Convierten el CO2 captado por las hojas de tabaco y maíz en valioso material industrial

Europa Press, La Jornada

11 de mayo de 2021, 06:00

Madrid. Científicos del Instituto Salk transformaron hojas de tabaco y maíz en un valioso material industrial llamado carburo de silicio (SiC), aprovechando su dióxido de carbono captado del aire.

Las plantas no tienen paralelo en su capacidad para captar dióxido de carbono, pero este beneficio es temporal, ya que los cultivos sobrantes liberan carbono a la atmósfera, principalmente a través de la descomposición.

Con su trabajo, los investigadores proponen un destino más permanente, e incluso útil, lo que ofrece una estrategia para convertir un gas de efecto invernadero atmosférico en un material económico e industrialmente valioso.

En un nuevo estudio, cuyos resultados fueron publicados en la revista RSC Advances, científicos del Instituto Salk transformaron las hojas de tabaco y maíz en SiC y cuantificaron el proceso con más detalle que nunca.

Estos hallazgos son cruciales para ayudar a los investigadores, como los miembros de la Iniciativa de Aprovechamiento de Plantas de Salk, a evaluar y cuantificar las estrategias de secuestro de carbono para mitigar potencialmente el cambio climático a medida que los niveles de dióxido de carbono continúan aumentando a niveles sin precedente.

“El estudio ofrece una contabilidad muy cuidadosa de cómo se produce esta sustancia y cuántos átomos de carbono extrajo de la atmósfera. Con ese número, puede comenzar a extrapolar qué papel podrían desempeñar las plantas en la mitigación de los gases de efecto invernadero mientras convierten un subproducto industrial, el dióxido de carbono, en materiales valiosos mediante el uso de sistemas naturales, como la fotosíntesis”, señala en un comunicado Joseph Noel, coautor correspondiente y profesor de Salk.

Carborundo

El SiC, también conocido como carborundo, es un material ultraduro utilizado en cerámica, papel de lija, semiconductores y LED. El equipo de Salk utilizó un método informado anteriormente para transformar material vegetal en ese material en tres etapas contando los carbonos en cada paso: primero, cultivaron tabaco, elegido para su corta temporada de crecimiento, a partir de semillas.

Luego congelaron y molieron las plantas cosechadas en polvo y las trataron con varios productos químicos, incluido un compuesto que contiene silicio. En la tercera y última etapa, las plantas en polvo fueron petrificadas (convertidas en una sustancia pedregosa) para producir SiC, un proceso que implica calentar el material hasta 1,600 grados Celsius.

“Lo gratificante fue que demostramos cuánto carbono se puede obtener de productos de desecho agrícolas, como las hojas de maíz, mientras producimos un material verde valioso que normalmente se elabora a partir de combustibles fósiles”, explicó Suzanne Thomas, una de las principales autoras del trabajo y experta de Salk.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada

Europa Press. (2021). Convierten el CO2 captado por las hojas de tabaco y maíz en valioso material industrial. La Jornada. Recuperado el 11 de mayo de 2021, de https://www.jornada.com.mx/notas/2021/05/11/ciencia-y-tecnologia/convierten-el-co2-captado-por-las-hojas-de-tabaco-y-maiz-en-valioso-material-industrial/

Sólo se reúsa el 10% del agua tratada de la Ciudad de México

Josué Ibarra / Zona Docs | Pie de Página

Martes 4 de mayo de 2021

El uso intenso y excesivo del agua está ocasionando una grave crisis, la cual se agrava cuando los gobiernos establecen sobre ella un modelo económico que favorece sólo su explotación y no su preservación. Especialistas en el tema proponen que el uso circular del agua, a través del tratamiento de ésta, puede subsanar la carestía

CIUDAD DE MÉXICO.- “En el último siglo la población se ha multiplicado por cuatro, pero su demanda de agua se multiplicó por diez”, con estas palabras el profesor e investigador del Colegio de México, Carlos Andrés López Morales, ejemplificó cómo la apropiación  socioeconómica global del agua está generando una crisis, pues no existe el agua suficiente para sostener la demanda que ahora se tiene del vital líquido.

A nivel mundial, explicó en economía ecológica de agua, la mayor parte del agua se utiliza en la agricultura, en la industria autoabastecida no urbana y sólo un 11 por ciento es lo que se ocupa para el uso público urbano. Por tanto, cuestionó a las y los asistentes al webinar Agua UNAM:

“¿Qué le pasa al agua una vez que se utiliza?, pues 44 por ciento del agua se evapotranspira, y el  resto (56 por ciento) es agua residual. De ésta, 32 por ciento es agua difusa y el restante es agua residual que ese sí se puede someter a tratamientos”. 

El proceso de urbanización de las últimas décadas ha creado una urbanización acelerada, constante y, en consecuencia, ha emergido el concepto de: “agua urbana”, la cual se refiere:

“A la que se utiliza directamente en las actividades industriales y los centros urbanos, pero también es aquella que de manera indirecta se usa en la producción de alimentos que satisface la demanda poblacional; entonces, cuando nosotros pensemos en el agua urbana de la Ciudad de México debemos contar toda el agua que se utiliza en la producción de los alimentos que llegan en la Ciudad de México”, explicó López Morales.

Por tanto, para el experto es importante pensar al agua en términos económico-ecológicos:

“¿Cómo se usa en los sistemas económicos?  En esta pregunta debemos tener una idea muy detallada de cómo se usa en los sistemas económicos: ¿Cuáles son las condiciones ambientales para su uso sustentable? Aquí debemos de escuchar muy de cerca a los ecólogos y a los hidrólogos para saber, por ejemplo, las tasas de recarga del acuífero, o los requerimientos ambientales de aguas superficiales, también ¿Cuál es el papel de las tecnologías de riego en caso de uso agrícola o de las tecnologías de agua residual y la eficiencia en su uso en esta cuestión de la sustentabilidad? ¿Cuál es la relación entre precio y cantidad en el caso del agua? Esta última es una pregunta más estrictamente económica”.

Aguas tratadas

El asunto del tratamiento y el potencial reuso del agua residual ha ganado mucho interés en las últimas décadas porque la escasez de agua de primer uso cada vez en más fuerte en distintos lugares; por ejemplo, el Valle de México”

Partiendo de ello, Carlos Andrés Pérez planteó una pregunta fundamental: 

“¿Es posible acaso establecer algún tipo de circularidad en la administración del agua urbana? En donde el agua residual pase por tratamientos bastante avanzados para dejarla en calidad como el agua de primer uso, y establecer esta circularidad: ¿cuál es el costo económico de esto?”.

El propósito del académico y profesor del Colegio de México es mostrar la complejidad del entendimiento del agua dentro de un sistema económico.

“El sistema económico que está compuesto por los sectores económicos, pero también por los hogares que utilizan alrededor de tres kilómetros cúbicos de agua al año, pero sólo kilómetro y medio es el agua renovable del Valle de México, entonces, nosotros estamos utilizando el doble del agua renovable de la cuenca… el remanente viene del sistema Cutzamala que ahora está en grave crisis debido a la sequía, y la mayor parte viene de la sobreexplotación de acuíferos, más o menos 1.7 kilómetros cúbicos al año, cuando la tasa de recarga es de 0.75”, dijo.

Lo más relevante de todo esto es que casi toda el agua se va sin tratamiento a la cuenca de Tula.

“Prácticamente el reuso y el tratamiento es muy leve, es menos del 10% del agua que se utiliza en la Ciudad de México, así que muy poco se vuelve a utilizar. Por eso, Ustedes ven de repente las pipas que van en Periférico regando los camellones y dicen agua tratada, ese es básicamente el único uso económico que se le da al agua residual en el Valle de México”.

Dada su experiencia, Carlos Andrés Pérez precisa que uno de los caminos que se tiene para hacer frente a la crisis del agua es apostar por un mecanismo circular en el que se tome el agua residual y se le someta a diferentes procesos de tratamiento, esto para volverla a distribuir junto con el agua de primer uso.

Finalmente, el experto señaló que para que dicho modelo funciona antes deben solucionarse otros problemas:

“Hay una explotación de acuíferos al doble de la tasa sustentable o de renovación, hay un dominio de fugas en la distribución del agua alrededor del 30 o 40 por ciento de la entrada de agua, pues mucha de ésta se termina perdiendo por las fugas; ahora el Gobierno de la Ciudad de México duplicó el presupuesto y está haciendo trabajo de reparación de la red secundaria y terciario de suministro para reducir las fugas, también para sectorizar y volver más eficiente la distribución; no obstante, menos del 10% de tratamiento de aguas residuales casi todo con métodos primarios, pero prácticamente el reuso es inexistente”. 

La postura Carlos Andrés Pérez frente a esta realidad es crítica, pues considera que las malas políticas en la gestión del agua son las que más han agravado la crisis que hoy vivimos a manera cortes o tandeos en el suministro del agua potable, no sólo en el Valle de México sino  en todo el país.

