CA governor’s mental health care plan for homeless advances

JANIE HAR and ADAM BEAM, AP NEWS

31 de agosto de 2022

FILE – Tents line the streets of the Skid Row area of Los Angeles Friday, July 22, 2022. California Gov. Gavin Newsom’s proposal to steer homeless people with severe mental disorders into treatment was approved by the state Assembly on Tuesday, Aug. 30. (AP Photo/Damian Dovarganes, File)

SACRAMENTO, Calif. (AP) — California Gov. Gavin Newsom’s controversial proposal to steer homeless people with severe mental disorders into treatment cleared the state Assembly on Tuesday and is on its way to becoming law despite objections from civil liberties advocates who fear it will be used to force unhoused residents into care they don’t want.

Homeless people with severe mental health disorders often cycle among the streets, jail and hospitals, with no one entity responsible for their well-being. They can be held against their will at a psychiatric hospital for up to 72 hours. But once stabilized, a person who agrees to continue taking medication and follow up on services must be released.

The bill the state Assembly approved on Tuesday by a 60-2 vote would require counties to set up a special civil court to process petitions brought by family, first responders and others on behalf of an individual diagnosed with specified disorders, such as schizophrenia and other psychiatric disorders.

The court could order a plan lasting up to 12 months, and renewable for another 12 months. An individual facing a criminal charge could avoid punishment by completing a mental health treatment plan. A person who does not agree to a treatment plan could be compelled into it. Newsom has said he hopes these courts catch people before they fall into the criminal court system.

The bill represents a new approach for California to address homelessness, a crisis the state has struggled with for decades. The state government spends billions of dollars on the issue each year, only for the public to perceive little progress on the streets.

“I believe that this bill is an opportunity for us to write a new narrative,” said Assemblymember Mike Gipson, a Democrat who voted for the bill.

The bill has now passed both houses of the state Legislature and needs one more vote in the state Senate before it will go to Newsom’s desk. Newsom has until the end of September to sign it into law.

The proposal had broad support from lawmakers who said it was clear California had to do something about the mental health crisis visible along highways and in city streets. Supporters relayed harrowing tales of watching loved ones cycle in and out of temporary psychiatric holds, without a mechanism to stabilize them in a long-term treatment plan.

Republican Assemblymember Suzette Martinez Valladares said her cousin, a Vietnam War veteran, had been living on the streets in a homeless camp before his death.

“I wish that my family had the tools that this bill is going to bring forward so that he might still be alive and with us,” she said. “This is going to save lives. It’s about time.”

Critics of the legislation have maintained that the state lacks enough homes, treatment beds, outreach workers and therapists to care for those who want help, never mind people compelled to take it. They say that people who choose to accept treatment are much more likely to succeed than those coerced into it.

“At what point does compassion end and our desire to just get people off the streets and out of our public sight begins?” said Assemblymember Al Muratsuchi, a Democrat who said he reluctantly supported the bill on Tuesday. “I don’t think this is a great bill. But it seems to be the best idea that we have at this point to try to improve a godawful situation.”

The bill says Glenn, Orange, Riverside, San Diego, San Francisco, Stanislaus, and Tuolumne counties must establish courts by Oct. 1, 2023, with the remainder by Dec. 1, 2024.

Courts could fine counties up to $1,000 a day for non-compliance, which counties believe is unfair if they don’t have enough support from the state in the way of housing and behavioral health workers.

“There will be no perfect solution to this problem. But this is better than doing nothing and it is too easy in a democracy to kick a problem down the road and do nothing,” said Assemblymember Steve Bennett, a Democrat who voted for the bill.

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Har reported from San Francisco.

“El presente artículo es propiedad de AP NEWS

Har, J. & Beam, A. (2022). CA governor’s mental health care plan for homeless advances. AP NEWS. Recuperado el 31 de agosto de 2022, de https://apnews.com/article/health-california-gavin-newsom-mental-government-and-politics-c52069d7e48de92adf09b783b36bbaee

Con engaños y a puerta cerrada, realizan asambleas para registro de pueblos y barrios originarios

Sofía Huerta, Desinformémonos

29 de agosto de 2022

Foto: San Bartolo Ameyalco (Alianza para la Reconstitución de los Pueblos Originarios)

Bajo una serie de irregularidades y con engaños se realizaron supuestas asambleas comunitarias en pueblos para solicitar su integración al registro que busca implementar la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI). Desde suplantación de autoridades tradicionales, agresiones, asambleas a puerta cerrada, hasta su realización fuera de la comunidad, habitantes de diversos pueblos y barrios de la ciudad fueron testigos de una serie de anomalías y desigualdades en estos procesos, que de acuerdo a la convocatoria de la SEPI debían darle seguimiento asambleas comunitarias y autoridades representativas legítimamente reconocidas por ellos y ellas.

El próximo martes 30 de agosto es la fecha límite para que se integre el Sistema de Registro y Documentación de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes de la Ciudad de México. La convocatoria de la SEPI, la cual fue publicada en la Gaceta Oficial de la CDMX el 30 de mayo del 2022, indica no sólo que estas solicitudes deben ser acompañadas de “antecedentes necesarios y documentos que acrediten” que son indígenas y/u originarios, sino que deben contar en primer lugar con un acta de asamblea comunitaria que “al menos” tenga la fecha y hora, lugar, periodo y ámbito de publicidad de la convocatoria de asamblea, testigos, indicar a qué pueblo indígena pertenecen y un listado de asistentes.

