El desolador 13° aniversario de la Convención sobre los derechos de las pcd

Katia D’Artigues | Yo También.

Lunes 3 de mayo de 2021.

Fotografía de las manos de una mujer de edad adulta, recargadas sobre un bastón de madera, en la imagen se puede apreciar que lleva puesta una blusa de color blanca.

Contradicciones, olvidos y desidia a 13 años de la Convención de Discapacidad.

Hoy deberíamos de estar de manteles largos en México. Al menos en el papel, hoy hace 13 años que en nuestro país entró en vigor una Convención, la de los derechos de las personas con discapacidad (CDPD) que está llamada a cambiar la cultura y la forma en que vemos a las personas con discapacidad en el mundo. Además, orgullo nacional, es una Convención internacional que ¡México propuso al mundo, vía la ONU, gracias a un compatriota, Gilberto Rincón Gallardo!

Pero hoy a una década y tres años de distancia de este cambio paradigmático -que ya han firmado y ratificado 187 países en el mundo-  hay mucho qué poner en la mesa y poco qué festejar. Incluso tras el cambio Constitucional en Derechos Humanos de junio de 2011 que obliga a todos nuestros servidores públicos a tomar todas las convenciones del tema que México ha firmado como parte, nada menos, que ¡del mismo texto de la Constitución!

Lo bueno de esta Convención, considerada el primer gran tratado de derechos humanos del siglo XXI, es que tiene un mecanismo de seguimiento y de recomendaciones que México está -en el papel, ojalá que en la realidad también- obligado a cumplir.

¿Cuál es el estatus de la Convención hoy?

Es un misterio difícil de reportear porque todas las instancias involucradas en reportar y hacer cumplir la CDPD se ‘echan la bolita’ unas a otras. Incluso mandan documentos que se contradicen unos con otros. 

Históricamente, las Convenciones de derechos humanos que tienen mecanismos de seguimiento son sustentadas por México ante la ONU por la secretaría de Relaciones Exteriores. Claro, con el apoyo del resto de la administración que tiene que contribuir a reportar sus acciones hacia la población con discapacidad: todos tienen algo que hacer.

No está de más repetir el círculo al que nos comprometimos como país al firmar la Convención y su Protocolo Facultativo y que ya habíamos reproducido en algunas otras notas de Yo También para dejarlo más claro:

Infografía en forma de reloj con flechas de color morado y lila, la imagen tiene el logotipo de las naciones unidas, en color azul al centro. 

Texto en la imagen: 1 Estado (en este caso México) firmó y ratificó la CDPD.
2 Estado entrega a la ONU su Informe Oficial.
3 Sociedad civil e instituciones entregan Informes Alternativos o sugerencias para la “Lista de Cuestiones” (una serie de preguntas sobre cómo se está implementando la CDPD).
4 ONU emite la “Lista de Cuestiones” al Estado.
5 Estado responde por escrito a la “Lista de Cuestiones” de la ONU.
6 ONU y Estado establecen diálogo interactivo en Ginebra, Suiza. Participan también organizaciones de la sociedad civil de y para personas con discapacidad.
7 ONU emite sus observaciones finales o recomendaciones
8 Estado da seguimiento y aplica las recomendaciones de la ONU

México ratificó por unanimidad hace 13 años la Convención. Ya se hizo todo el círculo una vez y recibimos recomendaciones, mismas que por cierto no hemos cumplido, en 2014.

En esta segunda vuelta, estamos de nuevo en el punto 5 tras que la ONU mandó la “Lista de Cuestiones” (que son preguntas, pero por lo general se usa el anglicismo) y que puedes leer aquí en una traducción accesible que hicimos o bien en la página oficial de la ONU acá, en octubre de 2019. Nuestro país respondió a estas preguntas formalmente hasta el ¡30 de septiembre de 2020! 

¿Qué contestó México? 

En la secretaría de Relaciones Exteriores, Christopher Ballinas, director de Derechos Humanos de la secretaría de Relaciones Exteriores, me mandó una presentación de siete páginas -sí, siete- donde tras esta enorme lista de preguntas o cuestiones que mandó la ONU reportan cuatro -sí, cuatro- avances en las recomendaciones que tenemos desde 2014. Una presentación, que, por cierto, tiene de fecha abril de 2021 y que puedes ver aquí.

  1. Que se hicieron reformas a la Ley General para la inclusión de las personas con discapacidad referentes al reconocimiento de su capacidad jurídica, accesibilidad universal y derecho a la consulta (Aclaración: es una iniciativa aún y NO una ley).
  2. “Propuesta de creación de una Ley General de Accesibilidad”. (Aclaración: Es una iniciativa que no se ha dictaminado aún de la senadora priista Claudia Ruiz Massieu que primero tiene que cambiar un artículo de la Constitución para que el Poder Legislativo pueda regular el tema, para luego hacer una “Ley General de Accesibilidad”. No está ni cerca de ser una realidad). 
  3. Programas: la creación del Programa Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de personas con discapacidad (Aclaración: que la secretaría de Bienestar hizo sin consulta, es un “programa” que tiene 17 páginas y que analizó aquí Agustín de Pavía).
  4. Y la implementación de la Pensión para el Bienestar de las personas con discapacidad permanente, “cuyo objetivo es contribuir al bienestar de la población con discapacidad y promover en el corto plazo la disminución de la brecha de desigualdad en el ingreso”. 

Hay que recordar que este programa, que ha sido criticado lo mismo por Coneval que por la Función Pública, tiene como meta atender a 1 millón de personas con discapacidad cuando en el Censo 2020, se reportaron más de 20 millones de personas con limitaciones para cosas de la vida diaria.

Y ya, esas son las acciones. Hay una más que no pongo como tal porque me parece cebollazo que en realidad nos debería dar vergüenza:  “En 2006, México fue el principal promotor de la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y su protocolo facultativo”. 

Más preocupante es la lista, mucho más grande, de las 21 instituciones que, como dice la misma presentación “están en falta de reportar acciones”: la Fiscalía General de la República, la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de Personas con discapacidad (CONADIS, con 16 recomendaciones); las Cámaras de diputados y senadores, la Conferencia Nacional de Gobernadores, la Conferencia Permanente de Congresos Locales, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

También las secretarías de Gobernación, Función Pública, Seguridad y Protección ciudadana, la de Educación Pública, de Trabajo y Previsión Social, la de Salud, la de Cultura y la de Bienestar (con cinco recomendaciones).

También El Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, el Instituto Nacional de las Mujeres, el Instituto Nacional de Migración, el Instituto Nacional de los Puueblos Indígenas y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.

