Talan bosque con apoyo de alcaldesa que busca reelegirse

Arturo Contreras Camero | Pie de página

Jueves 20 de mayo de 2021

Aproximadamente 9 hectáreas del Área Natural Protegida del paraje el Perlillal en el cerro del Ajusco han sido taladas para cultivar. Estas zonas boscosas sirven para regular la temperatura de la Ciudad de México. Foto Duilio Rodríguez

Un grupo de ejidatarios taló 9 hectáreas en el área natural protegida del Ajusco, lo que sería un delito ambientalpara ello recibieron el apoyo de la alcaldía La Magdalena Contreras. Semanas antes, la alcaldesa con licencia de la demarcación, Patricia Ortiz, arrancó su campaña de reelección con el espaldarazo de estos ejidatarios, con quienes promueve la creación de proyectos productivos

Texto: Arturo Contreras Camero

Fotos: Duilio Rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO.- Desde esta parcela en la cordillera del Ajusco, la vista de la ciudad es espectacular. Los restos del lago de Texcoco se miran como un espejo celestial al final de la mancha urbana, allá por donde iba a ser el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Hasta hace unos meses, este páramo estaba oculto por el bosque, y la vista, escondida detrás de las ramas.

A las orillas de la parcela, bordeando la tierra recién removida, unos pilotes de madera empiezan a dibujar un cerco. La madera se ve fresca, tierna, está recién cortada. “Esto es un delito ambiental”, dice tajante uno de los ejidatarios que guían el recorrido por esta porción del bosque recién destruido. El grupo pide anonimato por miedo a represalias políticas.

En medio de una de las parcelas un trascabo está estacionado. Por las marcas en la tierra, los pobladores deducen que el día anterior quien usó la retroexcavadora acarreó los árboles removidos a la orilla del terreno desde la que miran. Detrás de ella, un tractor, con el logotipo del gobierno de la alcaldía Magdalena Contreras, como el que ha estado en el paraje en los últimos días, removió la tierra para dejarla lista para la siembra. Este paraje está a resguardo por los ejidatarios de San Nicolás Totolapan, ellos pueden decidir su aprovechamiento y uso; sin embargo, al ser área de conservación, no está permitido desmontar el bosque.

El terreno, según se dice entre los ejidatarios, es propiedad de Rodolfo Terán, comisario ejidal de San Nicolás Totolapan, quien se lo compró a otro ejidatario. A lo largo de la última década, este comisario ha ganado poder político y territorial, por lo que es un actor importante para las campañas electorales en curso. Tanto, que desde antes del inicio de la campaña, Patricia Ortiz Couturier, alcaldesa con licencia de la demarcación que busca reelegirse, se acercó a él para sumarlo a la colección de apoyos políticos. Además del espaldarazo del ejidatario, Couturier conjuga la simpatía de uniones de tianguistas, taxistas y transportistas.

En distintas zonas del Área Natural Protegida del Ajusco es posible ver aserrín producto de la tala ilegal de oyameles y ocotes. Foto Duilio Rodríguez.

“Esta mancuerna es sumamente importante para Contreras, porque buscamos impulsar, durante 2021-2024, diferentes proyectos en favor de la naturaleza y el campo”, dice un mensaje en las redes sociales de la candidata a alcalde del 13 de mayo pasado, cuando Rodolfo Terán se sumó a la campaña.

https://twitter.com/Paty_OrtizC/status/1392975660675702790

Rodolfo Terán, el comisario que no era ejidatario

“La gente cree que es como un semidiós y les hablas mal de él y lo protegen. Es inteligente, es un tío que sabe manejar a la gente. Más que inteligente, es astuto, porque sabe manejar las necesidades del pueblo”, dice sobre el comisario uno de los estos ejidatarios del recorrido.

En el Área Natural Protegida del Ajusco está estacionado un trascabo con el que se han derribado árboles y removido tierra, al fondo es posible ver la Ciudad de México. Foto Duilio Rodríguez.

Los demás concuerdan. Lo describen como un cacique de la vieja escuela. El comisario paga con favores a su círculo de ejidatarios cercanos y atropella los derechos de los que se le oponen.

A pesar de ya haber sido comisario de 2013 a 2016 y de fungir en el cargo desde 2018, Rodolfo Terán no era ejidatario de San Nicolás Totolapan hasta hace un año. “Se hizo ejidatario de manera amañada, primero disque le compró los derechos ejidales a Gabriel Mendoza”, cuenta otro de los ejidatarios de la comitiva. 

Eventualmente un tribunal agrario aceptó que la cesión de derechos ejidales de Gabriel Mendoza a Rodolfo Terán no era válida, por lo que su ejercicio de 2013 a 2016 no fue legítimo. Antes de morir, Gabriel Mendoza recibió amenazas y fue agredido físicamente por Rodolfo, según cuentan los ejidatarios. No obstante, a la muerte de Gabriel, Rodolfo heredó sus derechos comunales, supuestamente bajo la voluntad del occiso, lo que lo amparó para un segundo periodo como comisario.

El comisariado es el órgano encargado de manejar los recursos de conservación forestal que asigna el gobierno federal o el de Ciudad de México; por ejemplo, hasta antes del gobierno de Claudia Sheinbaum por cada una de las mil 800 hectáreas de bosque que cuenta el ejido se le asignaban cerca de mil pesos mensuales como presupuesto de conservación. Ahora, el presupuesto se eleva a 6 mil pesos por hectáreas; sin embargo, este dinero no ha servido para detener la tala clandestina, la invasión y el deterioro del suelo de conservación. 

Desde su llegada al comisariado ejidal, Rodolfo Terán se interesó en la parcelación y titulación de las tierras ejidales; a través de su inscripción en el Fondo de Apoyo para Núcleos Agrarios sin Regularizar, el Fanar. Se trata de un fondo que otorga recursos por la conservación del territorio ejidal; sin embargo, sus intenciones apuntaban más a la especulación inmobiliaria de terrenos urbanizables en los linderos de la carretera Picacho-Ajusco. 

El delito ambiental

Unos días antes de que iniciaran los trabajos en este pedazo de monte, un incendio azotó estas tierras. Entre la tierra suelta aún se ven las bases de pastizales quemados. En algunos, la naturaleza brota en retoños.

“Es posible que el incendio lo hayan provocado ellos mismos, es una manera más rápida de desmontar y meter los tractores”, dice con suspicacia uno de los ejidatarios.

No lo pareciera, pero ésta es una escena de crimen. La tierra lista para la siembra y los árboles talados constituyen varios delitos ambientales entre los que cuenta la remoción de suelo de conservación, la tala clandestina y el cambio de uso de suelo forestal, todo realizado con maquinaria de la alcaldía. 

“Aquí se supone que hace unos días –alrededor del jueves 13 de mayo– subió la Corena, la coordinadora Silvia Philippe”, cuentan los ejidatarios. “Los agarraron con las manos en la masa, y uno supondría que van a hacer las denuncias pertinentes”. Pero hasta el momento, los trabajos en la zona continúan.

Según una medición hecha a través de fotografías satelitales de las plataformas de Google, los habitantes identifican un área bardeada de cerca de 9 hectáreas, de las cuales 5 están listas para su aprovechamiento agrícola. 

“El dinero para hacer todo esto –dice otro de los ejidatarios mientras mira alrededor– sí requiere una inversión fuerte. La mano de obra son de al menos 2 o 3 mil diarios, y sí lleva más de 25 o 30 días; más la renta de la maquinaria y los motosierreros que vinieron a cortar los árboles, aunque seguro a ellos les pagaron con la misma madera que sacaron. Se las llevan supuestamente con un permiso de uso doméstico, aunque esa madera debería ser solo de la que se cae, no de la que cortan”.

Los «motosierreros» son personas que se dedican al procesamiento de madera del bosque. A pesar de que su labor es ilegal, la tala clandestina en la zona permite su proliferación.

Es probable que el cambio de uso de suelo de esta parcela, especulan los ejidatarios, sea para inscirbirla en el programa federal Sembrando Vida. Con ello, el ejido de San Nicolás ganaría una asignación de recursos mayor a la que tiene por los servicios de conservación que presta.

Habitantes de la zona aseguran que quienes están talando el bosque pretenden apoderarse de más hectáreas del área de conservación. Foto Duilio Rodríguez.

¿Detener la urbanización con un muro?

Además de la tala y el cambio de uso de suelo ejidal y de conservación, durante las últimas décadas San Nicolás Totolapan ha visto cómo sus tierras fueron devoradas por la voraz mancha urbana. La invasión de terrenos, seguida de la creación de asentamientos irregulares llenó el estos cerros de casitas.

Para detenerlo, el comisariado ideó una solución que solo promovió más urbanización: la creación de un muro para separar el bosque de la selva de concreto. Soluciones como estas se han intentado alrededor de colonias como los Pedregales de San Nicolás que rodean a la colonia Héroes de Padierna; en las faldas del Ajusco. El resultado: alrededor del muro se crean servicios de luz, pavimentación y drenaje, lo que facilita a los invasores instalarse en los linderos acelerando la misma urbanización que se buscaba evitar.

Por si fuera poco, las personas del recorrido aseguran que la asignación de los recursos para la construcción de este muro es irregular; nunca se consultó en la asamblea correspondiente, el fin, asegura un ejidatario es ganar control político:

“Se está fortaleciendo él, porque tiene recursos para hacer estas cosas y se las está invirtiendo la campaña de Patricia Ortiz. Van a todas las colonias en donde carecen de servicios como Tierra Colorada, El Gavillero, la parte alta de Iztlahuatonco, en vía chiquita, El rincón, en Los cedros, La Agüita, Totolapan, en donde ellos tienen el dispendio de agua bien controlado pues llegan, prometen regularización y así se van”.  

Durante la campaña de la alcaldesa con licencia, los recorridos por algunas de estas colonias ha sido particularmente bien recibido.

“El presente artículo es propiedad de Pie de Página“.

Contreras Camero, A. (2021). Talan bosque con apoyo de alcaldesa que busca reelegirse. Pie de Página. Recuperado el 20 de mayo de 2021 de: https://piedepagina.mx/talan-bosque-con-apoyo-de-alcaldesa-que-busca-reelegirse/

Mordaza legal: al menos 156 defensores ambientales demandados por proteger su territorio en cuatro países de Latinoamérica

Michelle Carrere & Vanessa Romo | Mongabay Latam

Martes 4 de mayo de 2021

  • Los defensores son denunciados y hasta apresados como parte de su protesta contra proyectos mineros, agroindustriales y energéticos.
  • En la mayoría de los casos es el Estado el que los ha denunciado por obstrucción de vías públicas o disturbios, pero también por extorsión y terrorismo.
  • Los expertos señalan que la criminalización cumple un objetivo: desmovilizar a los defensores mediante el miedo, el agotamiento, la estigmatización e incluso la ruina social y financiera. 