Sin embargo, lo que más llama la atención de estos requisitos de “autoidentificación colectiva” es la “manifestación de reunir las características objetivas y subjetivas de comunidad indígena residente”, además de pedir la «manifestación de voluntad colectiva de identificarse como comunidad indígena residente y que solicitan su inscripción al registro” y solicitar el “mandato expreso por medio del cual designan a las personas representantes del grupo social para presentar la solicitud de registro”. En particular la última condición causa ruido, pues los pueblos y barrios comunitarios ya tienen reconocidas sus propias autoridades tradicionales que les representan en diferentes ámbitos.

San Mateo Xalpa, Xochimilco

Foto: Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios del Anáhuac

En un domicilio particular y a puerta cerrada, en el pueblo de San Mateo Xalpa en Xochimilco se llevó a cabo una asamblea informativa el domingo 14 de agosto. Se convocó a personas mayores de edad del pueblo y a algunas autoridades tradicionales, principalmente. Además, estuvieron presentes funcionarios públicos tanto de la alcaldía Xochimilco como de la SEPI.

Una habitante de este pueblo originario, quien pidió conservar el anonimato por razones de seguridad, y su familia se enteraron de esta “asamblea falsa” porque un familiar suyo recibió la invitación donde de manera explícita informan que se reservan el derecho de admisión. “La difusión no fue tan amplia, fue llamando por teléfono. De hecho, nos enteramos que algunas autoridades tradicionales fueron invitadas a través de una llamada telefónica. Fuimos poco más de 50 personas y donde se llevó a cabo fue en una casa particular, en un domicilio de aquí de San Mateo”, mencionó.

“Los que firman la invitación, uno de ellos es el representante de bienes comunales, que no es representante de bienes comunales, para empezar”, aseguró, pues en San Mateo Xalpa no tienen un comisariado ni representante de bienes comunales, sino que son los comuneros en asamblea quienes son autoridades tradicionales. “También firma el consejo del pueblo, que sabemos que ya no está funcionando desde años atrás”, dijo.

Las autoridades tradicionales en San Mateo son los fiscales, el patronato del panteón y comuneros, aunque los socios de mayordomos están en proceso de ser reconocidos como autoridades. La figura de consejo de pueblo no es un cargo tradicional, sino, una denominación que existía en la Ley de Participación Ciudadana del Distrito Federal que fue sustituida por las Comisiones de Participación Comunitaria en la legislación vigente.

“Los consejos de los pueblos ya no existen en razón de la sentencia SUP-REC-35/2020 y como ya no existen desde hace tiempo, ahora con el registro se supone que cada pueblo ingresará a las autoridades que consideran tradicionales. Y por obvias razones los miembros del consejo del pueblo quieren ser incluidos en esa lista de autoridades tradicionales, cuando su figura ni es del pueblo ni es tradicional, pues responde a intereses e instrucciones meramente del gobierno y no del pueblo”, agregó .

A la asamblea acudieron poco más de 50 personas. En el lugar, las autoridades tradicionales, mayordomos y socios de mayordomos les dieron una hoja para registrarse, pero no era una lista de asistentes, sino, un formato membreteado con el logo de la SEPI. Esta situación llamó la atención de algunas personas que asistieron pues, notaron que estos nombres, firmas y números de contacto podrían servir para otros fines.

https://fb.watch/fdX7xrfQsq/

La mesa de la asamblea estaba conformada por diferentes funcionarios públicos y habitantes del pueblo. Por ejemplo, Genaro Olivares y Edilberto Ramírez, ambos trabajadores de la alcaldía; David Mendoza y Belinda Santamaría, ex presidente y ex secretaria del desaparecido Consejo del Pueblo. Además de Arturo Aguilar, quien aseguró ser el representante comunal, cuando de acuerdo a la información de habitantes del pueblo no es comunero. De la SEPI acudieron Carlos Bravo Vázquez, quien también es ex asesor del alcalde José Carlos Acosta.

Durante la asamblea se le explicó a los asistentes que tienen que mandar pruebas tanto de sus fiestas patronales como de su adscripción como originarios, ya que en caso de algún “error”, aseguró Carlos Bravo, trabajador de la SEPI y quien recibe por horarios un sueldo mensual estimado neto de 63,729 pesos.

“Una vez que tienen estos elementos, se llenan los formatos, se presentan ante la SEPI, un comité de expertos en pueblos originarios analizará los documentos, no los calificará, los analizará y en su caso podrá decir: ‘al pueblo de San Mateo Xalpa le falta completar el listado de ciudadanos con derecho a emitir su voto en las asambleas o le falta incorporar o enriquecer más fiestas de las que registró aquí y dará una prevención al comité general de que tiene dos meses, tres meses para completar esta información, para que se te reconozca, para que se te asuma como pueblo originario”, explicó Carlos Bravo durante esa reunión del 14 de agosto.

Es importante mencionar que muchos vecinos y vecinas de San Mateo fueron excluidas de la reunión, pues además de que fue en el patio de una casa particular, cerraron las puertas de la casa para que nadie más pudiera ingresar. Ante esta situación algunos vecinos exigieron que abrieran las puertas, sin embargo, la dueña de la casa, Belinda Santamaría se negó.