Ballinas me cuenta que pidieron que la reunión entre organizaciones de personas con discapacidad, el Estado Mexicano y los expertos del Comité sobre los derechos de las personas con discapacidad (el paso 6 de la infografía que luego da paso a nuevas recomendaciones), que se realiza en Ginebra, fuera hecha a distancia, por la pandemia. “El comité no aceptó y será hasta que haya condiciones de hacerla de manera presencial”, me respondió por whatsapp en un intercambio que tuvimos sobre cómo va todo el proceso.

Por cierto, hay una página en la que Relaciones Exteriores ha hecho una lista de tooodas las recomendaciones (de todos los tratados de Derechos Humanos) de las que ha recibido recomendaciones. Hay 3 mil 549 recomendaciones a la fecha, hechas por 33 entidades emisoras, en 34 temas y con 2 mil 367 acciones reportadas.

La página se llama Sistema de Seguimiento y Atención de Recomendaciones Internacionales en materia de Derechos Humanos (SERIDH) . Ahí se puede observar que hay 79 recomendaciones al CONADIS, que es una institución que prácticamente ha desaparecido; 152 al CONAPRED, que está casi en las mismas, esta semana el mismo presidente dijo que quería desaparecerla; 68 a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (que es una de las encargadas de seguir cómo se aplica la Convención). Eso a vuelo de pájaro.

¿Qué pasa en el fondo? Nadie se hace cargo del tema

En una entrevista sincera que le hice en el 2019, la subsecretaria Martha Delgado, encargada de Derechos Humanos y Relaciones Multilaterales de la secretaría de Relaciones Exteriores, aceptó que había que buscar “un campeón” dentro de la administración amloísta que se quiera encargar del tema de la discapacidad. La entrevista la puedes leer aquí, es de agosto de 2019. 

Esto tras que en la ONU, durante una reunión formal de la propia Convención, el mismo Ballinas había dicho, el 11 de junio de 2019, -ante la falta de titular del CONADIS, que no ha tenido cabeza en todo el sexenio- dijo, sin dar más detalles, que México analizaba crear un “Sistema” para la atención de la discapacidad, tipo el de Infancia y adolescencia, es decir el SIPINNA. 

No ha pasado nada desde entonces. Peor aún, esta semana el presidente insistió en que hará una “Reforma administrativa del gobierno” que planea desaparecer muchos organismos autónomos e incluso algunos adscritos a Gobernación como CONAPRED. Ya no digamos CONADIS aunque formalmente es una institución a la que nos obliga el Artículo 33 de la Convención y que es la “garantía” de la aplicación de la Convención y que prácticamente no existe. 

¿Por qué el tema no está en Gobernación?

Aunque los temas de las personas con discapacidad son derechos humanos y casi todas las instituciones relacionadas con derechos humanos están bajo el paraguas de la secretaría de Gobernación, no es así en el caso de personas con discapacidad, lo que tendría que ser un diseño institucional básico.

Sí, se trata de derechos humanos y deberían estar a cargo en particular del subsecretario del ramo, Alejandro Encinas, pero no es así. Los derechos humanos de personas con discapacidad están, formalmente en la secretaría de Bienestar (antes SEDESOL)

En corto, el propio subsecretario ha sido claro en que está sobrepasado. Incluso cuando en una conferencia de prensa a la que asistí donde hizo un reporte de su primer año de trabajo, y le pregunté sobre los derechos humanos de las personas con discapacidad, él dijo algo relevante: con un gesto que abarcaba a todos los responsables de las áreas que tiene a su cargo (lo mismo las miles de personas desaparecidas, que infancia, no discriminación, violencia contra las mujeres, migración) dio a entender que estaba sobrepasado en responsabilidades. Incluso -lo dijo- es público,

Pidió en ese momento -ante mi petición como reportera y activista- que la aún titular de Conapred, Mónica Maccise (que luego renunciaría y nadie se ha hecho cargo de la dependencia más que como ‘encargada del despacho’), hiciera un reporte de las acciones hechas a favor de las personas con discapacidad en el sexenio y que me lo hicieran llegar. Pero nunca lo recibí. ¿Se hizo? No lo sé. 

Es cierto: esta administración se ha puesto a ‘dieta’ de instituciones y recursos -y eso aunque suena bien en principio-  en un país con tantas crisis simultáneas de derechos humanos es difícil que pueda ‘apagar’ tantos fuegos con tan pocos funcionarios a cargo. 

Suena hasta humano, pero aún así injusto para 20 millones de personas con alguna limitación de la vida cotidiana que necesitan que alguien -quien sea, pero de manera seria- impulse políticas públicas al respecto en toda la administración.

¿Y la secretaría de Bienestar?

López Obrador decidió, desde el inicio del sexenio, que el tema de la discapacidad estaría a cargo no sólo de una secretaría diferente sino de una persona en particular: Ariadna Montiel, subsecretaria de Bienestar. AMLO ha dicho en múltiples ocasiones que, para él, “más vale el encargo que el cargo”. Y así ha sido: o si no vean la multitud de responsabilidades, que no le corresponden, pero que le ha dado, por ejemplo al Ejército: hasta construcción de bancos y aeropuertos.

Montiel ha dicho en múltiples ocasiones que el presidente le ha pedido que primero acabe de dar el millón de pensiones y que luego haga más cosas para favorecer a este grupo que necesita acciones en todas las secretarías. 

A inicios del sexenio dijo que quería que CONADIS -que no ha desaparecido, pero es casi un zombie- fuera una dirección a cargo de su secretaría. No ha sido así de manera institucional formal, pero casi: ya no tiene sede, tiene cada vez menos presupuesto y menos personas que hacen lo que deberían hacer: concientizar y apoyar a todas las dependencias a que vean a las pcd.

Aunque Montiel, quien también es cercana personalmente al mundo de la discapacidad, ha dicho que el tema es de “altísima prioridad” y que el presidente será un “gran aliado” en el tema, pues no ha sido así. Aquí hay una entrevista con ella donde así lo asegura. Ahí están sus palabras. 

Incluso también México ha incumplido al ni siquiera responder en tiempo y forma a una recomendación histórica sobre la violación a derechos humanos de una persona en particular (es un mecanismo que también permite la Convención). Se trata del caso de Arturo Medina Vela, que litigó Documenta y que exige que el Estado Mexicano reconozca, como lo ha hecho en otros casos, que violó sus derechos humanos, le ofrezca una disculpa pública, lo indemnice y también se tomen acciones para su no repetición. Aquí puedes leer un resumen del caso de Medina Viela. 

Hay que seguir exigiendo

Pese a que en Yo También hicimos un cuestionario que pedimos que contestaran, en 2018, todos los y la candidata a la presidencia sobre acciones que tomarían hacia personas con discapacidad y nuestro actual presidente lo respondió aquí, lo que prometió -y nos hizo llegar vía su coordinadora de campaña, Tatiana Clouthier, no se ha cumplido ni de cerca. 

