Por un semestre, y a evaluar, aceptan a Antonio en Colegios Residenciales de la UDLAP

Katia D’Artigues | Yo También

Lunes 10 de mayo de 2021

Luis Alberto Flores Camacho, vestido con ropa deportiva, está sentado en su silla de ruedas mientras levanta pesas con los brazos como parte de los entrenamientos que realiza para mantener su condición física y poder participar en competencias.

El joven estudiante y su familia agradecen el apoyo que recibieron de miles de personas, después de que Yo También dio a conocer su petición a las autoridades de la universidad.

Tras que el miércoles pasado en Yo También contamos la historia de Luis Antonio Flores Camacho, un estudiante ya aceptado en la Universidad de las Américas, en Puebla (UDLAP), al que se le había negado, por considerarlo “un riesgo” para él mismo, vivir en una de las residencias universitarias, llamadas “Colegios Universitarios”, la Universidad reconsideró.

Antonio, quien comenzará a estudiar Ingeniería Mecatrónica, es un atleta de Cross Fit internacional, vive con una discapacidad motriz, camina tramos cortos y es usuario en silla de ruedas y lo único que pedía era una habitación en planta baja. Su historia la puedes leer aquí.

El viernes 7 de mayo, dos días después de nuestra publicación, recibió una carta firmada por Abigail Villaseñor García, directora de Colegios Residenciales, quien le da la noticia de que estará asignado al Colegio José Gaos, que cuenta con un dormitorio en planta baja “y cuyos servicios sanitarios (regadera y WC) son más adecuados a tus necesidades”.

Sin embargo, la funcionaria universitaria declara que esto será sólo por un semestre, tras el cual “serán valorados los resultados de tu estancia”. 

Consideran que la inclusión de Antonio es una “excepción”. Y además añade: “Es importante mencionar que dicha estancia es bajo tu propio riesgo y con el conocimiento pleno de las condiciones en las que se encuentran las habitaciones e instalaciones del inmueble referido”.

 La carta la puedes ver aquí:

Copia de la carta en la que autoridades universitarias notifican a Luis Antonio que podrá instalarse en una residencia universitaria durante un semestre; después, analizarán su caso.
Carta que enviaron las autoridades de la UDLAP a Luis Antonio para notificarlo que será aceptado en una de las residencias universitarias, aunque solo durante un semestre. Después, de ese lapso analizarán si puede continuar o no.

Ha sido una experiencia de un gran aprendizaje: Antonio

“Toda esta experiencia ha sido un gran aprendizaje y verdaderamente puedo decir que me abrió los ojos, pues no fue algo que había vivido de primera mano.

“Cuando recibí esa carta definitivamente me sentí muy feliz y muy agradecido con la oportunidad que se me brinda, sin embargo, también me hizo darme cuenta aún más de la realidad de la UDLAP”, comenta el propio Antonio.

“Una, en la que se creen los encargados de juzgar qué es lo mejor para mí, cuando yo en ningún momento solicité nada más que un cuarto en planta baja. La inclusión en ningún momento se trata de pedir o dar un trato especial, sino de incorporar”.

Su madre, Isabel Camacho manda un mensaje de agradecimiento a todas las personas que contribuyeron a compartir, comentar la historia de Antonio y lograr este cambio en la UDLAP: “Es en la adversidad y en la dificultad cuando se descubren nuevos caminos, personas, habilidades y capacidades, que nos hacen llegar al logro de objetivos, no siempre los que queríamos, pero siempre para ser mejores. Hoy sin duda somos mejores como familia y como personas. Gracias a todos”.

Lo cierto es que Antonio, en cuanto haya regreso escolar presencial, comenzará a estudiar y vivirá ahí. Y esa es, por lo pronto, una buena noticia. Una gran victoria.

 Fotografía de un sonriente Luis Alberto Flores Camacho, quien viste una camiseta oscura y lleva el cabello largo recogido en una coleta. A su espalda se aprecian los rayos del sol y hay un par de cortinas blancas.

 Luis Antonio Flores Camacho logró la oportunidad que pidió a las autoridades de la UDLAP: ser aceptado en una residencia universitaria para cursar la carrera de Ingeniería Mecatrónica, para la que aprobó exámenes.

“El presente artículo es propiedad de Yo También“.

D’Artigues, K. (2021). Por un semestre, y a evaluar, aceptan a Antonio en Colegios Residenciales de la UDLAP. Yo También. Recuperado el 10 de mayo de 2021 de: https://www.yotambien.mx/actualidad/por-un-semestre-y-a-evaluar-aceptan-a-antonio-en-colegios-residenciales-de-la-udlap/

‘Familias indígenas, o comen, o le ponen saldo al celular para las clases de los niños’

Las clases en línea y a través de la televisión son un reto para las comunidades indígenas. Muchas familias no tienen dinero para comprarse una TV ni para recargar el saldo del celular.

Manu Ureste (@ManuVPC), Animal Político

09 de mayo de 2021

Jesus Santamaría

Roberto Cruz

Maestro indígena mazahua, 65 años

Este año de pandemia ha sido un gran reto y también una gran desesperación. Porque, la mera verdad, nadie estaba preparado para esto tan terrible que estamos viviendo. Y los maestros tampoco, claro. No estábamos preparados ni académicamente para dar clases a distancia, ni tampoco tenemos la infraestructura educativa necesaria. 

Mire, yo soy de una comunidad de habla mazahua que se llama San Antonio Metepec, en el municipio mexiquense de San Felipe del Progreso. La comunidad está ahí por una lomería llamada ‘El Cerro de la Luna’, y es una zona donde, por lo regular, no hay buena cobertura telefónica, ni Internet. De hecho, muy pocas personas tienen una televisión. Por eso, lo de las clases por la televisión no ha funcionado. Porque muchas familias no tienen dinero para comprarse una. Y las pocas que sí tienen el aparato, pues los niños prefieren ver caricaturas a estar viendo las clases. Eso es así. Máxime, si los padres tienen que salir a buscar trabajo y los chavos se quedan solos en casa. 

El trabajo de su servidor consiste en recorrer las comunidades rurales donde, de plano, muchos padres no tienen acceso a un celular, computadora, o televisión, y les voy dejando hojas impresas con el material didáctico. Luego le pregunto a los niños cuáles son las dudas que anotaron en sus cuadernos y también le pregunto a los padres. Aunque, bueno, los padres tampoco es que puedan ayudar mucho a sus hijos: la mayoría no sabe resolver operaciones matemáticas, ni pueden ayudarles con el desarrollo de la comprensión lectora, porque no saben leer ni escribir. Son analfabetas. Y eso también ha sido un gran problema en esta nueva educación a distancia.

Además, a muchos padres tampoco les interesó esto de la educación a distancia. A algunos porque de plano les valió. Y a otros porque están muy ocupados tratando de ver cómo le hacen para salir adelante en pandemia. 

Por eso muchas familias llegan y me dicen: ‘Mire profe, o le pongo saldo al teléfono para las clases del niño, o le doy de comer a mi familia. No podemos hacer más’. Y en esos casos, ¿qué les dices? Yo trato de convencerlos de que tienen que hacer un esfuerzo todavía mayor para que sus hijos sigan estudiando, para que no abandonen la escuela. Pero tampoco puedo reprocharles nada a esas personas, porque muchos no tienen para comer. 