Wbeimar Cetina recuerda con una claridad estremecedora los catorce meses en la Cárcel de Arauca, en Colombia, aislado y sin poder recibir visitas por la pandemia. Entre esas cuatro paredes recreaba los últimos momentos vividos con su familia. También volvía una y otra vez sobre los eventos del 10 de febrero de 2020, el día en que un grupo de policías armados con fusiles llamaron a la puerta de su casa para llevárselo preso. Lo acusaron de financiar y ser parte de la guerrilla colombiana. Cetina dice que quien protesta contra la empresa petrolera en Arauca, se convierte de inmediato en un aliado de la subversión.

Siete meses antes, en su Arauca natal, Wbeimar Cetina lideró una gran marcha, como presidente de la Federación Departamental de Juntas de Acción Comunal, contra lo que ellos consideran abusos ambientales y laborales de la empresa petrolera Occidental de Colombia (Oxy), la que opera en la zona desde la década de 1970. “En este tiempo han acabado con un santuario indígena, han desplazado comuneros y hemos denunciado constantemente derrames de crudo”, dice el líder comunal. La última de estas protestas, la de julio 2019, lo llevó a prisión.

Junto con Wbeimar Cetina, otros seis líderes de Arauca están siendo procesados por rebelión y hasta terrorismo por esa misma protesta y cuatro de ellos están en prisión. Esto le costó al dirigente comunal no solo catorce meses de privación de libertad sino también la ruptura del vínculo familiar. Por eso repite que la cárcel le arrebató hasta su hogar. Ahora espera con temor el pronunciamiento de la Fiscalía sobre la apelación presentada por la contraparte, pues sabe que su libertad depende de esa decisión.

Lo que ocurrió con Wbeimar Cetina no es un caso aislado. América Latina es un lugar peligroso para los defensores ambientales no solo porque los matan, sino también porque los demandan o criminalizan. Según Front Line Defenders, este es el tercer ataque más recurrente cuando se habla de las amenazas contra líderes y lideresas de la región. La información que da cuenta de este problema, sin embargo, se encuentra muy dispersa. Laura Furones, líder de campaña de Global Witness, reconoce que harían falta muchos más recursos para poder identificar y sistematizar los casos en cada uno de los países de Latinoamérica. Un tema adicional —dijo a Mongabay Latam, Mary Lawlor, la Relatora Especial sobre la situación de los defensores de los derechos humanos de las Naciones Unidas (ONU)— es el subregistro de actos de criminalización de quienes defienden el medio ambiente, tanto a nivel nacional como internacional”.

Mongabay Latam rastreó en Ministerios Públicos, fiscalías, defensorías del pueblo y 11 organizaciones de derechos humanos de Colombia, México, Ecuador y Perú los casos de defensores ambientales que enfrentan hoy procesos judiciales y construyó una base de datos para dibujar el rostro de esta criminalización.

¿Quiénes son? ¿Qué recursos defienden? ¿Quiénes los denuncian y por qué?

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Lo que dicen los datos

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la criminalizaciónde defensores ambientales ocurre precisamente cuando “el sistema penal de justicia es manipulado” para impedir que estos realicen su labor de defensa de los territorios y del medio ambiente.

Carlos Rivera, abogado del Instituto de Defensa Legal en Perú (IDL), añade que en estos casos hay dos elementos que deben estar presentes: que la persona denunciada tenga una relación directa con el reclamo o protesta y que los hechos imputados a la persona sean por la defensa de los intereses de una comunidad. “Esto ayuda en un porcentaje importante —explica Rivera— a identificar un acto de represión por la condición de dirigente, por haber levantado su voz de protesta o haber expuesto públicamente los intereses de algún grupo económico contrarios a su comunidad”.

El defensor Dixon Torres durante una protesta del caso Arauca, Colombia. Foto: Dixon Torres

Siguiendo los criterios de la CIDH y de IDL, Mongabay Latam revisó los listados de casos detectados por más de una decena de organizaciones de derechos humanos en Colombia, Perú, Ecuador y México. Luego de filtrar la información y de corroborarla identificamos que por lo menos 156 defensores ambientales tienen procesos judiciales activos en estos cuatro países por ejercer su labor como activistas.

La investigación reveló que en Perú existen 77 casos activos, 36 en Colombia, 22 en México y 21 en Ecuador. Del total de defensores judicializados, 132 son hombres y 24 son mujeres, y 37 de ellos son pobladores indígenas de la Amazonía de Perú y Ecuador.

La situación es tan agobiante y peligrosa en algunos casos, que 13 de los demandados han solicitado mantener en reserva sus nombres por miedo a las represalias y la estigmatización que viven por ser víctimas de esta criminalización.

También identificamos que los sectores más problemáticos que derivan en conflictos ambientales con casos de criminalización asociados, son la minería y la agroindustria, con 58 y 34 personas respectivamente que tienen procesos penales activos.Los delitos más frecuentes por los que se les acusa son obstrucción de vías públicas, disturbios, daño agravado o sabotaje.

“La criminalización de los defensores del medio ambiente en América Latina ha sido un problema desde que he trabajado con defensores de derechos humanos”, aseguró Lawlor y agregó que “desde que comencé con el mandato, defensores y la sociedad civil me han señalado repetidamente estos casos”.

https://unidadid.mx/PruebasViz/visualizacionAbusosJudiciales/

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Carrere, M.; Romo, V. (2021). Mordaza legal: al menos 156 defensores ambientales demandados por proteger su territorio en cuatro países de Latinoamérica. Mongabay Latam. Recuperado el 17 de mayo de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/05/mordaza-legal-al-menos-156-defensores-ambientales-demandados-por-proteger-su-territorio/

Con batería de amparos, juez De la Peza congela Ley de Hidrocarburos

Instalaciones de Pemex en Salamanca.
Instalaciones de Pemex en Salamanca. Foto Alfredo Domínguez/ Archivo

César Arellano García y Gustavo Castillo | La Jornada

Miércoles 12 de mayo del 2021

Ciudad de México. El Juzgado Primero de Distrito en Materia Administrativa, Especializado en Competencia Económica, Radiodifusión y Telecomunicaciones, también frenó por tiempo indefinido la Ley de Hidrocarburos que promovió el presidente Andrés Manuel López Obrador. El juez Rodrigo de la Peza otorgó suspensiones provisionales a 18 empresas promoventes que impugnaron la enmienda.

Las resoluciones impiden la entrada en vigor los artículos 51, 57, y 59 Bis, además de los transitorios cuarto y sexto de la reforma que se publicó el 4 de mayo en el Diario Oficial de la Federación.

Con ello sumarían 24 las medidas cautelares concedidas a las compañías quejosas tanto por De la Peza como su homólogo Juan Pablo Gómez Fierro, juez Segundo de Distrito en Materia Administrativa, Especializado en Competencia Económica.

Los efectos de esta medida cautelar son de carácter general, es decir, comprenden no solamente a los quejosos, sino a todos los permisionarios de los mercados de hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos.

Asimismo, ordena a la Comisión Reguladora de Energía (CRE) abstenerse de revocar el permiso de comercialización de los quejosos por no tener la capacidad mínima de almacenamiento de combustible que determine la Secretaría de Energía (Sener).

También resuelve que se evite la suspensión de permisos cuando se prevea un peligro inminente para la seguridad nacional, la seguridad energética o para la economía nacional, pues tiene hipótesis indefinidas en la legislación.

En su resolución, Rodrigo de la Peza advierte que la reforma a la Ley de Hidrocarburos produce una alteración de las reglas para que las empresas privadas permanezcan en dicho sector. Particularmente, dice, se incluye como requisito para el otorgamiento de permisos que el interesado cuente con la capacidad de almacenamiento que determine la Sener, para el caso de que la CRE o la misma Secretaría no resuelvan una solicitud de cesión dentro del plazo de noventa días.

Asimismo sostiene que se establecen como nuevas causales de revocación de un permiso la comisión del delito de contrabando de hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos, así como reincidir en incumplimiento de las disposiciones aplicables a la cantidad, calidad y medición de hidrocarburos y petrolíferos y la modificación de las condiciones técnicas, ductos, instalaciones o equipos sin la autorización correspondiente, por mencionar algunos.

El juez advierte que existe la posibilidad de que la parte quejosa “demuestre que es contrario al texto constitucional que la empresa productiva del Estado (Pemex) recupere una posición de agente preponderante en el sector, y no sea un participante más del mercado, en perjuicio de la postura que incipientemente han alcanzado las empresas privadas, lo cual merma los motivos sustanciales de la reforma constitucional, dado que una premisa fundamental de la reforma energética, alegadamente, era abrir al libre mercado dicho sector, precisamente con la finalidad de que el Estado mexicano aprovechara de verdad los recursos naturales de su propiedad, y que ello redundara en la satisfacción de las necesidades de los consumidores finales, a precios más asequibles.

En otras palabras, agrega De la Peza, existe la probabilidad de que la parte quejosa demuestre en lo principal que la finalidad de la reforma energética era precisamente lograr la participación de otros competidores y sobre todo, otras tecnologías más eficientes y así asegurar precios más asequibles y abasto continuo de hidrocarburo, y que el decreto reclamado reducirá la inversión del sector privado de hidrocarburos del país, lo cual contraría el sentido y alcance de la reforma constitucional energética, que pretendía alentarla y protegerla.

El juez añade que el decreto reclamado afecta también el derecho de propiedad, reconocido en el artículo 25.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, porque con las medidas legislativas que contiene, que facultan a las autoridades administrativas tanto para cancelar su permiso como para suspenderlo, podrán generársele daños patrimoniales consistentes en las pérdidas de las inversiones que efectuó con base en la confianza legítima a la que se ha hecho referencia, y porque aun en caso de que dichas medidas fueran constitucionalmente válidas, no establece un mecanismo para indemnizar dichos daños.

“El decreto reclamado constituye un cambio imprevisible e intempestivo que rompe con esa vocación de estabilidad de mercado a largo plazo, con lo cual se afecta el derecho fundamental de seguridad jurídica de esas empresas”.