La apuesta por las hidroeléctricas

Por su parte, la ingeniera de Astrid Hollands, quien labora en la Comisión Federal de Electricidad (CFE),  expuso sobre las ventajas de la hidroelectricidad, pues hoy en día las centrales hidroeléctricas del país aportan el 10 por ciento de la energía que consumimos.

Dicha energía se produce en 86 hidroeléctricas, de las cuales 60 son de la CFE, siendo las más grandes las que se ubican en los ríos Balsas, Santiago y Grijalva.

Para ella es importante que dentro del valor del agua también se calcule lo que de éstas puedan generarse, pues sólo un porcentaje mejor de presas se construyen para generar energías, pues el resto se hace para riego, suministro del agua y  control de inundaciones.

“Las presas que se construyen para producción de energía hidroeléctrica se pueden utilizar para regular y almacenar el agua, pero también para mitigar los impactos de eventos climáticos extremos como inundaciones y sequías, que están en aumento debido al cambio climático”, explicó la ingeniera.

Aunque aclaró que desde la CFE se tiene en cuenta los impactos ecológicos y sociales que conlleva la generación de la hidroeléctricas y de reconocer que actualmente no todos estos proyectos son viables, sobre todo, en términos económicos; sin embargo, sí precisó que la Comisión está trabajando en hacer adaptaciones de las presas ya existentes para seguir utilizando la hidroenergía en una mejor escala.

En lo que sí coincidieron ambos investigadores es en la necesidad de crear políticas de gestión del agua que ayuden a una mejor utilización de la misma, ya sea para su consumo o para la generación de energía; sin embargo, fueron claros en señalar que si la apuesta sigue siendo únicamente económica va a llegar el día en que el agua no alcance para toda la población, lo cual ya es palpable, pues conforme al Instituto nacional de Estadística y Geografía (INEGI) únicamente 94.9 millones, de los 126.14 millones de habitantes de viviendas particulares en el país tienen agua en el interior de sus viviendas (80.5por ciento).

Este trabajo fue realizado por ZONA DOCS, que forma parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Aquí puedes consultar el original https://www.zonadocs.mx/2021/05/02/cual-es-el-valor-productivo-del-agua/

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Ibarra, J. (2021). Sólo se reúsa el 10% del agua tratada de la Ciudad de México. Pie de Página. Recuperado el 4 de mayo de 2021 de: https://piedepagina.mx/solo-se-rehusa-el-10-del-agua-tratada-de-la-ciudad-de-mexico/

Día de la Tierra: conservar y restaurar los bosques de manglar en Latinoamérica

 Antonio José Paz Cardona | Mongabay Latam

Jueves 22 de abril de 2021


  • Según estudios, los manglares en el mundo se están perdiendo a una tasa de 2 % anual y emiten el 10 % de las emisiones de CO2 causadas por la deforestación, a pesar de que solo cubren el 0,7 % de la superficie terrestre.
  • Conservar los manglares es indispensable para proteger a las costas de erosión, inundaciones y minimizar el impacto de huracanes y tormentas. Este bosque captura más CO2 que cualquier otro y es zona importante para la fauna marina y muchas aves migratorias.

Todos los años, los científicos hacen llamados cada vez más urgentes para proteger la vida en la Tierra. La deforestación, principalmente de bosques tropicales, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones a nivel mundial y, en los últimos años, los ecosistemas costeros han empezado a tomar protagonismo en las discusiones ambientales. La temporada de huracanes y tormentas tropicales en el Caribe durante 2020 —la más intensa desde que se tienen registros— fue uno de los más recientes ejemplos de los estragos que está causando el cambio climático y cómo el buen estado de estos ecosistemas es vital para mitigar sus graves impactos.

Entre esos ecosistemas destacan los bosques de manglar, zonas de transición entre la vida marina y la vida terrestre, conocidos como la sala cuna de gran parte de la vida en el océano y destacados porque cada hectárea captura y almacena más carbono que cualquier otro bosque. “Son como la piel en el cuerpo. Protegen al mar de lo que proviene de la tierra y a la tierra de lo que proviene del mar”, dice Jorge Herrera, biólogo mexicano, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) y uno de los científicos latinoamericanos que más ha trabajado con manglares.

En el Día de la Tierra, Mongabay Latam presenta un panorama del estado de los manglares en México, Colombia y Ecuador, tres países con grandes áreas de manglar en sus territorios. ¿Cuáles son sus principales amenazas? ¿Qué pasaría si se pierden estos bosques? ¿Qué se está haciendo para restaurarlos y conservarlos?

Comunidades participan de actividades en manglares mexicanos. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Comunidades participan de actividades en manglares mexicanos. Foto: cortesía Jorge Herrera.

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Los manglares de América Latina

En un artículo publicado en la revista Plos One en 2010, un grupo de científicos reveló que los bosques de manglares brindan al menos 1600 millones de dólares por año en servicios ecosistémicos y dan sustento a los habitantes de las zonas costeras. Sin embargo, encontraron que están desapareciendo con rapidez pues se talan para el desarrollo urbano costero y la acuicultura; así como para obtener leña y producir combustible.

Al compilar información sobre la distribución específica, características y estado de poblaciones de las 70 especies conocidas de manglares a nivel mundial, encontraron que 11 de ellas (16 %) se encuentran en gran amenaza de extinción y que, además, “la pérdida de las especies de manglares tendrá consecuencias económicas y ambientales devastadoras para las comunidades costeras”. Por su parte, la UNESCO, Conservación Internacional y la UICN, en su iniciativa Blue Carbon, destacan que los manglares en el mundo se están perdiendo a una tasa de 2 % anual y que emiten el 10 % de las emisiones de CO2 causadas por la deforestación, a pesar de que solo cubren el 0,7 % de la superficie terrestre.

El biólogo mexicano Jorge Herrera considera que los manglares en su país están en alto riesgo dado que las políticas de protección al ambiente han cambiado mucho en los últimos 20 años. “Se ha dado de manera ilegal una apertura a deforestar para el cambio de uso del suelo para actividades productivas diferentes a las permitidas en manglar, no obstante que México tiene una muy buena ley de protección al ambiente y que están en la norma oficial como especies en peligro”.

Trabajo de rehabilitación hidrológica en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Trabajo de rehabilitación hidrológica en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.

En Colombia, según dice Alexandra Rodríguez, jefe de la línea de Rehabilitación de Ecosistemas Marinos y Costeros del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), en las décadas de los 60 y 70 la condición de los manglares en el país no era muy buena, pero en los últimos años ha mejorado.

Sin embargo, hay grandes diferencias entre lo que ocurre con estos bosques en el litoral Pacífico y el litoral Caribe. “En el Pacífico tenemos extensas áreas bien conservadas, pero en el Caribe hay problemáticas que requieren atención”, dice Rodríguez, haciendo énfasis sobre todo en la Ciénaga Grande del Magdalena, donde las carreteras y actividades agropecuarias han afectado fuertemente el flujo de agua en el ecosistema.

Por su parte, Ecuador hoy se jacta de tener uno de los planes de conservación con comunidades más exitosos de la región. Después del ‘boom’ camaronero de la década del ochenta, que llevó a la deforestación de más de 56 000 hectáreas de manglares, el gobierno emitió un decreto de uso y custodia de los manglares para las comunidades ancestrales o que tradicionalmente han utilizado los recursos de este ecosistema.

Raíces de manglar. Foto: Fausto López.
Raíces de manglar. Foto: Fausto López.

Esta labor ha permitido, de acuerdo con Fausto López, docente de la Universidad Técnica Particular de Loja y coordinador del grupo de investigación Gobernanza, biodiversidad y áreas protegidas, que haya 59 acuerdos que protegen aproximadamente 69 300 hectáreas de manglares, sumadas a las 72 500 hectáreas protegidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador (SNAP). El 87 % de los manglares del país están protegidos.

“Ahí hay un compromiso de lado y lado. Es una relación gana – gana para las comunidades y para el gobierno. Se extraen recursos de forma sustentable y el Estado se ahorra las labores de monitoreo y patrullaje pues las personas son las más interesadas en conservar los manglares para garantizar su sustento”, añade López.

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Urgen acciones de restauración coordinadas

Los expertos consultados por Mongabay Latam coinciden en que los manglares se encuentran expuestos a varias amenazas que suelen ser comunes en muchos de los países latinoamericanos. Jorge Herrera menciona la extracción petrolera en el mar, el turismo, la ganadería, la agricultura, las carreteras e, incluso, el mal diseño de puertos. Natalia Molina, bióloga ecuatoriana e investigadora de la Universidad Espíritu Santo en Guayaquil, agrega a la lista la contaminación del agua por actividades mineras y agrícolas, y la expansión urbana de grandes ciudades, como otras fuertes presiones que todavía enfrentan los manglares.

Medición de manglares en Esmeraldas con participación de guardaparques. Foto: Natalia Molina.
Medición de manglares en Esmeraldas con participación de guardaparques. Foto: Natalia Molina.