Y sí, todos sabemos que es obligación del Estado y del municipio respaldar la educación de la comunidad, del pueblo. Pero, la realidad es que cada uno tiene que buscarse la vida, mijo. Y los maestros también.

Te pongo un ejemplo: nadie nos apoya para hacer los recorridos por las comunidades. Somos nosotros, con dinero de nuestra bolsa, los que asumimos esos gastos. E igual pasa con el servicio de Internet y de teléfono para dar las clases: lo tenemos que pagar los profesores, como también pagamos las hojas y las copias para que los niños hagan sus tareas y estudien.  

Lamentablemente, a pesar de todo ese esfuerzo, sí está habiendo muchos niños que dejaron la escuela. Son niños que, en su mayoría, se quedaron solos porque sus padres, agricultores y comerciantes ambulantes, no dejaron de salir a buscar trabajo y a tratar de sobrevivir. Y esto ha provocado que se expongan mucho más al virus, porque por la falta de ventas se tienen que estar moviendo a otras localidades y el riesgo de contagio es mayor. Y claro, muchas de esas personas ya murieron.

Ahí tengo el caso de Jocelyn, una niña mazahua de ocho años que está en segundo grado. Ella perdió a buena parte de su familia. De hecho, solo le quedó la mamá, que apenas va saliendo del virus. Como ya te imaginarás, son niños que se quedan muy lastimados psicológicamente y que, además, se quedan en una incertidumbre todavía mayor porque el sustento de sus casas ya no está. 

En casos cómo este, tú como maestro tampoco puedes exigirle nada. Al contrario, tienes que ayudarlos, darles tu solidaridad, ser más comprensivo, y tratar de que vayan haciendo poco a poco las tareas para que no se queden muy rezagados y no terminen por abandonar la escuela. 

Ahora, la pandemia no solo ha afectado a los alumnos. También a los maestros nos ha pegado muy duro. Yo mismo, tu servidor, he perdido a veinte integrantes de mi familia por ese maldito virus. ¡Veinte! En un solo día llegué a perder a cuatro de un jalón. Fue algo terrible. 

Al menos ya tenemos la vacuna, ¡bendito Dios! Y a las personas de la tercera edad de la comunidad ya se la están aplicando. Aunque eso tampoco es suficiente para regresar a las clases presenciales, como quieren nuestras autoridades. Porque la mayoría de los padres de familia aún no están vacunados, los niños tampoco, y los profesores mucho menos. 

La mera verdad, hay mucha preocupación entre los maestros por este tema. Porque claro que queremos volver a la normalidad, pero primero está la salud de uno, de su familia, y también la de los niños. Y pues tampoco se trata de regresar como sea, por mucho que cuando te ven por la calle lo primero que te dicen desesperados los padres es: ‘¿Cuándo regresan las clases? ¡Ya no aguanto más a estos chamacos en casa!’.

No se crea, yo también le tengo miedo al virus, cómo no. Tengo 65 años y uno nunca sabe cómo va a reaccionar el cuerpo a esa edad. 

Imagínese, yo empecé a dar clases allá por 1972; soy de la primera generación de maestros indígenas en el Estado de México. En aquel entonces no había pandemia, pero también eran tiempos muy duros. Tenía que ir de comunidad en comunidad a dar clases, y ni carreteras de concreto había. Así que me aventaba kilómetros caminando bajo el sol y el frío para llegar a los pueblitos, donde no había ni luz eléctrica. Y mi infancia no fue mucho más fácil: iba descalzo a la escuelita con un lapicito de un cuartito, que casi ni se podía agarrar. Mis hermanos y yo vivíamos con mi madre en un cuartito, y nos tapábamos del frío con costales porque la cobija no alcanzaba para todos. 

He batallado mucho, la verdad. Aunque aún me siento con fuerza para seguir apoyando a los jóvenes. Porque, precisamente, por eso soy maestro: para ayudar a los demás. Y por eso creo que este virus, con todo y que ha traído mucho dolor, nos está enseñando una gran lección: que debemos ser más solidarios y humanos con los que tienen dificultades para salir adelante. 

De que aprendamos bien esta lección dependerá el futuro de nuestros jóvenes. 

“El presente artículo es propiedad de Animal Político

Ureste, M. (2021). ‘Familias indígenas, o comen, o le ponen saldo al celular para las clases de los niños’. Animal Político. Recuperado el 10 de mayo de 2021, de https://www.animalpolitico.com/2021/05/familias-indigenas-comen-saldo-celular-clases-ninos/

Entre 2015 y 2020 aumentó 74% el número de menores de edad que no asisten a la escuela

Según Coneval, desde el año 2000 y hasta el 2015 se había registrado una mejora en este indicador, eran cada vez menos los menores que no recibían educación, pero este 2020 el panorama cambió.

Redacción Animal Político

27 de abril de 2021

Cuartoscuro

En los últimos cinco años aumentó 74% el número de mexicanos de 6 a 14 años que no asiste a la escuela. Mientras que en 2015 un 3.5% de menores no recibía educación, para 2020 el número de menores en rezago educativo aumentó a 6.1%, revela un comparativo del Índice de Rezago Social 2015 y 2020, del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Este retroceso termina con una tendencia de mejora en este indicador registrada desde el 2000: ese año se registró que 8.2% de los menores de 6 a 14 no iban a la escuela; para 2005 el Coneval reportó un 5.2%; en 2010 fueron 4.7%. El 2015 fue el último año que registró una baja con 3.5%.

Tres estados tuvieron el mayor retroceso en este indicador en los últimos cinco años: Chiapas pasó de 6.9% en 2015 a 10.5% el año pasado. Esta entidad es la de mayor porcentaje de menores sin educación básica. 

Le siguen Michoacán que pasó de 5.2% a 8% y Guanajuato aumentó de 4% a 7%.

Otro indicador educativo es el de la población de 15 años y más con educación básica incompleta. Aunque de 2015 a 2020 bajó el porcentaje de población en esta condición, sigue siendo alto. Coneval reporta que el 29.6% de los jóvenes mexicanos están en esta situación. Hace 5 años había un 35.3%. 

Chiapas vuelve a aparecer como el del peor desempeño en este indicador con 48.1% de su población con educación básica incompleta. 

Le siguen Oaxaca (45.2%), Guerrero (42.5%) y Michoacán (42.3%).

Sin seguridad social

En el último quinquenio la población que no es derechohabiente de algún servicio de salud fue el indicador que registró un mayor retroceso. Mientras en 2015, el 17.3% de los mexicanos no contaban con seguridad social, para este 2020 aumentó a 26.2%. 

Michoacán es el estado con el peor porcentaje con 37.6% de su población sin derechohabiencia. Le siguen Chiapas con 32.7%; Estado de México con 33.4% y Tabasco con 31.4%.

El estado con mejor desempeño en este indicador es Chihuahua donde solo el 15.3% de su población no es derechohabiente en un servicio de salud. 

Los estados que mejoraron

En los últimos cinco años, cuatro estados se mantuvieron en un nivel de rezago social muy alto, sin presentar mejoras en los indicadores. Estos son: Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz.

Tres entidades mejoraron su grado de rezago: Campeche pasó de alto a medio; Guanajuato de medio a bajo y Yucatán cambió de un alto rezago a uno medio. Para medir el rezago social, el Coneval toma en cuenta los indicadores de rezago educativo, el acceso a los servicios de salud, los servicios básicos en la vivienda y los bienes del hogar a nivel estatal, municipal y de localidades.