“El presente artículo es propiedad de LA JORNADA”

Arellano, C., Castillo, G. (2021). Con batería de amparos, juez De la Peza congela Ley de Hidrocarburos. La Jornada. Recuperado el 12 de mayo del 2021 en: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/05/12/politica/con-bateria-de-amparos-juez-de-la-peza-congela-ley-de-hidrocarburos/

Recolectores: el eslabón olvidado en el negocio del reciclaje

La recolección de residuos y el reciclaje ha permitido a las empresas generar ganancias mientras reutilizan materiales. Sin embargo, los primeros en participar en esta cadena de ganancias son los menos beneficiados: las y los recolectores voluntarios

Ray Ricardez (@RayRicardez), Lado B

11 de mayo de 2021

Lado B
*Foto de portada: Al Piso No, Recolectores Voluntarios

Desde temprano, antes de que pase el camión de la basural, “calle por calle y montonera por montonera”, procurando no “hacer un regadero” para que las y los vecinos de la colonia no se molesten con él, Don Eugenio García busca su sustento en los desechos de la gente.

Así empieza el proceso de reciclaje, que tiene a las y los recolectores voluntarios (también llamados “pepenadores”) como último eslabón de un proceso que ayuda al medio ambiente pero que les mantiene en la precariedad, sin reconocimiento ni apoyos gubernamentales, con empleos informales y atrapados en una cadena de ganancias en la que los centros de acopio y las empresas son los más beneficiados.  

Eugenio García, quien se ha dedicado a esta labor en la ciudad de Puebla desde hace 30 años, se levanta desde las cinco de la mañana, de lunes a sábado, para recorrer calle por calle en busca de basura que pueda reciclarse (cartón, vidrio, plástico, entre otros). Sus compañeros y él ganan en promedio 60 pesos al día (menos que el salario mínimo de este país), de acuerdo con Claudia Cruz, presidenta de la asociación Al piso no, Recolectores Voluntarios. 

Mientras tanto, el mercado de residuos reciclables en el estado de Puebla generó en 2020 un promedio de 798 millones 883 mil 524 pesos, es decir, una ganancia diaria de 2 millones 188 mil 721 pesos, de acuerdo con el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de los Residuos elaborado por la Secretaría del Medio Ambiente del gobierno federal. A nivel nacional, esta industria produjo más de 16 mil millones de pesos. 

Pese a que la recolección de estos materiales, según García y Cruz, permite ampliar el tiempo de vida de los rellenos sanitarios y fomentar el reuso, esta actividad es poco redituable económicamente para las y los recolectores debido a que existe todo un esquema de distribución de compraventa de materiales en donde, al ser el primer contacto con los residuos, reciben las menores ganancias. 

“Los recolectores son los últimos de la cadena de reciclaje, a pesar de que ellos hacen el trabajo más fuerte porque son los que hacen la separación, el recuperamiento de este material y luego lo venden a un centro de acopio que les compra muy barato”, cuenta Cruz.

Esta cadena se gesta en una industria en donde la recolección de materiales adquiere un valor agregado para quienes tienen la capacidad de almacenar más producto, tratarlo y venderlo a las grandes empresas, mientras la o el recolector, que no recoge más de 20 kilos al día  —de acuerdo con Cruz— y que no tiene las herramientas para resanar el producto, recibe un pago mínimo y en la informalidad, sin acceso a derechos laborales.

Y es que la recolección es poco reconocida por gobiernos, empresas y sociedad en general. Tan solo en el municipio de Puebla, la actividad de la pepena está prohibida si es que el Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL) no la autoriza. Cruz explica que es por esto que se hacen llamar recolectores voluntarios y no “pepenadores”; y si bien asegura que en este aspecto no se han sentido hostigados por el ayuntamiento, sí fomenta la invisibilización de este sector frente a gobierno y empresas. 

María Eugenia Ibarrarán, economista ambiental y directora del Instituto de Investigaciones en el Medio Ambiente, Xabier Gorostiaga, de la Universidad Iberoamericana Puebla, explica que estas personas son quienes menos ganan en esta actividad, ya que no tienen siquiera algún contrato, ni tampoco un apoyo económico o programa desde gobierno que les beneficie. “Son una población sumamente vulnerable”, sentencia.

Además, tienen que exponerse a los riesgos que implica intervenir en los residuos, como cortarse, picarse con una jeringa o adquirir alguna enfermedad. Eugenio García cuenta que a esto se suma el peligro de ser víctima de un asalto, ya que a varios de sus compañeros les han robado sus carritos y dinero. 

Cruz también detalla que hay quienes trabajan en familia y en sus casas van juntando materiales para venderlos el fin de semana, llegando a obtener 500 pesos por el trabajo de aproximadamente tres personas.

Su trabajo lo realizan, además, en un país en donde los gobiernos poco hacen por fomentar la separación y reciclaje de los residuos, dificultando aún más su labor, explica Paola Figueroa, Ingeniera Química y estudiante de Ingeniería Ambiental en la Universidad de las Américas Puebla.

El recolector contra la cadena de intermediarios

Recolectores voluntarios: el eslabón olvidado en el negocio del reciclaje
Foto: Al Piso No, Recolectores Voluntarios

La cadena inicia, por lo general, cuando el recolector o recolectora lleva sus materiales a centros de acopio clandestinos (lugares sin mucho espacio y sin registro oficial). Ahí les compran el material muy barato. Este primer centro es pequeño y construido de manera improvisada, cuenta Cruz, y es ahí en donde la mayoría de recolectores deja sus productos, ya que pueden hacerlo en cantidades pequeñas y sin necesidad de limpiarlos o tratarlos de alguna forma. 

Estos centros clandestinos, explica la presidenta de Al Piso No, explotan a los recolectores. Incluso, asegura que en la pandemia han bajado los precios en los que compran el producto a las y los recolectores, afectándoles aún más. 

Posteriormente, estos lugares acumulan mayor cantidad de basura y la venden a centros de acopio con más capacidad para que después lleguen a uno oficial (más espacioso y con permiso de gobierno para operar), en donde se organizan y limpian para que finalmente las empresas la compren a un mejor precio y en grandes cantidades para reciclarla. 

Son cuatro o cinco eslabones entre el recolector y la empresa para que el material llegue y se recicle. Y es que las corporaciones no aceptan el material como el recolector lo organiza, ya que esperan que los centros de acopio lo limpien o adecúen para dárselos como indican. Es ahí donde aumenta su valor. 

“En estos eslabones incluso se va hasta duplicando el precio”, asegura Cruz. Al final, explica, la empresa no se acerca al recolector, sino a estos centros, donde está la ganancia más grande. Las empresas, además, esperan comprar en toneladas. 

Por su parte, los Puntos Verdes y centros de acopio del ayuntamiento eliminan del proceso a las y los recolectores. Eugenio García explica que cuando una persona dona sus materiales separados a estos sitios, estos los venden posteriormente a las empresas y la ganancia se queda en el gobierno. Por ello, detalla que recolectores han solicitado a las autoridades el permiso para recolectar los residuos generados en centros comerciales y zonas residenciales, pero que no han recibido respuesta.

Al final, de acuerdo con Cruz, los recolectores hacen la labor pesada, ganan poco y de manera informal y las empresas y centros de acopio se benefician más. 

Una industria desigual

Recolectores voluntarios: el eslabón olvidado en el negocio del reciclaje
Foto: Al Piso No, Recolectores Voluntarios

Mientras tanto, la estructura de reciclado sigue teniendo como base a las y los recolectores. De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Latinoamérica el 80 por ciento de los residuos son recogidos por este sector. “Son un elemento clave en todo el tratamiento de residuos y disposición final”, asegura Figueroa.

A nivel nacional, “la industria del reciclaje tiene un valor de 100 mil millones de pesos; sin embargo, los recolectores son los últimos en la cadena de ganancias”, escribió Cruz en el documento Gestión de los residuos sólidos urbanos: Experiencias en América Latina y Austria, publicado este año. En entrevista para LADO B, asegura que a pesar de que las personas recolectoras trabajan para el cuidado del medioambiente, nunca les volteamos a ver como sociedad. “Tienen un nombre y un apellido, y son cabezas de familia que viven de esto”, sentencia. 

De acuerdo con este documento, en México hay alrededor de 800 mil recolectores (el 0.7 por ciento de la población del país), de los cuales, 60 por ciento son mujeres y 10 por ciento son menores de edad. Y en promedio, cada recolector o recolectora gana únicamente tres mil 200 pesos mensuales, a pesar de que ellas y ellos separan 90 por ciento de los residuos que serán reciclados en centros de acopio y empresas. A su vez, la Secretaría de Medio Ambiente informó que en 2020 el reciclaje generó más de 16 mil millones de pesos en el país. 

Tan solo en la ciudad de Puebla, los recolectores han realizado jornadas de limpieza y recolección en diferentes colonias, limpiando 110 kilómetros de calles y avenidas principales, levantado alrededor de 45 toneladas de materiales en conjunto por día.

Y mientras los recolectores ganan poco en la informalidad, las grandes empresas encuentran los mayores beneficios económicos. De acuerdo con Greenpeace México, en su publicación ¿Quién gana con el negocio del reciclaje?las corporaciones ganan millones de pesos por los residuos que reciclan. Asimismo, informan que en 2018, el Foro Económico Mundial y la Fundación Ellen MacArthur, reportaron en La nueva economía de los plásticos que el sector privado podría recuperar entre 80 mil y 120 mil millones de dólares al reciclar únicamente los plásticos que producen. 

Integrar a recolectores desde el reciclaje incluyente 

recolectores voluntarios
Foto: Al Piso No, Recolectores Voluntarios

Es importante que las empresas, los gobiernos y la sociedad asuman su papel en el proceso de reciclado desde la perspectiva del reciclaje incluyente en favor de las y los recolectores, explica Figueroa. Este movimiento ha tomado fuerza en Latinoamérica y apela a dignificar la labor de las personas involucradas en la reutilización de los materiales. 

La Doctora Ibarragán asegura que está bien que el reciclaje exista y sea un negocio, ya que ayuda a que las empresas destinen esfuerzos en recolectar residuos. Sin embargo, advierte que esto debe hacerse desde la economía circular, generando cooperativas de economía social, en donde las y los recolectores, así como todos los actores involucrados, participen como socios (no desde la informalidad), obteniendo mejores resultados y ganancias en esta labor.