“Dejaron a muchísimos vecinos a fuera, porque todas las puertas estaban cerradas. Los vecinos de afuera empezaron a tocar para poder entrar. Una vecina dijo que si estábamos en una asamblea del pueblo, estaba mal que estuviera cerrada la puerta. Debieron dejar entrar a los vecinos porque seguramente tenían intereses en esa reunión y por eso estaban tocando. De hecho, cuando empieza la trifulca, tanto el zaguán como la puerta chica estaban cerradas”, compartió una vecina de San Mateo.

Foto: Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios del Anáhuac

El conflicto comenzó cuando uno de los vecinos pidió la palabra para expresar su descontento y que no estaba de acuerdo con que se hiciera una comisión ni ser parte del registro. En ese momento las cosas se salieron de control: “Los organizadores se empezaron a molestar y entre ellos estaba el hijo de la dueña de la casa que se le fue encima a una de las personas que estaba en desacuerdo. En ese momento, este individuo golpeó a un adulto mayor. Ahorita ya hay un proceso judicial, me parece, sobre todo porque el señor que fue agredido tiene 84 años y el hijo de la señora ha de andar en sus casi cuarenta”, narró.

Diferentes voces exigieron que se suspendiera la asamblea, pues ya no había condiciones adecuadas no sólo para tomar decisiones, sino para la seguridad de todos y todas. En ese momento, diferentes personas aprovecharon la situación para terminar de firmar el acta de asamblea, la cual era necesaria en el proceso para pedir el registro: “Ellos lo hicieron así, todos sus acarreados aprovecharon la trifulca para anotarse en una lista y noté que estaban dobleteando votos. Yo había contado 27 personas a favor de que se llevara a cabo el registro y los demás éramos como un tanto que estábamos en desacuerdo. Ahí empezaron a decir que eran cuarenta y tantos votos a favor”.

San Bartolo Ameyalco, Álvaro Obregón.

Alejandro Ugalde es autoridad tradicional, su cargo es el de subdelegado. Fue elegido en el mes de febrero del 2019 por asamblea a través de papeletas que los mismos pobladores hicieron para ejercer su derecho. Con anterioridad, Alejandro ya ha vivido una serie de situaciones que desprestigian no sólo su quehacer como autoridad, también ha sido víctima de discursos homofóbicos. Asimismo, personas del pueblo que le apoyan en su cargo han enfrentado agresiones verbales. “El día de la asamblea falsa le gritaron a una de las señoras con la que nos coordinamos, le dijeron ‘vendida’, ‘traidora’, ‘fuera, fuera’. Ya hacia mi persona me dicen: ‘puto’, ‘maricón’. Solamente en una ocasión, hace dos años, recibí golpes y un navajazo en una asamblea, donde curiosamente estuvo presente José Luis Velázquez, quien es parte de la Alianza”, declaró Alejandro.

Foto: Alianza para la Reconstitución de los Pueblos Originarios

La Alianza para la Reconstitución de los Pueblos Originarios es una organización que está a favor de varios de los proyectos y políticas públicas del gobierno central. Por ejemplo, la Consulta Indígena para el Plan de Desarrollo y el Programa de Ordenamiento Territorial, el Registro de Pueblos y Barrios Originarios, entre otras actividades de la SEPI. Uno de sus argumentos para que se lleve a cabo el registro es que “tenga como propósito fundamental dotar, de forma particular, a los pueblos y barrios originarios la calidad de sujetos colectivos de derechos público con personalidad jurídica y patrimonio propio”. En ese grupo se encuentra José Luis Velázquez, quien también es originario del pueblo de San Bartolo.

De acuerdo a Alejandro, la asamblea fue convocada en 31 de julio a través de una lona, donde ellos decían que era muy importante el registro para administrar “nuestro territorio”. “Esta asamblea la convoca la pseudo representación del señor Víctor Zaldívar, que está respaldada por un grupo de Morena, en específico por José Luis Velázquez que es un actor político dentro del pueblo que en su momento con la administración pasada de Álvaro Obregón estuvo muy inmiscuido en la problemática y la división que se generó por estos actores políticos al ellos imponer una pseudo representación del pueblo cuando no tienen ellos ninguna acta de asamblea, no tienen un número determinado de votos donde los reconozca la asamblea como representantes”, dijo.

Además, agregó, invitaron a la plaza del pueblo a arrieros, arrieras, algunos equipos de futbol, a algunas familias del pueblo, mayordomos, representaciones de fiestas patrias, “pero esto fue invitaciones en mano. Yo únicamente me dediqué a documentar, entonces, empiezan su asamblea, pidiendo el registro con la INE, pasando sus listas y sí estaba una persona de SEPI, que era Nicolás López López, porque él se presentó como parte de SEPI. En total asistieron cerca de 90 personas”.