“El presente artículo es propiedad de Animal Político

Redacción Animal Político. (2021). Entre 2015 y 2020 aumentó 74% el número de menores de edad que no asisten a la escuela. Animal Político. Recuperado el 28 de abril de 2021, de https://www.animalpolitico.com/2021/04/ninos-no-va-a-la-escuela-rezago-educativo/

Cambiemos: una plataforma para garantizar la lucha de grupos vulnerados

Esta unión busca afianzar las demandas de los colectivos y organizaciones a través de la coordinación de estos grupos, para defender la lucha de los grupos vulnerados en Puebla

Román Esaú Ocotitla Huerta (@romanocotitla), Lado B (@ladobemx)

26 de abril de 2021

Lado B
*Foto de portada: Marlene Martínez

Román Esaú Ocotitla Huerta

@romanocotitla

Colectivos y organizaciones civiles de la ciudad de Puebla anunciaron hoy la creación de la plataforma “Cambiemos”, una articulación de estos frentes para combatir la negligencia, violencia e invisibilización contra grupos vulnerados en el estado de Puebla.

Las organizaciones y colectivos articulados en “Cambiemos”, pertenecen al rubro de la libertad y defensa de los derechos sexuales y de identidad, al combate de la discriminación y violencia contra mujeres, al ambito educativo y a la protección del medio ambiente. 

Dichos grupos, son los siguientes: Voz de los desaparecidos, Colectiva Coatlicue Siempre Viva, Grupo Transgénero Puebla, Coalición Agnes, Colectivo Quimera, Frente Estudiantil por una Educación para Todas y Todos (FEET), Yo Ecologista, Casa de Estudiantes Emiliano Zapata (CEEZ), Brigada Interdisciplinaria Arturo Rivera (BRINAR), SineAS, Colectiva el Último Pulmón de Puebla, y personas a título personal preocupadas por la movilidad en Puebla.  

En rueda de prensa este lunes 26 de abril, representantes del Colectivo Coatlicue SiempreViva informaron sobre la articulación de este frente en común con la misión de acompañar y fortalecer las luchas que encabezan. 

Entre las demandas que se establecieron está, por una parte, el fortalecimiento del estado laico y la despenalización del aborto; en temas medioambientales: generar y divulgar información ambiental, proteger los derechos de los defensores y aplicar políticas públicas en materia de derechos ambientales; en cuanto a temas que atañen a la comunidad LGBT: integrar y representar la participación de hombres y mujeres trans en el ámbito laboral, garantizar servicios médicos y de salud para toda la comunidad, y establecer rubros específicos para garantizar los derechos laborales de este sector.

Con esto se busca colocar en la agenda pública dichos problemas, y llegar a los tres órdenes de gobierno a nivel federal, estatal y municipal para promover una cultura incluyente y políticas públicas que tengan un efecto real en la vida laboral y económica de esta parte de la población que ha sido marginada y desatendida.

“Debemos pelear para obligar a las instituciones a cumplir con el deber constitucional de servir a la gente; debemos pelear para que haya un cambio en la cultura política, ecológica, de género, de movilidad y económica”, mencionaron las representantes.

En cuanto a las fallas por parte del gobierno estatal, las representantes particularmente  mencionaron la falta por reglamentar las disposiciones de la Ley Agnes y así garantizar el derecho de las personas a cambiar su identidad. Asimismo, se incluyó la petición de una mesa interinstitucional entre los distintos niveles de gobierno, universidades y colectivos para revisar la alerta de género y proponer nuevas políticas públicas ante la omisión de las autoridades.

Recalcaron, además, que la plataforma busca trascender el momento político-electoral que se vive en México actualmente, ya que las demandas que encabezan los colectivos no pertenecen ni son exclusivas a un periodo determinado, sino que forman parte de una problemática mayor que aqueja a estos sectores desde hace años.

Por último, se dio a conocer que los colectivos y organizaciones realizarán actividades en el marco de los procesos electorales, así como exhortación a los diputados que actualmente se encuentran en campaña para visibilizar la plataforma y las demandas solicitadas.

*Foto de portada: Marlene Martínez

“El presente artículo es propiedad de Lado B

Ocotitla Huerta, R. (2021). Cambiemos: una plataforma para garantizar la lucha de grupos vulnerados. Lado B. Recuperado el 27 de abril de 2021, de https://www.ladobe.com.mx/2021/04/cambiemos-una-plataforma-para-garantizar-la-lucha-de-grupos-vulnerados/

“Amañada y añeja”, intención de la SEP de pagar con constancias a ilustradores: No Vivimos del Aplauso

Redacción Desinformémonos

01 de abril de 2021

Ilustración: Aaron Jandette

Ciudad de México | Desinformémonos. El movimiento No Vivimos del Aplauso calificó de “amañada y añeja” la intención de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de “pagar” con constancias el trabajo de aristas e ilustradores para rediseñar los libros de texto gratuito, pues aseguró que “es una falta de respeto pedir trabajo y querer pagar con ‘así te das a conocer’”.

Puede ser una ilustración de una o varias personas y texto que dice
Arte: Adriana Ilustrada

El pronunciamiento de No Vivimos del Aplauso se dio a conocer luego de que la SEP publicara una convocatoria dirigida a todos los ilustradores, diseñadores gráficos, infógrafos y otros artistas visuales a participar en el acompañamiento gráfico de los libros de texto gratuito de Español, Ciencias Naturales, Geografía e Historia de tercero a sexto grado de primaria.

Puede ser una ilustración de una o varias personas y texto que dice
Arte: Uribe Carv

Frente a la convocatoria, ilustradores de distintas partes del país iniciaron una campaña en redes sociales para manifestar su indignación y exigir el pago por su trabajo profesional. De igual forma, a través del hashtag #Anticonvocatoria los artistas y usuarios en las redes compartieron sus propuestas para rediseñar los libros de texto.

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“Las personas convocadas merecen un pago claro y digno por el trabajo que realicen. Y la niñez merece lo mejor que podemos darle”, dijeron el movimiento No Vivimos del Aplauso y el Observatorio Cultural para la Niñez Mexicana.

Puede ser un dibujo animado de texto
Arte: Postaza Mostaza

La nula remuneración económica a los trabajos seleccionados, dijo el movimiento, “nos parece totalmente inadmisible y reprobable […]. Más aún sabiendo que nos encontramos en medio de una pandemia y de una crisis sanitaria, económica y social”.

Puede ser una imagen de una o varias personas y texto

Los integrantes del movimiento recordaron que el sector cultural en México es “uno de los más golpeados” por la crisis derivada de la pandemia, pero también “porque ha carecido de apoyo institucional a lo largo de este año”.