En cuanto llegó al poder, lo que hizo fue apostar todo por las Pensiones para el Bienestar de las personas con discapacidad y comenzar a desmantelar las instituciones que se hacían cargo de impulsar desde el interior del gobierno todas las acciones y políticas públicas que hay que promover para lograr una verdadera inclusión de personas con discapacidad y el cumplimiento de la Convención sobre sus derechos que hoy, de manera triste cumple 13 años.

Cuando comenzamos la aventura de hacer Yo También, hoy hace 2 años en honor justo al aniversario de la Convención, entrevisté brevemente en nuestro primerísimo newsletter a Lídice Rincón Gallardo sobre su padre y el papel que tuvo en que se negociara y lograra la Convención. Recuerdo sus palabras sobre el día en que al fin se firmó y ratificó:

“Reconocía el gran trabajo de ponerse de acuerdo tantas naciones, personas, culturas en un solo rubro. Estaba inmensamente feliz, pero me dijo: ‘Lo difícil viene ahora. Ya está la normativa, ahora hay que aplicarla. ¿Cómo lo vamos a aterrizar, cómo se va a armonizar, cómo se va a aplicar?’”.

En eso seguimos, pero con graves retrocesos. Olvido y desidia institucional. Abandono.

Pero para no terminar deprimida, mejor termino citando una frase del que fue presidente del Comité Especial de la Convención, el neozelandés Don MacKay, quien dijo:

“La simple existencia de la convención da a las personas con discapacidad y a sus organizaciones la facultad para que le digan a sus gobiernos: ‘ustedes han aceptado estas obligaciones’, e insistir en que las cumplan”.

Y eso seguiremos haciendo.

“El presente artículo es propiedad de Yo También“.

D’Artigues, K. (2021). El desolador 13° aniversario de la Convención sobre los derechos de las pcd. Yo También. Recuperado el 3 de mayo de 2021 de: https://www.yotambien.mx/actualidad/el-desolador-13-aniversario-de-la-convencion-sobre-los-derechos-de-las-pcd/

La criminalización de la protesta en el 8M

Angélica Jocelyn Soto Espinosa | CIMAC Noticias.

Martes 9 de marzo de 2021

Ciudad de México.- Luego de las manifestaciones por el Día Internacional de la Mujer, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el gobierno de la Ciudad de México desprestigiaron y criminalizaron en sus discursos la protesta social.  

Desde las ocho de la noche del 8 de marzo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CDMX) ofreció una conferencia de prensa para informar sobre el saldo que dejó la protesta feminista de ese día.  

En lugar de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum –quien no dio declaraciones durante toda la jornada–, la encargada de la Subsecretaria de Desarrollo Institucional de la SSC, Maricela Figueroa, reportó la participación de al menos de 20 mil manifestantes durante el trayecto del Monumento a la Revolución hasta el Zócalo capitalino. 

La funcionaria aseguró que el objetivo del operativo policial que se desplegó ayer fue para “garantizar la libre manifestación de las ciudadanas, más aún cuando se trata de una causa tan legítima como los derechos de las mujeres”.

Escobedo habló de la revisión y detención ilegal que hizo la policía capitalina por más de tres horas a un grupo de manifestantes –sin precisar cuántas– en la estación Hidalgo del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STCM), pero dio a entender que las mujeres se habrían negado todo ese tiempo a entregar los palos y otros objetos que supuestamente se encontraron en su poder y que –aseguró– ponían en peligro la seguridad de las manifestantes.  

La funcionaria señaló que previamente se había advertido que en el caso que se identificara la portación de bombas molotov, martillos, palos o cualquier objeto o arma se solicitaría que se entregaran. 

Al respecto de la confrontación que se suscitó en el Metro Hidalgo para exigir la liberación de las mujeres detenidas –durante la cual se formó una valla policial y se lanzaron gases y petardos contra la protesta–, el gobierno capitalino aseguró que se identificó la infiltración de hombres que agredieron a las manifestantes. 

Y con respecto a los actos del Zócalo, la funcionaria dijo que “un grupo de personas en actitud violenta” intentaron quitar las vallas metálicas ubicadas frente al Palacio Nacional, aventaron petardos, bombas molotov e intentaron prender fuego en repetidas ocasiones. Escobedo aseguró que las policías utilizaron únicamente extintores para evitar un incendio mayor y disuadir los actos de violencia. Agregó que más de 10 policías resultaron heridas en este hecho y algunas requirieron hospitalización, pero no informó así el saldo de las manifestantes lesionadas.

Cimacnoticias, presente en la marcha, pudo constatar que además de los extintores, el cuerpo policiaco esparció gas lacrimógeno contra las manifestantes. El nivel de gas fue tal, que llegó varios metros dentro de la plancha del Zócalo y alcanzó a las personas que no participaban en los actos de protesta. Por ejemplo, como también observó esta agencia de noticias, el gas impactó a un bebé de menos de un año de edad que estaba en el carrito de una vendedora de agua. El menor de edad logró recuperarse, entre la angustia de la madre, casi 20 minutos después y gracias al auxilio de un grupo de manifestantes que estaban en la zona.  

La mañana de este 9 de marzo, López Obrador también hizo referencia a la presunta agresión contra las policías frente al Palacio Nacional y aseguró que las manifestantes intentaron quemar a las policías. También pasó un extracto del video. 

“Ante una causa tan noble que es la defensa de los derechos de la mujer, no llenan el Zócalo, porque hay muchas mujeres, millones de mujeres que defienden la causa de la igualdad de las mujeres, pero ¿de esa manera, ¿de esa forma? (…) no es la violencia el camino, no es eso el camino, hay muchísimas otras formas de manifestación y de protesta”, dijo. 

El titular del Ejecutivo insistió en que la protesta de ayer fue orquestada por los “conservadores” y no por las feministas, y que el objetivo es debilitar al gobierno. “Todo esto a nuestros opositores les afecta, yo ni debería decirles, pero bueno, no se le puede negar un consejo a nadie, no les va bien toda esta estridencia (…) hay muchos infiltrados con otros propósitos: lo que quieren es debilitar al gobierno, debilitar al presidente ”, detalló. 

Cuestionado sobre el gas lacrimógeno, las violaciones al protocolo de seguridad por parte de la policía y las agresiones de policías contra manifestantes, López Obrador respondió “yo no comparto ese punto de vista”, y agregó: “yo creo fue una provocación (…) fue un acto de provocación abierto, descarado. No era una manifestación en el centro del Zócalo con un templete donde hablan las mujeres pidiendo respeto, que se castigue el machismo, que no se permitan los crímenes a las mujeres, no. Era martillo, martillo y marro, gasolina y fuego, eso fue lo que predominó no sólo aquí, en toda la marcha, en todo el paso”.