Alejandro ha desmentido a través de la página oficial del pueblo de Facebook, Pueblo San Bartolo Ameyalco, varios mitos sobre los derechos de los pueblos y barrios originarios de la Ciudad de México. Sin embargo, este trabajo de difusión no es suficiente, pues ante una asamblea donde la mayoría eran personas adultas mayores, la desinformación sobre la libre determinación, autoadscripción y autonomía logró un efecto a favor del registro.

https://www.facebook.com/watch/?v=643076763486306

La asamblea se llevó a cabo el 7 de agosto, de las autoridades tradicionales sólo fueron bienes comunales y los arrieros. Los demás, patronato del panteón y mayordomos no hicieron presencia. “Empezaron a decir (la mesa que llevaba la asamblea) que es importante el registro porque vamos a dejar de ser pueblo y nos van a convertir en colonia, van a aumentar los costos en predial, luz, agua. Que van a intervenir en la decisión sobre nuestro territorio, pues ya no va a ser de nosotros, va a ser únicamente del Estado, porque vamos a ser colonia”, exclamó molesto:

“Varios vecinos y vecinas pidieron la voz, se los negaron totalmente a base de engaños porque realmente la mayoría de estas 90 personas eran señores adultos mayores, arriba de los 60 años que los llevaron a engaños: ‘que si no se lleva el registro vamos a perderlo’, ‘ya no vamos a ser pueblo, vamos a ser colonia’. Entonces con todo esto los estuvieron envolviendo (…)”.

Alejandro explicó que en varias ocasiones argumentó que ellos siguen siendo pueblo originario, pues en otras ocasiones el mismo gobierno central los ha reconocido como tal. Sin embargo, tanto José Luis Velázquez, como uno de los representantes de la SEPI continuaron abonando a la desinformación. “José Luis fue uno de los que continuó diciendo que ‘antes éramos pueblo y ahora ya no lo somos’ (…) el representante de la SEPI dijo ‘muchas felicidades, qué bueno que ustedes accedieron a hacer este registro para que ustedes puedan ser nuevamente pueblo’”. Ante esta situación, una de las vecinas pidió el micrófono para tratar de informar a la gente. Sin embargo, fue atacada por varios pobladores.

“El chiste es que fue un asamblea express, si fue media hora, fue mucho tiempo. Para finalizar, someten a votación: ‘¿quién de ustedes está de acuerdo en que seamos pueblo?’. Fue una votación de 80 personas, con 80 personas argumentan que el pueblo va a empezar con su registro”, finalizó Alejandro, no sin antes agregar que después de la asamblea siguieron recolectando firmas sin INE.

Santa Isabel Tola, Gustavo A. Madero.

El sábado 27 de agosto a las 11 de la mañana se reunieron frente al módulo de policía del pueblo de Santa Isabel Tola, en la alcaldía Gustavo A. Madero, más de 120 personas para discutir y tomar decisiones sobre la asamblea que promovió un presunto representante del pueblo junto a Rafael Castelán, otro integrante de la Alianza, y el JUD de Pueblos y Barrios de la alcaldía Gustavo A. Madero. La discusión tuvo como eje principal que esta asamblea que se llevó a cabo el 21 de agosto y pretendía ser comunitaria fue en la Sala Tepecuicatl, la cual está fuera del pueblo de Tola, en la colonia Rosas del Tepeyac.

La señora María Inés y un grupo de vecinos acudieron molestos a la Sala Tepecuicatl, “fuimos en oposición a la asamblea realizada fuera del pueblo, en lugar cerrado, sin previo aviso y que por accidente nos enteramos”, mencionó. Al llegar al lugar, la primera anomalía que notaron fue que en la parte de abajo de la lista de asistencia decía: “Acta de asamblea comunitaria del pueblo originario de Santa Isabel Tola, por medio de la cual acreditamos la autoadscripción colectiva para participar en el Sistema de Registro y Documentación de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes de la Ciudad de México”.

María Inés agregó que quienes se organizaron y fueron a esa reunión no sólo están en desacuerdo con el registro, sino que están molestos porque se hizo en un lugar que no está ni en la comunidad: “no debían de haberlo hecho en un espacio cerrado y fuera de nuestro pueblo y esto es lo que lo hace ilegal, por tal motivo, fuimos a protestar. Tuvimos el acompañamiento de derechos humanos, fuimos una profesora, dos ejidatarios, fue una autoridad tradicional del panteón. Yo creo que esta acción fue avalada por la alcaldía porque para haber enviado a su JUD de Pueblos y Barrios, siendo él, vecino e integrante de COPACOS, una persona que lo hemos visto con grupos de choque en las manifestaciones del zócalo”.

Una vez en el interior del recinto y con la presencia de no más de 50 personas, comenzó la reunión. Uno de los que tomaron el micrófono fue el poblador de Santa Isabel Tola Ricardo Martínez, quien comentó que para acceder a un programa social se necesitaban una serie de requisitos, por ejemplo, en el caso de los adultos mayores: “por derecho, al tener 65 años ya tengo ese derecho, pero para eso se necesita tener tu credencial de elector, una acta de nacimiento y el CURP. Esos son los requisitos para acceder a ese programa y haber cumplido ya los 65, para poder acceder a ese programa”.

Y continúa con su exposición: “Es lo mismo que les explicó el compañero Rafael Castelán, lo mismo, no vamos a perder la categoría como pueblo, simplemente es para acceder a los derechos como pueblo originario, para cualquier tema. Tenemos un tema bien importante, el Mexicable, es un ejemplo bien claro. ¿Por qué no nos hicieron la consulta? porque a SEPI se le ocurrió decir que no éramos un pueblo originario y es por eso que se tuvo que amparar. Es eso, la convocatoria, va a seguir siendo abierta, lo dice la ley, búsquenlo por favor. Algunos pueblos no lo van a alcanzar, en esta convocatoria no lo van a alcanzar. Inclusive muchos de los seguidores de la Coordinadora, antier estuvieron sentados ahí en SEPI para hacer sus asambleas”.

