los libros de texto gratuito y en todo el sistema, las lenguas indígenas. Actualmente se lleva a cabo un programa piloto en el Pueblo Yaqui, con el objetivo de replicar dicho esquema con otras lenguas.

También citó la integración del Sistema de Radiodifusoras Culturales Indígenas y ahora la creación de la Universidad de la Lengua Indígena, para la cual se prevé que para agosto próximo se emita el decreto correspondiente.

En el evento se realizó la Premier del cortometraje Teat Monteok (El cuento del dios del rayo), de Mujer ikoots, realizado por cineastas indígenas.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada

Román, J. (2021). INPI lamenta reducción del número de hablantes de lenguas indígenas. La Jornada. Recuperado el 22 de febrero de 2021, de https://www.jornada.com.mx/notas/2021/02/21/sociedad/inpi-lamenta-reduccion-del-numero-de-hablantes-de-lenguas-indigenas/

Tras un año de pandemia, 102 municipios indígenas están libres de covid-19; 82 son de Oaxaca

Pedro Matías | Página 3

Miércoles 27 de enero de 2021

  • Adelfo Regino considera que en Oaxaca podrían ser 150 municipios indígenas libres de covid, porque por error en Salud han contabilizado a migrantes.
  • Los pueblos indígenas son ejemplo, porque decidieron volver a la milpa y a rechazar productos chatarra.

Pedro Matías

OAXACA, (pagina3.mx).- A un año de iniciada la pandemia, únicamente 102 municipios indígenas del país se mantienen libres de contagios de covid-19.

Según datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades Respiratorias (SISVER), 82 se encuentran en el estado de Oaxaca.

Así lo confirmó el titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes.

Agregó que “sólo cuatro entidades presentan municipios indígenas que no aparecen como municipalidad de residencia de algún caso covid-19 registrado en el SISVER”.

Estados con Municipios libres de covd:

  • Oaxaca, 
  • Chiapas, 
  • Puebla y 
  • Veracruz

Sin embargo, aclaró que esa cifra podría ser de 150 municipios libres de covid-19 en el caso de Oaxaca.

Ya que entre 40 y 60 municipios de pueblos originarios fueron registrados, cuando en su mayoría son personas migrantes que no radican en su comunidad.

Morir fuera de la comunidad

Es decir, al momento del contagio no estaban ya en su comunidad.

Para reforzar su dicho, mencionó que un familiar suyo se contagió en Ecatepec, Estado de México.

Y, agregó, por tener un acta de nacimiento de Alotepec, se lo atribuyeron a esa comunidad mixe.

En entrevista telefónica, Regino Montes aclaró que “hay otro paquete de municipios que aparecen reportados como si tuvieran casos covid.

Aclaró que se reportan al sistema las personas de esas comunidades indígenas, pero en realidad migraron y se contagiaron en los contextos urbanos.

“Si se hiciera una revisión minuciosa, estamos hablando de unos 150. 

“En mi pueblo murió un abuelito mío en Ecatepec y lo ponen como si fuera de Alotepec, por el acta de nacimiento. 

“Tenemos así varios casos de paisanos que se contagiaron y murieron fuera, pero se contabilizan como si hubieran ocurrido en su comunidad de origen”, puntualizó.

Estas estadísticas, dijo, demuestran que en los pueblos originarios “hay conciencia y respeto a estas decisiones comunitarias aunque sean duras.

“Hay una gran madurez para salvaguardar a la población.

“Suspendieron sus festividades comunitarias (porque) saben que al no haber una red hospitalaria y la debida estructura médica en la región, podría volverse trágico el panorama”.

La razones

“Aunque la principal es que cuando los municipios o comunidades se enteran de la existencia de la pandemia.

“Y cuando se emiten las primeras medidas y se decreta el semáforo rojo en todo el país, llevan la información a sus asambleas.

“Ahí toman las decisiones de poner controles y cercos sanitarios”. 

Este hecho ha sido determinante para que a estas alturas, a casi un año, estos municipios estén libres de contagios”, agregó.

Aquí el INPI y la Subsecretaría de Salud manifestaron su respeto y reconocimiento a estos cercos y controles sanitarios.

Y en algunos casos como:
  • Tlahuitoltepec, 
  • Tamazulapan del Espíritu Santo y 
  • San Pedro y San Pablo Ayutla

Detectaron algunos casos a principios de enero, de inmediato tomaron medidas fuertes para controlar esta situación, de otro modo la situación podría volverse crítica.

En las sierras mixe, chinanteca y zapoteca -que abarcan los distritos Mixe, Ixtlán, Choapan y Villa Alta-, los casos los canalizan a la capital Oaxaca.

Ello porque “no tenemos ningún hospital covid en toda la sierra”.