Sumado a estas amenazas, los científicos aseguran que hay  esfuerzos de conservación y restauración pero no existe un fuerte trabajo colectivo. “En México no hay una estrategia nacional”, reconoce Herrera. “Cuando revisas los estudios sobre manglares, no hay metodologías estandarizadas que permitan compararlos. Faltan estudios integrados sobre los manglares de América”, resalta Molina.

Si bien estos ecosistemas son altamente resilientes, la presión humana está haciendo que su recuperación sea cada vez más lenta o, en el peor de los casos, que no puedan recuperarse. Es por eso que en muchas ocasiones se necesitan intervenciones activas en restauración.

El biólogo Jorge Herrera lleva más de 30 años trabajando con manglares en México y es una de las principales referencias en temas de restauración en la región. “Empezamos a incursionar en la restauración porque veíamos que muchos proyectos de reforestación de manglar no eran exitosos. A través del tiempo hemos desarrollado una estrategia en la que, basándonos en el diagnóstico del sitio que tiene el problema, identificamos las causas de la muerte del manglar y definimos las acciones específicas a implementar”, comenta.

Manglar reforestad2020. El manglar reforestado en 2017 ha crecido gracias al trabajo de los investigadores. Foto: cortesía Jorge Herrera.o (2020) luego de 3 años de trabajo. Foto: cortesía Jorge Herrera.
2020. El manglar reforestado en 2017 ha crecido gracias al trabajo de los investigadores. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Siembra de manglar (2017). Foto: cortesía Jorge Herrera.
Siembra de manglar (2017). Foto: cortesía Jorge Herrera.

Aunque cada caso tiene sus particularidades, Herrera asegura que una de las acciones más importantes es la rehabilitación hidrológica, pues no se puede perder de vista que el manglar es un humedal y por lo tanto necesita agua que circule. Es necesario destapar canales de marea o crear nuevos cuando estos están completamente bloqueados. En ocasiones, el biólogo y los colegas con los que trabaja han tenido que implementar pasos de agua en las carreteras para conectar las zonas de manglar que quedaron fragmentadas.

Otra acción importante en la restauración de estos ecosistemas tiene que ver con la nivelación topográfica. “Si la materia orgánica se expone al aire, se oxida y eso se convierte en dióxido de carbono que va a la atmósfera. Además de incrementar los gases de efecto invernadero, hace que el nivel del suelo baje”.

En muchas de sus intervenciones, expertos como Herrera, utilizan las semillas y propágulos —partes de las plantas que permiten su reproducción asexual— de la zona en la que están trabajando y las siembran directamente en los lugares que quieren recuperar.

Mangle rojo. Foto: José Ernesto Mancera.
Mangle rojo. Foto: José Ernesto Mancera.

En estos procesos los científicos se han dado cuenta de la importancia del trabajo colaborativo. “Lo primero que se tiene que hacer es formar un grupo donde, idealmente, deben estar: comunidades, organizaciones de la sociedad civil, gobiernos, academia y los financiadores”, destaca Herrera.

Natalia Molina resalta el rol de las comunidades, pues a eso atribuye el éxito ecuatoriano en la conservación de manglares. “La ciencia tiene que responder a los problemas que tienen las comunidades, no es solo para que los científicos se halaguen entre ellos: ‘qué bonito tu estudio’. Estamos para servir a las comunidades porque ellos son los que sostienen el manglar y lo conocen”, asegura.

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Colombia: entre la Ciénaga Grande de Santa Marta y la recuperación de Providencia

Uno de los casos más conocidos en Colombia por la afectación de los manglares, y los constantes intentos por recuperarlos, es el de la Ciénaga Grande de Santa Marta, en la región Caribe del país.

Bosque de manglar en Colombia. Foto: José Ernesto Mancera.
Bosque de manglar en Colombia. Foto: José Ernesto Mancera.

“Cuando construyeron la carretera Ciénaga-Barranquilla interrumpieron el flujo de agua marina hacia la ciénega, años después, en los setenta, construyeron una carretera paralela al río Magdalena e interrumpieron el flujo de agua dulce a la ciénega. Eso le dio muy duro a esos manglares y tenemos una deforestación gigantesca. Se han invertido más de 20 millones de dólares y la zona no se ha podido recuperar por completo”, dice José Ernesto Mancera, doctor en Biología Ambiental y Evolutiva, y líder del grupo de investigación en Modelación de ecosistemas costeros de la Universidad Nacional de Colombia.

De acuerdo con Mancera, la restauración es un tema muy serio que requiere conocimiento social, económico, de ingeniería, además del biológico. También asegura que uno de los errores más frecuentes es la falta de seguimiento a los proyectos que se ejecutan. “La mayoría de ellos se enfocan en una sola especie [mangle rojo (Rhizophora mangle)] y la gente los siembra pero falta más conocimiento sobre dónde, cómo y cuándo hacerlo”.

Alexandra Rodríguez, del Invemar, afirma que la entidad apoya una gran estrategia de conservación de manglares en el golfo de Morrosquillo, en los departamentos de Sucre y Córdoba, que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con actividades de restauración para llegar a una certificación de carbono azul a largo plazo. “Es la única zona de Colombia que tiene permisos de aprovechamiento de madera en manglares, porque tienen un esquema organizado que les permite sacarlas con las tallas adecuadas para que el bosque no se deteriore”, comenta.

Manglares muertos en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Foto: Sandra Vilardy.
Manglares muertos en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Foto: Sandra Vilardy.

Con todo, el mayor reto para el país estará en la restauración de ecosistemas, entre ellos los manglares, en la isla de Providencia, luego del paso del huracán Iota a finales de 2020. “Estamos trabajando en la estructuración de un plan de restauración de manglares que tendremos listo el próximo mes, donde se definirán cuáles son las zonas prioritarias, qué técnicas se deben usar […] Debemos proyectar a 15 años, hay que garantizar que el ecosistema se regenere por sí mismo. Parte de la estrategia es mantener un monitoreo continuo que permita implementar medidas de adaptación rápida”, dice Rodríguez.

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México: recuperando la península de Yucatán

La mayoría de manglares de México se encuentran en la península de Yucatán, en los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Allí trabaja Jorge Herrera, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), junto con la profesora Claudia Teutli de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y el profesor José Luis Andrade del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).

Actualmente tienen ocho proyectos de restauración en la península. El más antiguo abarca 80 hectáreas y en 13 años han logrado recuperar el 80 % de ellas. “La velocidad de recuperación también depende mucho de los recursos económicos que tengamos para poder trabajar”, dice Herrera.

Zona deforestada de manglar en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Zona deforestada de manglar en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.

El biólogo asegura que es importante reforestar pero que esta decisión debe obedecer siempre a un diagnóstico previo y que las condiciones topográficas e hidrológicas deben ser las adecuadas para que no sea un esfuerzo perdido.

Herrera duda mucho de la eficacia de los viveros. Dice que tienen un costo muy elevado y que en realidad solo se necesitan propágulos y semillas, que de por sí ya los manglares producen en millares. Además, las condiciones favorables que tienen las plántulas en los viveros hacen que, cuando se trasladan al sitio final, tarden mucho en adaptarse o que mueran. Según dice, el 50 % de estas plantas no sobrevive mientras que, al utilizar plántulas y semillas del mismo entorno, se garantiza una supervivencia cercana al 90 %.

“Tenemos un sitio donde hicimos la rehabilitación hidrológica, luego la nivelación topográfica y después reforestamos. Tres años después ya produjeron hijos, es decir, ya son adultos y ese es un proceso que normalmente lleva entre 5 y 10 años. Hemos reducido el tiempo con esta combinación de acciones”, destaca.

Proyectos de restauración de manglares en México. Participación de las comunidades. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Proyectos de restauración de manglares en México. Participación de las comunidades. Foto: cortesía Jorge Herrera.

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Ecuador: todo comenzó en Guayaquil

La bióloga Natalia Molina es una de las mujeres que más conoce de manglares en Ecuador y trabajó en el primer proyecto de restauración de este ecosistema en su país, en el Parque Histórico Guayaquil en Sanborondón. Antes de ese proyecto, esta zona de ocho hectáreas solo contaba con árboles dispersos que estaban condenados a morir. “En ese entonces se restauraron 1,7 hectáreas. Se recolectaron plantas y se fueron acomodando las especies. Se hizo restauración hidrológica, se dragó manualmente, se evacuaron más de 5000 metros cúbicos de sedimentos para devolver el flujo del agua y allí se sembró. Eso fue ya hace 21 años”, recuerda.

Después de eso, nunca ha abandonado a los manglares. De hecho, en 2019 organizó el primer congreso de Manglares de América e invitó a colegas de toda la región para conocer sus experiencias y contar la ecuatoriana: cómo el país en 1999 generó una política de conservación de manglares luego de que décadas antes, como ella misma lo dice, “el gobierno autorizaba a las camaroneras para que deforestaran”.