“Entonces, no fue una agresión de parte de la autoridad hacia quienes protestaron. Yo creo que fue una provocación abierta. Incluso, lo de los gases eran los extinguidores para apagar el fuego (…) mucha falsedad, mucha hipocresía, mucha manipulación”, agregó.   

A pesar de que el gobierno capitalino contabilizó un mínimo de 20 mil manifestantes, López Obrador aseguró que había “muy pocas” manifestantes en la plancha del Zócalo.

El Presidente celebró nuevamente que se haya puesto el muro metálico frente al Palacio porque “fue evidente que querían vandalizar el Palacio Nacional. Si no se pone el muro, se hubiese puesto en riesgo a mucha gente, tanto a las que protestaron, hombres también, como siempre provocadores, infiltrados”

López Obrador también agradeció y felicitó a “los encargados de la seguridad en la ciudad, de manera especial a las mujeres policías, que resistieron estoicamente agresiones y que no cayeron en la provocación, que puedo decir que fueron agredidas y no se agredió”. 

“También aprovecho para decir que afortunadamente se pudo evitar el acoso, que no se cayó en la trampa de la violencia el día de ayer, y que se resistió frente a la provocación”, expresó el mandatario. 

Y agregó: “esto yo creo que muestra con claridad que somos distintos, que no somos represores, que se garantizan las libertades, se evita la confrontación, se evita la violencia y vamos a seguir adelante con el proceso de transformación del país”

21/AJSE/LGL

“El presente artículo es propiedad de CIMAC Noticias.”

Soto Espinosa, A. J. (2021). La criminalización de la protesta en el 8M. CIMAC Noticias. Recuperado el 10 de marzo de 2021 de: https://cimacnoticias.com.mx/2021/03/09/la-criminalizacion-de-la-protesta-en-el-8m

Ante el 8 de marzo, AMLO no tiene miedo ni es cobarde, pero hay que proteger los edificios

Elda Montiel, SemMéxico

07 de marzo de 2021

Dice la Secretaria de Gobernación que el blindaje es “para protegernos”

SemMéxico. Cd. de México. 6 de marzo 2021.- El exagerado amurallamiento de Palacio Nacional previo al 8 de marzo, ha encendido aún más las protestas de las feministas, colectivos, organizaciones de derechos humanos y mujeres en lo individual, contra la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador que no oculta la animadversión hacia el derecho de las mujeres a la libertad de expresión y de libre reunión.

El próximo lunes será 8 de marzo, día instaurado por la II Conferencia Mundial de Mujeres Socialistas en 1910 y reconocido Organización de las Naciones Unidas, en  1975, como Día Internacional de la Mujer, las mexicanas, organizadas o no en grupos o colectivos, en la ciudad de México se manifiestan públicamente para protestar por la violencia generalizada contra las mujeres.

Ante el despliegue de las murallas el Jefe del Ejecutivo sostuvo que se busca proteger los edificios históricos de la ciudad de México, que “es mejor protegerlos, pero no se impide el derecho de la manifestación”.  Hay cientos de reacciones a este declaración, de mujeres, legisladoras, colectivas, medios de comunicación, nacionales y extranjeros.

Sin embargo, afirmó la mañana de este sábado 6 de marzo, durante la visita en Yucatán, que “Utilizan como forma de protesta la violencia y tiran bombas molotov y no queremos heridos en ningún bando”. No queremos que haya heridos de las fuerzas de seguridad pública ni queremos que las mujeres que protestan usando este derecho salgan afectadas”.

Descartó que se tenga miedo ante las movilizaciones “Pero que eso no se confunda, no es miedo. Todos los seres humanos tenemos miedo, pero es distinto el miedo a la cobardía, yo puedo tener miedo, pero no soy cobarde”.  

Por otra parte, en entrevista radiofónica con Azucena Uresti, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que no se cansa de decir que es feminista, aseguró que ni ella ni el Ejecutivo tienen la intención de reprimir las protestas de las mujeres este 8 de marzo y adelantó que sólo habrá presencia de mujeres policías durante la marcha. Explicó que las vallas se instalaron para “proteger a las mujeres”.

Precisó que “en años anteriores, incluso fueron quemadas las puertas de Palacio Nacional…Insistió que varias mujeres salieron lesionadas, quemadas, de las mismas mujeres que, lamentablemente, con una falta de sororidad. Expresó que es “impresionante, atacaban a las mujeres policías y se atacaban entre ellas”.

Tras enfatizar que el movimiento feminista va más allá de estratos o luchas políticas, que va hacia la igualdad sustantiva, la no discriminación, es la oportunidad de romper techos de cristal.

México, el país donde se cuidan más las paredes, monumentos y edificios que las vidas de las mujeres. Así se preparan en Palacio Nacional para recibir las manifestaciones de mujeres del #8M2021 #NingunAgresorEnElPoder”, refirió la usuaria @MarthaTagle. Feminista y diputada por Movimiento Ciudadano.

En Facebook, la diputada Guadalupe Almaguer, señala El PALACIO DE LA PUREZA! Resguarda y protege al PATRIARCA, presidente ! Que cobija y blinda en impunidad machista a un violador como candidato a gobernador en Guerrero.

Desprecian, odian y permiten VIOLENCIA SEXUAL Y FEMINICIDA EN MEXICO .

Las plataformas informativas dan cuenta de las reacciones de feministas como Patricia Olamendi, abogada y defensora de derechos humanos, que preguntaron ¿Tanto miedo nos tienen?

Lydia Cacho posteo “Ningún presidente había temido tanto a las mujeres mexicanas y la reivindicación de nuestros derechos humanos. Las mujeres somos el pueblo bueno ¿a qué le teme presidente? @lopezobrador_#8M2021

También en Twittear posteo Denise Dresser “Ojalá las mujeres estuvieran tan protegidas y cuidadas como el hombre que vive en Palacio y mostró fotografías.

Pascal Beltrán del Río en Twittear, “Nunca en la historia habían colocado vallas así frente a Palacio Nacional. El Presidente dice que a él lo cuida el pueblo” y mostró un video de cómo se instalan las vallas.   

León Krauze, twitea “El Presidente de Izquierda protege el palacio donde vive contra la indignación de las mujeres del país que gobierna” y presenta una panorámica de la muralla que protege Palacio Nacional. 

Feministas y colectivas de la Ciudad de México, como el Bloque Negro que se distingue por sus acciones radicales en inmuebles, anunciaron que saldrán a protestar el próximo 8 de marzo en el Día Internacional de las Mujeres.

Daniela Francisca Cerva Cerna, Catedrática de la Universidad Autónoma de Morelos, Al dictar la conferencia “La Protesta Feminista en México como Derecho Humano a la Libre Expresión”, en el INE, aseveró que las protestas feministas en las universidades y en las calles son reflejo de la tensión que se vive en torno al tratamiento de las situaciones de violencia en contra de las mujeres.

