Pueblo indígena soñó con progreso, sólo tienen una carretera de muerte y abandonada


***Alistan protesta en visita de AMLO al Puerto de Acapulco
*Bernardo Torres*
Pascala del Oro, Guerrero.- Desde el año 2000 el pueblo indígen Me’ phaa (Tlapaneco), Tu’un Savi (Mixteco) de Guerrero soñó con el progreso, y en pleno 2020 y la Cuarta Transformación, persiste el abandono y una carretera que sólo ha dejado muerte.
Dice el comisariado de Pascala del Oro Hermelo García Callejas, hemos soñado con una carretera, con un Hospital Regional, incluso con la creación de un municipio, pero nada se ha concretado, y lo lamenta.
En el año 2003, durante una visita del presidente Vicente Fox a la comunidad de Santa Cruz del Rincón, junto al entonces gobernador de Guerrero, René Juárez Cisneros, anunciaron la construcción del Eje Carretero Ayutla-Tierra Colorada, para entroncar con la carretera Tlapa-Marquelia.
El proyecto fue la pavimentación de 70 kilómetros, en beneficio de más de 40 comunidades de diferentes etnias, y estaría concluido en el año 2015, pero cinco años despues se ha concretado apenas la mitad.
A la fecha van pavimentados 42 kilómetros, de los cuales sólo los últimos cuatro están en buen estado, y que se iniciaron en 2018, pero aún no han sido entregados de manera oficial, denunciaron los comisarios.
Desde el inicio, la obra ha estado llena de irregularidades, tramos carreteros donde sólo se pavimentó un carril y que fueron entregadas como obras completas, con inversiones millonarias por los gobiernos estatal y federal.
El proyecto en beneficio de más de 42 comunidades de seis municipios, Ayutla, Acatepec, Tlacoapa, Malinaltepec, San Luis Acatlán e Iliatenco, avanza lento, con más de cinco años de retraso.
Fue hasta diciembre de 2019 que habitantes de este nucleo agrario se trasladaron a Chilpancingo, bloquearon la Autopista del Sol a la altura del punto conocido como el Parador del Marqués, para hacer pública su inconformidad.
Tras el bloqueo, el secretario de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), Javier Taja y el secretario de Obras Públicas del Estado, Rafael Navarrete Quezada, se comprometieron a invertir 20 millones de pesos para el avance de cuatro kilómetros de esta carretera.
En la licitación que se hizo en el mes de junio, sólo fueron licitados 1.4 km, de los cuatro pactados, mientras que el Congreso del Estado aprobó más de 20 millones para proseguir la obra, lo que ha inconformado a los pueblos.
En un encuentro que sostuvieron autoridades de los Bienes Comunales de Pascala del Oro, exigieron a las autoridades estatales y federales que se concluya el tramo carretero y se reconstruya el total de esta obra, que se encuentra en total abandono.
Hacia la comunidad de Pascala del Oro, hacen falta además al menos tres puentes vehiculares sobre los arroyos que en temporada de lluvias dejan prácticamente incomunicado a este poblado, tanto hacia Ayutla, como San Luis Acatlán.
Esta obra de mala calidad será denunciada este 14 y 15 de agosto, cuando el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, visite el Puerto de Acapulco, quien incluso tiene conocimiento de esta demanda desde su primer visita.

Carretera del terror en zona indígena de la Costa-Montaña

La cerretera, que fue iniciada en 2004, y que no ha sido terminada, se han convertido en un terror para los pueblos de esta zona, accidentes, y personas que pierden la vida por no llegar a recibir atención médica a tiempo.
El accidente más trágico tuvo lugar el pasado mes de marzo, donde murieron 10 personas en un accidente automovilístico, era una curva mal construida donde el chófer perdió el control y cayó a un barranco de más de 50 metros.
El hecho se dio a unos días de una viista que ese mes tuvo el presidente, Andrés Manuel López Obrador a Guerrero, caso que las organizaciones le hicieron saber personalmente, pero que no fue atendido.
En 2015, un motociclista de origen canadiense perdió la vida, al tomar un bordo de tierra que le sacó de control, y cayera metros adelante sin vida, fue trasladado y posteriormente repatriado por su embajada a su pais de origen.
Otras dos personas han perdido la vida en los últimos años arrastrados por las corrientes de los arroyos, sus cuerpos nunca fueron hallados, uno de la localidad de Pasacala del Oro, otro más del poblado de Rancho Viejo.
También al menos tres camionetas de pasajeros han sido arrastradas por las corrientes de los arroyos que corren río abajo de Pascala, quienes por fortuna sólo sufrieron lesiones, y “vivieron para contarlo”.
De ahí la urgencia de que las autoridades de los tres niveles de gobierno tomen medidas en este problema, que tiene en el abandono a decenas de localidades, y donde no descartan que con este gobierno llegue el progreso y desarrollo.

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