Un decreto del Ejecutivo le pidió a las camaroneras la restauración del 30 % de los manglares talados. “Algunos camaroneros serios, que querían certificarse, hicieron esa restauración y algunos hicieron un poco más de lo que les exigía la ley”, asegura. También dice que luego de que la plaga de la mancha blanca atacara a los camarones ecuatorianos, muchas empresas cerraron y abandonaron sus zonas de cultivo entre el año 2000 y 2010. En medio de sus estudios, Molina ha ido a varias zonas donde la naturaleza, por su cuenta, logró regenerarse y los manglares ya sobresalen entre los muros de las piscinas de camarones.

Manglares restaurados del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.
Manglares restaurados del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.
Manglares del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.
Manglares del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.

A pesar de esto, Fausto López, de la Universidad Técnica Particular de Loja, dice que todavía hay una omisión en el control de las emisiones de contaminantes de la actividad camaronera, “que también ha sido denunciada por pescadores artesanales”.

Aunque Ecuador hoy cuenta con una de las estrategias de conservación de manglares más exitosas de la región, Molina cree que hay otro asunto sobre el que no se ha hecho nada: evitar el crecimiento de las ciudades en zonas de manglar. “Sobre eso la ley no se pronuncia. El crecimiento y la resiliencia de los manglares son maravillosos, pero cómo le dices al 60 o 70 % de una ciudad como Guayaquil que desaloje porque vamos a restaurar el manglar… No puedes… Pero tampoco hay un ‘mea culpa’ de las ciudades sobre la destrucción del manglar”, concluye.

*Imagen principal: Proyecto de restauración de manglares en México: Foto: cortesía Jorge Herrera.

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Paz Cardona, A. J. (2021). Día de la Tierra: conservar y restaurar los bosques de manglar en Latinoamérica. Mongabay Latam. Recuperado el 23 de abril de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/04/dia-de-la-tierra-conservar-y-restaurar-los-bosques-de-manglar-en-latinoamerica/

“Todavía estamos a tiempo de detener este ecocidio”: activistas exigen proteger humedal en Xochimilco

Erika Lozano | Desinformémonos.

Juves 22 de abril de 2021.

Foto: Coordinación de Pueblos, Barrios Originarios y Colonias de Xochimilco

Ciudad de México | Desinformémonos. Activistas realizan una guardia permanente afuera del Tribunal Colegiado en Materia Administrativa en Periférico Sur, pues este viernes 23 de abril resolverá el recurso de revisión que determinará el futuro de un humedal, área natural protegida en Xochimilco, donde el gobierno de la Ciudad de México construye puente vehicular.

La obra vial lleva más del 83% de avance, explica en entrevista María Alvarado, quien forma parte de la Coordinación de Pueblos, Barrios Originarios y Colonias de Xochimilco, y asegura que para construir este puente vehicular están destruyendo el área natural protegida. “Han transgredido las leyes para construir esta obra”, señala Alvarado.

El puente vehicular está bajo la supervisión de la Secretaría de Obras y Servicios, la Secretaría del Medio Ambiente y de la Jefa de gobierno de la Ciudad de México, expone María. “De continuar con esta obra, la temperatura aumentaría dos grados y habría mayor contaminación del aire en la Ciudad de México”, manifiesta la habitante de Xochimilco.

Este jueves entra en vigor en México el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, mejor conocido como de Escazú, donde se establece la participación del público en la toma de las decisiones ambientales y esperan, dice María, que esto se traduzca en una resolución favorable para el humedal.

“Todavía estamos a tiempo de detener este ecocidio”, señalan integrantes de la Coordinación quienes desde hace días manifiestan su rechazo al puente vehicular a las afueras del Tribunal. Con la protesta buscan sensibilizar a la magistrada que resolverá el caso y “recalcar la necesidad de que se cancele esa obra”, explica María y hace una invitación a la ciudadanía a que se sumen a la defensa del humedal.

La Coordinación de Pueblos realizará actividades afuera del Tribunal desde las 10 am del día de hoy, jueves 22 de abril, Día Mundial de la Tierra, y permanecerán en el plantón en espera de la resolución hasta la mañana del viernes.

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos“.

Lozano, K. (2021). “Todavía estamos a tiempo de detener este ecocidio”: activistas exigen proteger humedal en Xochimilco. Desinformémonos. Recuperado el 22 de abril de 2021 de: https://desinformemonos.org/todavia-estamos-a-tiempo-de-detener-este-ecocidio-activistas-exigen-proteger-humedal-en-xochimilco/

Cabo Pulmo: cambio climático y exceso de turistas ponen en riesgo santuario marino en México

Agustín del Castillo | Mongabay Latam

Miércoles 31 de marzo de 2021

  • El parque marino Cabo Pulmo ha tenido un éxito rotundo en la conservación de los ecosistemas marinos y el  beneficio más palpable ha sido el incremento de un 600 por ciento de la biomasa en los últimos 15 años.
  • Sin embargo, hay preocupación entre los habitantes de la zona, científicos y conservacionistas, debido a que el cambio climático está generando cambios importantes en los ecosistemas y porque el éxito del parque ha traído un exceso de turistas lo que podría poner en peligro el área protegida. 

En el contexto de un mar de Cortés (o golfo de California) sobreexplotado tanto por la pesca legal como ilegal e inmerso en fuertes transformaciones por el cambio climático, la relevancia del parque marino Cabo Pulmo es mayor. Esta área protegida, ubicada al interior del golfo y al sur de la península de Baja California, aloja la principal barrera de corales del océano Pacífico mexicano y desde que fue creada, en 1995, las poblaciones de diversas especies marinas, incluidas las comerciales, han aumentado considerablemente.

“Tenemos 600 por ciento más flora y fauna que hace quince años”, señala ufano don Mario Castro, uno de los defensores locales que ha dejado su vida por proteger Cabo Pulmo. La investigación científica lo acredita: en los años 90 las mediciones arrojaban que al exterior de la reserva había casi nula biomasa. Hoy, en cambio, se manejan alrededor de 600 toneladas.

Octavio Aburto-México-Cabo Pulmo
Miles de peces se unen durante el cortejo de reproducción en Cabo Pulmo. El buzo en la imagen es David Castro, quien con su familia ha trabajado en la protección de esta área marina. Foto: Octavio Aburto.

Este lugar contiene una prodigiosa variedad de especies únicas que se caracterizan por tener procesos evolutivos aislados. Ello, debido a que solo tiene comunicación con el océano Pacífico en su parte sur y por ende las especies que lo habitan están parcialmente confinadas. Por lo mismo, el mar de Cortés fue llamado hace más de medio siglo por el famoso conservacionista, Jaques Costeau, “el acuario del mundo”.

Sin embargo, el investigador Héctor Reyes Bonilla, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), uno de los principales expertos en corales y ecosistemas marinos de México, alerta sobre el modo en que el cambio climático ya está produciendo transformaciones en este mar y sobre la amenaza que representa la llegada de turistas que, según dice, sobrepasa las capacidades del área protegida.

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La riqueza de Cabo Pulmo

La primera reputación de Cabo Pulmo, en el siglo XIX, estuvo marcada por los sorprendentes tesoros de su lecho marino: las ostras perleras del mar de Cortés han producido algunas de las joyas más famosas del mundo. The Great Lemon, una perla negra del tesoro de los reyes de Inglaterra, habría sido pescada en la isla Cerralvo. La famosa novela de John Steinbeck, La Perla, es una fábula sobre la fortuna y la avaricia también desplegada en esta región del mundo, remota hasta 1970, cuando el presidente Luis Echeverría Álvarez decidió convertir Baja California Sur en Estado de la federación y dar comienzo a un proyecto turístico que está hoy entre los tres más importantes del país: Los Cabos.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

Juan Castro Montaño trabajó para el legendario Cousteau. Al convertirse en buzo para el equipo del investigador francés, descubrió en el fondo del mar de Cabo Pulmo maravillas que como pescador no había imaginado: la diversidad de peces, moluscos, reptiles, medusas y crustáceos; el colorido fantástico como si se tratara de los vitrales de catedrales sumergidas; la multiplicidad de las formas y el diseño de los espacios configurados como enmarañadas selvas submarinas de belleza estilizada; teatro de tragedias y comedias, según el lugar que se ocupe en la cadena alimenticia: desde la rapidez letal de los depredadores hasta el sueño apacible de los animales más extraños del mundo, los corales.

“A mí me contrató Felipe Cousteau, al poco tiempo murió en un accidente aéreo, creo que era hijo del señor Jacques”,  contó Juan Castro Montaño en una entrevista del 2014.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

”Mi contrato era para que emboyara cada sitio de buceo —contó Montaño— es decir, poner un ancla con una boya; luego ellos bajaban por allí a la profundidad. Me recomendaron que cobrara caro porque ese señor tenía montañas de dinero, pero no cobré un solo peso, tuve el placer de estar en ese barco que al frente parecía tener un tablero de carro; se impulsaba por energía solar, todo de aluminio”.