Destacó que cuando la autoridad deslegitima a un actor que quiere protestar, minimiza su lucha y abre paso para que otros sectores de la sociedad puedan tener conductas injustas hacia esos grupos, lo que puede traducirse en violencia.

“El presente artículo es propiedad de SemMéxico

Montiel, E. (2021). Ante el 8 de marzo, AMLO no tiene miedo ni es cobarde, pero hay que proteger los edificios. SemMéxico. Recuperado el 08 de marzo de 2021, de https://www.semmexico.mx/?p=32778

La Montaña de Guerrero: con vacunas y sin paracetamol

Daniela Pastrana / José Ignacio de Alba | Pie de página

Domingo 28 de febrero de 2021

A esta región, a la que nunca llega nada, llegaron las vacunas que buena parte del planeta está esperando. Para muchos, es una esperanza de vida y más: la posibilidad de estar, por primera vez, en el mismo lugar que el resto de los mexicanos. Pero el racismo y el abandono histórico pasaron la factura: la falta de infraestructura provocó que, teniendo las vacunas, muchos indígenas no fueran inoculados

Texto: Daniela Pastrana y José Ignacio De Alba

Fotos. Isabel Briseño

MALINALTEPEC, GUERRERO.- En este municipio indígena que está en la lista de los más pobres del país, el registro de la mortalidad de la pandemia de covid-19 no se lleva en el centro de salud, sino en la cantidad de moños negros colgados en las puertas de las casas.

Prácticamente no hay calle que no tenga. El alcalde, Abel Bruno Arriaga, hace una cuenta rápida y calcula que en el municipio han muerto unas 30 personas por covid. No parece un dato muy alarmante, comparado con los 27 mil fallecimientos de la Ciudad de México. Pero cuando se piensa que Mali tiene 25 mil habitantes y la capital del país tiene 20 millones, considerando la zona conurbada, la proporción cambia. “Si lo ves proporcionalmente, estamos casi igual que allá”, dice el edil.

Lo mismo dicen el médico, la maestra y las servidoras de la nación: hay muchos más muertos de los que tiene registrado el hospital y de los que pueda tener el registro civil. Porque la gente aquí no lo dice. Se muere en sus casas y sus familiares juran que fue de otra cosa. Porque aquí en La Montaña, la muerte es una cosa cotidiana.

“Aquí la gente se muere de tos, de calentura, hay niños que se mueren de diarrea. Para las comunidades, covid no representa la misma preocupación que en las ciudades. Si tú les dices que se murió por covid no lo creen. Se mueren porque aquí la gente se muere muy fácil”, dice Abel Barrera, el director de la organización de derechos humanos más reconocida (y casi la única) de la región.

Los moños negros, indicando el luto, son visibles en muchas casas de laregión. Estas imágenes son de Tlapa, Malinaltepec y Huamuxtitlán

Tlachi, como le dicen aquí al Centro de Derechos Humanos de La Montaña, que fundó Barrera hace tres décadas, no ha dejado de trabajar durante la pandemia, aunque varios abogados del equipo se han contagiado y apenas en enero, varios de sus familiares también tuvieron covid. Cuando nos vemos, lleva dos días de haber recibido la vacuna de AstraZeneca, que es la que llegó a la Montaña.

“No tenemos hospitales, no tenemos médicos, no tenemos ni paracetamol. Pero tenemos la vacuna y eso me da una esperanza de vida y me pone en las mismas condiciones que cualquier persona de la ciudad de México”, dice Barrera, sin ocultar la emoción.

Es una esperanza que no tuvo, por ejemplo, Gaudencio Mejía Morales, director de la radio indígena La Voz de La Montaña, quien murió en agosto tras contraer covid. Tampoco la tuvo el profesor Caritino Cantú, quien hace seis meses acompañó como intérprete a un grupo de defensores de derechos humanos para hacer un estudio sobre el índice de desnutrición infantil en Pozoloapa y falleció semanas después, junto con otros familiares.

La Montaña de Guerrero es la más numerosa de todas las zonas marginadas que hay en el país: en sus 19 municipios habitan más de 300 mil personas, mayoritariamente indígenas nahuas, me’phaa, na savi y ñomndaá. Cada año, desde que en este país se hacen mediciones de la pobreza, esta región ocupa los primeros lugares de muerte materna, deserción escolar o desnutrición infantil.

Virginia Mateos Santos mujer Mé phàà originaria de la comunidad del Tejocote acudió junto a su hermano Daniel Mateos Santos a la cabecera municipal de Malinaltepec para ser vacunados, el trayecto es de 40 minutos y tiene un costo de 120 pesos aproximadamente.

Tlapa de Comonfort es el centro económico de la zona, con salidas a la Costa Chica, a la ciudad de México, a Michoacán (por Tierra Caliente) y a Puebla,

También es la puerta a la Montaña alta, donde se concentra la población indígena y la pobreza. Ahí están incrustados dos de los municipios que, año con año, pelean el primer lugar de marginación en el país Metlatonoc y Cochoapa El Grande. Curiosamente, ninguno de esos dos municipios está incluido en este primer grupo de 333 municipios que recibieron la vacuna de AstraZeneca. Y en cambio, están incluidos tres municipios de la zona baja, conocida como La Cañada, que tiene un nivel de desarrollo mayor.

Julio Lázaro, coordinador de los programas de Bienestar, explica que en la selección de los municipios que recibirían el primer embarque de vacunas se hico con base en varios criterios: la lejanía (por la logística que representa en el caso de la ultracongelación), el tamaño de la población (se está buscando inocular grupos o municipios completos) y el número de casos que han tenido.

“Los municipios de La Cañada son los que más casos registran de todo el estado. Ahí empezaron desde el principio, básicamente por la migración”, dice Julio Lázaro.

El origen

De los serpenteantes caminos de laderas escarpadas de la Montaña Alta pasamos a carreteras más rectas y conservadas de la Cañada. Las plantaciones de mamey y otros frutos le dan una imagen de mayor prosperidad al campo guerrerense.

Las casas de adobe con piso de tierra y techo de lámina, características de La Montaña alta, y las infames casitas que construyó la Secretaría de Desarrollo Agrario y Territorial de Rosario Robles para damnificados de los huracanes Ingrid y Manuel (y que permanecen abandonadas porque son inhabitables) son sustituidas en esta zona baja por casas “de material” (así le dicen aquí) de dos o tres pisos, construidas con las remesas de los migrantes.

El cambio de paisaje está directamente relacionado con la dinámica migratoria de cada región. Los de la parte alta son, sobre todo, jornaleros agrícolas, que se mueven a trabajar a los campos de Baja California, Sonora y Sinaloa.