“Estamos luchando porque esas medidas no sean violatorias, porque nos violentan a nosotros los pueblos originarios e indígenas. No puede ser posible que seamos tan miserables, tener tan poco criterio y no investigar qué es lo que está bien hecho y lo que está mal hecho. La convocatoria que se hizo para los pueblos y barrios es un registro amañado, no podemos permitir que sigan violentándose los derechos de los pueblos. Los pueblos tenemos autodeterminación, no debemos tener un registro, ya estamos reconocidos. Nuestra Constitución nos avala”, declaró la señora Inés.

En un principio, la convocatoria llamó la atención de activistas y originarios, pues no sólo consideran inconstitucional el registro, pues atenta contra el derecho a la autoadscripción y por ende contra la libre determinación inscrita en el artículo 2º constitucional, sino que les degrada como “grupo social” y que además tienen que demostrar que son originarios e indígenas con documentación que acredite que cuentan con “instituciones y tradiciones sociales y cultuales comunitarias, lenguas, patrimonio cultural material e inmaterial y su reproducción”.

El reconocimiento de los pueblos originarios y comunidades indígenas está en la Constitución, así como en las leyes de las entidades federativas. Y en ese sentido, el criterio de la autoadscripción es un elemento adecuado y determinante cuando se refiere a este reconocimiento. De hecho, el artículo 2º constitucional indica que “la conciencia de la identidad indígena deberá ser criterio fundamental para determinar a quiénes se aplican las disposiciones sobre pueblos indígenas”.

Además, de acuerdo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la tesis la/J. 57/2022, no es necesario demostrar la autoadscripción indígena a través de documentos oficiales:

“…no se refiere a formalidades y requisitos legales, sino a sus condiciones históricas, modo de vida y organización, cosmovisión, usos y costumbres, entre otros aspectos. De ahí que su existencia no puede sujetarse a documentos oficiales, o que se necesite un registro o reconocimiento de las autoridades para contar con tal calidad, pues ello constituiría una violación grave a la libre determinación de los grupos indígenas y sus integrantes, reconocida en el artículo 2o. constitucional.”

Una de las acciones que acompañan la exigencia para frenar el registro incluye una demanda ante el Tribunal Electoral de la Ciudad de México, quien resolvió que el caso no es competencia electoral. “Se unieron 70 pueblos, algunos con el Frente, algunos con la Defensoría de oficio del Tribunal Electoral, ya el Tribunal Electoral manifestó que no es competencia electoral, por eso estamos también con los amparos y las acciones de tutela de derechos humanos de la Ciudad de México”, declaró el abogado Alejandro Velázquez del Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios del Anáhuac.

Velázquez también informó que actualmente están acompañando la impugnación de estas asambleas: “la que se han impugnado son San Mateo Xalpa (Xochimilco), Santiago Tluyehualco (Xochimilco), Santa Isabel Tola (Gustavo A. Madero) y San Bartolo Ameyalco (Álvaro Obregón). Son 4 asambleas de estas que se hicieron con irregularidades para el registro las que están ahorita en tribunales”.

Recientemente, el 22 de agosto del 2022, una ciudadana obtuvo respuesta de una solicitud de información (folio 090162422000196), en la cual quiso saber cuántos y cuáles pueblos y barrios originarios solicitaron registrarse en el sistema de la SEPI. Como respuesta, el JUD de Consulta para Comunidades Indígenas, José María Ahuitzotl Pastrana Hernández contestó: “Me permito hacer de su conocimiento que, a la fecha no se cuenta con ninguna solicitud de registro presentada formalmente ante la Secretaría de Pueblos y Barrios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI), de conformidad con lo establecido en la Convocatoria Pública para constituir el Sistema de Registro y Documentación de Pueblos y Barrios y Comunidades Indígenas Residentes de la Ciudad de México”.

La lucha por la libre determinación de los pueblos y barrios originarios comienza con el reconocimiento de la autoadscripción. El subdelegado de San Bartolo Ameyalco, Alejandro, como autoridad tradicional lo sostiene y defiende: “No es necesario recurrir a ningún tipo de registro para poder continuar con nuestros derechos, derechos que ya tenemos ganados desde hace años, tratando de explicar el porqué este registro es improcedente, violatorio hacia nuestro propio derecho a la autoadscripción y sobre todo esto que están solicitando una lista de originarios y avecindados. Para mí eso ya es muy delicado, totalmente clasista porque están solicitando además el último grado de estudios para ser reconocidos en el registro. Eso sí se me hace absurdo”, expresó.

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos

Huerta, S. (2022). Con engaños y a puerta cerrada, realizan asambleas para registro de pueblos y barrios originarios. Desinformémonos. Recuperado el 30 de agosto de 2022, de https://desinformemonos.org/con-enganos-y-a-puerta-cerrada-realizan-asambleas-para-registro-de-pueblos-y-barrios-originarios/

CARE Court: Can California counties make it work?

Jocelyn Wiener and Manuela Tobias, MindSite News

21 de julio de 2022

California Gov. Gavin Newsom tours a patient’s room at Project 180 in Los Angeles on March 10, 2022, the week after proposing a plan to force homeless people with severe mental health and addiction disorders into treatment. (AP Photo/Jae C. Hong)

In early March, Gov. Gavin Newsom unveiled a controversial proposal to compel people with serious mental health issues into care and housing. 