La investigación científica acreditó las sensaciones del viejo pescador: Cabo Pulmo es un oasis marino único para todo el Pacífico mexicano, valioso como centro de reproducción y difusión de organismos que pululan en el mar contiguo.

Los corales son refugio de innumerables especies. Foto: Conanp

Óscar Arizpe, quien fue autor principal del programa de conservación y manejo de la reserva, reseña sus condiciones: “Es el arrecife más al norte de todo el Pacífico americano. Además de constituir el único arrecife coralino de Baja California, tiene particularidades de tres provincias: la panámica [el Pacífico intertropical americano], la californiana y también la del Indo-Pacífico, lo que la hace especialmente rica y diversa en especies”, explica.

Además, el experto, quien es investigador de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), asegura que se trata de un arrecife de 20 mil años de antigüedad, y si se le compara con otros, es de los más longevos del Pacífico americano, lo que revela el valor para su protección.

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Las amenazas del cambio climático

Según el científico, la protección de Cabo Pulmo ha hecho que cada vez se vean más tiburones y animales grandes. Sin embargo, las condiciones de los años 40, de acuerdo a los testimonios de los más ancianos de la zona, no han regresado. Reyes Bonilla estima que eso podría lograrse con quince años más de trabajo estricto de conservación como se ha hecho desde 1995. El problema es que toda la región está inmersa en transformaciones profundas por el cambio climático.

El acuario único va desapareciendo. El aumento constante de la temperatura del agua ha provocado la llegada de especies tropicales que son comunes hacia las costas de Oaxaca o Chiapas. A su vez, las especies del golfo acostumbradas a un mar frío están buscando migrar hacia el norte, en búsqueda de menor temperatura. Esto está ocasionando cambios en la composición del mar de Cortés, asegura Reyes Bonilla.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

Pero eso no es todo. Las especies que optan por remontar hacia el norte se encontrarán tarde o temprano con la barrera continental ya que la única manera de salir al Pacífico abierto es por el sur. Cuando eso ocurra, tendrán dos opciones: adaptarse o desaparecer. En cuestión de décadas se verá un mar distinto al que conoció el ilustre oceanógrafo y conservacionista francés, advierte el científico.

“Aunque la reserva genera múltiples beneficios, entre ellos proveer de mayores volúmenes de pesca, como estrategia de conservación es limitada si no se realiza un proceso integral para el manejo de todo el mar de Cortés”, explica el investigador.

Con la transformación ecológica del mar de Cortés, las zonas de pesca están cambiando: “casi ya no hay calamar y la sardina se está saliendo”, asegura el experto. “Esas áreas de donde sacaban marlin y peces dorados ya no están en el golfo (…) porque esas especies se han movido al lado del Pacífico por cambio climático, en la zona de bahía Magdalena”, dice. Además, asegura que “a esa bahía llegan flotas completas desde San Diego y nadie sabe cuánto sacan y cómo afectan, pues nadie los molesta”, agrega.

Cabo Pulmo. Foto: Greenpeace

En Cabo Pulmo y el mar de Cortés, “los cambios vienen a alta velocidad, y el sistema de áreas naturales protegidas no está funcionando a esa escala (…) me parece que la región se transformará de manera muy fuerte y el golfo se homogenizará con el Pacífico sur”, es decir, perderá fuertemente sus singularidades, sostiene Reyes Bonilla.

En definitiva, el aporte que puede hacer este solo parque marino de 7111 hectáreas, que está integrado junto con las islas del golfo de California al listado de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, es insuficiente para toda la transformación que enfrenta el mar de Cortés, aseguran los científicos.

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Demasiados turistas

Frente a todos estos cambios, existe una manera en la que es posible contribuir a la conservación de todo el mar de Cortés: disminuir las presiones a las que está expuesto el parque marino Cabo Pulmo. Si bien esta área protegida ha logrado con éxito proteger los ecosistemas, Reyes Bonilla advierte que el problema ha sido administrar correctamente esa riqueza marina.

Cabo Pulmo estuvo en riesgo de sucumbir hace pocos años ante dos megaproyectos turísticos que tocaron a sus puertas. El primero de ellos, Cabo Cortés, de capital español, fue suspendido en 2012 tras una fuerte presión mediática por el entonces presidente Felipe Calderón, quien argumentó posibles daños ambientales; el segundo, Cabo Dorado, con capitales de Estados Unidos y de China, fue retirado del proceso de manifestación de impacto ambiental ante el gobierno mexicano en mayo de 2014, tras ser cuestionado por la población local, científicos y ecologistas. Aun así, el éxito de Cabo Pulmo como destino de viajeros es tal, “que hay que esperar turnos de hasta dos meses para poder llegar a bucear a sus aguas”, agrega. “[Son] 40 mil personas al año y el reto es cómo vas a lidiar con eso, muy por encima de las capacidades de la zona”, dice el experto en corales e investigador de la UABC.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

“Hace apenas cinco años era hermoso Cabo Pulmo. La verdad, yo no pensé lo que venía. En estos dos últimos años se ha puesto feo en cuanto al exceso de gente. Si no podemos poner remedio, en otros dos años se nos acaba», señala  don Mario Castro, quien dice sentirse responsable de la fama de Cabo Pulmo, pues ha sido promotor del espacio natural. “A veces me arrepiento de haber hablado tanto de Cabo Pulmo en la televisión, en la radio, en los periódicos; eso ha ayudado a que el turismo llegue en cantidades que no podemos manejar”.

Los ecosistemas pueden soportar  una cantidad limitada  de elementos externos, desde contaminantes hasta personas. Si esa “capacidad de carga”, como la llaman los científicos, es sobrepasada, el equilibrio ecosistémico es alterado y los procesos de degradación se aceleran, explica en una publicación científica el colaborador del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), de Costa Rica, Jean Pierre Morales Aymerich .

Pero, además, la capacidad de carga que un área protegida es capaz de soportar no solo tiene que ver con el número de turistas, sino también con la manera en que el visitante tiene interacción con los elementos naturales. A Mario Castro le preocupa que muchos de los visitantes carecen de una educación ambiental y por lo mismo arrojan basura y usan bloqueadores solares cuya carga química puede ser nociva para los arrecifes. Además, según Reef Resilience, una organización dedicada a la restauración de los arrecifes de coral, el esnórquel y buceo pueden ocasionar daños a las colonias de coral ya que caminar, tocar, patear o pararse sobre ellos puede dañar sus tejidos.

La cercanía de una tormenta no arredra a esos viajeros que buscan el arrecife. Foto: Agustín del Castillo

Además, según Óscar Arizpe, “la tranquilidad de las aguas costeras del Golfo de California ha propiciado que exista un corredor náutico turístico que se puede recorrer de norte a sur hasta llegar a Cabo San Lucas. En este corredor, se pueden ver diferentes tipos de embarcaciones como kayak, lanchas, yates e incluso embarcaciones de mayor calado”, es decir, existe un fácil acceso al parque por vía marítima. Eso es algo que preocupa al investigador, pues no hay suficiente personal para verificar que quienes penetran al parque lo hagan cumpliendo las normas. Por ejemplo, las lanchas de motor están prohibidas por la contaminación que provoca el diesel.

En el municipio de Los Cabos, el ayuntamiento tiene avanzado un proyecto de carretera que facilita el ingreso al parque marino bajo la premisa de conectar todas las zonas de la demarcación y fomentar el desarrollo económico y social. Aunque el proyecto cuenta con las autorizaciones ambientales, la construcción de esta vía preocupa a científicos y habitantes del lugar quienes avizoran un aumento aún mayor de visitantes a la ya sobrepoblada área protegida. El camino pavimentado está ya cerca, en el poblado de La Rivera.

Durante el año 2020, la ausencia de visitantes por la pandemia de COVID-19 se tradujo en un crecimiento de animales y plantas a un ritmo que no se había registrado en años, asegura Reyes Bonilla. Sin embargo, al regresar la visitas al parque, a finales de 2020, esa tendencia al crecimiento se ha vuelto a inhibir.

“El año pasado nos dieron permiso de entrar, aislados por el tema de la Covid. Se hizo monitoreo junio-julio, y puedo decirte que se duplicó la cantidad de animales por los meses que estuvo cerrado”, asegura Reyes Bonilla. En cambio, ”en noviembre que regresó la gente, la tendencia se aminoró”, agrega.

Por otra parte, aunque los proyectos Cabo Cortés y Cabo Dorado no se están ejecutando, “los terrenos siguen en propiedad de los españoles, y mantienen su derecho a solicitar una autorización de impacto ambiental para construir”, dice el científico. El tema a debate es lo que se quiera construir y su densidad, que fue lo que ocasionó el conflicto en 2011 y 2014. Además, la infraestructura turística no ha dejado de crecer en la zona: el Four Season en La Rivera, por ejemplo, aunque no presiona directamente al arrecife, permite la llegada de más turistas en la zona de influencia del parque, aseguran los expertos.