Los de la parte baja, desde Tlapa hacia la Cañada, se van desde hace décadas a Estados Unidos. No por nada a Tlapa le dicen Tlapayork. Hay que instalarse cualquier domingo afuera del Electra y mirar las filas para entender la importancia de la migración en la sobrevivencia básica de esta región

En la imagen, familiares de migrantes acuden a cobrar en las distintas casas de cambio las La precariedad laboral en la región de la montaña de Guerrero ha generado la expulsión de varios de los habitantes al norte del país; esta región ha registrado el mayor número de fallecidos por covid-19 en Estados Unidos. En la imagen, familiares de migrantes acuden a cobrar en las distintas casas de cambio las remesas enviadas al municipio de Tlapa de Comonfort.

Guerrero es el sexto estado receptor de remesas en el país, después de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Estado de México y Ciudad de México, que son entidades con mucha mayor población.

En 2020, durante la pandemia, este estado recibió mil 940 millones de dólares de remesas, que son los envíos de dinero que hacen los guerrerenses radicados en Estados Unidos a sus familias acá. En moneda nacional, fueron cerca de 40 mil millones de pesos, que representan el 63 por ciento del presupuesto aprobado por el Congreso del Estado para ese año. Y de acuerdo con el Banco de México, en el último trimestre del año, Guerrero tuvo la cifra más alta de remesas registrada desde que se hace este monitoreo, hace 17 años. De hecho, en el año de la pandemia, la entidad tuvo un aumento de 9.5 por ciento de remesas con respecto al año anterior.

Un dato que ilustra aún más la importancia de la migración en esta región pauperizada es la distribución de remesas por municipio: De los 81 municipios del estado, Tlapa ocupa el segundo lugar de recepción de remesas (casi 3 mil millones de pesos durante 2020). Solo es superado por Acapulco, que tiene una población 10 veces mayor que Tlapa.

Pero el costo de la sobrevivencia ha sido muy alto. Sólo durante la primera ola de covid-19 en Nueva York, la cancillería mexicana reconoció la muerte de, al menos, 594 migrantes. En julio, 250 de ellos regresaron a México en urnas, entre homenajes oficiales en ambos países, donde los calificaron de héroes por haber trabajado durante el confinamiento. Pero si aquí hay un subregistro de las muertes, entre los connacionales radicados en Estados Unidos es mucho mayor.

Por eso, lo que no cambia en el paisaje de la Montaña alta y la Cañada son los moños negros afuera de las casas.

La constante migración a los Estados Unidos de habitantes del municipio de Huamuxtitlan se refleja en la construcción de casas de material (concreto), para muchos de los habitantes esto representa un estatus económico. Huamuxtitlan registró el primer caso de Covid-19 en la región de la montaña de Guerrero.

En Huamuxtitlán, donde se registró el primer caso de covid-19 en Guerrero, falleció hasta el hijo del doctor Bozos, que también era doctor. “Un doctor muy joven”, lamentan los vecinos.

Ese primer contagio registrado fue el de una mujer de la comunidad de Conhuaxo que llegó de Nueva York en marzo de 2020, es decir, la pandemia comenzó aquí casi al mismo tiempo que en la Ciudad de México. Y, por el registro preciso de los moños negros en las puertas, es muy probable que la letalidad haya sido igual. “Nunca lo sabremos”, dice Lenin Mosso, fotógrafo de Tlachi que nos acompaña en el recorrido para documentar violaciones a derechos humanos en el operativo de vacunación.

Es sábado 20 de febrero y como en los otros municipios de La Montaña, en Huamuxtitlán ha bajado mucho la afluencia de personas que llegan a vacunarse.

“Si hubieran venido el miércoles no los hubiéramos podido atender”, dice la coordinadora de la brigada de vacunación, María Esther Aguilar López.

La joven accede a una entrevista con una amabilidad que no tienen las responsables de guardia del centro de salud, pero pone por delante una petición:  que preguntemos si tenemos dudas.

“Los medios nos han pegado mucho y es un esfuerzo muy grande, que hacemos con gusto, pero es más difícil con tanta desinformación”, dice. “Aquí te enfrentas a todo, a gente que tiene miedo, a gente que exige, que te reclama de 7 de la mañana a 12 de la noche. Un señor nos dijo: ‘nos hubiera organizado por letra como en la ciudad de México’, cuando aquí ni registros hubo. Y hoy han tenido que esperar mucho porque no podemos abrir el paquete si no hay 10 personas para no desperdiciar dosis”.

La joven muestra su lista: El lunes que inició la jornada se vacunaron 40 personas; el martes 400; el miércoles 520; el jueves 300; el viernes 140 y ahora van 50. En total, se han aplicado mil 450 de 2 mil 450 que llegaron.

“Es muy triste. Hemos hecho perifoneos, avisamos, pero hay gente que no cree en la enfermedad o que piensa que la vacuna la va a matar. Es ignorancia. Si hubiera problemas con la vacuna sería a nivel mundial”, dice.

Su compañero, Baldomero Hernández, completa el reclamo a la desinformación, que desde su perspectiva se ha hecho para lucrar con la muerte de la gente. “Es más redituable leer que hay cientos de muertos”, lamenta.

El miedo

No es miedo a la vacuna, es miedo al gobierno, asegura Abel Barrera.

Explica: “Lo que la gente cree es que quieren es esterilizarlos, porque existen los antecedentes de campañas de esterilización. Aquí le han hecho implantes a las mujeres y no les han dicho nada, de DIU. Es real el miedo a la esterilización. Llegas en un contexto donde la gente tiene antecedentes de esterilización, tiene antecedentes de que nunca le das nada a la gente. ¿Por qué ahora me quieres vacunar si nunca me has dado nada?, que casualidad; o me quieres esterilizar o me quieres matar”.

Otro problema es la forma en la que ha llegado la vacuna, porque decidir de forma individual la aplicación de la vacuna es algo extraño para comunidades indígenas. Y con el apuro de realizar un gran operativo de vacunación masiva se obviaron cosas fundamentales para los pueblos, como el diálogo con las asambleas.

“Hace falta un acercamiento más cercano por parte de las autoridades con los pueblos”, insiste.

Entre 103 y 110 años de edad tenían las primeras personas que fueron vacunadas en Tlapa de Comonfort Guerrero durante el arranque de la aplicación. En la imagen, la hija de doña María Nicolasa le da la bendición y reza con un rosario en el momento en que su madre es vacunada.

El defensor destaca que en la primera fase de la pandemia muchos publos se encerraron y se disciplinaron, pero la extensión de la misma y la falta de información clara desde las autoridades cuando pasamos al sistema de semáforos provocaron una enorme confusión.

A eso se agregan las propias condiciones de las poblaciones. Malinaltepec, por ejemplo, logró cerrar sus límites en los primeros meses. Pero después, cuenta Abel Bruno, “la gente nos obligó a que abriéramos porque ya no tenían refrescos, ni cerveza”.