Puede ser una imagen de texto
Arte: Chirgous

Por ello, llamaron a la SEP a revisar su convocatoria y corregir lo necesario para que el proyecto de mejora de los libros de texto permita también mejorar las condiciones de la cadena de valor que lo hará posible.

https://www.facebook.com/NoVivimosDelAplauso/posts/132778948851851

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos

Redacción Desinformémonos. (2021). “Amañada y añeja”, intención de la SEP de pagar con constancias a ilustradores: No Vivimos del Aplauso. Desinformémonos. Recuperado el 05 de abril de 2021, de https://desinformemonos.org/amanada-y-aneja-intencion-de-la-sep-de-pagar-con-constancias-a-ilustradores-no-vivimos-del-aplauso/

Cuando no es posible Aprender en casa: enseñar a leer, escribir y sumar en los cruceros viales

Alejandro Ruiz | Pie de Página

Miércoles 24 de marzo de 2021

Mientras la deserción estudiantil crece por la pandemia, una maestra decidió dar clases en los cruceros a niños sin internet ni un televisor para aprender en casa. Casi un año después, a su estrategia se han sumado decenas de voluntarios. Lo grave, destaca la docente, es que cada día encuentran a más estudiantes en estas condiciones de precariedad

Texto y fotos: Alejandro Ruiz

QUERÉTARO.- El ruido de la retroexcavadora rompiendo el asfalto ensordece a los cláxones y motores que circulan por la calle. La tierra levantada por el viento llena los parabrisas de polvo, mientras camiones y autos avanzan lentamente por la avenida Cimatario hacia el cruce con la carretera 57. El semáforo está en rojo.  

Mientras el tiempo discurre entre el minuto y medio que tarda en llegar el “siga”, Rocío y su familia, quienes desde hace más de 7 años migraron de Santiago Mexquititlán hacia la capital queretana, avanzan precavidos entre los automóviles. Ofrecen mazapanes y bolsas de basura a los conductores, mientras que en el camellón que delimita la vuelta continua. Sus hijos aguardan pacientes a que su mamá termine la venta del día.

“Primero nos venimos mi esposo y yo”, dice la mamá de 29 años de edad, “nos vinimos a buscar trabajo y a vender cosas aquí en el crucero. Dejábamos a los niños con mi mamá en el pueblo, es hasta hace un año y medio que decidimos traerlos aquí con nosotros”.

Antes de la pandemia, Rocío llevaba a sus hijos a una de las primarias del DIF ubicadas en el Centro Histórico de la capital queretana, lo cual le permitía poder realizar su trabajo como vendedora ambulante sin exponerlos a los riesgos que implica estar en las calles. 

Tras el confinamiento, para miles de familias, como la de Rocío que carece de acceso a internet o a la televisión, la educación de sus hijos pende de un hilo.

“Para poder sacar algo para comer tenemos que estar aquí en el crucero de 6 a 7 horas, y no puedo dejar a mis hijos solos todo ese momento. Me los traigo aquí. Yo quiero que ellos continúen estudiando para que no estén en una situación como nosotros, pero no tenemos internet ni televisión, y en la escuela sólo los reciben dos días a la semana. Tengo miedo de que se rezaguen o quieran dejar de estudiar”.

Rocío, comerciante.

Al crucero donde trabaja Rocío con sus hijos, llegó la maestra Jemima Peláez, para enseñarles lo que antes aprendían en el aula.

En el semáforo, una alternativa

Jemima Peláez es maestra de educación especial en el municipio de Jalpan de Serra, y aunque su labor se ha visto afectada por la pandemia ella sigue dando clases frente a un grupo de 30 niñas y niños en la comunidad. 

“Tras la suspensión de las clases presenciales me tuve que regresar aquí a la ciudad, y voy una vez al mes para Jalpan para atender a mis niños, yo me esfuerzo para que ellos no se rezaguen” puntualiza. 

Día con día, cuando Jemima salía a correr por su colonia, se percató de que las y los niños que trabajaban en los semáforos habían incrementado y se preocupó por su continuidad educativa. 

“Yo me pregunté ¿cómo le están haciendo estos niños con las escuelas cerradas? Y la verdad es que como maestro tu vocación es enseñar, y al ver a tantos niños en esta situación no podía quedarme quieta”, relata. “Decidí salir con algunos materiales didácticos y hablando con las mamás de los niños les propuse darles clase ahí en el semáforo, apoyarles con sus tareas y darle seguimiento a los contenidos de la SEP, y es así como nace En el Semáforo se aprende.” 

La iniciativa de Jemima inició en un semáforo a un costado de la carretera federal No.57, y ahí comenzó a atender a un grupo de 5 niñas y niños que acompañaban a sus padres en la venta del día, poco a poco la iniciativa fue expandiéndose en diversos cruceros de la ciudad, hasta cubrir 28 puntos de la zona metropolitana. 

“El proyecto comenzó a llamar la atención de mucha gente, muchos medios de comunicación se acercaron para entrevistarnos y aplaudir la iniciativa, yo estoy muy agradecida por eso, pues poco a poco una red de voluntarios se fueron sumando, nutriólogas, biólogos, gente profesionista que vio las mismas necesidades que yo vi cuando en noviembre comenzamos a dar clases” señala. 

A la par que una red de voluntarios se fue sumando al proyecto que abandera la maestra Jemima, donaciones de gente y empresas fueron llegando para que pudiera haber una continuidad en la iniciativa. Asimismo, las autoridades de la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ) se acercaron a la maestra para dotar de clave escolar a su proyecto y que pudiera certificar de grado a sus alumnos. 

Para Jemima esto representó un avance, pues varias personas la fueron contactando a través de su página de Facebook para que la iniciativa pudiera implementarse en otras comunidades de la entidad. 

“Actualmente tenemos tres centros educativos en Santiago Mexquititlán, Vizarrón y La Griega. Asimismo sumamos 76 voluntarios quienes a diario trabajamos con los grupos que ya se abrieron. Estoy muy contenta, pero a la vez muy preocupada, pues la necesidad de este proyecto refleja una problemática social: cada vez hay más niños en situación de calle o trabajando en los semáforos”.

Para la docente de educación especial, lejos de felicitar la iniciativa de su asociación, lo que en verdad preocupa a quienes integran En El Semáforo Se Aprende es la realidad educativa que atraviesan miles de niñas y niños en el estado, pues la pandemia ha acrecentado la migración de las comunidades campesinas hacia las ciudades, lo que ha orillado a que cad vez existan más familias habitando y trabajando en los cruces peatonales del estado.

“Estamos abiertos a que recibamos más voluntarios y donaciones, pero creo que la tarea que tenemos es combatir las condiciones estructurales que orillan a alguien a desplazarse, a estar tomando clases en un semáforo, a trabajar cuando deberían de estar estudiando, es algo que me entristece mucho”, agrega.

Durante los primeros meses del 2021 la iniciativa de la maestra Jemima se vio pausada por la contingencia sanitaria, pues al estar la entidad en semáforo rojo el equipo de En el Semáforo se aprende decidió pausar actividades para evitar contagios entre las y los niños y el equipo de voluntarios. 

“Ahorita que regresamos contabilizamos a 110 niños que están recibiendo atención, y pues ha incrementado, lo cual refleja que cada vez hay más gente que se enfrenta a estas condiciones”, relata.

“Nosotros vamos a seguir hasta donde podamos, ya estamos por obtener la acreditación por parte de Conafe. Y cada vez nos llegan más donaciones y avisos de gente que quiere que repliquemos la iniciativa en sus comunidades, nos da gusto eso, que nos solidarizemos y avanzemos. Lo que me preocupa, recalco, es que esto sea una necesidad.” 

Como Jemima, cientos de maestros en la entidad han innovado en su labor con estrategias que permitan hacerle frente al rezago y deserción escolar en las poblaciones más vulnerables. Sin embargo, el acceso desigual a la educación sigue siendo un tema pendiente en todo el país que la pandemia sólo puso en relieve.