Mental health advocates, mayors and family members who stood alongside him at the press conference at a San Jose behavioral health treatment program heralded the plan, known as CARE Court, as a visionary move.

But some county officials say they were stunned.

“They really sprung it on everybody,” said Farah McDaid Ting, public affairs director at the California State Association of Counties, who said lawmakers didn’t consult or even give her organization a heads-up.

Four months later, the bill to establish CARE Court has sailed through all of its policy committees in the Legislature, secured unanimous approval from the Senate in May and is widely expected to become law later this summer. CARE Court — short for Community Assistance, Recovery and Empowerment Court — has garnered enthusiastic support from leaders of more than 45 cities, many of whom face fiery criticism over their handling of homelessness. Many family members, who for decades have felt stymied by strict eligibility rules for conservatorship, are also celebrating the new plan. 

But county representatives continue to ring alarm bells about their ability to implement the proposal, especially as an aggressive timeline comes into focus. A handful of counties have registered support for the proposal, including Marin, Contra Costa and San Diego.

Many of the counties’ concerns come in the form of questions: Will the necessary housing be available? Where can they find the outreach workers and therapists needed to serve the population, given massive statewide shortages of both? What happens to all the struggling people who want housing and treatment, and already can’t get it?

Disability rights advocates are raising fundamental questions about the very premise of CARE Court: Is it effective to compel people into care? Is involuntary treatment a violation of their civil rights?  

But many of those who support the concept say the practical questions feel especially pressing right now, as the Legislature continues its deliberations. While many details are still in flux, the gist of the proposal remains the same as initially outlined. Anyone from family members to first responders could petition a civil court to create a court-ordered care plan for people who meet specific criteria. These include a diagnosis of schizophrenia or other psychotic disorders, along with being at risk of harming themselves or others or being unlikely to survive on their own. Participants would receive legal counsel and a range of mental health services, medication and supportive housing. Following a series of check-ins during a yearlong period, the participant could either graduate or be referred to an additional year of treatment. If a person refuses to comply, or “fails out”, they could be considered by the court for conservatorship.  

Conversations about CARE Court have been peppered with frequent references to people living on California’s sidewalks and under freeway overpasses. But the administration hasn’t been clear about how much of a dent the proposal would make in the state’s massive homelessness crisis. Prior to the pandemic, more than 161,000 people in the state were estimated to be homeless on any given night; that number has likely grown since. The administration says the program will serve 7,000 to 12,000 people with the most acute mental health needs. Homelessness isn’t a prerequisite to participate. 

The administration says the proposal represents a crucial step toward addressing one of the state’s great moral and policy failings: the vast ranks of unhoused people languishing with serious mental illness and without care. 

“What CARE Court is saying is we must create a pathway wherein these individuals that live in the shadows and often die in the shadows, become a priority group,” said Dr. Mark Ghaly, secretary of the California Health and Human Services Agency, who has been championing the program on behalf of the Newsom administration.

CARE Court’s supporters say no more time can be wasted. Judge Stephen Manley, who started the state’s first mental health court in Santa Clara County nearly 25 years ago, notes the growing percentage of people in local jails and prisons with serious mental illnesses. Only by mandating that counties prioritize this population, he said, will anything change. 

“People are always telling me it can’t be done,” he said. “To me it is a tragedy that we repeatedly, year after year after year after year, talk about this issue, do nothing, and all these individuals end up in the criminal justice system.”

Is there enough housing or will there be?

Perhaps the most prominent question that has emerged among legislators and advocates is whether there is enough housing available to get the CARE Court program started. 

Short answer: No. 

But the state believes that bringing CARE Court participants to the front of the line, along with making unprecedented investments in housing this year, will allow counties to meet the needs of this population. Opponents fear others awaiting voluntary services will be bumped to the back of the line, leaving their needs to intensify.

“I worry if it houses some but leaves others out, are we just reshuffling things?” said Margot Kushel, director of the Benioff Homelessness and Housing Initiative at Zuckerberg San Francisco General Hospital and Trauma Center.

While the new budget deal includes $65 million this year and $49 million in ongoing annual funding to cover training, court costs and legal representation, counties say the proposal doesn’t include any new funding for housing or services.

Terry Fiscus, a counselor at Turning Point Community Programs, sits in his Sacramento office in on June 23, 2022. Photo: Nina Riggio for CalMatters

“There’s a new door being built onto a small house,” Ting said. “There’s no square footage, there’s no nothing, just a new door. That’s what’s kind of frustrating about the premise.”

The administration points skeptics to a $14 billion multi-year homelessness budget put together before the proposal’s announcement — which includes about $5 billion to build thousands of mental health treatment beds and homeless housing. This year’s budget includes $1.5 billion for interim treatment beds to hold patients over while permanent units come online. In response to counties’ concerns that even the bridge beds won’t be ready in time, the bill’s authors recently said counties would be phased into the program over two years, starting in July 2023. 

Sen. Susan Talamantes Eggman, the bill’s co-author and a Stockton Democrat, says she believes counties are unhappy with the proposal because it finally holds them to account. It requires that they provide the care and housing a participant needs and if they don’t, face court fines of $1,000 per day. The money, collected by the state treasury, would eventually fund local services for the people CARE Court targets.