Una opción es la creación de una cooperativa conformada por recolectores en donde se almacenen los materiales, se separen, se limpien y se envíen a las empresas, cuenta Cruz. En un espacio como este, detalla, las y los jóvenes podrían salir a recolectar mientras las personas mayores separan el producto en el establecimiento. 

Figueroa también explica que como sociedad podríamos colaborar separando y organizando nuestros residuos para dárselos cotidianamente a los recolectores, ayudándoles en su labor y ganancias.

La presidenta de Al Piso No espera que ya se pueda acotar esta cadena para que las empresas integren a las y los recolectores en el proceso de una manera digna y con una mejor ganancia para ellas y ellos, así como los gobiernos volteen a ver la labor tan importante que hacen, otorgándoles herramientas y protegiéndoles.

*Foto de portada: Al Piso No, Recolectores Voluntarios

“El presente artículo es propiedad de Lado B

Ricardez, R. (2021). Recolectores: el eslabón olvidado en el negocio del reciclaje. Lado B. Recuperado el 12 de mayo de 2021, de https://www.ladobe.com.mx/2021/05/recolectores-el-eslabon-olvidado-en-el-negocio-del-reciclaje/

Sólo se reúsa el 10% del agua tratada de la Ciudad de México

Josué Ibarra / Zona Docs | Pie de Página

Martes 4 de mayo de 2021

El uso intenso y excesivo del agua está ocasionando una grave crisis, la cual se agrava cuando los gobiernos establecen sobre ella un modelo económico que favorece sólo su explotación y no su preservación. Especialistas en el tema proponen que el uso circular del agua, a través del tratamiento de ésta, puede subsanar la carestía

CIUDAD DE MÉXICO.- “En el último siglo la población se ha multiplicado por cuatro, pero su demanda de agua se multiplicó por diez”, con estas palabras el profesor e investigador del Colegio de México, Carlos Andrés López Morales, ejemplificó cómo la apropiación  socioeconómica global del agua está generando una crisis, pues no existe el agua suficiente para sostener la demanda que ahora se tiene del vital líquido.

A nivel mundial, explicó en economía ecológica de agua, la mayor parte del agua se utiliza en la agricultura, en la industria autoabastecida no urbana y sólo un 11 por ciento es lo que se ocupa para el uso público urbano. Por tanto, cuestionó a las y los asistentes al webinar Agua UNAM:

“¿Qué le pasa al agua una vez que se utiliza?, pues 44 por ciento del agua se evapotranspira, y el  resto (56 por ciento) es agua residual. De ésta, 32 por ciento es agua difusa y el restante es agua residual que ese sí se puede someter a tratamientos”. 

El proceso de urbanización de las últimas décadas ha creado una urbanización acelerada, constante y, en consecuencia, ha emergido el concepto de: “agua urbana”, la cual se refiere:

“A la que se utiliza directamente en las actividades industriales y los centros urbanos, pero también es aquella que de manera indirecta se usa en la producción de alimentos que satisface la demanda poblacional; entonces, cuando nosotros pensemos en el agua urbana de la Ciudad de México debemos contar toda el agua que se utiliza en la producción de los alimentos que llegan en la Ciudad de México”, explicó López Morales.

Por tanto, para el experto es importante pensar al agua en términos económico-ecológicos:

“¿Cómo se usa en los sistemas económicos?  En esta pregunta debemos tener una idea muy detallada de cómo se usa en los sistemas económicos: ¿Cuáles son las condiciones ambientales para su uso sustentable? Aquí debemos de escuchar muy de cerca a los ecólogos y a los hidrólogos para saber, por ejemplo, las tasas de recarga del acuífero, o los requerimientos ambientales de aguas superficiales, también ¿Cuál es el papel de las tecnologías de riego en caso de uso agrícola o de las tecnologías de agua residual y la eficiencia en su uso en esta cuestión de la sustentabilidad? ¿Cuál es la relación entre precio y cantidad en el caso del agua? Esta última es una pregunta más estrictamente económica”.

Aguas tratadas

El asunto del tratamiento y el potencial reuso del agua residual ha ganado mucho interés en las últimas décadas porque la escasez de agua de primer uso cada vez en más fuerte en distintos lugares; por ejemplo, el Valle de México”

Partiendo de ello, Carlos Andrés Pérez planteó una pregunta fundamental: 

“¿Es posible acaso establecer algún tipo de circularidad en la administración del agua urbana? En donde el agua residual pase por tratamientos bastante avanzados para dejarla en calidad como el agua de primer uso, y establecer esta circularidad: ¿cuál es el costo económico de esto?”.

El propósito del académico y profesor del Colegio de México es mostrar la complejidad del entendimiento del agua dentro de un sistema económico.

“El sistema económico que está compuesto por los sectores económicos, pero también por los hogares que utilizan alrededor de tres kilómetros cúbicos de agua al año, pero sólo kilómetro y medio es el agua renovable del Valle de México, entonces, nosotros estamos utilizando el doble del agua renovable de la cuenca… el remanente viene del sistema Cutzamala que ahora está en grave crisis debido a la sequía, y la mayor parte viene de la sobreexplotación de acuíferos, más o menos 1.7 kilómetros cúbicos al año, cuando la tasa de recarga es de 0.75”, dijo.

Lo más relevante de todo esto es que casi toda el agua se va sin tratamiento a la cuenca de Tula.

“Prácticamente el reuso y el tratamiento es muy leve, es menos del 10% del agua que se utiliza en la Ciudad de México, así que muy poco se vuelve a utilizar. Por eso, Ustedes ven de repente las pipas que van en Periférico regando los camellones y dicen agua tratada, ese es básicamente el único uso económico que se le da al agua residual en el Valle de México”.

Dada su experiencia, Carlos Andrés Pérez precisa que uno de los caminos que se tiene para hacer frente a la crisis del agua es apostar por un mecanismo circular en el que se tome el agua residual y se le someta a diferentes procesos de tratamiento, esto para volverla a distribuir junto con el agua de primer uso.

Finalmente, el experto señaló que para que dicho modelo funciona antes deben solucionarse otros problemas:

“Hay una explotación de acuíferos al doble de la tasa sustentable o de renovación, hay un dominio de fugas en la distribución del agua alrededor del 30 o 40 por ciento de la entrada de agua, pues mucha de ésta se termina perdiendo por las fugas; ahora el Gobierno de la Ciudad de México duplicó el presupuesto y está haciendo trabajo de reparación de la red secundaria y terciario de suministro para reducir las fugas, también para sectorizar y volver más eficiente la distribución; no obstante, menos del 10% de tratamiento de aguas residuales casi todo con métodos primarios, pero prácticamente el reuso es inexistente”. 

La postura Carlos Andrés Pérez frente a esta realidad es crítica, pues considera que las malas políticas en la gestión del agua son las que más han agravado la crisis que hoy vivimos a manera cortes o tandeos en el suministro del agua potable, no sólo en el Valle de México sino  en todo el país.

La apuesta por las hidroeléctricas

Por su parte, la ingeniera de Astrid Hollands, quien labora en la Comisión Federal de Electricidad (CFE),  expuso sobre las ventajas de la hidroelectricidad, pues hoy en día las centrales hidroeléctricas del país aportan el 10 por ciento de la energía que consumimos.

Dicha energía se produce en 86 hidroeléctricas, de las cuales 60 son de la CFE, siendo las más grandes las que se ubican en los ríos Balsas, Santiago y Grijalva.

Para ella es importante que dentro del valor del agua también se calcule lo que de éstas puedan generarse, pues sólo un porcentaje mejor de presas se construyen para generar energías, pues el resto se hace para riego, suministro del agua y  control de inundaciones.

“Las presas que se construyen para producción de energía hidroeléctrica se pueden utilizar para regular y almacenar el agua, pero también para mitigar los impactos de eventos climáticos extremos como inundaciones y sequías, que están en aumento debido al cambio climático”, explicó la ingeniera.

Aunque aclaró que desde la CFE se tiene en cuenta los impactos ecológicos y sociales que conlleva la generación de la hidroeléctricas y de reconocer que actualmente no todos estos proyectos son viables, sobre todo, en términos económicos; sin embargo, sí precisó que la Comisión está trabajando en hacer adaptaciones de las presas ya existentes para seguir utilizando la hidroenergía en una mejor escala.

En lo que sí coincidieron ambos investigadores es en la necesidad de crear políticas de gestión del agua que ayuden a una mejor utilización de la misma, ya sea para su consumo o para la generación de energía; sin embargo, fueron claros en señalar que si la apuesta sigue siendo únicamente económica va a llegar el día en que el agua no alcance para toda la población, lo cual ya es palpable, pues conforme al Instituto nacional de Estadística y Geografía (INEGI) únicamente 94.9 millones, de los 126.14 millones de habitantes de viviendas particulares en el país tienen agua en el interior de sus viviendas (80.5por ciento).

Este trabajo fue realizado por ZONA DOCS, que forma parte de la Alianza de Medios de la Red de Periodistas de a Pie. Aquí puedes consultar el original https://www.zonadocs.mx/2021/05/02/cual-es-el-valor-productivo-del-agua/

“El presente artículo es propiedad de Pie de Página“.

Ibarra, J. (2021). Sólo se reúsa el 10% del agua tratada de la Ciudad de México. Pie de Página. Recuperado el 4 de mayo de 2021 de: https://piedepagina.mx/solo-se-rehusa-el-10-del-agua-tratada-de-la-ciudad-de-mexico/

Día de la Tierra: conservar y restaurar los bosques de manglar en Latinoamérica

 Antonio José Paz Cardona | Mongabay Latam

Jueves 22 de abril de 2021


  • Según estudios, los manglares en el mundo se están perdiendo a una tasa de 2 % anual y emiten el 10 % de las emisiones de CO2 causadas por la deforestación, a pesar de que solo cubren el 0,7 % de la superficie terrestre.
  • Conservar los manglares es indispensable para proteger a las costas de erosión, inundaciones y minimizar el impacto de huracanes y tormentas. Este bosque captura más CO2 que cualquier otro y es zona importante para la fauna marina y muchas aves migratorias.

Todos los años, los científicos hacen llamados cada vez más urgentes para proteger la vida en la Tierra. La deforestación, principalmente de bosques tropicales, se ha convertido en una de las mayores preocupaciones a nivel mundial y, en los últimos años, los ecosistemas costeros han empezado a tomar protagonismo en las discusiones ambientales. La temporada de huracanes y tormentas tropicales en el Caribe durante 2020 —la más intensa desde que se tienen registros— fue uno de los más recientes ejemplos de los estragos que está causando el cambio climático y cómo el buen estado de estos ecosistemas es vital para mitigar sus graves impactos.