Los retos pedagógicos durante la pandemia

De acuerdo con el informe La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV2 (covid-19) en Méxicopublicado por el Coneval en mayo del 2020, el sistema Aprende en Casa profundiza la brecha en el acceso a la educación para los 20.8 millones de hogares que carecen de conectividad a internet, lo cual representa el 59.7% de la población en el país.

Además, al trasladar gran parte del proceso de enseñanza hacia el núcleo familiar -y al no contemplar factores como la ocupación, disponibilidad de tiempo, o el grado de escolaridad de los padres o tutores- no hay una garantía de que el aprendizaje en el nivel de educación básica sea significativo para las nuevas generaciones que se encuentran dentro del sistema de educación pública. 

“A nosotros se nos dificulta ayudarle a nuestros hijos con sus tareas” señala Rocío “y aunque en la escuela a la que asisten les dan una guía mensual para que la llenen, la dejaban incompleta o mal hecha ya que hay cosas que nosotros no conocemos, o no tenemos el tiempo de ayudarle a nuestros hijos.” 

Rezago educativo y deserción escolar

De acuerdo con Estela Hernández, doctora en pedagogía y docente frente a grupo en la comunidad de Santiago Mexquititlán, la pandemia por covid-19 ha propiciado que se acreciente el rezago educativo en las comunidades indígenas de la entidad, pues al no contemplar las particularidades socioeconómicas y lingüísticas en la implementación de modelos educativos homogéneos se está excluyendo del acceso a la educación a miles de niñas y niños.

“Creo que hay que generar nuevos indicadores”, señala, “pues no podemos explicar las consecuencias de esta pandemia en la educación solo con la deserción escolar, hay un rezago mayor al 90%, y eso no se refleja en que un niño deje de ir a la escuela, pues con el lastre que venimos arrastrando de la reforma educativa peñista algunos profesores pasan de grado a los alumnos sin medir realmente el aprendizaje que los niños están teniendo en la escuela”.

“Entonces tenemos a niños”, continúa, “que ya en cuarto o quinto de primaria no saben leer, escribir o sumar. Por ejemplo una de las cartillas que diseñó la USEBEQ contemplaba aspectos de trigonometría avanzada, cuando los niños apenas y saben sumar, es realmente preocupante”.

Aunque la USEBEQ declaró que aún no se tienen registros de la deserción escolar durante el ciclo 2019-2020, de acuerdo con información presentada por esta dependencia, en esta entidad, al término del ciclo escolar 2018-2019, se registró un índice de deserción escolar del -0.2% en educación primaria, 4.6% en educación secundaria y de 11.3% en nivel medio superior.

Aunado a esto, durante el segundo semestre del 2020 la Secretaría de Educación Pública (SEP) estimó que durante esta pandemia ha habido una deserción escolar en el nivel básico del 10%, lo que se traduce en dos millones 525 mil 330 alumnos de preescolar, primaria y secundaria en todo el país. 

También, de acuerdo con la Encuesta para la medición del impacto covid-19 en la educación (ECOVID-ED) 2020, a nivel nacional, 5.2 millones de personas, de 3 a 29 años de edad, no se inscribieron al ciclo escolar 2020-2021 a causa de la pandemia o por falta de dinero.

“Esto es un problema gravísimo”, puntualizó Estela Hernández “pues estamos viendo que muchos niños dejan la escuela al no comprender los contenidos que se están viendo en las clases y prefieren irse a trabajar a las fábricas o a la ciudad”.

“Además”, agrega, “las autoridades educativas estatales y federales no han implementado alternativas reales para atender este problema ni en la ciudad ni en las comunidades indígenas, pues cuando algún profesor muestra iniciativa para atender a sus grupos, se les penaliza o despide injustificadamente, no hay un diálogo.” 

De acuerdo con información solicitada a la USEBEQ, en Querétaro se están implementando diversas estrategias que refuerzan los contenidos de “Aprende en Casa”, las cuales hacen uso de las nuevas tecnologías y medios de comunicación, así como la elaboración de cartillas de trabajo que se hacen llegar a las comunidades a través de las estructuras administrativas de los municipios y las autoridades escolares. 

Asimismo, aseguran, se han destinado estrategias de acompañamiento para las y los estudiantes en situación de vulnerabilidad como visitas domiciliarias, ajustes curriculares en los contenidos educativos dando primacía a los aprendizajes clave y priorizando a la evaluación del alumno como un elemento formativo. 

Sin embargo, y pese a los esfuerzos institucionales y de colectivos pedagógicos independientes por atender la educación en tiempos de pandemia, diversas organizaciones y asociaciones de profesoras y profesores han optado por otras alternativas para atender a las y los alumnos en población vulnerable.

“El presente artículo es propiedad de Pie de página“.

Ruiz, A. (2021). Cuando no es posible Aprender en casa: enseñar a leer, escribir y sumar en los cruceros viales. Pie de Página. Recuperado el 24 de marzo de 2021 de: https://piedepagina.mx/cuando-no-es-posible-aprender-en-casa-ensenar-a-leer-escribir-y-sumar-en-los-cruceros-viales/

Acceso a educación superior, restringido para jóvenes en situación de pobreza

Pedro Rendón | Desinformémonos.

Miércoles 17 de marzo de 2021.

Del año 2000 a la fecha en México, se duplicó el número de jóvenes que asisten a la educación superior, al aumentar la matrícula de dos millones a poco más de cuatro millones de estudiantes. Sin embargo, este crecimiento es insuficiente, pues sólo cuatro de cada diez mexicanos/as en edad de asistir a la educación superior lo están haciendo, cuando en otros países con un nivel de desarrollo equiparable, como Argentina y Chile, se tiene una cobertura del 90%, señaló la Dra. Marisol Silva Laya, directora de la División de Investigación y Posgrado (DINVP) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Al hablar de los Retos de la equidad educativa en educación superior en México, en el foro virtual Inversión social y equidad en educación superior: retos ante la pandemia, dijo que aunque es notable la expansión de la matrícula, se debe seguir exigiendo la ampliación del acceso, porque no todos los sectores de la población se benefician de este bien común. La masificación de este nivel educativo amplió las oportunidades para los sectores sociales más favorecidos y ocasionó  “una subrepresentación de jóvenes de sectores vulnerables en la matrícula”.

Para dar cuenta de ese acceso restringido a estudiantes de sectores desfavorecidos detalló que, si se divide a las y los jóvenes de 18 a 23 años (edad típica para asistir a la educación superior) por el ingreso económico de sus familias, se encuentra que en el primer decil, el de ingreso más bajo, se halla el 10.3% de mexicanos/as en esa edad; pero sólo representan  el 2.7% del total de la matrícula de educación superior, es decir, no están representados proporcionalmente; hay un volumen importante de jóvenes de este sector que están quedando excluidos.

Esta menor atención al estudiantado proveniente de los sectores más pobres de la sociedad no se limita a su falta de acceso a la educación superior, sino que se agrava por el hecho de que muchos de ellos/as, que sí están estudiando una carrera, no lo hacen en un programa de calidad acreditada. De hecho, solamente el 50% de los universitarios/as en México (dos millones) están inscritos en programas de calidad.

Esto significa que en la educación superior en México “sí se le está dando acceso a jóvenes que habían sido excluidos tradicionalmente, pero falta asegurar que asistan a programas de calidad que promuevan el desarrollo integral de sus capacidades para que ejerzan plenamente su derecho a la educación”. Es preciso evitar que se profundice una desigualdad educativa cualitativa.