La nueva versión del programa de manejo de Cabo Pulmo está por salir y “si se necesita, meteremos juicios de amparos contra cambios que sean malos con el tema del turismo”, advierte don Mario Castro.

Mongabay Latam solicitó a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas una versión oficial sobre el problema del turismo masivo y de la falta de guardaparques, pero hasta la publicación de este artículo el organismo no entregó respuesta.

*Imagen principal: La presencia de turistas para hacer deportes acuáticos es creciente, y presenta desafíos en el manejo del parque marino. Foto: Conanp

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Del Castillo, A. (2021). Cabo Pulmo: cambio climático y exceso de turistas ponen en riesgo santuario marino en México. Mongabay Latam. Recuperado el 9 de abril de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/03/cabo-pulmo-cambio-climatico-y-exceso-de-turistas-ponen-en-riesgo-santuario-marino-en-mexico/

Crece red agroecológica en el valle de Autlán; suman más de 35 huertos familiares

Gladiola Madera | Biodiversidad LA

Martes 23 de marzo de 2021

Mujeres, niños, estudiantes y campesinos se han unido a la transición agroecológica en el Valle de Autlán. Hasta el momento en los municipios de Autlán, El Grullo y El Limón se han conformado más 35 huertos familiares, cuatro huertos comunitarios y tres huertos escolares.

Rodolfo González Figueroa, campesino de la comunidad de la Ciénega y asesor en agroecología, mencionó que los principales retos a enfrentar en la región en cuanto a la producción de alimentos son fortalecer de la identidad campesina, contrarrestar la contaminación por pesticidas y el cambio climático.

“Y los retos son, por un lado, ir reconstruyendo la comunidad, el tejido social, fortalecer la identidad campesina, y por otro lado ir construyendo estrategias prácticas para enfrentar toda contaminación por pesticidas, de los mantos freáticos, de la salud de la gente y del aire, generada por el monocultivo imperante en la región”.

Un escenario de sequía ocasionado por el cambio climático es otro de los grandes retos a enfrentar por los agricultores que cultivan a pequeña escala en la región.

González Figueroa, quien también es uno de los fundadores de la Comunidad de Aprendizaje Urbano-Campesina de Autlán, explicó que con la finalidad de rescatar los saberes campesinos y descentralizar el conocimiento, la red se ha extendido a todas las comunidades, que es donde se producen los alimentos agrícolas.

“Si bien los primeros dos talleres fueron en Autlán (cabecera municipal) enseguida nos hemos ido a los pueblos, porque en los pueblos es donde está la gente campesina, es donde está la gente que sabe, hay sistemas productivos multifuncionales, un tanto agroecológicos”.

“Intentamos hacer una red entre los pueblos donde están los saberes, los campesinos, las campesinas, y tejiendo el puente con los compañeros que son profesionistas, que son ingenieros, algunos maestros en ciencias que trabajan temas de salud, medioambientales y de territorio”, mencionó Rodolfo.

Esta serie de talleres prácticos con los que se han conformado los huertos existentes buscan recobrar la soberanía alimentaria, combatir el comercio externo de productos agrícolas y cultivar de una manera sostenible y saludable.

Fuente: UDG TV

“El presente artículo es propiedad de Biodiversidad LA”.

Madera, G. (2021). Crece red agroecológica en el valle de Autlán; suman más de 35 huertos familiares. Biodiversidad LA. Recuperado el 23 de marzo de 2021 de: https://www.biodiversidadla.org/Noticias/Crece-red-agroecologica-en-el-valle-de-Autlan-suman-mas-de-35-huertos-familiares

“Se resolvieron ya los apagones”; López Obrador: no aumentará el precio de la luz

El Presidente aseguró que, ante la crisis generada por el desabasto de gas natural importado, es necesario apostarle al fortalecimiento de las empresas públicas, como Pemex o la CFE

Fotos: Especial tomada del twitter @AlexLebaron1
Fotos: Especial tomada del twitter @AlexLebaron1

NAYELI GONZÁLEZ E ISABEL GONZÁLEZ AGUIRRE | Exelsior

CIUDAD DE MÉXICO | Viernes 19 de Febrero del 2021 | 05:55am

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el problema de los apagones en el país quedó resuelto.

En su conferencia matutina, dijo que la situación registrada esta semana, derivada del freno a la exportación de gas natural por parte de Estados Unidos, mostró que es indispensable tener reservas suficientes del combustible para evitar cortes intermitentes de electricidad.

Ya está resuelto prácticamente el problema, pero vamos todos a ayudar para tener reservas y estar completamente seguros de que vamos a seguir manteniendo nuestro sistema eléctrico”.

Explicó que Pemex ayudó a la CFE a salir de esta crisis, porque era necesario aumentar el volumen de combustóleo para las plantas generadoras, pero mantenerlo al mismo precio.

Por esto, recalcó, es necesario fortalecer a las empresas públicas, como la petrolera o la misma CFE. El jefe del Ejecutivo refrendó su compromiso de no aumentar el precio de la energía eléctrica, a pesar de las circunstancias.

PIDEN BAJARLE AL CONSUMO ELÉCTRICO

El cierre total de las importaciones de gas natural por parte de Estados Unidos traerá consigo un mayor déficit entre la generación de electricidad y la demanda en México, por lo que el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) mantendrá los cortes aleatorios durante las horas pico de consumo.

El director del organismo, Carlos Meléndez Román, dijo que para mitigar esta situación se mantendrá la importación, por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), de gas natural licuado que llega por barco a los puertos de Manzanillo y Altamira, a lo cual se sumará la entrada en operación de una de las unidades generadoras de la planta nuclear, Laguna Verde y el arranque de plantas carboníferas en Coahuila.

El jueves, pese a la llegada de gas natural, México tendrá un déficit de 3 mil megawatts, pues la generación se estima en 30 mil megawatts, mientras que el consumo será de 33 mil megawatts, situación que mantendrá los cortes por la tarde.

En los próximos días tenemos un escenario, si las condiciones se mantienen, de continuar con cortes rotativos de carga solamente en la demanda pico. En el escenario más adverso, si no tenemos gas, tendríamos un déficit un poco mayor.”

El director del Cenace insistió en que es necesario que aquellos lugares donde tengan plantas propias de generación, como en hoteles, industria, entre otros, las utilicen en las horas pico para ayudar a mitigar el consumo y las afectaciones al sistema y la población en general.

Ante esta situación, el presidente Andrés Manuel López Obrador solicitó a cada mexicano ayudar al país reduciendo su consumo de luz para lograr que el servicio de energía eléctrica se mantenga sin interrupciones en todo el país.

En medio de la crisis de energía desatada desde hace unos días por el congelamiento de los ductos de gas natural en Texas, Estados Unidos, el mandatario mexicano puntualizó que los megaapagones están casi resueltos, sólo que es indispensable que México tenga reservas de gas para evitar cortes intermitentes al suministro de luz.

Ya está resuelto prácticamente el problema, pero vamos todos a ayudar para tener reservas y estar completamente seguros de que vamos a seguir manteniendo nuestro sistema eléctrico y que no vamos a padecer por los apagones, por la falta de energía. De 6:00 a 11:00, si podemos apagar un foco, dos, lo que no sea tan indispensable, para que todos ayudemos, como lo hemos hecho siempre”, expuso en su llamado a la población.

En estos momentos críticos, estamos saliendo, porque Pemex está ayudando a la Comisión Federal de Electricidad. ¿Cómo? Con la emergencia, se llega a la conclusión de que era necesario aumentar el volumen de combustóleo y que se tenía que pedirle a Pemex que se mantuviese el mismo precio”, señaló al explicar que ésa fue la manera en la que se logró echar a andar las plantas de la CFE en el país para producir la energía eléctrica que originó los apagones de los días pasados en el norte del país.

AFECTA LA OPERACIÓN DEL TRANSPORTE PÚBLICO

La falta de gas natural está afectando al transporte público en este puerto jalisciense, afirmaron concesionarios.

Una parte afectada ha sido el transporte público de Puerto Vallarta, que traemos 243 camiones con gas natural; todavía seguimos trabajando con algunos camiones porque nosotros teníamos una reserva aquí, reserva que utilizamos para prestar el servicio ayer y parte de hoy para que no se vieran las personas han afectadas”, manifestó Luis Romero, presidente de Transportes Unidos Costa Pacifico.

Afirmó que el problema en Puerto Vallarta radica en que 90% del transporte público se mueve por medio de gas.

-Karla Méndez

FRÍO Y MUERTE

En Coahuila, las nevadas afectaron a Acuña, Jiménez, Zaragoza y Morelos, mientras que en Piedras Negras cayó aguanieve.

Las carreteras 57 y la 2, en su tramo Piedras Negras-Acuña, se encuentran abiertas, mientras que la carretera 29 está cerrada.

Por otra parte, el gobierno de Chihuahua dio a conocer que 12 municipios sufrieron intensas nevadas.