Entre esos ecosistemas destacan los bosques de manglar, zonas de transición entre la vida marina y la vida terrestre, conocidos como la sala cuna de gran parte de la vida en el océano y destacados porque cada hectárea captura y almacena más carbono que cualquier otro bosque. “Son como la piel en el cuerpo. Protegen al mar de lo que proviene de la tierra y a la tierra de lo que proviene del mar”, dice Jorge Herrera, biólogo mexicano, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) y uno de los científicos latinoamericanos que más ha trabajado con manglares.

En el Día de la Tierra, Mongabay Latam presenta un panorama del estado de los manglares en México, Colombia y Ecuador, tres países con grandes áreas de manglar en sus territorios. ¿Cuáles son sus principales amenazas? ¿Qué pasaría si se pierden estos bosques? ¿Qué se está haciendo para restaurarlos y conservarlos?

Comunidades participan de actividades en manglares mexicanos. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Comunidades participan de actividades en manglares mexicanos. Foto: cortesía Jorge Herrera.

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Los manglares de América Latina

En un artículo publicado en la revista Plos One en 2010, un grupo de científicos reveló que los bosques de manglares brindan al menos 1600 millones de dólares por año en servicios ecosistémicos y dan sustento a los habitantes de las zonas costeras. Sin embargo, encontraron que están desapareciendo con rapidez pues se talan para el desarrollo urbano costero y la acuicultura; así como para obtener leña y producir combustible.

Al compilar información sobre la distribución específica, características y estado de poblaciones de las 70 especies conocidas de manglares a nivel mundial, encontraron que 11 de ellas (16 %) se encuentran en gran amenaza de extinción y que, además, “la pérdida de las especies de manglares tendrá consecuencias económicas y ambientales devastadoras para las comunidades costeras”. Por su parte, la UNESCO, Conservación Internacional y la UICN, en su iniciativa Blue Carbon, destacan que los manglares en el mundo se están perdiendo a una tasa de 2 % anual y que emiten el 10 % de las emisiones de CO2 causadas por la deforestación, a pesar de que solo cubren el 0,7 % de la superficie terrestre.

El biólogo mexicano Jorge Herrera considera que los manglares en su país están en alto riesgo dado que las políticas de protección al ambiente han cambiado mucho en los últimos 20 años. “Se ha dado de manera ilegal una apertura a deforestar para el cambio de uso del suelo para actividades productivas diferentes a las permitidas en manglar, no obstante que México tiene una muy buena ley de protección al ambiente y que están en la norma oficial como especies en peligro”.

Trabajo de rehabilitación hidrológica en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Trabajo de rehabilitación hidrológica en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.

En Colombia, según dice Alexandra Rodríguez, jefe de la línea de Rehabilitación de Ecosistemas Marinos y Costeros del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), en las décadas de los 60 y 70 la condición de los manglares en el país no era muy buena, pero en los últimos años ha mejorado.

Sin embargo, hay grandes diferencias entre lo que ocurre con estos bosques en el litoral Pacífico y el litoral Caribe. “En el Pacífico tenemos extensas áreas bien conservadas, pero en el Caribe hay problemáticas que requieren atención”, dice Rodríguez, haciendo énfasis sobre todo en la Ciénaga Grande del Magdalena, donde las carreteras y actividades agropecuarias han afectado fuertemente el flujo de agua en el ecosistema.

Por su parte, Ecuador hoy se jacta de tener uno de los planes de conservación con comunidades más exitosos de la región. Después del ‘boom’ camaronero de la década del ochenta, que llevó a la deforestación de más de 56 000 hectáreas de manglares, el gobierno emitió un decreto de uso y custodia de los manglares para las comunidades ancestrales o que tradicionalmente han utilizado los recursos de este ecosistema.

Raíces de manglar. Foto: Fausto López.
Raíces de manglar. Foto: Fausto López.

Esta labor ha permitido, de acuerdo con Fausto López, docente de la Universidad Técnica Particular de Loja y coordinador del grupo de investigación Gobernanza, biodiversidad y áreas protegidas, que haya 59 acuerdos que protegen aproximadamente 69 300 hectáreas de manglares, sumadas a las 72 500 hectáreas protegidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador (SNAP). El 87 % de los manglares del país están protegidos.

“Ahí hay un compromiso de lado y lado. Es una relación gana – gana para las comunidades y para el gobierno. Se extraen recursos de forma sustentable y el Estado se ahorra las labores de monitoreo y patrullaje pues las personas son las más interesadas en conservar los manglares para garantizar su sustento”, añade López.

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Urgen acciones de restauración coordinadas

Los expertos consultados por Mongabay Latam coinciden en que los manglares se encuentran expuestos a varias amenazas que suelen ser comunes en muchos de los países latinoamericanos. Jorge Herrera menciona la extracción petrolera en el mar, el turismo, la ganadería, la agricultura, las carreteras e, incluso, el mal diseño de puertos. Natalia Molina, bióloga ecuatoriana e investigadora de la Universidad Espíritu Santo en Guayaquil, agrega a la lista la contaminación del agua por actividades mineras y agrícolas, y la expansión urbana de grandes ciudades, como otras fuertes presiones que todavía enfrentan los manglares.

Medición de manglares en Esmeraldas con participación de guardaparques. Foto: Natalia Molina.
Medición de manglares en Esmeraldas con participación de guardaparques. Foto: Natalia Molina.

Sumado a estas amenazas, los científicos aseguran que hay  esfuerzos de conservación y restauración pero no existe un fuerte trabajo colectivo. “En México no hay una estrategia nacional”, reconoce Herrera. “Cuando revisas los estudios sobre manglares, no hay metodologías estandarizadas que permitan compararlos. Faltan estudios integrados sobre los manglares de América”, resalta Molina.

Si bien estos ecosistemas son altamente resilientes, la presión humana está haciendo que su recuperación sea cada vez más lenta o, en el peor de los casos, que no puedan recuperarse. Es por eso que en muchas ocasiones se necesitan intervenciones activas en restauración.

El biólogo Jorge Herrera lleva más de 30 años trabajando con manglares en México y es una de las principales referencias en temas de restauración en la región. “Empezamos a incursionar en la restauración porque veíamos que muchos proyectos de reforestación de manglar no eran exitosos. A través del tiempo hemos desarrollado una estrategia en la que, basándonos en el diagnóstico del sitio que tiene el problema, identificamos las causas de la muerte del manglar y definimos las acciones específicas a implementar”, comenta.

Manglar reforestad2020. El manglar reforestado en 2017 ha crecido gracias al trabajo de los investigadores. Foto: cortesía Jorge Herrera.o (2020) luego de 3 años de trabajo. Foto: cortesía Jorge Herrera.
2020. El manglar reforestado en 2017 ha crecido gracias al trabajo de los investigadores. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Siembra de manglar (2017). Foto: cortesía Jorge Herrera.
Siembra de manglar (2017). Foto: cortesía Jorge Herrera.

Aunque cada caso tiene sus particularidades, Herrera asegura que una de las acciones más importantes es la rehabilitación hidrológica, pues no se puede perder de vista que el manglar es un humedal y por lo tanto necesita agua que circule. Es necesario destapar canales de marea o crear nuevos cuando estos están completamente bloqueados. En ocasiones, el biólogo y los colegas con los que trabaja han tenido que implementar pasos de agua en las carreteras para conectar las zonas de manglar que quedaron fragmentadas.

Otra acción importante en la restauración de estos ecosistemas tiene que ver con la nivelación topográfica. “Si la materia orgánica se expone al aire, se oxida y eso se convierte en dióxido de carbono que va a la atmósfera. Además de incrementar los gases de efecto invernadero, hace que el nivel del suelo baje”.

En muchas de sus intervenciones, expertos como Herrera, utilizan las semillas y propágulos —partes de las plantas que permiten su reproducción asexual— de la zona en la que están trabajando y las siembran directamente en los lugares que quieren recuperar.

Mangle rojo. Foto: José Ernesto Mancera.
Mangle rojo. Foto: José Ernesto Mancera.

En estos procesos los científicos se han dado cuenta de la importancia del trabajo colaborativo. “Lo primero que se tiene que hacer es formar un grupo donde, idealmente, deben estar: comunidades, organizaciones de la sociedad civil, gobiernos, academia y los financiadores”, destaca Herrera.

Natalia Molina resalta el rol de las comunidades, pues a eso atribuye el éxito ecuatoriano en la conservación de manglares. “La ciencia tiene que responder a los problemas que tienen las comunidades, no es solo para que los científicos se halaguen entre ellos: ‘qué bonito tu estudio’. Estamos para servir a las comunidades porque ellos son los que sostienen el manglar y lo conocen”, asegura.

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Colombia: entre la Ciénaga Grande de Santa Marta y la recuperación de Providencia

Uno de los casos más conocidos en Colombia por la afectación de los manglares, y los constantes intentos por recuperarlos, es el de la Ciénaga Grande de Santa Marta, en la región Caribe del país.

Bosque de manglar en Colombia. Foto: José Ernesto Mancera.
Bosque de manglar en Colombia. Foto: José Ernesto Mancera.

“Cuando construyeron la carretera Ciénaga-Barranquilla interrumpieron el flujo de agua marina hacia la ciénega, años después, en los setenta, construyeron una carretera paralela al río Magdalena e interrumpieron el flujo de agua dulce a la ciénega. Eso le dio muy duro a esos manglares y tenemos una deforestación gigantesca. Se han invertido más de 20 millones de dólares y la zona no se ha podido recuperar por completo”, dice José Ernesto Mancera, doctor en Biología Ambiental y Evolutiva, y líder del grupo de investigación en Modelación de ecosistemas costeros de la Universidad Nacional de Colombia.

De acuerdo con Mancera, la restauración es un tema muy serio que requiere conocimiento social, económico, de ingeniería, además del biológico. También asegura que uno de los errores más frecuentes es la falta de seguimiento a los proyectos que se ejecutan. “La mayoría de ellos se enfocan en una sola especie [mangle rojo (Rhizophora mangle)] y la gente los siembra pero falta más conocimiento sobre dónde, cómo y cuándo hacerlo”.