El presidente municipal dice que trató persuadir a los comisarios ejidales para que mantuvieran el cerco y que incluso firmaron oficios. “Compañeros, por favor, nosotros estamos en contra de la enfermedad y ustedes están con sus cosas”, cuenta que les dijo. Pero nada pudo con la presión para que pudiera pasar el camión de la Coca Cola. «Tuvimos que abrir los caminos, ya teníamos amenazas de que nos iban a desalojar el Ayuntamiento”.

Malinaltepec es uno de los diez municipios más pobres de Guerrero. Y según el alcalde, la covid no es el mayor problema de salud que padece su población.

“Covid y diabetes es lo que más pega en la región», dice Abel Bruno. «Todos mis tíos murieron de diabetes, y no tan grandes 50, 60 años. A mi papá le dio un infarto, tenía diabetes. Yo tengo diabetes”.

En eso coincide el director del centro de salud, Leonardo Miranda Quintero. «La gente cada vez es más sedentaria y la alimentación es muy mala. Tenemos mucha hipertensión y diabetes», dice el médico.

Desde su perspectiva, a la precaria salud de la población se agregan otros elementos que han complicado el control sanitario de la pandemia.

Uno es la desinformación. «Lo que circular en las redes sociales, unos señores de Ecatepec que decían que los estaban matando, son cosas que llegan aquí fuera de contexto y generan pánico».

Otro es la falta de infraestructura de salud, En el centro de salud de Malinaltepec, por ejemplo, solo hay tres médicos. Y su farmacia carece de cosas básicas como analgésicos y antibióticos, pero está llena de oxitocina y otros fármacos poco usados que le envían desde alguna oficina central.

«La muerte en la montaña de Guerrero es cotidiana y se ha normalizado morir por calentura o diarrea. No hay hospitales, medicinas ni personal médico pero si hay vacuna, por primera vez hay algo en abundancia, así lo dijo Abel Barrera”, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
Con el registro no. 26 doña Virginia Mateos Santos mujer Mé phàà originaria de la comunidad del Tejocote acudió junto a su hermano Daniel Mateos Santos a la cabecera municipal de Malinaltepec para ser vacunados, el trayecto es de 40 minutos y tiene un costo de 120 pesos aproximadamente.

La pandemia ha sido recia con los pueblos de La Montaña. En tiempos de cuaresma la gente de no deja de hacer sus fiestas patronales, muchos creen que la enfermedad llegó porque no han rezado lo suficiente, cuenta Abel Barrera. Hay pueblos que se empeñan en hacer fiestas a los santos patrones y más cunado son los señores principales los que han muerto por la enfermedad.

Aquí, en La Montaña, la idea de la enfermedad y la salud pareciera no pertenecer a la ciencia occidental, es un campo que pertenece a las conductas comunitarias, a las ceremonias bien logradas y a los elementos de la madre tierra.

Evarista Altamirano Galindo es campesina na savi (mixteca) y dice que tiene 58 años, pero su identificación oficial registra que nació en junio de 1952. Llega sola a aplicarse la vacuna, aunque no está convencida de que sirva de nada.

«Yo no iba a venir, pero ya me convencieron los compañeros», dice, aunque nunca queda claro quienes son los compañeros.

La mujer dice con asombro que hace algunos años platicó con un doctor, y que ella le preguntó “¿A poco los doctores también se enferman?”, el médico le dijo que sí, y ella aún no se lo cree; por eso lo platica.

Evarista cree que ya estuvo contagiada de covid («la corona», le dice ella). Platica que en las faenas en el campo se cansaba mucho más rápido y que escuchaba una especie de burbujeo en sus pulmones, pero asegura: «Yo me curé con el agua de limón con cáscaras. Mi compañera también, pero ella le puso 7 limones con cáscara. Y esa raíz que te calienta el cuerpo».

Cuenta que no es muy asidua a ir al médico. «Yo casi no vengo aquí, porque las medicinas que mandan son muy caras y ni sirven».

El abandono

El hospital de Tlacoapa es una casa prestada por el Comisariado Ejidal. Las enfermeras han adaptado la casona con empeño. En lugar de puertas hay cortinas, y un solo baño que también es bodega. En ocasiones hay que cargar a los pacientes para llevarlo al par de consultorios que están en el segundo piso y una vez tuvieron que atender a un hombre muy gordo en el piso, porque nadie lo pudio cargar.

Así llevan 8 años y así han sobrevivido a la peor pandemia del último siglo. Con un “área covid” que es, literalmente, la cochera de la casa.

¿Qué es lo que más hace falta en la farmacia? —preguntamos ingenuamente.

— Hace falta hospital- responden sin rodeo un par de enfermeras.

El hospital viejo de Tlacoapa fue destruido por los huracanes Ingrid y Manuel. Y el nuevo lleva 8 años en construcción. Un edificio vacío, sin mobiliario, que se llena de goteras con las lluvias, es la promesa incumplida de los últimos 3 gobernadores.

De los 81 municipios del Estado de Guerrero, Tlacoapa es el único que no tiene acceso pavimentado. El hospital que se construyó para sustituir al Centro de Salud que quedó afectado tras el paso del huracán Ingrid y la tormenta Manuel en el año 2013, se encuentra en el total abandonado tanto por el Gobierno Federal y Estatal y es inservible, el personal médico del municipio indica que tiene varias deficiencias, entre ellas goteras.

Pero primero llegaron al municipio las vacunas contra la covid que alguien a avisar cuándo quedará listo el hospital.

“Han pasado gobernantes que solo ven por sus propios intereses, han venido a saquear al municipio, se han olvidado de su pueblo. El hospital todavía no nos lo entregan, el gobernado Héctor Astudillo ha venido tres veces a decirnos que en diciembre nos lo van a entregar, pero no sabemos en diciembre de qué año, en qué fecha o lo van a entregar”, dice desesperada Mayra Toribio, del equipo de servidores de la nación, quien asegura que hay niños del municipio que han muerto por la falta del hospital,

En Tlacoapa viven 10 mil personas, de las cuales más de 6 mil hablan alguna lengua indígena, principalmente me’phaá. También 6 de cada 10 personas viven en pobreza extrema, según los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), y es el único municipio de Guerrero que no tiene aún camino pavimentado para llegar a su cabecera municipal.

Este sitio todo es un desafío. Por eso representa bien lo que pasa en la Montaña de Guerrero.

En la casa-hospital nos recibe el único doctor del municipio, un joven que cuenta que los médicos que llegan a la localidad casi no duran. La falta de personal provoca que solo se puedan atender urgencias médicas en las mañanas y de lunes a viernes.