“We’re not just saying the person has the obligation to accept, we’re saying the system has the obligation to treat,” Eggman said during a recent hearing.

“I worry if it houses some but leaves others out, are we just reshuffling things?”

ARGOT KUSHEL, DIRECTOR OF THE BENIOFF HOMELESSNESS AND HOUSING INITIATIVE AT ZUCKERBERG SAN FRANCISCO GENERAL HOSPITAL AND TRAUMA CENTER

Counties counter that these penalties will only take away from their already limited resources to treat people.

While the bill says a county has to provide services during the program, courts can’t enforce a participant’s post-graduation plans. Advocates worry that without guaranteed housing people will wind up back on the streets, in emergency rooms and county jails.

“We’re going to release them back into the streets but we expect them to continue to adhere to the care plan and continue to be taking medication,” said Shonique Williams, a statewide organizer for Dignity and Power Now, who opposes the proposal. “But they’re going back into survival mode.”

The state doesn’t keep any sort of waitlist or even a count of treatment beds and housing that’s available to people exiting homelessness. As a result, it’s impossible to gauge the exact shortage in each county.

But a state-commissioned report released in January found that more than 80% of counties need more mental health treatment beds and homeless housing. A 2021 study from the RAND Corporation, a nonprofit think tank,  showed the state lacks 5,000 psychiatric hospital beds and another 3,000 beds at residential treatment facilities and board-and-care homes. The shortage is most pronounced in the San Joaquin Valley and for patients with additional medical needs.

“There’s a new door being built onto a small house. There’s no square footage, there’s no nothing, just a new door. That’s what’s kind of frustrating about the premise.”

FARAH MCDAID TING, PUBLIC AFFAIRS DIRECTOR AT THE CALIFORNIA STATE ASSOCIATION OF COUNTIES

Michelle Doty Cabrera, executive director of the California Behavioral Health Directors Association, said one recent survey showed counties had 14,000 unhoused individuals with serious mental illnesses voluntarily participating in full service partnership programs. But they couldn’t find housing for more than half of these individuals, in part because many were screened out for reasons related to their mental health conditions, she said.

In Sacramento County, beds are increasingly rare at board-and-care facilities, where residents receive housing, 24-hour care and three daily meals. 

“It is a needle in a haystack right now,” said Terry Fiscus, a behavioral health worker at Turning Point, which contracts with the county.

The less calm and rule-abiding the patient, the less chance they have of getting or keeping a spot, he said. On top of that, facilities have been closing at a rapid clip as housing prices soar and government-set reimbursement rates remain stagnant. 

“There are a lot of people that want to come in all the time. We cannot take them,” said Jeanny Leung, who runs a board-and-care home in Sacramento.

Jeanny Leung, photographed outside of Praise Care Home in Sacramento on Thursday, June 23, 2022. Photo: Nina Riggio for CalMatters

“Squeezing blood from a turnip”

Housing isn’t the only big concern counties are raising. To run, CARE Court requires staff and resources. 

Some counties say they fear that, without new funding, the program will end up draining resources from other populations, potentially including children and youth. 

Cabrera, of the California Behavioral Health Directors Association, uses phrases like “squeezing blood from a turnip” and “robbing Peter to pay Paul.”

“​​We’re at our limit in terms of what we can do,” she said. “We need more resources to do more.”

The proposal’s proponents argue that there’s plenty of money to get things up and running. They say county mental health systems have had a huge influx of taxpayer dollars in the past two years, thanks to the Mental Health Services Act, a 1% tax on incomes over a million dollars that was enacted in 2004.

“Our millionaires in California seem to be doing very well for themselves,” said Karen Larsen, CEO of The Steinberg Institute, a nonprofit focusing on mental health policy, which supports the proposal. She notes that revenues from the tax have hit historic highs — they were at more than $4 billion this past year.

For two decades prior to assuming her current role, Larsen served as director of Yolo County’s Health and Human Services Agency. She believes counties can afford the costs of the new program.

“If they can prove they don’t have enough resources, I’d love to see it,” she said.

“Many of our people are only stable because we have someone coming twice a day to deliver their meds and check in with them and make sure their furniture is upright.”

PHEBE BELL, NEVADA COUNTY’S BEHAVIORAL HEALTH DIRECTOR

Phebe Bell, Nevada County’s behavioral health director, said she was, indeed, able to tap the influx of Mental Health Services Act funding to purchase a new house, providing beds for six people who were unhoused. But strict rules often limit what that pot of money can be used for, she said. 

If the county has to pivot to focus on CARE Court mandates, she worries about who won’t be served.

“Many of our people are only stable because we have someone coming twice a day to deliver their meds and check in with them and make sure their furniture is upright,” she said.

When her county examined their full service partnership program, they found more than a third of the 78 people in their program at any given moment were inadequately housed, with many sleeping on the streets. 

“I don’t have a single empty bed in our system of care,” she said. “Who exactly are we incorrectly prioritizing in our work right now?”

Both sides agree on one specific challenge: a massive shortage of mental health providers. 

At the beginning of the pandemic, many counties worried they’d face significant shortfalls and preemptively laid off mental health workers. 

Now, as need surges, staffing has simply not kept pace. Counties are finding themselves losing bidding wars for therapists being courted by everyone from school districts to telehealth start-ups to major providers like Kaiser. Burnout is driving others from the field entirely.