Alexandra Rodríguez, del Invemar, afirma que la entidad apoya una gran estrategia de conservación de manglares en el golfo de Morrosquillo, en los departamentos de Sucre y Córdoba, que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con actividades de restauración para llegar a una certificación de carbono azul a largo plazo. “Es la única zona de Colombia que tiene permisos de aprovechamiento de madera en manglares, porque tienen un esquema organizado que les permite sacarlas con las tallas adecuadas para que el bosque no se deteriore”, comenta.

Manglares muertos en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Foto: Sandra Vilardy.
Manglares muertos en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Foto: Sandra Vilardy.

Con todo, el mayor reto para el país estará en la restauración de ecosistemas, entre ellos los manglares, en la isla de Providencia, luego del paso del huracán Iota a finales de 2020. “Estamos trabajando en la estructuración de un plan de restauración de manglares que tendremos listo el próximo mes, donde se definirán cuáles son las zonas prioritarias, qué técnicas se deben usar […] Debemos proyectar a 15 años, hay que garantizar que el ecosistema se regenere por sí mismo. Parte de la estrategia es mantener un monitoreo continuo que permita implementar medidas de adaptación rápida”, dice Rodríguez.

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México: recuperando la península de Yucatán

La mayoría de manglares de México se encuentran en la península de Yucatán, en los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Allí trabaja Jorge Herrera, investigador del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), junto con la profesora Claudia Teutli de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y el profesor José Luis Andrade del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).

Actualmente tienen ocho proyectos de restauración en la península. El más antiguo abarca 80 hectáreas y en 13 años han logrado recuperar el 80 % de ellas. “La velocidad de recuperación también depende mucho de los recursos económicos que tengamos para poder trabajar”, dice Herrera.

Zona deforestada de manglar en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Zona deforestada de manglar en México. Foto: cortesía Jorge Herrera.

El biólogo asegura que es importante reforestar pero que esta decisión debe obedecer siempre a un diagnóstico previo y que las condiciones topográficas e hidrológicas deben ser las adecuadas para que no sea un esfuerzo perdido.

Herrera duda mucho de la eficacia de los viveros. Dice que tienen un costo muy elevado y que en realidad solo se necesitan propágulos y semillas, que de por sí ya los manglares producen en millares. Además, las condiciones favorables que tienen las plántulas en los viveros hacen que, cuando se trasladan al sitio final, tarden mucho en adaptarse o que mueran. Según dice, el 50 % de estas plantas no sobrevive mientras que, al utilizar plántulas y semillas del mismo entorno, se garantiza una supervivencia cercana al 90 %.

“Tenemos un sitio donde hicimos la rehabilitación hidrológica, luego la nivelación topográfica y después reforestamos. Tres años después ya produjeron hijos, es decir, ya son adultos y ese es un proceso que normalmente lleva entre 5 y 10 años. Hemos reducido el tiempo con esta combinación de acciones”, destaca.

Proyectos de restauración de manglares en México. Participación de las comunidades. Foto: cortesía Jorge Herrera.
Proyectos de restauración de manglares en México. Participación de las comunidades. Foto: cortesía Jorge Herrera.

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Ecuador: todo comenzó en Guayaquil

La bióloga Natalia Molina es una de las mujeres que más conoce de manglares en Ecuador y trabajó en el primer proyecto de restauración de este ecosistema en su país, en el Parque Histórico Guayaquil en Sanborondón. Antes de ese proyecto, esta zona de ocho hectáreas solo contaba con árboles dispersos que estaban condenados a morir. “En ese entonces se restauraron 1,7 hectáreas. Se recolectaron plantas y se fueron acomodando las especies. Se hizo restauración hidrológica, se dragó manualmente, se evacuaron más de 5000 metros cúbicos de sedimentos para devolver el flujo del agua y allí se sembró. Eso fue ya hace 21 años”, recuerda.

Después de eso, nunca ha abandonado a los manglares. De hecho, en 2019 organizó el primer congreso de Manglares de América e invitó a colegas de toda la región para conocer sus experiencias y contar la ecuatoriana: cómo el país en 1999 generó una política de conservación de manglares luego de que décadas antes, como ella misma lo dice, “el gobierno autorizaba a las camaroneras para que deforestaran”.

Un decreto del Ejecutivo le pidió a las camaroneras la restauración del 30 % de los manglares talados. “Algunos camaroneros serios, que querían certificarse, hicieron esa restauración y algunos hicieron un poco más de lo que les exigía la ley”, asegura. También dice que luego de que la plaga de la mancha blanca atacara a los camarones ecuatorianos, muchas empresas cerraron y abandonaron sus zonas de cultivo entre el año 2000 y 2010. En medio de sus estudios, Molina ha ido a varias zonas donde la naturaleza, por su cuenta, logró regenerarse y los manglares ya sobresalen entre los muros de las piscinas de camarones.

Manglares restaurados del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.
Manglares restaurados del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.
Manglares del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.
Manglares del Parque Histórico Guayaquil. Foto: Natalia Molina.

A pesar de esto, Fausto López, de la Universidad Técnica Particular de Loja, dice que todavía hay una omisión en el control de las emisiones de contaminantes de la actividad camaronera, “que también ha sido denunciada por pescadores artesanales”.

Aunque Ecuador hoy cuenta con una de las estrategias de conservación de manglares más exitosas de la región, Molina cree que hay otro asunto sobre el que no se ha hecho nada: evitar el crecimiento de las ciudades en zonas de manglar. “Sobre eso la ley no se pronuncia. El crecimiento y la resiliencia de los manglares son maravillosos, pero cómo le dices al 60 o 70 % de una ciudad como Guayaquil que desaloje porque vamos a restaurar el manglar… No puedes… Pero tampoco hay un ‘mea culpa’ de las ciudades sobre la destrucción del manglar”, concluye.

*Imagen principal: Proyecto de restauración de manglares en México: Foto: cortesía Jorge Herrera.

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Paz Cardona, A. J. (2021). Día de la Tierra: conservar y restaurar los bosques de manglar en Latinoamérica. Mongabay Latam. Recuperado el 23 de abril de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/04/dia-de-la-tierra-conservar-y-restaurar-los-bosques-de-manglar-en-latinoamerica/

Bosque de Jilotzingo, escenario de incendios y deforestación por inmobiliarias

La Coperacha | Desinformémonos.

Viernes 16 de abril de 2021

El proyecto inmobiliario Bosque Diamante pretende deforestar 200 mil árboles para construir 19 mil 985 viviendas y un desarrollo comercial de 12 hectáreas en un terreno de 238 hectáreas en el municipio de Jilotzingo, Estado de México.

Por ello, habitantes del municipio expresan su inconformidad por los problemas que causará la construcción de este proyecto, además de los ya existentes. Asimismo, buscan reactivar un juicio de amparo contra el proyecto inmobiliario que en 2019 había frenado el desmonte de 238 has.

La comunidad vivió la alarma por el incendio del 15 de marzo en un predio contiguo al Bosque Diamante.

De igual forma señalan que toda la comunidad de Jilotzingo debe de unirse para oponerse al Bosque Diamante, ya que es “muerte para el ecosistema”, comenta una habitante del municipio. 

Publicado originalmente en La Coperacha

La Coperacha (2021). Bosque de Jilotzingo, escenario de incendios y deforestación por inmobiliarias. Desinformémonos. Recuperado el 16 de abril de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/04/16/denuncian-feministas-que-reformas-sobre-violencia-digital-ponen-en-riesgo-a-las-victimas

Cabo Pulmo: cambio climático y exceso de turistas ponen en riesgo santuario marino en México

Agustín del Castillo | Mongabay Latam

Miércoles 31 de marzo de 2021

  • El parque marino Cabo Pulmo ha tenido un éxito rotundo en la conservación de los ecosistemas marinos y el  beneficio más palpable ha sido el incremento de un 600 por ciento de la biomasa en los últimos 15 años.
  • Sin embargo, hay preocupación entre los habitantes de la zona, científicos y conservacionistas, debido a que el cambio climático está generando cambios importantes en los ecosistemas y porque el éxito del parque ha traído un exceso de turistas lo que podría poner en peligro el área protegida. 

En el contexto de un mar de Cortés (o golfo de California) sobreexplotado tanto por la pesca legal como ilegal e inmerso en fuertes transformaciones por el cambio climático, la relevancia del parque marino Cabo Pulmo es mayor. Esta área protegida, ubicada al interior del golfo y al sur de la península de Baja California, aloja la principal barrera de corales del océano Pacífico mexicano y desde que fue creada, en 1995, las poblaciones de diversas especies marinas, incluidas las comerciales, han aumentado considerablemente.

“Tenemos 600 por ciento más flora y fauna que hace quince años”, señala ufano don Mario Castro, uno de los defensores locales que ha dejado su vida por proteger Cabo Pulmo. La investigación científica lo acredita: en los años 90 las mediciones arrojaban que al exterior de la reserva había casi nula biomasa. Hoy, en cambio, se manejan alrededor de 600 toneladas.

Octavio Aburto-México-Cabo Pulmo
Miles de peces se unen durante el cortejo de reproducción en Cabo Pulmo. El buzo en la imagen es David Castro, quien con su familia ha trabajado en la protección de esta área marina. Foto: Octavio Aburto.

Este lugar contiene una prodigiosa variedad de especies únicas que se caracterizan por tener procesos evolutivos aislados. Ello, debido a que solo tiene comunicación con el océano Pacífico en su parte sur y por ende las especies que lo habitan están parcialmente confinadas. Por lo mismo, el mar de Cortés fue llamado hace más de medio siglo por el famoso conservacionista, Jaques Costeau, “el acuario del mundo”.

Sin embargo, el investigador Héctor Reyes Bonilla, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), uno de los principales expertos en corales y ecosistemas marinos de México, alerta sobre el modo en que el cambio climático ya está produciendo transformaciones en este mar y sobre la amenaza que representa la llegada de turistas que, según dice, sobrepasa las capacidades del área protegida.