De los 81 municipios del Estado de Guerrero, Tlacoapa es el único que no tiene acceso pavimentado. El hospital que se construyó para sustituir al Centro de Salud que quedó afectado tras el paso del huracán Ingrid y la tormenta Manuel en el año 2013, se encuentra en el total abandonado tanto por el Gobierno Federal y Estatal y es inservible, el personal médico del municipio indica que tiene varias deficiencias, entre ellas goteras.

A este municipio olvidado de todos llegaron mil 130 vacunas del laboratorio AstraZeneca que se fabricaron en la India y que llegaron a la ciudad de México en la madrugada del 14 de febrero. Pero hasta el mediodía del viernes 19 apenas se han aplicado 410.

En Tlacoapa hay 15 localidades que están entre 2 y 3 horas de camino y no hay transporte para que sus pobladores acudan a la cabecera municipal. Para llegar se necesitan desembolsar cerca de 100 pesos, algo incosteable para la gente de la región.

Ahora se está evaluando cómo hacer llevar los biológicos a esas comunidades, como Metlapalapa o Totoixtlahuaca, donde la gente está esperando ya las vacunas. Sin embargo, hay problemas logísticos, para el traslado de los biológicos, que están resguardados en un gran frigorífico en una habitación de la casa.

«El problema es que se nos va mucho la luz, y como los productos necesita estar a una temperatura de 2 a 8 grados, tenemos que hacer guardias las 24 horas, para ponerlas en hielo», dice una de las enfermeras mientras nos muestra un enorme congelador donde guardan el hielo.

Al lado del frigorífico, la bitácora del día le da la razón: este sábado se ha ido la luz tres veces.

* * *

El el proceso de vacunación en la Montaña va lento. A la región llegaron más de 17 mil vacunas pero después de cinco días apenas se ha aplicado 60 por ciento de los biológicos. Y la gente ya no está acudiendo a vacunarse. En la tarde del sábado 20, se toma la decisión de ampliar a otros tres municipios el plan de vacunación.

“Hay circunstancias en la Montaña que conspiran contra un proceso rápido en la vacunación, tenemos comunidades muy alejadas, hay gente que se quiere vacunar pero que requiere el apoyo de transporte”, dice el alcalde de Manilalpetec.

También hay conflictos que retrasan las acciones, por ejemplo, en el Alacatlatzala los pobladores no quieren bajar a la cabecera municipal porque un viejo pleito agrario los tiene enfrentados con los que viven en el centro. El propio alcalde ha quedado en medio de ese pleito.

«No ha habido coordinación entre Servidores de la Nación y el Ayuntamiento, dijeron que la vacuna se aplicaría por días y se le avisaría a las personas, pero lo más complicado para las comunidades es el transporte, algunos no tienen dinero para los camiones y en algunos lugares tampoco hay rutas», así lo dijo una de las enfermeras que participa en la jornada de vacunación. En la imagen de la izquierda, al fondo, personal militar resguarda la habitación donde se mantienen los biológicos. A la derecha, una imagen del área sintomático respiratorio improvisada que sirve para dar atención a los pacientes que presentan algún síntoma relacionado al Covid-19. 

Pero no deja de ser una paradoja, que las vacunas que en todo el mundo se están peleando, y por la que muchos no han dudado en «saltarse la fila» o pagar miles de pesos por biológicos falsos, aquí, donde no hay nada más, está en abundancia. Y la gente no quiere usarlas.

“No tenemos lo suficiente para poder ser privilegiados con la vacuna”, resume Germán Galeana, coordinador del Centro Integrador de Tlacoapa, mientras enlista lo que hace falta para poder vacunar a todos.

Razones no le faltan. En la cabecera municipal no hay internet, ni señal de teléfono, el banco más cercano está a dos horas en coche y los recibos de luz (que se va a cada rato) llegan con sobreprecio de hasta 11 mil pesos. Pero en el refrigerador de la casa-hospital tienen más de 500 vacunas esperando a que los más pobres, que nunca ha tenido nada, crean que nadie los quiere matar.

“El presente artículo es propiedad de Pie de página“.

Pastrana, D.; De Alba, J. I. (2021). La Montaña de Guerrero: con vacunas y sin paracetamol. Pie de página. Recuperado el 1 de marzo de 2021 de: https://piedepagina.mx/la-montana-de-guerrero-con-vacunas-y-sin-paracetamol/

Joven con discapacidad escapa de sus secuestradores

Débora Montesinos | Yo También.

Lunes 15 de febrero de 2021

Durante 75 días permaneció literalmente en un hoyo, del que escapó gracias a su férrea voluntad, mientras sus captores pedían un rescate.

Brayan Esneider Martínez, un joven de 24 años con discapacidad motriz, se convirtió en protagonista de un escape de película.

Durante 75 días, el joven de Villavicencio, uno de los municipios de Colombia, permaneció secuestrado por un grupo de delincuentes que exigía a su familia un rescate de 80 millones de pesos colombianos (alrededor de 456 mil pesos mexicanos).

En ese tiempo, sus captores lo metieron en una especie de cueva, en realidad, un hoyo de un metro de profundidad por un metro de ancho, que se localizaba en el patio de una vivienda de un populoso barrio de Villavicencio.

Pero el viernes, Brayan Esneider vio la oportunidad de escapar y, arrastrando su cuerpo pudo escalar unos bultos de tierra que sus captores habían apilado para esconder el hoyo donde estaba. Así alcanzó una ventana, de la que se lanzó a la calle para pedir auxilio. 

Ocupantes de una patrulla de los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) que recorría la zona lo descubrieron y apoyaron. El joven relató lo ocurrido e identificó el sitio donde permaneció secuestrado más de dos meses. Ahí, investigadores de la Policía se incautaron de seis dispositivos móviles y, tras una guardia, detuvieron a dos personas, madre e hijo, quienes permanecen presos. 

El secuestro

Brayan Esneider fue secuestrado el 29 de noviembre de 2020 mientras se encontraba solo en su casa. Su familia se dio cuenta de la desaparición horas después e interpuso una denuncia ante las autoridades.

Días después, la familia recibió mensajes de texto en WhatsApp, en los que les exigían el pago de un rescate, detalló la comandancia de la Región de Policía Siete.

El alcalde de Villavicencio, Felipe Harman, dijo que el joven es sometido a una valoración médica, pues al parecer estaba deshidratado, por las condiciones contra la dignidad humana en las que se encontraba privado de la libertad.

La madre y las hermanas de Brayan agradecieron a la policía por su labor.

“El presente artículo es propiedad de Yo También“.

Montesinos, D. (2021). Joven con discapacidad escapa de sus secuestradores. Yo También. Recuperado el 16 de febrero de 2021 de: https://www.yotambien.mx/actualidad/joven-con-discapacidad-escapa-de-sus-secuestradores/