La permanencia

Asimismo, la Dra. Silva Laya comentó que no basta con masificar el acceso a la educación superior, sino que se debe atender la permanencia del estudiantado, por lo que las universidades e instituciones de educación superior tienen que comprometerse a apoyar el desarrollo de trayectorias exitosas entre las y los jóvenes.

En esto resulta crítico el primer año en la educación superior, un momento importante en la toma de decisiones que las y los estudiantes inician con gran motivación y compromiso, y que cuenta con periodos clave de transición durante los cuales los universitarios necesitan integrarse a entornos muy distintos a su trayectoria escolar previa.

La Directora de la DINVP señaló que ese primer año es particularmente difícil para aquellos/as jóvenes que son la primera generación de sus familias en llegar a la universidad, porque hay prácticas educativas ajenas a sus códigos culturales, necesidades e intereses. También enfrentan muchas dificultades académicas, porque en la medida en que no desarrollaron competencias básicas durante sus primeros años de escolaridad fueron acumulando desventajas, que en la educación superior se pueden convertir en barreras infranqueables.

Por otra parte, Silva comentó que se han diagnosticado diferentes razones por las que se da un desajuste entre las expectativas del estudiantado y las expectativas de la universidad. Una de ellas es que las culturas académicas han tendido a rigidizarse, tienen escasa innovación pedagógica y en lugar de mostrar flexibilidad curricular, para favorecer la adaptación de nuevos perfiles estudiantiles, se mantienen con la idea de un/a estudiante estándar.

“Las universidades no hemos sido capaces de responder a esa diversidad y de enriquecernos con esa diversidad de quienes se enfrentan por primera vez a la educación superior, y que también traen consigo un cúmulo de culturas, de conocimientos, de talentos, que pueden enriquecer notablemente la vida de las universidades”.

Revertir los niveles de inequidad

La académica de la IBERO, universidad jesuita de la Ciudad de México, agregó: “Tenemos que pensar cómo vamos a revertir estos niveles de inequidad que ya existían y que se están profundizando, es decir, tendríamos que hacer las cosas de manera distinta para atender una agenda que es del pasado y que también es para el futuro inmediato”.

Las políticas de equidad implementadas en México han puesto el acento en el acceso, pero no es suficiente. Es imperativo pensar la equidad de una manera integral e incorporar diferentes dimensiones. La económica, exige compensar las necesidades de las y los estudiantes de los sectores de menores ingresos. “La lógica en México ha sido dar menos a quienes menos tienen, y es una lógica que hay que cambiar, para dar más a los que menos tienen”. Para revertir los niveles de desigualdad se precisa una redistribución de recursos en procesos e infraestructuras educativas que fomenten el desarrollo de capacidades.

Desde una dimensión pedagógica, hay que atender profundamente los procesos de aprendizaje, para hacer de éste un espacio de gozo, lo que implica que exista un compromiso de la institución educativa y de su profesorado por innovar y por desarrollar una pedagogía propia de la educación superior.

Es así que para la Dra. Silva el derecho a la educación superior debe definirse a partir de una concepción multidimensional que incluya lo económico, lo político, lo cultural y lo pedagógico, en la que educación superior signifique: articular recursos y procesos educativos en espacios universitarios inclusivos, para ofrecer una educación relevante y pertinente a las personas (incluidas las provenientes de los estratos socioeconómicos desfavorecidos), donde participen con plena titularidad de su derecho, para desarrollar aprendizajes significativos que les permitan ampliar sus capacidades y mejorar sus condiciones de vida.

Esa definición tiene de fondo la aspiración de hacer posible el poder transformador de la educación, “que pueda llegarse al empoderamiento de nuestros estudiantes, para tomar decisiones relacionadas con su propia vida y también con su desenvolvimiento como ciudadanos en la construcción de una sociedad más democrática”.

Entonces, una definición operativa de equidad en la educación superior implica un acceso efectivo, es decir, aquel donde haya opciones educativas relevantes, donde haya calidad en la educación y donde no haya una segmentación educativa, o sea, una inclusión estratificada.

Además, es fundamental atender la permanencia, para favorecer trayectorias escolares exitosas, evitando que la puerta de entrada se convierta en una giratoria. Permanencia que conlleva asegurar la consecución de los resultados esperados por las y los estudiantes, que tiene que ver con la ampliación de sus capacidades.

Dentro de los grandes retos para lograr lo anterior están: el diseño e implementación de nuevas políticas de equidad basadas en esa visión multidimensional e integral; y destinar el financiamiento necesario para garantizar un ejercicio efectivo del derecho a la educación. “Gratuidad y obligatoriedad, que se acaban de decretar en la reciente reforma educativa en México, no son suficientes. El discurso se puede quedar en retórica si esto no se respalda con las condiciones necesarias para ofrecer calidad a todos nuestros estudiantes”.

Otro reto es la diversificación de los mecanismos de ingreso, pues “el principio meritocrático esconde y enmascara las desigualdades y el solapamiento de esas desigualdades”. Es así que se tendría que pensar en beneficiar a los estudiantes de sectores desfavorecidos con acciones afirmativas, como asegurar cuotas de participación para ciertos sectores de la población y acompañamiento con procesos educativos significativos.

Evidentemente, es preciso “superar la visión del déficit y más bien enriquecernos de la diversidad, y ser capaces de ser flexibles para adaptarnos a esos diferentes perfiles de estudiantes que están ingresando a las aulas universitarias”.

Y, por último, “poner mucho más énfasis en las pedagogías de la educación superior. En pedagogías justas que promuevan el derecho a aprender y no solamente el derecho a entrar a una universidad, sino la posibilidad de empoderarse y de ampliar las capacidades de acuerdo con los propios planes y aspiraciones que tienen nuestros estudiantes”.

Inversión social y equidad en educación superior

El Patronato de la IBERO, el Centro de Inversión Social, el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) y la Dirección de Formación Ignaciana organizaron el foro virtual Inversión social y equidad en educación superior: retos ante la pandemia.

El foro, donde se profundizó en el problema de la inequidad educativa, “representó también el inicio de la iniciativa Alianzas que transforman: juntxs por la equidad educativa, que invita a empresas y personas  a sumarse a una red de la IBERO, que permita incorporar a más jóvenes en condiciones de vulnerabilidad a la comunidad universitaria, y garantizar su permanencia en ella”, a decir de la Lic. Adriana de la Peza Vignau, coordinadora del Centro de Inversión Social.

“Si quieres sumar a tu institución o empresa a Alianzas que transforman,  puedes hacerlo poniéndote en contacto conimpulsa@ibero.mx. También puedes sumarte a la Red de inversionistas sociales por la equidad educativa por medio de una donación única o recurrente a través de nuestra plataforma,  en: dona.ibero.mx”, añadió De la Peza.

Este material se comparte con autorización de la IBERO

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos“.

Rendón, P. (2021). Acceso a educación superior, restringido para jóvenes en situación de pobreza. Desinformémonos. Recuperado el 17 de marzo de 2021 de: https://desinformemonos.org/acceso-a-educacion-superior-restringido-para-jovenes-en-situacion-de-pobreza/

Alumna con síndrome de Down logra entrar a la universidad tras ampararse

Karina González Fauerman | Yo También.