Comunidades sin comida chatarra

Otra situación positiva y que “es una tendencia que está dándose en los pueblos es no permitir la entrada de productos chatarra.

Por el crecimiento de casos de obesidad, diabetes e hipertensión arterial que no se veían en los 80s o 90s.

No era tan fuerte, pero en los últimos 15 años he visto crecimiento de estos males.

“Otra situación positiva de la pandemia es que la población decidió volver a la milpa, es decir, sembrar maíz, frijol, chile, calabaza.

“Ahí está el alimento sano del pueblo”

“Hay mayor concientización de evitar la entrada y consumo de alimentos chatarra como el refresco, las frituras o el propio maíz de Diconsa”.

Hay una reflexión de volver al cultivo de la milpa, finalizó el servidor público federal.

Hasta el 19 de enero de 2021, los municipios indígenas del país sin reporte de municipios de residencia de casos de covid-19 son:

  • Oaxaca con 82 municipios
  • Chiapas con cuatro
  • Puebla con dos 
  • Veracruz con dos municipios.

Sin Covid-19

Los municipios indígenas que no cuentan con casos covid-19 entre sus residentes se encuentran:

En Oaxaca suman 82 municipios indígenas libres de covid, entre ellos:

  • Eloxochitlán de Flores Magón
  • Magdalena Peñasco
  • Santa Catarina Quioquitani
  • San Andrés Solaga
  • San Andrés Teotilálpam
  • San Andrés Yaá
  • San Antonio Sinicahua
  • San Baltazar Loxicha
  • San Baltazar Yatzachi el Bajo
  • San Bartolomé Yucuañe
  • San Bartolomé Zoogocho
  • San Bartolo Soyaltepec
  • San Bartolo Yautepec
  • San Cristóbal Lachirioag
  • San Francisco Huehuetlán
  • San Francisco Logueche
  • San Francisco Ozolotepec
  • San Ildefonso Amatlán
  • San Juan Atepec
  • San Juan Coatzaspam
  • San Juan Diuxi
  • San Juan Evangelista Analco
  • San Juan Juquila Vijanos
  • San Juan Lachao
  • San Juan Mixtepec
  • San Juan Ñumí
  • San Juan Ozolotepec
  • San Juan Quiahije
  • San Juan Tabaá
  • San Juan Tamazola
  • San Juan Teita
  • San Juan Tepeuxila
  • San Juan Yatzona
  • San Lorenzo
  • San Lorenzo Cuaunecuiltitla
  • San Lucas Quiaviní
  • San Mateo Cajonos
  • San Melchor Betaza
  • San Miguel Chicahua
  • San Miguel del Río
  • San Miguel Piedras
  • San Miguel Santa Flor
  • Villa Talea de Castro
  • San Miguel Tenango
  • San Pedro Jaltepetongo
  • San Pedro Jocotipac
  • San Pedro Ocopetatillo
  • San Pedro Tidaá
  • San Pedro Yaneri
  • San Pedro Yólox
  • Santa Ana Ateixtlahuaca
  • Santa Ana Cuauhtémoc
  • Santa Ana Yareni
  • Santa Catalina Quierí
  • Santa Catarina Ticuá
  • Santa Cruz Tacahua
  • Santa María Apazco
  • Santa María Tataltepec
  • Santa María Temaxcaltepec
  • Santa María Texcatitlán
  • Santa María Yalina
  • Santa María Yavesía
  • Santa María Yolotepec
  • Santa María Zaniza
  • Santiago Comaltepec
  • Santiago Ixtayutla
  • Santiago Lalopa
  • Santiago Laxopa
  • Santiago Nundiche
  • Santiago Texcalcingo
  • Santiago Textitlán
  • Santiago Xanica
  • Santiago Zoochila
  • Nuevo Zoquiapam
  • Santo Domingo de Morelos
  • Santo Domingo Ozolotepec
  • Santo Domingo Roayaga
  • Santo Domingo Xagacía
  • Santos Reyes Pápalo
  • Santo Tomás Ocotepec
  • Tanetze de Zaragoza
  • Yutanduchi de Guerrero.
En el caso del estado de Chiapas los municipios indígenas libres de covid son:
  • Huitiupán, 
  • Tapalapa, 
  • Maravilla Tenejapa y 
  • San Andrés Duraznal.

Y por lo que se refiere al estado de Puebla solo quedan Coyomeapan y chigmecatitlán.

Mientras que de Veracruz quedan Los Reyes y Xoxocotla.

“El presente artículo es propiedad de Página 3
Matías, P. (2021). Tras un año de pandemia, 102 municipios indígenas están libres de covid-19; 82 son de Oaxaca. Página 3. Recuperado el 28 de enero de 2021 de: https://pagina3.mx/2021/01/tras-un-ano-de-pandemia-102-municipios-indigenas-estan-libres-de-covid/