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La riqueza de Cabo Pulmo

La primera reputación de Cabo Pulmo, en el siglo XIX, estuvo marcada por los sorprendentes tesoros de su lecho marino: las ostras perleras del mar de Cortés han producido algunas de las joyas más famosas del mundo. The Great Lemon, una perla negra del tesoro de los reyes de Inglaterra, habría sido pescada en la isla Cerralvo. La famosa novela de John Steinbeck, La Perla, es una fábula sobre la fortuna y la avaricia también desplegada en esta región del mundo, remota hasta 1970, cuando el presidente Luis Echeverría Álvarez decidió convertir Baja California Sur en Estado de la federación y dar comienzo a un proyecto turístico que está hoy entre los tres más importantes del país: Los Cabos.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

Juan Castro Montaño trabajó para el legendario Cousteau. Al convertirse en buzo para el equipo del investigador francés, descubrió en el fondo del mar de Cabo Pulmo maravillas que como pescador no había imaginado: la diversidad de peces, moluscos, reptiles, medusas y crustáceos; el colorido fantástico como si se tratara de los vitrales de catedrales sumergidas; la multiplicidad de las formas y el diseño de los espacios configurados como enmarañadas selvas submarinas de belleza estilizada; teatro de tragedias y comedias, según el lugar que se ocupe en la cadena alimenticia: desde la rapidez letal de los depredadores hasta el sueño apacible de los animales más extraños del mundo, los corales.

“A mí me contrató Felipe Cousteau, al poco tiempo murió en un accidente aéreo, creo que era hijo del señor Jacques”,  contó Juan Castro Montaño en una entrevista del 2014.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

”Mi contrato era para que emboyara cada sitio de buceo —contó Montaño— es decir, poner un ancla con una boya; luego ellos bajaban por allí a la profundidad. Me recomendaron que cobrara caro porque ese señor tenía montañas de dinero, pero no cobré un solo peso, tuve el placer de estar en ese barco que al frente parecía tener un tablero de carro; se impulsaba por energía solar, todo de aluminio”.

La investigación científica acreditó las sensaciones del viejo pescador: Cabo Pulmo es un oasis marino único para todo el Pacífico mexicano, valioso como centro de reproducción y difusión de organismos que pululan en el mar contiguo.

Los corales son refugio de innumerables especies. Foto: Conanp

Óscar Arizpe, quien fue autor principal del programa de conservación y manejo de la reserva, reseña sus condiciones: “Es el arrecife más al norte de todo el Pacífico americano. Además de constituir el único arrecife coralino de Baja California, tiene particularidades de tres provincias: la panámica [el Pacífico intertropical americano], la californiana y también la del Indo-Pacífico, lo que la hace especialmente rica y diversa en especies”, explica.

Además, el experto, quien es investigador de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), asegura que se trata de un arrecife de 20 mil años de antigüedad, y si se le compara con otros, es de los más longevos del Pacífico americano, lo que revela el valor para su protección.

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Las amenazas del cambio climático

Según el científico, la protección de Cabo Pulmo ha hecho que cada vez se vean más tiburones y animales grandes. Sin embargo, las condiciones de los años 40, de acuerdo a los testimonios de los más ancianos de la zona, no han regresado. Reyes Bonilla estima que eso podría lograrse con quince años más de trabajo estricto de conservación como se ha hecho desde 1995. El problema es que toda la región está inmersa en transformaciones profundas por el cambio climático.

El acuario único va desapareciendo. El aumento constante de la temperatura del agua ha provocado la llegada de especies tropicales que son comunes hacia las costas de Oaxaca o Chiapas. A su vez, las especies del golfo acostumbradas a un mar frío están buscando migrar hacia el norte, en búsqueda de menor temperatura. Esto está ocasionando cambios en la composición del mar de Cortés, asegura Reyes Bonilla.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

Pero eso no es todo. Las especies que optan por remontar hacia el norte se encontrarán tarde o temprano con la barrera continental ya que la única manera de salir al Pacífico abierto es por el sur. Cuando eso ocurra, tendrán dos opciones: adaptarse o desaparecer. En cuestión de décadas se verá un mar distinto al que conoció el ilustre oceanógrafo y conservacionista francés, advierte el científico.

“Aunque la reserva genera múltiples beneficios, entre ellos proveer de mayores volúmenes de pesca, como estrategia de conservación es limitada si no se realiza un proceso integral para el manejo de todo el mar de Cortés”, explica el investigador.

Con la transformación ecológica del mar de Cortés, las zonas de pesca están cambiando: “casi ya no hay calamar y la sardina se está saliendo”, asegura el experto. “Esas áreas de donde sacaban marlin y peces dorados ya no están en el golfo (…) porque esas especies se han movido al lado del Pacífico por cambio climático, en la zona de bahía Magdalena”, dice. Además, asegura que “a esa bahía llegan flotas completas desde San Diego y nadie sabe cuánto sacan y cómo afectan, pues nadie los molesta”, agrega.

Cabo Pulmo. Foto: Greenpeace

En Cabo Pulmo y el mar de Cortés, “los cambios vienen a alta velocidad, y el sistema de áreas naturales protegidas no está funcionando a esa escala (…) me parece que la región se transformará de manera muy fuerte y el golfo se homogenizará con el Pacífico sur”, es decir, perderá fuertemente sus singularidades, sostiene Reyes Bonilla.

En definitiva, el aporte que puede hacer este solo parque marino de 7111 hectáreas, que está integrado junto con las islas del golfo de California al listado de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, es insuficiente para toda la transformación que enfrenta el mar de Cortés, aseguran los científicos.

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Demasiados turistas

Frente a todos estos cambios, existe una manera en la que es posible contribuir a la conservación de todo el mar de Cortés: disminuir las presiones a las que está expuesto el parque marino Cabo Pulmo. Si bien esta área protegida ha logrado con éxito proteger los ecosistemas, Reyes Bonilla advierte que el problema ha sido administrar correctamente esa riqueza marina.

Cabo Pulmo estuvo en riesgo de sucumbir hace pocos años ante dos megaproyectos turísticos que tocaron a sus puertas. El primero de ellos, Cabo Cortés, de capital español, fue suspendido en 2012 tras una fuerte presión mediática por el entonces presidente Felipe Calderón, quien argumentó posibles daños ambientales; el segundo, Cabo Dorado, con capitales de Estados Unidos y de China, fue retirado del proceso de manifestación de impacto ambiental ante el gobierno mexicano en mayo de 2014, tras ser cuestionado por la población local, científicos y ecologistas. Aun así, el éxito de Cabo Pulmo como destino de viajeros es tal, “que hay que esperar turnos de hasta dos meses para poder llegar a bucear a sus aguas”, agrega. “[Son] 40 mil personas al año y el reto es cómo vas a lidiar con eso, muy por encima de las capacidades de la zona”, dice el experto en corales e investigador de la UABC.

Cabo Pulmo. Foto: Manuel Alejandro Olán González

“Hace apenas cinco años era hermoso Cabo Pulmo. La verdad, yo no pensé lo que venía. En estos dos últimos años se ha puesto feo en cuanto al exceso de gente. Si no podemos poner remedio, en otros dos años se nos acaba», señala  don Mario Castro, quien dice sentirse responsable de la fama de Cabo Pulmo, pues ha sido promotor del espacio natural. “A veces me arrepiento de haber hablado tanto de Cabo Pulmo en la televisión, en la radio, en los periódicos; eso ha ayudado a que el turismo llegue en cantidades que no podemos manejar”.

Los ecosistemas pueden soportar  una cantidad limitada  de elementos externos, desde contaminantes hasta personas. Si esa “capacidad de carga”, como la llaman los científicos, es sobrepasada, el equilibrio ecosistémico es alterado y los procesos de degradación se aceleran, explica en una publicación científica el colaborador del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), de Costa Rica, Jean Pierre Morales Aymerich .

Pero, además, la capacidad de carga que un área protegida es capaz de soportar no solo tiene que ver con el número de turistas, sino también con la manera en que el visitante tiene interacción con los elementos naturales. A Mario Castro le preocupa que muchos de los visitantes carecen de una educación ambiental y por lo mismo arrojan basura y usan bloqueadores solares cuya carga química puede ser nociva para los arrecifes. Además, según Reef Resilience, una organización dedicada a la restauración de los arrecifes de coral, el esnórquel y buceo pueden ocasionar daños a las colonias de coral ya que caminar, tocar, patear o pararse sobre ellos puede dañar sus tejidos.

La cercanía de una tormenta no arredra a esos viajeros que buscan el arrecife. Foto: Agustín del Castillo

Además, según Óscar Arizpe, “la tranquilidad de las aguas costeras del Golfo de California ha propiciado que exista un corredor náutico turístico que se puede recorrer de norte a sur hasta llegar a Cabo San Lucas. En este corredor, se pueden ver diferentes tipos de embarcaciones como kayak, lanchas, yates e incluso embarcaciones de mayor calado”, es decir, existe un fácil acceso al parque por vía marítima. Eso es algo que preocupa al investigador, pues no hay suficiente personal para verificar que quienes penetran al parque lo hagan cumpliendo las normas. Por ejemplo, las lanchas de motor están prohibidas por la contaminación que provoca el diesel.

En el municipio de Los Cabos, el ayuntamiento tiene avanzado un proyecto de carretera que facilita el ingreso al parque marino bajo la premisa de conectar todas las zonas de la demarcación y fomentar el desarrollo económico y social. Aunque el proyecto cuenta con las autorizaciones ambientales, la construcción de esta vía preocupa a científicos y habitantes del lugar quienes avizoran un aumento aún mayor de visitantes a la ya sobrepoblada área protegida. El camino pavimentado está ya cerca, en el poblado de La Rivera.

Durante el año 2020, la ausencia de visitantes por la pandemia de COVID-19 se tradujo en un crecimiento de animales y plantas a un ritmo que no se había registrado en años, asegura Reyes Bonilla. Sin embargo, al regresar la visitas al parque, a finales de 2020, esa tendencia al crecimiento se ha vuelto a inhibir.

“El año pasado nos dieron permiso de entrar, aislados por el tema de la Covid. Se hizo monitoreo junio-julio, y puedo decirte que se duplicó la cantidad de animales por los meses que estuvo cerrado”, asegura Reyes Bonilla. En cambio, ”en noviembre que regresó la gente, la tendencia se aminoró”, agrega.

Por otra parte, aunque los proyectos Cabo Cortés y Cabo Dorado no se están ejecutando, “los terrenos siguen en propiedad de los españoles, y mantienen su derecho a solicitar una autorización de impacto ambiental para construir”, dice el científico. El tema a debate es lo que se quiera construir y su densidad, que fue lo que ocasionó el conflicto en 2011 y 2014. Además, la infraestructura turística no ha dejado de crecer en la zona: el Four Season en La Rivera, por ejemplo, aunque no presiona directamente al arrecife, permite la llegada de más turistas en la zona de influencia del parque, aseguran los expertos.