Viernes 12 de marzo de 2021

Fotografía de Brely de la Cruz y Flores, una joven con Síndrome Down que se encuentra de pie delante de una pared rosa, lleva puesta una blusa color verde agua y tiene una gran sonrisa en el rostro.

Después de un segundo intento por entrar a la Escuela Normal Experimental de San Juan Sabinas en Coahuila, Brely de la Cruz solicitó el apoyo de un juez y logró su incorporación académica.

Con el deseo de cursar estudios de Educación Preescolar, Brely de la Cruz y Flores presentó el examen de admisión en la Escuela Normal Experimental de San Juan de Sabinas, en el estado de Coahuila. Días después llegaron los resultados y fue cuando la joven que tiene síndrome de Down se enteró que su ingreso no era posible por no alcanzar el puntaje necesario.

“Me mantuve positiva, no me rendí e hice un segundo intento y gracias a eso entré como alumna libre (puedes tomar las clases en el instituto, pero el nombre del estudiante no está registrado en control escolar). Después de que presentamos el caso de amparo por orden del juez ingresé como alumna regular.

“Los docentes sí conocían sobre mi discapacidad, pero no hubo adecuaciones curriculares al aplicar al examen, como preguntarme de qué forma podían ayudarme o si quería hacer una pausa para tomar agua”, explica Brely, quien actualmente cursa vía remota el segundo semestre de la licenciatura en esa institución, de la que Yo También buscó conocer su postura, pero no obtuvo respuesta.

En el camino la joven de 21 años se encontró con distintos obstáculos, principalmente emocionales, ya que, antes de ser alumna regular, se sintió presionada y un poco excluida.

“Llegué a dudar de mí. Solo con mi familia podía ser yo misma con la certeza de que no me juzgarían. Por eso, si alguien pasa por algo similar a mí, le aconsejo buscar apoyo entre sus seres queridos y encontrar confianza en uno mismo para superarse”.

El mayor sueño de Brely es abrir oportunidades a quienes no se les permite tener una voz. Además, asegura, tiene muy clara su vocación profesional.

“Amo mucho a los niños y tengo fe en que nos llevarán a un mejor futuro; algunos quieren seguir los mismos pasos de sus maestros y estudiar Educación, así que estamos sembrando a una nueva generación de docentes que a su vez capacitarán a otra. Es un ciclo de oportunidades y de aprendizaje que se repite”, subraya Brely, quien comparte que ninguno de sus compañeros tiene discapacidad y no la juzgan por su apariencia. 

Respaldo legal 

El caso de Brely llegó a las manos de Juan Marcos Dávila Rangel, juez Tercero de Distrito con residencia en el municipio de Piedras Negras, Coahuila, quien asegura que la inclusión es un tema pendiente de regulación en cada una de las escuelas normales. 

De acuerdo con el experto, el artículo tercero de la Constitución Mexicana, en su fracción X, trata sobre el derecho humano a la educación superior con un enfoque inclusivo, esto es, que permite a toda persona, independientemente de sus capacidades, físicas o intelectuales, tener acceso a ese nivel educativo.

“Cuando la parte quejosa (que obtuvo 814 de 950 puntos necesarios para ingresar a la escuela) nos solicitó el juicio de amparo, observamos que había un derecho violado a la inclusión de la educación superior. Le dimos una suspensión para que pudiera integrarse inmediatamente a la matrícula de la Escuela Normal. 

“Tuvimos problemas para que se cumpliera el juicio de amparo y que pudiera asistir temporalmente a clases; bajo esa perspectiva se activaron unos mecanismos para forzar a la autoridad a que cumpliera la suspensión”, explica Dávila Rangel.

El paso final del juicio, subraya el juez, es la sentencia. En ella se ordena que la alumna pueda estar plenamente integrada a la matrícula de la Escuela Normal, sujeta a su desempeño académico; además, se explica que la autoridad debe hacer los ajustes razonables para que cumpla con la solicitud de inclusión. 

La sentencia no ha sido impugnada mediante recurso de revisión ante un tribunal colegiado de circuito. Tienen las autoridades educativas y la quejosa, 10 días para hacerlo, a partir de que reciban la notificación de la sentencia.

“Las autoridades educativas deben regular su normatividad interna y las políticas para la admisión superior. De nada sirve que los artículos estén en la Constitución si no los tienen claros desde su reglamento. 

“Si bien hay que realizar modificaciones en la propia infraestructura de los inmuebles, no solo hay que quedarnos en lo físico. Poner rampas es un primer paso, sin embargo, nos falta bastante para tener una perspectiva de inclusión”, precisa.

Desde su punto de vista, las personas con discapacidad tienen derecho gozar de los derechos humanos y estudiar sin límite licenciaturas, maestrías y doctorados. 

Refiere que la alumna requirió una enorme valía y su caso representa un ensanchamiento del derecho a la educación superior para las personas con discapacidad. 

“Hay que fijarnos en quiénes necesitan los apoyos, pues algunos requieren que se le pongan ladrillos para que se nivelen con los demás y así lograr una sociedad inclusiva”.

Por su parte, la Secretaría de Educación de Coahuila puntualiza que, a través de diferentes programas y convenios con la Subsecretaría de Inclusión, fomenta la educación inclusiva. Asimismo, el Gobierno de Coahuila afirma que uno de sus ejes es tener un desarrollo social, incluyente y participativo con el objetivo de fortalecer las condiciones para brindar educación con equidad, inclusión, igualdad de género, no discriminación y no violencia en las escuelas de todos los niveles, grados y modalidades.

Asesoría jurídica

Si alguien se encuentra en una situación similar a la de Brely, el juez Juan Marcos Dávila recomienda buscar un asesor jurídico en alguna organización civil. Si no encuentra apoyo, aconseja acudir al Instituto Federal de Defensoría Pública (número 800) quien brinda asesoría gratuita para presentar la demanda.

“El presente artículo es propiedad de Yo También.

González Fauerman, K. (2021). Alumna con síndrome de Down logra entrar a la universidad tras ampararse. Yo También. Recuperado el 12 de marzo de 2021 de: https://www.yotambien.mx/actualidad/alumna-con-sindrome-de-down-logra-entrar-a-la-universidad-tras-ampararse/

Aprueban en Michoacán Ley de Menstruación Digna

ContraRéplica

02 de marzo de 2021, 21:47

Aprueban en Michoacán Ley de Menstruación Digna
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El Congreso de Michoacán aprobó reformas a la Ley de Educación para garantizar y fomentar el derecho a la educación menstrual y facilitar el acceso gratuito a productos de gestión menstrual para niñas, mujeres y personas menstruantes que lo soliciten en las escuelas públicas.

La resolución también exigirá a los programas de estudio resaltar la educación sexual integral y reproductiva, el ejercicio responsable de la sexualidad, la planeación familiar, la maternidad y paternidad responsables, la prevención de embarazos adolescentes e infecciones de transmisión sexual.

Según la nueva legislación, las autoridades educativas deberán elaborar y distribuir material educativo en distintas lenguas habladas en el territorio para orientar a los alumnos sobre la menstruación; así como contar con los insumos básicos de higiene y salud menstrual.

Las autoridades educativas también deberán asegurarse de tener las condiciones necesarias para evitar el bullying y que las alumnas no se ausenten a clases por ese motivo.