En lo que va de la temporada invernal se han registrado 32 atenciones a personas por inhalación de monóxido de carbono, 9 por intoxicación con gas LP, 5 por quemaduras y un caso de hipotermia.

De las 11 personas intoxicadas por monóxido en el municipio de Chihuahua, cinco perdieron la vida y otras tres por hipotermia.

En Hidalgo del Parral una persona perdió la vida por intoxicación por monóxido. Ayer, otra pareja murió por intoxicación en Juárez.

-Alma Gudiño y Carlos Coria

NAYELI GONZÁLEZ E ISABEL GONZÁLEZ AGUIRRE (2021) “Se resolvieron ya los apagones”; López Obrador: no aumentará el precio de la luz. Excelsior. Recuperado el 20 de Febrero del 2021 en: https://www.excelsior.com.mx/nacional/se-resolvieron-ya-los-apagones-lopez-obrador-no-aumentara-el-precio-de-la-luz/1433608

El futuro ambiental, más peligroso de lo previsto

Fernando Guzmán Aguilar | Desinformémonos

Lunes 8 de febrero de 2021

El futuro ambiental de la Tierra será mucho más peligroso de lo previsto y no hay ningún sistema socio-económico-político actual capaz de enfrentar los desastres naturales predichos.

Ese es el pronóstico de 17 destacados científicos contenido en el artículo “Underestimating the Challenges of Avoiding a Ghastly Future”, publicado en Frontiers in Conservation Science el 13 de enero de 2021.

Con base en la revisión y análisis de 150 rigurosos estudios sobre diversos problemas ambientales, “los 17” alertan no sólo sobre un futuro más espantoso de lo que científicos y civiles creen, sino del menosprecio de los líderes mundiales a asumir los desafíos para evitar escenarios catastróficos.

Incluso, dice en entrevista el doctor Gerardo Ceballos, coautor del artículo, hay reticencia o falta de compromiso en el sector de los científicos en general en la difusión de los problemas ambientales “en su magnitud correcta”.

No se trata —agrega el ecólogo de la UNAM— de ser alarmistas, pero sí éticos al exponer correctamente la información científica disponible sobre la magnitud de los problemas ambientales y los retos que estos imponen a la civilización

Bienestar en decremento

El análisis global de los diferentes problemas ambientales (cambio climático, pérdida de especies y de ecosistemas, etcétera) muestra evidencias sólidas de inminentes escenarios peligrosos.

La escala de las amenazas en la biosfera y en todas las formas de vida, incluyendo a los humanos, es tan grande que en muchos casos es difícil de comprender, “inclusive para los propios expertos”.

También —asegura Ceballos, del Instituto de Ecología de la UNAM— encontramos que no estamos preparados, bajo ninguna circunstancia, para enfrentar problemas a escala global, mismos que ya empezamos a padecer como la pandemia del Covid-19 y que “enfrentaremos en el futuro próximo”.

Asimismo, si no hay cambios pronto de la magnitud correcta, el bienestar de la humanidad va a seguir en decremento porque estamos erosionando la capacidad de la Tierra para mantener las condiciones de vida para todos: fauna y flora silvestre, pero también para el ser humano.

Colapso ¿más pronto?
Es urgente encontrar soluciones para una sociedad sostenible, ya que el cúmulo de impactos a la Tierra es más severo de lo que en general se percibe y de lo que “percibimos los científicos”.

Soluciones —agrega Ceballos— para transitar de una sociedad consumista y con un crecimiento “muy rápido” a una con menor consumo y población más estable.

Aunque “los 17” encontraron acciones ambientales que han funcionado, nadie sabe “si tendremos la capacidad para enfrentar de manera correcta y con rapidez suficiente los retos ambientales para evitar un colapso de la civilización”.

Pensábamos, revela Ceballos, que ese colapso podría ocurrir en el año 2100, después en el 2050, pero lo que indican los estudios revisados es que “puede ser más pronto”.

El mejor ejemplo de esta posibilidad es el Covid-19 que “ha puesto de rodillas a la humanidad. Ni siquiera sabemos si con las vacunas y con todo lo que se hace, logremos contener la pandemia antes de que cause un colapso social y económico de gran escala”.

Conservación, una prioridad

Puede haber un nicho de oportunidad, si todos los países diseñan una agenda política que “entienda” la magnitud tanto de los problemas ambientales como de las soluciones que se necesitan.

Particularmente en México, se debe entender que la conservación de la fauna y flora silvestres, así como de los ecosistemas deben ser una prioridad.

Debemos tener, por ejemplo, “políticas, objetivos y métricas” que nos lleven a “cero deforestación en pocos años”.

Contar también con una política “explícita” de conservación tanto de especies como de poblaciones, porque si conserváramos una sola población, por ejemplo, de pinos, “colapsaríamos como sociedad“.

Debemos conservarlos en todas las áreas del país donde hay pinos. “Lo mismo donde haya manglares, jaguares…”, señala el ecólogo universitario.

Causas de deterioro ambiental
Una causa del deterioro de la Tierra es el consumo “desorbitado. En los sectores más solventes de la sociedad debe modificarse o reducirse.

Después de la pandemia hay que volver a dejar de usar los plásticos de un solo uso. Las compañías refresqueras que venden agua, producen miles de millones de botellitas de desecho cada mes. “Hay que ser responsables. Esto ya no puede seguir”.

El crecimiento exponencial de la población también impide la sostenibilidad del planeta. En México no hay una política que considere “cuántos mexicanos podemos mantener” como país. Tampoco, un control de la natalidad como antaño.

Una causa más de deterioro ambiental son las tecnologías ineficientes. En el país, intereses particulares y gubernamentales se empeñan en el uso de las más contaminantes, como el carbono y petróleo, en vez de transitar hacia tecnologías más amigables con el ambiente.

En el mundo se trabajan en alternativas que van a ser más convenientes económica y ambientalmente como el uso de hidrógeno como combustible. También se produce ahora combustible para aviones, a partir de basura sólida que “contamina 80% menos que la energía tradicional”.

No hay que tirar la toalla

Finalmente, insiste: si en todos los países y en México, tanto gobiernos federal y estatales, así como sociedad no apreciamos en su magnitud correcta tanto las consecuencias como las soluciones que requieren estos problemas, “no podremos ni siquiera alcanzar algunos objetivos de sostenibilidad más o menos modestos”.

Es la única manera —advierte— para que se mantenga la sociedad a corto plazo, en términos de “riqueza, salud y bienestar para la humanidad”.

En México y en muchos otros países vamos en la dirección contraria. Pero, independientemente de los intereses de algunos en el gobierno actual, esto es transitorio.

Por la presión tanto de los problemas ambientales como de la misma sociedad, “sólo será un tropiezo por algunos años”. Lo qué pasó en EU (las políticas inadecuadas de Trump han sido revertidas casi de manera inmediata) es posible que pase en México si no hay condiciones y políticas correctas.

Gobierno, sociedad, iniciativa privada y científicos tenemos que forzar para que esto vaya caminando en direcciones correctas, porque de ello depende la sobrevivencia del planeta y de nosotros.

No es el momento —exhorta Ceballos— de tirar la toalla, sino de participar activa y creativamente para empezar a transitar hacia una sistema socialmente más justo y equitativo, y ambientalmente sostenible.
Podemos tener grandes avances sin tener que esperar a que cambien la política y la economía, independientemente de las ideologías.

Publicado originalmente en Gaceta UNAM

Guzmán Aguilar, F. (2021). El futuro ambiental, más peligroso de lo previsto. Desinformémonos. Recuperado el 9 de febrero de 2021 de: https://desinformemonos.org/el-futuro-ambiental-mas-peligroso-de-lo-previsto/

Demanda de plásticos en México ha crecido por Covid-19

Alejandro Alegría | La Jornada

Martes 22 de Diciembre de 2020

Debido a la pandemia del Covid-19, el consumo de plásticos en el país crecerá tres por ciento al cierre de este año respecto de la cantidad observada en 2019, de acuerdo con estimaciones de Ambiente Plástico.
Debido a la pandemia del Covid-19, el consumo de plásticos en el país crecerá tres por ciento al cierre de este año respecto de la cantidad observada en 2019, de acuerdo con estimaciones de Ambiente Plástico. Foto Cristina Rodríguez / Archivo

Debido a la pandemia del Covid-19, el consumo de plásticos en el país crecerá 3 por ciento al cierre de este año respecto de la cantidad observada en 2019, de acuerdo con estimaciones de Ambiente Plástico.

En conferencia virtual, Mónica Conde, directora general de esa empresa, dijo que el año pasado en la nación se consumió 7.7 millones de toneladas de diversos tipos del material, pero por el surgimiento de la enfermedad y a pesar de las prohibiciones, el monto para este año observará un crecimiento y se ubicará en alrededor de 8 millones de toneladas.

Explicó que esto sucedió en parte al aumento de las importaciones de plásticos que se han utilizado para proteger a la población de contagiarse de covid-19, pues se incrementó el uso de láminas para la fabricar caretas, la tela no tejida para el personal médico, entre otros.