La nueva versión del programa de manejo de Cabo Pulmo está por salir y “si se necesita, meteremos juicios de amparos contra cambios que sean malos con el tema del turismo”, advierte don Mario Castro.

Mongabay Latam solicitó a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas una versión oficial sobre el problema del turismo masivo y de la falta de guardaparques, pero hasta la publicación de este artículo el organismo no entregó respuesta.

*Imagen principal: La presencia de turistas para hacer deportes acuáticos es creciente, y presenta desafíos en el manejo del parque marino. Foto: Conanp

“El presente artículo es propiedad de Mongabay Latam“.

Del Castillo, A. (2021). Cabo Pulmo: cambio climático y exceso de turistas ponen en riesgo santuario marino en México. Mongabay Latam. Recuperado el 9 de abril de 2021 de: https://es.mongabay.com/2021/03/cabo-pulmo-cambio-climatico-y-exceso-de-turistas-ponen-en-riesgo-santuario-marino-en-mexico/

Exigen a autoridades atender demandas de comunidades mayas contra granjas porcícolas

Redacción Desinformémonos

08 de abril de 2021

Ciudad de México | Desinformémonos. Colectivos ambientalistas y de derechos humanos llamaron a las autoridades mexicanas a atender la solicitud interpuesta por comunidades mayas para una moratoria sobre las aprobaciones de granjas porcícolas en la Península de Yucatán.

La moratoria de las aprobaciones a nuevas granjas porcícolas debe extenderse «hasta que se resuelvan los problemas de los derechos del pueblo maya y el daño a la calidad del aire y el agua, la biodiversidad y la salud humana» que los complejos existentes provocaron en la región, aseguraron el Centro para la Diversidad Biológica y Greenpeace México en una solicitud respaldada por Equipo Indignación.

Explicaron que su solicitud es un respaldo a la denuncia regional que interpusieron 21 comunidades mayas de la Península de Yucatán ante «la omisión del gobierno de consultar a los grupos indígenas antes de aprobar las granjas de cerdos industriales ambientalmente destructivas en la región».

De acuerdo con Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica, “la aprobación unilateral del gobierno mexicano de la cría industrial de cerdos en territorio indígena ignoró los derechos y la salud de las comunidades locales”, lo qu ha contribuido a la pérdida de vida silvestre en la región y a alimentar la crisis de extinción global.

Los colectivos firmantes de la solicitud recordaron también que el crecimiento «desenfrenado» de la cría de cerdos industrial en la Península «ha degradado el aire, el suelo y el agua», vulnerando la salud de las comunidades Yucatán, Campeche y Quintana Roo.

Por ello, instaron a los funcionarios mexicanos a responder los reclamos de las comunidades mayas cuyos derechos fueron violados por la construcción de granjas industriales porcinas en sus territorios.

A continuación el comunicado completo:

El Centro para la Diversidad Biológica* y Greenpeace México** presentaron una solicitud formal respaldada por Indignación AC***(1) instando al gobierno mexicano a respetar  el derecho soberano de las comunidades indígenas, según la ley mexicana, a los derechos humanos básicos, incluida la autodeterminación y la consulta sobre la concesión de permisos y el funcionamiento de las granjas industriales en expansión en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, así como atender la solicitud de los pueblos mayas de una moratoria sobre todas las aprobaciones de nuevas de granjas industriales porcinas y ampliaciones hasta que se resuelvan los problemas de los derechos del pueblo maya y el daño a la calidad del aire y el agua, la biodiversidad y la salud humana.

Esta solicitud es en respaldo al grupo de 21 comunidades mayas que interpusieron una denuncia regional dirigida a los titulares de la Procuraduría Federal De Protección al Ambiente del Gobierno Federal (PROFEPA) Blanca Alicia Mendoza Vera;  la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), Blanca Jiménez Cisneros;  y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno Federal (SEMARNAT), María Luisa Albores González con una serie de preocupaciones respecto a la omisión del gobierno de consultar a los grupos indígenas antes de aprobar las granjas de cerdos industriales ambientalmente destructivas en la región. Dicha denuncia fue preparada y presentada por la organización de derechos humanos Indignación.

“La aprobación unilateral del gobierno mexicano de la cría industrial de cerdos en territorio indígena ignoró los derechos y la salud de las comunidades locales”, dijo Alejandro Olivera, representante en México del Centro para la Diversidad Biológica. “Las plantas y animales de la selva maya constituyen uno de los puntos de biodiversidad más impresionantes del mundo. El crecimiento desenfrenado de las granjas industriales destructivas está acelerando la pérdida de vida silvestre en la región y ayudando a alimentar la crisis de extinción global”.

La selva maya de la península de Yucatán proporciona numerosos recursos animales y vegetales para la alimentación y la medicina. También proporciona un hábitat crítico para innumerables especies de plantas y animales, incluidos los monos araña y jaguares en peligro, así como hongos y microorganismos.

La península de Yucatán cuenta actualmente con aproximadamente 257 granjas industriales de cerdos registradas que producen más de 1 millón de animales al año para el sacrificio, el 14% de la capacidad de producción de México. De las operaciones registradas, el 86% están ubicadas en el estado de Yucatán y el resto en los estados de Quintana Roo y Campeche. La distribución de operaciones en el estado de Yucatán se concentra mayoritariamente en los municipios aledaños a la ciudad de Mérida.

Como se documenta en el informe de Greenpeace La carne que está consumiendo el planeta, el crecimiento desenfrenado de la cría de cerdos industrial ha degradado el aire, el suelo y el agua de la península de Yucatán.

 “Es crucial regular la industria porcina existente en la Península de Yucatán para evitar una catástrofe ecosistémica y luego transformar el modelo de producción de carne porcina a nivel industrial desde las raíces”, dijo Viridiana Lázaro, especialista en Agricultura y cambio climático de Greenpeace México.

 Desde 2018 niños del pueblo maya de Homún también han estado luchando en tribunales federales y administrativos en México para defender los vastos recursos naturales del área y sus derechos indígenas contra el desarrollo y operación de una granja industrial de 49 mil cerdos propiedad de Producción Alimentaria Porcícola. El caso, que ha resultado en suspensión de las operaciones de la finca, está programado para ser escuchado por la Corte Suprema de México a finales de este año.

La Península de Yucatán alberga cuatro sitios protegidos por la Convención de Ramsar, un tratado internacional que protege humedales espectaculares como Laguna de Términos, la Reserva Geohidrológica Anillo de Cenotes, el Parque Estatal Laguna de Yalahau y la Reserva de la Biosfera Ría Celestún. La Reserva Geohidrológica Anillo de Cenotes, ubicada en Homún en un sitio de importancia mundial donde Chicxulub golpeó la Tierra hace 65 millones de años y provocó la extinción de dinosaurios no aviares, es la que más se pone en riesgo con estas operaciones.

«La contaminación de Yucatán por  las operaciones porcinas industriales recae desproporcionadamente sobre los indígenas mayas», dijo Hannah Connor, abogada senior del Centro para la Diversidad Biológica,  “ha llegado el momento para que las autoridades ambientales de México respondan a los reclamos soberanos hechos por estas comunidades y aborden con prontitud la graves daños que esta industria representa para los derechos indígenas, el medio ambiente y el agua de la que dependen”, concluyó.

Notas 

1.- La carta puede ser consultada en el siguiente enlace https://www.biologicaldiversity.org/programs/environmental_health/pdfs/2021-4-7_Carta-Profepa-Conagua-Semarnat-granjas-porcicolas-anexo.pdf

*El Centro para la Diversidad Biológica es una organización nacional de conservación sin fines de lucro con más de 1.7 millones de miembros y activistas en línea dedicados a la protección de especies en peligro de extinción y lugares silvestres.

**Greenpeace es una organización ambientalista global,  independiente política y económicamente que busca cambios en las políticas públicas, las prácticas corporativas y la cultura, para enfrentar las amenazas del cambio climático y detener la pérdida de biodiversidad a través de campañas disruptivas para fomentar la acción de la gente.

***Indignación es una organización no gubernamental. Desarrollamos nuestra labor de manera independiente y autónoma a cualquier poder: gobierno, partido político, etc. Nos organizamos como equipo y comenzamos a trabajar en mayo de 1991.Nuestro objetivo es promover y defender los derechos humanos desde una perspectiva integral, pluricultural y de género.

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos

Redacción Desinformémonos. (2021). Exigen a autoridades atender demandas de comunidades mayas contra granjas porcícolas. Desinformémonos. Recuperado el 09 de abril de 2021, de https://desinformemonos.org/exigen-a-autoridades-atender-demandas-de-comunidades-mayas-contra-granjas-porcicolas/

Manda Capach agua contaminada, denuncian vecinos de la Colonia Vista Hermosa

Bernardo Torres |
Chilpancingo, Guerrero.- | Vecinos de la Colonia Vista Hermosa se manifestaron en las oficinas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach), quien les envió agua contaminada y con olor a drenaje.
Un grupo de alrededor de 20 personas llegaron a las oficinas de la paramunicipal poco después del mediodía y para mostrar su inconformidad bloquearon también la calle 16 Septiembre, sin afectar las actividades en esa dependencia.
Inconformes, en su mayoría mujeres, mostraron unas pruebas de laboratorio, donde se especifica que el agua tiene exceso de sustancias nocivas, por lo cual no es apta para consumo humano, ni siquiera para su uso doméstico.
Señalaron que llevaban tres meses sin este servicio, periodo que independientemente habían estado pagando, y fue hasta hace 15 días que se les reactivó, pero se percataron que el agua llegaba muy sucia.
Pronto el agua que habían almacenado empezó “a apestarse, oler a drenaje”, y muchos de los vecinos empezaron a padecer ronchas y comezón en el cuerpo, además de que sus tanques se llenaron de maromeros, indicaron.
El problema, además de la Colonia Vista Hermosa también se presenta en colonias vecinas, como La Obrera, y se espera que se sumen a esta manifestación en los próximos días.
Exigieron al organismo resarcir el daño, enviando ahora no sólo agua de calidad, sino también médicos y medicinas que valoren el estado de salud de sus familias, porque es su responsabilidad.
En años pasados, dijeron que nunca habían pasado por alguna situación similar, porque que les llegaba agua del sistema Omiltemi, ahora les mandan agua de Tepechicotlán, y estas son las consecuencias.
Advirtieron que de no haber una solución inmediata a este problema convocarán a toda la colonia y otros asentamientos a bloquear calles, tomar oficinas, la sede del Ayuntamiento y la Autopista del Sol.