Desde ahora, las estudiantes tendrán derecho a recibir becas y productos necesarios para la menstruación, tales como toallas sanitarias, copas menstruales y tampones; así como cualquier otro bien destinado a la gestión menstrual, priorizando a personas de escasos recursos o con condiciones sociales difíciles.

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ContraRéplica. (2021). Aprueban en Michoacán Ley de Menstruación Digna. ContraRéplica. Recuperado el 03 de marzo de 2021, de https://www.contrareplica.mx/nota-Aprueban-en-Michoacan-Ley-de-Menstruacion-Digna20212352

Por primera vez tres mujeres aspiran a dirigir la Comisión de Derechos Universitarios de la Unison

Silvia Núñez Esquer | CIMAC Noticias.

Martes 2 de febrero de 2021

CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer

Hermosillo, Son. Por primera vez en la historia de la Comisión de Derechos Universitarios (CDU) de la Universidad de Sonora, una mujer podría ocupar la titularidad al ser postuladas 3 para ocupar el cargo.

Guadalupe Soto Piri, Rocío Arreguín Moreno y María Auxiliadora Moreno Valenzuela, son las tres aspirantes. Cuentan con grado de doctorado en diversas materias, y las tres se desempeñan como docentes en la Universidad de Sonora, institución que actualmente vive dos procesos importantes de selección: la de la Rectoría y de la Comisión de Derechos Universitarios.

Las aspirantes a dirigir la CDU expusieron su plan de trabajo ante la comisión especial que elegirá a la próxima titular de esa institución.

La CDU que ha sido ampliamente criticada por su falta de capacidad para solucionar conflictos en materia de violaciones a Derechos Humanos, ha utilizado la mediación como único mecanismo para resolver las quejas, aún si se trata de violencia de género entre actores que se desempeñan en el campus universitario, lo cual han denunciado ampliamente las estudiantes afectadas.

En particular, la actual administración actuó duplicando funciones como si fuera una unidad de mediación, a pesar de que existe esa dependencia al interior del campus. Deja muchos casos pendientes de acoso sexual, discriminación, y otros en los que las víctimas no aceptaron el proceso para mediar con el agresor.

Guadalupe Soto Piri | CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer

Guadalupe Soto Piri de formación administrativa, es una docente con quince años de experiencia. Con doctorado en administración educativa y maestría en administración, Soto Piri es una mujer preocupada por los grupos vulnerables y por estimular en sus estudiantes el interés por estos. Es por ello que creó una propuesta para la población interna de reclusorios, sobre emprendedurismo, que ya da resultados pues los productos son consumidos por empresas locales.

Ha participado en varios patronatos y es capacitadora en oficios diversos. Le preocupa la desigualdad de oportunidades e ingresos en relación al género, por lo que busca cumplir la obligación de la Universidad de garantizar la inclusión y la equidad.

En su propuesta de plan de trabajo la doctora Soto Piri expresó que su objetivo es “encontrar los enlaces colaborativos mediante la mediación y conciliación de las áreas de oportunidad que genere los ambientes propicios en la normatividad y legalidad, con los valores éticos que respaldan el actuar del alma mater, para concretar y definir los Derechos Humanos que se presentan en la comunidad universitaria”.

Los Derechos Humanos se deben convertir en criterios de actuación y en condiciones para una vida plena, dijo. Entre sus metas se encuentran: generar procedimientos ágiles y oportunos en la CDU, brindar atención online, plataforma con horario para asesoría y generar estadísticas de atención.

Crear grupos constructivos que funjan como promotor de ideas de información, y generar acuerdos con valores éticos en el actuar, entre otras.

Rocío Haydée Arreguín Moreno | CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer

Rocío Haydée Arreguín Moreno es licenciada en psicología, y doctora en Ciencias. Actualmente ocupa la coordinación del programa de Psicología. Cuenta con 17 años como docente y se desempeña como coordinadora de la licenciatura en psicología.

Fue coordinadora de la Comisión de género de la División de Ciencias Sociales, desde donde impulsó el apoyo a las demandas del estudiantado de contar con protocolos efectivos para prevenir y atender la violencia de género al interior del campus universitario.

Ha sido integrante del Comité por la Equidad de género y colaboradora en la investigación “La formación ciudadana en estudiantes: igualdad, equidad y justicia ¿qué hace la universidad al respecto?”, y es candidata al Sistema Nacional de Investigadores. Es responsable del proyecto PRODEP “Participación de las mujeres en la vida pública: un ejercicio democrático entre lo social y las universidades”.

Como aspirante a dirigir la CDU Rocío Arreguín busca participar en el desarrollo de un ambiente armónico en la universidad, donde se respeten los Derechos Humanos de los diversos actores, promover los derechos universitarios, establecer protocolos de atención, y defender los derechos de las y los universitarios, serían algunas estrategias de actuación.

Las líneas de trabajo propuestas son: realización de un diagnóstico universitario, armonización del marco normativo, protocolos en el seguimiento de quejas, y formación en derechos universitarios de los diversos actores.

María Auxiliadora Moreno Valenzuela | CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer

 María Auxiliadora Moreno Valenzuela es abogada, cuenta con un doctorado en derecho por la Universidad Veracruzana, y actualmente coordina del posgrado en Derecho. Con amplia experiencia en formación sobre derecho penal oral, María Auxiliadora contiende por la titularidad de la CDU para la cual aportó propuestas de funcionamiento desde la comisión del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora, del cual es integrante.

Moreno Valenzuela tiene una larga trayectoria en participación y como docente en seminarios y cursos para sensibilizar a funcionarios públicos y universitarios en perspectiva de género. En 2005 participó en la comisión mixta que formuló el marco normativo para la creación de la Comisión de Derechos Universitarios para la que hoy aspira a ser titular.

Busca la participación de la comunidad universitaria a través de un diagnóstico, fortalecimiento de la CDU entre las y los universitarios, y posibilitar que el estudiantado realice su servicio social en la CDU así como facilitar el acompañamiento jurídico de estudiantes en lo que concierne al Protocolo de prevención y atención de violencia de género, previa capacitación.

En el rubro de fortalecimiento institucional de la CDU María Auxiliadora propone vincular a la CDU con los programas de apoyo a estudiantes en situación de vulnerabilidad: de comunidades indígenas, con discapacidad, neurodiversos, LGBTTTIQ+, entre otros.

En el tema de violencia de género, hecho público por estudiantes de diversas carreras mediante denuncias de acoso sexual y escolar, la Doctora Moreno enfatizó la necesidad de un programa institucional de prevención de la violencia, con la participación de integrantes de los diversos sectores de la comunidad universitaria, para enraizar la transversalidad de la perspectiva de género.  

De acuerdo con la convocatoria para el nombramiento de la persona titular de la Comisión de Derechos Universitarios, los días 2 y 3 de febrero integrantes de la comunidad universitaria podrán expresarse en apoyo a alguna de las candidatas a través del correo electrónico colegio.academico@unison.mx y la nueva titular será nombrada el 15 de febrero.

21/SNE/LGL

“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias“.

Núñez Esquer, S. (2021). Por primera vez tres mujeres aspiran a dirigir la Comisión de Derechos Universitarios de la Unison. CIMAC Noticias. Recuperado el 3 de febrero de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/02/02/por-primera-vez-tres-mujeres-aspiran-a-dirigir-la-comision-de-derechos-universitarios-de-la-unison