Some counties now face vacancy rates of 30% to 40% in their behavioral health workforce, and many of the nonprofits they contract with are in the same situation, Larsen said.

“I think it’s the biggest issue we face in mental health and substance use right now,” she said.

This year’s budget includes $1.5 billion to build out the state’s entire healthcare workforce, including hundreds of millions that target behavioral health.

The state’s public guardians and conservators have also eyed the CARE Court proposal warily. While they are not officially affected by the proposal, they say they expect the program could lead to a surge in new referrals. 

The programs are already severely underfunded and understaffed, said Scarlet Hughes, executive director of the California State Association of Public Administrators, Public Guardians, and Public Conservators. Right now, caseloads hover at 65 to 85 individuals per caseworker, though in some counties they’re as high as 135. That translates into visiting a client every three or four months, she said.

“Any impact to our members is going to be significant because they’re underwater already,” she said.

What’s next?

Questions over implementation, in addition to the ongoing debate over civil liberties, have been woven through CARE Court’s journey from the start. That hasn’t stopped the Legislature from voting overwhelmingly in the bill’s favor. It is expected to easily clear its final hurdles: an appropriations vote later this summer, a floor-wide vote in the Assembly and a signature from the author, the governor himself.

But despite their ongoing questions, counties have conceded that CARE Court is coming whether they like it or not. They know they’re not likely getting any more money for housing and staffing. For now, they’re using the appropriations process to petition for more time and tools to implement the program. 

The administration acknowledges that counties around the state face severe shortages. But it remains committed to the idea of a better way to serve the people who are struggling the most.

“California has done this before,” Ghaly said. “We’ve stepped up for the most vulnerable, the most overlooked many, many times. And we can do it again.”

This story was produced by MindSite News, an independent, nonprofit journalism site focused on mental health.

Wiener, J. & Tobias, M. (2022). CARE Court: Can California counties make it work? Mind Site News. Recuperado el 30 de agosto de 2022, de https://mindsitenews.org/2022/07/21/care-court-can-california-counties-make-it-work/

Housing crisis hits women harder in California, group’s research finds

Anabel Munoz, ABC7

24 de agosto de 2022

LOS ANGELES (KABC) — Woman are much more likely than men to struggle with the cost of housing in California, according to a new report.

“It was stunning how extreme the difference is between women and men,” said Nancy Cohen, president of the Gender Equity Policy Institute, which produced the report on housing and gender in California.

Researchers found that 49% of women are “rent-burdened” compared to 43% of men, meaning they spend 30% or more of their income on rent.

“Black women are facing the most acute crisis of affordability,” Cohen said. “Latinos, single mothers and elderly women, particularly those who are living alone, are really struggling to afford housing in our state.”

In Los Angeles County, some of the greatest gaps impact single mothers of color.

In LA County, about 31% of all households spend more than half of their income on rent. For women-led households, it’s about 41%. And for households led by a Black or Latina single mother, it’s 51%.”

The report was conducted at the request of the California Assembly Committee on Housing and Community Development.

Cohen cautions that the data was gathered prior to the pandemic and the cost of housing has only risen since then, meaning the gap now could be even higher than what was reported in the study.

“El presente artículo es propiedad de ABC7

Munoz, A. (2022). Housing crisis hits women harder in California, group’s research finds. ABC7. Recuperado el 29 de agosto de 2022, de https://abc7.com/affording-housing-womens-issues-cost-of-living-california-gender-equity/12159267/

Por segunda ocasión, Fiscalía revictimiza a Luz Raquel Padilla

Redacción Desinformémonos

26 de agosto de 2022

Ciudad de México | Desinformémonos. La Fiscalía de Jalisco revictimizó por segunda ocasión a Luz Raquel Padilla, quien fue quemada viva por sus vecinos en Zapopan, al asegurar que fue ella quien realizó las pintas con amenazas de muerte.

De acuerdo con la perito en ciencias forenses en materia de grafoscopía, Quetzalli Meza, hay “suficientes similitudes gráficas” entre la escritura de Luz Raquel con la de las pintas en su edificio.

La primera revictimización por parte de la Fiscalía fue el pasado 26 de julio, cuando abrió una línea de investigación sobre la posibilidad de que Luz Raquel se autolesionó.

Antes de ser quemada viva el pasado 16 de julio, Luz Raquel ya había recibido diversas amenazas de muerte y agresiones previas a su feminicidio, las cuales fueron denunciadas ante las autoridades estatales, sin que hubiera una intervención de su parte.

Además, la mujer de 35 años ya había sido agredida por sus vecinos en ocasiones anteriores, por ejemplo, con un ataque con cloro, la obstaculización de su libre tránsito y mensajes en las paredes con los que la hostigaban y violentaban también de manera psicológica.

Luz Raquel Padilla fue víctima de feminicidio y violencia por sus vecinos, a quienes les molestaban los ruidos que hacía su hijo Bruno, de 11 años, diagnosticado con autismo severo.

“El presente artículo es propiedad de Desinformémonos

Redacción Desinformémonos. (2022). Por segunda ocasión, Fiscalía revictimiza a Luz Raquel Padilla. Desinformémonos. Recuperado el 29 de agosto de 2022, de https://desinformemonos.org/por-segunda-ocasion-fiscalia-revictimiza-a-luz-raquel-padilla/