Agregó que de acuerdo con datos recientes de la Secretaría de Economía (SE), la importación ese tipo de materiales se duplicó en septiembre.

Destacó que sectores como el médico, envase y productos de consumo la demanda de plásticos ha incrementado, mientras que otros tuvieron pérdidas, como es el caso de la construcción y el automotriz, industrias que estuvieron cerradas por casi tres meses.

Refirió que en todo el mundo el consumo es de alrededor de 400 millones de toneladas. De esa cantidad, el 51 por ciento ocurre en Asia, mientras que en la región de América del Norte, en la que se ubica México, es de 18 por ciento.

La industria del plástico en territorio mexicano representa el 3.6 por ciento del producto interno bruto (PIB) y hasta 2019 existían 4 mil 100 empresas y empleaba a 300 mil personas.

Conde descartó que hayan cerrado empresas derivado de las prohibiciones de plásticos de un solo uso. Sin embargo, consideró que si están en riesgo las micro, pequeñas y medianas.

Agregó que la producción nacional de los plásticos de ha reducido debido a que Petróleos Mexicanos (Pemex) dejó se suministrar gas natural al Braskem Idesa, que es uno de los grandes participantes en el mercado.

Por otra parte, destacó que el país es líder en reciclado de plásticos a nivel mundial debido a que se reutilizan el 30 por ciento de los desechos, no obstante el costo del material reciclado es elevado debido a que los desperdicios que llegan a las plantas están muy contaminados como consecuencia de las malas prácticas de manejo de residuos.

Agregó que a ello se suma el costo de energía y servicios son elevados, pues estas empresas no cuentan con ningún incentivo por parte del gobierno como sucede en otras partes del mundo.

“El presente artículo es propiedad de La Jornada“.

Alegría, A. (2020). Demanda de plásticos en México ha crecido por Covid-19. La Jornada. Recuperado el 22 de Diciembre de 2020 de: https://www.jornada.com.mx/notas/2020/12/22/economia/demanda-de-plasticos-en-mexico-ha-crecido-por-covid-19/

Basura digital, un mal en aumento en la era del COVID-19

Jesús González Alcántara | Desinformémonos

Lunes 21 de Diciembre de 2020

¿Sabías que subir una foto a Instagram, almacenar archivos en la nube o tener tu bandeja de entrada del email llena genera una huella ecológica que demanda el 7% de la energía mundial?

La lucha contra el cambio climático se ha convertido en una exigencia para todo mundo y las tecnologías no están fuera de este compromiso pues han demostrado ser una fuente de contaminación al medio ambiente que es definida como basura digital o cibernética.

Numerosos estudios dan cuenta de que el Internet, una herramienta que utilizamos a diario, no es algo material, pero no por ello se libra de contaminar.

Por ejemplo, el Centro de Eficiencia Energética de Telecomunicaciones (CEET) de Australia, afirmó que por medio de internet se emiten 830 millones de toneladas de dióxido de carbono cada año, incluso adelantaba que esta cifra podría duplicarse en 2020.

Si a eso le sumamos que el informe Big Data 2015 de la OBS Business School, afirmó que para este mismo 2020, más de 30 mil millones de dispositivos estarán conectados a Internet y cerca de 4.100 millones de usuarios, el escenario se torna más amenazador por el aumento en la demanda en energía eléctrica y de CO2.

Según los datos de la compañía analítica Cumulus Media, publicados en Visual Capitalist, cada minuto se envían en el mundo 38 millones de mensajes de WhatsApp, se visualizan 266.000 horas de Netflix, 4.3 millones de videos en YouTube y se realizan 3.7 millones de búsquedas en Google. Esto se traduce en que si Internet fuera un país, sería el sexto más contaminante del mundo.

Junto con la pandemia llegó un nuevo fenómeno cibernético: el uso de las videoconferencias, que aunque ya eran implementadas por algunas compañías y organizaciones, su crecimiento ha llegado a números colosales, pues hay cálculos que han registrado a más de 300 millones de usuarios atendiendo a una o más videoconferencias al día, cuando a finales del pasado año apenas llegaba a los 10 millones. 

Por otro lado, existe también la contaminación tecnológica, que si bien está vinculada de alguna manera a la digital o cibernética, no deja de ser igual de alarmante y tener sus propios impactos en el medio ambiente.

Para el Dr. José Emilio Quiroz, académico titular en la IBERO, la basura tecnológica se relaciona con los equipos que ya no se utilizan, independientemente de si sirven o no sirven, llámese una computadora, una tableta, un teléfono celular o incluso una televisión.

“Tenemos que empezar por la necesidad de comunicarnos”, dice, e Internet no puede existir sin un sistema de telecomunicaciones, muchos de los cuales son digitales y menos contaminantes, afortunadamente; sin embargo, debemos hablar de que existe una gran fuente de contaminación en los sistemas de comunicación.

“No tenemos más que salir a las calles de la Ciudad de México y voltear hacia los postes y ver la contaminación visual muy grave porque las compañías ‘cableadoras’ no han tenido la más mínima delicadeza de hacer algo, o cuando sí, sólo lo han hecho en algunas zonas muy selectivas”.

El especialista en cómputo, sistemas de visión e inteligencia artificial sostiene que “cuando estoy usando un aparato electrónico está conduciendo electricidad y al mismo tiempo va sufriendo un cierto tipo de deterioro, ese desgaste está generando contaminación, aunque sea mínimo, pero si empezamos a sumar cada aparato que hay en mi casa, en mi edificio, en mi colonia, el impacto crece de manera considerable”.

Quiroz afirman que hay una cierta regulación sobre la basura tecnológica por parte de algunas instancias gubernamentales, pero nos hemos apegado más a las reglas que se generan desde los EU o de países como China, Japón, Corea, pero la nación que ha marcado las normas ha sido la Unión Americana.

Hemos cambiado un contaminante por otro, comenta, refiriéndose al contexto de la pandemia. “Dejé de transportarme, dejé de consumir gasolina, y lo cambié por este otro tipo de contaminantes que ahora estoy usando al interior de mi casa con la computadora, las aplicaciones de Zoom, Teams, Meet, por citar tan sólo algunas”.

El también integrante del equipo del Instituto de Investigación Aplicada y Tecnología (InIAT) de la IBERO, enlista algunas recomendaciones que se pueden adoptar para evitar mayor contaminación por basura digital o tecnológica, como el no tener la computadora prendida todo el día, no instalar todo lo que la curiosidad nos obligue o el adoptar la corriente que le han llamado ‘cómputo verde’, de tiempo y espacio, como una forma más eficiente y  más efectiva: “En la medida que pueda hacer que mi programa sea más rápido y ocupe menos espacio voy a necesitar una computadora no tan poderosa, no tan contaminante, para resolver un problema determinado”.

Por su parte, el Dr. José Alberto Lara, director del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad (CENTRUS) de la IBERO, explica que, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), las ventas durante el Buen Fin de electrónicos y electrodomésticos aumentaron tres y cuatro puntos porcentuales, respectivamente, en comparación con 2019.

Esta cifra, continúa José Alberto Lara, contrasta fuertemente con la disminución esperada en el producto interno bruto (PIB) por persona, que tendrá una caída de 9.9%, en 2020. Además, la misma AMVO reportó que la categoría con mayor interés de compra en octubre 2020 fue la de electrónicos, así como un incremento de hasta 75% en ventas de computadoras y laptops, en comparación con el año anterior.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)la compra de nuevas computadoras, laptops y celulares, usadas para el teletrabajo durante la pandemia, podrían aumentar la cantidad de basura electrónica en el país e incrementar el riesgo de exposición a sustancias altamente tóxicas.

En México no existe una política clara o mecanismos de disposición de este tipo de desechosNo sabemos exactamente cómo deshacernos de nuestros aparatos electrónicos. En el mejor de los casos, se quedan arrumbados en algún clóset y en el peor terminan en un tiradero, dice el especialista de la IBERO.

“La basura electrónica no es un tema menor, cuando tiene un mal manejo generan sustancias tóxicas que contaminan el aire, el agua o el suelo. La CDMX promovía el reciclatrón, pero ha quedado suspendido por la pandemia”

Finalmente, José Alberto alerta: “Nos queda exigir mecanismos para la correcta disposición de estos residuos, pero también poner de nuestra parte, donar los artículos que todavía funcionen a quien lo necesite, evitar compras innecesarias o guardarlos hasta que los programas de manejo se retomen. Las autoridades, empresas y sociedad tienen frente a sí un problema, no nuevo, pero que tomará mayor fuerza por efecto de la emergencia sanitaria”. 

Este material se comparte con autorización de la IBERO

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González Alcántara, J. (2020). Basura digital, un mal en aumento en la era del COVID-19. Desinformémonos. Recuperado el 21 de Diciembre de 2020 de: https://desinformemonos.org/basura-digital-un-mal-en-aumento-en-la-era-del-covid-19/